Este fic usa los personajes de Masashi kishimoto ( un tipo condenadamente rico que todos envidiamos un poco), pero la historia es de mi invención.
Chomii: gracias por el review, y bienvenida. Saludos y espero lo disfrutes.
Odracirmen: Gracias, jaja, en los primeros capítulos hay varios así, saludos.
Besscy: Gracias por seguir escribiendo, eres fiel lectora y deseo lo mejor; por supuesto espero que disfrutes el capítulo.
Freedom Released: Jajajajaja, gracias por escribir. Estoy super contenta y alagada de que te guste mi fic. Si, a mí también me gustó el cap anterior, pero me costó mucho trabajo en eso diálogos (yo los llamo de presión, porque desencadenan algo) Y lo siento mucho por la tardanza. La verdad es que estoy trabajando en la idea base para otro fic, y sustentando el final de esta historia.
Saludos.
Me late El Lemon: pues más o menos te late correctamente. Y este cap, es muy posible sea lo que esperas. Saludos;)
Cocky: jajaja, yo también me quede sin palabras, literal de verdad. Ya no sabía que más escribir, pero parece haber valido la pena tanta quebradera de cabeza. Lo siento por la tardanza, de verdad que esas escenas se me complican un montón. No quiero que tiendan a ser vulgares.
Kiome17: de verdad que ya había extrañado un review tuyo. Espero que estés muy bien (de verdad). Te mando saludos y los mejores deseos.
Alicedds: Hola, gracias por comentar. Qué bueno que te guste. Si los errores de dedo son mi debilidad (todo el tiempo estoy escribiendo con prisas) espero me perdones, mi tiempo de escribir siempre es interrumpido por agentes externos, y odio, ODIO, con todo mi ser que me quiten la inspiración. Por eso suelo escribir rápido, además mi tiempo es de otros. Te mando saludos. Por supuesto que te escribiré. Muchas gracias nuevamente.
Cami: Hola si algo ¿cómo estás?... jajaja no te preocupes por el trauma, de eso se trata la historia de hecho, y la verdad, te entiendo un poco. No te preocupes, Sasuke es un novicio en el amor, y medio imbécil, como todos los hombres, pero no es un total estúpido. Aunque no lo creas hay hombre que son posesivos pero protectores, y eso los salva. Son raros, sí. Pero a mí no me gusta el masoquismo. Y si hay algo que nunca, jamás escribiré, es una historia así, con violencia en la cama. Espero que estés muy bien, y gracias por tu review.
Princesa-azul: saludos :)
Csheherezade: gracias por ser tan paciente, y bien trato de seguir agregando cosas algo chistosas aunque sea más dramática la cosa. No te preocupes por lo de la sugerencia, ya estuve pensando y tengo las ideas básicas para terminar la historia. Te mando saludos.
Joxa: ¡Hola! Me alegra leer de ti. Y muchas gracias por tus palabras. Eso trato, porque la verdad me gustan varios temas. Gracias de nuevo por escribir :)
InesUchiha: Muchos saludos, espero estés muy bien, y también que te haya hecho reír un poco el capítulo. Y si ya puedes imaginar que en algún momento se iba a desesperar. Jajajaaajajajaaja, te pasas, me da muchísima risa lo que escribes. De verdad que a veces voy en la calle y me rio sola. Ya ni te digo que algunos estúpidos creen que coqueteo con ellos, hombres idiotas, yo estoy casada y soy muy fiel –si me case algo joven, pero no me arrepiento (lo siento pero detesto a los estúpidos) y otros tantos me miran como si estuviera loca. Incluso voy pensando en la historia y lo que voy a escribir y me rio de mi misma.
Y gracias igualmente por leer y comentar con tanto entusiasmo. Ten buen fin de semana, o buena semana (dependiendo de cuando leas).
Cinlayj2: tienes muy buenas ideas, y sin duda más adelante te darás cuenta que tome algunas de ellas, ya lo veras. Por supuesto organizadas un poco diferentes. Debo decir que tu review me ayudó mucho a cimentar muchas ideas. Sin duda no puedo olvidar a Sasori, que también estará incluido en los siguientes capítulos. Yo también estoy hiper-super-contenta de que somos canon y que se pudran todos los demás jajajajajajaja.
Hiyoko-sama: jajajajaja ya puedo imaginarte gritando, tal vez me pasaría lo mismo, me rio en voz alta, o hablo con migo misma por este tipo de capítulos. En mi casa ya ni se estriñan, tanto. Jeje. Bueno, si se pondrán. Aunque después de este capítulo las cosas se pondrán un poco feas, pero ya sabes que a veces es necesario. Mis disculpas de antemano por el futuro sufrimiento. Saludos y espero estés muy bien.
Dulcecito311: Que genial leer que lo hayas disfrutado. Si bueno, es que Sasuke nunca se había enamorado de verdad, y le salió lo posesivo. Y encuanto a las travesuras de Sakura y Naruto, crei que quedaría, ya que se parecen un poco más. Jeje, si creo que esa personalidad en sakura, es una variante muy probable, especialmente esta que ha tenido que crecer sola y madurar su carácter. Fufufufuf, ya verás la "venganza". Saludos
Luniitaturksa: primero que nada, perdón por la larguísima espera, pero no tenía ni una sola idea, y en este tiempo pude escribir la base para los últimos capítulos de este fic. Te mando saludos, y espero disfrutes.
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Fotografías para una mujer rara13
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Capítulo13: una pereja
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Ni él mismo sabía que el afecto por ella podría ser tan abrumador.
Pensar que Sakura podría haberse quedado con otro, cualquiera que no fuera el mismo, le enfermaba.
Ahora ella lo abrazaba. Saber lo difícil que eso debió ser para ella (conociendo las intenciones que Sasuke tenía) y que aun así lo hiciera, acabo con todo rastro de la ira que el verla con otro le provocó.
Los celos, sustituidos por el alivio de tenerla solo para él, y dado lo que sabía al respecto de su pasado, era algo increíble.
Solo una pequeña acción de la muchacha para conseguir calmarlo.
Debería asustarlo el poder de ella sobre sus emociones, pero no era así.
No lo estaba rechazando, de alguna forma milagrosa, ella empezaba a confiar en Sasuke.
A entregarle sus besos.
Tal vez, también a quererlo, a pesar de su carácter abrumador y posesivo. Él sabía lo complicado que llegaba a ser convivir con alguien como él, pero ella seguía ahí, no le pedía que se detuviera, ni reaccionaba con indignación.
-Gracias, Sasuke-kun –dijo ella al tiempo que dejaba un beso vacilante en su mentón –acción que lo conmovió profundamente; por otro lado él no comprendió por qué agradecía. Si había dicho algo bueno no era solo para poseerla (aunque eso deseaba), era la verdad, solamente lo que sentía.
La beso con más determinación, ralentizando el contacto, y acomodo su cuerpo entre sus piernas, apretándose contra su suavidad sin prisas.
Un suave gemido escapó de sus labios entreabiertos.
Por primera vez en toda su vida no solo había deseo por un hermoso cuerpo femenino, sino por todo lo que había en ese ser. Quería todo de Sakura Haruno la joven mujer que trataba con todas sus fuerzas de ser independiente y fuerte; el quería su tiempo, sus bromas y reclamos, verla comer esos dulces que a veces lo asqueaban, protegerla… pero también desnudarla, y empujarse profundamente en ella para saber que Sakura le pertenecía, que era amado por ella.
En este momento él no pensaba dar marcha atrás.
La persuadiría toda la noche si era necesario, todo con tal que la mujer que yacía entre sus brazos accediera a estar con él.
Lentamente saco los botones en los ojales de aquella prenda verde y provocativa que ella usaba, mientras la peli rosa enterraba sus delgados dedos en sus hebras oscuras. Acaricio la aterciopelada piel de su abdomen haciéndola temblar.
Tan simple reacción le pareció sublime.
Pensó en el día que la vio por primera vez. Nunca habría imaginado que la desearía tanto, que necesitaría escuchar sus gemidos por él, con tanta necesidad.
Los sonidos de amor de la extraña y peli rosada criatura femenina que lo había intrigado…
Desde el momento en que la vio, algo paso dentro de sus sistemas, un choque con algo hasta entonces desconocido. Solo después de unas semanas empezó a comprender las emociones que ella despertó ese primer instante al verla, una inexplicable afinidad, y simplemente no logró apartar la mirada de ella.
Ella entró ese día, sola y apresuradamente a su exposición, su galería y a su vida; y ya no pensaba dejarla ir.
Pero para lograr eso, debía convencerla de permanecer con él.
La respiración de la peli rosa era entrecortada, igual que la suya y eso estaba bien. No quería nada más.
Unió más su cuerpo al de ella, aunque ya no quedaba más espació que cubrir, eso apenas se le hacía suficiente. Él deseaba hacerla suya con todas sus fuerzas, tanto que casi se volvía loco, pero se contuvo de avanzar debido al temblor en las manos que lo abrazaban.
Quería que ella sintiera muchas cosas, pero el miedo por él, no era una de ellas.
Se separó un poco, para mirarla a los ojos, para buscar en sus ojos verdes que era lo que Sakura sentía, ahora estaba seguro poder identificar con más seguridad sus emociones.
La visión de ella tendida en cama, era casi un pecado, sin embargo sus parpados estaba apretados fuertemente. Eso fue el punto clave que le permitió terminar de controlarse.
Ella debía ser suya, pero por elección.
Puede que esa nueva parte posesiva suya, fuera difícil de controlar, pero no tenía objeto si no la conseguía a ella, todo de ella.
-Cariño. Abre tus ojos –le pidió con calma, instándola a que lo mirara. Ella por su parte dudo unos segundos, hasta que al fin abrió sus parpados, mostrando dos hermosas joyas verdes cristalinas por las lágrimas, sus pupilas dilatadas y su vista desenfocada. Enseguida supo que la peli rosa lo deseaba tanto como él a ella –ven aquí…
Si él hubiera seguido, tal vez las cosas no quedaran muy claras después, incluso su impulsividad sería causa de mal entendido entre ellos, podría parecer que se aprovechó de su vulnerabilidad, y lo que Sasuke deseaba era que ella fuera por completo consiente de que era mutuo acuerdo.
…
Cuando Sasuke se detuvo de pronto se sintió algo perdida, un poco avergonzada por estar tan ansiosa de su toque, pensó que él simplemente seguiría y ellos harían…
-Ven aquí Sakura –le pidió persuasivo de nueva cuenta, tendiéndole la mano, e interrumpiendo sus bochornosos pensamientos. Lo miro ante la petición hecha, y siguió con la mirada el camino que su mano (que estaba abierta en invitación) hasta su rostro. Una profunda intensidad permanecía en ellos, quemándola de deseo.
Puso su mano temblorosa, sobre la de firme del moreno a la vez que lo observaba interrogante.
-¿Por qué? –le dijo, sin comprender la razón de haberse detenido. Él la ayudo a colocarse en una posición sentada en la cama, igual que él.
-Estas temblando… -le dijo Sasuke, entonces fue que ella lo notó, sus manos sin duda lo hacían, estaba tan inmersa en las sensaciones que no había prestado atención.
-No lo había notado…- hablo en un murmullo. No era algo que le gustara, pero seguía asustada.
–Sakura – le llamó de nuevo, ahora ya los dos en la misma posición, mirándose el uno al otro – quiero que entiendas algo –empezó seriamente con su voz aún profunda, con un ligero tono de advertencia.
-Dime – insto ella con voz resignada. Triste de que tal vez, nunca lograra tener una relación normal con Sasuke, de que no podría vencer sus miedos a tiempo para ser feliz con él.
– te deseo tanto que si pudieras verlo, mis emociones, tal vez te asustaría – sus palabras le hicieron estremecerse, nadie le había hablado tan abiertamente, jamás, y sin hacerla entrar en pánico; además que pudo saber que él era sincero. Buscaba su confianza, y solo por eso le puso más atención a todo lo que él hacía en ese momento; la respiración de él seguía algo agitada, se notaba el acelerado palpitar del corazón en la base de su cuello masculino y todavía la tenía tomada de las manos, y la miraba con una intensidad que quemaba.
La nueva visión dejo seca la garganta.
Esa era la forma en la que un hombre que deseaba profundamente a una mujer se veía…
-Entonces… - él tenía una ligera pizca de razón. Sakura estaba un poco asustada. La última vez que estuvo en una situación similar… bueno, los recuerdos eran peor que malos.
- lo que quiero decir es que tú debes tomar la iniciativa –le aclaró con franqueza.
-¡¿C-cómo?!- no podía ser lo que ella estaba pensando ¿verdad? – no estarás diciendo que yo…
-eso es lo que estoy diciendo – le confirmo, pero su voz sonó entonces tan atormentada como ella misma pero sin perder la seriedad –temo que te arrepientas… si es así, y no me deseas como yo a ti, dilo ahora Sakura – esa era una promesa. Lo dijo como una – puedo irme y dormir en el cuarto de huéspedes…
Sakura lo miro a los ojos, confirmando lo que ya sabía pero no quiso admitir; el hombre más atractivo con el que se había topado la deseaba. Era mandón, dominante, posesivo, y perdía los estribos con facilidad; sin embargo, también era tremendamente protector, con un sentido del deber que pocos tenían, la quería… y además también lo deseaba.
Estaba sorprendida, de verdad lo deseaba…
Cuando el silencio se alargó, Sasuke se levantó para marcharse.
-¡espera! –Sakura lo atrapó por la chaqueta de su traje antes de que estuviera demasiado lejos. EL silencio fue vergonzoso, incomodo, pero si era sincera consigo misma quería arriesgarse con Sasuke, los dos lo merecían –sí – siéndole imposible ocultar el temblor en su voz.
La zona de la prenda atrapada entre sus dedos dejo de tensarse y el peso de él regresó a la cama.
-¿si qué, cariño? – la manera de decirle cariño había cambiado nuevamente, era como una invitación cadenciosa.
Todo su cuerpo temblaba, su corazón chocaba violentamente contra su pecho, pero este era el momento para ellos.
-Sí, te deseo Sasuke-kun – y sí, todavía con su decisión tomada, no pudo evitar temblar, pero al no poder calmar ese aspecto de su persona, le miró con determinación. Una vez el pareció creerle, un poco de carga se aligero, no obstante fue sustituida por una tensión diferente. Por la expectación de sus deseos.
Sin decir nada, Sasuke se levantó junto a la cama y empezó a desprenderse de su ropa lentamente, a la vez que la miraba con esas obsidianas brillantes y seguras, haciéndola más consciente de lo que pasaría entre ellos.
Notando en cada movimiento las reacciones de su propio cuerpo.
Ella simplemente siguió el movimiento de sus manos, como lanzaba su saco sobre la silla, la camisa siguió el mismo rumbo dejándole una vista de su bien formado torso, los músculos lucían más tirantes y tentadores sobre la inmaculada piel . Trago pesado cuando él fue por los pantalones…
-¿No quieres esperar para eso? –se encontró diciendo la peli rosa apresuradamente, refiriéndose por supuesto a permanecer con los pantalones puestos –digo, si te parece bien, por ahora, no tiene que ser mucho tiempo…
Se sintió tan estúpida, apenas empezaban y ya estaba balbuceando como una idiota.
Él simplemente esbozo una sonrisa misteriosa y se acercó lentamente a ella, como si temiera que de pronto escapara.
-¿No quieres mirarme? –le pregunto sensual, una vez bajó su rostro a la altura de ella.
La pregunta le tomo totalmente por sorpresa, y por dos segundos más la dejó muda.
-no, digo, si… es que – trago de nuevo con dificultad –si quiero mirarte – le respondió con angustia –es solo que me veo como una… pervertida, yo nunca me he sentido así antes, no sé qué me pasa…
-¿tocarme, quieres hacerlo? – Le interrogó seductoramente, con su voz profunda y concluyente –si lo deseas es lo correcto, no eres ninguna pervertida, es normal querer tocar a quien quieres…
La sola mención de sus pensamientos, y de poder materializarlos en esas acciones hizo que el calor se propagara por su sistema.
-Si… te quiero – le contesto apartando la vista. Ella lo quería. Todo dentro de ella se agitó debido a esa nueva conciencia – necesito tocarte… -dijo opresivamente.
Muy nerviosa para soportarlo no se atrevió a levantar la vista. No por eso iba a mentirle, él no le estaba mintiendo o presionándola, mucho.
-Bien – el sonó complacido. Al levantarse se deshizo de su pantalón, quedando solamente en ropa interior. Una que no ocultaba en nada su excitación; no es como si él lo intentara de todos modos, se mostraba seguro con su desnudes y eso la admiro e intimidó por igual. Antes recargarse en el respaldo de la cama, se deshizo de la última prenda, mirándola sin tapujos desde su posición sentado, en toda su gloria. Y sí que era glorioso – puedes hacer lo que quieras con migo, yo no voy a saltar sobre ti. Soy todo tuyo…
Porque te quiero, eres mía.
Recordar sus palabras anteriores y lo que ahora decía, fue como terminar de deducir un punto.
Si Sasuke era "todo suyo" y ella (dijo el moreno) "era de él", entonces eso significaba que… se pertenecían el uno al otro.
Con la boca seca, y más acalorada de lo que estaba hace unos minutos, se acercó gateando un poco sobre la cama, protegiendo su pierna, y principalmente empujando su miedo al fondo.
Ella se deshizo de la prenda superior vacilante, sonrojada y temerosa de lo que Sasuke estaba a punto de ver. La razón por la que no se atrevía a ese siguiente paso, a que nadie la viera o la revisara un doctor al enfermar, y que le recordaba su pasado.
Al bajar la blusa, la facciones del moreno se endurecieron, sus ojos se estrecharon y apretó la mandíbula.
Era normal, la cicatriz era larga, la atravesaba del abdomen hacia el costado, había sido una herida profunda. Entonces ella dudo en seguir, el silencio de él la hizo empezar a cubriese de nuevo.
- Detente… Estoy furioso, pero no contigo – era claro que trataba de contener su ira – quiero arráncale las manos al imbécil que te hizo eso –su tono era amenazante, eso le hizo recordar el día que golpeó a Sasori, su propia sensación de alivio por ello-Si estás muy nerviosa no tienes que hacerlo, eso no hace que te desee menos –la mano de él, la acerco.
-Estoy muy nerviosa – le confirmó -pero quiero hacerlo – la mano de Sasuke se apartó despacio por lo dicho, y ella se deshizo la parte inferior igualmente. Dándole al moreno una buena vista de su ropa interior de encaje negro.
La tensión sexual aumento diez grados, a causa del intenso y deliberado análisis que hizo de ella. Además de la primera mirada a su cicatriz, no le volvió a dar importancia.
El Uchiha, tal vez sin querer, le infundía más seguridad que cualquier palabra de aliento.
-Sasuke-kun… ¿puedo tocarte? –se encontró preguntando, como si fuera a cometer un delito. Él asintió sin apartar la vista de ella, con su poderosa determinación excitándola, primero mirándola completamente, su observación de ella como una caricia que avivó su femineidad, y regresó a su rostro con un brillo de admiración.
Era increíble que alguien le alagara tan solo con la mirada.
-Te invito a que lo hagas –ella podía notar eso, como sus músculos se tensaron con sus propias palabras.
Avanzando hasta él emprendió la tarea de acariciar su pecho firme, con la sensación su piel tentadora pero dura. Sus abdominales se contrajeron, dándole una buena idea de lo que sentía él. Al bajar sus manos por su torso, hasta la cintura provoco que él soltara un jadeo -¿puedo… seguir?
-Puedes… -dijo con un sonido más profundo.
Aun con inseguridad, y muy lentamente acarició su excitación. Se percató que apretaba fuertemente las sabanas bajo él, que entrecerraba sus ojos negros siseando. No por ello rompió su promesa, efectivamente no trató de tocarla, y eso la hizo sentirse de alguna manera poderosa.
La confianza le dio el valor de acercarse mejor sobre su masculino cuerpo, de admirarlo.
Hasta ahora solamente se contenía todo el tiempo, en cada ocasión ella deseaba acariciarlo, besarlo. Poder admirar cada parte de ese hombre que la descontrolaba, que la hacía cambiar como un caleidoscopio emocional.
Fue eso lo que hizo, con sus labios beso un camino húmedo de su cuello a su pecho, poso sus brazos sobre sus hombros para envolverlo en un abrazo. Pronto se percató que él se tensaba, tratando de controlar sus movimientos.
Sasuke quería tocarla.
-Está bien –le dijo al oído envolviéndolo en un abrazo– puedes tocarme Sasuke-kun – su acción no se hizo esperar, la atrajo a su cuerpo tomándola por la cintura. Sus besos tocaron sus hombros, su cuello.
-Eres tan hermosa – le dijo entre besos que la hacían estremecerse, mientras la apretaba contra él - ¿no tienes miedo, puedo tomar el mando? – le interrogo.
-P-por favor, hazlo. Francamente yo no sé qué más hacer –era una confesión difícil. Su inexperiencia, y su falta de virginidad implicaba muchas deducciones. Y aún, emocionada y conmovida por la intensidad de todo, también la dejaba pasmada.
En lugar de acostarla en la cama. Él abrió su boca y se apodero de la cima de su pecho; ver la lengua se Sasuke pasar sobre su cuerpo le dio taquicardia, la calentó por dentro. Un gemino escapó de su boca cuando el contacto se hizo insistente mientras la mecía contra él, haciéndola sentir lo tenso que se encontraba.
La sensibilidad aumentó en su cuerpo, pero su lengua sobre sus rosados botones le provoco un mareo sensual. Ella envolvió un brazo sobre sus hombros y la otra la enredo en su cabello oscuro, a la vez que el repartía mordiscos en su garganta. Pronto no pudo pensar en otra cosa que en sus manos calientes contra su cuerpo, en cómo ahuecaba sus pechos y su sexo. Se encontraba vergonzosamente húmeda.
-Tan malditamente deseable, preciosa – le alago moviendo sus caderas masculinas, bajándola a él –te voy a tomar Sakura, mírame – le pidió con sensualidad y ella lo hizo. Sus ardientes ojos negros la quemaban con su necesidad. Se empezó a empujar en ella con torturante lentitud – Sakura, cada vez que este enojado contigo esta será la única venganza que tomaré - Terminó de alojarse en su interior en un solo empuje y ella gritó ahogadamente, él se quedó muy quieto, jadeando y transpirando – siénteme amor, somos uno – Sasuke lució tenso, deteniéndose apenas, aunque su frente se perlaba de sudor.
-¡mmn! –Murmuro un gemido ella, recargando su cabeza contra su hombro, mostrándose complacida – más, no te detengas por favor – un silencio le siguió a su petición, y eso la hizo sentir estúpida, tal vez fue muy atrevida –lo siento yo…
-Dilo de nuevo – le instó. La peli rosa busco su rostro consternada, y sintiéndose completa a la vez. Una sonrisa sexy curvaba sus labios esculpidos, y la beso con afán –dilo – dijo hablando contra sus labios, engatusándola con su lengua.
…
-No te detengas – eran tantas veces la que ella lo hacía sentir complacido, que una más ya no debía sorprenderle, sin embargo así fue. Cuando dijo esas palabras de primera mano, su ya acelerado corazón se oprimió en su torso.
Hasta ahora temía perder el control de sus sentidos a causa del placer que lo invadía al poseerla finalmente, y ceder a la tentación de embestirla con desesperación, solo para terminar por asustarla.
No obstante, de forma inesperada, ella le pidió continuar. ¿Cuántas veces ya, había fantaseado con esa palabra saliendo entrecortadamente de sus labios; "más"…
Sin hacerse esperar, se presionó contra sus caderas, empezando a empujarse lentamente dentro de Sakura.
Ella cerró los ojos y gimió.
Un sonido glorioso a su parecer.
-Eso es hermosa –dijo moviéndose más rápido. Vio como el sonrojo se propago de su rostro semi cubierto por su cabello rebelde, cubriendo la piel de sus pechos, el calor subiendo por sus extremidades mientras se estremecía. Era una visión a la que podría volverse un adicto.
Se meció hacia arriba con empújes fuertes y constantes, perdiendo la mente solo por encontrar las caderas de Sakura, escuchar sus respiración agitada, y oler su piel mojada.
…
-¡Hanhm!- un golpe de sensaciones la atravesó, la cabeza de daba vuelas, las descargas propagándose hasta la punta de sus pies y el último de sus cabellos. Poco después Sasuke respiro con facultan en un último movimiento y se tensó, llenándola de su calor. Era hermoso, y también increíble.
Nunca imagino que esto podría ser tan maravilloso, tan sublime. Sin previo aviso las lágrimas se derramaron por sus mejillas, sollozo audiblemente sin poder detener las emociones que la embargaban.
-¿qué sucede, cariño? – Sonó preocupado y grave, con diligencia busco su rostro, envolviéndolo en sus manos -¿te lastime, háblame? –la seriedad y la preocupación haciendo espacio de inmediato en su hablar.
Ella negó con la cabeza, sosteniéndose se sus anchos hombros. Y luego tratando de limpiar su rostro con las manos.
-No es nada de eso – dijo trémula –es… que fue muy hermoso y no, no sabía…
…
-Shhh –la abrazó de protectoramente, y beso su frente. Se irritó solo de pensar que ella había experimentado solo cosas malas –está bien, no tienes por qué sentirte triste.
-No… no estoy triste. Me siento aliviada, porque tus manos me están tocando – hipo, y sus labios se curvaron en una sonrisa, temblando. Entendió lo que ella trataba de decirle. Y sus propios sentimientos lo llenaron, comprendiendo lo sublime de su encuentro – me haces sentir muy feliz…
-gracias – hablo el moreno, acariciando su delicada y suave espalda –por confiar en mí.
-lo has ganado – contesto Sakura con voz somnolienta, acurrucándose contra su pecho. Él correspondió, necesitando mantenerla junto a él.
-quédate conmigo Sakura – le dijo apoyándose completamente en la cama, con ella agotada, recostada en él.
-¿Cómo puedes estar tan seguro siempre de lo que dices? – inquirió en voz baja en vez de contestar. Aunque a veces se hallaba algo desesperado porque ella fuera siempre suya. Era capaz de comprender sus dudas, incluso hacerlo sin molestarse.
-Te quiero, cariño –le repitió con convicción –Eres mía, nunca te voy a hacer daño. Tal vez a veces me irrite, o llegue a gritar mi desesperación, pero deseo que te quedes, no como una amiga –no quería decir amante, o esposa por temor a que ella saliera corriendo – y sin duda quiero que consideres algo permanente…
-Quiero quedarme. Pero qué tal si lo arruino, o te aburres de mí…
-No –corto sus dudas contundente – deja de poner excusas… solo danos una oportunidad – le insto acariciando su espalda. Era todo lo que Sasuke pedía. Sabía que no era una situación sencilla, por su pasado, por sus problemas sin resolver con Sasori, y además porque iba a querer tenerla solo para él, y se pondría celoso más de una vez, pero eso sería más soportable que dejar que se fuera.
Él lograría controlarse, solo por ella.
-… Si tomamos esta oportunidad, entonces ¿cómo sería?, es decir, ¿Qué somos? – el Uchiha pudo ver su vacilación, era normal cuando él solo le dijo que era su mujer.
-Una pareja –le respondió decidido – si eso eso funciona para ti…
-Sí – dijo ella al fin, aliviando su ansiedad – eso, está muy bien con migo – sus palabras quitaron un gran peso de sus entrañas. Sin duda esa mujer, tenía un misterioso y gran poder sobre sus emociones – Yo… también te quiero…
Sus palabras lo golpearon de nuevo, y en este momento aún más, confirmándole que no era solo su imaginación, que no fueron dichas solo por el calor de la pasión.
Ella también lo quería y eran una pareja.
No necesitaba nada más.
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Bien gente espero que hayan disfrutado este capítulo porque la cosa se pondrán feas en el siguiente. Sorry, pero ya saben, el conflicto es necesario. Muchos saludos.
PD: ya saben que por las prisas se me va el dedo, pero hare revisión durante la semana. Saludos
