Capítulo 11: Pendientes por resolver.

El puto amo 777: Más que nada tiene que ver con tu segunda suposición, habrá otro elemento con el cual desarrollare aún más este fic y solamente te puedo decir; que dicho elemento será el factor detonante que dará inicio a la segunda fase, porque supusiste bien, nuevamente no puedo ser más claro y específico para evitar spoilers. Jejeje, me alaga y divierte un poco el hecho que no dejes de decir lo mismo siempre con respecto a lo de la complejidad y solidez; pero siendo honesto y seguramente modesto; creo que tienes razón en ello :).

Pyro Phoenix-bird: Gracias :). Odio romper tu burbuja amigo; pero me temo que no será tan fácil como crees. ¿De verdad?, gracias por decirme lo de las pestanas postizas; lo tendré en cuenta la próxima vez. Si, lo siento es verdad; ahí me equivoque. -_- amigo, por favor, intenta dejar de salirte del tema, irte por las ramas y decir lo obvio, por favor. Si la vi y primero loco, herido o lesionado antes de hacer semejante cosa, habría sido súper; pero súper forzado que ellas comenzaran a sentir algo por la otra tan de repente y que un momento después se confesaran mutuamente, tú mismo has visto que las situaciones, relaciones e interacciones de los personajes que estoy usando en mi fic avanzan y se van desarrollando de una manera más natural y orgánica, y así procuro mantenerlo. No es el único episodio en el que se ha visto ese detalle amigo. Sí; si, ahora deja de regodearte por favor. Yo también lo tenía pensado en un principio pero al final cambie de parecer. No, eso es más bien un sátira o alegoría como quieres tomarlo, de lo que muchas personas dicen a manera de rumor; que ya hemos visto tantas cosas que es muy difícil que algo nos sorprenda realmente, yo mismo me incluyo en esto último como seguramente sabrás al conocerme desde hace años. Yo también tenía pensado algo así al principio, pero luego lo cambie intencionalmente porque ese deslice suyo será muy importante para la continuidad y avance del fic. XD, sí; eso fue intencional precisamente para darle algo de comedia al capítulo. Nunca nada será así de simple y sencillo en mi fic amigo. No es de extrañar, por lo que hemos visto; se sabe que Regan no es alguien de confianza. Te estas adelantando a conclusiones falsas amigo; por favor no lo hagas y tampoco supongas, solo disfruta el fic y deja que este siga el curso que yo le estoy dando.

CrisKakis: Esas suposiciones estuvieron muy bien pensadas, no tengo nada que decir en contra de ellas. Yo he comenzando a shippearlas no por nada que nos haya mostrado Hasbro amigo, yo lo hago simplemente porque el ship entre ellas 2 es uno de mis favoritos, respeto completamente y estas en todo tu derecho de que también tengas tus propios shippeos preferidos; todos tenemos nuestros gustos y opiniones, solo te pido que intentes hacer un esfuerzo por respetar los ships de los cuales yo soy fan.

Mientras tanto, en las calles o caminos de tierra de Ponyville.

"Bueno, eso no salió tan bien, estoy segura que no nos fue tan mal con Zecora aunque tampoco demasiado bien que digamos; tal parece ser que no es lo tuyo después de todo".-Dijo Applebloom, lo cual está caminando en un espacio justo entre sus 2 mejores amigas, mirando por un momento la lista de actividades la cual está levitando con la magia de Sweetie Belle, que crearon para ayudar a Daniel con un rostro triste, preocupado o desilusionado sin dejar de caminar hacia quien sabe dónde y mirando hacia su izquierda y algo hacia arriba; a Daniel.

"¿No me digas, que te hizo intuirlo?".-Dijo Daniel con un poco de sarcasmo pero asegurándose de no sonar grosero mientras; sin dejar de caminar, se quitaba una especie de polvo parecido al hollín de encima y de su ropa, pero con la diferencia de que este polvo; a diferencia del hollín, es de un color rojizo claro como si hubiera sido empapado con el polvo que desprenden los ladrillos pero ese no es el caso. Zecora le aseguro que dicho polvo es totalmente inofensivo; al menos en los ponis, por lo que no tiene nada de qué preocuparse al respecto.

"Al menos aún quedan muchas actividades por probar en la lista, así que no todo está perdido".-Dijo Applebloom mirándolo con ese rostro de desilusión o tristeza; el cual satino con ánimos y optimismo mientras Sweetie Belle tachaba del sujeta-papeles que tiene bajo su telequinesis con un lápiz, el nombre de la actividad la cual realizaron recientemente.

"Muy bien, el siguiente punto de nuestra lista y siguiente parada; es Sugar Cube Corner".-Dijo Scootalo mirando la lista en el sujeta papeles y de igual manera, llegando a dicho y colorido establecimiento junto con sus mejores amigas y Daniel; establecimiento el cual junto con el resto, ella miro tras quitar su mirada de la lista de actividades.

"Veamos qué tan bueno eres en la repostería".-Dijo Sweetie Belle mirando a Daniel con una pequeña sonrisa y tras eso ella, las otras 2 potrancas y el humano entraron en la mejor tienda de postres de todo el pueblo.

Una vez dentro, las 3 potrancas miraron el interior junto con Daniel mientras las 3 pequeñas se acercaban a la barra para buscar a quien es por lo general; la encargada de dicho lugar, una vez que llegaron a la barra con Daniel unos metros más detrás de ellas mirando el lugar; se las ingeniaron para poder hacer tocar la campanilla que se encuentra sobre la superficie de la mesa o mueble, Pinkie, quien se encuentra en la cocina algo cubierta de harina, diminutas manchas de yema de huevo, miel o caramelo líquido y preparando masa para hornear, escucho el tañido de este diminuto objeto, volteo a ver hacia dirección y un momento después dibujo una gigantesca sonrisa llena de alegría y con dientes sobre su rostro.

"¿Escuchaste eso Gummy?, ¡tenemos clientes, WOOHJOO!".-Dijo la poni rosada amante de las fiestas mirando a su pequeño lagarto que funge como su mascota y el cual se encuentra cerca de uno de los aristas de su larga mesa, acabando con ella misma lanzando un fuerte grito de emoción al aire, mirando hacia el entretecho de la habitación en donde esta y estirando su casco izquierdo hacia arriba en gesto de emoción.

Tras eso, ella se lanzó literalmente hacia la recepción del establecimiento en el cual trabaja y del cual es responsable; dejando tras de sí su gorra estereotipo de chef o cocinera así como el delantal blanco que estaba usando para hornear, y; de alguna manera, todo el polvo de harina que tenía encima al igual que esas manchas de color amarillo que tenía sobre su cara, su crin y su pelaje en varias partes de su cuerpo, las cuales podrían proceder de una sola cosa o varias, y ya sin estar presente en la habitación Gummy hizo un gesto que si ella hubiera visto seguramente se lo habría tomado como respuesta a su comentario, dicha respuesta no fue más que un parpadeo desincronizado por parte del animal; el cual cerro primero su parpado izquierdo por un momento y luego el derecho.

"¡Hola; hola!".-Dijo Pinkie pie llena de felicidad y alegría saliendo de la cocina a base de saltos como es normal en ella y los ojos cerrados mientras se acercaba a la barra para atender a quien llego.

"Hola Pinkie pie".-Dijeron las Crusaders, casi al unísono y mirándola con unas pequeñas sonrisas sobre sus caras.

"Scootalo, Sweetie Belle, Applebloom; bienvenidas, ¿díganme que es lo que quieren?".-Dijo la poni color rosada con cierta alegría y emoción; no tanta como antes pero bien sabemos lo intermitente que ella es con respecto a su estado de ánimo.

"Amm, en realidad nosotras-".-Intento decir y explicar Applebloom, pero fue interrumpida por la organizadora de fiestas.

"¿Un cupcake, muffin?".-Dijo, primero levantando y mostrando uno con su casco derecho y luego el otro con su otro casco.

"No, Pinkie-".-Intento proseguir Scootalo solo para ser interrumpida al igual que su mejor amiga.

"¿Rebanada de pastel, malteada?".-Dijo sacando a la vista ambos productos, al primero de los cuales le dio un enorme mordida y luego un enorme trago al otro, ocasionando que comenzara a hacer y realizar sonidos de ahogamiento llevándose ambos cascos a la garganta mientras hacía gestos algo exagerados de queja por lo mismo, para posteriormente caerse hacia atrás haciendo sonidos guturales de ahogamiento y caer al suelo para un segundo después estar como si nada hubiera ocurrido.-"¿Galleta con cubierta de fresa?".-Dijo estirando y teniéndole a las pequeñas; dicho postre, el cual tiene sobre la base de su casco derecho.

"Pinkie; escucha-".-Intento ahora Sweetie Belle pero nuevamente se repitió la misma historia.

"Ah ya entiendo, seguramente buscan algo diferente para variar esta vez ¿no?".-Dijo guardando aquella galleta detrás de la barra, mirando a las potrancas con un rostro suspicacia y astucia mientras las señalaba con la punta de su casco izquierdo.-"¡Pues en ese caso tengo algo súper duper perfecto para eso!.-"Dijo agachándose por debajo de la barra, dejando a la vista nada más que su esponjada cola por unos segundos.-"¿Qué les parece-".-Iba a preguntar dejando nuevamente a la vista la mitad superior de sí misma; teniendo un postre encima de la base de su casco derecho y teniendo el izquierdo alrededor del mismo para procurar que no cayera al suelo, Pero ella se detuvo abruptamente, abrió los ojos y permitió que el postre que tenía terminara en el suelo al ver al individuo que las acompañaba.

Dicho postre era como la combinación o un hibrido por así decirlo de un pie y pastel, tiene 2 bases una más grande y otra más chica como las de un pastel para su consistencia no es tan blanda y o "pastosa" como la de un pastel, es más como la de un pie, los colores o cubiertas predominantes de dicho postre son el rosa y el azul claro, la base y la el segundo nivel de este respectivamente, los cuales tienen líneas ondulantes del mismo color más claras y pálidas para proporcionarle mayor estilo y estética, con crema batida encima de los bordes redondeados del mismo y encima de la cual; hay pequeños objetos esféricos de color negro los cuales podrían ser enormes chispas de chocolate, lentejas negras picantes o quien sabe que a falta de información.

Daniel en ese momento, miro hacia la barra y se percató de Pinkie; quien simplemente se le quedo mirando estando tan inmóvil como una estatua y con sus cascos en la misma posición en la que estaban cuando tenía el postre pero sin nada ahí ahora, esto hizo que el abriera ligeramente los ojos y alzara un poco sus cejas, para luego cerrar los ojos por un momento al mismo tiempo que inhalaba y exhalaba por la nariz a la misma velocidad, para luego acercarse de manera casual o al menos intentándolo; hacia la barra, y digo intentándolo porque como bien sabemos la interacción de ambos uno con el otro empezó con el pie izquierdo por así decirlo.

"Que tal Pinkie".-Dijo saludándola y levanto un poco su mano derecha por un segundo en un gesto con el mismo propósito de su frase, deteniéndose a medio metro de la barra.

"…H-Hola Daniel".-Dijo Pinkie saliendo de su aparente aturdimiento, girándose hacia él y colocando sus cascos sobre la barra, todo con un rostro de incomprensión o sorpresa.

"¿Ustedes 2 se conocen?".-Pregunto Scootalo mirándolos a ambos por un momento.

Pinkie abrió la boca con la intención de responder a eso mirando a la pequeña pegaso, pero Daniel se le adelanto.

"Si; así es, Twilight me presento a todas sus mejores amigas cuando me mostro Ponyville".-Dijo mirando a la Crusader que hizo la pregunta para luego colocar su mirada sobre la poni de tierra detrás del mostrador.-"Pero aun así; de una u otra forma hubiera conocido a Pinkie, después de todo ella hace una fiesta cada vez que alguien nuevo llega por primera vez a este lugar ¿no es así?".-Dijo mientras gesticulaba un poco con su mano y antebrazo derechos.

"Claro que sí, después de todo una fiesta siempre la alegra el dia a alguien".-Respondió Pinkie con calma y tranquilidad, con la base de su casco derecho apuntando hacia el entretecho de Sugar Cube Corner.

"Pinkie, no hables por todos; por favor".-Dijo Daniel cruzándose de brazos y mirándola con un rostro neutro e inexpresivo, obviamente refiriéndose a sí mismo.

Esto hizo que Pinkie abriera los ojos por un momento o un par de segundos.

"Oh, de acuerdo".-Dijo ella con sus orejas aplanadas, una expresión de tristeza sobre su cara y algo cabizbaja.

Luego de eso; el sitio su sumió repentinamente en un silencio absoluto y por alguna razón; las Crusaders comenzaron sentir incomodidad o al menos algo de esta en el aire, generada por los choques entre los pensamientos personales de la poni rosa y el humano, así como por lo entre cortado que termino esta pequeña conversación entre los 2, si ellas tuvieran todo el contexto de cómo ha sido la interacción de ambos desde que el llego seguramente lo entenderían completamente; o al menos lo harían en cierta medida debido a sus cortas edades y su inocencia infantil. Tras eso, y mirándolos a ambos de la misma forma que la están haciendo sus amigas, Scootalo movió o balanceo su cabeza hacia su izquierda para acercarse al oído de Applebloom.

"Psh, oigan; ¿soy la única que se siente incómoda o solo es mi imaginación?".-Pregunto susurrando para no ser escuchada; tanto por el humano como por la poni de tierra amante de la repostería.

"No, no eres la única Scootalo; yo también me siento de esa manera".-Respondió Applebloom susurrando y mirando a su amiga pegaso con un rostro ligeramente preocupado.

"Igual yo".-Dijo Sweetie Belle añadiendo su comentario haciendo que sus 2 amigas la miraran, con ella mirándolas a ambas y usando su casco izquierdo como escudo o inhibidor de ruido, para luego regresar su mirada a los 2 adultos junto con sus amigas.

Ambas simplemente se les quedaron viendo, una palpable tensión orbitaba entre los 2 y tras unos segundos se percataron de que ninguno de los 2 quería o podían romper aquel silencio; el cual golpeaba a las pequeñas ponis como si fuera una corriente o ráfaga de aire frio, y esperando terminar con esto; Applebloom decidió intervenir, por lo que se acercó a ambos más específicamente a la barra o mostrador de la tienda aclarándose la garganta para hablar de manera clara y concisa.

"Bueno Pinkie, trajimos a Daniel aquí para ver si tiene don o talento para la repostería, él quiere encontrar algo en lo que es bueno para trabajar y lo estamos ayudando con eso".-Dijo la pequeña poni de tierra campirana, estando justo al lado de la pierna derecha de Daniel mirando a la poni detrás del mostrador.-"No tienes ningún inconveniente con que te ayude en la cocina un poco durante unos minutos ¿verdad?".-Pregunto, formando una pequeña sonrisa sobre su cara con sus cejas en posición que expresaban tristeza o en un intento de convencerla conmoviendo su corazón con su adorable carita, claro; sin ninguna mala, traviesa o triquiñuela intención.

Luego de esto, Pinkie dejo de mirar a la pequeña y miro al humano que tiene delante de ella, cosa la cual hizo durante unos segundos con una mirada perdida y un rostro inexpresivo por la sorpresa; estando al mismo tiempo sumida en sus pensamientos por un breve periodo de tiempo, para posteriormente parpadear un par de veces y sacudir la cabeza con los ojos cerrados para salir de sus pensamientos o su aturdimiento.

"N-No".-Respondió mirando hacia al frente de una manera perdida por un segundo para luego mirar a la más joven de la familia Apple.-"No hay ningún problema".-Dijo, tras la cual miro a Daniel por un par de segundos y acto seguido; se giró hacia su derecha poniéndose de pie y camino hacia la nueva tabla elevadiza del mostrador que fue instalada por los Cake's hace un mes, para luego levantarla con sus cascos delanteros poniéndose de pie sobre sus patas traseras por un momento, tuvo que empujar dicha tabla o parte del mostrador hacia arriba con tal de abrirla para el humano.-"Ven Daniel, te llevare a la cocina".-Dijo poniendo 3 de sus cascos de regreso en el suelo y haciéndole un gesto con su casco izquierdo de que se acercara, para luego darse media vuelta y comenzar a caminar hacia la cocina, todo con un rostro neutro y mostrando un actitud mucho más tranquila de la usual; algo raro en ella.

Daniel no perdió tiempo y sin decir nada comenzó a seguirla.

"Nosotras te esperaremos aquí, podemos aprovechar para comer algo; dile a Pinkie que si nos puede hacer tres panes dulces crujientes espolvoreados con azúcar".-Dijo Sweetie Belle tomando asiento en una de las mesas del lugar junto con sus amigas y hablándole al humano mientras este seguía a la organizadora de fiesta, usando su casco derecho con tal amplificar aunque sea un poco el sonido de su voz.

"De acuerdo".-Dijo Daniel mirándola, con gran parte de su cuerpo siendo cubierto por el escaparate de exhibición de la tienda, para luego girar su cabeza 45 grados hacia su izquierda y continuar siguiendo a Pinkie, todo sin detenerse para nada.

Pinkie entro en la cocina de Sugar Cube Corner, siendo seguida un par de segundos después por su nuevo asistente temporal, el cual miro o inspecciono dicha cocina por unos segundos hasta que la poni que está a su lado decidió hablar.

"Espero que no tengas ningún problema con ensuciarte o mancharte la ropa, no tengo ningún mantel de tu tamaño; de hecho ni siquiera acostumbro a usar uno, hoy ha sido la primera vez que lo he hecho y ni siquiera sé o recuerdo porque".-Dijo Pinkie, rascándose la cabeza con la punta de su casco izquierdo con un rostro de extrañeza; pero el resto diciéndolo con ese rostro neutro que ha tenido desde que Applebloom decidió romper el silencio que hubo entre ambos, con un tono de voz acorde a dicha expresión, para luego mirar hacia el frente y acercarse sin decir nada más a la cocina sobre la cual están todos los tazones, cubiertos e ingredientes que siempre usa.

"No, no tengo ningún problema con eso".-Dijo el con su mirada sobre ella y siguiéndola, todo con un rostro neutro, inexpresivo y monótono pero con un tono más…suave o gentil de voz.

Pinkie lo miro por un momento con el rabillo de sus cascos, luego de que sacara y colocaran un gran tazón hondo de color azul cobalto sobre la mesa.

"Oh; ok, muy bien".-Dijo, siendo tan neutra y tranquila como antes, quitando sus cascos de aquel tazón que acaba de colocar para poner las bases de estos sobre la superficie de la mesa.

Daniel entonces llego hasta dicha mesa, colocándose a la izquierda de la poni fiestera y giro su cuerpo 45 grados a su derecha; quedando desde su perspectiva detrás de la mesa ahora.

"Oye, las Crusaders pidieron 3 panes dulces crujientes espolvoreados con azúcar".-Dijo, girando su cabeza hacia su izquierda un poco y mirando a la representante del elemento de la risa, informándole sobre esto antes de que se le pueda olvidar.

"Oh, gracias por decirme".-Dijo Pinkie mirándolo por un momento, entonces le paso ese tazón color azul cobalto, una bolsa de harina, un paquete de huevos y un vaso específicamente hecho para verter; debido a que un lado tiene líneas que indican los litros y mililitros que puede contener.-"Ten, hazme algo de masa para hornear por favor".-Dijo, ahora sin mirarlo mirando en su lugar la mesa delante de ella y señalando el tazón con la punta de su casco derecho, manteniéndose neutra y tranquila; es decir, no siendo ella al parecer.

Daniel miro el tazón y los ingredientes manteniendo ese rostro neutro y monótono, para luego levantar a una velocidad moderada sus 2 manos mientras negaba muy sutilmente con la cabeza, mostrando incomprensión.

"Lo haría si tuviera alguna idea de cómo hacerla".-Dijo, volteando a ver a la poni, siendo cortes y gesticulando un poco con su mano izquierda.

Pinkie entonces se agacho y de la nada; debajo de la mesa, saco un libro de recetas de repostería, el cual coloco sobre la mesa y abrió, paso varias páginas hasta que finalmente dio con la que quería.

"Toma, solo sigue las indicaciones de aquí".-Dijo ella pasándole el libro y señalando las páginas en las que lo dejo abierto, todo sin mirarlo; ni siquiera de reojo para luego regresar a lo suyo.

Ya a estas alturas, Daniel inmediatamente entendió; tal parece que Pinkie no tiene intenciones de conversar con él y por eso lo está evitando siendo lo más breve que le es posible en sus explicaciones, tal vez también es por esto que no está actuando como ella misma, Daniel no tardo en intuir que seguramente se debe a lo sucedido en el castillo de Twilight cuando ella organizo esa fiesta para él y a lo del grupo armado humano que llego a Ponyville y con los cuales él fue implacable e inmisericorde, sabiendo que intentar hablar con ella seria caso perdido; opto por simplemente hacer lo que ella le pidió y comenzó a hacer la masa para hornear. Hecho la harina justo como lo indica el libro, rompió los huevos y vertió el contenido de estos sobre el tazón para luego tomar el vaso con medición de líquidos y mirar alrededor en búsqueda de agua, al no ver ningún grifo o algún otro recipiente con agua miro a la poni de tierra por un momento, tenía pensado preguntarle pero dicho pensamiento solo duro un segundo cuando recordó que seguramente buscaría evitarlo dándole una respuesta totalmente directa, cosa la cual el decidió evitar y comenzó a buscar agua en cada centímetro de la cocina. Abrió las puertas de las despensas, miro y busco en su interior con tal de encontrar agua; sin conseguir éxito en ello y posteriormente pasó a mirar cada uno de los cajones de la cocina con tal de ver si lograba encontrar algo de aquel liquido incoloro e insaboro indispensable para toda forma de vida, no lo consiguió, haciendo que levantara su mano derecha la cual tiene libre por un momento para chocar la palma de esta contra su pierna una vez que la dejo caer; en un gesto de frustración y resignación.

Cuando se dio media vuelta, girándose de regreso a la mesa; vio que como si fuera un cantinero en una película y como si fuera un tarro o una botella, Pinkie le pasó una jarra repleta de agua la cual saco de la nada y la base de la cual se deslizo por la superficie de la mesa y termino en el área de trabajo del humano, tras haber presenciado esto; el miro a la poni rosada por unos segundos sentimiento sensaciones mixtas, incomprensión y tal ver algo de curiosidad debido a este hecho que presencio para luego de la misma forma en la que surgió, hacerlo a un lado o dejándolo atrás para concentrarse en lo que está haciendo por lo que camino de regreso a la mesa. Una vez ahí, vertió la cantidad de agua que el libro de recetas le está indicando y con una de estas únicas cucharas revolvedoras de masa; comenzar a hacer la pasta de color beige que más tarde se convertiría en un delicioso postre.

"La masa ya está lista Pinkie".-Dijo Daniel una vez que dejo de revolver, colocando el gran tazón sobre la mesa y mirando a la pequeña poni.

"Bien, pásamela por favor".-Dijo ella interrumpiendo abruptamente lo que está haciendo, volteando a verlo y estirando sus cascos delanteros hacia él.

Daniel entonces tomo aquel tazón repleto de masa para hornear y se lo paso, una vez lo hizo y teniéndolo en su poder; Pinkie tomo una pequeña cantidad de esta, la coloco sobre una tabla de madera con rastros de harina sobre esta y progresivamente comenzó a darle forma, el resulto final de dicha forma termino siendo parecida al de una concha o al de un virote como lo llamamos en México, esta masa con forma no fue la única que hizo ella realizo 2 más, las cuales con esa tabla; la cual tiene un mango y con la ayuda de su boca, paso y coloco sobre una gran bandeja de metal ella tomo dicha bandeja con el fleco de su melena como si fuera alguna especie de tentáculo, se dio media vuelta, camino hacia un horno de repostería y ajusto la temperatura interna de este y el tiempo de cocción, para luego cerrar la puerta del mismo.

Mientras ella hizo todo esto, Daniel se quedó mirando la parte del suelo que puede ver más allá del borde de la mesa que tiene delante suyo de manera pensativa, con una leve y sutil expresión facial que denotaba aunque sea un poco de culpa o aflicción, tal vez pueda parecer y ustedes puedan creer que él es alguien que goza o disfruta de estos momentos tensos o incomodos que el generalmente tiene cuando interactúa con alguien más; pero lo cierto es que no es así, como a los demás a él no le gusta esta clase de ambiente o sensación a su alrededor, el goza y disfruta más de situaciones con matices más suaves y 'coloridos' por así decirlo, por lo que tras ponderarlo un poco en la seguridad de sus pensamientos opto por una decisión la cual está a punto de llevar a cabo. Una vez que Pinkie regreso a la mesa para continuar, Daniel cerro los ojos por unos momentos e inhalo y exhalo por la nariz de una manera tan sutil y desapercibida que muy difícilmente alguien más hubiera visto.

"Pinkie".-Dijo abriendo los ojos, hablando un poco más bajo de lo que normalmente lo hace, girando suave y lentamente su cabeza hacia su izquierda y colocando su mirada sobre ella.

"¿Si?".-Pregunto ella sin voltear a verlo, tomando un poco más de masa y colocándola sobre aquella tabla en la cual amaso la que se encuentra en el horno.

Daniel se percató de esto y miro aquella masa por un momento, antes de volver a colocar su mirada sobre ella.

"Mírame…por favor".-Pidió a secas pero procurando ser cortes y respetuoso, esto se sabe por su tono de voz.

Pinkie en eso momento dejo de amasar la masa que tiene entre sus cascos delanteros y sus ojos se achicaron un poco al mismo tiempo que sus cejas se alzaban de manera apenas perceptible, luego de lo cual se quedó mirando dicha masa con una mirada perdida y un rostro incomprensible y sorprendido, sabemos muy bien que ambos apenas y se conocen pero como bien sabemos de igual manera cuando sus amigas se enteraron de la existencia de su guarida de organización de fiesta 'secreta' ella es tan o incluso más buena que Twilight en cuando a leer y conocer a las personas se refiera, entenderlas es otra cosa pero eso es punto y aparte, el hecho de que él se lo pidiera diciendo por favor fue lo que la sorprendió e impacto, el por lo general es; de una manera inusual, civilizado y educado pero cuando usa esa clase de palabras es que intenta ir más hacia lo que todos nosotros estamos acostumbrados tratándose de la nobleza, la educación, la bondad y o lo comprensión, por lo que ella supo que lo quiere decirle es serio; recalcitrantemente serio.

Tras pensárselo por unos segundos y optando darle una oportunidad, Pinkie cerró los ojos y unos pocos segundos después; se giró hacia su derecha bajándose de la mesa y colocando sus cascos delanteros sobre el suelo, al mismo tiempo que abría los ojos y lo miraba directamente a los de él.

"Mira, yo…".-intento decir el, lo cual se convirtió en un titubeo y una breve pausa, al mismo tiempo que clavaba su mirada hacia abajo para luego desplazarla hacia la derecha, mirando hacia otro lado.-"Discúlpame, por lo que sucedió en la fiesta que me hiciste en el castillo de Twilight".-Dijo, regresando su mirada a ella; con una leve pero perceptible muestra de arrepentimiento y pesar sobre su rostro.-"No debí haber sido tan brusco contigo, es solo que; mi vida ha sido tan difícil estos últimos años que la mayor parte del tiempo me pongo demasiado a la defensiva, incluso cuando no debo hacerlo".-Dijo, mirando hacia el frente por un momento y gesticulando con su mano izquierda para luego volver a verla para intentar leer su reacción mirando su cara.

"Eso significa que…".-Dijo Pinkie en un principio para luego dejar su frase en suspenso con un breve silencio, tras lo cual su rostro se ilumino con una alegría, emoción y felicidad desbordantes, las cuales hicieron que sus ojos brillaran como si fuera una potra y dibujara una enorme sonrisa a boca abierta sin dientes sobre su cara sin dejar de mirarlo.-" ¡¿ESO SIGNIFICA QUE EN REALIDAD SI QUE TE GUSTAN LAS FIESTAS?!".-Exclamo repentinamente, saltando y terminando con su nariz haciendo contacto con la Daniel y estando sobre el antes de que este se diera cuenta, lo que lo sorprendió; aunque sea un poco, al mismo tiempo que ella lo tomaba de su camisa con sus cascos, jalando la tela de esta hacia ella.-"¡Lo sabía, sabía que-".-Intento decir adelantándose a conclusiones sin tener una repuesta, pero Daniel no se lo permitió.

"¡Pinkie!".-Exclamo el con algo de fuerza y enojo, tomándola de los costados de su abdomen con sus manos y estirando estos hacia adelante; alejando su rostro del de ella y mirándola con el ceño fruncido. Pinkie solamente lo miro algo sorprendida y parpadeo; mostrando incomprensibilidad, tras ver esa reacción Daniel cerro los ojos y un par de segundos después su ceño fruncido desapareció, relajándose, tranquilizándose y reprimiendo su ira.-"Escucha, soy muchas cosas y no soy estúpido; sé que en su mayoría son defectos, pero una de mis virtudes es que digo la verdad llana y sin rodeos, por lo que lo lamento pero eso es verdad, las fiestas no me gustan".-Dijo mirándola a los ojos y con su rostro expresando ligera lamentación al final.

Esto hizo que el rostro de Pinkie se tornara poco triste.

"Entiendo que así es como la gente se divierte generalmente, incluso en la dimensión de la que vengo también suele ser así".-Dijo mientras la bajaba de manera gentil de regreso al suelo y luego enderezaba su espalda, todo sin dejar de mirarla.-"Pero cada vez que he estado en una nunca me he divertido para nada, tal parece que todos tenemos nuestro concepto de diversión y yo me divierto de otras maneras".-Dijo, girándose hacia su izquierda y mirando hacia aquella dirección mientras se explicaba.-"Agradecería que si lo que quieres es divertirme o cualquier otra cosa, no lo hagas haciendo fiestas".-Dijo, tomando el tazón con masa que le paso a Pinkie y colocándolo delante de él por alguna extraña y desconocida razón.

"Pe-Pe-Pero".-Dijo Pinkie atónita, sin quitar esa expresión de tristeza de su cara y mirando hacia el suelo por unos momentos.-"Esa es la manera con la que siempre le muestro a todos mis amigos lo feliz o emocionada que estoy porque hayan logrado conseguir algo, triunfar o cuando hay un motivo para festejar, ¿Cómo se supone que lo hare contigo si eso no te gusta?".-Dijo, con su mirada puesta sobre su nuevo asistente temporal de cocina y con una voz algo cargada de tristeza.

Daniel simplemente se encogió de hombros mirando la superficie de la mesa, al mismo tiempo que cerraba los ojos por un segundo cuando realizo este gesto corporal.

"No lo sé".-Dijo, para luego girar su cabeza hacia la izquierda y mirarla a los ojos.-"Seguramente hay más cosas en las que eres talentosa, algo se te ocurrirá tarde o temprano".-Dijo.

"Oh, emm, bueno, sí; tal vez".-Dijo Pinkie abriendo los ojos para luego voltear a ver hacia su derecha por un momento, tras lo cual clavo su mirada en el suelo por la misma cantidad de tiempo; colocando su casco delantero izquierdo sobre lo que sería para los nosotros el bíceps de nuestro brazo izquierdo, finalizando volviendo a colocar su mirada sobre él y sin dejar de mirarlo; dibujar una pequeña sonrisa con dientes sobre su cara teniendo sus orejas aplanadas como si estuviera nerviosa, un poco avergonzada o incomodada.

"Oh vamos".-Dijo Daniel como si fuera una especie de exclamación de incredulidad, levantando un poco su cabeza y mirando hacia el entretecho por un momento para luego mirar a la poni rosada por medio del rabillo de sus ojos.-"¿Dónde está la Pinkie llena de alegría, emoción, felicidad y optimismo de la que Twilight me hablo, acaso se tomó unas vacaciones o algo así?".-Dijo a manera de broma y dibujando una pequeña sonrisa sobre su cara.

Esto hizo que Pinkie abriera los ojos y dibujara una expresión de sorpresa sobre su cara por un segundo, tras lo cual esta inmediatamente se tornó en una expresión de sospecha.

"¿Esto es enserio, o solamente esperas que siguiéndote la corriente olvide todo lo que ha paso entre nosotros?".-Dijo subiéndose a la mesa; sepa Dios como, y estando a menos de medio metro de él mirándolo al rostro a través del rabillo de sus ojos con su cabeza girada 45 grados hacia su izquierda y señalándolo con la punta de su casco.

Daniel simplemente se limitó a girar su rostro hacia el de ella, sin que Pinkie dejara de mirarlo con los ojos entrecerrados y con sospecha, ambos se quedaron viendo de esta manera sin alterar sus caras durante unos segundos, como si estuvieran competiendo para ver quien se mantiene en ese estado más tiempo y entonces, Pinkie le puso fin a todo esto.

"Pues claro que esa Pinkie no se fue de vacaciones tontito, ella siempre estará aquí adentro para asegurarse que todos en Equestria se rían; incluso cuando parezca que eso es imposible".-Dijo, tomando de manera impredecible el rostro del humano; cosa que hizo que él se sorprendiera y el cual envolvió en un abrazo con sus cascos delanteros, haciendo que su mejilla derecha y la izquierda de él hicieran contacto físico por unos segundos teniendo ella los ojos cerrados, para luego romperlo y sin abrir los ojos, llevarse el casco derecho al pecho como si estuviera haciendo alguna especie de juramento, promesa o algo por el estilo, para luego abrir los ojos y mirarlo directamente a los de él.

Entonces Daniel, mientras la mirada; sin darse cuenta, movió su pie izquierdo hacia esa misma dirección pisando lo que al parecer era una lenteja la cual cayó al suelo cuando Pinkie se puso encima de la mesa, la lenteja hizo que su suela se deslizara y resbalara sobre el suelo y terminara abriéndose de piernas, tan pronto el sintió y se percató de esto intento evitarlo agarrándose de lo primero que tuviera enfrente, desgraciadamente esta primer cosa fue el tazón con masa que el coloco delante suyo, debido a que él es mucho pesado que este no fue suficiente para salvarlo de terminar en el suelo y esto último resulto inevitable. Antes de que cayera al suelo una caja rectangular como una de cereales que se encuentra abierta a un lado del tazón vertió un poco de su contenido sobre la masa del tazón, esto termino con Daniel tendido en el suelo de espaldas y con el tazón encima de su rostro y cubriéndole toda la cabeza mientras este quejaba un poco en el suelo a causa del dolor que todo esto le ocasiono.

Pinkie entonces, mirando hacia abajo desde arriba de la mesa dejo escapar un jadeo de preocupación tras el cual se cubrió lo boca con sus cascos al presenciar todo lo ocurrido.

"¡Daniel!".-Dijo ella con preocupación y sin dudarlo bajo de la mesa hacia el suelo de un salto.-"¡Por todos los cupcakes de Equestria, ¿Daniel te encuentras bien?!".-Pregunto sumamente preocupada y angustiada, deteniéndose y colocándose justo a la izquierda de la cabeza cubierta por el tazón del humano, sentada en el suelo sobre sus ancas.

"Ah, sí. Creo que si".-Respondió el, con su voz siendo amortiguada por el tazón que tiene encima de su cabeza levantando los brazos del suelo por momento a manera de gesticulación, luego de eso se puso de pie quejándose un poco y acto seguido; se quitó aquel tazón de encima luego de lo cual giro su cabeza hacia la dirección de donde escucho provenir la voz de Pinkie.

Una vez que se quitó aquel tazón, Pinkie abrió los ojos por lo que vio y esto le causo tanta gracia que está luchando enormemente por contenerse y no terminar riendo a carcajadas en el suelo, ella frunció sus labios al igual que su rostro teniendo sus orejas aplanadas y se cubrió la boca con su casco derecho con tal de no reír, pero por más que está intentando contenerse no consiguió evitar que algunos sonidos que delataron que quería reír salieran de su boca la cual está procurando tener lo más cerrada posible.

"¿Qué?".-Pregunto Daniel quitándose la pasta que tiene encima de sus parpados y volteando a ver a la pequeña poni de tierra amante de las fiestas.

Entonces, Pinkie no fue capaz de contenerse ni un segundo más y estallo en una risa estridente a carcajadas que está empleando todo el oxígeno de sus pulmones, tanto fue así que termino dejándose caer de espaldas en el suelo y ahí se quedó retorciendo de la risa, la gracia y la diversión, llevándose de vez en cuando los cascos a su vientre. Sabiendo que en ese estado no conseguiría una respuesta de parte de ella, Daniel la dejo en aquella gran risa suya y se acercó a uno de los cajones de la cocina en el cual cuando busco el agua vio varias charolas de metal, saco una de estas y contemplando su reflejo en su superficie pulida y reflectora; finalmente vio la razón de la reacción de la poni. Todo su rostro, salvo sus ojos y alguno que otros "parches" que dejaban a la vista su piel caucásica; se encuentra cubierto por la masa para hornear y justo encima de sus parpados así como por arriba y debajo de su boca, tiene regados besos de chocolate que en su conjunto y en combinación con la masa formar lo que parecer ser una cara o en emoticón como nosotros los conocemos que actualmente; de un rostro ligeramente sonriente.

Tras esto, Daniel mirando hacia arriba con un rostro sarcástico o que indicaba que no encontraba la misma gracia en esto como Pinkie lo está haciendo, se dio media vuelta y abrió su boca listo para decirle algo o discutir con la mejor organizadora de fiestas de Ponyville, pero por alguna razón pareció recapacitar y su rostro levemente enojado y molesto cambio a uno que mostraba ligera sorpresa. A estas alturas la risa de Pinkie había disminuido en gran medida en cuanto a estrepito y carcajadas, ahora se encuentra sentada en el suelo sobre sus ancas aun sin dejar de reír y limpiándose una lagrima que broto de su ojo derecho al cual tiene cerrado al igual que el izquierdo y teniendo su casco izquierdo aun sobre su barriga, ella abrió los ojos y lo miro con un rostro retraído hacia el hueco que hay debajo de su barbilla y delante de su cuello; que le indicaba su actual estado de ánimo y con sus orejas aplanadas al mismo tiempo que dejaba escapar una que otra risa o risita breve o sonidos de semejante naturaleza de su boca.

Ni siquiera el mismo Daniel; aun a estas altura tiene idea de porque no la reprocho, protesto, reclamo o le dijo algo en lo absoluto, solamente se le quedo viendo como si estuviera hipnotizado o viendo algo a lo que realmente no puede darle crédito, en esa postura en la que ella se encuentra; sentada, con los cascos en el suelo, la cabeza retraída como si estuviera avergonzada y su rostro le parecían sencilla y llanamente…tierno, adorable, precioso, como dije antes en estos momentos ni idea de porque, ni siquiera se está siendo como si fuera el mismo; es como si su mente y o su personalidad hubieran salido de su cuerpo y dejado detrás de si nada más que un ser inerte e inmóvil el cual apenas reacciona y vive, es raro; extraño, y más aún para él.

Pinkie se quedó como esta por unos segundos viendo al humano y su reacción pero sin tomarle demasiada importancia, entonces logro regresar en sí y se puso de pie sobre sus cascos sin dejar de mirarlo, con una pequeña sonrisa sobre su cara.

"Opsie, lo siento; es que eso fue realmente divertido; nunca nadie me había hecho reír así. No te preocupes, tengo algo más que súper duper perfecto para limpiar esa cara de tu cara".-Dijo ella, primero mirándolo un poco avergonzada, luego cerrando los ojos y llevándose su casco derecho al pecho para finalmente abrirlos; con un rostro repleto de determinación y tenacidad con la punta de su casco derecho apuntando hacia el suelo.

Esto hizo que Daniel reaccionara y volviera en sí.

"Bueno Pinkie, no creo que eso sea-".-Intento decir pero ella no se lo permitió. Antes de que pudiera darse cuenta; con velocidad, reflejos y fuerza física de vértigo, ella lo tacleo tirándolo al suelo con ella encima suyo y como si fuera un adorable cachorro, comenzó a lengüetearle y lamerle el rostro quitándole poco a poco la masa de hornear que tiene sobre su cara, así como aquellos besos de chocolate.-"¡¿Pero qué haces?!, ¡no, nojojo!; ¡Pinkie para, detente, alto!".-Dijo Daniel entre risas debido a las cosquillas que le producían algunas de esas lamidas que logran tocarle y rosarle la piel; las cuales fueron la mayoría e intentando cubrirse la cara con sus manos para la pequeña poni siempre se le adelantaba y anticipaba a sus movimientos.

Pinkie no respondió a sus ruegos y sigo lamiéndolo sin parar hasta que todo su rostro termino en su mayor totalidad libre de masa y algo babeando, Daniel perfecta y fácilmente pudo habérsela quitado de encima pero por lo visto decidió no hacerlo, lo más seguro es que haya sido porque disfruto de las acciones de la poni pero no se descarta que pudo haber otros motivos o razones que podrían ser la verdadera causa de ello. Tras terminar de retirar toda la masa de su cara, Pinkie lo miro a los ojos cosa la cual el correspondió con una sonrisa de tamaño regular pero llena de genuina alegría y o felicidad, lo cual hizo que ella dibujara una enorme sonrisa con dientes sobre su cara; no una de estas en las que cualquiera la tacharía de entusiasta, maniática en un buen sentido o incluso aterrante, sino como una pequeña rebosante de vida y felicidad, quedándosele mirando con su rostro a un metro o 2 de distancia del de él y sentada sobre su pecho, al mismo tiempo que meneaba su esponjada cola rosada.

Daniel no se sentía con el suficiente valor y agallas suficientes para quitársela de encima, es más el realmente deseaba que este momento durara más, a sus ojos ella parecía como un perro tan cariñoso, dulce y tierno que para su persona seria un sacrilegio interrumpir un momento tan feliz como este; y además, ella en estos momentos le está recordando a alguien, alguien a quien el perdió y este momento fue uno de los varios que él tuvo con ese alguien, lo que lo motivaba a no querer terminarlo tan pronto con esto. Pero por desgracia esto no dependió conscientemente de él, y digo conscientemente porque; casi como si fuera involuntario, al recordar a ese alguien vinieron de repente a su mente aquellos malos momentos que paso a su lado; los peores, siendo especialmente uno en específico uno tan horrible e inolvidable que hasta el dia de hoy lo sigue afectando lo golpearon como balde repleto de agua helada, esta cascada de imágenes hicieron que su felicidad se esfumara en cuestión de momentos y esto se vio reflejado en su cara, la cual se tornó triste, de lamentación y deprimente mientras miraba hacia abajo.

Pinkie se percató de esto, haciendo que dejara de menear su cola y que su rostro lleno de alegría y felicidad cambiara a uno de sorpresa e incomprensión.

"¿Daniel, que tienes, todo está bien?".-Pregunto ella con una cara de preocupación mientras lo miraba directamente.

Daniel se quedó mirando hacia abajo por unos segundos, y entonces; tras parpadear la miro directo a los ojos, antes de que siquiera pudiera responder un tañido como el de una campana que provino del horno para hornear que tienen a un lado hizo que ambos voltearan a verlo, con esto; el aparato indico que la masa que Pinkie había puesto en su interior ya se encontraba lista y ahora se había transformado en 3 piezas de pan.

"¡Heeh!,!la masa esta lista!".-Dijo Pinkie, chillando de la emoción con la boca cerrada como si fuera una niña y chocando entusiasmada sus cascos delanteros, para luego mirar a Daniel a los ojos por un momento y estirar sus patas delanteras hacia arriba cerrando los ojos en festejo.-"Vamos no perdamos tiempo, las Crusaders deben estar hambrientas".-Dijo quitándose de encima de él y saltando hacia el horno, el cual abrió y tomo la bandeja con el fleco de su melena, para luego cerrarlo y comenzar a saltar hacia la mesa.-"Anda arriba tontín, tenemos unos postres que hornear".-Dijo, deteniéndose justo delante de sus pies y mirándolo, para luego estirar su casco izquierdo hacia arriba cerrando los ojos un momento y reanudar su camino a base de saltos hacia la mesa.

Daniel, entristecido, frustrado y resignado miro sus propios pies por unos momentos para luego mirar a la poni quien se detuvo al llegar a la mesa, a la cual miro unos segundos antes de dibujar una pequeña sonrisa sobre su cara para luego ponerse de pie y acercársele para ayudarla, tanto con estos postres como con los mas que va a hacer; ya sea para hoy o para alguna otra festejación futura programada de la cual le notificaron al ser la principal encargada de eso en el pueblo.

Mientras tanto, dentro de la sala de los tronos en el castillo.

"¿Hay algo más que le gustaría para hacer su estancia más cómoda señor O'connor?".-Pregunto Twilight sentándose sobre su trono designado entorno al mapa Cutie y mirando al humano que tiene sentado en el asiento designado para Applejack en cada reunión entre ella y sus amigas.

"No gracias, creo que por el momento estoy bien".-Respondió el, mirándola por un momento para luego mirar el vaso lleno de agua que tiene y está sujetando con su mano derecha, al cual le dio un buen trago para posteriormente colocar su mirada sobre el mapa que tiene delante de él; sin tener idea de lo que es en realidad por falta de información.

"Muy bien entonces, mi ex alumna Starlight dijo que quiere hablar conmigo de algo de suma importancia".-Dijo Twilight sin dejar de mirarlo y levantando su casco izquierdo con la base de este apuntando al techo en un gesto.

"Si; así es".-Respondió el humano pelirrojo volviendo a colocar su mirada sobre ella.

"Emm, antes de comenzar…".-Dijo Twilight, para después hacer una breve pausa y en la cual por medio de su magia; hacer aparecer un cuaderno de notas, una pluma y tintero a ambos lados de su propia cabeza.-"No le molestara que tome algunas notas de lo que discutamos aquí ¿o sí?".-Pregunto, girando su cabeza 45 grados hacia su izquierda quedando su rostro orientado hacia el mapa y mirando al humano con una expresión nerviosa sobre su cara y sus orejas aplanadas.

"No, para nada".-Dijo Regan negando suavemente con la cabeza, lo cual hizo que Twilight dibujara una expresión casual sobre su cara con una pequeña sonrisa sobre esta, para luego dejar el tintero sobre el mapa y colocar por medio de levitación; aquel cuaderno y pluma delante de ella, esto hizo que Regan entrecerrara los ojos y dibujara una expresión de intriga sobre su cara.-"Oiga, ¿Cómo es que puede hacer eso?".-Pregunto, inclinándose hacia adelante y encorvando un poco su espalda mientras colocaba sus antebrazos sobre la superficie cristalina del mapa.

"¿A qué se refiere?".-Pregunto la alicornio, siendo incapaz de comprender.

"A lo que está haciendo ahora mismo con ese cuaderno y esa pluma, y el cómo los hizo aparecer de la nada al igual que el tintero".-Dijo Regan haciendo un gesto hacia los 2 objetos que ella tiene delante de sí misma mientras hablaba.

"Oh, por medio de la magia por supuesto".-Respondió Twilight mirándolo con una sonrisa sobre su cara y llevándose el casco derecho al pecho por un segundo.

Esta contestación hizo que Regan dibujara una expresión o mueca de extrañeza sobre su rostro alzando su ceja derecha al mismo tiempo que hacia chasquear su lengua, produciendo un sonido que complemento su reacción.

"¿Magia, dice?".-Pregunto, aun extrañado.

"Si".-Respondió Twilight con un rostro neutral y de incomprensión.-"¿Qué sucede, la magia es un concepto ajeno para los de su especie?, Porque si es así créame que estaré mas que feliz de explicárselo con riguroso detalle.-"Dijo, primeramente con confusión para luego comenzar a emocionarse y alegrarse por tener la posibilidad de compartir sus vastos conocimientos con alguien más y fingiendo no saber para no hacerlo sospechar, debido a que ella sabe por su experiencia en Canterlot High que la magia también existe en el mundo humano, o eso da por sentado pero desconoce que no es así en el resto del mundo de esa dimensión.

"No, no es eso princesa".-Respondió Regan negando con la cabeza teniendo sus 2 manos delante de su cara con los dedos entrelazados y los codos contra la superficie del mapa, para luego inclinarse hacia atrás y recargar su espalda en el respaldo del trono en el que está sentado, mirando la libreta y la pluma que ella mantiene en el aire con su telequinesis.-"La magia no es un concepto ajeno en la dimensión de la que vengo ni para los de mi especie, lo que sucede es que la gran mayoría de los de mi especie son escépticos de que sea real, la ciencia en mi dimensión la tacha por no ser más que una tontería sin evidencias solidas e irrefutables o que son solo trucos ilusorios con alguna explicación lógica y razonable para engañar a los más ingenuos".-Explico sin quitarle la mirada de encima, abriendo y cerrando medianamente sus manos mientras lo hacía en gesticulación, todo sin dejar que sus dedos estuvieran entrelazados.

"¡¿Qué?!".-Pregunto Twilight sorprendida abriendo sus alas en el acto y casi llevándose el casco izquierdo a la boca, no pudiendo creer lo que acaba de escuchar.-"Pe-Pero la magia es totalmente real, mírelo usted mismo".-Dijo estirando su casco derecho hacia un lado y estirando su cuello hacia él, para luego teletransportar el cuaderno y la pluma a un lado del rostro del humano, luego al otro, luego delante de su cara para luego por medio de un hechizo de transformación; proporcionarle alas de ángel o ave a su libreta y hacer que su pluma adquiriera vida propia por así decirlo, pues la "cola" de esta se encorvo hacia Regan como si fuera una serpiente y con su extremo suave producirle cosquillas en la nariz moviendo de dicho extremo de arriba abajo como si fuera un pincel y posteriormente regresarlas a su forma normal, para después regresarlas hacia ella con una tele-transportación, cosas de las cuales Regan se percató de cada una.-"¿Lo ve?".-Pregunto ella con una sonrisa neurótica, estirando su casco izquierdo hacia arriba por un momento y colocar su dobladillo sobre el mapa como si quisiera darle un tic nervioso en alguno de sus ojos.-"¿Dígame como se podría explicar que todo eso fuera posible de hacerse sin la magia?, la magia es uno de los campos que más se han estudiado en Equestria desde sus inicios y es tan real como usted y yo".-Dijo, colocando sus cascos delanteros sobre el mapa y mirando al humano con los ojos muy abiertos y reducidos a 2 pequeños puntos, con una sonrisa neurótica sobre su cara.

Regan se le quedo mirando por unos segundos con un rostro neutro, frio, inexpresivo y nada impresionado, para luego retirar su espalda del respaldo del trono y volver a colocar sus antebrazos sobre el mapa.

"Princesa, no le estoy diciendo que no crea en la magia ni que soy escéptico, solamente respondí a su pregunta en un sentido genérico y realista de mi dimensión, tal vez la magia sea indudablemente real aquí pero no de donde provengo y yo no puedo hablar por todos los de mi especie".-Dijo el sin dejar de mirarla, esto hizo que Twilight cambiara su expresión neurótica por una de decepción y tristeza, bajo su mirada y se bajó de encima del mapa regresando a tomar asiento en su trono.-"Princesa escuche, no quiero dejarla con dudas o algo por el estilo pero nos salimos del tema, ¿le importa si regresamos a tratar el asunto por el que vine aquí en primer lugar?".-Dijo, queriendo evitar la tensión e incomodidad entre ambos, pues sabe que esto le dificultaría el hecho de obtener información sobre Daniel.

"Oh, es verdad; discúlpeme".-Dijo tras mirarlo, para luego mirar hacia abajo un momento, volver a mirarlo de reojo y posteriormente recargar su pluma sumergiendo la punta de este en el tintero y regresándola a atrás de su libreta de notas.-"De acuerdo; dígame ¿en qué puedo ayudarlo?".-Pregunto mirándolo con el rabillo de los ojos y con su cabeza girada hacia el frente.

"Vera estoy buscando a otro ser de mi misma especie, él es parte de una unidad o escuadrón de soldados de la que estoy a cargo y estamos buscándolo para traerlo de regreso y llevarlo a casa, su nombre es Daniel Ibáñez, 20 años, cabello negro, físico entre delgado y obeso, cara redonda y usa anteojos, ¿usted lo ha visto pasar o rondando por aquí, o sabe si alguno de los habitantes de este pueblo ha visto alguna señal de él?".-Dijo Regan, alternando su vista entre la superficie del mapa y ella mientras le explicaba.

Twilight, mentalmente siendo también asaltada por las mismas preguntas que pasaron por la mente de Starlight tras escuchar el nuevo nombre de su nuevo amigo, pero haciendo un esfuerzo descomunal para impedir que su cara la delatara; decidió responderle formulando pregunta.

"¿Puedo preguntar por lo que lo buscan señor O' Connor?".-Pregunto mirándolo a los ojos con un rostro incomprensible e imposible de leer.

El que evadiera la pregunta de esta forma hizo que Regan comenzara a tener sospechas, pero debido a que Twilight supo formular muy bien la pregunta; dicha sospecha fue mínima, casi insignificante y Regan la dejo pasar y opto por no prestarle importancia, pero de todas formas no importa pues tras su conversación con Starlight el confirmo que Daniel definitivamente se encuentra en alguna parte de esa dimensión donde está, solo necesitara averiguarlo y encontrar una manera de que no puedan impedírselo. Regan entonces tomo el vaso con agua que ella le dio con ambas manos, miro hacia su izquierda y tamborileo sus dedos contra el vaso que tiene en su poder como si estuviera dudando, antes de tomar un pequeño trago de agua.

"Me gustaría decirle".-Respondió, para luego colocar su mirada sobre ella.-"Créame; enserio, realmente me gustaría decirle princesa, pero esa es información súper secreta y tengo estrictamente prohibido hablar sobre ello con alguien que no sea mi superior o parte de mi escuadrón".-Dijo, para luego volver a tomar otro trago de agua.

"Oh, está bien…comprendo".-Dijo Twilight mirando hacia abajo con un rostro y un tono de decepción al mismo tiempo que bajaba sus orejas, para unos momentos después colocar su mirada sobre su libreta, tomar notas y después volver a colocar su mirada sobre el.-"¿Su presencia sería un peligro para mis súbditos de encontrarse por aquí".-Pregunto, sin que la desilusión y la decepción desaparecieran de su cara, y haciendo que Regan volviera a mirarla.

"Lo último que quiero es ponerla tensa o hacer que usted o sus súbditos se pongan nerviosos y cunda el pánico entre todos ustedes; pero no tiene caso decirle mentiras que la consuelen tanto a usted como a los demás por lo que seré directo con usted. Así es, él es alguien extremadamente peligroso, su destreza y habilidad en el arte del combate combinado con su inteligencia, fuerza y entrenamiento militar lo convierten en alguien capaz de acabar en decenas de individuos si se lo propone; ha herido y asesinado a muchos de los hombres y mujeres bajo mi mando con total sangre fría, a veces con una barbarie y brutalidad literalmente increíbles, créame que lo último que querría es tenerlo por aquí, no tiene ni la menor idea de lo que es capaz".-Respondió Regan sin quitarle la mirada de encima y gesticulando con su mano y brazo derechos mientras lo hacía.

"A decir verdad, si tengo aunque sea una pequeña idea".-Dijo, mirando hacia un lado con arrepentimiento y luego hacia abajo con sus orejas tras haber tomado unas notas breves y rápidas, lamentándose por aquellos recuerdos que aún siguen impregnados en su mente de cuando Daniel mato a esos otros humanos.

"¿Qué, a que se refiere; eso significa que si lo ha visto?".-Dijo Regan sencilla y llanamente sorprendido, girando su cuerpo hacia donde ella esta, pero él está fingiendo dicha sorpresa de una manera muy convincente.

Twilight volteo a verlo con esa expresión de lamentación aun sobre su cara, normalmente ella se pondría tensa, nerviosa o incomoda al darse cuenta de lo que acaba de decir hace poco; pero esta vez tiene preparada en su mente una muy buena y elaborada mentira que segura o posiblemente será convincente y sólida, bueno mejor dicho va a decirle la verdad pero a medias y siendo prudente tal y como Starlight le aconsejo.

"Si, bueno en realidad; creo que vi a alguien con las misma características que me describió hace algunos días, antes de que el apareciera; un grupo de seres de su especie aparecieron, no tengo idea de donde, comenzaron a sacar a la fuerza a los ponis de sus hogares rompiendo sus puertas en el proceso e hiriéndolos con fuerza bruta totalmente injustificada en el proceso, yo intente razonar con ellos pero una mujer entre ellos me hirió con una especie de artefacto u objeto que desconozco por completo y comenzaron a golpear y amenazar de muerte a una potrilla que tomaron como rehén, al igual que usted querían saber sobre un ser humano con las mismas características que me describió, de repente ese humano del que me hablo salió de la nada, salvo a la potrilla y detuvo a todos los de su propia especie por sí solo. Aun después de hacerlo; y de que ellos se encontraban desarmados e inmóviles, el…acabo con sus vidas de una manera tan horripilante que sigo sin poder creer como es que ha sido capaz de hacerlo".-Respondió Twilight resumiendo lo ocurrido y no revelando detalles delatadores y verdaderos sobre esto, como que ella y sus amigas lo ayudaron, que ella le está ofreciendo hospedaje en su castillo estando ahí y demás cosas que todos nosotros sabemos muy bien y de sobra, con ella mirando la superficie del mapa con una expresión perpleja y atónita; podría decirse que incluso traumatizada, cosa de la cual Regan se dio cuenta.

"Bueno princesa, sé que esto tal vez no es lo que quiera escuchar pero; como le dije, él es alguien sumamente peligroso para los demás".-Dijo Regan dejando el vaso de agua casi vacío delante de él y juntando las yemas de sus dedos; con sus brazos encima del mapa mientras la miraba.-"Por eso es tan importante que lo encontremos y detengamos, si usted sabe algo sobre el que nos pueda ser útil para saber su ubicación, realmente se lo agradecería".-Dijo, tocando un par de veces la superficie del mapa con la yema de su dedo índice derecho.

"Discúlpeme señor O' Connor pero; los humanos que llegaron a este pueblo, tenían el mismo uniforme de colores verdes que usted está usando, por lo que intuyo que debieron pertenecer a su escuadrón y dadas las acciones que ellos cometieron, le pido que no sea escéptico si no confió por completo en su palabra".-Dijo Twilight, sin sonar molesta ni enojada sino más bien entristecida y decepcionada, todo sin dejar de ver a Regan.-"Honestamente, después de ver que lo que ellos hicieron; no se ofenda pero, no estoy segura de que ustedes sean mejores a el".-Dijo.

Esto hizo que Regan abriera los ojos y alzara ligeramente sus cejas, luego de eso y en medio de un silencio absoluto que apareció de la nada entre ambos, el lentamente giro las yemas de sus dedos y las palmas de sus manos hacia abajo y con la misma lentitud hizo que estas tocaran la superficie de cristal del mapa, posición en la cual se le quedo mirando fijamente; por alguna extraña razón Twilight al verlo a los ojos comenzó a sentir una sensación de incomodidad, inquietud y de ligera tensión, es como si se encontrara delante de alguna especie de asesino psicópata pero esto no es lo que ella está pensando pues basándose en lo que sintió y experimento cuando Daniel mato a esos soldados; da por sentado que no está ante alguien que sufre de problemas mentales serios, lo cual es una equivocación pues la intensidad con la que carga Regan es tal que con una mirada que aparentemente no lo muestra en absoluto; hace que alguien más se sienta incomodo, nervioso, tenso o intranquilo sin la necesidad de mucho esfuerzo pero está haciendo un esfuerzo gigantesco en contenerse así mismo, ya que si pierde el control podría arruinar el plan que maquino en .

Luego de varios segundos de silencio, Regan quito su mirada de la alicornio, bajo su cabeza hacia abajo hasta que su mentón estuviera haciendo contacto con su esternón y mirando el mapa dejo escapar un gran suspiro contenido.

"Princesa, seguramente cree que yo soy el responsable de eso".-Dijo levantando la cabeza y mirando hacia el frente, para luego colocar su mirada sobre ella.-"Pero le aseguro; que yo no permito esa clase de comportamiento entre los elementos bajo mi cargo, como le dije a su ex alumna siendo yo la principal figura de autoridad a cargo una de mis principales objetivos a lograr es que mis soldados siempre mantengan la disciplina ante todo. Escuche, tal vez no signifique mucho o no signifique nada dado que el daño ya está hecho, pero le pido una disculpa por lo que sucedió en aquella ocasión, mis elementos no tenían por qué involucrar a los habitantes de su pueblo en esto y si pudiera créame que les haría entender muy bien la lección".-Dijo mirándola a los ojos, aparentando con la maestría de un actor con un talento inmaculado y tremendo; estar siendo sincero.-"Pero; como usted misma me dijo, ellos ya no están más entre nosotros por lo que eso ya no es una opción".-Dijo, colocando su mirada sobre el mapa para acto seguido, recargar su espalda contra el respaldo del trono en el que se encuentra.

Luego de eso, y en medio de un breve silencio, el dejo escapar un suspiro, y mirando hacia el candelabro hechos con las raíces de la biblioteca Golden Oak; llevo su mano hasta un bolsillo de su chaqueta que se encuentra a la altura de su pecho y de este saco un gran habano o puro como también se les conoce.

"No le molesta ¿verdad princesa?".-Dijo mirándola a través del rabillo de sus ojos y mostrándole el habano que tiene entre sus dedos índice y medio.

Twilight, al no entender el contexto y trasfondo de la pregunta y al nulo conocimiento que tiene de ese objeto; simplemente se le quedo mirando con una mirada y un rostro de incomprensión.

"Ahh, ¿Qué es eso?".-Pregunto, teniendo su ceja izquierda alzada en una expresión de extrañez y confusión señalando el habano del comandante humano con la punta de su casco izquierdo.

"¿Qué; esto?".-Dijo Regan haciendo un ademan con su mano libre a lo que tiene en la otra.-"Es un habano, ¿Qué acaso nunca ha visto uno?".-Pregunto.

"No".-Respondió ella negando con la cabeza.-"A decir verdad nunca escuche ese término antes, creo que ni siquiera existe aquí; ¿Qué es?".-Dijo mirando el habano para luego mirarlo a él cuándo realizo esta pregunta.

"Son hojas de una planta, en mi dimensión se le conoce como tabaco, algunos prefieren masticarlas para saborear la frescura de su sabor otros; como yo, las envuelven para formar uno de estos pequeñines para inhalar su humo prendiéndoles fuego de manera controlada".-Dijo, mirando el habano que ahora está sujetando con los dedos pulgar, índice y medio de sus 2 manos con una sonrisa sobre su cara.

Twilight no pudo evitar que esto despertara su insaciable curiosidad por obtener más conocimiento, y eligiendo salirse del tema otra vez; decidió preguntarle para aclarar sus dudas.

"Guau, eh, ¿podría decirme las propiedades de esa planta?".-Dijo señalándolo con su casco izquierdo y terminando con una sonrisa mixta de nerviosismo y cierta timidez sobre su cara.

Regan la miro de reojo para luego regresar su mirada a su habano y responderle.

"Bueno no las conozco y se cada una de ellas pero si se sobre la principal tratándose de esta manera de usarla, es un antidepresivo; nos ayuda a evitar o sobre llevar la depresión; inhalando el humo que sale de una de estas cosas al prenderle fuego en este extremo".-Dijo señalando el extremo por donde se realiza lo mencionado por él.

"¿Inhalando su humo dijo?".-Pregunto Twilight sorprendida e intrigada tras haber tomado notas y pasando a una nueva página en blanco para continuar, pero mirándolo con un rostro inexpresivo y los ojos abiertos.

"Si; así es, hace que su efecto sea más menos tardado".-Respondió el, mirándola.-"Entonces dígame ¿no le molestara que lo encienda verdad?".-Pregunto.

"Oh, eh; bueno, no, supongo que no".-Dijo Twilight abriendo los ojos cuando nuevamente fue sorprendida con esa pregunta, para luego mirar hacia un lado por un momento y regresar su mirada hacia él.

Regan dibujo una pequeña sonrisa sobre su cara como respuesta y entonces; del bolsillo lateral izquierdo de su pantalón saco un encendedor clásico, metálico recargable con tapa, el cual abrió y encendió para acto seguido encender su habano con la llama que este esta emanando y emitiendo. Este nuevo objeto que saco nuevamente ocasiono que la curiosidad y el anhelo de saber de la alicornio despertaran.

"Disculpe, ¿Qué es eso?".-Pregunto señalando el encendedor con una expresión de confusión sobre su cara, encendedor el cual Regan miro por un momento para luego regresar su mirada a ella.

"Los llamamos encendedores, son unos pequeños contenedores los cuales llenamos con alguna clase de combustible y por medio de una mecha humedecida con ese combustible y fricción; les prendemos fuego para poder usarlo siempre que lo necesitemos de forma práctica y sencilla".-Respondió el humano.

"Por Celestia".-Dijo Twilight verdaderamente sorprendida; lo cual quedo de manifiesto con la expresión de su cara y la sonrisa que apareció sobre esta.-"¿Me permitiría mirarlo más de cerca?".-Pregunto girándose hacia su invitado y colocando sus cascos delanteros sobre la superficie del mapa.

Regan, a manera de respuesta; simplemente se limitó a mirar su encendedor por unos momentos con un rostro neutro y apagado, para luego cerrar la tapa de este y estira su brazo hacia la princesa tendiéndole y ofreciéndole el objeto, el cual ella tomo encendiendo su cuerno con emoción y gozo, una vez teniéndolo delante suyo comenzó a mirarlo con meticulosa y rigurosa concentración buscando captar o apreciar hasta el más mínimo detalle de este haciéndolo girar y dándole vueltas en el aire con su magia, para luego abrir la tapa de este y tras mirarlo nuevamente muy de cerca con una ansia de aprender casi obsesiva; e intento comprender su funcionamiento, saco la punta de su lengua por el borde derecho de sus labios en gesto de mayor concentración y con una mirada de intriga hizo rodar varias veces la diminuta rueda de fricción de dicho objeto con su magia, consiguiendo tras varios intentos que la flama que este produce apareciera ante ella.

Esto le hizo dibujar una sonrisa a boca abierta y una expresión de regocijo y admiración sobre su cara, mientras contemplaba tanto dicho artículo como aquella diminuta llama y pocos segundos después; sin perder tiempo, comenzar a anotar sobre su libreta con gran rapidez y emoción teniendo una gran sonrisa con dentadura sobre su cara y de igual manera, haciendo un rápido boceto de ese encendedor. Regan se le quedo mirando con el rabillo de sus ojos con paciencia mientras tomaba constantes bocanadas de humo de su habano, el aroma de este no está molestando a la princesa de la amistad pues cuando el dejaba salir dichas bocanadas de sus labios; lo hacía levantando la cabeza hacia arriba y dichas nubes de humo grisáceo se elevaban y diseminaban con la atmosfera del sitio gracias a la ventana que se encuentra abierta en dicha habitación, tras unos segundos y de mirar hacia un lado por un momento; Regan decidió reanudar el asunto principal de todo esto con ella por lo que nuevamente coloco su mirada sobre la alicornio.

"Princesa escuche; nuevamente nos hemos salido del tema, soy un hombre ocupado y apuesto a que usted también, así no quiero que desperdiciemos más de nuestro tiempo. Si tiene alguna información sobre el humano que estoy buscando; por más insignificante que esta parezca, realmente le agradecería que la compartiera conmigo para poder dar con el".-Dijo, cruzando y entrelazando los dedos de sus manos con su habano en medio de sus falanges y mirando hacia el mapa por un momento, antes de volver a colocar su mirada sobre ella.

Twilight se le quedo mirando en silencio, con los ojos abiertos y un rostro inexpresivo al mismo tiempo que cerraba la tapa del encendedor y colocaba este sobre el mapa, como si estuviera meditando o ponderando si decirle o no toda la verdad; siendo guiada por su bondad, compasión, altruismo y espíritu por ayudar a los demás, pero termino en un debate consigo misma dentro de su mente cuando recordó el consejo que su querida amiga y ex alumna le dio sobre ser prudente con ese sujeto, esperando que esto le brindara ayuda para tomar una decisión, opto por tratar de conseguir un poco de más información sobre él y sobre que tiene que ver Daniel con su escuadrón.

"Seré honesta con usted señor O' Connor, después de que el matara a sus soldados lo confronte verbalmente y le exigí que se fuera de Ponyville, desde ese momento no lo he vuelto a ver; no tengo idea de donde pueda estar y además, no digo que lo esté defendiendo pero tuve una pequeña conversación con él y, el me aseguro que solamente es una víctima inocente y que usted y su escuadrón perturban su paz y tranquilidad de una manera agobiante".-Dijo ella, estando sentada nuevamente sobre su trono y mirando a Regan con el rabillo de sus ojos con una expresión de preocupación, temiendo que se lo pueda tomar a mal.

Esto hizo que Regan, sorprendido, abriera un poco los ojos y alzara sus cejas; al mismo tiempo que una extraña sonrisa aparecía sobre sus labios.

"Oh, ¿enserio?".-Pregunto girando su cabeza hacia ella y bajando un poco la cabeza sin borrar aquella expresión de su cara, como si estuviera burlando, siendo sarcástico o se estuviera divirtiendo de alguna manera con esto; le resulto prácticamente imposible para la princesa de la amistad saber cuál de estas opciones era la correcta y por alguna extraña razón comenzó a inquietarse.

"Si, eso fue lo que él me dijo. No quiero que haya ningún malentendido entre nosotros, así que me gustaría escuchar su versión respecto a esta historia".-Dijo, con sus ojos en una expresión de tristeza y con un rostro preocupado sin quitarle la mirada de encima.

Regan la miro par de momentos, luego de eso, mirando el mapa; acomodo su coxis sobre el trono en el que está sentado y se quedó mirando a aquella superficie de cristal hasta que finalmente le dio una respuesta.

"Para resumir, solo le diré que; tal vez el aparenta ser alguien recto y civilizado pero créame cuando le digo que no es así, ese muchacho es un psicópata, un asesino, un animal, una bestia, alguien que a donde quiera que va lleva a la muerte con él, y con esto no me refiero que el los asesine; no, no siempre es así, pero le garantizo que a donde quiera que va hay muerte y lo mismo ocurrirá aquí a menos que yo y mi escuadrón lo detengamos antes de que eso ocurra".-Dijo, alternando su mirada entre la princesa, la superficie del mapa y el candelabro que se encuentra arriba, diciéndolo todo; tanto en lenguaje corporal como verbal, con una ligera histeria o agitación, terminando con su mirada nuevamente sobre Twilight y llevándose el habano a los labios.

Twilight simplemente se le quedo viendo en total silencio, parpadeando de vez en cuando y con un rostro inexpresivo así como de incomprensión y con su boca ligeramente abierta, como si le faltara el aliento. Regan entonces, tras terminar de inhalar humo de tabaco y de expulsar este hacia arriba, volvió a hablar.

"No está convencida ¿verdad?".-Dijo mientras la miraba con una sonrisa; al parecer de ironía sobre su cara.-"Princesa dígame una cosa".-Dijo acomodándose otra vez en el trono sobre el que esta mientras miraba el mapa por un momento.-"Dijo que usted hablo brevemente con él, respóndame; cuando lo hizo ¿el mostro alguna señal; cualquiera, de estar arrepentido o sentir culpa por haber matado a los hombres y mujeres bajo mi mando que fueron tras él?".-Dijo.

Twilight abrió la boca y se giró levemente hacia el para responderle, pero inmediatamente después sus ojos se abrieron un poco y miro hacia el frente con una mirada pérdida o aturdida y sorprendida, con sus pupilas temblando o como si estuvieran dilatadas por parte de alguna especie de revelación, entonces ella miro hacia abajo con su rostro tornándose ligeramente triste o abatido, cerro su boca y giro su cabeza 45 grados hacia su derecha quedando dicha extremidad orientada hacia el frente, y con su mirada; triste, deprimida, afligida o abatida, clavada sobre la superficie del mapa Cutie.

Dicha revelación, la cual interna y emocionalmente le dolió; es que su respuesta a la pregunta de Regan sería un rotundo no, ella; en ninguna ocasión o momento en el cual hablo con Daniel, el nunca mostro o dio la más mínima señal de estar arrepentido por haber matado a esos individuos de su misma especie, algunos de ustedes seguramente podrán creer que es debido lo retraído, repelente e introvertido que es con los demás pero eso no tiene nada que ver y Twilight lo sabe. Recordó aquella ocasión en la que fue a hablar con él y lo recrimino por aquellas cruentas muertes que acontecieron en Ponyville, y en ningún momento logro percibir el más ligero rastro o atisbo de culpa, remordimiento o arrepentimiento en él, lo cual es bastante significativo pues todos nosotros sabemos qué; debido a su inteligencia, ella es bastante perspicaz. Es por esto que se encuentra tan afligida emocional e internamente hablando tratándose de un amigo suyo, pues Regan le hizo ver y ser consciente a la realidad; Daniel es alguien que carece por completo de remordimiento cuando se trata de asesinar a otro.

Regan se percató por completa de la reacción de Twilight, la cual internamente lo hizo sonreír en un gesto de triunfo absoluto pero no lo manifestó físicamente para evitar producir alguna mala vibra o sensación en la joven princesa alicornio, en lugar de eso; fingió de una manera más que convincente mostrarse como alguien empáticamente afligido y ligeramente entristecido mientras miraba la superficie del mapa bajando la mirada para; unos segundos después, volver a colocar su mirada sobre la princesa decidido a hablar para romper ese silencio que se hizo presente entre ambos.

"Olvídelo".-Dijo con un tono de voz comprensible y empático, haciendo que Twilight volteara a verlo, Regan entonces miro su vaso de agua, tomo el último trago de agua que quedaba en este y sin soltarlo; hizo caer las cenizas del extremo de su habano en el interior de este.-"No es necesario que me responda princesa, por su reacción intuyo que él no se mostró para nada arrepentido por lo que hizo. ¿Ahora entiende porque debo encontrarlo, detenerlo y llevarlo de regreso a nuestra dimensión?, tal vez no sea alguien que mate por puro gusto y placer; pero él es en esencia un psicópata, y se lo digo de buena fe; que los psicópatas son la peor clase de persona que querría tener cerca de usted, de sus amigos y seres queridos".-Dijo, gesticulando con su mano y su brazo derechos mientras la miraba.

Twilight desvió nuevamente la mirada hacia la superficie del mapa por unos momentos, antes de regresarla a él y responderle.

"Lo entiendo señor O' Connor, pero como le dije antes; no sé dónde está, no he sabido nada de él; desde que le dije que se fuera del pueblo".-Dijo la joven princesa, optando por proteger a Daniel de manera incondicional; podría incluso decirse que ciegamente, aun a pesar de la duda que actualmente está asaltando a su mente y a su persona.

Regan se le quedo mirando unos momentos en los que solo parpadeo antes de que volviera a reaccionar y le respondiera.

"Entiendo".-Dijo asintiendo levemente con la cabeza y mirando la superficie del mapa, para luego ponerse de pie.-"Bueno, gracias por su tiempo, y no se preocupe por guiarme; aún recuerdo el camino hasta esta sala puedo encontrar la salida yo solo".-Dijo estando de pie y mirándola, para luego comenzar a dirigirse hacia las puertas de la sala, vertiendo de vez en cuando nuevas cenizas que surgían producto de su habano que tiene encendido; en el vaso que tiene en su otra mano.

Twilight solamente se limitó; con un rostro algo angustiado, preocupado, repleto de dudas y con sus orejas caídas, a mirar como aquel ser humano abandonaba la sala mirando por encima de su hombro derecho y por un lado del respaldo de su trono, vio como Regan abrió la puerta y salió de aquella habitación sin mediar ninguna palabra más, dejando una de las grandes puertas abierta detrás de suyo. Luego de eso, Twilight bajo la mirada el suelo y su mente terminando siendo inunda por un millar de pensamientos que comenzaron a surgir debido a su duda y preocupación como es normal en ella, tras quedarse ponderando el asunto mentalmente por si sola durante un par de minutos; no pudo soportar quedarse con la mayor y más preocupante de sus dudas, por lo que sin perder tiempo se teletransportó hacia la entrada principal del castillo, se apresuró hacia esta y abrió una de las puertas, encontrando a Regan a un par de metros del primer escalón, quien aún seguía disfrutando de su habano mientras contemplaba el cristal que Grover le dio en caso de que pudiera regresar, el cual tiene en su mano izquierda y el cual Twilight no puede ver pues el cuerpo del ser humano se lo está impidiendo.

"¡Señor O' Connor espere!".-Exclamo Twilight apresuradamente y estirando su casco derecho hacia el frente, para evitar que Regan se pudiera alejar aún más si es que eso tenía pensado hacer el.

Regan entonces, giro 45 grados hacia su izquierda y miro hacia las puertas del castillo, encontrándose con la figura de la joven princesa con la que recientemente converso. Twilight entonces bajo su casco de regreso al suelo y se le quedo mirando por unos momentos con un rostro preocupado.

"A pesar de lo ocurrido, ¿no hay ningún riesgo de una posible guerra entre nuestras dimensiones; cierto?".-Pregunto, terminando con una pequeña sonrisa nerviosa, tensa y angustiada sobre su cara, temiendo que el ser demasiado directa pudiera hacerlo considerar la idea pero no pudo evitarlo pues su actual estado emocional le impide pensar con total objetividad y con la cabeza fría, así como si estuviera esperando lo peor; pero intentaba mantenerse optimista y no pensar nada negativo, al mismo tiempo que sudaba visiblemente a causa de la angustia y la preocupación.

Regan se le quedo mirando unos segundos y entonces se giró 45 grados hacia su derecha, regresando la posición en la cual ella lo encontró, dándole la espalda, debería haber sospechado que esto significaba una mala señal; pero no fue así.

"¿Le digo una cosa, princesa Twilight?".-Dijo mirando el cristal que tiene en la mano, el cual subió hasta la altura de su pecho; para luego dejarlo caer al suelo delante de sus pies sin dejar de verlo.-"Todo esto pudo haber sido mucho más fácil y beneficioso para los 2…".-Dijo inacabando su frase al mismo tiempo que aplastaba y trituraba el cristal con una de sus botas, para luego retroceder un par de pasos y voltear a ver a la princesa; mirando por encima de su hombro izquierdo con un rostro enojado, serio y molesto.-"Si hubiera sido honesta".-Dijo.

Esto hizo que Twilight abriera los ojos sorprendida, para luego levantar su casco derecho del suelo en intento de gesticular y abrir la boca para hablar, pero Regan no se lo permitió.

"No intente negarlo princesa, se por su ex alumna que seguramente Daniel se encuentra por aquí en algún lado".-Dijo, y justo después de que lo hiciera; el cristal que rompió abrió un portal de regreso a su dimensión delante de él, cuya luz cayó sobre el flanco derecho de su cuerpo y su cara al mismo tiempo que emitía una ráfaga de aire interminable de su interior el cual hacia mover de manera apenas perceptible, su cabello pelirrojo.

Ver este portal aparecer delante de él; hizo que la sorpresa de Twilight se duplicara, quedando plasmada y atónita, así como muda sin poder decir nada al respecto.

"Usted jugo con fuego princesa y ahora termino completamente chamuscada".-Dijo, para luego dibujar una sonrisa incínica y divertida sobre su cara.-"Si yo fuera usted no bajaría la guardia a partir de ahora y dormiría con un ojo abierto, todos aquellos que se interponen entre nuestro objetivo y nosotros; son nuestros enemigos".-Dijo, con su rostro volviéndose nuevamente serio y enojado, para después girar su rostro hacia el portal y caminar hacia este.

La sorpresa de Twilight paso una triplicada luego de esto, haciendo que abriera la boca horrorizada y que sus ojos terminaran completamente abiertos pero a la vez reducidos a 2 puntos pequeños con sus alas completamente abiertas, pero ella misma se forzó a salir de este estado sacudiendo la cabeza e intento hacer un último esfuerzo por evitar esta declaración de conflicto entre la dimensión de Equestria y; sin saberlo, entre Regan y su escuadrón.

"¡No!, ¡Señor O' Connor espere!".-Dijo y tan rápido como pudo intento alcanzarlo e ir tras él, pero fue tarde, Regan ya había traspasado el portal y este se cerró justo delante de la joven alicornio, quien se quedó ahí parada, con sus orejas caídas y con su pecho subiendo y bajando debido a su respiración agitada, mirando hacia adelante con una mirada perpleja y atónita.

Allí permaneció con su casco derecho levantado del suelo y la punta de esta señalando hacia el suelo, literalmente sin poder creerse lo que acaba de ocurrir, haciendo que pocos momentos después bajara la mirada y la dejara clavada en el suelo sin dejar de respirar agitadamente, comenzó a jadear e hiperventilar llevándose el casco derecho a su frente con su melena por encima de dicho casco y debido a su actual estado; siendo un manojo de nervios viviente, todo su cuerpo comenzó a temblar como si fuera de gelatina, el tremendo desasosiego que está sintiendo en estos momentos es demasiado para que ella sola lo pueda manejar, en estos momentos realmente le gustaría desmayarse pero por alguna razón esto no está ocurriendo ni ocurrirá.

Ella eligió atender y ser cordial con Regan pero evitar algo como el acaba de insinuarle; una enorme posibilidad de alguna clase de conflicto en el futuro, tal vez lo hubiera conseguido evitar pero fue imposible pues Regan ya sabía antes de hablar con ella que Daniel debe estar por ahí cerca, de nada sirvió el hecho de haber optado por lidiar con él y tratar de resolver todo lo sucedido entre ellos de manera pacífica, civilizada y a través del dialogo, lo que tanto temía se volvió realidad y no podía estar sintiéndose más culpable, angustiada, preocupada, agobiada y atemorizada. Todo esto fue exactamente como lo que sucedió con los Yaks antes de que Pinkie lo solucionara y para su mala fortuna; esto último ahora le es imposible pues Regan se ha ido y no hay ninguna manera posible de intentar evitar lo inevitable.

Mientras tanto, en la dimensión humana.

Del portal que se encuentra abierto en estos momentos salió Regan con aquella mirada seria y enojada sobre su rostro mirando directamente hacia el frente, poco después el portal se cerró y el miro a su alrededor; percatándose de esta forma que este lo traslado hasta la entrada del bosque en donde él y sus elementos se están quedando en su búsqueda y persecución de Daniel, esto lo hizo suspirar y dejar escapar un gruñido desde lo más profundo de su garganta; ambos gestos en señal de molestia y manteniendo su boca cerrada, para acto seguido, sabiendo que no había de otra; comenzar a caminar de regreso hacia el campamento.

En pocos minutos llego a este y como nada hubiese ocurrido, comenzó a transitar el área o camino principal o de mayor movimiento del campamento caminando, una vez que se adentró al susodicho campamento unos pocos soldados empezaron a percatarse de su presencia ocasionando que inmediatamente dejaran de hacer la actividad que estuvieran haciendo, se le acercaran y se detuvieran a uno o dos metros de él, para luego chocar sus talones adoptando postura de firmes, hacer un saludo militar y exclamar: "¡Comandante Regan, señor!", cosa de la cual él se percataba y los miraba por un momento, para luego regresar su mirada al frente y seguir su camino hacia su carpa, dejando a dichos soldados sin nuevas indicaciones y por ende; haciendo que ellos permanecieran en esa posición que todos y cada uno también adoptaban.

Conforme más y más soldados dejaban abruptamente de hacer lo que estuvieran haciendo y se acercaban a su líder para recibirlo; al mismo tiempo que este se acercaba más y más hacia su carpa, otros hombres y mujeres al servicio de Regan se percataban de esto y comenzaron a hacer lo mismo, en pocos segundos toda la actividad y movimiento laboral que había en el campamento se vio interrumpida y todos los elementos formaron 2 largas líneas a ambos lados de Regan, permitiendo vía y paso libre hacia su carpa; saludándolo o recibiéndolo de la misma manera con la que los primeros lo hicieron, hasta que todos y cada uno de ellos terminaron en esa postura de recibimiento.

Una vez que Regan llego hasta su carpa, él se detuvo delante de la entrada de esta y se dio media vuelta mirando a todos los elementos formados a ambos lados de él, percatándose también; que un elemento corría directo hacia el a unos 10 o 15 metros de distancia y se acercaba cada vez más, dicho elemento es el sargento que él puso a cargo del campamento antes de que fuera y en determinado caso de que no pudiera ser capaz de regresar. Dicho sargento se detuvo a un metro de él y lo recibió de la misma manera.

"¡Comandante Regan, señor!. Permítame decirle, que es un gozo y un regocijo que haya regresado sano y salvo señor".-Dijo.

"Sigo en una pieza sargento. Dígame, ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que Grover, sus compañeros y yo atravesamos esos portales?".-Dijo Regan mirándolo, con las manos escondidas detrás de el en su espalda baja.

"Una hor lo mucho; señor".-Respondió el sargento sin demora.

"Eso significa que el tiempo avanza de la misma forma tanto aquí como en ese lugar".-Pensó Regan, obviamente refiriéndose a Equestria y nuevamente se dirigió al sargento bajo su mando.-"Muy bien sargento, gracias por su temporal liderazgo, únase a los demás en cualquiera de las filas".-Dijo, al mismo tiempo que le daba una nueva orden, haciendo un leve pero claro gesto con la cabeza.

"A la orden señor".-Dijo el sargento rompiendo su postura de firmes, para luego rápidamente trotar hacia la fila que se encuentra a su derecha, colocarse a la cabeza de esta y nuevamente poniéndose en posición de firmes mientras hacia un saludo militar.

Regan lo miro por uno o 2 segundos y entonces alterno su mirada entre el resto de los elementos ante él.

"Atención todo el mundo, en descanso; ¡ya!".-Dijo con fuerza y casi gritando, e inmediatamente todos aquellos soldados que lo escucharon adoptaron dicha postura; aquellos que no pudieron hacerlo rápidamente se limitaron a imitar lo más rápido posible al resto de sus compañeros para acatar las órdenes de su comandante.-"Todos, giren sus cabezas hacia mí; ya".-Ordeno Regan inmediatamente después y eso hicieron, de igual manera; la gran mayoría de ellos imitaron al compañero o compañera que tienen a un lado.

Luego de comprobar de manera superficial, simple y limitada; dando por sentado que todos se encuentran mirándolo, prosiguió.

"La primera mitad de la misión llevada a cabo por mí; fue un total éxito, puedo asegurarles que generalmente hablando, somos más que capaces de lidiar con aquello que se encuentra al otro lado de esos portales, lo que hay ahí; se interpone entre nosotros y el objetivo yo mismo lo comprobé, pero eso no implica que lo hay del otro lado de esos portales no suponga un impedimento para nuestra misión, si yo pude volver; lo más seguro que es que el soldado Grover y sus compañeros también lo hagan, una vez que regresen, compruebe que no acabaron jo****do la misión y consiga más información precisa; les informare sobre a lo que nos enfrentaremos allá".-Dijo, acabando su alegato o discurso señalando hacia su izquierda a lo profundo del bosque; en un gesto metafórico de referencia a la dimensión de Equestria, para luego en medio de un breve silencio, bajar su brazo.-"Eso es todo, pueden retirarse".-Dijo dándose media vuelta y entrando a su carpa.

Los elementos entonces rompieron filas y regresaron a sus actividades, algunos murmurando cosas inentendibles ya sea para sí solos o con alguno o algunos compañeros que tenían a un lado. Una vez dentro de la carpa, Regan se acercó al escritorio con el cual cuenta en el interior de esta; encontrándose con aquel libro que había empaquetado con anterioridad para su envió de vuelta al remitente, inmediatamente recordó esto fue buena idea que lo dejara sobre su escritorio para no olvidarlo, entonces tomo dicho paquete, salió de su carpa y le ordeno a uno de sus elementos que pasaba por ahí que fuera a llevar dicho paquete inmediatamente al centro de envió postal que se encontraba más cerca, orden la cual dicho elemento acato tras afirmárselo de frente a su superior haciendo un saludo militar para después retirarse y acercarse hacia un jeep con el que iría hasta la ciudad o pueblo más cercano.

Regan regreso al interior de su carpa luego de eso y tomo asiento en la silla que se encuentra detrás de su escritorio, con tal de esperar pacientemente el regreso de Grover y del resto de sus compañeros para comprobar como había resultado la misión que les encomendó; más le valía a Grover que haya sido un éxito de lo contrario será él el que terminara 'pagando los platos rotos'. Luego de unos 10 o 15 minutos, alguien entro por la entrada de la carpa y la nueva pero breve y mayor cantidad de luz que entro en su interior por un momento; hizo que Regan volteara a ver hacia allá, quien se introdujo al interior de su carpa se le acerco y se detuvo a medio metro de su escritorio, revelando que ese alguien es Grover el cual tras detenerse delante de dicho escritorio adopto una postura militar de firme e hizo un saludo militar.

"Señor".-Dijo, a manera de saludo y presentación, con un tono de voz fuerte y claro.

"Ya era hora de que apareciera soldado".-Dijo Regan mirándolo a los ojos, inclinándose hacia adelante y colocando sus antebrazos sobre su escritorio, con los dedos de sus manos entrecruzados.

"Si; así es señor, discúlpenos señor; el cristal que utilizados nos transportó a una área del bosque completamente diferente de por dónde atravesamos el portal de ida señor".-Dijo Grover, nuevamente con voz clara y fuerte.

"Lo sé, no soy estúpido soldado, yo también termine dándome cuenta y en cuanto a lo de disculparlo por lo de la demora, eso dependerá de las circunstancias que ocurrirán a continuación, dígame ¿Cómo resulto la misión?; y por su bien espero que no haya sido un fracaso; no creo que necesite recordarle el acto tan bochornoso contra mi autoridad que realizo hace un par de horas".-Dijo Regan, lo primero con molestia y ligero sarcasmo, para luego convertirlo en burla y finalmente en enojo, autoridad y resentimiento.

"Si, así es señor".-Dijo Grover, respondiendo a su insubordinación que recalco su superior para después continuar.-"Lo misión fue un todo un éxito señor, véalo usted mismo".-Dijo, luego de eso bajo su brazo derecho dejando de hacer su saludo militar e hizo un paso hacia su derecha, girando su cuerpo 45 grados en esa dirección y unos 90 en cuanto a su cabeza, todo sin dejar de mantener su posición de firme.-"Soldados, tráiganlo".-Ordeno, mirando hacia la entrada de la carpa.

Entonces esta se abrió por un momento y por esta entraron 2 de los compañeros que ayudaron a Grover en su misión, trayendo a alguien más con ellos; alguien a quien están llevando a la fuerza.

"¡¿Pero que creen que están haciendo?!, ¡suéltenme, déjenme ir!, ¡¿Quiénes se creen para hacerme esto?!".-Dijo aquel individuo, exclamando; casi gritando al mismo tiempo que forcejeaba con tal de liberarse de sus captores, dichos esfuerzos fueron en vano y no contribuyeron en absolutamente nada.

Una vez que los 2 soldados se encontraban a un par de metros del escritorio de su líder, se detuvieron en seco y lanzaron con brusquedad y sin ninguna consideración a quien traen con ellos directamente hacia el suelo mostrando de esa manera de quien se trata. Dicho individuo es nada más y nada menos que el mismo Dr. Hooves, no hace falta ser un genio para saber qué fue lo que sucedió; fue raptado en contra de su voluntad por estos, es decir, fue secuestrado. Regan se puso de pie una vez que el poni de tierra cayó a un metro o medio metro de su escritorio y con las yemas de sus dedos sobre la superficie de este miro al poni de tierra científico con una expresión de intriga, curiosidad o al menos de interés sobre su cara, estando en el suelo el Dr. Hooves; confundido, extrañado, inseguro e inquieto, levanto la cabeza y miro a su alrededor encontrándose con todas y cada una de las figuras humanas que se encuentran a su alrededor.

"¿Q-Q-Quienes son, e-en donde protones me encuentro?".-Pregunto, con un tono de voz fiel a las sensaciones que está sintiendo en estos momentos y las cuales mencione en el párrafo anterior.

Tras hacer esta pregunta y de verlo por unos segundos, Regan volteo a ver a Grover con una expresión de extrañeza e incredulidad sobre su cara que decía: ¿Enserio? sin hacer uso de la palabra.

"¿Enserio esto fue lo mejor que pudieran encontrar soldado?".-Exclamo molesto y enojado mirando a su elemento mientras hacia un ademan hacia el desorientado poni de tierra que tiene delante, ignorando la pregunta que este les hizo de igual manera.

"Así es señor".-Respondió Grover, mirándolo con el rabillo de los ojos y haciendo que el doctor volteara a verlo.

Regan entonces, sin borrar aquella expresión de incredulidad y extrañeza; volvió a colocar su mirada sobre el Dr. Hooves, salió de su escritorio rodeándolo por su izquierda, se colocó delante de él ocasionando que el poni se le quedara viendo y flexiono sus rodillas como si hiciera una sentadilla quedándosele viendo en esa baja posición sin permitir que su coxis o su trasero hicieran contacto con el suelo, como si estuviera examinándolo o evaluando a simple vista. Hooves simplemente se le quedo mirando con inquietud, intranquilidad e incomprensión.

"¿Q-Quien es usted?, ¿Qué quieren de mí?".-Pregunto, con una combinación de sus sensaciones anteriormente descritas y mencionadas, mirando a aquel hombre caucásico y pelirrojo directamente a sus intensos e inquietantes ojos.

"¿Cómo demonios está seguro que el podrá sernos de utilidad soldado?".-Pregunto Regan volviendo a ver a Grover y haciendo un gesto hacia el poni, nuevamente sin responder a sus preguntas e ignorándolo.

"No dejamos cabida para equivocaciones señor, el mismo nos dijo que es un científico brillante en aquella dimensión a la que fuimos".-Respondió Grover mirando a su superior para luego colocar su mirada sobre el Dr. Hooves.

"¿Eso es cierto?".-Pregunto Regan mirando al doctor, el cual volteo a verlo pues tenía su mirada puesta sobre Grover.-"¿Mi amigo?".-Pregunto, dibujando una sonrisa que intentaba ser carismática sobre su cara; pero más bien parecía tétrica e inquietante.

Si bien nunca ha estado en una situación como esta en toda su vida, algo dentro del Dr. Hooves le decía; no, le suplicaba, le gritaba, que no intentara darle ninguna clase de información de la cual él tiene conocimiento o acceso; esto se complementó y reforzó con las sensaciones y vibras negativas que él puede sentir y percibir a su alrededor, sabe muy bien que las intenciones de esos individuos son todo menos buenas o fructíferamente positivas, y aun a pesar de su confusión, temor, tensión, inquietud e intranquilidad logro y opto por mantenerse lo más sereno y calmado posible, así como valiente.

"¿Por qué debería compartir esa información con usted?".-Pregunto tras tragar saliva en un intento por aligerar su actual estado de paranoia y poniéndose de pie, mirando a aquel sujeto a los ojos con sus orejas aplanadas y respirando a base de jadeos e inhalaciones por su boca.-"¿Dígame, Por qué debería hacerlo?; Por lo que pude ver del que llego al pueblo que es mi hogar, ustedes y toda su especie no son más que salvajes".-Dijo, lo último con un ligero desprecio, resentimiento, enojo y molestia hacia ellos por las acciones hechas por Daniel en Equestria.

"¿Salvajes?, sal-¡Jejejeje!".-Dijo Regan e intentando decir con una sonrisa de diversión sobre su cara pero no pudo contener la breve risa que escapo de sus labios, una vez que logro tranquilizarse, volvió a colocar su mirada sobre el.-"No; no, usted no entiende amigo".-Dijo negando leve y suavemente con la cabeza.-"No todos los de nuestra especie son así, no somos como el, lo único que queremos es sacarlo de ahí y traerlo de vuelta a aquí; a su hogar, por eso lo trajimos, necesitamos de su ayuda para poder lograrlo sin problemas".-Dijo, con aquella sonrisa de diversión sobre su cara.

"...No le creo".-Dijo el Dr. Hooves tras unos pocos segundos de silencio, mirándolo con una cara algo temerosa e inquieta pero determinada y valiente; y tuvo toda la razón respecto a la respuesta que él le dio tanto a Regan como a los hombres bajo su mando, pues las acciones; tanto de él como de sus elementos dicen más que lo que aquel comandante pelirrojo le ha estado diciendo, si solo necesitaran de su ayuda tal y como el mismo dijo se lo habrían pedido, en lugar de eso lo trajeron a ese enigmático y misterioso lugar para su persona a la fuerza, en contra de su voluntad y sin mediar palabra alguna.

La respuesta que le dio no le gustó nada a Regan, cuya sonrisa de diversión se desvaneció de su cara tras escuchar lo que el poni le dijo pero este se mantenía firme, fiel y respaldado tras su contestación, con lo que le dijo Regan interpreto muy bien qué quiso decirles que no está dispuesto a cooperar en lo más mínimo; tanto con el como con el resto de su escuadrón. Regan solamente se quedó ahí, mirándolo fijamente a los ojos con un rostro desilusionado y apagado que sin embargo no daba para nada buena espina, con la mirada tanto del poni de tierra como sus hombres sobre su persona, entonces, tras varios segundos de un silencio absoluto, sepulcral, incómodo y tenso, finalmente mostro nuevas señales de vida y respuesta.

"Tráiganlo".-Dijo, mirando a uno de los hombres que trajo al doctor ante y que su encuentra detrás de dicho poni, para luego ponerse de pie.

"¿Qué?".-Pregunto el doctor con una expresión de preocupación sobre su cara, aplanando las orejas y mirando al comandante que se puso de pie y que tiene delante suyo.

Entonces los 2 soldados que él tiene detrás de él se le acercaron, lo tomaron por sus patas delanteras con ambas manos; un poco más abajo de lo que serían sus hombros y sin ninguna dificultad lo levantaron del suelo.

"Soldado Grover; acompáñenos".-Dijo Regan mientras se dirigía hacia la entrada de su carpa, siendo seguido detrás por los 2 soldados que están cargando a Hooves.

"A la orden señor".-Respondió Grover y sin dudarlo, comenzó a seguirlos yendo detrás de sus 2 compañeros.

"¿A dónde me llevan?".-Pregunto Hooves con un dejo de temor en su voz y resistiéndose para intentar liberarse; sin lograr éxito en ello.

"Me ha obligado a ser especialmente persuasivo con usted".-Fue la única respuesta que consiguió por parte de Regan.

Tras eso, el, sus hombres y aquel poni de tierra salieron de su carpa y comenzaron a caminar por el campamento hacia una determinada dirección, algunos de los elementos de Regan en medio de sus actividades laborales para con el campamento; se percatan de la presencia del "invitado o acompañante" por así decirlo, que se encuentra entre su comandante y sus compañeros de trabajo, esto hacia que a diferencia de su comandante, Daniel y del resto de sus compañeros, se sorprendieran o impactaran aunque sea ligeramente al enterarse del hecho que se trata de un animal y que debido a los sonidos de forcejeo y esfuerzo que está realizando; tiene la capacidad y la habilidad de poder hablar. Tanta era la sorpresa de algunos, que inmediatamente detuvieron lo que sea que estuvieran haciendo y sin moverse de sus lugares; observaban como su líder y sus compañeros se alejan con ese peculiar ser que están trayendo consigo, otros, solamente le clavaron la mirada cuando su líder y sus compañeros les pasaron a un lado o a cierta distancia para luego regresar a sus actividades; pero eso sí, con aquello que vieron dándoles vueltas o rodeos dentro de sus cabezas y en la seguridad de sus pensamientos, y por último, había quienes se quedaban observando pero él o la compañera que tenían a un lado; hablándoles, les hacían regresar sus mentes a la tierra o la realidad diciéndoles que lo o la ayudaran, cosa la cual estos hacían; dejando pasar o en el pasado aquello que vieron o creyeron ver como si nada hubiera pasado.

Tras unos pocos minutos de andar y caminar sin detenerse, Regan, sus soldados y el Dr. Hooves comenzaron a acercarse a una carpa que se encuentra un poco más apartada de las demás, a uno metros de donde se encuentran agrupadas todas las demás, como si fuera una rezagada y se encuentra muy cerca de la línea de árboles que funge como una de las muchas entradas al bosque que los rodea. Una vez dentro, el Dr. Hooves así como Regan y sus hombres se vieron rodeados por una oscuridad absoluta, resultante debido al hecho que aquella carpa no cuenta con ninguna clase de orificio, ventana improvisada o tragaluz por la cual pudiera entrar la luz natural, y la tela de la que está hecha es tan gruesa que no permite filtrar ni el más mínimo atisbo de luz que pueda funcionar como sistema o método de iluminación.

Rodeado y en medio de esa oscuridad, un hedor fétido y o nauseabundo así como putrefacto llego hasta la nariz del Dr. Hooves el cual ocasiono que; a ciegas, se cubriera sus fosas nasales con uno de sus cascos con tal de no inhalarlo y respirarlo pues dicho hedor es muy fuerte así como perforante para su olfato, también comenzó a que; mentalmente, comenzara a preguntarse qué diantres podría ser aquello que está desprendiendo ese horrible y desagradable aroma, el nunca había percibido un hedor como en toda su vida, habría sido mejor que no se hubiera preguntado eso y despertara de esta manera su curiosidad; de una u otra forma lo sabría, pero debido a su curiosidad la sorpresa que se llevaría será mayúscula.

(A partir de este punto la escena se transformara y tornara en una de clasificación M, así que menores de edad; por favor eviten leer lo siguiente o en determinado caso que quieren aventurarse y arriesgarse, están sobre advertidos).

Entonces, con la ayuda de una práctica y pequeña linterna eléctrica, Regan o uno de sus hombres comenzó a levantar las "cortinas" podría decirse así; hechas de tela que se encuentran en el interior de aquella carpa, permitiendo que de esta forma la luz natural del sol comenzara a entrar e infiltrarse en el interior de esta, dicha luz irrito brevemente los ojos y la vista del Dr. Hooves al verse rodeado por una total oscuridad pero rápidamente sus ojos se ajustaron a la luz y entonces miro hacia adelante, encontrándose de esta forma con lo que era aquello que olía tan mal.

Tal y como dije antes, su sorpresa fue mayúscula, sus ojos terminaron abriéndose como platos y reducidos a 2 pequeños puntos con el boquiabierto por lo atónito que se encuentra, en el suelo del interior de aquella carpa; el cual está en su gran mayoría cubierto de césped, contemplo en todo su grotesco y horrendo esplendor una post-escena digna del peor de los crímenes, casi todo el suelo se encuentra repleto o cubierto; casi en su totalidad, de sangre, una cierta parte de esta ya se encuentra seca pero el resto aún se encuentra semi-húmeda por lo que puede percibirse claramente su distintivo aroma, al mirar alrededor del Dr. Hooves sintió que se encontraba atrapado en un auténtica pesadilla, en las esquinas, vio carcazas de toda clase de animales silvestres del bosque que fueron cazados, atrapados, asesinados, desollados y desmembrados para ser usados con el expreso propósito de alimentar tanto a Regan como los hombres y mujeres bajo su mando.

Dichas carcazas se encuentran en distintos estados de descomposición, lo que producía que el aroma de la podredumbre se dispersara por todo el aire y el ambiente del interior de esa carpa y atraía a las moscas del exterior, las cuales en pequeños enjambres volaban por encima de algunas de las carcazas; atraídas por el aroma de la carne en estado de podredumbre. Como si con esto no hubiera tenido suficiente, muy para su horror y desasosiego, el Dr. Hooves se percató que; alrededor de las 4 bordes interiores de la carpa y en menor medida en el centro, se encontraban dispersas; vísceras y entrañas seguramente pertenecientes a las carcazas de los animales muertos que se encuentran en las esquinas, entre dichas vísceras y entrañas el doctor pudo ver un corazón, un hígado, riñones, así como partes del intestino grueso y delgado de las pobres y desafortunadas criaturas de las cuales fueron extraídos. Es por todo esto que el Dr. Hooves no podía identificar ese nauseabundo hedor, el nunca jamás había visto semejantes imágenes de muerte, putrefacción y tanta sangre, lo cual lo dejo en completo estado de shock y con la mente en blanco, si pudiera hacer un comentario al respecto aunque fuera de incredulidad y perplejidad no sería capaz de hacerlo.

"¡Agh!, p**a madre, aquí adentro huele peor que la p**a mi***a".-Dijo uno de los soldados que está llevando y cargando al Dr. Hooves, cerrándose las fosas nasales con su mano izquierda haciendo un poco de presión sobre las mismas.

"¿Y que esperaba soldado?, este es el lugar donde desollamos a los animales que sus compañeros atrapan y cazan; será mejor que se acostumbre pues estaremos aquí hasta que nuestro 'invitado especial' decida cooperar con nosotros y ser honesto".-Dijo Regan girando su cuerpo 45 grados hacia la derecha y mirando al soldado bajo su mando que dijo ese comentario, para luego mirar al poni de tierra que tiene sujeto entre sus manos. A él no le molesta aquel hedor en lo más mínimo pues después de sus experiencias en la guerra llego acostumbrarse a eso y más.

"E…Entendido señor".-Respondió aquel soldado que había comentado anteriormente, quitándose la mano de la nariz para hacer un saludo militar y posteriormente llevarla de regreso sobre sus fosas nasales al no ser capaz de soportar el olor.

Luego de esto, Regan volteo a ver Grover; el cual se encuentra parado a un metro de distancia y a un lado de sus compañeros con su cuerpo orientado hacia la 'pared' del interior de la carpa que Regan tiene a sus espaldas con sus manos ocultas detrás de él y mirando a su compañeros en posición de descanso, a él tampoco le afecta el hedor tanto por sus experiencias de guerra como por una razón que conoceremos en poco tiempo.

"Soldado Grover".-Dijo Regan llamándolo, haciendo que inmediatamente este mirara hacia el frente y adoptara posición militar de firme en espera de instrucciones.-"Traiga la 'Pirámide de acero' ¡Ahora!".-Ordeno, hablando en código dado el nombre con el que se refirió a lo que sea que quiere que aquel hombre bajo su mando traiga.

"Si señor"-Dijo Grover haciendo un saludo militar, para luego girar hacia su izquierda bajando su brazo y comenzar a caminar hacia la entrada y salida de la carpa.

"¿La pirámide de acero?".-Pregunto Hooves desconcertado mirando hacia la entrada de la carpa por encima de su hombro derecho, para luego colocar su mirada sobre el comandante caucásico y pelirrojo que tiene delante suyo.-"¿A qué se refiere, que es eso?".-Pregunto, preocupado, desconcertado, y cada vez más temeroso debido a la creciente tensión y expectativa que hay entorno a todo esto.

"Podría responder a su pregunta amigo, pero porque hacerlo cuando usted mismo lo vera con sus propios ojos".-Dijo Regan, mirándolo a los ojos con una sonrisa de gozo y alegría sobre su cara.

Tras eso, el interior de aquella carpa quedo sumido en un total silencio mientras todos los que se encuentran ahí esperaban a que Grover volviera, el Dr. Hooves no tuvo más alternativa que soportar e inhalar aquellos nauseabundos aromas de podredumbre, carne y sangre al no ser capaz de poder sus patas delanteras al estar sujeto de estas susodichas extremidades con tal de poder recibir oxígeno para sus pulmones, una labor más ardua de lo que aparenta ser pues la fuerza y potencia de aquel hedor es sencillamente insoportable, no tiene ni la menor idea; y esto ocasiona que se le pregunte a si mismo mentalmente, como es que Regan es capaz de poder respirar sin ninguna dificultad en medio de este aire contaminado de inmundicia, en aquel tiempo de espera, los 2 elementos que están sujetando al doctor para evitar que pueda escapar; de manera constante e intermitente se cubrían la nariz con una de sus manos para no tener que estar respirando semejante hedor, sujetando al poni que tienen con una sola mano y con tal fuerza que le ocasionaban un ligero dolor y él podía sentir la presión que sus dedos le ejercían sobre su piel.

Pasaron unos minutos más y Grover entro de regreso a la carpa, trayendo lo que su líder le pidió consiguió en ambas manos y cubierto por una especie de frazada color café ligeramente oscuro pálido, la única forma que el Dr. Hooves pudo hallarle a aquel objeto que el soldado trago consigo era la de un triángulo isósceles lo cual no le ayudo prácticamente para nada en su intento de deducir que era aquello, tras intercambiar unas palabras con su comandante Grover hizo un saludo militar después de que Regan le diera una orden y camino justo hacia el centro del interior de la carpa, lugar sobre el cual dejo la pirámide de hierro y acto seguido; quitado la frazada que esta tiene encima, revelando lo que se encontraba debajo.

Aquello hizo que el Dr. Hooves primeramente se sorprendiera, para luego dar paso a la confusión y extrañeza y terminar con una mirada de simplicidad y curiosidad combinada con sus otras 2 expresiones o sensaciones anteriores al ver de qué se trataba, delante de él; en medio del interior de esa carpa, está contemplando algo que el describiría de la siguiente manera: una enorme pirámide isósceles puntiaguda de cuadro caras de aproximadamente unos 60 centímetros de altura, hecha al parecer de metal y la cual se encuentra parada sobre el suelo con la ayuda de 4 largas patas bastante similares a las de un taburete pero mucho más largas y altas; también hechas de metal.

Poco, más bien nulamente sabía él; que delante suyo, se encuentra lo que una vez fue uno de los métodos de tortura más crueles, dolorosos y horrorosos que la humanidad uso a lo largo de toda la época del medievo hasta el final de la época victoriana: se trata de una versión modificada del método conocido como; la estaca, en la cual se castigaba aquellos culpables de ser pirómanos o pirómanas en los tiempos de antaño, les colocaban grilletes en manos y pies, colocaban su entrepierna sobre la punta de la estaca y a través de tirar y bajar con cadenas los hacían subir y bajar sobre la punta hasta que terminaban muriendo de la manera más dolorosa que pudieran imaginar, solo hay un detalle, Regan no tiene pensado matar al Dr. Hooves él podría ser muy necesario para que logre conseguir su objetivo de atrapar a Daniel, quiere dejarle muy en claro que a él no le importa en lo más mínimo los deseos del poni de tierra que trajeron hacia su dimensión, por lo que va quebrarlo, quiere hacerlo sufrir, quiere oírle suplicar, llorar por su vida, que sea honesto con él y se comprometa completamente a ayudarlo a él y al resto de su escuadrón aun cuando rotundamente se niegue a ello.

"Muy bien, soldado Grover, a partir de ahora el prisionero es todo suyo, proceda; haga lo que mejor sabe hacer".-Dijo Regan mirando a Grover tras haber observado la estaca por unos segundos, dándole una nueva orden e indicaciones.

"Entendido señor".-Dijo Grover haciendo un saludo militar, para luego darse media vuelta y acercarse al poni que sus compañeros están sujetando.

Una vez parado delante de él, ambos intercambiaron una mirada Grover mirándolo con seriedad y neutralidad y el Dr. Hooves con un rostro mixto de confusión e incomprensión, Grover entonces levanto su brazo izquierdo, el cual acerco hacia el poni y lo sujeto de la cola, casi desde el nacimiento de esta.

"¿Qué…pero que…?".-Pregunto el doctor siendo incapaz de terminar las frases tras percatarse de todo esto y levanto la mirada para volver a encontrarse con los ojos del hombre que acaba de tomarlo de su cola.

"Las esposas".-Dijo Grover sin demora mirando a uno de los hombres que lo están sujetando de sus patas delanteras.

Entonces ambos elementos aumentaron la fuerza y la presión con la que están sujetando al doctor, tanto fue así que este pego un breve y fuerte grito de dolor, tras eso sin aflojar ni siquiera un poco, colocaron sus 2 patas delanteras detrás del doctor en su espalda y uno de ellos comenzó a ponerle unas esposas las cuales tiene ya abiertas, se las colocaron justo por encima de donde comienza sus cascos y las apretaron de tal manera que estas no pudieran deslizarse por dichos cascos para quitárselas, de hecho la presión es tanta que no es de extrañar que el flujo sanguíneo disminuya en esas áreas de su cuerpo y comience a sentir entumecimiento.

"Ahora suéltenlo".-Ordeno Grover a sus compañeros, quienes inmediatamente obedecieron y el Dr. Hooves termino quedándose ahora de cabeza y colgando de la mano de Grover, como si fuera un pescado recién atrapado, luego de lo cual Grover comenzó a acercarse hacia la estaca teniendo al doctor en su poder y en una posición que lo dejaba completamente vulnerable.

Parado delante de la estaca, Grover sostuvo al Dr. Hooves por encima de esta y Dr. Hooves no pudo hacer más que mirar hacia abajo; encontrándose con la puntiaguda intersección de los ángulos y caras de la forma piramidal de aquel horrible método de tortura, tras hacerlo, el Dr. Hooves levanto la cabeza o la bajo lo más que pudo para encontrarse con los ojos del soldado que lo está sosteniendo, haciendo que las miradas de ambos se cruzaran.

"¿…Q-Q-Que es lo que va a hacer conmigo?".-Pregunto aplanando sus orejas y con una expresión de preocupación, temor, inquietud sobre su cara, al mismo tiempo que; de cierta manera, le suplicaba ligeramente que por favor le tuviera compasión y clemencia.

Grover no respondió a su pregunta, simplemente se le quedo mirando con una expresión mixta de neutralidad y seriedad, entonces; tras unos cuantos segundos de silencio absoluto y expectativa, Grover soltó la cola del doctor quien inmediatamente sintió como el temor y la adrenalina le recorrían las arterias, para rápidamente atraparlo con su mano izquierda la cual todo el tiempo tuvo libre con hábiles reflejos antes de que el doctor pudiera caer encima de la punta metálica de la estaca de cabeza, tras atraparlo rápida e inmediatamente lo tomo entre sus manos sujetando de los costados del torso del poni, para luego darle vuelta; enderezándolo de la posición en la cual se encontraba anteriormente cuando lo sujetaba por su cola, para posteriormente, como si fuera un balón, un melón a algo parecido, levantarlo hacia arriba con un movimiento y luego bajarlo de igual manera hacia la punta de la estaca, haciendo que esta; de una manera tremendamente dolorosa, le perforara el recto y se quedara clavado en dicha estaca.

La descomunal oleada de dolor que azoto al Dr. Hooves fue tal; que este dejo escapar un fuerte alarido sintiendo aquella punta de metal desagradable y helada en su interior, fue lo único que pudo hacer; gritar del dolor, en estos momentos era lo único que sintió junto con aquella inconfundible requesón en sus globos oculares que dejaban en clara y total evidencia que su dolor es tan colosal, que no sería de extrañar que en algún momento, tarde y temprano rompa a llorar. Haciendo un enorme esfuerzo para contener su llanto, el Dr. Hooves tras dejar escapar aquel alarido repleto de dolor físico, bajo su cabeza y jadeando o respirando de manera pesada u entrecortada abrió los ojos con una expresión de sufrimiento sobre su cara y miro con total desasosiego, como líneas finas de su propia sangre comenzaban a descender y a deslizarse por encima de la superficie tridimensional de lo que podía ver de la estaca debajo suyo.

"Escuche doctor".-Dijo Grover, acercando su cara a la de él; haciendo que lo mirara y hablando con un tono de voz inquietante, áspero, seco e intimidante.-"Habrá 2 maneras con las cuales haremos esto, la fácil o la difícil; y solamente dependerá de usted y de sus respuestas con cuál de las 2 terminaremos pasando aquí nuestro tiempo, y puedo estar aquí todo el dia pero usted; esa es otra historia".-Dijo mirándolo directamente los ojos, mostrándose completamente ajeno al dolor y sufrimiento por el cual el Dr. Hooves está pasando en estos momentos.-"Así que dígame doctor, ¿A cuál de las 2 maneras recurriremos?".-Pregunto alejando su rostro del de él y cruzándose de brazos sin dejar de mirarlo.

El Dr. Hooves se le quedo mirando, sin poder sentir nada más que un gran dolor en estos momentos pero aun así logro seguir manteniéndose fiel a sus principios y convicciones, está decidido a no darles una respuesta que los satisfaciera pero tampoco una que los irritara, solo podía pensar en el dolor y decidió tratar de convencerlos con algo de súplica que por favor desistieran de toda esta violencia y crueldad innecesarias.

"Por favor, todo esto no es necesario, s-solo sáqueme de aquí y-y yo-".-Respondió e intento Hooves decir pero no pudo terminar la oración pues su respuesta no fue del agrado de Grover, quien rodo los ojos, descruzo sus brazos, se acercó un poco a la estaca o pirámide de acero y le propino una pequeña pero fuerte patada a una de las patas del aparato de tortura.

La fuerza con la que la golpeo fue suficiente para que aquella pata se levantara un poco del suelo pero no lo suficiente para que terminara tirándolo al suelo con todo y la estaca, en vez de ello la hizo "bailar" por así decirlo; ocasionando que su punta de metal que se encuentra en el interior del recto del Dr. Hooves combinado con los movimientos que realizo la estaca por aquella patada, rasgaran, cortaran y o pincharan las paredes internas del tracto de desechos del doctor, el cual dejo escapar algunos breves y pequeños pero fuertes gritos del dolor al igual que uno que otro un poco más prolongados, cerrando los ojos con fuerza en un intento por soportar tal dolor.

"Una mala respuesta la que nos acaba de dar doctor, ¿Por qué no nos facilita las cosas a todos?, sea honesto, díganos lo que queremos escuchar y todo esto así como el dolor que está sintiendo; terminara".-Dijo Grover volviéndose a cruzar de brazos para luego levantar su brazo derecho; solo desde su codo hacía arriba en un gesto.

Aquel horrible, casi inaguantable dolor que aumento debido a las recientes acciones de Grover comenzaban a desquebrajar la fuerza de voluntad y la determinación del doctor Hooves hacia sus ideales y principios, el cual por un momento pensó la idea de si decirle aquello que tanto quieren oír, pero aún conservaba la fuerza física y de voluntad suficientes para no dejar de aferrarse a ellas en un intento por proteger a los ponis de su hogar de un posible peligro venidero, además; decirles lo que quieren oír es como caminar por un campo minado o jugar a la ruleta rusa, pues franca y literalmente no tiene ni idea de que es lo que ellos quieren escuchar por parte suya.

"…No…p-pienso…decirles nada".-Dijo, mirando hacia abajo por un momento para luego mirar a Grover con una mirada seria, enojada y decidida, pero nublada y vidriosa debido al dolor, indicando que no le falta mucho para que; inconscientemente, comience a soltar lágrimas de dolor.

Esto hizo que Grover, tras mirarlo un momento; inflara su pecho por un segundo para inmediatamente después dejar escapar ese oxígeno a través de un suspiro de frustración, enojo y molestia el cual el dejo salir a través de sus fosas nasales en un gesto o respuesta física, para luego darse media vuelta, caminar hacia la entrada de la carpa y salir por esta, pocos segundos después regreso con unos grilletes con cadenas las cuales tienen una pequeña pero pesada bola de acero en el otro extremo de dichas cadenas y las cadenas no son precisamente largas. Esto hizo que el Dr. Hooves abriera los ojos, asustado y sorprendido pues con solo ver aquellos artículos comenzaron a llegarle a la mente un montón de hipótesis de que es lo que sus captores y su actual torturador, podrían hacerle con dichos artículos.

"Lo único que está haciendo; es hacernos y hacerse las cosas más difíciles doctor, y como siga así lo único que conseguiría será que el dolor que está sintiendo en estos momentos empeore".-Dijo Grover acercándose hacia el con una de esas cadenas con grillete y contrapeso de metal, haciendo el inconfundible sonido de la cadena en movimiento.

"No, no por favor, no lo haga, lo que sea menos esto".-Dijo el Dr. Hooves mirándolo con las orejas aplanadas, una expresión de súplica sobre su cara y con una voz ligeramente ahogada y algo desesperada.

"Como dije, técnicamente yo no soy el que le está haciendo esto doc".-Dijo Grover colocándole y cerrándole el grillete en su casco trasero derecho para luego levantar la bola de acerco; la cual tiene en su mano izquierda hasta la altura de su barbilla, haciendo que el doctor se le quedara viendo tanto a él como a dicho objeto metálico de forma esférica.-"Usted mismo es quien se lo está haciendo".-Dijo, con la expresión de su rostro tornándose más seria, severa y sombría pero sin dejarlo de manifiesto en su voz.

Acto seguido, con un movimiento de su mano dejo caer aquella esfera de metal de su mano, cuando esta cayo lo más que pudo que fue un poco más de la mitad de distancia que hay entre el casco trasero del Dr. Hooves y el suelo debido a la longitud de la cadena, sus entre 7 y 10 kilos de peso jalaron y tiraron de la pata trasera del poni de tierra, el cual dejo escapar un gran y fuerte grito de dolor, tanto por el estiramiento de sus músculos como por como el peso de dicha bola de metal en combinación con la gravedad; haciendo que toda su anatomía se moviera; aunque sea ligeramente hacia esa dirección y que por ende, la punta de metal de la estaca o pirámide de hierro le rasgara, cortara y o pinchara nuevamente las entrañas. Tras esto, el flujo de su sangre que esta fluctuando por la superficie del aparato de tortura aumento de manera ligera aunque también clara, el grito del doctor se transformó en un sollozo a causa del nuevo nivel de dolor que está comenzando a sentir pero sin que las lágrimas comenzaran a brotar de sus ojos; aun, este susodicho nuevo nivel de dolor nuevamente comenzó a desquebrajar su fuerza de voluntad, valentía y determinación, las dudas y el ponderar mentalmente si darles su total cooperación nuevamente comenzaron a asaltar su mente y sus pensamientos, y su dolor está siendo tanto esta vez que aquella línea que mental o metafóricamente se hizo y que lo separaban de si cooperar con ellos a no hacerlo; se difuminó, desvaneció, está comenzando a romperse y está a un paso de decirles y suplicarles llorando a moco tendido lo que sea con tal de que dejen de torturarlo y hacerlo sufrir.

Tras gritar, y comenzando a sollozar sin llorar al mismo tiempo que mantenía los ojos cerrados, bajo su cabeza girándola ligeramente hacia su derecha.

"…P-Por favor…".-Dijo, sollozando y usando sus últimas fuerzas para no llorar, abriendo los ojos y mirando directamente a Grover, con sus ojos vidriosos e inundados en lágrimas a causa del sufrimiento.-"…Ya basta…por favor…duele…duele como no tienen idea…por favor…s-solo paren…".-Suplico con una voz rota y sollozante estando al borde del llanto.

Esto hizo que Grover rodara los ojos en un gesto físico de molestia, irritación, enojo y frustración para luego volver a colocar su mirada sobre él, ya le ha explicado varias veces lo que tiene que hacer para terminar con todo ese sufrimiento pero el finge, parece o literalmente no entiende y no piensa volver explicárselo una vez más, entonces; sin decir absolutamente nada se le acerco y se agacho para tomar el otro grillete el cual dejo a un lado de la pirámide de hierro, en el suelo.

"No, ¡No!, ¡No por favor!".-Exclamo el Dr. Hooves atemorizado y poniéndose inquieto e histérico, queriendo ya no sentir más ese horrible dolor del que está siendo víctima, pero Grover lo ignoro por completo e intento tomar su pata trasera izquierda.-"¡No!; ¡no lo haga, basta, pare, deténgase; por favor; POR FAVOR!".-Dijo, gritando a todo pulmón al final y moviendo o sacudiéndose tanto como le fuera posible, dichos movimientos suyos fueron tan desesperados que comenzaron a mover la estaca la cual tiene debajo de el al mismo tiempo que movía histérica y frenéticamente su pata trasera izquierda con tal de que él no la pudiera sujetar, el mismo comenzó a ocasionarse más heridas internas y dolor con aquellos intentos de resistencia pero pareció no importarle, aun sintiendo un inmenso dolor no se detuvo; seguramente creyendo que el dolor que le traería ese otro grillete seria mucho peor que este.

Lo único que consiguió con todo esto; además de un intento vano para no seguir sufriendo, fue que el solo prolongo dicho sufrimiento por unos segundos más con ellos intentos de resistirse u oponerse. Grover se molestó, frustro y enfureció mucho con este acto de resistencia de su parte, tanto fue así que tras intentar agarrar su pata trasera izquierda sin éxito varias veces, se colgó aquel grillete con cadena en su hombro derecho, logro tomar y sujetar la corbata que el doctor Hooves lleva puesta con su mano izquierda, y con la derecha le propino un fuerte y potente puñetazo justo en la mejilla para luego hacerlo regresar con una arremetida directa hacia la punta de su hocico; golpeándolo con la muñeca de su mano esta vez. Sus golpes fueron tan fuertes que tanto la mejilla como la punta del hocico de Hooves terminaron rojas y palpitantes del dolor, por suerte no le quebró, tiro o saco algún diente pero su nariz por otro lado, comenzó a sangrar y debido a la fuerza e impacto de estos golpes el inmediatamente dejo de pelear y resistirse, solamente se limitó a quejarse de esta nueva ola de dolor, teniendo los ojos cerrados y cabizbajo.

Esto facilito muchísimo y completamente las intenciones de su torturador, el cual sin ningún problema le coloco el grillete y de igual manera a como lo hizo con el otro con anterioridad, levanto la pesada bola metálica que tiene en su otro extremo para luego soltarla y hacerla caer, esto hizo que el enorme dolor físico del Dr. Hooves volviera a incrementarse y en respuesta a esto dejo escapar un potente grito en el cual empleo todo el oxígeno almacenado en sus pulmones, su dolor fue tanto que aquel grito duro casi un par de minutos enteros y su cuerpo; intentando en lo más posible de no moverse de la cintura para abajo, comenzó a tener contracciones musculares producto de cómo está empezando a retorcerse por el dolor, las lágrimas; aun teniendo los ojos cerrados con fuerza, comenzaron a brotar de sus globos oculares sin ninguna barrera o atadura.

Cuando finalmente termino de gritar y recupero un poco de oxígeno, lo único que pudo hacer; estando inclinando hacia adelante con su cabeza casi hasta la altura de su cintura, fue manteniendo los ojos cerrados comenzar a respirar de manera entre cortada como es común en alguien que está llorando sin absolutamente nada que se lo impida.

"…Basta…no más…por favor…".-Dijo abriendo los ojos y levantando la cabeza para mirar tanto a Grover como todos los demás presentes, sin dejar de llorar, casi susurrándolo al ya no tener casi fuerzas para resistir semejante agobio y tormento, y de una manera tan lastimera que más de uno querría hacer todo lo que estuviera a su alcance con tal de ayudarlo, pero no en el caso de Regan y sus hombres al parecer, pues mantuvieron aquellas expresiones serias y frías sobre su cara sin inmutarse siquiera ante el sufrimiento ajeno del poni.-"…Ha-Hare lo que sea, lo prometo; tienen mi palabra, no le diré a nadie sobre esto, ha-hare que como si nada hubiera pasado, pero por favor…deténganse, paren ya".-Dijo suplicando, rogándoles, su dolor y sufrimiento llegaron una escala y nivel tales que aquella determinación, valentía, necedad y fuerza de voluntad que antes tenía terminaron a ras del suelo, no peor aún; se evaporaron y esfumaron en el aire, no quedo absolutamente nada de ellas, dejando en su lugar a un poni completamente aterrado, débil, indefenso y en pleno estado de agonía.

Aun a pesar de lo que dijo, y sabiendo que dirá cualquier cosa con tal de evitar más dolor, Grover aprovecho que finalmente fue capaz de romperlo tanto a él como a su voluntad y se le acerco, se detuvo justo delante de él y tomo las cadenas de los grilletes que tiene en sus patas traseras para luego de tirar de estas hacia abajo; con fuerza, jalando y empujando el cuerpo del doctor más hacia esa dirección y ende, ocasionando que la punta aguda de metal de la pirámide de hierro se le incrustara todavía más en sus entrañas, haciéndole emitir un fuerte y potente alarido de dolor, el nivel de dolor al que accedió con esto está siendo tan colosal para su persona que Grover se percató que estuvo a punto de perder el conocimiento pero él se lo evito volteando a ver a uno de los 2 hombres que hay detrás de él, haciéndole una seña con la cabeza para que se acercara, el cual se percató de ello e inmediatamente obedeció y siguiendo la orden dada por Grover sin hacer uso de la palabra, de uno de los bolsillos del torturador del poni de tierra saco una jeringa la cual está cargada de adrenalina y la cual le inyecto al susodicho poni, la cual inmediata y rápidamente comenzó a surtir efecto impidiéndole desmayarse.

"Ni siquiera lo piensa doctor".-Dijo Grover, luego de que el poni de tierra con doctorado lo mirara a los ojos tras inyectársele dicha sustancia química, para luego volver a tirar de las cadenas de sus grilletes; haciéndole gritar.-"No hemos terminado todavía, ¿Por qué es tan testarudo doc; eh?, ¿tiene idea de lo que pasara si seguimos así? Su tracto y sistema de desechos terminara inservible, desecho y hecho puré, yo no será capaz de hacer sus necesidades sin sufrir un agudo, profundo, inmenso, desgarrador dolor, comenzara a tener hemorragias internas las cuales posiblemente pondrán en gran riesgo su vida y no contamos con nadie en nuestra unidad que podrá ayudarlo con eso, usted decide doctor; ¿quiere vivir o acaso prefiere la muerte?".-Dijo, sin dejar de estar ejerciendo fuerza, peso y presión sobre sus grilletes mientras lo miraba con una mirada seria, molesta y enojada; buscando el expreso propósito de aterrarlo hasta los huesos, lo cual le funciono, pues el Dr. Hooves volteo a verlo y dejo escapar una especie de pequeño de jadeo; el cual estuvo repleto de un palpitante, desgastante terror.

"¡No; no, por favor no, quiero vivir, quiero vivir!".-Dijo, con la última frase rompiéndose en un sollozo de agonía, miseria y ruego, cerrando los ojos y con su cabeza un poco girada hacia su derecha la cual dejo caer un poco debido a la abrumadora desesperación de la cual ahora es presa.

"Entonces confiese doctor, eso es todo lo que necesita hacer".-Dijo Grover esperando convencerlo y con indiferencia, para nuevamente tirar con fuerza de las cadenas de sus grilletes.

"¡AHHH!; ¡ALTO; ALTO, ESTA BIEN; ESTA BIEN, HABLARE!".-Exclamo siendo y sintiéndose completamente incapaz de seguir soportando un segundo más de tan horrible y terrible tortura, mirando al humano a los ojos.

Esto hizo que Grover redujera un poco el peso, la presión y la fuerza con la que lo está torturando, lo cual no fue para nada la gran cosa pues Hooves aún sigue sintiendo un gran dolor pero este es sin dudas mejor y menor al que sintió con anterioridad.

"Es verdad; lo confieso, si soy un físico graduado con honores en una de las mejores instituciones educativas de conocimiento científico en Equestria".-Dijo, casi exclamando y sollozando dado que gran parte del dolor del fue víctima sigue latente en él, esto hizo que Regan finalmente se le acercara nuevamente; interesado e intrigado por lo que está diciendo, de lo cual el escuchara cada palabra con suma atención.-"N-No estoy seguro de que es en lo que quieren que los ayude, p-pero les prometo que trabajare dia y noche para dar con la respuesta del problema que sea que tengan, s-solo les pido que terminen con esto de una vez…por favor…por favor…".-Dijo, intercalando su mirada entre Grover y Regan al último de los cuales se le quedo mirando mientras le suplicaba.

"¿Se compromete completamente a ayudarnos doctor?".-Pregunto Regan, mirándolo a los ojos con seriedad y frialdad.

Hooves respondió asintiendo con la cabeza y mirándolo con un rostro triste, adolorido y preocupado teniendo las orejas aplanadas, esto hizo que Regan frunciera el ceño y tirara con fuerza de la cadena del grillete que tiene en su pata izquierda, haciendo que este gritara por medio segundo luego de lo cual enmudeció repentinamente dicho grito y se quedó con los ojos cerrados con fuerza y la boca muy abierta; en una clara expresión de total agonía.

"Eso no es responder doctor, es asentir con la cabeza".-Dijo Regan con autoridad y severidad sin quitarle la mirada de encima.

"¡Ahh!, ¡Si; si!, me comprometeré por completo a ayudarlos, le daré información de cualquier duda que tenga sobre Equestria, lo prometo; lo juro".-Dijo el Dr. Hooves tras abrir los ojos mirando a Regan y terminando con un rostro de preocupación, jadeando de su boca la cual tiene abierta y mirándolo con expectativa.

Regan se le quedo mirando durante varios segundos en total silencio, imposibilitando; debido a que mantuvo aquella expresión seria de autoridad y severidad, el hecho de saber en que estará pensando, luego de lo que parecieron horas o incluso días en un sentido metafórico, dicho comandante pelirrojo finalmente comunico su respuesta dándole una orden a su mano derecha y principal especialista de tortura e interrogatorio de su unidad.

"Grover, bájelo de ahí".-Dijo haciendo que su mano derecha volteara a verlo, justo después de que lo dijera y de que el Dr. Hooves lo escuchara; inmediatamente se hizo presente en él una gigantesca sensación de alivio y alegría, la cual lo hizo dibujar una pequeña sonrisa a boca abierta sobre su cara y a levantar sus orejas.-"Tal parece que al fin tenemos lo que buscábamos".-Dijo, mirando al doctor y sin quitar su mirada de él.

Grover entonces tomo al Dr. Hooves con ambas manos y lentamente comenzó a levantarlo, el doctor cerro los ojos con fuerza, gruño y refunfuño dejando de manifiesto el dolor que está sintiendo al ser sacado de ahí pero estaba lo está resistiendo con cierto gusto pues sabe que después de eso; no volverá a sentir semejante dolor nunca jamás, o al menos eso es lo que cree. Tras bajarlo de la estaca y colocarlo en el suelo, Grover le ordeno a los otros 2 soldados que también se encuentran ahí la llave de las esposas que tiene puestas, el soldado que la tiene se la entrego sin perder tiempo y entonces le retiro las esposas al poni de tierra experto en física.

"Gracias. Muchas gracias".-Dijo el doctor tras colocar sus patas delanteras de nuevo sobre el suelo y mirando a Regan a los ojos; sintiendo un verdadero y genuino agradecimiento tal y como el mismo dijo mientras le quitaban los grilletes que tiene en sus patas traseras y aun sintiendo fragmentos palpitantes y latentes de ese enorme dolor y esa tortura en su recto pero ignorándolo por el momento.

Regan por su lado, simplemente se le quedo mirando con esa mirada seria, fría, autoritaria y severa sin decir absolutamente nada, el doctor abrió la boca con la intención de decir algo; pero antes de que pudiera hacerlo, dejo escapar un breve grito de dolor cerrando los ojos y levantando la cabeza hacia arriba cuando sintió algo haciendo presión sobre su pata trasera izquierda, como si Grover o el soldado que lo acompaña lo estuvieran sujetando y apretando con fuerza de ahí, cuando giro su cabeza hacia su izquierda para mirar de que se trataba, se encontró con que nuevamente tiene un grillete con cadena en su pata; el cual a diferencia de los anteriores de una tiene bola de hierro pequeña sino una de mayores de dimensiones, como el de un melón en la dimensión humana. Esto lo hizo abrir los ojos sorprendido teniendo su boca ligeramente abierta mientras miraba aquella gran bola de acero.

"¿Pe…Pe-Pe-Pero…?".-Se preguntó desconcertado e intento tirar de aquella enorme bola de acero, la cual consiguió pero haciendo que solamente se deslizara muy pocos centímetros; lo cual lo costó mucho esfuerzo físico de su parte.-"¿Qué, Que es esto?".-Pregunto aun desconcertado y volteando a ver a Regan.

"Solo es una precaución, por si acaso doctor; no podemos arriesgarnos a que intente escapar ¿o sí?".-Contesto el comandante, terminando con una sonrisa sobre su cara e intento ser irónico y cómico al final; desde su retorcida, sombría y afectada mente.

"Pe-Pero yo les dije que estoy completamente dispuesto a colaborar y cooperar con ustedes, esto no es necesario".-Dijo Hooves, intercalando su mirada entre la gran bola de acero que tiene sujeta a su pata a manera de yunque o ancla y el comandante humano que tiene enfrente.

"Muchos años de experiencia me han ayudado a no dejar cabida a posibles cabos sueltos doctor, le sugiero que comience a acostumbrarse porque no tengo pensado cambiar de parecer".-Dijo Regan, volviendo a tornarse serio, frio y severo mientras miraba al poni de tierra directo a los ojos; el cual se sorprendió un poco más de lo que ya estaba.-"Muy bien, armen una nueva tienda solo para él y denle algo que pueda beber y comer, una vez que termine comenzaremos charlar de verdad doctor, andando".-Dijo, mirando a los 3 hombres que tiene delante de él y que lo estuvieron acompañando todo este tiempo, para luego mirar nuevamente al Dr. Hooves y finalmente se diera media vuelta, comenzando a alejarse y a acercarse hacia la entrada de la carpa en la que se encuentran.

Entonces los 2 hombres que estuvieron asistiendo a Grover y a su comandante se le acercaron al doctor, uno de ellos lo tomo con sus 2 manos sujetándolo de los costados de su torso para luego levantarlo del suelo como si fuera un perro de pequeña estatura y tamaño, su compañero por el otro lado tomo aquella enorme bola de acero que le impedirá escapar con ambas manos y le levanto del suelo haciendo algo de esfuerzo; para quedarse cargándola teniendo dicho objeto a la altura y justo delante de su vientre, y acto seguido; ellos, en compañía de Grover y del Dr. Hooves abandonaron el interior de esa carpa en la que se encuentran luego de que Grover cerrara la "ventana" de esta que fue abierta con anterioridad para permitir el paso de la luz natural del exterior y que sirviera como medio de iluminación, tanto para ellos como para su superior.

Mientras se retiraban de ahí, el Dr. Hooves aprovecho para tomar muy merecido de descanso luego de la atroz agonía física que le hicieron pasar, con sus 4 cascos apuntando hacia el suelo, sin hacer ni el más mínimo esfuerzo con ellos y cabizbajo, con su mirada clavada sobre el suelo y con una expresión de tristeza, lamentación, culpa, aflicción y cansancio sobre su rostro. Si bien se siente realmente feliz y aliviado de aquel horrible, inmenso, insoportable dolor finalmente haya terminado en su mayoría; pues aun siente los restos persistentes y palpitantes de este, no puede evitar sentirse verdaderamente mal; inclusive podría decirse que asqueado, hacia sí mismo, pues le concedió a sus captores lo que tanto querían y ahora posiblemente, su hogar, sus amigos, seres queridos y todo lo que él conoce de su dimensión; están corriendo un gran, enorme peligro. Pero ¿quién podría culparlo?, todos siempre damos por sentado; en especial aquellos de nosotros que practicamos o entrenamos alguna clase de deporte donde el dolor físico y los golpes están a la orden del dia, que somos más duros, fuertes y resistentes de lo que pensamos incluso en un sentido general cuando no practicamos ninguna clase de deporte, trabajo pesado u algo por el estilo, pero la cruda verdad es que no.

Esa clase de dolor físico no se acerca ni por asomo al dolor que alguien siente, vive y experimenta cuando es torturado o torturada, tanto es así que en solo cuestión de minutos seguramente nos quebraríamos como un huevo y suplicaríamos la muerte antes de seguir sintiendo aunque sea por un minuto más; semejante dolor, a decir verdad el Dr. Hooves resulto ser alguien muy fuerte, realmente fuerte pues a pesar de su agonía, en ningún momento rogo o pidió que le matasen y más de uno pensaría más en su propia vida y supervivencia que la de los demás de haber estado en su lugar, pero esto él no lo sabe o lo está ignorando absolutamente debido a la situación por la que acaba de pasar. Ahora mismo se está auto-flagelando, reprendiéndose en la seguridad de sus pensamientos, tachándose a sí mismo de ser egoísta y débil por no haberse esforzado más por soportar ese dolor y no decirles nada a esos seres crueles y perversos que ahora lo tienen bajo su poder, sin tener a consideración la idea de que posiblemente lo hubiesen hecho sufrir aún más de no haberles dicho absolutamente nada, posiblemente lo hubieran hecho sufrir hasta la muerte.

Como dije antes, no fue para nada su culpa; tal y como Grover aprovechando el haberlo destrozado intento hacer para lavarle el cerebro durante su tortura, los únicos y auténticos causantes son el, su comandante y sus compañeros, y ahora; teniéndolo a él bajo su poder Regan comenzaba a dar por sentado o por hecho, que ahora tiene un haz bajo la manga con el cual ponerse un paso o más por delante de sus nuevos enemigos jurados: Los habitantes de toda Equestria.

Aclaraciones y o explicaciones.

Quiero aprovechar para aclarar y explicar una cosa entorno a Daniel y Pinkie, en caso de que se lo pregunten; el Pinkie sentido de nuestra querida organizadora de fiestas no funciona con Daniel o entorno a lo que pueda ocurrirle a él, ¿la razón? Pueden suponer si quieren que se deba al hecho de que Daniel es humano y por lo tanto; es un ser de otra dimensión por lo que las habilidades de Pinkie, por alguna razón no surten efecto entorno a él, pero lo cierto es; que como Twilight aprendió cuando supo y se enteró de esto, es una pregunta que sencilla y llanamente: No tiene una respuesta alguna.

Eso sería todo por esta vez. Dejen sus reviews, dudas y preguntas. Recomienden mi historia si les gusta, eso me ayudaría y motivaría mucho para seguir escribiendo, y nos vemos; la próxima :).