Hola chicas! bueno aquí va un capitulo mas espero que les guste.

Cap 13

Candy ya había pasado un par de días en el hogar pero aun no lograba aclarar sus sentimientos, diariamente recibía cartas de los dos, cuando leía la carta de Terry recordaba todo lo que habían vivido juntos y cuanto había deseado tenerlo junto a ella de nuevo, pensaba que se decidiría por el, luego leia la carta de Albert y pensaba en cuanto la había ayudado siempre, y entonces creía que la decisión correcta seria Albert, había vuelto a hablar con sus madres un par de veces pero siempre había obtenido la misma respuesta, era una decisión que tenia que tomar por si misma, el problema era como decidir entre los dos hombres mas importantes en su vida?

Mientras tanto en Chicago, Albert había regresado a la ciudad ya que Candy no estaba en Lakewood no tenia ninguna razón para permanecer allí, y si estaba trabajando por lo menos podría distraerse, Terry había regresado a Chicago con el, sabia que Candy regresaría a la mansión de Chicago al final de la semana y allí estaría el esperándola. A media semana llego un sobre dirigido a Terrence G Granchester, remitente Susana Marlowe. Albert miro el sobre con desconfianza, no que habían terminado? Terry menciono que la separación había sido amistosa, pero lo suficientemente amistosa para que ella le escribiera después de tan poco tiempo? Fue a buscar a Terry al salón de música que era donde pasaba la mayoría del tiempo libre.

-tienes correspondencia-

-ah si? Que solo un par de personas saben que estoy aquí-

-bueno una de esas dos te escribió- Terry pudo sentir la molestia en la voz de Albert, desde que habían regresado el ambiente entre ellos estaba tenso, pero por lo menos se trataban con cortesía, ahora al parecer eso había cambiado, giro en el banco del piano para encarar a Albert y confirmo sus sospechas, el rubio se veía furioso, Terry se levanto y camino hacia Albert con la mano extendida, pero el rubio no le entrego el sobre

-que significa esto Terry?-

-que significa que? No tengo idea de que hablas!-

-remitente Susana Marlowe! Pensé que habían terminado! O es que las mantienes a las dos por si acaso?-

-deja de decir estupideces Albert! Mi compromiso y toda relación sentimental con Susana están rotos, ella sabia que yo estaba aquí pero no tengo idea de porque me escribiría, podría averiguarlo si me dieras el maldito sobre!-

-pues ahí lo tienes! Dijo lanzando el sobre a una mesa que se encontraba cerca del rubio, espero una explicación después de esto!-

-a ti no pienso darte ninguna explicación! No eres nadie para pedírmela!-

-me tienes que dar una explicación porque según tu soy el "padre" de Candy recuerdas? Y si la estas "cortejando" quiero saber porque recibes correspondencia de tu prometida!-

-ex prometida Albert! Y esta bien leeré la carta e ire a hablar contigo "suegro"-

-Terry no te pases!-

-Déjame en paz! Leeré la carta e iré a hablar contigo a la biblioteca esta bien? A menos que también quieras leer la carta!-

-no será necesario, confiare en tu "honor de caballero inglés"- Diciendo esto Albert se retiro echando humo y se sentó a esperar a la biblioteca, la espera se le estaba haciendo eterna así que se sirvió un vaso de whisky.

Terry abrió el sobre adentro había una carta y otro sobre, leyó el remitente del otro sobre Richard Granchester, vaya eso si es una sorpresa pensó, decidió leer la carta de Susana primero.

Querido Terry:

Llego esta carta para ti hace unos días ,no sabía en que hotel estabas hospedado en Chicago así que decidí mandarlo a la mansión Andley estoy segura de que Candy te lo hará llegar, como van las cosas entre ustedes? Leí en el periódico que estuvieron juntos en la fiesta de compromiso de Annie Brighton y Archivald Crownwell, me alegro mucho por los dos! Espero leer sobre su compromiso pronto!

Saludos a Candy

Susi

Susana! Yo también espero poder anunciar nuestro compromiso pronto, pero las cosas son mucho más difíciles de lo que te imaginas… A continuación abrió el sobre de su padre, no tenía idea de que querría el duque, pero no le daba muy buena espina.

Terrence:

Se que probablemente te parecerá extraño que te escriba, pero realmente me gustaría hablar contigo, arreglar nuestras diferencias hijo, no quisiera morir sin saber que me perdonas por ser tan mal padre, supe que terminaste tu compromiso, debe ser algo muy difícil, por eso pensé que tal vez te gustaría venir a pasar unos días en casa, se que por ahora estas de vacaciones en el teatro (claro que lo sabe pensó Terry, averigua todo!) así que aceptaras mi invitación por favor? Tenemos asuntos muy importantes que conversar.

Tu padre

Richard Granchester.

No hay manera pensó, así tuviera todo el tiempo del mundo estaba por arrugar el sobre cuando se dio cuenta que aun había una pequeña nota, de quien será? La desdoblo con cuidado y reconoció la caligrafia de su madre.

Hijo:

Susana vino a buscarme la semana pasada a preguntarme si tenia tu dirección en Chicago primero pensé que iría a buscarte pero luego me dijo la razón, tenias una carta de tu padre, yo tuve noticias recientes de el así que le pedi a Susana que enviara mi nota junto con su carta. Hijo no se si tu padre menciona esto en su carta, y si no lo hizo no hay manera fácil de decir esto pero ahí va, tu padre esta muy enfermo, los médicos le dijeron que dudan que le queden mas de seis meses de vida, me escribió una carta muy arrepentido pidiéndome perdón por arrancarte de mi lado, y me pidió por favor que si decidías ir a visitarlo no te lo impidiera, yo se que tu relación con tu padre no es la mejor, pero dale la tranquilidad de saber que lo perdonas si? Te quiero mucho hijo y si decides ir a verlo espero que puedas parar un par de días en Nueva York para despedirme de ti y desearte buen viaje.

Te quiere

Mama.

Terry se quedo mirando la carta que acababa de leer, su padre estaba muriendo? Y que quería con el? Ellos no habían tenido una conversación normal en años todo lo que hacían era discutir, incluso acerca de su compromiso con Susana la había llamado plebeya americana, como alguna vez habían llamado sus familiares a su madre, eso no se lo perdonaría jamás! Pero su madre le pedía que acceda a ir a verlo que haría? Sabia que ir a Inglaterra probablemente implicaría lidiar con la señora cara de cerdo y los tres cerditos, aunque tal vez iría solo para molestar a la duquesa. Recordo de debía ir a hablar con Albert, tal vez el lo ayudaría a decidir después de todo eran mejores amigos cierto? Camino sin ganas hacia la biblioteca entro y encontró a Albert sentado detrás de su escritorio mirando fijamente un vaso vacio.

-hasta que por fin apareces-

-era mas de una carta-

-ya veo, algo de beber?-

-lo miso que tu-

El rubio le alcanzo el vaso y se quedo mirándolo fijamente, la actitud arrogante de Terry de hacia un momento había desaparecido, se veía muy pensativo, Albert bajo la guardia, trato de normalizar su tono de voz y pregunto.

-y bien? Que quería Susana?-

Terry extendió sobre el escritorio las tres cartas

-no es necesario tu correspondencia es privada-

-solo léelas, me evitaras tener que explicarlo todo-

Albert tomo primero la carta de Susana y la leyó, se relajo un poco al saber que ella solo estaba sirviendo de mensajera, luego leyó la carta del duque y finalmente la de Eleanor, cuando termino de leer no sabia muy bien que hacer, el padre de Terry estaba muriendo, el ya había perdido a sus padres y sabia lo doloroso que podía ser, pero el había tenido una relación cercana con sus padres y pero ese no era el caso de Terry aun así se trataba de su padre, como reaccionaria? Iría a Inglaterra?

-iras?-

-no lo se- levanto la mirada y Albert pudo ver la tristeza en los ojos del ingles.

-es tu padre y…-

-no se ha portado como un padre Albert y lo sabes!-

-aun así, por lo que dice tu madre está muy arrepentido, creo que deberías verlo, si es cierto lo que dicen los médicos, esta es probablemente la última oportunidad que tendrás-

Al escuchar esto los ojos del inglés se llenaron de lagrimas, siempre habían pensado que eventualmente su relación con su padre mejoraría, siempre pensó que tenían mucho tiempo, ahora de improviso se enteraba de que tenía solo seis meses, si descontaba el tiempo que había tomado la correspondencia en llegar cinco meses y medio! Tendría que tragarse su orgullo e ir a verlo, no tenía más tiempo… Sintió la mano de Albert sobre su hombro tratando de darle ánimo.

-amigo, se que últimamente hemos tenido nuestras diferencias, pero, aun soy tu mejor amigo, si necesitas algo, un coche que te lleve a la estación, boletos de tren lo que sea solo dímelo-

Terry se quedo en silencio un momento, leer las cartas no lo había afectado mucho pero de alguna manera el hablarlo con Albert había desatado un torrente de emociones en el, pensó en las palabras de Albert, a pesar de que ahora eran rivales aun así estaba ofreciéndole su ayuda, ese era el Albert que el conocía, desinteresado, siempre dispuesto a ayudar a los demás y después de haberle roto el corazón a Candy el no se atrevía a pedirle algo mas, pero realmente la necesitaba así que se decidió a hablar.

-necesito a Candy- Albert se tensó al escuchar esto –no puedo hacer esto solo Albert, mi padre aprecia mucho a Candy y ella saca siempre lo mejor de mi, me gustaría que estuviera a mi lado cuando tenga que hablar con mi padre- el rubio sabia a lo que Terry se refería, Candy podía endulzar el trago mas amargo y se imagino que en una situación similar el también querría tenerla a su lado, sabía que aceptar era casi como rendirse, pero no tuvo corazón para negarse.

-y te necesito a ti- dijo Terry casi en un susurro Albert se sorprendió con lo que escucho

-que?-

-tu mismo lo dijiste, eres mi mejor amigo y aunque se que tener a Candy a mi lado será de gran ayuda, también me gustaría tener tu apoyo amigo, y no quiero que pienses que me aprovechare de la situación para recuperarla- diciendo esto volteo a mirar a Albert y trato de sonreír, Albert le devolvió la sonrisa y le dio unas palmaditas en el hombro.

-entonces partiremos mañana?-

-si, iré a ver a Candy al hogar para pedirle que me acompañe, se que ella quería estar sola pero, espero que acepte acompañarme- dijo el inglés con tristeza

-lo hará, ya lo veras, bueno voy a conseguirnos boletos de tren y barco, y también veré que la mansión de Nueva York este lista cuando lleguemos-

Diciendo esto ambos salieron de la biblioteca, Albert rumbo a la oficina para dejar todo listo para irse por tiempo indefinido y Terry rumbo al hogar para hablar con Candy.

Candy estaba jugando con los niños en la nieve cuando vio que a lo lejos se acercaba un auto. Quien será? Pensó cuando el auto se acerco reconoció el deportivo que había rentado Terry que hace aquí? Les pedí a ambos que me dejaran unos días en paz! Comenzó a caminar hacia el auto decidida a decirle a Terry que era un tramposo y que no tendría que estar allí. Cuando estuvo suficientemente cerca y vio el rostro de Terry toda su resolución desapareció, se le veía tan triste, confundido, pudo ver que tenia entre sus labios un cigarrillo, hacía años que no fumaba! Que habría pasado? Por fin llego al lado del auto y se paro al lado de el.

-Terry? Que sucede? Estas bien?-

-no pecosa, no estoy bien-

-que paso?- Terry le entrego las cartas, ella las leyó en silencio, al principio se molesto al ver una carta de Susana pero al igual que Albert su molestia desapareció rápidamente, cuando termino de leer levanto la vista hacia Terry, el miraba al vacio.

-oh Terry lo siento tanto! Iras a verlo verdad? Oh… viniste a despedirte?-

-no precisamente, vine a pedirte que me acompañes, no puedo hacer esto solo- al decir eso se le quebró la voz, trato de recuperar la compostura –por favor Candy, iras conmigo?-

-claro que si, no tienes que volver a pedirlo- Dudando primero Candy puso sus brazos alrededor de la cintura de Terry para abrazarlo, el la abrazo también y hundió el rostro en su cabello, Candy sintió algunas lagrimas mojar su cuello (está llorando!) lo abrazo con más fuerza como le gustaría evitarle todo ese dolor! Permanecieron abrazados un momento Terry se fue tranquilizando, y finalmente se separo un poco de Candy para quedar cara a cara, tomo su rostro con las manos y la beso, Candy no opuso resistencia, el beso fue corto.

-gracias pecosa- luego beso su mejilla y la tomo de la mano –bueno creo que debo irme, partiremos mañana temprano hacia Nueva York, y debes empacar.

-si, yo hablare con Albert, le diré que me ausentare por bueno le diré que tendré que ausentarme un tiempo- no sabia como haría para que Albert la dejara ir pero Terry la necesitaba, no lo había visto tan triste desde la noche que lo conoció en el Mauritania y no pensaba dejar que su rebelde pasara por un momento tan difícil solo, aun así la idea de pedirle permiso a Albert para viajar a Inglaterra con Terry la ponía nerviosa, y se notaba en su voz.

-no te lo dije?- pregunto Terry volviendo a sonreir –Albert también ira con nosotros-

-Terry! Yo pensé que iba a tener que ir a pedirle permiso…y bueno la conversación no iba a ser nada fácil!-

-jajaja- Terry rio –bueno no tendras que preocuparte, hable con el antes de venir, y el nos acompañará, un auto vendrá a recogerte mañana temprano esta bien?-

-si- contesto Candy sonriendo al ver a Terry mas animado

-adios pecosa-

Se despidieron y Candy entro al hogar para explicarles a sus madres y a los niños lo sucedido y también a empacar, los niños se pusieron tristes al saber que Candy partiría tan pronto pero ella prometió que cuando regresara pasaría dos semanas enteras en el hogar, también debía llamar al hospital, por suerte ya que Candy había trabajado dos años casi sin descanso no tuvo problemas en prolongar sus vacaciones, así que todo estaba listo para viajar al dia siguiente. Se fue a dormir temprano, nerviosa por el viaje del día siguiente.

Cerca de las ocho de la mañana un auto con el emblema de los Andley iba por el camino que conducía al hogar de Pony, adentro se encontraba Terry, Albert había pasado la noche en Chicago para dejar todo listo para el viaje, así que el auto pasaría primero por Candy, luego por Albert y finalmente se dirigirían a la estación. Candy salto de la silla al ver el auto, se despidió de sus madres y salió la puerta a esperar. Cuando el auto se estaciono Candy se acerco caminando, el chofer bajo y le abrió la puerta.

-pase señorita-

-gracias- entro al auto y vio a Terry sentado allí, otra vez se notaba triste -hola, y Albert?-

-paso la noche en Chicago dijo que pasáramos por el antes de ir a la estación-

-ya veo, bueno, vámonos?-

-si-

El auto comenzó a avanzar adentro Candy y Terry iban en silencio, Candy había tenido problemas conciliando en sueño la noche anterior y el vaivén del carro la fue adormeciendo, sin querer se fue quedando dormida en el asiento del auto. Terry la miro con ternura, de todas maneras no estaba de humor para hablar así que la dejaría dormir el camino hasta Chicago no era muy largo de todas maneras, le dio una última mirada a Candy y luego se hundió en sus pensamientos. Vería a su padre después de años y solo le quedaban unos cuantos meses de vida, 5 para cuando el llegara a Londres, de que querría hablar? En su carta el no mencionaba el hecho de que estaba muriendo, es que acaso no pensaba contárselo? O esperaba decírselo personalmente? A pesar de que Terry ya no pisaba Inglaterra desde hacía mucho, su padre no había cambiado su testamento lo que significaba que el seguía siendo el heredero al ducado, ese era el tema que su padre probablemente quería discutir, es que finalmente abría cedido a los pedidos de la señora cara de cerdo y uno de los tres cerditos asumiría el ducado? En ese caso no tendría objeciones, el nunca había querido ser duque y si no lo decía más seguido era porque sabía que nada ponía a la duquesa mas furiosa que saber que un bastardo heredaría al trono y no uno de sus hijos. Su padre también mencionaba que quería arreglar sus diferencias y mejorar su relación con el, que relación? Siempre habían discutido por todo, y lo mando al internado cuando Terry aun era muy joven, y casi nunca había ido a visitarlo, al principio Terry esperaba con ansias las visitas y cartas de su padre pero poco a poco había comenzado a resentirlo, así es como se escapo a America porque pensó que las cosas con su madre irían mucho mejor, pero se había encontrado con una bienvenida tan fría! Así que regreso a Inglaterra, aun mas enojado con su padre por arrancarlo de brazos de su madre mientras ésta aun lo quería. Habían llegado a la oficina de Albert, Candy seguía dormida dudo si debía despertarla, sacudió su hombro con delicadeza.

-despierta pecosa dormilona-

-que?-

-llegamos a la oficina de Albert, vamos a avisarle que lo esperamos? –

-si vamos! Bajo del auto de un salto y juntos se dirigieron a la oficina de Albert Candy conocía el camino perfectamente y la secretaria de Albert la reconoció al instante.

-adelante señorita Andley, el señor Andley esta en su oficina, pase-

-gracias Angela-

Los dos entraron en la oficina, adentro Albert esperaba serio, Candy lo miro preocupada, que habría pasado?

-Albert? Estamos listos y el auto espera afuera, nos vamos?-

-no princesa, acabo de recibir malas noticias, no podre viajar por lo menos por una semana mas-

Terry se quedo mirando a su amigo al escuchar la noticia, estaba seguro de que Albert no dejaría que Candy viajara con el a solas mientras el tenía que quedarse en América, y el no podía esperar un día mas, se le estaba acabando el tiempo, espero a que Albert le diera la mala noticia, Candy tendría que esperar con el, luego los dos viajarían, después de todo si iba a enfrentar todo lo que le estaba sucediendo solo.

-entonces? Tendremos que esperar una semana mas para ir a Nueva York?-

-se que probablemente Terry quiere llegar allí tan pronto como pueda, dijo mirando a su amigo así que no tienen que esperarme-

-que? Albert yo pensé que- pero las palabras no salieron de la boca del inglés

-que te haría pasar por todo esto solo? No Terry Candy puede acompañarte, irán con su dama de compañía por su puesto, Dorothy espera en la mansión, y yo los alcanzare apenas pueda- Albert hablaba en voz inexpresiva, se notaba cuán difícil era para el dejar que Candy viajara con su rival

-gracias Albert, una vez mas no tienes idea de cuánto significa para mi que Candy pueda ir conmigo-

-esta bien, ahora váyanse, tiene boletos de primera clase, el tren sale en un par de horas y su barco sale de Nueva York en dos días, dos camerinos de primera clase también-

-gracias- le dio la mano un ligero abrazo y salió de la oficina. Candy se acerco a Albert para despedirse. El se levanto de la silla y ella lo abrazo con fuerza y beso su mejilla

-gracias por todo lo que haz hecho por Terry, eres la persona mas noble que conozco!-

-trato de hacer lo correcto, aunque siento que acabo de darle a mi oponente una ventaja mortal sobre mi, una semana para conquistarte princesa!- al decir esto Candy pudo notar la tristeza en su voz –pero también se cuanto te necesita ahora, mi pequeña no te vayas a enamorar solo por pasar una semana lejos de mi si?- el tono de suplica en su voz le rompió el corazón a Candy, volvió a abrazarlo.

-yo quisiera prometerte que no me enamorare Albert, se cuánto daño te estoy haciendo lo lamento tanto!-sus ojos se llenaron de lagrimas –perdóname por favor, por no estar segura, por hacerte pasar por todo esto!-

-shh- puso su dedo suavemente en sus labios –no te disculpes, nada de esto es tu culpa, si yo no hubiera estado tan ciego por tanto tiempo, tal vez las cosas serian diferentes, ahora apresúrate no querrán perder el tren, y aun tienen que pasar por Dorothy, yo los veré en una semana, y te escribiré en un par de días para que cuando llegues a Londres tengas una carta mía esperándote esta bien? La enviare a la casa de Londres, escribí al mayordomo esta mañana así que todo estará listo cuando llegues- cada vez le costaba mas trabajo articular palabras –hasta pronto preciosa, diviértete en Londres esta bien?- la abrazo y luego giro el cuerpo para darle la espalda, no quería verla salir de la habitación pues sentía que se la estaba cediendo a Terry, esperaba oír sus pasos dejando la oficina pero no sucedió, de pronto sintió que ella se abrazaba a su cintura con fuerza, vio sus manos cruzarse sobre su pecho, subió sus propias manos y las entrelazo con las de Candy.

-no te demores por favor, te extrañare mucho! Escribiré en el barco para poder dejar la carta en el correo apenas pise Inglaterra! – Albert sintió como ella tomaba su brazo y tiraba de el para girarlo y que el la mirara, no pudo resistirse y quedo frente a ella.

-te quiero muchísimo- dijo Candy, luego se puso de puntillas y deposito un suave beso sobre los labios de Albert, le sonrió y salió de la biblioteca, el no pudo reaccionar por la sorpresa (Candy me beso! Pensó, ella a mi! Y yo no pude reaccionar! Albert los momentos que eliges para congelarte!) Sonrio al pensar en el pequeño beso que le había dado Candy, había sido muy breve pero le permitió tener esperanza, tal vez después de todo no la había perdido.

Candy subió al auto y allí la esperaba Terry, viajaron en silencio hasta la mansión y Dorothy se subió al asiento delantero con el chofer así que aun serian solo los dos en asiento trasero.

-parece que seremos solo tu y yo por ahora pecosa-dijo pasando su brazo por los hombros de Candy

-lo se, vaya sorpresa- dijo Candy tratando de sonar casual

-lo se, yo también me sorprendi pensé que Albert no dejaría que viajes conmigo, definitivamente es una mejor persona que yo-

-que? Porque dices eso?-

-porque de estar en su lugar de ninguna manera te dejaría viajar con mi rival- se acerco a ella seductoramente con la mirada fija en sus labios pero Candy reacciono girando el rostro y el termino besándole la mejilla, después de su intento fallido Terry no retiro el brazo de los hombros de Candy y ella tampoco protesto, se sentía bien estar en brazos de Terry y durante su relación casi nunca habían tenido la oportunidad de demostrarse afecto. Llegaron a la estación cuando estaban comenzando a abordar, escucharon el llamado para primera clase y se dirigieron a uno de los vagones, Terry ofreció a Candy su brazo y caminaron por el pasillo hasta que encontraron su privado, Dorothy los seguía por detrás sin decir nada, entraron al privado.

-dos habitaciones por supuesto- dijo Terry. Candy se sonrojo al escuchar el comentario.

-eres imposible!- le dijo –ahora me gustaría dormir un rato, casi no pude dormir anoche

-me di cuenta dormilona, dormiste todo el camino desde Lakewood!-

-estaba cansada- dijo sonrojándose, a Terry le pareció que se veía adorable

-esta bien pecosa, no hay problema ve a dormir si lo deseas, tocare tu puerta a la hora de la cena para ir al vagon comedor, solo una cosa mas-

-dime Terry-

-gracias por venir conmigo, no se que hubiera hecho si te quedabas con Albert-

-no hay problema Terry, no iba a dejarte solo-

-gracias de nuevo-

Candy entro a su cuarto seguida por Dorothy dio un vistazo a la habitación a pesar de encontrarse en un tren era una habitación muy lujosa, obvia era en primera clase, recordó sus viajes anteriores en tren, definitivamente se sentía la diferencia, no era que a ella le importaran esas cosas, solo que no podía evitar hacer la comparación de su vida antes y después de Albert, el le había dado tanto! Gracias a Albert tenia una familia, la tía abuela jamás se hubiera ablandado a no ser por las exigencias de Albert y gracias a el había podido recuperar su trabajo en el hospital de Chicago, nunca terminaría de agradecérselo.

-Candy? Estas muy callada en que piensas?-

-Dorothy estos últimos días han sido una locura, hace apenas unos días de la fiesta de Annie y ahora parece tan lejana…-

-vamos Candy no te desanimes, porque estas tan triste?-

-Dorothy, no se que voy a hacer, estoy muy confundida un día creo estar enamorada de Terry y al día siguiente creo estar enamorada de Albert y mientras tanto los lastimo a los dos, yo me siento como una cualquiera! Los bese a los dos!- dijo llorando.

Dorothy sonrió con simpatía por su amiga, no envidiaba su situación pues sabía lo noble que era Candy, otras señoritas de sociedad estarían encantadas con la situación y la presumirían a sus amigas, quien no querría tener al hombre más rico de estados unidos y al heredero de un noble ingles peleando por su afecto? En el caso de Candy ella se preocupaba por cómo se sentían los dos caballeros, definitivamente era una chica fuera de lo común, y también era por eso que había tantos chicos enamorados de ella, y ella jamás lo notaba, era tan ingenua. Se acerco a Candy y la abrazo tratando de consolarla dejo que llorara por un rato pues pensó que necesitaría desahogarse.

-tranquila Candy, todo va a estar bien, solo tienes que pensar bien que es lo que sientes por cada uno, al final te darás cuenta que uno de ellos quedara como un lindo recuerdo y el otro es amor, está bien? Tomate tu tiempo yo se que ambos esperaran, ya no llores y trata de disfrutar el viaje.

-gracias Dorothy, tratare de decidir que siento por cada uno- los ojos le ardían por tanto llorar y no tardo en quedarse dormida nuevamente, Dorothy la despertó media hora antes de la cena para que pudiera cambiarse después de todo era primera clase e iba a ser una cena relativamente formal, eligio un lindo vestido amarillo para Candy, le arreglo el cabello y la maquillo un poco.

-Dorothy no crees que exageraste?-

-no lo creo, te ves muy linda Candy!- el joven Granchester estará orgulloso de llevarte de su brazo

-pero tu vienes con nosotros también verdad Dorothy?-

-no Candy, yo comeré con los demás sirvientes, no estamos solo entre los Andley y no será bien visto que tu mucama cene contigo-

-pero tu no eres mi mucama, eres mi amiga y Albert dijo que irías como mi dama de compañía y yo se que hay chicas que llevan a su dama de compañía con ellas a los eventos!-

-Candy una dama de compañía es solo una sirvienta con un poco mas de status, no te preocupes no me gustaría que por culpa mía tengas que exponerte a las habladurías de la gente, los ricos pueden ser muy crueles y no querrás molestar a tu tía, sabes cuánto cuida ella el honor de los Andley- hizo una mueca graciosa al decir las últimas palabras Candy sonrió y miro a Dorothy aun no muy convencida con sus palabras.

-pero tu eres mi amiga-

-y lo seguiré siendo cuando regreses de la cena- dijo con un guiño –ahora vete, el joven Terry debe estar esperándote-

-mm está bien me iré, pero pediré que te traigan la cena aquí te parece? Una cena de primera clase, así por lo menos disfrutaras más la comida-

-no tienes remedio Candy- dijo su amiga riendo –esta bien creo que podría acostumbrarme a esto de ser tu dama de compañía- ambas rieron y Candy dejo la habitación.

Había una pequeña salita entre la habitación de Terry y la de Candy, Terry la esperaba allí, aparentemente si seria una cena formal pues Terry tenia puesto un esmoquin y tenía el cabello recogido en una coleta.

-te ves preciosa pecosa-

-gracias- dijo sonriendo ante el cumplido –tu también te ves muy bien-

Le ofreció su brazo y entraron al comedor, toda la gente estaba muy elegante, definitivamente Dorothy no había exagerado, comparando como estaban vestidas el resto de damas ella se veía relativamente sencilla.

-vaya veo que Dorothy no estaba exagerando!- dijo Candy sorprendida –todos están muy elegantes para que se arreglan tanto? Es solo una cena en la única noche que pasaran en el barco!-

-precisamente por eso es la única noche que tiene para presumir con los demás cuanto dinero tienen y cuantas joyas se pueden comprar- dijo entre dientes

-quien entiende a los ricos! Vestirse tanto para una cena en un tren! Con un poco de suerte en un movimiento del tren derramaran vino sobre sus costosos trajes!-

Terry rio al escuchar tu comentario

-por eso te adoro pecosa! Eres sencilla a pesar de tu posición, eres única!- tomo su mano y la beso, Candy se sonrojo y entraron al comedor.

-casi todas las mesas están ocupadas Terry donde nos sentaremos?-

-intentaremos buscar una vacía, de lo contrario te aseguro que no tendremos problemas encontrando asiento, todos querrán tenernos en su mesa!- dijo sonriéndole

-eres un presumido! Porque querrían tenernos en su mesa?- Ni bien termino de decir la frase y un hombre que ella nunca había visto en su vida los saludo.

-señorita Andley, señor Granchester, buenas noches!-

-buenas noches- contestaron ambos con cortesía –quien era ese?- le pregunto Candy a Terry en voz baja, y como sabe nuestros nombres? Acaso lo conoces tu?-

Terry rio –son muchas preguntas a la vez pecosa! A diferencia tuya, la mayoría de la sociedad lee las paginas de sociales de los periódicos con avidez y como sabrás apareces relativamente seguido, yo soy actor así que te imaginaras que así no los conozcamos casi toda la gente aquí nos reconoce.

-no deja de ser extraño!- dijo mirando alrededor con desconfianza, todos los ojos estaban clavados en ellos y mientras caminaban cada vez mas gente los saludaba, algunos los invitaron a sus mesas, y Terry cortésmente declino las invitaciones

-que haces? nos quedaremos sin lugar donde cenar!- Terry sonrió misteriosamente y siguió caminando, de pronto Candy distinguió una mesa en la que Terry obviamente tenia puestos los ojos, estaba escondida y un poco retirada de la gente, era perfecta! –ya veo, la viste antes que yo, es perfecta! Aunque tiene sitio para seis personas, nos sentaremos solo los dos?-

-ya veremos pecosa- se coloco detrás de una silla para acomodarla en cuanto Candy se sentara, ella le agradeció el gesto con una sonrisa luego Candy se sentó frente a ella. El comedor se estaba llenando y casi todas las mesas estaban llenas, ostentosas damas con elegantes vestidos mostrando sus joyas, elegantes caballeros con corbatas de seda, de pronto entro una pareja que llamo su atención, iban vestidos con mas sencillez que los demas y su actitud no era arrogante para nada, se acercaron a un par de mesas con lugares disponibles pero los miraron con desden y tuvieron que seguir buscando estaban a punto de retirarse del salón cuando distinguieron la mesa de Candy y Terry.

-que pasa? Porque nadie quiere sentarse con ellos?- le pregunto la rubia

-nuevos ricos- contesto Terry

-como que nuevos ricos?- pregunto ella desconcertada

-gente que hizo fortuna recientemente, sin "alcurnia" ni nombre, no los aceptan.

-eso es una tontería! Y por eso tendrán que irse? No es posible!-

-esperaba precisamente que dijeras eso pecosa, ellos nos acompañarán a la mesa-

-los conoces? Ya hablaste con ellos?-

-no pero se dirigen hacia aquí-

que tal estuvo el capitulo 13? Y ya voy escribiendo el 14 quiero darle a la historia un poquito mas de drama y creo que ya decidi con quien se queda Candy besos a todas