Gracias por vuestros comentarios. Antes de pasar a responder quería dedicar completamente este capítulo al niño del nombre bonito. Tony. Es un maravilloso chico que ha participado en todas mis historias, elogiándome y criticándome, en varios años años de mi vida y en casi todos mis sueños importantes. Es raro conservar una amistad tan lejana durante años y además sentirla cercana. Si pudiera decirle estas palabras, como digo yo, en directo, lo haría.
Pero solo me queda la palabra escrita que, sin duda, será siempre nuestra.
Cumple muchos años más a nuestro lado.
Crossing Skies- Gracias, supongo que terminarás acostumbrándote a ese tipo de reacciones en Angie… Bueno, lo de Daryl está claro, yo también me cabrearía haha… Y también volvería si fuese Maggie ;) Veamos si te gusta este y si te resuelve dudas.
Gisset- Hahahahahaha! Tu comentario fue o_o No sé si es Jim…Bueno, miento xd…Por aquí abajo esta la solución a tu pregunta, creo… ¡Gracias por leer! ^^
Filonauta- Me agrada que te sorprendan los sentimientos de Angie, pero antes que nada me gustaría aclarar que ella no ha dicho que esté enamorada de Daryl. Para mí eso es hablar en palabras mayores, no ha sido (perdón si ofendo a alguien por mis próximas palabras) más que un polvo tras un granero. Está confusa, nada más.
Bueno, en cuanto al resto… Se verá con el tiempo, ¡Gracias por leer!
12:
Aquella vez incluso el viento parecía haber hecho duelo en sus oídos. El ambiente había vuelto a aquella tranquilidad digna de los primeros días, cuando ella aún no había abandonado su hogar. Quizá llevaba ya mucho tiempo así, quizá nunca había percibido el sonido mudo del mundo. Sin embargo tampoco había sufrido una perdida cercana. Al fin y al cabo ella podía sentirse aliviada de que su familia se encontrase viva y unida.
Se dio cuenta por primera vez de ello al notar que el hombro de la sudadera prestada se le empañaba, se le humedecía con las lágrimas de Maggie.
No se le había ocurrido pensar en porqué salía precipitadamente de la casa sin su familia, porque lo había hecho con él en vez de con Hersell… Aquello le había nublado la vista.
Maggie se aferraba fuerte a ella, aunque sus mismos dedos parecían estar dudosos de querer tocarla. No parecía una mujer especialmente abierta con sus sentimientos. Se preguntó en qué circunstancias habría encontrado a su padre y porqué a ella se le había ocurrido salir a buscarle.
Aceleró un tanto la moto, cambiando de marcha al entrar en su pueblo, un tanto tensa, pero la suerte se había cambiado a su favor y la entrada estaba vacía. Se preguntó brevemente dónde se habrían metido todos los seres. No oía ningún sonido a sus espaldas pero gracias a los esporádicos vistazos que echaba a los espejos sabía que él las seguía con el coche, de cerca.
Suspiró.
Se sentía agotada, sin energías, se sentía desmenuzada en millones de cachos que veía imposible que alguien pudiese juntar de nuevo. Como una fotografía mojada:
-Perdóname, Maggie.- Murmuró, quizá para sí, porque la joven alzó la cabeza y por un momento creyó que le había escuchado. Pero no era así; Simplemente estaba observando a su alrededor, quien sabe porqué.
Cuando divisaron el campamento esas pocas energías que conservaba se le atenazaron en torno a la garganta, aprisionándola.
Detuvo la motocicleta con cuidado y de pronto sintió que se había vuelto mucho más pesada que la última vez en la que había tenido que bajarse de ella.
Se quedó quieta en el asiento mientras el motor ronroneaba débilmente y Maggie se bajaba.
Todos los habían visto llegar. Se acercaron a ellas formando una curiosa composición expresionista. Ninguno tenía la misma expresión. Quizás podrían haber posado para el mismo Picazzo… Aquellas caras que pretendían ser lo que no eran y que esperaban noticias parecían totalmente fuera de lugar. Era posible que se debiese al hecho de que ellos no habían salido de aquella porción de la carretera.
Daryl empujó a Rick que pretendió acercarse a su hermana, para llegar antes y rompió el momento de expectación con un grito:
-¡¿Quién coño te crees que eres?!- Ella no respondió por un minuto. Rick alzó la mano, para retener a Daryl, que parecía un animal colérico:-¡Bájate de la moto! ¡Bájate de la jodida moto!- Su voz ronca parecía a punto de romperse.
Ella apretó los labios e hizo lo propio:
-¿Qué habéis encontrado?-Inquirió Lori. Maggie había desaparecido tras la caravana:
-¿Qué coño importa?-Continuó el dueño de la motocicleta robada:- ¿Qué pasa? ¿No me oíste decir que no?- Rick agravó su expresión y se puso entre él y su hermana:
-Daryl, está bien. Por lo menos hemos ganado algo con esto.- El silencio patente en el grupo no indicaba lo mismo. Daryl le miró como sino entendiera su idioma y en ese momento el motor del coche que venía siguiéndolas se detuvo a sus espaldas. Todos alzaron la cabeza cuando la puerta se abrió, salvo Daryl, quien continuaba enfrascado en su obsesión:
-Espero que no hayas sido tan gilipollas como para cargarte las marchas.
-Tranquilízate, amigo, es una mujer de recursos.-Llegó entonces una voz, proveniente del coche que acababa de detenerse junto a ellos. Daryl le observó un momento con aire despectivo y su interlocutor añadió:- No tenía el permiso de moto pero me ha visto conducir durante muchos años una.- Rick se adelantó enseguida en cuanto le reconoció y le abrazó, alegre:
-Jim. Joder, Jim, no puedo creer que estés vivo.- Angie observó la escena con aquella extraña tensión cargándole la piel de una sinuosa electricidad. Le duraba desde el momento en el que él le había dicho que las seguiría con el coche:
-¿Lleváis aquí mucho tiempo?
-Un día.- Respondió Shane, mirándole de arriba abajo. Angie captó el significado de la mirada e intentó buscar sus ojos, sin éxito:
-¿Os importaría que me quedase con vosotros?-Preguntó Jim, resuelto, cerrando la puerta del coche:
-No necesitas pedir permiso para eso.- Concluyó ella, pero Andrea no le dio la misma oportunidad:
-¿Sabes disparar?
-Algo he aprendido en ese tiempo. Aunque haya sido por obligación.- Contestó él, formando una extraña sonrisa de complacencia. Era la sonrisa formal y encantadora de Jim. Ella siempre había creído que le faltaban unas gafas sobre el puente de la nariz cuando hacía aquello.
Dale puso los brazos en jarra, como evaluando la situación y Andrea apartó el rostro. Aunque ninguno de los dos parecía estar muy de acuerdo, Angie creía que tenían diferentes motivos:
-Aún no hemos decidido qué es lo que vamos a hacer.- Comentó entonces Lori, rompiendo la tensión:
-No pienso poner pegas.- Respondió Jim, encogiéndose de hombros. Daryl se alejó del grupo en cuanto tuvo oportunidad y Andrea descendió el pequeño terraplén que los separaba de la gasolinera cuando el silencio se asentó entre lo miembros del grupo:
-¿Y cómo has llegado hasta aquí?- Inquirió T-Dog, anticipándose a ella misma:
-Tampoco he tenido mucha oportunidad de salir del pueblo. Sabía que las afueras contaban con granjas y pensé que allí encontraría refugio porque cuando me ví solo el pueblo estaba prácticamente enfermo.
-¿Has estado tantos días vagando por las granjas?-Le inquirió Dale, incrédulo:
-Volví a buscarte.- Dijo Jim, dirigiéndose más bien a ella:- Pero tu puerta estaba abierta. Había sangre por todas partes y se me ocurrió lo peor, naturalmente.- Sonrió:- Pero por lo que veo ahora sabes incluso disparar…O mejor que antes.
-Sí, bueno, podemos hablar de todo esto más tarde.- Dejó caer en ese momento Shane, con tono cortante. Se acercó a paso lento hacia la caravana y comentó:- De todas maneras íbamos a comer algo ya.- Abrió la puerta de la caravana ante la atenta mirada de Dale y Angie y los demás pudieron escuchar claramente la voz de Glenn y los sollozos de Maggie.
Angie y Jim compartieron una única mirada.
….
El mismo anochecer parecía haberse buscado una música de ambiente. Iba en acorde con el estado de ánimo de todos, excepto con el suyo.
Sentada a los pies de la caravana no se sentía en armonía con los otros. Jim sí se había quedado a cenar algo que habían cogido de la tienda de la gasolinera, reunido con los demás.
Ella, por su parte, saboreaba uno de los refrescos y su voz a la lejanía, en la boca y el alma.
La voz de Rick fue quien le hizo abrir los ojos y encontrarse con el mundo. Le sonrió y ella adivinó su propia expresión:
-Ha sido toda una casualidad.- Se sentó junto a ella e inquirió:- ¿Cómo sucedió?
-Sabía que los caminantes se habrían agrupado en el porche. Por eso me llevé dos armas. Una se la di a Maggie para que pudiese entrar y otra me la quedé yo, y fue con la que disparé. Se distrajeron.- Se encogió de hombros cuando él la atravesó con la mirada:- Creí que estaba perdida, sí. Pero entonces Jim y Maggie salieron de la granja. Él llevaba mucha munición y además tenía un coche aparcado no muy lejos de allí.- Rick echó un trago a su cerveza sin alcohol y se mojó los labios después:
-Nunca me dijiste porqué viniste a buscarme.- Cayó ella en la cuenta:
-Cuando encontré a Lori y a Carl no se me ocurrió preguntar por ti. Pensé que te habías ido con Jim.- Bajó la mirada:- Al encontrarnos cerca de tu casa y después de lo de Sophia, vine para saber si habías dejado alguna nota sobre hacia donde habías ido.- Miró hacia el frente y rodeó la parte superior de la lata con un dedo. Angie le observó durante un momento y cuando se quiso dar cuenta lo hacía sonriendo:
-No me fui. Jim casi consiguió llevarme con él, pero yo no estaba muy de acuerdo.- Calló, intentando encontrar una zona cómoda para su espalda en algún lugar del contrachapado de la caravana:
-¿Por qué? No sabemos lo que ha pasado en otros países.- Ella acusó más su sonrisa:
-Claro que sí. Las cosas están así en todas partes.- Rick suspiró casi imperceptiblemente y a los pocos minutos dijo:
-No has contestado.- Sonaba serio. Pero también tranquilo y ella llevaba días sin verle así… Quizá meses. Y era cierto que nunca le había contado a él tampoco porqué había decidido quedarse en Georgia:
-No me quería ir sin ti.-Admitió Angie. Él soltó una risa y ella hizo un gesto y a continuación bebió de su propia lata, observándole de reojo.
En un mundo apocalíptico su hermano seguía bebiendo cerveza sin alcohol.
…..
Deseó estar en los pensamientos de Dale para encontrar aquella cancioncilla y poder tararearla también. Le hubiera sonado novelesco hasta en sus propios pensamientos creer que le tranquilizaba la melodía entonada a intervalos en voz baja, sobre su cabeza.
Pero le reconfortaba el hecho de que gracias a ella no tenía otra cosa en la cabeza.
Apoyada contra el costado de la caravana, mirando hacia la tienda de la gasolinera y pasándose el revólver de una mano a otra la voz de Dale, aposentado encima de su vehículo que en aquellos momentos ofrecía refugio a la mitad del grupo, le hacía sentirse en medio de una guardia.
Sintió a alguien llegar por su derecha y se concentró en encontrar una postura cómoda cuando Jim se sentó junto a ella:
-Parecen buena gente.- Comentó, sin más. Ella asintió. Hubo una pausa y entonces él agregó:
-Tampoco hemos hablado demasiado. Parecen sombríos.
-Yo también lo estaría.-Replicó Angie y Jim observó su perfil, intentando desentrañarla:
-Por un momento creí que te habías alegrado de verme, en la granja.- Añadió las últimas palabras haciendo un gesto con la mano evocando su último lugar de asilo:
-¿Qué coño hacías ahí?- Preguntó ella, finalmente. Se giró y le penetró con la mirada, y supo que esta había hecho efecto incluso en la oscuridad. Tragó saliva y trató de formular la siguiente pregunta:
-¿Cómo saliste de ahí?- Ambos supieron enseguida a lo que ella se refería. La última vez que se habían visto había sido en un claro del bosque, junto a la caravana de Jack, rodeada de caminantes. Él la había obligado a huir, y con el recuerdo flotando en el aire él fue el único que torvó el gesto en una sinuosa sonrisa:
-Conseguí meterme en la caravana con las balas que tenía en la recámara. Los hermanos pequeños de Jack estaban dentro.- Dirigió los ojos al frente y ambas miradas convergieron en un mismo punto:- Estaban tirados en el suelo y el más pequeño… ¿Cómo se llamaba?- Por un momento sólo se oyó el débil carraspeo de Dale, cuya voz parecía querer distraer sus pensamientos. Angie suponía que serían igual de lúgubres que los suyos propios:
-Dylan. Tenía un arma en la mano, ¿Puedes creerlo?- El tono de Jim era campechano y Angie dedujo que como residente de medicina habría visto varias cosas desagradables:-Me ahorraré los detalles desagradables, ¿Vale?- Dijo, deteniendo la fuerza de lo que podrían haber sido sus palabras venideras con las manos:
-Así que me evité problemas y conduje por la veinte hasta el hospital en el que tu hermano estuvo ingresado.
-¿Cómo es posible que te dejasen pasar los controles?- Preguntó ella, incrédula:
-Les enseñé el carné de residente y no se pararon a mirar en el interior de la caravana. Eso fue todo. Pero según amaneció:- Se incorporó, enfatizando:- Todo quedó silencioso. Quise buscarte en el hospital, pero no me dejaron entrar… Y como ya te dije no me fue muy reconfortante acceder a tu calle.- Calló y se giró para mirarla. Sonrió:- Joder, Angie. Doy gracias a Dios porque se me ocurriese buscarte al norte. Me acordé de la granja de tu familia y pensé que podrías haberte refugiado en ella o en alguna cercana.- La joven no hizo comentario alguno. Se había dado cuenta mientras él hablaba que posiblemente se había peinado las granjas de la zona buscándola:
-Me extraña que no te perdieses por el bosque con tu sentido de la orientación.- Dijo ella, en un intento de broma. Él dejó caer la cabeza hacia un lado, derrotado, riéndose y entonces ella se dio cuenta de algo:
-¿Dónde dejaste la caravana, pues?- Él tragó saliva un momento:
-Me surgieron algunos problemas mientras salía de Atlanta.- Angie se quedó mirándole y él percibió su mirada. Alargó la mano hacia ella y la dejó posada en el nacimiento de cuello. Acarició su piel con el pulgar y el índice y agregó:- Pero supongo que tú también habrás tenido que pasar por demasiadas cosas. No es culpa de nadie.- Ella abrió la boca. En realidad tenía ganas de hablar con él. Pero había demasiadas preguntas que quería hacerle como para hacerle revelaciones.
Jim se giró primero cuando oyó los dos golpes de distracción en el contrachapado de la caravana y Angie apretó los labios cuando vio que Daryl se detenía a un metro de ellos.
El hombre giró la cara hacia la gasolinera durante un par de segundas y luego alzó la vista con brusquedad y la señaló:
-Mañana vamos a ir hasta el próximo pueblo a buscar algunas cosas para la caravana. Puede que otro coche.- Añadió, indicando la presencia de Jim también con el brazo:- Y quieren que vengas. Vamos a ir temprano así que deberías dejar la guardia.
-No hay problema. Yo la haré.- Añadió Jim, ilusionado, mientras ella se incorporaba.
Daryl le observó un momento con los ojos entornados y luego añadió, sardónico:
-Ya nos has solucionado un problema.- Les dio la espalda y regresó a la parte delantera de la caravana.
Jim buscó los ojos de Angie, que le sonrió cuando los encontró:
-¿Es así de cínico o es que he dicho algo fuera de lugar?
-No es muy amable.- Respondió ella. Le hizo un gesto de despedida y luego subió las escalerillas del vehículo justo cuando Daryl ponía un pie dentro.
Andrea se había sentado en la parte izquierda del sillón, frente a Gleen y a Maggie, que se habían quedado dormidos, la una encima del hombro del otro:
-¿Tú también vas mañana?- Le inquirió Andrea, mirándola brevemente de arriba abajo. Angie se metió las manos en los bolsillos mientras Daryl se tumbaba en el suelo de la caravana, contra la esquina que daba a la parte del sillón en el que Andrea permanecía sentada:
-Eso parece.
-Procuraremos tener cuidado para no tener que meterte en un anzuelo y lanzarte de cebo.-Comentó la rubia y Angie la miró. La boca de Andrea no se había movido de su posición pero sus ojos indicaban que la estaba tomando el pelo:
-Gracias. Empezaba a sentirme como una cobaya humana. – Andrea señaló hacia Maggie, quien dormía tranquila:
-¿Qué encontrasteis en la granja de Hersell?-Inquirió Andrea:
-Eso tendrás que preguntárselo a Jim.-Contestó ella:- Yo no llegué a entrar. En realidad no creo que importe demasiado.
-Esta mañana no parecías opinar de la misma forma.- Angie se tomó un minuto. Se había acabado la broma:
-No. Opinaba que teníamos que volver a por su familia. Y volvimos.
-No ha resultado muy bien.- Andrea cerró la cortinilla de la ventana mientras decía aquello y Angie suspiró. No creía necesario discutir con ella:
-No prometí que resultaría bien. Pero me parecía lo correcto.- Andrea sonrió, quizá riéndose de su ingenuidad:
-¿Sabes?-Dijo, finalmente:- Yo creo que ha llegado el momento de dejar de basarnos en lo que creemos correcto. – Angie la observó un momento y por primera vez en lo que la conocía sintió pena por ella. Se preguntó que cosas habría tenido que ver para llegar a aquella conclusión. Negó con la cabeza por toda respuesta y avanzó un par de pasos para tumbarse al lado izquierdo de Daryl.
Oyó a Andrea carraspear y tumbarse en el sillón y giró la mirada hacia su compañero una vez que todo quedó en un nuevo silencio. Daryl movía la mano apoyada en su rodilla, concentrado en la pared de un color indefinido que tenía enfrente.
Observó su silueta recortada contra algo de luz mortecina que se colaba por entre la cortina de la caravana y murmuró:
-Lo siento.- Él pareció entender porque emitió un débil gruñido. Sin embargo, no parecía muy dispuesta a perdonarla el haber cogido la moto.
Ella giró el rostro y se durmió escuchando su pesada respiración.
