CAPÍTULO 13

Sentí como Gray se sorprendió ante lo que había acabado de hacer, pero sus labios formaban una sonrisa a medida que separaba mis labios de los de él. Rápidamente quité mis manos de sus mejillas y cubrí mi rostro mientras me deslizaba por la pared hasta terminar sentada en el suelo. Gray cubrió con su puño su boca mientras soltaba un "Pff", su rostro estaba a penas sonrojado, se puso de cuclillas frente a mí. –Oye…- me llamó -¿Qué te ocurre? ¿Se fue toda tu valentía?-

-Si…- soltó una leve risita y revolvió mi cabello divertido.

-Tonta…- tomó mis manos y me hizo levantar. Apoyó su frente contra la mía al mismo tiempo que continuaba sosteniendo mis manos –Debemos irnos- asentí tímidamente y salimos del edificio tomados de la mano. Nunca hubiese pensado que el pervertido de Gray Fullbuster se convertiría en lo que es ahora. Por cierto, ¿qué es Gray de mí? o más importante, ¿qué soy para Gray? Temerosa lo observé por el borde de mis ojos. La luz del exterior comenzó a cegarme un poco, pero pronto logré acostumbrarme. Me daba vergüenza el tan solo mirarlo, no después de lo que había hecho. Pero la curiosidad me estaba matando.

-Gray…- lo llamé.

-¿Hm…?- dijo sin despegar la mirada de su motocicleta que se encontraba frente a nosotros. Su cabeza se inclinó hacia mí, dando a entender que me escuchaba.

-Um… ¿qué soy… para ti…?- a medida que ahora si volteaba a mirarme mi rostro ya completamente rojo miraba hacia el lado opuesto al de él. Suspiró y subió primero a su motocicleta, me extendió la mano ayudándome a subir y ambos nos colocamos los cascos. Lo abracé por detrás.

-Tú eres lo que consideres que eres para mí…-

-¿Huh?- rápidamente la motocicleta arrancó, haciendo que la pregunta no importase más. Sentí su mano sobre la mía durante todo el trayecto. Sentía ganas de llorar de alegría y tristeza a la vez. Estacionó directamente frente a la casa de mi primo. -¡G-Gray! ¡¿Qué haces?! Mi primo nos ve- Gray me sostuvo de la mano y me llevó frente a la casa de Gajeel quien rápidamente abrió la puerta. En ese momento sentí como mi corazón se apretaba más y más. Todo lo que habíamos estado viviendo se acababa de terminar en un instante. Los ojos de mi primo se abrieron considerablemente al vernos acercándonos hacia él tomados de la mano. Sentí como todo mi mundo se derrumbaba. -¡G-Gajeel esto no es lo que-

-Gajeel, tanto tiempo…- saludó Gray seriamente. En un instante el puño de mi primo chocó contra el rostro de él, haciéndolo retroceder unos cuantos pasos. Cubrí mi boca asustada e intenté sujetar el brazo de Gajeel para evitar que volviese a golpearlo. Ya sería yo quien lo golpease por esto que acababa de hacer.

-¡Suéltame Juvia en este instante!- Su mirada era de completo odio, nunca me había hablado de esa manera antes, daba miedo –¡No estoy bromeando! ¡Ve a tu habitación!- las piernas comenzaron a temblarme y las lágrimas que había sostenido durante todo el viaje hasta aquí habían comenzado a salir, Gajeel se liberó de mi agarre. Otro golpe llegó hasta Gray, tumbándolo al suelo, mi primo se colocó sobre él.

-¡¿Qué diablos es todo este alboroto?! ¡¿Gajeel?!- Levy había salido de la casa, al parecer había pasado la noche aquí luego del accidente en la fiesta. La peliazul se dirigió rápidamente hacia su novio y lo jaló hacia atrás, evitando que lo volviese a golpear. Caminé hasta Gray, que ya se había puesto de pie con dificultad, y tomé su rostro entre mis manos, su nariz y sus labios sangraban abundantemente.

-Gray…- susurré. Sus ojos observaron los míos pero me corrió a un lado y se acercó hasta la pareja. -¿Qué haces- Gajeel lo miraba con repugnancia y desprecio, era un alivio que Levy hubiese salido a detenerlo, solo a ella le debía de hacer caso.

-¿Qué haces en mi casa…?- preguntó a punto de perder el control sobre sí mismo -¿Y por qué sujetabas a Juvia de la mano…?- dijo asqueado. A continuación sucedió algo que ninguno se esperaba.

-Vengo a disculparme,- Gray se arrodilló frente a la puerta dela casa frente a ambos, Gajeel y Levy. Las gotas de sangre caían sobre el camino.

-…-

-y… a decirte que Juvia es mi novia…- mi boca se abrió como nunca antes. Estábamos muertos, él y yo. ¿Novios? Gray nunca me dijo que era su novia, no es que no quisiera, pero nunca me lo había pedido formalmente. Levy sonrió nerviosa.

-…-

-…-

-¡Lo voy a matar!- Levy sostuvo como pudo a Gajeel por el brazo. Mi primo intentaba soltarse del agarre de Levy al mismo tiempo que gritaba furioso groserías y cosas que nunca podrían ser repetidas. A estas alturas más de algún vecino ya había salido a ver qué era lo que estaba ocurriendo.

-Juvia,- reía nerviosa -¿Por qué no entran? Terminaremos de hablar adentro- dijo empujando a Gajeel dentro de la casa. Asentí y me acerqué a Gray que seguí arrodillado y con su frente clavada en el suelo.

-¡Levy! ¡Traidora! ¡No quiero a "ese" animal asqueroso en mi casa!-

-Cállate.- lo sostuvo de la oreja y lo llevó dentro –O los vecinos te pondrán una denuncia-

-¡No me importa! ¡Haré que los despidan a todos de sus trabajos!- mi primo ya estaba hablando tonterías a causa del enojo que sentía. Nunca lo había visto así antes, y esperaba no volver a verlo así otra vez.

-Vamos…- sujeté a Gray del brazo y lo ayudé a levantarse. Estaba enojada pero al mismo tiempo asombrada. Nunca creí que él fuera capaz de hacer tal cosa, sin duda alguna todos los días descubría algo nuevo de él.

-…- una vez dentro. Levy estaba sentada en el sofá frente a Gray y a mí. Gajeel por su parte estaba sentado en una silla dándonos la espalda, según él porque si no mataría a Gray.

-B-bien… um, ¿qué es lo que pretendes?- preguntó Levy intentando buscar las palabras más adecuadas y diciéndolas en un tono amable pero confundida. Yo no tenía ni idea de qé era lo que estaba sucediendo, también quería saber por qué Gray había hecho eso sabiendo que Gajeel lo mataría. Sin considerarlo comenzó a explicar.

-Vine aquí para pedirle disculpas a Gajeel por el accidente…- levantó su mirada del suelo. Gajeel se mantuvo en silencio aun dándonos la espalda a los dos –y también a confesar que me enamoré de tu prima y no me importa lo que digas o hagas, no podrás alejarme de ella- dijo seriamente –estoy cansado de ocultarlo…-

Enojado mi primo volteó a vernos -¿Ocultar qué…?- adrenalina corría por mi cuerpo.

-El hecho de que nos veíamos a escondidas- el ambiente volvió a ponerse tenso. Levy parecía ya no saber qué decir. Gray levantó el flequillo de su rostro y lo observó fríamente –Solo quería informarte, no vine a buscar tu aprobación- hoy no podría dormir en casa, estaba segura. Nadie más habló y visto esto Gray se levantó apoyó su mano sobre mi cabeza sin siquiera observarme y salió de la casa. Gajeel posó su mirada sobre mí.

-C-creo que ya es hora de irme, adiós chicos…- se despidió Levy –Gajeel, llámame, ¿si…?- él no respondió ya que seguía observándome enojado. Tragué saliva en cuanto escuché la puerta cerrarse. Intenté levantarme del sofá, excusándome que tenía que hacer algo para la dueña de la panadería pero me detuvo.

-Te lo dije, ¿no..?-

-…-

-Te dije que no te juntaras con ese idiota, ¡¿y ahora me entero que es tu novio?!- se puso de pie violentamente -¡Por su culpa casi muero en un accidente! ¡Y por la culpa de su madre la empresa casi se va a la ruina! ¡¿Acaso estás loca?!-

-T-técnicamente no s-somos n-novios ya que nunca-

-Solo vete y no me hables…- guardé silencio ante sus frías palabras. Decidí que volver a mi habitación era la mejor opción por el momento, pero antes me detuvo diciéndome algo más –Por cierto, a partir de ahora solo podrás salir si es con migo o con Levy, y serán tus amigos los que vengan aquí-

-¡Pero— su rostro mostraba que no era el mejor momento para comenzar una nueva discusión, por lo que seguí con mi camino hasta mi habitación. Entré, cerré la puerta y corrí hacia mi cama a llorar. Escondí frustrada mi cabeza en la almohada, los mocos y lágrimas caían por mi rostro, pero no sabía que más hacer. Mi vida dependería de Gajeel de ahora en adelante. Mi celular comenzó a sonar. Aun acostada boca abajo miré mi celular:

Gray:

Siento mucho lo que pasó hoy. Simplemente no quería esconderlo más. Sé que te causé muchos problemas, pero perdóname, solo quiero hacer lo mejor para ti. Ya verás que tu primo cambirá de opinión. Perdóname. Te amo.

Más lágrimas comenzaron a caer de mis ojos. Quería estar enojada, quería pegarle. Por su culpa había ocurrido todo esto y ahora no podríamos vernos… pero no podía. Lo quería demasiado como para poder enojarme con él.

Juvia:

No podré verte… de ahora en adelante tengo prohibido salir sola. También te amo.

Bloqué la pantalla y volví a esconder mi rostro entre las sábanas y las almohadas, esa noche no hubo cena. Al día siguiente me encontraba devastada. Era la hora del desayuno, pero a diferencia de siempre, ninguno de los dos hablaba, intentaba no mirarlo, pero por más que tratara de iniciar un tema de conversación era más que obvio que me estaba evadiendo al leer el periódico. Cuando ambos terminamos la comida nos arreglamos y subimos al auto. Hoy ni la radio iba encendida, las ventanas estaban cerradas y el silencio nos rodeaba. Me daba hasta miedo hablar. Una vez llegados a la cafetería bajé del auto y me despedí, pero no recibí una respuesta por lo que simplemente cerré la puerta y me fui a trabajar. Si esto seguí así debería mudarme pronto y dinero era lo que me faltaba.

Pero otro problema me estaba aguardando allí dentro. Lyon. Casi había olvidado su confesión. Sin ánimos de nada me adentré en el lugar, y dejando mi bolso, me coloqué una vez más el delantal. Ninguno hablaba, lo único que nos dijimos durante el día fue el saludo de habernos encontrado. Hasta que a la hora de irnos Lyon me detuvo. –Juvia…-volteé a verlo -¿tienes un minuto?- tragué saliva y asentí. Ambos caminamos hasta la sala de empleados, estábamos solos, la dueña se había ido antes y le tocaba al albino cerrar el lugar. Debía de ser rápido, Gajeel estaba por pasarme a buscar en un par de minutos. Mis piernas habían comenzado a temblar nuevamente. –Um, sabes…- rascó la parte trasera de su cabeza – sobre lo de aquella noche, no creo que pueda esperar más tiempo… ¿si me entiendes…?- me observó nervioso. Temía que este día llegaría. –Juvia, no puedo seguir de esta manera. Necesito saber tu respuesta- la respuesta era más que obvia, es solo que no quería perder a mi amigo…

-U-um… yo…-

-…- me observaba atentamente. Decidí que sería mejor si terminaba con este asunto de una vez por todas, así que junté valentía.

-L-Lyon yo… lo siento pero-

-Es suficiente.- rió ya más tranquilo –No necesitas decir el resto…- esta vez su sonrisa cambió a una de dolor.

-Lo siento…- miré triste al suelo. Para mi sorpresa apoyó su mano en mi frente y levantó mi flequillo, dejando a la vista mi frente. Su sonrisa a pesar de ser de dolor también mostraba alivio.

-No lo sientas. No es tu culpa y además… no vamos a dejar de ser amigos por eso, ¿verdad?- mis ojos brillaron ante su pregunta, mis mejillas se sonrojaron levemente y me acerqué hacia él para darle un fuerte abrazo.

-Nunca…- respondí aliviada. La bocina del auto de mi primo sonaba desde fuera. Me separé rápidamente de Lyon y tomé mi bolso para luego salir no sin antes despedirme de él. Pero pronto la atmósfera cambió a una no tan agradable. Volví a reencontrarme con Gajel que ni siquiera me miraba. Cuando volvimos noté que no había vuelto a preparar la cena, hasta que vi una bolsa con una bandeja con comida. Asumí que era para mí, fue allí que escuché las únicas palabras provenientes de él desde que todo esto comenzó.

-Ya cené de camino aquí…- dicho eso se fue a dar una ducha. Por algún motivo me hizo feliz que me hubiese hablado, pero por otro lado, sentí tristeza al saber que ya había cenado para no comer conmigo.

Mientras, Lyon dejaba su delantal con una sonrisa triste. La puerta con el carte de "Cerrado" se abrió, llamando su atención –Veo que por fin fuiste rechazado- su sonrisa cambió a una expresión de enojo.

-¿Qué haces aquí?- preguntó a la defensiva. Gray rascó su nuca mientras observaba hacia otra dirección y avanzaba hacia el albino tranquilamente. Lyon por su parte apretaba sus dientes con la intención de calmarse.

-Solo venía a asegurarme de que tu confesión fue rechazada y…- se apoyó en el mostrador con una sonrisa ladina –a decirte que esta sería la única vez que podrías abrazar a mi novia- Lyon tragó saliva al oírlo decir "novia". No es que le sorprendiese el hecho de que fuésemos novios, era la forma en la que lo dijo. Prácticamente quiso decir: Si la vuelves a tocar estas muerto. Gray se volteó con un suspiro y se dirigió a la puerta.

-Veo por tus heridas en el rostro que alguien más se encargó de devolverte un favor- se detuvo. Volteó a mirarlo y de pronto sintió un puño en su estómago –Déjame devolverte el favor de la otra vez- dijo recobrando su postura –Además, Juvia es tu novia, debería confiar más en ella. No te creas especial solo porque te eligió- dijo ya más calmado. Para sorpresa de Gray, Lyon le extendió una mano para ayudarlo a ponerse de pie, pero él la rechazó, levantándose por su cuenta y abandonando el lugar. Lyon suspiró –Juvia… ¿por qué alguien tan arrogante…?- Desde ese día, todo comenzó a ser igual. Pasaban las semanas y lo único que me decía durante el día era "Ya cené de camino aquí". Me dolía. Gray y yo no nos habíamos vuelto a ver desde que todo esto comenzó, pero si hablábamos durante las noches por mensajes. Debía encontrar una forma de volver a verlo.

-¿Confiar más en ella?- pensaba sentado sobre su cama –Por supuesto que confío en ella… tonto…- cruzó sus brazos. No sabía a qué se refería, pero le molestaba el hecho de que Juvia lo hubiese abrazado. Ahora que lo pensaba, Juvia lo había abrazado más veces, y hasta le robó un beso. Sonrió victorioso y engreído. Ultear abrió la puerta de su habitación y corrió hasta él, tirándose sobre la cama -¡Ultear! Un día vas a romper la cama-

-Eres tú quien ya la ha de haber roto con tantas chicas que-

-Cállate.- Su hermana rió burlona al saber que su hermano no podía contradecirla. Se volteó quedando boca abajo y apoyó sus codos en la cama mientras sostenía su rostro. Gray comenzó a sudar frío cuando la vio observándolo -¿Q-qué quieres…? No es bueno cuando memiras con esa cara...-

-Solo quiero saber qué te pasa. Desde que llegaste has estado encerrado en tu habitación- abrió su boca sorprendida -¡¿Ha ocurrido algo con Juvia?!-

-…- Gray guardó silencio.

-Si no me lo dices quemaré tus calzones-

-El otro día le dije a su primo que ella era mi novia, se enojó, me golpeó y ahora no puedo ver a Juv…- Ultear se asombró –Si le dices que la llamé Juv estás muerta- Como si algo hubiese poseído a Ultear, se levantó furiosa y le dio un golpe en la cabeza a su hermano.

-¡El único que estará muerto aquí eres tú, idiota! ¡¿Cómo se te ocurre ir a la casa de ese asesino?!- Su hermano bajó la mirada –¡Es una suerte que hayas salido de allí con ambos brazos!- Gray tragó en seco. Ultear volvió a sentarse frente a Gray y tomó su rostro entre sus manos –¿Entonces fue él quien te hizo estas heridas? Pensé que había sido otra de tus estúpidas peleas callejeras- suspiró –Parece que no piensas en lo absoluto en mi como yo pienso en ti. ¿Sabes lo mucho que me dolería si te llegase a perder?- lo miró dolida.

-Lo siento- se disculpó mientras intentaba hablar, Ultear le había apretado demasiado las mejillas. Le soltó el rostro.

-Me gustaría que hicieras algo por mí- A su hermano ya no le gustaba nada a dónde estaba yendo la conversación.

-…-

-Me sería de mucha ayuda si consiguieses un trabajo, aunque sea de medio tiempo-

-¡¿Qué?!-

-La empresa del Señor Zeref ha estado perdiendo dinero a causa de otras empresas y los salarios van a disminuir, por eso me sería de mucha utilidad si dejases de juguetear por ahí y comenzaras a tomarte las cosas más en serio-

-¡¿Qué?! No es mi problema. Si él no hubiese gastado dinero en pagarles a esos para que destruyeran la fiesta ahora tendría más dinero para sus empleados. ¿Sabes lo que le debió costar poder juntar a Avatar y a Álvarez? No lo gana ni él mismo en un solo sueldo-

-Solo ayúdame por una vez, ¿sí?-

-No. Tu día libre se debió a que Zeref no quería mayores problemas al momento de arruinar la fiesta, y si no hubiese sido por él, Ajeel no habría atacado a esos empresarios y Juvia ahora no estaría herida en las piernas tras escapar por un árbol- dijo comenzando a molestarse.

-¡¿Juvia está herida?! ¡No sabía que ella estaría en la fiesta cuando te lo dije!- cubrió su boca asustada.

-Sí, lo está. Y le tuve que mentir para cubrir tu trasero y el de toda la empresa de Zeref, diciéndole que había visto el ataque en las noticias, no podía simplemente decirle que yo sabía lo que iba a ocurrir-

-¡¿Y simplemente la dejaste ir?!-

-Sabía que Juvia estaría bien, además antes de que el ataque comenzara les avisé que no pusieran un dedo sobre ella-

-Eres un tonto, ¿cómo puedes confiar tanto en lo que ellos harán o no harán?-

-Fácil. Cuando eres miembro de la pandilla Fairy Tail no hay nadie que se atreva a meterse contigo- sonrió arrogante.

-Ya veo- contestó feliz y revolvió su cabello –En cuanto a Juvia, creo que ya sabes lo que tienes que hacer, ¿no?-

-Si. Gracias.- Con esto dicho, Ultear salió de la habitación. Gray se levantó de su cama y salió del establecimiento directo a encontrarse con alguien. Miró el reloj. –Genial, aún no salió-

Las calles estaban oscuras, la noche ya había llegado y todo lo que le restaba hacer era esperar a que lo que iba a suceder funcionase, si no, terminaría internado por golpes y falta de miembros. Luego de caminar un rato por el pavimento decidió esperar frente al lugar, recostado contra el edificio del frente y esperar a que saliera.

-¡¿Qué demonios haces tú aquí?! ¡¿No te alcanzó lo de la otra vez?!- gritó acercándose lentamente mientras cruzaba la calle.

-Solo quiero hablar-

-Hablarás con el cirujano cuando haya terminado de coserte los brazos- Gray volvió a recibir un golpe en el estómago, tan fuerte que sangre salió por su boca. Pero esta vez no se resistía, los aceptaba y dejaba que Gajeel Redfox lo golpeara. Llegó un momento en el que Gajeel se encontraba sobre él. Las calles estaban oscuras gracias a la noche que ya había caído -¿Por qué no te resistes?-

-Porque no quiero. Puede golpearme todo lo que quiera- dijo adolorido –Pero le pido que a cambio me escuche- molesto Gajeel se quitó de encima y sacudió polvo que se había quedado en su traje.

-¿Qué diablos quieres de mí y de mi prima…?- dijo volviendo a sujetar su maletín. Gray intentó ponerse de pie a medida que iba sosteniéndose de la pared del edificio que se encontraba tras él.

-Como dije el otro día. Quiero que me aceptes como su novio y que no la culpes a ella. No creo que sea justo quitarle todo lo que es importante para ella como lo que son sus amigos y su trabajo solo por mí culpa.- Sus piernas temblaron –Es por eso que no me importa lo que me hagas a mí, pero por favor no le hagas daño a Juvia. Realmente no está yendo por un mal camino, sigue siendo la tonta e ingenua chica que era cuando llegó aquí-

-¿Tú cómo sabes que era así cuando llegó aquí?-

-¿No lo recuerda? Nos encontramos en la primera fiesta, allí la vi por primera vez. Fue muy fácil saber cómo era con solo ver sus ojos- Gajeel abrió sus ojos sorprendido ante tales palabras. Viendo que Gray estaba a punto de caer al suelo lo sujetó pasando el brazo de él sobre sus hombros -¿Huh?-

-Soy un empresario, no una mala persona. Cualquiera que se preocupe tanto por mi Juvia y tenga las agallas para enfrentarme dos veces se merece una segunda oportunidad…- dijo desviando la mirada –Aunque prefiero a ese tal Lyon.- Gray frunció el ceño molesto.

FIN DEL CAPÍTULO 10

¡Holis! ¿Qué les pareció este nuevo capítulo? Como habrán notado, este es el capítulo en donde le hacen bullying a Gray, pero también en donde muestra lo mucho que ama a nuestra Juvia~ Por cierto, ¿vieron el nuevo dibujo de Juvia que Hiro Mashima subió a su twitter? ¡Está mega ultra genial! Si Gray la viera allí se muere :3 jeje

En fin, muchísimas gracias por todos los reviews (que por cierto ya voy a responder) y a todas aquellas personas que le dieron a la historia un Fav y Follow, los amo muchísimo y sin ustedes no habría una historia que escribir ;)

Megan0810: Aw me alegro muchísimo que te haya gustado, yo también recontra amo el Gruvia :3 Gracias! En realidad no tenía planeado usar a Rogue, pero en los reviews me dijeron que estaría bueno si eso ocurriese y pensé: ¿Por qué no? :D De todas formas ya sé que es lo que va a ocurrir con él, pero aún no lo diré jeje A mi también me gusta la idea de que Gray y Ultear se lleven bien, creo que sería una relación muy divertida entre hermanos. En este capítulo ya te enteraste de por qué Gray sabía sobre lo que iba a ocurrir en la fiesta ;) Lo malo es que le mintió a Juv. Te mando un abrazo enoooorme también y muchas gracias por el review!

Miss Janckson: Me alegra mucho que te haya gustado :D Si que tiene mala suerte, yo que ella consideraría ir a la próxima XD Jajaja si se terminara allí la historia quedarían muchas cosas sin resolver ;) Yo también amo a Gray, es imposible no amarlo~! Saluditos y muchas gracias por el review!

Elie-chan: Aw me alegro mucho, intentaré hacer los próximos un poquito más largos, lo que ocurre es que cada capítulo me lleva mínimo un día completo (tal vez sueno exagerada o tal vez no, pero es la verdad :P ) y si los hago más largos no podría publicar tan seguido como me gustaría. Lo bueno es que ya tengo más o menos paneado que es lo que ocurrirá a continuación ;)

¡Siii, Ultear se preocupa más por Juvia que por Gray jajaja! En realidad el que atacó a todos fue Ajeel (de la saga de Álvarez) :P Pero mi idea era fusionar a una pandilla de avatar con la de alvares, pronto explicaré por qué jeje

Jaja Gray es muuuuy tierno cuando entra en ese estado, no me resisto a ponerlo de esa manera :3 Uuuuy si se entera va a matar a Rogue y a Juvia le hará muchas "cosas malas" (if you know what i mean) na mentira jaja, pero no sabrás lo que ocurrirá hasta que lo escriba :P Jaja si me di cuenta de lo mucho que te gustó ;) Muchísimas gracias por el review, saluditos!

Y esos fueron todos los reviews por amiguishos ;) Como siempre ya saben que los amo y los leo en la próxima, Bye bye~

gruvia_naruhina