Capítulo 13
Regina
Después de que Emma hubo dormido en mi habitación, no supe cómo actuar, en realidad es que me sentía muy próxima a ella y eso podría ser un problema. Cuando Zelena regresó, me hizo mil preguntas, si había tratado bien a su niñera, si no le había gritado mucho o si no había sido muy arrogante, o peor, si no me había lanzado sobre ella. Reviré los ojos ante esa última opción.
Unos días después, percibí que Lily y Emma estaban muy pegadas, salían juntas, volvían juntas y eso me sacaba de mis casillas. ¿Por qué? Sentía algo por esa muchacha, aunque no lo demostrara, aunque fuera Regina Mills, así que decidí apartarme, era lo mejor.
Si ellas tenían algo, no lo sabía, pero imaginarlas juntas no era agradable. Para mejorar la situación, la mañana del cumpleaños de Lily, esta dijo que nos iba a presentar a su novio, estoy segura de que no es novio y sí novia y su nombre, Emma Swan.
Yo estaba en mi despacho, ya era tarde cuando recibí un SMS, era Emma. "No es posible, yo intentando apartarme y ella aparece", pensé.
"Hola. ¿Está despierta? ES"
Reviré los ojos, no nos hablábamos desde hacía casi un mes, y de la nada, me mandaba un SMS.
"Estoy trabajando, señorita Swan. ¿Sucede algo? RM"
Ella respondió de inmediato
"Acabo de ver que echan por la tele aquella película que vi con usted" ES
"Se quedó dormida antes de la mitad de la película, señorita Swan. RM"
"Lo sé, acaba de empezar. Creo que voy a verla. ES"
"Bien para usted señorita Swan. ¿Alguna cosa más? RM"
"No es necesario que responda así. ¿Por qué me viene evitando desde que su hermana regresó? ES
"No la estoy evitando. Sigo actuando normal, como siempre. Me voy a dormir, buenas noches, señorita Swan. RM"
"¿Regina?" ES
"Diga, señorita Swan. RM"
"Además de abrazarme, mi padre me cantaba. ES"
"Estoy sola y tengo algo de miedo. ES"
"¿De la oscuridad o de estar sola? RM"
"De estar sola. Mi amiga se fue a casa del novio y es la primera vez que voy a dormir sola desde que mis padres murieron. ES"
"¿Y que solían hacer ellos cuando usted tenía miedo? RM"
"Además de abrazarme, mi padre me cantaba. ES"
Respiré hondo, yo sabía cómo era perder a alguien, perdí a mi padre, perdí a Neal, era un dolor terrible. Y ella estaba sola, no tenía a nadie más. Juró que luché con todas mis fuerzas, pero fue imposible, fue más fuerte que yo. Sentía algo por esa muchacha y el destino parecía querer que estuviéramos cerca la una de la otra, o que al menos nos hablásemos. Decidí llamarla. No sabía qué haría o diría, me estaba poniendo nerviosa. Marqué su número que ya conocía y esperé.
-¿Señorita Swan?- dije intentando ser convincente
-Hola- dijo ella aspirando
-¿Estaba llorando, Swan?- pregunté y ella se derrumbó a llorar. Me quedé en silencio, no esperaba eso -¿Emma?... Intente tranquilizarse…respire, inhale, despacio…- ella hizo lo que le dije -¿Está más tranquila?
-Un poco. Discúlpeme por esto
-¿Qué está haciendo señorita Swan?
-Puede llamarme Emma. Y estoy echada en el sofá. ¿Por qué?
-¿Y va a dormir ahí?
-No, en la cama
-Entonces, vaya a la cama
-¿Para qué?
-Vaya- dije perdiendo un poco la paciencia.
-Ya- dijo, yo suspiré y comencé a cantar
"I, I will be King
And you, you will be queen
Though nothing will drive them away
We can beat them, just for one day
We can be héroes, just for one day"
-¿Para quién estabas cantando?- Zelena estaba en la puerta junto con Lily y Kristen, me asusté mirándolas a las tres, que sonreían.
-¿Ahora me vigiláis?- me crucé de brazos
-Yo entraba con mamá y te escuché cantando, así que llamé a tía Zelena para que te escuchara- dijo Lily- Desde que Neal murió, no cantas, ni a Hope y ahora lo acabas de hacer.
-EMMA SWAN- gritó Zelena a mi lado cogiéndome el móvil –Le estabas cantando a Emma
-Dejad de ser infantiles, no es nada. Ella necesitaba un hombro amigo y la ayudé. Solo eso. Ahora, con permiso, me voy a dormir- me levanté y pasé por delante de las tres mujeres que me sonreían
-No te olvides soñar con Emma Swan- dijo Zelena y yo reviré los ojos y subí a mi cuarto.
Y como ya imaginaba, como en todas mis últimas noches, no conseguí dormir, pues Emma Swan no salía de mis pensamientos, aunque me apartara, parecía que el destino nos acercaba.
Me desperté algo tarde, y aunque era domingo trabajé hasta antes de empezar a arreglarme para la fiesta de Lily. Opté por un mono blanco y un moño, solo estarían algunos amigos de ella y algunos del hospital.
Terminé de arreglarme y bajé, la fiesta ya había comenzado, me quedé jugando un poco con Hope, y vi a Emma llegar. "Cielos, está hermosa". La vi hablando con Lily y esta se acercó demasiado, mucho para mi gusto. "¿En qué piensas Regina?". Ellas se acercaron y mi hermana y sobrina comenzaron a decir cosas para provocarme. Emma habló conmigo y yo intenté no darle mucha importancia.
Un rato después, Emma me llamó aparte, me agradeció la llamada del día anterior y me pidió bailar. Inventé que no sabía bailar, pero ella no aceptó un no, acabé cediendo. Su respiración cercana, sus manos en mi cuerpo, y ese deseo inmenso de besarla. La música acabó y continuamos mirándonos. Aquella inmensidad verde encarándome como si quisiera descifrarme, comencé a acercarme lentamente a ella, pero Lily apareció con Kristen y Zelena. Sentí a Emma agarrarme la mano, pensé en soltarla, pero estaba temblando y helada. Algo no iba bien.
-Mamá, tía Zelena, tía Regina, Emma, este es mi novio, Killian Jones- y de repente, Emma se desmayó en mis brazos
-¿Emma?- la llamé sujetándola en mis brazos -Kristen, trae un poco de alcohol y llama a Josh- tras algunos minutos, Josh apareció con Graham –Cójala y llévela a mi cuarto, por favor- Kristen apareció con el alcohol y yo lo cogí- Podéis continuar la fiesta, yo me encargaré de ella, no os preocupéis, puede haber sido solo un malestar. Lily, querida, discúlpame, y señor Jones, un placer conocerlo- fui atrás de Josh que llevaba a Emma a mi habitación –Puede ponerla en mi cama, por favor.
-¿Necesita algo más, señora?
-No, Josh, ¿puede marcharse y cerrar la puerta, por favor? Gracias- dije y él se retiró. Cogí el alcohol y empapé un paño con un poco, y lo pasé por su nariz -¿Emma?- repetí el procedimiento –Emma- ella abre los ojos lentamente -¿Todo bien, querida?- pregunté y ella forzó los ojos y los abrió, aquellos ojos verdes como esmeraldas ahora bien abiertos, enseguida se sentó en la cama.
-¡Ay!- se llevó la mano a la cabeza y miró hacia los lados, parecía buscar algo
-Emma- la llamé y cogí su mano, ella me miró -¿Todo bien?- ella balanceó la cabeza negando y las lágrimas caían de sus ojos
-Re…gina- su voz salió débil a causa del llanto y lo único que fui capaz de hacer fue abrazarla, y ella pasó sus temblorosos brazos alrededor de mi cuerpo, yo la apreté más
-Está todo bien. Ya pasó- dije acariciando sus cabellos
-Tengo miedo- confesó, no entendí el porqué de su miedo, pero decidí no preguntar de momento.
-Aquí está segura, querida, intente dormir un poco, estaré aquí
-¿Promete no marchase de mi lado?-me preguntó como una niña pregunta a su madre cuando tiene pesadillas
-Lo prometo. Ahora échese y descanse- ella se recostó y agarró mi mano con las suyas que estaban heladas.
-¿Se echa aquí conmigo? Solo un poco, por favor- pidió con sus inmensos ojos verdes brillando
-Me echo, Emma- me recosté a su lado y la abracé. Me olvidé de todo por un momento. De la fiesta, de que era la niñera de mi hermana, de ella con Neal, de ella con Lily, solo ella y yo allí, hasta que se quedó dormida.
Me quedé observando a la muchacha en mis brazos, aún temblorosa y sollozando. La dejé acostada y fui a su cuarto a buscar un pijama, hoy la dejaría en mi habitación. Entré en el pequeño cuarto y me dirigí a su armario. Vi sus ropas, me di cuenta de que no tiene muchas, abrí un cajón y era el de sus braguitas, mi curiosidad habló más alto, no habría problema en ver, a fin de cuentas, ella también había visto las mías. Reparé en que tenía muchas de animales, pandas, coronas, flores, era una niña, balanceé la cabeza sonriendo. Cogí unas, las menos infantil posible y me dirigí a otro cajón, allí estaban los pijamas. Cogí uno azul, y salí del cuarto antes de que nadie me viera. La fiesta aún estaba animada.
-Tía Regina- Lily vino hacia mí con su novio -¿Cómo está Emma?
-Está bien. Está durmiendo- miré a su novio, tenía una sonrisa en el rostro, discreta, pero la tenía –Me voy a dormir. No os preocupéis. Con permiso
Me fui de la sala y subí a mi cuarto. Entré y cerré la puerta con llave. Coloqué el pijama de Emma encima del sillón y me fui a tomar un baño. Después me puse el camisón rojo y fui a despertar a Emma.
-¿Emma?- toqué su rostro -¿Emma?- la llamé de nuevo, ella se movió y abrió sus lindos ojos
-Hola- dijo levantándose -¿Cuánto he dormido?
-Una hora más o menos. Vaya a tomar un baño, y me tomé la libertad de ir a su cuarto y coger un pijama y unas bragas. Tiene toallas limpias en el baño. Le voy a pedir a Granny que nos traiga algo de comer.
-No tengo hambre
-Pero comerá, y si quiere, me cuenta lo que ha pasado. Ya vengo- salí y la dejé sola en mi cuarto. Fui hasta el cuarto de Zelena y llamé a la puerta y como tardaba en abrir, decidí entrar y la escena con la que me encontré no fue una de las mejores.
-Cielos Zelena, y..¿Dr. Hades?- vi a mi hermana agarrada al doctor que era el padrino de su hija
-Regina, ¿qué haces aquí?
-Vine a hablar contigo. Pero no sabía que estabas acompañada y muy bien acompañada, ¿eh?- dije con una sonrisa maliciosa en los labios, y Zelena me fusiló con la mirada –Olvídalo- salí del cuarto y bajé, preparé una bandeja con frutas, jugo y un poco de pastel para mí y para Emma. Subí con la bandeja y abrí la puerta. Vi a Emma de espaldas, confieso que estaba muy sexy con aquellas braguitas de nubes, se giró rápido cubriéndose los pechos con la camisa –Discúlpeme, pensé que ya estaba vestida- caminé hasta la mesita de mi cuarto y puse la bandeja allí, quedándome de espaldas –Puede terminar de vestirse- esperé a que dijera que ya podía girarme y así lo hice. Llevé la bandeja a la cama y le dije que se sentara.
-Creo que me iré a mi cuarto
-Coma antes. Se desmayó. Tiene que alimentarse- ella resopló como un niña y se sentó. Cogió una manzana y se la comió. La acompañé. Después de comer, puse la bandeja en la mesilla y regresé a la cama- ¿Quiere contarme lo que pasado?
-Estoy bien. Solo fue un malestar. Y…y…- sus ojos de nuevo se llenaron de agua
-Ok, aún no está preparada para contármelo. Pero cuando se sienta lista, puede contar conmigo, Emma- estábamos demasiado cerca, sí, demasiado cerca.
-¿Puedo echarme? Al final, no iba a dejarme salir de aquí, y necesito estar bien para cuidar de Hope mañana
-Claro- se echó y yo a su lado
-¿Señora Mills?- me giré y quedé frente a ella, me dio un beso en la mejilla –Gracias- me acerqué y le devolví el beso.
-De nada- le di otro beso, y otro más, y cuando me di cuenta, también ella estaba besándome la cara. Besé su mentón, sus mejillas, el canto de sus labios, sus labios, un piquito demorado, ella no se apartó, todo lo contrario, abrió más los labios y deslicé mi lengua hacia el encuentro de la suya. Permanecimos en un beso lento, nuestras lenguas entrelazándose, mis manos fueron a su cintura y las de ella a mi cara, atrayéndome más hacia ella, apreté un poco su cintura y ella soltó un gemido, y se separó
-Yo…yo…discul…
-Shhh- coloqué el índice en sus labios impidiendo que hablara- Todo está bien- la atraje hacia mis brazos
-¿Qué ha sido eso Regina?- me preguntó anidada en mis brazos
-No lo sé, intenta descansar
Acabé durmiendo junto con ella.
Me desperté y Emma estaba durmiendo agarrad a mí. Se movió y acabó despertándose.
-Buenos días
-Buenos días- dijo apartándose un poco
-¿Qué ocurre?
-Nada. Solo es que tengo que ir a mi cuarto a vestirme para encargarme de Hope- se levantó
-¿A dónde vas?
-Necesito salir de aquí. Disculpe, señora Mills- y se fue dejándome allí sola
Emma
Recuperé la consciencia en el cuarto de Regina, con ella a mi lado. Vi a Killian Jones, cielos, estaba aquí. Necesitaba saber qué hacer con él tan cerca. Hablé un poco con Regina
-Tengo miedo- dije
-Aquí está segura, querida
"Querida", Regina Mills me dijo querida. Algo dentro de mí se encendió, sentía miedo, pero al mismo tiempo, me sentía protegida por ella. Aunque solo fueran por unas horas.
Ella salió y yo me dirigí al baño. Al salir, cogí la ropa que ella me había traído. Me puse mis braguitas y ella abrió la puerta, me asusté y me giré cubriendo mi cuerpo, ella se giró con la bandeja y me vestí algo avergonzada. Comimos un poco y me acosté en la cama con ella.
-¿Señora Mills?- ella se giró, quedamos frente a frente, y deposité un beso en su mejilla –Gracias- ella se acercó y me besó la mía
-De nada- me dio otro beso, y otra más, y yo acabé besando su rostro, ella besó mi mentón, mis mejillas, el canto de mis labios, mis labios, un piquito demorado, no me aparté, al contrario, abrí más mis labios, y ella deslizó su lengua al encuentro de la mía. Permanecimos en un beso lento, nuestras lenguas entrelazándose, sus manos fueron a mi cintura y las mías a su cara, atrayéndola más hacia mí, apretó un poco mi cintura y solté un gemido apartándome de ella
-Yo…yo…discul…
-Shhh- colocó el índice en mis labios impidiéndome hablar- Todo está bien- me atrajo hacia mis brazos
-¿Qué ha sido eso Regina?- pregunté anidada en sus brazos
-No lo sé, intenta descansar.
Esperé a que se durmiera. Cuando lo hizo, pensé en todo lo que había sucedido. Esto es una locura. Mi cuerpo está completamente estremecido. Pasé el dedo por mis labios y miré a la mujer que dormía a mi lado. Esto es una completa locura.
Me desperté por la mañana y ella me estaba observando. Necesitaba salir de ahí. Necesitaba colocar mis pensamientos en orden.
-Buenos días
-Buenos días- dije apartándome un poco
-¿Qué ocurre?- preguntó ella frunciendo el ceño
-Nada. Solo es que tengo que ir a mi cuarto a vestirme para encargarme de Hope- me levanté
-¿A dónde vas?
-Necesito salir de aquí. Disculpe, señora Mills- salí dejándola allí sola.
El día fue tranquilo. Hope estaba calmada y esto estaba bien, aún no estaba yo muy recuperada. Necesitaba saber cómo me había encontrado Killian. ¿Qué hacía él con Lily? Zelena llegó y me preguntó cómo estaba. No tuvo tiempo por la mañana porque se levantó tarde, y por lo que pude percibir, estaba acompañada. Se tomó un baño y me dijo que ella acostaría a Hope, dejándome libre. Bajé a tomar un baño y vi a Regina llegando. Me fui derecha a mi cuarto. Por la tarde estuve pensando. Tantas cosas habían sucedido. Killian, el beso con Regina. La deseaba más de lo que debiera. Y eso era nuevo para mí, nunca me había sentido así solo con un beso. Me sentía avergonzada, avergonzada por haberme desmayado, porque ella me hubiera visto de aquella manera, por el beso.
Tomé un baño y me puse el mismo pijama del día anterior, y me acosté. Cogí mi móvil y vi que tenía un SMS
"¿Por qué me estás ignorando, Emma? RM"
Me hacía la misma pregunta que yo días atrás
"No la estoy ignorando señora Mills, muchas cosas que hacer. ES"
"¿SEÑORA MILLS? RM"
"Sí. ES"
Esperé una respuesta que no llegó. Continué acostada.
Escuché unos golpes en la puerta, me levanté para abrir. Abrí y Regina estaba parada en mi puerta con una bata azul oscuro por encima de las rodillas, me quedé mirándola, sus ojos castaños tan oscuros, más de lo normal, creo que estaba enfadada.
-¿Durante cuánto tiempo más me vas a evitar?
-Ya se lo he dicho, señora Mills, yo no…- sentí que me empujaba hacia dentro, cerró la puerta y me prendió allí, fue todo muy rápido -¿Qué está haciendo?
-¿Señora Mills?- me preguntó de nuevo
-Sí, ¿no es así cómo le gusta que la llamen?
-No después de que me besen
-¿Qué espera que haga?- pregunté con la voz un poco más alta
-No me grites- pidió soltándome, pasó sus manos por sus sueltos cabellos y caminó por el cuarto
-No sé cómo reaccionar, nunca he hecho esto antes, es decir, nunca me he sentido atraída por una mujer y nunca he besado a ninguna. Todo esto es nuevo para mí.
-Pero no necesitas huir, Swan.
-¿Ahora es Swan?- dije lo mismo que ella
-¿No es así que quieres ser llamada?- dijo lo mismo que yo- Emma, nos besamos, dormimos juntas y nos sentimos atraídas la una por la otra.
-¿Se siente atraída por mí?- me acerqué a ella ante esa confesión
-Claro, Swan. No te habría besado si sintiese menos que eso. Pero no necesitas huir de mí ni evitarme. Creo que somos lo suficientemente adultas para resolver esto. Si no te gustó el beso o que yo te besara, lo dices y no lo haré más.
-Me gusto Regina, como dije, nunca he estado con una mujer, así que no sabía cómo reaccionar, eres Regina Mills, hasta hace unos días apenas me mirabas a la cara, y ahora me besas y muestras que te importo- respiré –Me sentí confusa. No quiero salir herida, están pasando muchas cosas en estos momentos.
-Entiendo, Emma, pero no necesitas huir, solo dime que quieres hablar y hablaremos- se acercó a mí y me acarició el rostro, cerré los ojos, agarré su mano y me la llevé a los labios depositando en ella un beso
-¿Por qué yo?
-No lo sé, te hago la misma pregunta- ella sonrió, ¡qué sonrisa maravillosa! Entonces la atraje para que me besara y me besó. Nos quedamos unos minutos así, pegué mi cabeza a la de ella -¿Quieres quedarte de pie o quieres sentarme en la cama?
-¿Me está invitando a su cama señorita Swan?
-Quizás, a no ser que quieras quedarte de pie- ella sonrió y me empujó hacia la cama, se sentó apoyada en el cabecero y me atrajo hacia ella. Nos quedamos abrazadas en silencio.
-¿Cómo estás?
-No sé, confusa
-¿Quieres contarme lo que pasó?
-No pasó nada. Solo un malestar. Estoy bien, no tienes por qué preocuparte
-No es normal desmayarse así, si quieres hacerte unos análisis, aviso a Hades para que te vea
-No es necesario. Estoy bien. Solo es que me siento algo sola
-No tienes por qué sentirte así. Tienes a Hope, a Lily y a mí
-¿Te tengo a ti?-pregunté girándome hacia ella
-Sí, Emma, me tienes a mí- la besé
-¿Quieres dormir aquí?
-¿Primero me invitas a sentarme, después a dormir? ¿Qué más me vas a proponer?- sonrió
-¿Considera mi cama muy pequeña para usted, señora Mills?
-Es perfecta. Así estoy más pegada a ti- nos colocamos en la cama, ella se acostó y yo recosté mi cabeza en su pecho, ella me abrazó -¿Emma?
-Sí
-No huyas más de mí- la miré y le di un piquito
-No lo haré.
