Felizzz navidad (atrasada n.n) y feliz año nuevo! Primera actualización del año n.n disfruten.
Capítulo 13:
...Así es la guerra...
Suzaku P.O.V.
El hecho de que nuestras vidas hubieran salido a la luz, nos daba una gran libertad para hacer todo tipo de movimientos que desde las sombras hubieran resultado casi imposibles. Ser Zero podía tener sus ventajas, pero también tenía demasiados puntos en contra, como la poca expresividad que se podía poner en una mirada que nadie veía. Incluso las expresiones de un rostro.
¿Qué era más favorable para las tropas? Ver la máscara de Zero o el rostro de un confiado líder, a la hora de la batalla.
A estas alturas ya no puedo calificar que el mundo tenga algo completamente bueno y blanco. Toda cosa o ser tiene su contrario dentro de sí mismo. Porque la perfección para cualquier dirección es imposible. Eso es lo que hacía este mundo interesante.
Pero nuestras vidas al descubierto, podían causar al igual ciertas cosas malas y controversias. Como ahora, pero no era culpa mía. Claro que no. Lelouch no podía tomarse una broma de manera calmada tan temprano en la mañana.
-¡SU-ZA-KUUU!- y si los guardias no estaban alertas, con eso lo estaban ya.
-¡Alcánzame, Lelouch!- grité mirando divertidamente sobre mi hombro.
Nunnally había insistido que Lelouch regresara con ella a la casa que tenía como Emperatriz de Britannia aquí en Japón. Habiendo rechazado infinidad de veces las peticiones de Ohgi para su estancia en el palacio. Así que por ende yo también había sido arrastrado aquí por lo menos una noche, mientras discutíamos bien las cosas con nuestro regreso a la vida.
El lugar era tan grande que Cornelia y Euphy también se encontraban aquí y ahora no me quedaba duda que no se moverían por nada del mundo lejos de lo que quedaba de su familia. Como sea, después de un día tan agotador como el de ayer, había encontrado a Lelouch despierto a altas horas en la mañana con su computadora todavía encendida, varios papeles por toda la mesa del comedor, y él… dormido sobre su propio brazo como cuando quería aparentar que estaba despierto.
Lo dejé ser. Creí que de un momento a otro se daría cuenta de que se había quedado dormido en la mesa del comedor y regresaría por su propio pié a la habitación. Lo que no esperaba es que a las seis de la mañana, lo encontrara en el mismo lugar de anoche y sin haberse movido un solo centímetro. Pensé en darle una lección.
Pensé que le entraría algo de razón.
Pintar una máscara de Zero de color blanco, ponérmela y despertarlo con: "Jaque Mate, Lelouch Vi Britannia" no había sido mi mejor idea en largo tiempo.
-¡DETÉN TU MALDITO TRASERO, KURURUGI SUZAKUUU! ¡EN ESTE INSTANTE!-gritó corriendo detrás de mi espalda con gran furia -¡ES UNA ORDEN!-
Estaba enojado. Y mucho. Pero valía la pena porque no olvidaría su expresión de terror en el momento hasta que notó que solo era la máscara y no estaba vestido con el traje completo. Entonces no estaría corriendo. Oh no, mis piernas hubieran sido mutiladas.
-¡Por supuesto que no!- reté de regreso –Your Magesty-
Sayoko logró salir ilesa de su persecución. Incluso Jeremiah volvió a su habitación después de notar de lo que esto se trataba. Pero Cornelia salió con una fina bata blanca y pantuflas-¡Cuida tu lenguaje, Lelouch!- reprendió antes de cerrar la puerta y volver de nuevo a dormir.
Como era de esperarse, la persecución no duró más que eso. Lelouch se había recargado a una pared cercana y se conformaba con tratar de atravesarme con la mirada.
-Espero que hayas aprendido algo-
Indignadamente me dio la espalda y por fin entró a su habitación.
Pasaron dos horas más para que saliera. No tenía duda de que se había quedado dormido. Pero todos los demás ya habían desayunado y Nunnally ni siquiera preguntó por su ausencia, parecía al tanto de lo que había pasado desde el inicio. Aunque yo tenía ciertas cosas que hacer y Todou-san no me daría un día libre con todo lo que teníamos encima.
Si Lelouch no se presentaba como Zero, entonces tendría que ir yo.
-Eres un lamentable Zero, Suzaku- espetó una vez que apareció. Listo para irse.
Podía ver ese rencor en su rostro por la inocente broma que le había jugado, pero eso era lo que menos me preocupaba.
Cornelia quien había estado sentada frente a mí en la sala, al levantar la cabeza y mirarlo solo sonrió, volviendo a lo que leía. Pero yo no podía despegar mi mirada de su ropa.
-Ane-ue, ¿Estoy en lo correcto al decir que tú eres la responsable de todo esto?- preguntó Lelouch enarcando una ceja. Cornelia solo alejó el tema moviendo la mano sin importancia.
A esto se había referido con un guardarropa completo para Lelouch y Euphy…
En cuanto ambos se habían aparecido de nuevo frente a ella, entró en acción. Ropa para Euphy y Lelouch fue ordenada desde Britannia, diciendo que sería sospechoso de mandarla a hacer aquí en Japón. En pocas horas había llegado su pedido, decenas de prendas de ropa para cada uno de las más finas telas y perfectas costuras que solo poco tenían la dicha de usar.
No debía dudar que los Britannia eran realeza, aunque en veces no se comportaran como una.
Pero que Cornelia pensara en todo me daba algo de miedo. Había visto algunas cosas de Lelouch cuando me pidió mi opinión acerca de si se le verían bien. La modista que había traído todo me miró a mí como… como… disipé inmediatamente esa idea de su cabeza. ¡Solo somos amigos!
Entre trajes de gala, ropa casual, regalia, atuendos militares y otras cosas que no pude ver, esto era de lo más adecuado para esa extraña personalidad de Lelouch.
-Cierra la boca, Suzaku. Tienes suficiente oxígeno en el cerebro- y el de nuevo príncipe de Britannia seguía enfadado conmigo.
Vistiendo de una camisa negra, chaqueta negra con mangas abiertas, líneas rojas por todo el perímetro y algunas adornando sus antebrazos. Desde donde estaba sentado además podía notar un par de puntas que partían de los hombros y terminaban en su espalda baja con el perímetro del mismo rojo que el resto. El pantalón igual de negro que todo el conjunto pero con pequeñas aberturas a ambos costados en los tobillos. Un común par de botas y el escudo de Britannia refulgiendo rojo en su chaqueta al frente en la derecha.
No podía argumentar con una figura tan intimidante que podría asesinarme de no ser por el geass.
-Andando, Suzaku-
Eventualmente no fui el único que se detuvo a mirarlo cuando llegamos a la base. No cuando yo vestía de la misma manera. Solo que en lugar del negro había blanco y en lugar del rojo había un azul marino y la restaurada bandera de Japón relucía en mi chaqueta. Las miradas que se nos dirigieron no parecían incomodarlo pero yo apenas daba la cara después de un año, en un traje caro y llamativo. ¿Por qué no podía ser yo el de negro y rojo?
-Suzaku-kun, Lelouch…- Todou levantaba la cabeza de unos reportes cuando el silencio cayó porque entramos, pero no esperaba vernos de esta manera. Lelouch conservó su impávida máscara pero yo traté de centrar mi vista en otro lado -… que bueno que están ya aquí- se le había olvidado lo que iba a decirnos.
Extravagante, llamativo, un blanco en nuestras espaldas.
Lelouch en cierto momento había susurrado:
-No te cohíbas, eres el hijo del hombre que peleó hasta el último instante por Japón y tú hiciste lo mismo después, eres… alguien importante-
Pero cada vez que alguien lo llamaba Príncipe Lelouch o Your Highness él solo suspiraba en derrota.
Era más fácil decirlo que hacerlo.
Lelouch P.O.V.
Las personas no conocían la gran labor que había detrás de ser un líder. Y los sacrificios que conllevaba. Por ende era más fácil criticar y decir que las cosas estaban bien o mal, cuando realmenteesas dos palabras no podían definir acciones tan difíciles. Incluso lo pusimos en práctica. Aunque no creía que eso los fuera a detener a la hora de expresarse.
-No les tomes mucha importancia, Suzaku- había dicho.
Todou-san tenía las primeras reacciones de Japón y el mundo a nuestro regreso a la vida. Periódicos, radio y televisión. Todos a esta hora ya tenían un reporte entero de lo que había pasado en la conferencia y por lo tanto también expresaban como se sentían al respecto.
El veredicto final había sido:
"El hijo del primer Ministro Genbu Kururugi, Suzaku Kururugi, parece ser un héroe entre los Japoneses, pues se dice que luchó a favor de Britannia cuando era un piloto del primer prototipo del Lancelot y el pueblo cuenta que se le vio ayudando Japoneses en ciertas ocasiones. Además, había apoyado a la princesa de Britannia, Euphemia Li Britannia a crear la zona administrativa de Japón antes de que sucediera aquél trágico incidente y según palabras de Zero, la verdadera princesa Euphemia hubiera sido asesinada y suplantada.
El pueblo Japonés tiene la mente abierta en cuanto a la inocencia de Kururugi Suzaku y su gran contribución en los últimos años. Además de haber aparecido en Lancelot hace un par de días y haber acabado con los Knightmare Frame enemigos que amenazaban nuestra seguridad. Estaremos pendiente de sus próximos movimientos"
Debería estar feliz por ello pero su mano arrugó el papel con algo más que furia, y sabía que no era por ser considerado un héroe:
"En cambio, los Japoneses han expresado su preocupación por la presencia de Lelouch Vi Britannia, 99vo emperador de Britannia en suelo Nippon. Sus atroces crímenes del pasado en su asenso al trono no han sido del todo perdonados, aún cuando la actual emperatriz de Britannia ha hablado a favor de su hermano. Se dice entonces que fue más el daño que causó en su momento de gobernar que las batallas entre Zero y la Orden de los caballeros Negros contra Britannia. Muchos opinan que si bien se dio un gran cambio con su muerte, las propias muertes que él causó no son algo fácil de perdonar. Se abre una breve brecha para el beneficio de la duda, pues Zero ha revelado haber planeado junto al 99vo emperador, la muerte de éste.
¿Por qué planear una muerte? Las palabras de Zero encajan perfectamente con los motivos que había dado la emperatriz Nunnally del motivo de ser de su hermano. Sin embargo es algo que no será fácilmente olvidado y los japoneses temen que algo como eso fuera a pasar. Los japoneses no están dispuestos a correr el riesgo y la única esperanza que conservan de que esto tenga un buen final es la confianza que se ha puesto en Zero respecto al tema. Además, se ha confirmado que junto a la aparición del Lancelot hace un par de días, quien estaba dentro del Shinkiro no era más que el mismo ex-emperador de Britannia, quien usó el programa Anti-FLEIJA diseñado y usado en la batalla vivida contra el Damocles hace más de un año. Desactivando el FLEIJA que amenazaba la vida de miles de Japoneses.
El pueblo japonés seguirá muy de cerca cada uno de los movimientos del Emperador demonio de Britannia, para demandar justicia si así es necesario, dando solo un poco de confianza al Britannian"
¿Por qué él estaba tomándose tan en serio esto?
Traté de continuar con lo que hacía pero Suzaku gruñendo por lo bajo no era del todo inspirador en este ambiente. Ni siquiera estaban hablando de él. Y no sé por qué se lo tomaba así si no tenía nada que ver con su persona. Yo no le estaba prestando la mayor importancia porque lo consideraba un gran avance ya que cualquier nación del mundo podría aparecerse buscando mi cabeza, aún así todos estaban a la expectativa.
-Suzaku, deja de gruñir- advertí. No me prestó atención y continuó leyendo otros reportes más. –Bien- concluí y me levanté sin decir otra palabra. Quizás sería más interesante ir a ver a la parte mecánica de esta estrategia.
o-o-o
-¡No, no, NO!- gritó Rakshata blandiendo su pipa amenazadoramente -¡Desempaquen con más cuidado! ¡Son unas bestias!- recibió más de una queja.
Lloyd solo hizo un ademán con la mano para que el equipo de Rakshata se callara y lo dejaran trabajar, pero abajo en los almacenes y laboratorios para pruebas había mucha gente cumpliendo diversas funciones a la vez.
Esto era verdadero trabajo.
-¿Lloyd-san?- pregunté. El científico saltó de su asiento espantado, antes de mirarme de manera indignada.
-¡No lleguen así! ¡Estoy pen-san-do!- me regañó.
Arqueé una ceja ante su actitud y de inmediato desapareció su mirada de reproche, transformándose en una risa nerviosa.
-¡Ah, príncipe Lelouch…!- príncipe… -¡Qué sorpresa!-
-Lloyd-san, escuché que el Ghost ya está listo y funcionando-
El hombre asintió con orgullo entrando en detalles del programa. Yo ya conocía lo que hacía pues en los informes de ideas por desarrollar que los tres le habían dado a Suzaku, venía la meta y posibles funciones del Ghost y CAMALEON una vez terminados. Suzaku dijo que era impresionante lo que habían logrado con la apariencia de los Knightmare y solo eso necesitaba.
-¿Qué hay de nuevo?- pregunté. Entonces la mirada del científico se volvió un poco más seria y miró donde los demás desempacaban.
-Las piezas han llegado- comenzó con una fría expresión, Rakshata sintió la mirada en su espalda pues giró levemente con una confiada sonrisa –Ellos se encargarán del ensamblaje mientras Nina-kun, Cecile y yo nos encargamos del arma principal-
El prototipo de arma Energía punto Zero. Equipado en un nuevo Knightmare Frame.
-Confío en que se me informe cuando esté listo- instruí, Lloyd asintió imperceptiblemente.
-Cuando Nina-kun llegue de Pendragón- me informó –Necesitaba de ciertas cosas que tiene allá-
Nina no había estado viviendo en Japón todo este tiempo.
¿Siquiera sabía lo de Euphy?
-Cuando esté listo- repetí de nuevo, al tanto de la situación. Entonces no tenía quizás tanto qué hacer en este lugar.
-Príncipe Lelouch- me giré evitando una mirada de reprimenda por el título que se me adjudicaba. Lloyd-san extendía hacia mí un pequeño aparato que parecía constar solo de una pequeña pantalla completamente plana. Ambos sabíamos que no era lo que se creía.
-¿Tan rápido?- pregunté con algo de incredulidad y sorpresa, el científico se vio complacido por mi expresión.
-Es materia de seguridad, ¿O no?- sonrió.
No más ataques sorpresa.
Me disponía a retirarme de nuevo cuando la llegaba de una persona que no veía desde hacía varias horas captó mi atención. De cabello que terminaba en punta y temperamento explosivo del cual no veía rastro ninguno mientras estaba parada frente a su Guren, la cabeza un poco baja y ambas manos entrelazadas al frente.
¿Esa era Kallen Kozuki?
-¡NOOOO, NO LO JALEN DE ESA MANERA! ¡ES FRA-GIL!- Rakshata tenía problemas desempacando las piezas. Brincó sobre el gran paquete y alejó a los miembros que trataban de ayudar -¡¿Qué parte de frágil no entendieron? ¡Lo que está aquí dentro vale más que sus propias vidas!-
Me acerqué a Kallen, necesitaba hablar con ella de unas cuantas cosas. Pero cuando ella me vio venir su mirada apenada y miserable se convirtió en una de terror. Abrió ambos ojos en mi dirección y creo que casi podía ver un tic en su ojo derecho, pero ambas manos volaron a la altura de su rostro y me indicó que me fuera, más nunca expresó una palabra. Solo pedía que me fuera, desapareciera… muriera, no estaba seguro, hacía tantas señas.
-Así que esto es el Guren SEITEN, Kallen-
No había notado al hombre que estaba parado junto a ella, y cuando él se giró, Kallen de inmediatamente dejó de hacer señas. Sonrió avergonzada y puso ambas manos detrás de su espalda con la mejor mirada inocente de su repertorio.
-¿Qué…?- el hombre se giró lentamente a donde yo estaba. ¿Quién era?
Sus ojos se ensancharon y su expresión pasó de terror a enojo. Cuando menos lo esperaba, se lanzó contra mí.
-¡NAOTO, NO!-
¿Naoto?
Cerré los ojos esperando el golpe, y me encogí donde estaba parado. Pero después considerables cinco segundos de no sentir nada, abrí los ojos para encontrar a Suzaku frente a mí, deteniendo con una mano el golpe del hombre.
-Estoy seguro de que debe tener buenos motivos para tratar de golpear al príncipe de Britannia pero no lo puedo permitir, soy el Knight of Zero- el maldito sonrió soltando la mano del otro que solo se hizo un paso hacia atrás, no despegando su vista de mi.
¿De dónde había salido esta valentía de Suzaku? Hoy había despertado muy retador hacia mí. Llamarme príncipe.
-¿Qué haces aquí?- pregunté secamente, él se giró con media sonrisa.
-Recibí reportes de que en el sótano de la base se estaba llevando a cabo una dictadura y que los miembros de la Orden eran amenazados con sus vidas- contestó.
-¡NO ME IMPORTA SI ESTÁ MUY PESADO! ¡SOSTÉNGANLO FIRME! ¡MEJOR USTEDES QUE ESA PIEZA!-
-¿FAMILIA? ¡NO ME IMPORTA QUE TENGAN FAMILIA! ¡HAGAN SU TRABAJO BIEN O ONE NO SERÁ SU MAYOR PREOCUPACIÓN!-
-Lo siento, me equivoqué de dictador- contestó mirando en dirección de Rakshata
-Suzaku…- gruñí por lo bajo. Pero antes de que pudiera hacer algo más, el hombre que antes había tratado de golpearme volvió a cargar sin importar que Suzaku estuviera entre amos.
Era grande y parecía tener condición física, podía ver que incluso Suzaku estaba teniendo un complicado tiempo deteniéndolo.
-Te ofrezco a mi Knight of Zero en sacrificio por lo que sea que te haya hecho que no tengo la menor idea- ofrecí. Dándole menor importancia al asunto, incluso la mirada indignada de Suzaku no fue gran cosa.
-¡Naoto, detente ya! ¡Compórtate!- esta vez no había sido Kallen.
-¡Ohgi Kaname, NO me digas que me calme! ¡Ministro de Japón o Emperador de Britannia, él tiene que pagar lo que le ha hecho a mi hermana!-
¿Hermana?
Kallen se encogió aún más avergonzada en su lugar.
¿Naoto Kozuki? ¿El hermano muerto de Kallen?
Ohgi por fin se acercó lo suficiente, acompañado tras sí de Villeta. Puso una mano en el hombro del hombre y miró entre él y yo. Tratando de encontrar palabras para explicar.
-No actúes sin escuchar todo- le reprendió Ohgi. –Kallen todavía tiene muchas cosas que contarte-
Naoto pareció calmarse un poco. Esto era entonces por lo que ella había estado ausente, su hermano había vuelto con esos miles de Japoneses.
-Si, Kallen Kozuki hizo todo lo que pudo por Zero- giré a mi izquierda por la recién llegada voz.
-¡C.C.!- exclamó más de uno, pero eso no llamó la atención de ella. Continuó hablando.
-Kallen bailó con un traje semi-desnuda y semi-transparente frente a los políticos y jefes del Yuolang Garrison, todo por el bien de Zero y sus planes- una de las cejas de Naoto tembló –Incluso se vistió de mesera en traje de conejita en un casino, que estuvo a punto de ser comprada, todo por el bien de Zero-
Las expresiones de horror de todos no podían ser descritas ante esas revelaciones. Ohgi, Suzaku y Kallen saltaron sobre Naoto y yo me encargué de tapar con ambas manos la boca de esa bruja.
-¡C.C.! ¿De qué lado estás?- pregunté en un bajo y peligroso susurro. –Bruja… te mataría si no fueras inmortal- suspiré derrotado.
-¿Ah?- su cabeza se giró hacia mí –Pero yo ya no soy inmort…-
-¡SUÉLTENME! ¡SUÉLTENME, TENGO QUE AJUSTAR CUENTAS!-
-¡Naoto, hablemos en privado!-
-¡Hermano, déjame explicarte!-
-¡¿Qué? ¿Qué Zero es el responsable de que hayas subido a un infernal Knightmare?-
Esto sería para largo.
Suzaku P.O.V.
La aparición de C.C. no había sido buena para calmar la actitud de ese hombre, que al fin podía identificar como el hermano de Kallen. Eran muy parecidos realmente. Podía sentir el mismo espíritu de Kallen dentro de él y esa lealtad a Japón. Además de que ambos tenían los ojos de quien yo había conocido como la madre biológica de Kallen, y el cabello de Naoto Kozuki era castaño.
Como sea…
-Hai… Hai… no, no, está conmigo. Si, ya estamos de regreso. No hay por qué, no…yo también pensó que se lo merecía, hai, Todou-san. Podremos hablar con él cuanto esté al tanto de todo-
Colgué.
Todo estaba demasiado tranquilo. Las defensas estaban al máximo, los japoneses se sentían seguros y no había enemigos en varios kilómetros a la redonda. Justo como se esperaba. Quizás ese tal One había tenido suficiente de derrotas y había aprendido que no debía meterse con los mayores. O estaba planeando un mejor ataque que los anteriores para tratar de tomarnos por sorpresa.
Un verdadero desperdicio de energía.
Después de un largo día habíamos vuelto a casa. Podía llamarlo así. Porque aquí dentro se encontraban personas que quería proteger sin importar qué, ya habíamos cenado e incluso Nina se había aparecido alrededor de las 12 porque a esa hora había llegado su vuelo de Pendragón y por obviedad, la noticia de que Euphy estaba viva no pasaría desapercibida por ella.
Aún cuando vio de manera extraña a Lelouch, no importó. Ella estaba radiante y gozosa de que la persona que la había hecho darse cuenta de su potencial y de que podía hacer más, estuviera viva.
Todos debíamos tener alguien a quien seguir sus pasos.
Con todo el alboroto, la mansión había vuelto a la vida a tan altas horas y todavía pasó una hora para poder convencer a Nina de que todo estaba bien y que no había de que preocuparse. Eventualmente se retiró.
-¿Suficiente planeación por un día, Lelouch?- bromeé desde la silla en la que estaba sentando, viéndolo suspirar mientras se despedía de Nunnally porque ella se iría a dormir.
La sala se había quedado ya sola a excepción de nosotros dos.
-Suficiente mientras sea necesario- contestó
-Entonces creo que yo también debo irme- sonreí mientras me levantaba y sacudía mi pantalón para deshacer unas arrugas que se habían formado –Iré a la base, nos vemos en la mañana-
No esperaba que me respondiera. Se encontraba ocupado mirando algo alrededor de la sala, pero lo hizo.
-Yo iré en un par de horas-
Me detuve en el marco de ambas puertas. Repetí su respuesta mentalmente más de 3 veces para asegurarme de que no había escuchado mal y me giré. Enarcando una ceja, quizás él se había equivocado.
-¿Sabes qué hora es, Lelouch?- pregunté.
El se detuvo y corrió un poco su manga para revisar su reloj. Giró su vista hacia mí.
-La una y media de la mañana- me contestó sin comprender lo que yo estaba captando mal.
-¿En un par de horas irás a la base? ¿A las tres y media de la mañana?- repetí. Entonces finalmente detuvo su caminado de un lado a otro para mirarme fijamente.
-¿Hay algún problema en eso? Tengo entendido que la Base de los Caballeros Negros no es un centro comercial que cierre a las siete de la tarde-
¿Por qué no estaba captando mi punto?
-Lelouch, ¿Qué harás durante dos horas?- pregunté mientras volvía a entrar por completo al salón y caminé hacia él -¿No deberías irte a dormir ya? ¿Por qué ir a la base a las 3 de la madrugada?-
Su forma de pensar siempre había sido un misterio para mí, pero no podía creer este extremo de su pensamiento. Algo que debía ser lógico y predecible.
-Suzaku, vete a dormir- me contestó con simpleza antes de darme la espalda –Tengo ciertas cosas que hacer aquí y luego tengo que ir a la base, solo vete a dormir- repitió.
Por qué…
-¿Y a qué horas piensas dormir?- continué.
Él trataba de decirme lo mismo como si fuera obvio pero yo no le veía nada de normal a la situación que él estaba planteando. Lo estaba incomodando con tantas preguntas, lo sabía, pero no tenía sentido.
-Cuanto tenga tiempo de hacerlo- contestó finalmente. Dando por cerrada nuestra conversación, pero ese era mi punto de inicio. Eso estaba esperando escuchar. Y no me agradaba en lo absoluto.
-Tú mismo ordenaste una reunión a las 7 de la mañana, Lelouch- lo detuve por la muñeca cuando continuó lo que hacía. Se giró visiblemente irritado por mi insistencia. -¿Llegar a las tres a la base, hacer lo que tengas que hacer allá con suerte en una hora y luego dormir por 3 horas?-
-No eres mi madre, Suzaku- sacudió su muñeca libre de mi mano –Además, se tiene que hacer lo que es necesario-
¿Quién lo decía?
-¿Dónde dice que debes de poner tu sueño como algo de segunda importancia?- reté, mi voz se había ido endureciendo pregunta a pregunta y ahora tenía un tinte frio y oscuro.
Lelouch finalmente se detuvo, dejando en una mesa cercana unos papeles que traía en sus brazos y se giró para enfrentarme completamente.
-¿Qué es lo que quieres, Suzaku?- me preguntó seriamente y con una mirada que no debía pasar por alto -¿Qué me vaya a la cama fingiendo que no hay cosas que hacer? ¿Qué no tenemos una rebelión encima?-
No podía comprender cómo su mente lo orillaba a estos extremos.
-Estoy más que al tanto de que no podemos bajar la guardia, Lelouch- regresé con seguridad –Pero eso no significa que no durmamos hasta que hayamos derrotado, capturado o matado a One-
Él comenzó a reír. Odiaba cuando hacía eso porque significaba que me estaba viendo muy por encima, considerando mi comentario o acciones como no válidas.
Demostrando superioridad.
-Tú eres Kururugi Suzaku, yo soy Zero. Ve y haz lo que tú harías, pero no te metas con lo que yo hago- me advirtió.
¿Qué rayos significaba eso?
-¿Y qué es lo que hace Zero?- reté, avanzando más cerca hacia él -¿Privarse del sueño hasta caer de agotamiento en medio de una verdadera batalla?-
Estaba más que furioso por la manera en que ponía las cosas, como si yo no le estuviera dando la suficiente importancia a esta lucha. Como si no me preocupara el futuro de Japón y del mundo.
-No seas estúpido, Suzaku. Sé bien mis límites, pero ahora no estás para sermonearme sobre hábitos de sueño- su mirada se endureció –Regresa a la base-
-¡¿Cuál es tu problema, Lelouch? ¿Acaso no comprendes, o prefieres jugar a que no lo vez?- reclamé. Siempre era hasta el máximo. Siempre tenía que ser hasta el límite de sus capacidades. ¿Por qué-no-un-pequeño-descanso?
¿Por qué no solo esta noche?
-¿Por qué insistes en eso?- regresó él, quedamos frente a frente por completo -¿Por qué te importa? ¿Acaso porque estás preocupado de que no vaya a cumplir como Zero al pié de la letra? ¿Porque quizás pueda cometer un error que nos cueste una victoria? Sé mis límites, Suzaku. No intentes infravalorarme-
-¡Tú sabes que no es eso, Lelouch! Conoces perfectamente la razón- ¿Cómo podía ser tan testarudo? –Nunnally podría…-
-¿Nunnally?- su mirada se oscureció ante la mención de su hermana. Había algo que no parecía cuadra en sus objetivos –Nunnally es por quien estoy haciendo esto, Suzaku. Al igual que Euphy, Cornelia, lo que queda de mi familia- espetó –Si me apoyaras, entonces no estaríamos teniendo esta tonta conversación-
La forma en que él arreglaba las cosas para que pareciera que tenía la razón era impresionantemente molesta.
-¡Maldición, Lelouch!- y estaba sacando lo mejor en mí –No creo que Nunnally quiera un hermano muerto o al borde un colapso solo porque estuvo tres días sin dormir o comer, sin preocuparse por su salud ¡Deberías actuar responsablemente!-
Era el detonante. Desde hacía varios días ese había sido el tema y no había otra cosa que nos pusiera a discutir mas que esto.
Él cruzó el espacio que todavía nos separaba en unos segundos, estábamos a centímetros uno del otro y podía sentir lo amenazante de sus ser pero no me intimidaba en lo absoluto.
-No te atrevas a decirme lo que es responsable o no, Suzaku. Esta misma diferencia de pensamientos nos llevó a un gran enfrentamiento hace unos años, ¿Lo recuerdas? No pensamos igual en lo que es ser responsable-
Y era en lo único que podíamos estar de acuerdo.
-Así que abandonarás a todo el mundo a tu alrededor por un capricho- contesté en un tono bajo y peligroso. Estando tan cerca no podía darme el lujo de exclamar.
Él se separó de nuevo negando divertidamente a mis palabras.
-¿Capricho?- comenzó a reír -¿CAPRICHO?- volvió a la seriedad –Tú, Suzaku Kururugi, no tienes idea de lo que es ser Zero- me apuntó por un segundo –NO tienes ni la más mínima idea de los sacrificios que ser Zero conlleva-
Subestimándome de nuevo.
-¿No tengo idea? Claro, claro que no he visto todos los sacrificios que hiciste- contraataqué venenosamente, no podía detenerme ahora. -¿Asesinar a tu hermana? ¿Masacrar personas inocentes? ¡¿Implantar tu voluntad en los demás?-
Al terminar la oración, vi una expresión demasiado difícil de describir en su rostro. Y me estaba dando cuenta de que no me sentía tan bien como pensé al decirle todo eso en su cara. Ya lo había hecho en el pasado. Pero ahora no se sentía correcto y no comprendía por qué.
Él insistía que no entendía lo que era ser Zero, yo opinaba lo contrario.
-¿Tienes idea, de por qué Zero, Kururugi-san?-
No pude evitar retener mi aliento violentamente al escucharlo llamarme de esa manera.
Ante mi falta de respuesta continuó.
-¿Cuántas horas de sueño crees que tiene alguien que planea una rebelión, eh? ¿Cuántos sentimientos crees que están permitidos cuando eres el líder de un gran movimiento? ¿Cuánto descanso hay detrás de la máscara? ¿Cuánta humanidad sigue conservando tu cuerpo? ¿Cuánto tiempo se te permite dudar? ¿Cuántas veces puedes corregir un error?... ¡¿Cuántas personas crees que seguirán a tu lado?-
Estaba aterrado ante sus palabras.
-Así es- continuó recuperando un poco de su cordura –Zero-
Zero. Repetía mi mente.
Tomó los papeles que había dejado en la mesa y se giró para salir por la otra puerta de la sala, dándome completamente la espalda mientras avanzaba.
-A partir de este momento no oses volver a ponerte el traje de Zero- dijo mientras continuaba caminando –Alguien que no lo entiende, no es digno del cargo-
Lelouch P.O.V.
No estaba dispuesto a perder más. Lo entendieran los demás, o no. Lo entendiera Suzaku o no. No iba a recorrer el mismo camino dos veces y si podía evitarlo entonces no habría nada que me pudiera detener.
Relevar a Suzaku de sus responsabilidades como Zero era un paso más a mi meta.
Las cosas tenían que ser así. No me importaba que Suzaku…
Algo en mi bolsillo comenzó a vibrar y emitir un sonido repetido e insistente. Con sorpresa me di cuenta de que era el radar que Lloyd-san me había dado esta mañana.
El radar que podía captar la señal invisible de aquellos Knightmare enemigos.
Eran las cinco de la mañana. El sol todavía no salía y los problemas estaban en los límites marítimos de Japón. Saqué el celular de mi otro bolsillo con rapidez mientras comenzaba a correr por el pasillo.
-¡Todou, hay Knightmares en la frontera Japonesa! ¡Es un nuevo ataque!- con una mano sostenía el celular, con otra toqué la puerta de Jeremiah y después la de Cornelia.
Ambos salieron con extrañas expresiones en sus rostros, pero no pude decirles nada, Todou quería información.
-¡Los radares no mostrarán nada, tengo uno especial que muestra sus señales invisibles, es un nuevo ataque y se dirigen hacia acá!-
Así era la guerra…
Ohhh si, Apareció Naoto! n.n la atinaron, peleé a Lelouch y Suzaku (sorpresa) y atacan Japón de nuevo, esta vez le aseguro que será diferente *mirada malvada* muyy diferente!
n.n"Hola 2012! Conoce a anypotter!"- un propósito de año nuevo sería ser más malvada n.n, otro sería terminar R3 n.n, y otro... no matar a mis lectores de la impresión o finales cardiacos *_*
¿Ustedes que pidieron? n.n
