Capítulo 13. Decisiones.

Cosima era muy traviesa, muy atrevida, y una experta disimulando. Yo, en cambio, sentía que me moría cada vez que soltaba de las suyas. Le encantaba jugar, y, cuando no estábamos en el momento, igual podía verle la gracia, pero en el instante me ponía nerviosa, y me sentía mal por Emi que no pillaba nada.

En ese preciso momento tomábamos algo en un bar sentadas tranquilamente, habíamos vuelto a quedar las tres juntas, y fuimos allí tras haber ido a ver la maldita película de miedo que querían ver en el cine. Estábamos bien, riéndonos y disfrutando, hasta que se les ocurrió a las dos pedir una botella para hacer una ronda de chupitos, jugar al "yo nunca", ¿en qué momento me metí aquí?

- Vale, empiezo yo… - Cosima se frotó las manos sonriendo traviesa mientras Emi reía rellenando los vasos, las tres los cogimos y la de rastas nos miró a las dos. - Yo nunca… he experimentado para saber mi orientación sexual.

Cosima no, Emi no, obviamente, yo sí. Las dos sonrieron mirándome.

- Interesante… - escuché la suave risa de mi novia antes de que ella soltara una frase. - Yo nunca he estado toda una noche despierta manteniendo relaciones sexuales. Ya sabéis que me quedo dormida muy pronto... - se empezó a reír con Cosima, mientras ella bebía y yo tuve que beber otra vez. - Oh, creo que no me has contado cosas de tus actividades sexuales pasadas, cariño. - se acercó para darme un corto beso en los labios.

Sí, "actividades sexuales pasadas", miré a la de gafas que me miraba divertida con una ceja levantada. Nunca jamás le he dicho a Emi que ella fue mi primera vez, y tampoco le he mencionado nunca ninguna relación anterior, así que simplemente pensaría que sí que había tenido algo.

- Te toca, Delphine. - Cosima se cambió de postura para estar mirándome directamente. - Algo que nunca hayas hecho… - mordí mi labio nerviosa pensando qué decir…

- Yo nunca… - ¿y qué digo? Bueno, iré a algo básico… - Yo nunca lo he hecho con un chico. - Las dos bebieron, y me quedé boquiabierta mirando a las dos. - ¡¿En serio?! - las dos se rieron a carcajadas, de Cosima no me lo esperaba, la verdad.

- Fue horrible. - lo dijeron a la vez, y se rieron más fuerte.

- ¿No habéis dicho que nunca habéis experimentado para saber vuestra orientación sexual?

- No fue experimentar para mí, fue solo curiosidad.

- Igual, añado que iba muy borracha. - Cosima levantó su vaso para chocarlo con el de Emi y volvieron a beber. - Yo nunca he pedido que me follen duro. - sonrió de medio lado mirándome de reojo como yo bebía, y Emi me miraba sorprendida y divertida sin beber, yo me escondí detrás de mi mano sintiéndome avergonzada por la revelación ante mi novia.

- Oh, ¡eso me lo tienes que contar! Así que duro, ¿eh? - me sonrió Emi ampliamente mientras me cogía las manos mirándome a los ojos, se empezó a reír al verme antes de plantarme otro beso en los labios, esta vez más largo. - Vamos, no seas tímida.

¿Qué no sea tímida? Primero, Cosima haciendo que sintiera vergüenza mandando indirectas muy disimuladas de cómo me lo hace detrás de Emi, y luego, la otra chica besándome siempre que quería delante de la de gafas.

- Yo nunca… -empezó Emi aun divertida. - … he usado juguetes en mis relaciones sexuales. - sólo bebimos Cosima y yo. - ¡Oh, Dios, has tenido una vida sexual muy activa! De Cosima ya me lo imaginaba, vamos a tener una charla de tus aventuras… - se empezó a reír mientras su mano buscaba mi costado para hacerme cosquillas. - Te toca.

- Mmmm… - empecé a pensar sin saber qué decir. - Yo nunca lo he hecho con más de dos personas a la vez. - Cosima bebió y recibí un guiño de su parte cuando la miré, Emi no bebió.

- Yo nunca… - la de rastas se lamió los labios, pensativa. - Yo nunca… mmmm… - siguió a lo suyo, madre mía, ¿qué estaría pensando? - Jo, he hecho tantas cosas que no sé qué decir…

- Di una frase cualquiera, y si lo has hecho bebe también. - sugirió Emi, oh, eso daba más abanico de posibilidades de ponerme roja.

Miré a la de rastas de reojo, con su sonrisa traviesa y su mirada de "todo eso te lo he hecho yo". ¿Cuánto más estaríamos aquí metidas?


Como todas las veces que nos habíamos visto las tres, Cosima insistió en acompañar a Emi a su casa y luego irnos las dos juntas. Ella lo llamaba "Sistema de Protección de las Mujeres" o "SPM", yo lo llamaba "Quiero Quedarme a Solas Contigo" o "QQSC".

- Oye… - la escuché hablar tras unos minutos de silencio, simplemente paseando. - ¿Te ha molestado lo del "yo nunca"?

- ¿Qué? Ah, no, no te preocupes por eso. Creo que se intuye que habré estado con mil mujeres antes que con ella… - intenté quitarle importancia, y di otra calada de mi cigarro continuando mirando al frente, estaba muy metida en mis pensamientos, pensamientos que me atormentaban desde hace varios días.

- Igualmente, lo siento, pero es que no soporto cuando te besa… - susurró y yo giré mi cabeza para mirarla, y encontrarme con sus ojos devolviéndome una mirada de dolor.

- Lo siento… - susurré yo también, y noté cómo me temblaba el labio. - Siento la situación… estoy intentando hacer las cosas bien… pero no paro de liarla una y otra vez…

- Tranquila, voy a esperarte lo que haga falta… - sentí su mano deslizando sus dedos por los míos, era la primera vez que agarraba mi mano mientras andábamos, yo miré nuestros dedos entrelazados y apreté su mano. - Tienes la mano helada. - sonrió intentando calmar la situación mientras llegábamos al edificio y nos metíamos en el ascensor. - ¿A qué piso va, señorita? - bromeó.

- Al quinto. - contesté siguiéndole la broma y llevándome de su parte una expresión feliz, íbamos a su piso.


Necesitaba a mi amiga, necesitaba desahogarme un poco, porque sino iba a explotar. Era aun temprano cuando entré a mi piso, Alison estaba en el sofá viendo una película con su pijama ya puesto. Me senté al lado de ella, y me miró preocupada cuando notó que estaba llorando.

- Oh, Dios, Delphine, ¿qué pasa? - se acercó para abrazarme acariciando mi pelo.

- Ali… me estoy enamorando… - sollocé contra su hombro mientras se separaba solo para poder verme la cara y limpiarme las lágrimas que caían.

- Pero eso es bueno, ¿no? - sonrió intentando calmarme, pero borró su sonrisa cuando negué. - Emi es una chica genial, ¿por qué va a ser malo?

- No es de Emi de quien me estoy enamorando. - Alison abrió la boca sorprendida. - Estoy engañando a Emi con otra. - solté, sin más, mirando mis manos, era lo mejor, hacerlo rápido, y al no escuchar respuesta miré a mi amiga que estaba en shock. - Lo sé, soy lo peor…

- Si no te gusta Emi, ¿por qué no la has dejado?

- Porque sí que me gustaba… - susurré con la voz apagada.

- ¿Desde cuándo la estás engañando? - me preguntó y yo miré sus ojos, sin saber qué responder.

- Mucho tiempo… desde que empezamos a salir… - Alison se llevó una mano a la frente mientras cogía aire.

- ¿De qué tipo de engaño estamos hablando? ¿Te has acostado con la otra?

- Sí... - Alison pasó su mano a su boca, sé que no se lo podía creer, la conocía tanto ya...

- ¿Quién es? - yo negué con la cabeza, no podía decírselo, no ahora. - ¿Con quién quieres estar? - cambió la pregunta.

- No lo sé… - rompí otra vez a llorar. - Es difícil, muy difícil, me cuesta mucho aclararme… - Alison se acercó a mí y me abrazó de nuevo acariciándome el pelo.

- Habla con Emi de vuestra relación, a ver si te convence de seguir o no… Yo te veo bien con ella… No sé, igual me equivoco. ¿Por qué no me lo has dicho antes? - escuché que me hablaba con voz cálida.

- Me daba miedo… ha sido una locura todo… - seguía abrazada a ella, descansando mi cabeza en su hombro. - Y cuando empecé con Emi tampoco sabía con qué rumbo iba a ir nuestra relación… Pensé que igual había sido un desliz y acabaría pronto, pero no… es muy fuerte lo que siento…

- ¿De verdad te estás enamorando de la nueva chica? - me cortó.

- Sí… - suspiré mirándola de nuevo, y ella agarró mi mano. - Como jamás pensé que podría hacerlo…

- ¿No quieres dejar a Emi porque te da pena? - volvió a preguntar. Sí, era eso, obviamente tenía mucho cariño a la chica, y me entristecía pensar en acabar la relación. Asentí con la cabeza y ella dejó que la volviera a abrazar, quedándonos ahora en silencio.


- Acércate un poco... - me pidió Cosima mientras estaba apoyada contra una estantería del sótano de la biblioteca general, yo di un paso para delante sonriendo. - Un poco más... - en el siguiente paso me quedé más cerca de su cuerpo. - Un poquito más… - su dedo se coló por la cintura de mi pantalón, para tirar de él y pegarme a ella.

- ¿Más? - pregunté rozando mi nariz con la suya, y ella asintió sonriendo con su lengua entre los dientes. Yo me acerqué más, hasta que nuestras bocas se rozaban. - ¿Más? - pregunté divertida apoyando mis manos a ambos lados de su cabeza en el estante que quedaba a su altura.

- Por favor… - se lamió los labios e imite su gesto antes de pegar nuestros labios muy lento. Ella agarró hábilmente mi labio inferior entre los suyos mientras sus manos se apoyaban en mi cintura pegándome a ella más si se podía. Rompí el beso cuando nuestro beso profundizó y se escuchó el sonido por la biblioteca. - Estamos solas… - me sonrió, y yo reí nerviosa antes de volver a besarla de la misma forma, pero esta vez acariciando su cuello. - Alison por casualidad no saldrá esta noche, ¿no? Puedes venir a mi casa… - su dedo pasó de mi cuello al escote que llevaba ese día mientras me sonreía traviesa.

-Sí, sale esta noche, pero tengo una mala noticia… -hice una pausa de tensión antes de continuar. - Tengo la regla. - me reí cuando protestó echando su cabeza hacia atrás.

- ¡No! ¿Otra vez? ¿No la tuviste hace poco? - me preguntó con el ceño fruncido, sé que estaba de broma.

- Sí, el mes pasado. - ella se rió enseñando de nuevo su lengua entre sus dientes, y yo la besé, no podía estar sin hacerlo cuando hacía ese gesto.

-Bueno, esta noche estamos solas tú y yo… - me empecé a reír a carcajadas, la tonta de ella estaba hablándole a su mano. - Es broma, puedes venir si quieres también. Te preparo un té y vemos una película con una mantita. ¿Quieres?

- Claro que quiero. -sonreí dándole un beso en la punta de la nariz.

Ese fue el plan, y eso hicimos, me dejó elegir película a mí, lo cual significaba que íbamos a ver un drama romántico, aunque acabé llorando. Al menos tenía a mi lado a Cosima que me abrazaba todo el rato y me daba besos mientras reía suavemente al verme así, limpiándome con sus dedos las lágrimas.

La miré mientras seguíamos con la película, y sí, no podía estar negándolo más tiempo, estaba enamorada de ella. Eso ya era irremediable. En ese momento, me miró y me sonrió acercándose para darme un corto beso en los labios y acariciarme el pelo mientras volvía a apoyarme en su hombro. Agarré su mano libre y entrelacé nuestros dedos sintiendo lo cálida y suave que era mientras movía la yema de los míos sobre su piel. Toda ella era suave.

Igual ya hacía un mes y medio del trío, no lo sabía exactamente, y desde entonces tuve mucho tiempo para pensar, y mi sentimiento por Emi se fue apagando, mientras que por Cosima cada vez suspiraba más. Muchas noches he subido, una vez Alison estaba ya acostada, porque entre semana nos veíamos menos, y la necesitaba, necesitaba sus labios y sentirla contra mi cuerpo, para después volver a bajar a mi habitación y simplemente seguir pensando en ella y en las sonrisas que me dedicaba entre beso y beso, antes de quedarme dormida.

La necesitaba cada segundo, mientras a Emi cada vez la veía menos. Sus besos ya no me decían nada, sus caricias no producían ninguna reacción en mi cuerpo… Mi piel ahora necesitaba esas manos llenas de anillos y esos labios que siempre han encajado con los míos.

Y la idea que estaba en mi cabeza desde hace varios días, concretamente cuando hablé con Alison, necesitaba compartirla con esta chica de pelo lleno de rastas.

- Voy a dejar a Emi, Cosima… - susurré. - No quiero que digas nada ahora, solo necesito que lo sepas… - ella apretó mi mano y besó mi frente.

Y estas cosas era lo que me gustaba de ella, me respetaba tanto… Le pido que no diga nada, y no lo hace, y probablemente tendrá mil preguntas o mil cosas que decir sobre ello. ¿Quién iba a decirme que iba a acabar así con la hermana rebelde de mi amiga? La que hacía siempre lo que quería, la que trepaba árboles, la que se partió una vez el brazo porque se cayó de uno haciendo el tonto para darnos un susto a Alison y a mí desde la ventana, la que me volvió loca de adolescente cuando la pillamos con su amiga en la habitación, la que hizo que descubriera que me gustaban las mujeres, la que aceleraba mi pulso con cada beso que me regalaba, la que sabía cómo hacerme el amor perfectamente, la que me abrazaba y acariciaba para que me quedara dormida o simplemente hacerme sentir bien…

- ¿Quieres quedarte a dormir? - me preguntó rompiendo mis pensamientos mientras me dejaba abrazar por ella en el sofá cuando acabó la película.

- No sé si Alison vuelve a dormir o no… - susurré contra su pecho, ella estaba tumbada sobre unos cojines y yo entre sus brazos. Levanté mi cabeza para buscar sus labios, fue como una necesidad de sentir esos labios, como cuando estás con tu pareja y simplemente la besas, sólo que en este caso era Cosima, que recibió mis labios y me besó de vuelta.

- Entérate. - me dijo entre besos.

- ¿De qué?

- De si viene a dormir o no Alison… - dijo antes de volver a besarme y entonces me hizo reír cuando hizo una genial imitación de un bebé. - "¡Yo quielo milmil cotigo!"

- Vale, espera. - me levanté de encima de ella y fui a por mi teléfono mandando a Alison un mensaje diciendo que no dormía en casa, yo también quería pasar la noche con Cosima. - Vamos a la cama, tengo sueño. - Cosima se levantó corriendo haciéndome reír gritando un "¡Bien!" de felicidad.

Ahora era yo la que la abrazaba a ella una vez metidas en la cama tras una sesión de suaves besos contra el colchón. Me gustaba cómo olía toda ella, me gustaba sentir los pelos que salían de sus rastas haciéndome cosquillas en la nariz, lo suave que era su piel, lo bien que encajaba contra mi cuerpo a pesar de la diferencia de estatura.

- Delphine, necesito decirte algo... - la escuché en la oscuridad, el miedo se apoderó de mi cuerpo, no nos engañemos, llevo mucho tiempo esperando a que me dijera esas palabras, igual no ahora que le confesé que iba a dejar a Emi, simplemente me quedé callada esperando a que hablara. - He vuelto a ver a Shay, a hablar con ella... - ahora sentí un pinchazo en el pecho.

- ¿Estás con ella? - pregunté.

- No, no. - rió suavemente, ahora se dio la vuelta, aunque no nos veíamos con claridad podía ver el brillo de sus ojos. - No soy idiota… bueno, tan idiota. - aclaró. - Sólo que me acordé de todo, del sentimiento que tenía por ella, que me alegré de que ya haya desaparecido y de no haber sentido nada cuando la tuve delante. - hizo una pausa. - Fue cuando me percate de ello, cuando me di cuenta de que ese sentimiento ha aparecido de nuevo, e igual mucho más fuerte de lo que esperaba, pero con otra persona… - sentí sus dedos en mis labios. - Delphine, me estoy enamorando de ti… - lo dijo tan bajito, con tanto miedo, que me dejó sin habla, y con el corazón latiendo demasiado fuerte en mi pecho. - Bueno, ya lo he soltado… - suspiró y yo subí mi mano para acariciar su mejilla, pasando mi pulgar por su labio inferior y me acerqué para besarla, suavemente.

- Entonces… ¿tú también lo sientes? - pregunté, aun muy cerca de sus labios. - ¿No es una venganza por lo que te hizo Emi? - quise preguntar para poder eliminar ese pensamiento, sintiendo como una lágrima traicionera caía de mi ojo.

- Delphine, no. - se levantó sentándose mientras encendía la luz y haciendo que yo hiciera lo mismo para agarrar mi cara con ambas manos y obligarme a que la mirara. - Jamás, y óyeme bien, jamás había pensado que podría volver a sentir esto que siento por ti. Me sentí muy traicionada, pensé que el amor era una mentira, que no existía y juré pasar de las mujeres y simplemente pasármelo bien, no dejar que nadie entrara en mi corazón. - miré sus ojos, la noté nerviosa. - Admito que cuando nos acostamos y me enteré de que era Emily pensé que se la había devuelto y que se jodiera, pero si no hubiera un sentimiento real por ti podría haber ido a decírselo tranquilamente, o haber creado una situación para que nos pille a las dos en la cama, y haber dejado de hacer nada contigo, y ninguna de las dos cosas se han dado, ¿verdad? - yo asentí antes de volver a sentir sus labios besándome intensamente.

Sus labios contra los míos, mis brazos rodeando su cuello y acercándome más a ella, abriendo mi boca para dejar que profundizara el beso, para hacerme suspirar en ella. Me encantaba sentir su cálida mano en mi nuca, y que subiera sus dedos para enredarlos en mi pelo.

- Cosima, quiero estar contigo… - confesé, llevándome de su parte una alegre mirada.

- Eres preciosa. - simplemente me contestó antes de besarme de nuevo, dejé que mi cuerpo cayera hacia atrás llevándomela conmigo y continuando besándola.

El peso de su cuerpo sobre el mío, era la mejor sensación que podía sentir. Estuvimos besándonos un largo tiempo antes de que se volviera a tumbar a mi lado dejando que me apoyara contra su hombro rodeándome con su brazo y escuchando sus respiraciones profundas cuando empezaba a quedarse dormida, haciendo que yo también me relajara antes de caer en los brazos de Morfeo.

Si ambas confesamos que nos estamos enamorando de la otra, y ya he borrado la hipótesis de que sea una venganza por parte de Cosima, mi conclusión es que dejar a Emi era lo mejor que podría hacer antes de que fuera más tarde.


No, no ha habido escena sexy en este capítulo. Es hora de poner las cosas en su lugar, ¿no?

¿Qué os ha parecido? ¿Qué os gustaría que pasara próximamente?

Muchas gracias a los que comentáis, dejáis kudos y a los que leéis en las sombras también.

¡Nos leemos pronto!