Capitulo 13. Cambios en Levi
Me revolqué unas dos a tres veces en la cama. No podía dormir algo me faltaba e incomodaba al mismo tiempo. Las sabanas en mi cuerpo fueron enrollándose entre más me acomodaba en la cama. Pero llegado el momento la alarma a mi costado sonó ruidosamente en mi oído, desperté entonces sabiendo que era tarde. Ya no podía permanecer dormido, ni conciliar el sueño de vuelta. Como recién despertaba mi cuerpo estaba y se sentía pesado, sentándome en la cama descubrí que estaba solo. Mi espalda también había empezado a dolerme, me toco con pereza la región lumbar, apoyando mi mano ahí leve y precisamente.
Colocando uno a uno los pies, baje con cansancio encaminando mi paso lento hasta el armario que se hallaba a un costado de la cama. Ni siquiera miro la ropa, solo la voy cogiendo un conjunto, tirándolo a la cama mientras voy quitándome el pijama. Lo primero era la camisera de tela blanca, mientras iba levantándome su borde inferior este roza mis tetillas, lo cual me asquea y duele. Estas habían aumentado de peso y crecido unos dos centímetros, para luego caerse sobre mi pecho. Tch, era un tremendo fastidio. Eren y Zoe, me habían advertido los cambios que sufriría mi cuerpo en estas semanas. Pero debido a que por naturaleza soy hombre, mis pectorales se quedarían en aquel tamaño, no crecerían más. No estaban diseñados para eso.
Desnudo frente a la cama, me llego a observar el cuerpo entero al buscar de nuevo una de las prendas. Mi vientre también había aumentado su volumen. No era algo tan alarmante, pero ya lo podía notar, como si la parte superior de una pelota de básquet se asomara hacia afuera acomodándose encima de mi pelvis y por debajo de mí estómago. Comencé al palpar la gran masa de carne con ambas manos. Tiene una longitud d cm. No me llegaba a pesar mucho, pero sin duda era un bulto al que tendría que acostumbrarme A partir de ahora.
-...ya estas empezando hacerte notar, ¿no mocoso? -le pregunto teniendo la base de mi vientre con ambas manos
Decidí buscar una prenda que no se me ajustara tanto, ya que odiaba que la tela se estirara en mi cuerpo. Rebuscando en el armario, saque un par de camisas que no eran mías, pero si eran lo suficientemente grandes como para usarlas. Me lo voy poniendo con cuidado, midiendo la distancia de las mangas que luego tendría que recortar. Pero por lo demás se veía bien. Gire de perfil un par de veces para notar que mi gusto no estaba equivocado. Entonces mi nariz olfateo un aroma típico... el aroma de huevo frito en la sartén, mi oído llego a escuchar como salpicaba la clara al ir colocándolo en el aceite hirviendo.
-Brr~Brr~ -gruñen prepotentes mis entrañas. Moviéndose levemente, pero alertándome de algo que ya sabía.
Cerré la puerta antes de bajar por las escaleras y observar como Eren se encontraba haciendo el desayuno. Apoyando una de mis manos en el barandal bajaba con calma. Tenía que fijarme un poco en donde pisaba, ya que la barriga empieza a opacar mi visión inferior, y no llegaba a verme por completo los pies. Llame la atención de Eren al terminar de bajar el último escalón.
-Oh, buenos días Rivaille estoy... -decía dando la vuelta con el sartén en la mano.
-Rivaille... ¿Qué? -pronuncia con el rostro anonadado, viendo lo que traigo puesto. No le veo importancia a su estado y me dirijo a un costado del mesón a coger la bata de cocina.
Eren va siguiéndome mientras yo trato de ponérmela. Viendo que se me dificulta un poco, el decide hacerlo. Poniéndome el overol y atándomelo en cuello para terminar.
-¿Qué es eso? -señalo la cocina, después de haberme lavado las manos.
-Estoy haciendo un desayuno... -me contesta como si nada.
-Eso es una miseria, -reprendo con vanidad y voy quitándole el sartén para ponerme delante de la cocina.
-Así se hace -voy diciendo al coger más de un huevo y colocarlo al sartén de una sola vez. Eren mira todo lo que hago con curiosidad.
-¿Haces un Omelette? -dice tras un rato, mis manos están ocupadas cociendo la yema.
-Claro que no. Eso solo para el primer plato... iré condimentando más tarde pásame la sal. -pido con una mano.
.
[Una media hora después. En la mesa. Eren narra]
Miro la enorme montaña de comida, que me coloca en frente. Su comida por otro lado iba yendo disminuyendo de tamaño a cada minuto.
-¿Qué pasa? ¿Por qué no comes? -me pregunto sin entender.
-Etto... yo...-divagaba entre titubeos
-Si no quieres, Dámelo -dijo levantándose y arrebatándome el plato.
-Claro -acepte pasándole el plato, no tenía por qué oponerme. Pero Rivaille no lo interpreta así
-Estas dándome la razón como a los locos, ¿no? -me debate con una miraba pujante
-No, claro que no. No estoy haciendo eso Levi -me excusaba con una sonrisa.
-Más te vale... -me amena, para regresar minutos después a su plato. Yo por otro lado voy volteando el rostro y al hacerlo, miro el reloj, descubriendo que el tiempo me ganaba de nuevo.
-Bueno, ya me tengo que ir -digo haciendo retroceder el asiento y provocando un ligero sonido de rechinido. Levi levanta la mirada entonces, y observa todo lo que hago.
-Te marchas tan pronto -pregunta con un tono de inquietud.
-Si -le voy contestando, tomando mis cosas. Colocando la chaqueta en la mano al ir retrocediendo con rumbo a la puerta.
-No has comido todavía -reprocha con descontento.
¿Qué? Pero el me lo quito hace un momento y ahora estaba...
-Siéntate y come. -pone las manos sobre la mesa, dejando su plato. -No saldrás hasta que hayas desayunado como corresponde.
-Pero tengo turno... Además... -decía oponiéndome, pero Levi termina levantándose por completo de la silla.
-Dije que te sientes -Rivaille me clava su mirada, tan penetrante y tenebrosa.
-Lo que tú digas, Cariño. -obedeciendo me siento, sabía que lo mejor en estos casos era no llevarle la contraria.
Me pongo a comer el plato que un inicio me quito. No tenía tiempo por lo que apresure la cucharadas para termina, pero de repente noto que Levi desde unos segundos atrás tiene puesta su mirada en mí.
-¿Qué pasa? -dije, Este no hace más que clavármela intensamente en el pecho, entonces retrocedo un poco para darme cuenta de que había derramado un pedazo de comida sobre la mesa y parte de mi polera al comer de forma apresurada.
-Te pareces a un niño -Rivaille miraba con detenimiento la mancha. -Ensucias mocoso -termina acusando
-Ah, ahora lo... -fui diciendo mas no llego a terminar mi oración, y va avanzando hasta mi regazo, haciendo para atrás la silla donde me sentaba. Se colocaba sobre mis piernas, trato de moverme, pero él ya se había acomodado. Ciento como su abultado vientre esta contra su abdomen, su calor y temperatura corporal me hacen estremecer.
-Rivaille - lo llamo, mas no me hace caso.
-¿Qué? -Se jacta, enredando su brazos alrededor de mi cuello - ...Tienes algún problema con que me siente así
-No, pero... -va interrumpiendo mis palabras con su perspicacia. Acerca más su voz a mi oído
-No te excites aun... Esposo mío -susurra juguetonamente, antes de lamerme la oreja.
-¡R-Rivaille! -me levantó de un brinco, apartando su cuerpo de mi persona con cuidado
-...S-e será mejor que me vaya -digo de nuevo, antes de que termine pasando algo mas
-Tks -murmura inconformé y sentado en la silla
-Nos vemos más tarde, Te amo -le dedico antes de salir por la puerta
- Como tú quieras -se pone de brazos cruzados -...Aun tengo mucho que hacer aquí
.
[Eren narra]
-Con eso queda concluido el tema, mañana daremos... -antes de que terminaran de con hablar fui retirando al igual que un par de mis compañeros.
Habían pasado unas nueve semanas desde que mi esposo estaba Embarazado. Rivaille había alcanzado unos tres meses y tres semanas de gestación. Yo deseaba que los meses restantes pasaran, ya que el humor y apariencia de Rivaille iban cambiando constantemente. Unos días se encontraba de humor para todo. Incluso unas repetidas por la noche, y otros en los que lo dejaba tirado en una esquina, y ni me quería ver, pero yo si estaba ahí para lo que el necesitara y más si se trataba de su bienestar y la del feto, que en si era su hijo.
Como de costumbre iba saliendo de universidad en dirección al estacionamiento cuando me topo con unos aullidos y un palmazo que me toma desprevenido por detrás, seguido de muchas voces que decían.
-¡Felicidades Eren! -grita la mano que me impacto
Retrocedí un paso, para luego alzar la cabeza y ver a mis opresores.
-..Nos enteramos de que vas a hacer Papá -murmuran en el patio
-Bien ocultado te lo tenías -molesta Connie
-En hora buena. -aparece a un costado mí, apoyando su mano en mi hombro.
-...Cuánto tiempo más nos ibas a ocultar a tus aventuras, Jaeger
-Jean... -lo miro y luego a los demás -...Chicos... ustedes ¿Cómo se...?
-Es descortés ir ocultando secretos a tus amigos Eren. -aparece la autora de todo.
-Porque se los dijo. Rivaille va a matarme -le hago recuerdo con angustia, mirándola profundamente y con mi maleta colgando de un brazo. No quería tener más problemas para "dormir" con Rivaille. Entonces uno de los comentarios por mí detrás llama mi atención.
-...Asique Rivaille era el panzón después de todo -jode Jean desde un costado entrecruzando los brazos.
-¡¿Qué?! -Chillo -...Acaso no lo sabían... -pregunto, todos me van asintiendo en orden. Genial, termine de meter a la pata. Ahora si me mataría. Me golpeo la frente con las manos de forma tragedica.
-...Con razón Eren, estas tan dormido en clases. -aporta Armin tras un momento.
-No, no es eso, sino que... -decía en un intento de defenderme, que por lo visto iba perdiendo.
Entonces interrumpe jean con una prominente sonrisa en el rostro.
-Dime Eren, Lo intentaron demasiado... O fue por accidente -insinúa con sarcasmo. Me ponía más rojo a cada minuto. Ocultando tras mi mano mi rostro delatador.
.
.
[En otra parte de la cuidad. Casa de Rivaille]
-¡Achu! ¡Achu! -estornudo teniendo la escoba en mi mano.
- Alguien está hablando de mi -digo Limpiándome con un pañuelo.
.
.
-Vamos Eren, Anímate. -me molestaban a los demás, siguiéndome en el estacionamiento.
-No -respondo buscando las llaves del coche.
-Será solo una noche -suplicaban
-Lo siento chicos, No puedo dejar solo a Rivaille. -me niego.
-No te hagas problema y tráelo. -sugiere Zoe tocando mi hombro.
-Pero... -me oponía
-...Si de todas formas, Solo falta tres meses para su cumple. -me ponía la mano para pensar en su propuesta.
-El Enano me debes muchas. -Interrumpe de nuevo -Dile que me olvidaré de dos, Si viene la fiesta de esta noche.
-Yo... -fui diciendo más ella me puso dos dedos sobre la boca.
-No le permitiré faltar a mi fiesta de cumpleaños. Sera mejor que venga. -amenazo levemente.
Fue quitando sus dedos, y yo por el contrario me fui subiendo al caro.
-Eren -me llamaron al escuchar el motor encenderse.
-Veré que puedo hacer. -fue mi única respuesta, No podía prometer más que eso. Ya que no puedo evitar predecir la respuesta de Rivaille.
.
-No -me responde así de seco, una vez que se lo propongo.
-¿Por qué no? Es una buena idea... Salir y divertirnos un poco -voy persuadiendo.
-Aún hay muchas cosas que limpiar por aquí y yo...
-Petra puedo hacerlo -contraataco, matando su excusa.
-¿Verdad Petra? -le pregunto girando el rostro en dirección a la cocina.
-Claro que Sí, Señor Jaeger -murmura ella muy educada, barriendo desde la cocina.
Rivaille no hace más que torcer el rostro. Viendo que se estaba perdiendo.
-No hay tiempo suficiente para alistarme. -seguía debatiendo, yo llego hasta él y voy a coger sus manos, en ellas sostenía un pequeño jarrón de porcelana que limpiaba con un trapillo.
-Habrá tiempo de sobra, si comienzas de ahora. -lo chantajeo.
Levi simplemente me mira fijamente, esperando encontrar algo que lo hiciera dudar por un minuto en mis ojos para pumm darme la negativa. Tras un minuto de silencio no encontró nada. Por lo que...
...Una media hora después...
-Le compraste algo a la Loca -pregunta desde el dormitorio, terminando de acomodarse la chalina en el cuello.
-Ella dijo; que tú sola presencia sería un regalo. -le contesto por fuera, el abre la puerta.
-Vamos -murmura pasando por mí delante.
.
Habiendo estacionado el auto ayude a salir a Rivaille, y juntos de da la mano vamos caminado hasta la puerta para ir recibiendo la gran bienvenida de Hanji, que abrió la puerta antes de que la tocáramos, sabiendo que éramos nosotros y preparando su voz desde que escucha la de Rivaille estacionando el auto.
-El invitado de honor ¡Levi! Mi Panzón favorito llego -chilla con gran emoción.
Rivaille chasquea los dientes al solo escucharla, girando el rostro en un intento frustrado de aparentar su enojo. Pero dentro todos los invitados y personas que se halla giran su atención en nuestra dirección, éramos la pareja que recién entraba. Todas las miradas estaban puestas sobre nosotros, o bueno para ser específicos sobre Rivaille.
Se encontraba a mi costado izquierdo, mientras yo sujetaba su mano. En los rincones pude reconocer a varios de mis amigos que murmuraban "En serio esta embarazado". Rivaille noto la basta concentración de miradas a su alrededor, y levanto la vista para encarar a todos desde el portal.
-¿Qué están mirando? -pregunta en general. Fue cuando todos rápidamente dirigieron su mirada otro lado mientras yo voy entrando con él.
Rivaille posa sus manos sobre su algo abultado vientre y se encamina al sofá, que hay en la sala para sentarse en él. La mayoría de las personas a su alrededor le abren paso, mientras yo continuo en el portal saludando a Hanji y demás amigos. Rivaille llega al sofá y se sienta en el dejando que se cuerpo se acomode ahí esperando que yo llegue.
-Eren -me llama tras un segundo. La idea de estar rodeado de gente sin me presencia le inquietaba bastante.
-Si... -le contestaba por detrás de él, aun en el portal. Rivaille se mueve en el sofá.
-Aquí, A mi lado. Ahora -ordena, por supuesto voy apartando a la demás gente para ir a su lado.
Aparto a un par de personas de mi camino, que estaban con sus bebidas en la mano, otros hablando plácidamente con la música sonando alrededor, yo simplemente quería ir y sentarme con mi barrigón marido. Obvio, no se lo mencionaría nunca. Pero debo admitir que Rivaille ha engordado un "poquito" mas. Ocupaba casi la mitad del sofá. Me voy acomodando a su lado, haciéndome a un costado un poco para no apretar su vientre sin querer.
-Tch, Aquí hay demasiado ruido. -dice molesto y poniendo sus dedos índice a ambos costado de su vientre.
-¿Qué haces? -le pregunto al ver que lo hace.
-No quiero que mi hijo, Escuche tanta basura -me reprende.
Jejeje, la sonrisa se hace presente en mi rostro espontáneamente.
-Eren... tengo sed -pide tras un momento. Salgo disparado a buscarla.
.
[Levi narra]
Sentado aquel sillón que para mi gusto, no era cómodo por el contrario era dura. Pero la cadera me molestaba mucho como para moverme a otro lado y mucho menos sin la ayuda de Eren, decido esperarlo apoyando mas mi espalda contra el sofá, queriendo tomar, una siesta. Era ilógico esto era un fiesta y había ruido por todo lado pero yo tenía sueño. Últimamente he tenido mucho sueño, cierro los ojos pesando en el sabor del poche que me traerá Eren. ¿Qué color será? ¿Qué sabor será? ¿Estará hervida? ¿Serán dos?
-S-señor Rivaille -murmura una solo voz de la multitud con temblor y miedo de interrumpir mi sueño.
-¿Si? -respondo con las manos en mi vientre, la rodeaban y protegían contantemente.
-¿co-como cuantos meses tiene? -pregunto en frente de mí, lo miro con sorpresa pues de todos los presentes este rubio fue el único que se atrevió a hablarme, y hacer una pregunta coherente, no como la sata de niños haya atrás, que seguían mirándome como quien tiene una pelota oculta tras la polera.
Mi mirada se clava en él un momento cuando iba responder otra voz me interrumpe, como aborrezco que eso pase.
-¡Armin, Torpe! -dice derramando parte del trajo, y atajando al menor de mi lado.
-¡No ves que es obvio que tiene más de Cinco! -termina de decir el de cabello castaño desteñido
Mi miraba se queda plasmada un momento, y al siguiente desciende de manera bruta. Más Hanji escucha lo que dicen e interrumpe antes de que yo abra mi boca
-Ah, Levi... esta por las quince semanas de Embarazo, no pachoncito? -codea levemente mi hombro. No tengo nada que decir a mi defensa, por lo que decido callar.
-Eso llegaría a ser tres meses y medio, no? -decía el rubio moviendo los dedos, en un intento de contar con ellos.
-...y una semana más... Rivaille está a una semana de llegar a los cuatro meses...
Hanji va trayendo la bandeja y ofreciendo algunos bocadillos a sus invitados. Todos van cogiendo uno mientras yo dirijo mi mirada alrededor del lugar para distraerme un poco. Hasta que la bandeja llega, sostenida por ambas manos
-vamos Levi, un bocadillo no te matara -empuja la bandeja más a mi
-Podría intoxicarme -cruzo los brazos sobre mi vientre, negándome. Cuando una mujer más joven y anima aparece a un costado, con varias de ellas en su manos.
-Están ricas ¡Anímate!-murmura Sasha con la boca llena de dos o tres. No parece coherente pero... voltea la vista de nuevo a la bandeja de bocadillos, no se veían tan mal... y olían comestible, voy extiendo la mano para coger una, cuando dice...
-Las hice yo misma... son totalmente orgánicas y saludables -dice zoe.
Levi iba a negarse con el enunciado "las hice yo misma", pero lo convenció cono de "son orgánicas y saludables". Cogiendo una en su mano, la mira detenidamente antes de darle una mordida. Observa a todos los demás que también la comían. Esperaría a ver qué efectos les acusaba a ellos, si morían intoxicados, rehusaría probarla, pero tras unos minutos en los que nadie muere, le da un mordisco.
-Bien, ¡A subir el volumen a la música! -Hanji anima a la gente, en medio de la sala.
-Zoe -la llamo de pronto, ella voltea a verme algo extrañada de que la nombrara.
-¿Si? ¿Qué necesitas Rivaille? -me mira con una cara de querer sacarme a bailar.
-¿De que dijiste que están hechas? -pregunto con basto interés por la receta
-Son galletas de higo. -¿higo? Una fruta muy dulce, que se me antojaba.
-¡Dónde hay más! -exijo moviéndome a la punta de sofá, preparado para salir en su búsqueda.
Hanji no sabe porque, pero tampoco se niega darle la información que Levi le exige alzando su voz.
-En la cocina... hay una olla completa de... -Levi se levanta y va esta allá, para eso Eren regresa con el vaso de agua destilada que le había pedido.
-¿Eh? ¿Rivaille a dónde vas? -le pregunta mientras el paso sin responder.
-Se fue por los bocadillos -le contesta Zoe, que ahora tenía un micrófono en la mano.
-¡Bien, Todos listos! ¡Ahora Erencito será el siguiente en Cantar "Me cambiaste la vida" en Karaoke!
-Eh, pero yo... -decía el incauto con el vaso en la mano.
...*...
Hola chicas, Que les parece la nueva etapa de la historia... ¿les gusta el Levi Hormonal? Ahora Eren tendrá más trabajo, tiene que liderar con su embarazado marido, jejeje... comenten!
Las quiero, Besos...Bye bye
Nana-chan.
