Capítulo 13

Canción de Amor

Sesshoumaru llegó a la casa un día antes, sonrió al ver a su esposa e hija abrazadas y dormidas. La besó en los labios, deslizando su lengua sobre sus labios.

-Hm... Sessh...

Sesshoumaru sonrió, estaba tan profundamente dormida que no se dio cuenta de lo que pasaba en verdad. Se escondió y llamó a la casa desde su celular.

-Bueno?

-Hola, preciosa...

-Sessh! Mi amor! Cómo estás?

-Estoy muy bien, preciosa, cómo estás tú? Qué estás haciendo?

-Hm! Soñando con tus besos...

Sesshoumaru rió.

-En serio?

-Ay, sí! Lo sentí tan real que estoy mojadita... cuándo vienes, mi amor? Quiero que vengas y hacer una noche olímpica contigo...

Sesshoumaru volvió a reír.

-Gritas mucho...

-Prometo quedarme calladita...

Sesshoumaru sonrió.

-Debió ser un beso increíble con el que te soñaste...

-Hm! Maravilloso! De los que usas para torturarme antes de hacer el amor...

-Si estuviera contigo... qué harías?

-Hm... te sentaría al borde de la cama y arrodillada frente a ti, te comería completito...

-Y la enana?

-Está dormida... estarías de suerte... hicimos tantas cosas hoy, que no despertaría aunque la casa se caiga por pedazos...

Sesshoumaru rió.

-Te va a valer cumplir tu promesa...

Sesshoumaru salió del estudio, Rin lo abrazó con fuerza y llenándolo de besos.

-Mi amor, pero cómo?

-Yo tuve que ver con ese sueño...

Rin rió aún entre sus brazos.

-Papa!

Se separaron riendo, Sesshoumaru cargó a su pequeña.

-Hola, mi amor!

-Hola, papa... papi, me llevas a mi cama? Tengo mucho sueño...

Sesshoumaru sonrió y asintió.

-Vamos, princesa...

Dejando a su pequeña en la cama, se sentó a su lado, inclinándose sobre ella, la besó con ternura.

-Dulces sueños, mi princesita...

-Te quiero, papi...

-Te amo, cariño...

Sesshoumaru la arropó y esperó a que se durmiera, Rin se acercó y la besó en la cabeza.

-Que sueñes con los angelitos, mi amor...

Salieron de la habitación tomados de manos.

...

Sesshoumaru no creyó que Rin cumpliría su promesa, con la cabeza colgando fuera de la cama y la respiración agitada, se irguió y se sentó sintiendo las finas gotas de sudor unirse y correr hacia abajo. Vio a Rin, acostada con la satisfacción marcada en su rostro.

-Preciosa... eso fue... Kami! Y eso que estás embarazada! Si no, me descuartizas!

Rin rió y lo haló a su lado, Sesshoumaru se acomodó junto a ella y la besó acariciando su vientre.

-Es ese fuego el que me mantiene eternamente enamorado de ti...

-Es bueno saberlo!

Sesshoumaru sonrió. La vio darle el frente y concentrarse en él.

-Qué tal tu viaje?

-Me fue muy bien, tengo 5 clientes nuevos, incluyendo el hotel donde me hospedé...

-Qué bien, mi amor!

Sesshoumaru sonrió.

-No te preocupes, preciosa... tengo muchos negocios aquí en Japón y pasará mucho antes de que vuelva a viajar por tanto tiempo.

-No importa, cariño... en siéndome fiel mientras viajes...

-Hasta la muerte...

Rin se cubrió la boca para bostezar, Sesshoumaru sonrió.

-Tienes sueño?

-Estoy algo cansadita... te molesta? Es que tú te acostumbraste a otro horario...

-Para nada, preciosa... me encanta verte dormir...

Rin sonrió, lo besó con ternura y refugiándose en su pecho, se quedó dormida. Sesshoumaru la contempló dormir acariciando su trasero y dándole tiernos besitos, saboreando su piel.

-Sessh, mi amor... déjame dormir...

Sesshoumaru sonrió, la rodeó con sus brazos y cumplió su deseo.

...

-Mama...

-Mi amor...

Rin despertó y vio a la pequeña sobre la cama, a su lado.

-Mama, por qué no tienes ropa?

Rin sonrió recordando la noche anterior y se cubrió con las sábanas.

-Tenía mucho calor... Y tu papi?

-Salió... mama... gomen, pero tengo mucha hambre...

Rin se sentó en la cama, y tomando su yukata se levantó, fue con la pequeña a la cocina.

-Qué quieres comer?

-Dame pan... con queso...

Rin le preparó un sándwich, la vio devorarlo y quedarse buscando.

-No puedes seguir con hambre...

-Hai...

-Y tu leche? Tómate la leche...

La pequeña se tomó la leche hasta la última gota, vio a su madre. Rin sonrió al ver sus enormes ojos grises. La besó en la punta de la nariz.

-Mami...

-Eres una niña preciosa!

La pequeña rió en brazos de su madre, Rin la dejó descansar de tantos besos y cosquillas, la pequeña acarició sus mejillas.

-Mami...

-Dime, cariño...

-Tú quieres a mi papi, verdad?

-Con todo mi corazón, mi amor...

Cuando Sesshoumaru volvió, Rin terminaba de secar a Dara, la pequeña brincó a sus brazos.

-Papi!!

-Hola, mi princesita! Cómo dormiste?

-Rico!

-Sí? Qué bueno!

La pequeña rió ante sus cosquillas.

-Ya, papi!

Sesshoumaru sonrió, la dejó sobre la cama y abrazó a Rin, la besó apasionadamente.

-Papi, fuchi!

Se separaron riendo, aún abrazados, Rin vio a su pequeña mientras se recostaba del pecho de su esposo.

-Porqué fuchi, Dara?

-Porque papi te pasó la lengua...

Rin se sonrojó, Sesshoumaru rió a carcajadas.

-Fuera de aquí, enana!

Rin rió mientras Sesshoumaru la besaba nuevamente.

-Mi amor!

-Anoche fue fantástico, preciosa... espero que aceptes esto como una ínfima muestra de gratitud y de mi cariño...

Sesshoumaru le mostró un juego de gargantilla y aretes de platino con una piedra preciosa montada en cada uno.

-Mi amor, cómo lo conseguiste de ese color?

-Hay diamantes de colores, raros, pero existen... me pasé toda la mañana tras ellos, del color de tus ojos...

Rin sonrió y luego de dejarse poner la gargantilla, lo besó apasionadamente.

-Me gusta mucho, mi amor... gracias...

Sesshoumaru sonrió.

-Te amo, preciosa...

...

2 meses después. -

Rin llevó una bandeja desde la cocina al comedor, al dejarla, Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en la mejilla.

-Mi amor...

Sesshoumaru acarició su vientre.

-Todo se ve fantástico, amor... voy al aeropuerto...

-Está bien... ve con cuidado, amor...

Pronto llegaron Inuyasha y Kagome e Izayoi e Inutaisho.

-Ía!

-Hola, mi amor!!

Rin cargó a la pequeña y la llenó de besos.

-Cómo estás cariño? Mi princesita bella...

La pequeña rió con sus cosquillas, Rin sonrió.

-Rin, pero ya está enorme! Para cuándo es?

Rin se acarició el vientre sonriendo.

-Ya muy pronto... pero parece que está tan cómoda que no quiere salir.

Todos rieron, poco después que Rin les mostrara las habitaciones, llegó Sesshoumaru con Hiroshi y Daisuke. Al ver a Rin, Hiroshi la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla.

-Hiroshi...

-Muchas gracias, por aceptarme en tu casa...

-Es un placer, cariño...

Luego de que Hiroshi saludara a los demás y conociera a Kagome, preguntó por Dara.

-Y Dara?

-Estaba aquí hace un segundo...

-Es cierto...

Sesshoumaru fue a la habitación de la pequeña.

-Dara...

-No estoy...

Sesshoumaru se conmovió, se sentó junto al bulto entre las sábanas.

-Has visto a mi princesita? Es una niña bella como su mami, con rayos de sol en el cabello y ojos como dos nubes atravesadas por los rayos del sol?

-Se fue por allá...

Dara sacó una mano debajo de la colcha apuntando hacia la puerta. Sesshoumaru sonrió, rodó las sábanas y acarició su espalda.

-Papa...

-Mi amorcito, qué pasa?

-Papa quiere más a Hiroshi porque es niño... yo quiero ser niño también...

-Dara, mi amor... no quiero a ninguno más que otro... sí estoy muy feliz, porque ahora tengo a mis dos hijos... Y pronto voy a tener tres... dos niñitas bellas como su mamá y a Hiroshi...

-Papa, porqué tienes tantos hijos?

Sesshoumaru rió.

-Deje de preguntar tanto y dame un beso!

La pequeña sonrió y lo besó en la mejilla.

-Te quiero, papi...

-Te amo, princesa... ahora, ve a saludar a Hiroshi... sabes? Él vino todo el camino hablando de ti y de lo feliz que esta de tener una hermanita tan linda y cariñosa...

Dara vio a su padre, quien le sonrió, tomados de la mano, volvieron a la sala. Al verla, Hiroshi se arrodilló.

-Dara!

-Hiroshi...

La pequeña lo abrazó con fuerza, Hiroshi la besó en la cabeza.

-Me hacías tanta falta, princesa!

-Te quiero, nii-chan...

Hiroshi sonrió, la abrazó con fuerza.

...

Todos esuchaban la historia de Hiroshi mientras Rin le daba la botella a Daisuke, se sentía en especial cómodo con ella y lloraba si lo cargaba alguien más. Al terminarse la leche, Rin le sacó los gases.

-Kami, qué estómago!

Todos rieron, ya Daisuke no se dormía de inmediato, estaba bastante pendiente a su alrededor y se entretenía llevándose todo a la boca.

-Papa...

-Kami, qué claro lo dice!

-Sí!

Recordando la confesión de Hiroshi de no poder esperar a escucharlo llamarlo papá, sabía que estaba por encima de todo, emocionado con aquello. Cargó al pequeño y lo besó en la cabeza. Mientras, se habían acabado las botanas, Rin fue a la cocina por más, esucharon un estruendo de metal y vidrio cayendo, Rin gritó.

-Rin!!

Sesshoumaru corrió a la cocina.

-Rin, amor, estás bien?

-Sessh... rompí fuentes...

-Qué?!

...

Hiroshi con Daisuke en brazos, Inuyasha y Kagome con su pequeña e Inutaisho e Izayoi con Dara, esperaban fuera de la sala de partos.

-AHHH!! KAMI, ES DEMASIADO GRANDE!!

-Tú puedes, amor, tú puedes!

-Sessh...

-Vamos, preciosa, yo sé que puedes...

-No puedo más...

Rin llevaba 4 horas pujando, con la bebé estancada en el canal de parto.

-Vamos, amor, no te rindas...

-Aquí viene otro...

-Vamos, puja, puja, puja!

Rin intentaba con todo lo que le quedaba, pero ya sus fuerzas estaban al borde.

-Doctor, tiene la presión demasiado alta...

-Rin...

Rin vio a Sesshoumaru, sonrió.

-Te amo...

-Rin...

-Sabía que no podía hacerlo dos veces...

-Rin, de qué hablas? Rin, amor...

-Cuida a mis bebés...

-Rin! Rin! qué rayos dices?! Rin!!

Sacaron a Sesshoumaru de la sala.

-RIN!!

...

Sesshoumaru está parado frente a un cristal, la más cercana a él era una cunita con una pequeña bebita, en el identificador decía Kazami. Con lágrimas en los ojos se alejó del lugar.

-Papá...

Sesshoumaru abrazó a su hijo con fuerza, dejando escapar un quejido lleno de dolor.

-Papá...

-Qué voy a hacer sin ella?! Hiroshi, qué voy a hacer sin ella?!

-Papá, no digas eso... aún... hay...

Kagome se les acercó.

-Sesshoumaru...

-Kagome...

-Ya pasó el peligro... va a estar bien...

-Kagome...

-Va a estar bien, Sesshoumaru...

...

El llanto de un bebé la saca de su letargo, al abrir los ojos, la luz le lastima, vuelve a cerrarlos.

-Sessh...

-Mi amor!

Siente que alguien está a su lado, que toma su mano.

-Preciosa...

-Sessh...

Rin abrió los ojos, Sesshoumaru sonrió, la besó con ternura.

-Kami, mi amor... no me hagas una cosa así otra vez...

-Mi bebé...

-Está bien, es una hermosa bebita... muy grande, por cierto... 8 libras...

Rin sonrió.

-Qué me pasó?

-Te subió la presión, estabas cansada... te desmayaste... luego tuviste una hemorragia...

-Cuánto tiempo ha pasado?

-1 día... nuestra hija nació ayer a las 10 de la noche... ya son las 4 de la tarde...

-Quiero verla...

Sesshoumaru asintió, cargó la pequeña y se la acercó a Rin, quien sonrió y acarició su cabeza.

-Kami, es idéntica a ti...

Sesshoumaru sonrió.

-Tendrá el cabello negro... tal vez tenga tus ojos...

Rin sonrió.

-Según la génetica, no...

-Shh... no eres científica... eres madre...

Rin volvió a sonreír, recibió a su pequeña entre sus brazos.

-Mi amor... cómo le pondremos?

-Pues... me tomé la libertad de ponerle Sakura...

-Sakura?

-Sí... qué tal?

-Me encanta...

Sesshoumaru sonrió, volvieron a besarse, poco después llegaron los demás.

-Mami!!

-Mi amorcito!

Rin la recibió entre sus brazos, la llenó de besos y la sintió llorar.

-Dara, cariño...

-Mama...

-Dara, qué pasa?

-Yo no quiero quedarme sin mamá...

-Mi amor... pero ya estoy bien... mírame...

Rin le levantó la mirada.

-Nadie se va a quedar sin mamá, amor... nadie...

...

Las clases comenzarían en Enero, Hiroshi, mientras tanto, trabajaba con Sesshoumaru, llegó a la casa y esuchó a Sakura llorar, al ir a la habitación, Rin estaba alimentando a Daisuke.

-Rin...

-Acaba de despertar...

-Pásame a Daisuke...

Hiroshi cargó a su hijo y continuó dándole la leche. Rin, entonces, pudo atender a Sakura.

-Ya, mi amor... ya vas a comer...

Hiroshi salió de la habitación, dándole privacidad para que amamantara a la pequeña. Cuando Sesshoumaru llegó, corrió escaleras arriba, pero Rin acababa de acomodar a la pequeña en su cuna.

-Mi amor... se acaba de dormir...

Sesshoumaru bajó la mirada.

-No pude salir antes...

-No te preocupes, mi amor... se despertará más tarde...

Rin lo besó con ternura. Él la rodeó con sus brazos y la besó apasionadamente.

-Cómo estás tú, preciosa?

-Estoy bien...

Permanecieron abrazados, viendo a su pequeña dormir, Rin lo besó en el pecho.

-Amor...

-Hm?

-Dara te estaba esperando...

Sesshoumaru tomó su rostro entre sus manos.

-Sé que estas semanas han sido una locura... perdóname por no dedicarte suficiente tiempo...

Rin sonrió y acarició sus mejillas.

-Has cambiado mucho desde el nacimiento de Sakura...

-Nunca me había visto tan cerca de perderte... yo te amo, Rin... y tú hiciste de esto que está frente a tí, un hombre... sin tí, sólo soy un guiñapo...

Rin acarició sus mejillas nuevamente, hacíendolo bajar la cabeza, lo besó apasionadamente, se abrazó a él, refugiándose en su pecho.

-Siempre sabes qué decir?

-Porqué lloras, preciosa...

Sesshoumaru la hizo levantar la mirada.

-Siempre dices las cosas más tiernas en el momento preciso...

Sesshoumaru sonrió, compartían un tierno beso cuando Dara llamó su atención.

-Papi...

-Princesita...

-Papi, me prometiste que íbamos a ir al cine...

-Es cierto, mi amor...

Sesshoumaru vio a Rin, la besó en la mejilla.

-Lo siento... Dame unos minutos para cambiarme, Dara...

-Hai...

Sesshoumaru bajó las escaleras vistiendo un par de jeans y una camisa.

-Estás lista, princesa?

-Sí, papi...

-Vamos...

-Sessh...

Sesshoumaru se detuvo, Rin lo besó en la mejilla.

-No la dejes comer muchos dulces...

Sesshoumaru sonrió, se marcharon. Luego de la pelicula, Dara se comía su pizza, vio a Sesshoumaru.

-Papi, estás triste...

-No, cariño...

-Sí, tienes esa cara como cuando mami te pelea...

Sesshoumaru sonrió, la abrazó.

-No te preocupes, cariño...

-Papi...

-Dime, princesa...

-Tu y mami se pelearon?

-No, Dara, no pasa nada!

La pequeña bajó la mirada.

-Gomen...

Sesshoumaru la besó en la cabeza.

-Dara, mi amor... no te pongas así...

Sesshoumaru la sintió temblar y abrazarlo.

-Demo, papa no quiere estar conmigo...

-Claro que sí, cariño! Dara... Dara, mírame...

La hizo levantar la mirada.

-Cariño... es sólo que entre todo lo nuevo que está pasando... cariño... Dara, no quiero que llores, me perdonas? No quería gritarte... sabes que eres mi princesita...

Al volver a la casa, Sesshoumaru llevó a Dara a su cama, Hiroshi veía una película.

-Dónde está Rin?

-Se fue a dormir hace poco... estaba muy cansada...

-Bueno... buenas noches...

-Que descanses, papá...

-Gracias, igual...

Sesshoumaru subió las escaleras, Rin estaba profundamente dormida. Acarició sus mejillas y la besó con ternura.

-Te amo, Rin...

Se acomodó a su lado, abrazándola con fuerza, Rin despertó y lo vio apoyado en su pecho, rodeándolo con sus brazos, se volvió a dormir.

...

Sesshoumaru despertó sintiendo un calor increíble, se alarmó al darse cuenta que Rin, ardía de la fiebre.

-Rin... Rin, amor...

-Sessh... Saca a Sakura de aquí...

-Rin, cariño, no estás bien...

-Onegai, sácala, es muy pequeña para enfermarse...

Sesshoumaru la llevó a emergencias, luego de un par de horas, le dijeron que era algo viral y que la fiebre cedería con los medicamentos. Al volver a la casa, Sesshoumaru llamó a su secretaria.

-No puedo ir hoy, suspende todos mis compromisos y búscales espacio otro día...

-No, Sessh... vete...

-No, Rin, no te voy a dejar sola...

Rin acarició sus mejillas, lo notó con los ojos rojos.

-Sesshoumaru...

-Soy un imbécil... anoche le grité a Dara...

-Amor, ella te perdonará...

-No puedo perderte, Rin... estoy seguro que terminaría loco...

-Lo que eres es un tonto...

-De primera...

Sesshoumaru la besó en la frente y la abrazó con fuerza.

-Sessh... ve con tu hija...

-Rin...

-Ve... yo voy a dormir...

-Te amo, preciosa...

...

N/A: Hola!! Espero que les haya gustado este cap y que me perdonen la tardanza, pero estaba en super estrés y como si las cosas no fueran mas dificiles... bueno, como dicen, al dedo malo todo se le pega.

Espero que les guste, ya estoy trabajando en el final de este fic, aunque no es tan pronto como puedan creer. Y espero sus reviews, ya sabes cuánto me emocionan. Así que por el momento, besos y abrazos.

Mizuho