Disclaimer: Ninguno de los personajes de OUAT me pertenece, y cada una de las canciones presentadas son de sus respectivos autores e intérpretes.

"El Precio De Un Reino"

La Oscuridad del Héroe

Lo que seas lo vas arrastrar para siempre,

A través de las cicatrices y de la oscuridad de tu fe.

Poco a poco sigo adelante,

¿Cómo llegamos hasta acá?

Todo salió mal, la gravedad hace caer tus lágrimas.

No tienes derecho a preguntarme ahora,

Nunca estuviste cerca y yo me perdí,

No tienes derecho a calmarme ahora,

Nunca estuviste cerca y yo me perdí,

Frío contagioso, el de todos los hombres valientes,

Lo que intentas salvar es lo que terminas perdiendo al final,

Frío contagioso, Frío contagioso…

(Cold Contagious – Bush)


-Es como si estuviera en coma…

-Su mente la abstrae de la realidad para protegerla del dolor.

-¡Lo sé, pero cómo la traemos de vuelta!

-¡Yo que sé! En primer lugar no entiendo porque la trajiste aquí.

-Lo único en lo que pude pensar es en un lugar seguro y el poder del sombrero me trajo.

-Pues es una decepción porque no puedo hacer nada por la chica, ahora vete porque si atraes a esa "cosa" aquí te rebano la garganta.

Un portazo los hizo saltar a ambos dejando entrar a una chica de cabello de fuego.

-¿Lena? ¿¡Qué le sucedió!? –ella se dirigió a la cama donde su mejor amiga yacía con la mirada vacía, sin moverse como si estuviera muerta en vida.

-Tu madre se niega a ayudarla.

-¿Es eso cierto madre?

-No, no munchkin, te aseguro que si pudiera lo haría pero… ella está en otro mundo al que difícilmente se puede llegar.

-No entiendo, ¿cómo otro mundo si ella está aquí?

-Pero no su mente, lo único que puedo hacer es brindarle una guía pero ella tiene que decidir volver a nosotros.

-¡¿Y si no quiere?!¡Acaba de perder a sus padres y su reino está en ruinas! –Las lágrimas caían por su rostro, pero las limpió con enojo dirigiéndose a su amiga -¡¿Realmente crees que no importa si mueres?!...


A pesar de que Jefferson logró calmar el miedo de Lena por Rumpelstiltskin, él mismo se encontró tratando de convencerse de sus propias palabras, sin embargo la ansiedad creció al enterarse del trato que Belle hizo con él, por lo que esperó a que cayeran dormidas para ir en su búsqueda. No le extrañó cuando al atravesar la puerta de su tienda se encontró siendo transportado a su casa con Grace, supuso que debía estar en algún estado de ánimo oscuro y depresivo. La experiencia le dictó que lo mejor era mantener la distancia hasta que se hubiera cansado de romper cosas.

-¡Papá! –Fue sorprendido por el abrazo cálido de Grace –estaba tan preocupada, el pueblo está de cabeza.

-Al menos por ahora ya todo está tranquilo –dijo acariciando su cabeza –pero tú qué haces despierta a esta hora…

-No podía dormir, así que vine a buscar una taza de té, ¿quieres acompañarme? –Jeff asintió acompañándola a la cocina, la vio preparar las cosas como lo haría él mismo mientras le contaba lo sucedido en el convento.

-¿Crees que Rumple estará bien? –preguntó Grace cuando su padre terminó su relato.

-La verdad no estoy seguro pero haré lo posible para que lo esté.

-Nunca me has dicho por qué eres tan cercano a él.

-Nunca me has dicho por qué le dices Rumple –Jeff sonrió ante el ceño fruncido de su hija.

-Por alguna razón nunca le he temido con tanta paranoia como los demás, incluso puedo decir que siento algo de familiaridad en su presencia –dijo Grace con un encogimiento de hombros.

-Le debo lo más preciado para mí –Jeff buscó la mirada de Grace –tu vida Grace, cuando todos me dijeron que tú y tu madre morirían; Rumpelstiltskin fue en busca de Víctor y a pesar de lo idiota que pueda parecer él logró salvarte, para tu madre era demasiado tarde pero al menos una parte de ella se quedó conmigo a través de ti.

-Así que como ves no soy amigo del Dark One pero confío en Rumpelstiltskin.

Grace sonrió y padre e hija se mantuvieron en un cómodo silencio hasta terminar su té; unos minutos más tarde el cansancio los venció.


Henry y Violet conversaban sobre lo sucedido sin embargo a medida que pasaban los minutos, Violet sentía a Henry cada vez más irritado y en algunos casos hasta agresivo.

-¡Todo esto es culpa del abuelo! –dijo en un arrebato

-Pero… creí que…

-Si vas a decir que tengo qué comprenderlo ya puedes irte –dijo con impaciencia, Violet tragó el nudo en la garganta, él siempre había sido tan gentil con ella.

-No es eso, yo solo creo que hay muchas cosas a tomar en cuenta en todo esto.

-Violet ese hombre ha hecho hasta lo imposible por destruir nuestras vidas, mi padre murió por él… A veces pienso que estaría mejor muerto –susurró casi para sí mismo ante la mirada asustada de Violet.

-No deberías pensar así Henry, pero tal vez estás cansado así que es mejor que me vaya.

Violet lo vio asentir apartando la mirada de ella "algo está mal" pensó mientras caminaba por los pasillos hasta la sala de espera con su padre.


Jefferson despertó con la renovada determinación de hablar con el necio de Rumpelstiltskin, así que después de un rápido desayuno se despidió de Gracia y se encaminó a la tienda.

Sin embargo cuando el resplandor rojizo bañó Storybrooke; un solo pensamiento vino a su mente "sangre". Había visto ese tipo de fenómenos antes en otros mundos y nunca auguraba algo bueno, así que corrió el resto del camino con la esperanza de que el dolor en su estómago fuera una falsa alarma. Sus esperanzas se derrumbaron cuando al cruzar la calle, la puerta estaba abierta de par en par y el cristal de la vitrina central estaba hecho pedazos.

Entró gritando el nombre de Rumpelstiltskin pero al caminar hacia la trastienda escuchó pequeños sollozos.

-¿¡Rumple!? Rum… -se quedó mudo al ver la escena frente a él. Lena entre lágrimas susurraba palabras incomprensibles a Rumpelstiltskin que yacía inconsciente perdiendo sangre, con el corazón golpeando fuertemente en el pecho se acercó lentamente, tenía una idea del poder de Lena y no estaba seguro de lo inestable que estaba en este momento.

-Hey conejo tenemos que salir de aquí, ¿me escuchas? –dijo tratando de llegar a su brazo, pero ella lo apartó de un empujón.

-¡NOOO! ¡No me apartes otra vez!

Jefferson podía ver el dolor y la ira brillando en el rostro de la chica, sin embargo si no se movían Rumpelstiltskin seguiría empeorando, no sabía qué le sucedía pero en estos momentos no parecía tan… inmortal.

-Lena escúchame, -dijo un poco más firme –tienes que transportarnos al hospital con While de lo contario puede morir ¿entiendes? –ella lo miró con atención, su respiración agitada pero parecía mirarlo por primera vez, el humo los envolvió mientras ella asentía.


La presencia de la Luna Roja hizo que todos se reunieran en la sala del hospital para evaluar su siguiente movimiento, por ello es que cuando el humo se disolvió todos estaban preparados para luchar. Nunca esperaron ver al hechicero más poderoso del reino cubierto de sangre como un simple mortal.

-¿¡Rumple?! –susurró Belle llevándose una mano a la boca sintiendo el miedo apoderarse de sus entrañas, las piernas tambalearon y sintió a alguien sostenerla, Jefferson gritaba frenético por Víctor, este apareció y en unos segundos Rumpelstiltskin desapareció por las puertas del quirófano, esa chica seguía de rodillas en el suelo viendo la sangre en la alfombra.

-¿Qué fue lo que pasó? –Belle preguntó con voz entrecortada, Lena enfocó su mirada en ella con furia, de un salto se levantó para encararla.

-¡Pasó lo que querías que pasara! –dijo entre dientes –casi lo matan por querer ser el héroe que tanto exigías.

-¿De qué estás hablando?

-¡¿Por qué no podías amarlo tal y como era?! Estás tan ciega por la pantalla de todos estos hipócritas que no te das cuenta de sus fallas. ¿Quieres saber la clase de personas que son tus héroes a quiénes tanto admiras y desesperadamente tratas de pertenecer?

Lena buscó entre ellos hasta dar con Snow que la miró desconcertada, mientras Emma y David observaban alertas.

-Tú honorable princesa Snow, dile quién le dio a Hyde información sobre la esposa y el hijo no nacido del Oscuro.

Belle miró a Snow que abría y cerraba la boca tratando de decir algo.

-Belle tienes que entender… Hyde hubiera matado a Hook…

-Así que para un héroe ¿vale más la vida de un hombre que ha cometido décadas de asesinatos que la de una mujer embarazada…?

-ESO NO ES… -gritó Snow pero Lena cortó su palabrería estrangulándola con magia.

-¡RESPONDE HÉROE! –gritó Lena con furia, Snow sintió sus pies separarse del suelo, si Lena seguía elevándola pronto no podría respirar, Emma y Regina lanzaron hechizos al mismo tiempo pero Lena fue más rápida repeliéndolos, David sacó su arma pero en ese instante Jefferson lo empujó contra la pared desarmándolo, estaba por tomar el arma cuando sintió el golpe fulminante en la cabeza, mientras caía inconsciente se maldijo por olvidar al pirata tramposo.

-¡Jefferson! –Lena se enojaba cada vez más, estaba por mandar a Hook a volar cuando una nube de humo verde apareció.

-¿Cómo puede criar una madre a su hija entre todo este alboroto? –Zelena apareció entre el humo con Robin en brazos. Al verla Lena dejó caer a Snow mientras un sollozo se le escapaba.

Regina aprovechó la distracción para ponerle el brazalete de cuero e inhibir sus poderes, al mismo tiempo Emma le derribó y esposó mientras David hacia lo mismo con Jefferson.

-¿Me quieren decir qué pasa aquí? –Zelena preguntó con cara de fastidio.

-Parece que gracias a ti podemos encerrar a estos… –Regina se detuvo al ver un pedazo doblado de pergamino en el suelo.

-¿Qué es Regina? –preguntó Emma acercándose mientras desdoblaba lo que parecía ser una página del libro de cuentos de Henry. Ambas se congelaron al ver un paisaje lleno de árboles y entre las copas, casi invisible la figura de un arquero encapuchado...

Supongo que he tardado más de la cuenta pero aquí está el capítulo, Lena ha perdido el control con consecuencias nada favorables.