Capitulo 13: El reencuentro (parte II)
PV Sakura
Dieron las 6 y allí estaba yo, en la puerta exterior de la gran mansión de mi prima esperando a que me recogiera. De repente una moto negra grande de carretera se paró delante de mí, dejando a la vista un chico con pantalones vaquero y una cazadora de cuero negra. Se levanto la visera del casco enterizo que llevaba, dejando a la vista un par de mechones rubios junto con esos ojos de azul intenso que tan bien conocía. Me entrego otro casco que llevaba en el brazo. Me senté en la moto detrás de él y cuando le pase mis brazos por la cintura, arrancó dejando atrás la mansión.
La curiosidad de donde nos dirigíamos podía conmigo, pero por el rumbo que estaba empezando a tomar me empezaba a imaginar el lugar. Pero aun así quería asegurarme...
-¿No me digas que vamos a...?.
-Pronto lo sabrás.-Me respondió. No pregunté más, ya que el ruido de la moto y el casco hacía difícil mantener una conversación, por lo que decidí relajarme y disfrutar del agradable paseo en moto, ya que estas siempre habían sido mi pasión y el clima acompañaba. La verdad que para ser Enero no hacía tanto frío y el sol brillaba solitario en el cielo.
Circulamos por un par de calles más hasta que detuvo la moto a la entrada de un parque que yo conocía muy bien.
-Bien, ya hemos llegado.-Dijo quitándose el casco antes de bajar de la moto. Al fondo el paisaje que nos rodeaba deja ver un parque con un gran pingüino en el centro rodeado de una gran arboleda.
-Ya me lo estaba imaginando que vendríamos aquí.- Respondí imitando su gesto y bajándome de la moto para dejarle espacio para que lo hiciera el también.
-Bueno este lugar siempre ha sido especial para nosotros ¿no?.-Dijo mirándome de una forma que no pude descifrar, aun que me pareció ver un deje de nostalgia en esa mirada.
-Sí, aquí es donde veníamos a hablar.-Me parecía irónica la situación. Suspire.
-Aquí también fue donde me declare.- Dijo mirándome con una amplia sonrisa, hasta que su expresión cambió, su mirada desbordaba picardía y su sonrisa ya no mostraba sus dientes sino que ahora era de medio lado. No pude evitar recordar y caí en el por qué de su expresión, aquí también fue donde él y yo lo hicimos por primera vez.
-Como olvidarlo.-Le dije devolviéndole una sonrisa traviesa.
-Bien, vayamos a sentarnos, creo que tenemos mucho de qué hablar.- Cuanta razón tenía y aun que fuera cierto y Tomoyo tuviera razón, no podía evitar temer aun que fuera un poco su reacción. El sabía lo mal que lo había pasado con el tema de Shaoran en el pasado, pero aun así...toda esta situación con él se me había ido de las manos. Y a pesar de que a Li jamás le dije lo que sentía eso no quita que él lo hubiera sospechado en su momento...si no otra explicación no hay a lo que hizo...en resumidas cuentas Shaoran siempre me odio y yo como una idiota me enamore de él, él lo empezó a sospechar y delante de mis narices se comió la boca con otra. El por qué se que lo empezó a sospechar, por la mirada que me echó cuando terminó el espectáculo que dio con aquella chica ese día. Era una clara mirada de odio y con eso me demostró que aquel beso lo hizo para hacerme daño. Y lo consiguió.
Nos sentamos en un banco y suspiré, sabía que había llegado la hora de ser sincera con Kero, siempre me fue muy fácil hablar de cualquier cosa con él, salvo del tema de Shaoran, ese tema me costaba hablarlo con cualquiera.
-La verdad Kero que me alegro mucho de que estés aquí de nuevo.- Le mire.- Aun que.. -Desvié mi mirada hacia el suelo.
-Sabes yo también me alegro mucho de estar aquí, bueno yo especialmente me alegro de verte ya sabes no quiero decir que no me alegro de ver a Tomoyo de nuevo, ya sabes que para mi ella siempre será una gran amiga, pero con la que verdaderamente compartí algo más fue contigo.- Llevo una de sus manos hasta mi cara y me giro para quedarnos mirándonos, por un segundo me pareció que iba a querer decirme algo más pero no fue así, hasta que.
-¡Verás yo...!-Dijimos a la vez.
-Tu primero.-Me respondió. Y esta era mi oportunidad ahora o nunca.
-Es sobre Li...-Su mirada se ensombreció cuando me escucho mencionarlo, con el tiempo termino resentido con él por lo que me había hecho y creo que todo el odio que yo no pude sentir por Shaoran empezó a sentirlo él.- Ya sé que odias ese tema Kero, y que incluso le odias a él pero verás...-No me dejó terminar ya que empezó a hablar.
-Yo no lo odio Sakura, sólo que no entiendo que le viste y creo que jamás lo sabré.
-Ni yo tampoco.-Dije en un suspiro.
-Mira Sakura tu eres una gran amiga, y sabes lo mucho que me importas y todos estos años lejos no han cambiado lo que tú y Tomoyo significabais para mí.-Dijo mirándome a los ojos fijamente.-Así que tienes que entender que cualquier cosa que venga de él con respecto a ti me sorprenda y me duela.-Suspiró- Aun recuerdo como lo pasaste por ese imbécil y me sorprende de verdad que todavía tengas algún tipo de contacto con él.
-Pues entonces te sorprenderás mucho más cuando te cuente todo lo que ha pasado de aquí a hace unos meses.-Dije con una medio sonrisa fingida. Y empecé a contarle todo. Sus caras eran un poema ante mi relato. Había algunas que no supe identificar...
-¿Y bien qué opinas? Tomoyo me dijo que tal vez tú podrías ayudarme.-Dije con tono de suplica, de verdad esperaba que Kero pudiera decirme algo que me aclarara un poco las ideas.
-La verdad Sakura tu vida es bastante entretenida, comparándome contigo mi vida es un autentico coñazo.-No pudimos evitar reír.-La verdad no has perdido el tiempo, lo de Eriol me ha dejado flipando, pero con lo de Li me has terminado de rematar. Sabía que era un autentico cretino y un descarado pero de ahí a lo que me has contado. ¿Quién lo hubiera imaginado...? y más después de cómo te ha estado tratando a raíz de lo de ese beso que se dio con aquella chica, en aquella fiesta.- Desde luego aquel beso fue el detonante de todas las diversas putadas de Li, yo sabía de ante mano que muy bien no le caía, pero por qué empezó a volverse más obvio después de aquello...es algo que me ha estado rondado desde hace mucho.
-La verdad que al principio de todo, quería creer que solo era otra forma más de putearme.-Dije con tono cansado, la verdad que toda esta situación me agotaba.
-Puede ser, pero también puede ser que haya sucumbido a tus encantos.-Me dijo con picardía.-Antes eras atractiva pero cabe añadir que estos años te han sentado de maravilla. Sería imposible hasta para él negarlo.
-Mira que eres tonto.-Le solté.
-Sí, pero me quieres.- Dijo con tono burlón, a la vez que me pasaba un brazo por los hombros. Nuestra conversación siguió, algo ya más animada y ahora sí que tenía más optimismo con respecto al tema, estaba convencida que de aquí me iría con respuestas. Y así fue.
Llegamos a la mansión recién entrada la noche, habíamos picado algo por el camino, por lo que me iría directa a mi habitación ya que sabía que Tomoyo vendría a por su ya más que sabido interrogatorio.
Entré en la habitación y cerré la puerta, deje mi mochila/bolso y la cazadora en el sillón y no había empezado a desvestirme cuando la melodía del dichoso móvil empezó a sonar para indicarme que alguien me estaba llamando. Lo cogí y al ver quien era mis manos empezaron a temblar, bueno todo mi cuerpo reacciono al leer el nombre que salía en la pantalla. No podía creérmelo. Descolgué...
-Te espero en media hora en el parque donde has estado esta tarde con el imbécil ese. No te retrases por tu bien, se que estas en casa de Daidouji, por lo que no querrás que vaya a buscarte.-Y colgó, tenía que ir, no podía hacer que se presentará aquí, de seguro Eriol se lo ha contado. Me cabree como puede ser tan idiota y cretino, después de estar 5 semanas sin saber de él y me llama con exigencias, muy propio de Li. ¿Pero como sabía que había estado en el parque del pingüino esta tarde con Kero...?¿Se lo habrá dicho Eriol...? No como lo iba a saber Eriol...¿Por Tomoyo...?Sí, de seguro ella le habrá comentado algo...Todas estas preguntas rondaron en mi cabeza mientras conducía al parque del pingüino. Tarde 20 minutos en llegar, el trafico estaba tranquilo y es normal ya que eran las 21:22 de la noche de un Domingo, a esas horas casi todo el mundo estaba ya en sus casa.
Me dirigí al banco con la intención de esperarle allí, pero cuál fue mi sorpresa al mirar y verlo ahí de pie de espaldas a mí. Mi corazón dio un vuelco, como era de esperar ¡Dios! porque tenía que tener este efecto sobre mí, porque me tenía que poner nerviosa con solo verlo a unos metros de mí. Odiaba esa sensación, me hacía parecer débil.
Me acerque lentamente hasta llegar a su altura y de repente se giro, sus ojos se clavaron en los míos y pude percibir en ellos esa mirada que recordaba tan bien, con la que me había mirado hace años en aquella ocasión, la misma mirada que en múltiples ocasiones me había echado, pero en esta había algo más que no supe identificar, pero me pareció algo así como ¿resentimiento...?
No me dijo nada, solo se dedico a poner sus manos en mi cintura y atraerme hacía su cuerpo hasta quedar completamente pegados, pero aun pudiendo mirarnos a los ojos, que en ningún momento habían roto el contacto. Lentamente fue acabando con la distancia de nuestros rostros, pero cuando creí que estaba a punto de besarme, su boca cambio de rumbo pegándose a mi oreja.
-Espero que no hayas olvidado lo que te escribí antes de irme.-Me susurro con un deje de suficiencia, se le notaba que estaba molesto por algo. Mi cuerpo se tensó y mis manos que habían quedado apoyadas en su duro pecho ante su repentina cercanía, intentaron alejarlo.
-Si te soy sincera, ni siquiera recuerdo que fue lo último que me pusiste, la verdad he estado muy ocupada como para acordarme.-A veces me sorprendía de lo mentirosa que podía llegar a ser, claro que me acordaba de lo último que me escribió, ya que eran incontables las veces que en estas 5 semanas había abierto su conversación, pero no le daría el gusto de que él lo supiera. A demás era parte del plan que habíamos trazado Kero y yo esta tarde, tenía que demostrarle que él no mandaba sobre mí, y que si quería algo conmigo tenía que ganárselo y no exigirlo. Así intentaría averiguar qué es lo que quiere de mí, que es lo que realmente siente por mí, aun que su mirada de antes me había hecho una pequeña demostración.
Se aparto un poco de mí, lo justo para quedar erguido y demostrarme una vez más su altura con respecto a mí, ya que si quería mirarlo a los ojos tenía que alzar la cabeza. Su mirada me hizo temblar pero no de miedo, si no de nerviosismo, si no fue porque me tenía aun sujeta de la cintura, seguro me hubiera caído por la flojera de mis piernas.
-¿No será por el imbécil de Takeda por el que has estado tan ocupada, no?.-Sentí de nuevo esa mirada clavada en mi a la vez que me escupía esa pregunta. Decidí mirarle a los ojos, enfrentar esa mirada, no mi iba a dejar intimidar.
-¿Y que si es así?¿Algún problema? Pensé que ya te había dejado bastante claro que yo no soy de nadie y menos tuya.-¡Dios! Al fin, tenía el valor de volver a ser yo misma con él, pero que se creía, se larga sin dar explicaciones, no me habla en 5 semanas y encima se cree con derecho a reclamarme, ni que estuviéramos juntos, mejor dicho ni aun que estuviéramos juntos se lo consentiría, yo soy libre de estar con quien quiera, hasta donde llegue dependerá de la relación que tengamos, que hasta el momento era inexistente y a mi parecer seguiría siéndolo, aun que esa ínfima parte de mi se muriera por tener algo con Shaoran, mi parte racional me decía que no sería buena idea, que no deseara imposibles, porque volvería a sufrir.-Además quien te crees que eres para reclamarme, que yo sepa tu y yo no tenemos nada, y aun así tienes el descaro de preguntarme de esa manera, después de que has sido tú el que se ha largado todo este tiempo y ni siquiera te has dignado a...-Me callé, no podía seguir por ahí, no, o se daría cuenta de que realmente no he dejado de pensar en él.
-Vaya, vaya como son las cosas, primero me dices a mí que no soy nadie para reclamarte y ahora eres tú la que me echa en cara que me haya ido y no te haya escrito.-Su voz era firme, pero su mirada ya no mostraba ese odio, si no superioridad...pero hacía quien, ¿hacía mí...?
Iba a reclamarle por esa arrogancia que vi en sus ojos, y refutarle sus palabras, pero la presión de sus labios contra los míos impidió que pudiera abrir la boca...para hablar. Su beso estaba cargado de lo mismo de siempre, fiereza y pasión pero pude distinguir algo nuevo que me hizo estremecer, me hizo sentir reclamo, sus labios reclamaban a los míos con extrema pasión, reavivando el fuego grabados en ellos desde el primer beso que me dio. No solo sus labios eran los que clamaban si no también él, ya que sus manos se aferraron aun más a mi cintura rodeándola por completo rompiendo así toda distancia entre nosotros. Nos separamos por falta de aire, aun que yo al principio intente rechazarlo, me era imposible, sus brazos fuertes me aprisionaban contra su cuerpo y no pude evitar rendirme ante el deseo que me provocaba.
-No vuelvas a besarme.-Dije al recobrar el aliento que me había robado con aquel beso.
-Ahora me dirás que no te ha gustado.-Dijo acercándose a mi oreja de nuevo.-Ahora me dirás que no te han gustado ninguno de los besos que te he dado.-Ese susurro hizo que un escalofrió recorriera mi espalda, ¡Dios! porque tenía que tener una voz tan sensual.
-No hace falta que te digas lo que ya sabes.-No sé de donde saque el valor para hablar, ya que su cercanía me tenia excitada y mi cuerpo reclamaba por más.
-Tus palabras dicen una cosa, pero tu cuerpo...-Dijo deslizando sus manos hasta mis caderas en una caricia y aferrándome más hacia su cuerpo, haciendo que nuestras partes más intimas casi se rozaran.-...me dice otra cosa.-¡Mierda! porque era incapaz de alejarme...malditos instintos y maldito deseo.
-Piensa lo que quieras...-Dije desviando mi mirada hacia un lado.
-Si es lo que quieres está bien.-¿Desde cuándo era tan complaciente?.-Pero...-Lo sabía con Li nada puede ser tan fácil.-...quiero que me digas que es lo que hay entre ese idiota de Takeda y tu.-Acaso le preocupaba que pudiera estar con Kero...imposible si me lo preguntaba seguro que era por su ego. Por miedo a que su hombría se viera afectada.
-¿Para qué quieres saberlo?.-Le pregunte volviendo a mirarle a los ojos, quería ver que me trasmitirían esta vez.
-Eso no te interesa.-Soltó tan arrogante como siempre.
-Pues como no me interesa, a ti tampoco te interesa lo que hay entre KERO y yo.-Dije enfatizando el nombre de Kero. Me lo parecía a mí, o esta conversación ya la habíamos tenido antes con respecto a otro tema...
-Mira que eres idiota Sakura...es que no puedes contestar sin más que tienes que ir haciendo preguntas que no debes.-Se estaba alterando y su subida de tono de voz así lo demostraba. Me conseguí separar de él aun con mucho pesar, ya que mi cuerpo deseaba el calor del suyo, y aun que se hubiera ganado a mis instintos, aun no se había ganado ni mi cabeza y mucho menos mi corazón.
-Pero que te pasa Li, ¿aun sigues con la absurda idea de que tu podrás saber de mi cuanto te plazca y hacer conmigo lo que te apetezca y yo te voy a responder sin rechistar y voy a ser sumisa ante tus caprichos?.-Dije segura de mis misma, a mí nadie me doblegaría, ni siquiera él.-Pues que te quede cla...-No pude terminar de hablar ya que otra vez tenía mis labios apresados por los suyos. Esta vez fue más corto pero más intenso, después de ya tantos besos había podido distinguir que me besaba según su estado de ánimo. Pero todos llevaban la misma esencia.
-No vuelvas a llamarme por mi apellido, Sakura, o a la próxima tendré que meterte la idea en la cabeza por otros medios.
-¿Por los mismos medios que utilizaste conmigo para vengarte por colgarte el teléfono aquella vez?.-Le solté con descaro.
-Los mismos por los que estuviste huyendo de mi una semana, antes de que me fuera.-¿Me estaba reclamando?.-Tuviste suerte de que me tuve que ir fuera, si no...-Se calló, que le pasaba no estaba como siempre, sí, su rebeldía, su arrogancia, su superioridad estaban ahí, pero no me estaba diciendo nada que pudiera dañarme, que me doliera, ¿qué le pasaba?, ¿acaso este tiempo fuera le había echo verme de otra manera?...No eso era imposible, no podía hacerme ilusiones, tenía que ser firme, si él no daba su brazo a torcer y era claro con sus intenciones fueran las que fueran yo seguiría manteniendo mi postura.
-¿Si no que?.-Pregunté soberbia.- Volverás a arrinconarme y hacer de mi lo que quieras como esa vez...si te evitaba no era porque me dieras miedo Shaoran, era porque no soporto que me toques...-Volví a mentir, yo sabía de sobra que si lo evitaba era porque si eso se seguía repitiendo, volvería a caer y los sentimientos que deje atrás surgiría de nuevo y eso no lo podía permitir, no sin saber que sentía él y eso a este paso no lo sabría nunca. Pude ver algo de dolor en su mirada, quería creer que ese dolor era por su ego y no porque mis palabras realmente le afectaran.
-Tu cuerpo no decía lo mismo, ante mis caricias.-Me volvió a decir con una mirada algo más segura que la de hace unos instantes.
-Shaoran mi cuerpo es como el de cualquiera, lo estimulas y reacciona, eso no significa que me guste o que desee que seas tú quien lo haga.-Me gire, no podía seguir mirándolo, todo lo que le estaba diciendo era una sarta de mentiras, y tenía miedo de delatarme si le miraba.
Un silencio tenso e incomodo nos envolvió, quería girarme, quería verlo a la cara, quería perderme en esos ojos ámbar que me volvían loca, quería besar de nuevo esos labios que estaban grabados a fuego en los míos y me hacían temblar, pero no podía tenía que mantenerme firme, él hasta ahora no me había demostrado que le importara, solo que yo era un juguete más y que todo lo que hacía solamente era una forma más de putearme, pero no lo conseguiría, no, esta vez no le demostraría que me moría por ser suya y que él fuera solamente mío. Ojala pudiera dar rienda a mis instintos y dejarme llevar pero no, no quería volver a sufrir por él.
-¿Es por Takeda verdad...?.-Su voz rompió el silencio.-Lo recuerdo del instituto, recuerdo perfectamente lo bien que os llevabais y sé hasta dónde llegaste con él.-Su voz se había vuelto ronca, denotaba enfado, yo seguía dándole la espalda, no podía mirarlo aun y menos ahora.
-El no tiene nada que ver, Shaoran así que no lo metas en esto.-No podía dejar que involucrara a Kero en algo que no le correspondía.
-¿Seguro...?, Estoy convencido que él te dijo algo, os vi esta tarde en este mismo lugar. Y parecía muy serio, de seguro le estabas poniendo al día.-¡Dios!¿es que ahora también era adivino?. Iba a responderle pero no me dio tiempo, ya que siguió hablando.
-Ese maldito imbécil siempre se tiene que estar interponiendo y metiéndose donde no le llaman, pero sabes que te digo...-Me sujeto del brazo y me giro, puso una de sus manos en mi cintura aferrándose a ella y la otra en mi nunca acercando mi rostro a de él, juraría que iba a volver a besarme, pero se detuvo justo a pocos centímetros de mis labios pero aún así podía notar como nuestros alientos se mezclaban. El beso nunca llegó.-...que esta vez, ni ese idiota mal nacido de Takeda podrá hacer nada.
-¿A qué te refieres?.-Pregunte entre curiosa y preocupada por saber que estaría tramando ahora Shaoran.
-¿Qué a qué me refiero...? A que tendrás lo que quieres, no volveré a besarte, no volveré a tocarte...-Notó como con cada palabra mi expresión seguía igual pero mis ojos mostraban dolor, por eso desvié mi cara un poco, lo suficiente para evitar su mirada, pero algo me dijo que había tardado en reaccionar, ya que por el rabillo del ojo vi como se dibujaba esa sonrisa torcida que me quedaba sin respiración, esa sonrisa que me parecía peligrosamente sexy y que no tenia rival.-¿No es lo que querías...?-Dejo la pregunta en el aire.
-Sí.-Respondí intentando parecer segura, pero el hilo de voz con el que salió mi respuesta no ayudó.
-Pues eso tendrás...-Dijo seguro antes de cantarme la cara con su mano para que volviera a mirarlo.-...pero te aseguro que la próxima vez que nos besemos, será por que seas tú la que me busque a mí y seas tú la que venga a mi pidiéndome que te toque.-Volvió a decir con aires de superioridad.
-Ni en tus mejores sueños.-Le respondí cabreada, ¿quién se creía que era?, cómo Kero había estado hablando conmigo y él solito se hacía suposiciones de lo que ha podido decirme, poniéndome en su cabeza, podía imaginarme que seguramente tenga el orgullo masculino herido, ¿y ahora piensa que voy a ser yo la que vaya detrás suya a curárselo? No sé que estará pensado, pero que ni sueñe que yo voy a caer en su juego. Otra vez su maldito orgullo.
-En mis mejores sueños, me haces muchas más cosas que solo besarme.-Dijo de nuevo esbozando esa sonrisa.
-Yo no sé en que estas pensando Li...-Solté furiosa, estaba dolida, ahora tenía claro que lo hacía por su orgullo.-...pero ni pienses que voy a seguirte el juego para que puedas curar tu orgullo.- Me aferro más fuerte de la cintura y volvió a colocar su mano en mi nuca para acercarme más a su rostro, otra vez espere un beso, ya que había caído en cuenta que lo llamé por su apellido. Pero de nuevo ese beso nunca llego, sentí rabia quería que me besara, y más después de lo que me había dicho, quería creer que era una mentira. Pero ante su reacción supe que no lo era, ¿no volvería a besarme...?Sentí una punzada en el pecho.
-¿Quién te ha dicho que sea por orgullo...?.
-¿Por qué si no iba a ser?.-Pregunte soltándome de su agarre y cruzándome de brazos.
-No pienso decírtelo...-Dijo antes de girarse y ponerse a andar justo en dirección contraria a la mía.-...así que piensa lo que quieras.
Y se fue, dejándome allí sola sin el calor de su presencia, desconcertada por lo que acaba de escuchar, cabreada por su actitud, excitada por su cercanía y perdida en el recuerdo de sus besos.
-o-
Al cabo de un rato cuando conseguí recomponer las piezas del puzle que había sido este reencuentro y mi cabeza se hubo serenado...me puse rumbo al coche. Una vez lo abrí, me senté, me encendí un cigarro y arranque, de seguro me tocaría dar muchas explicaciones al llegar a la mansión de mi prima.
-o-
Entre en mi habitación cerrando la puerta a mi paso y la luz de pie que había al lado de uno de los sillones de mi habitación se encendió de golpe. La imagen de mi prima sentada en el sillón con la mano en el interruptor y cara de "tenemos que hablar" me hubiera parecido bastante graciosa de no ser porque la desgraciada casi me mata del susto.
Yo aun no había recuperado el aliento y seguía con la mano en el pecho cuando ella empezó con su escrutinio.
-¿Se puede saber de dónde vienes a estas horas?.-Desde luego parecía toda una amante celosa.
-Tranquila cariño no es lo que parece.-Intente darle un toque cómico a la situación, cosa que pareció funcionar porque su risa llego a mis oídos.
-Ya enserio Saku, me tenías preocupada.-Dijo mirándome serena pero seria a la vez. Pensaba decirle que había estado con Kero, no me apetecía una charla ahora sobre Shaoran, ya había llenado mi cupo de él por esta noche. Pero una vez más mi prima me demostraba que realmente parecía una bruja.
-Y no vayas a decirme que has estado hasta ahora con Kero, porque lo llame hace ya más de una hora al no ver tu coche en la entrada.-¡Mierda! a Tomoyo no se le escapa una.-Me dijo que te había dejado en casa a eso de las nueve y son las doce menos veinte.
-No sé para que le llamas Tomoyo, son ganas de preocupar a la gente innecesariamente.-Dije antes de girarme hacía el armario a coger mi pijama.
-Le llame porque estaba preocupada por ti, al escuchar la moto y luego ver como salías con el coche y que no respondías a mis llamadas.-Me dijo sin moverse de su cómodo asiento.
-A ti no puedo mentirte ¿cierto?.-Solté mientras me desvestía para ponerme más cómoda, estaba segura que esta conversación se alargaría.
-Sabes que no, pero aun así nunca has tenido la necesidad de hacerlo, sabes que tienes mi apoyo. Y algo me dice que Li estas detrás de tu escapada.-Esta Tomoyo me conocía demasiado bien.
-Pues no te equivocas.-Dije acercándome, una vez puesto el pijama, al sillón que estaba justo enfrente del de ella para sentarme y así tenerla de frente.
-¿Y bien?...¿quieres hablar de ello?.-Me preguntó cogiéndome de la mano, ella sabía que se me estaba haciendo muy dura esta situación.
-Sí, pero antes dime ¿Has hablado de algo más con Kero?.
-¿Te refieres a que si me ha contado algo de vuestra conversación de esta tarde?.-Me preguntó
-Sí, si ya te lo ha contado él, empiezo a contarte directamente desde que me trajo.- Y por cierto deberías avisarle de que ya estoy en casa no quiero preocuparle más de la cuenta.
-Pues empieza desde ahí, que el resto ya lo sé.-Dijo esbozando una sonrisa para darme apoyo.- Y ya está avisado, cuando te he visto aparcar le he mandado un Whatsapp.-Me quede más tranquila.
Empecé a narrarle lo sucedido con Shaoran y esta vez no me deje detalle, necesitaba su sincera opinión porque la verdad que su actitud me desconcertaba bastante. Cuando terminé la mire con ansias, esperaba su respuesta ante lo ocurrido.
-En mi opinión, creo que Li oculta algo.-Dijo sincera
-No me digas.-Le respondí sarcástica.
-Ya sé mi querida prima que a esa conclusión has llegado tu solita...-Mal empezamos, ella solo se dirigía a mí como prima cuando las cosas eran serías.-...pero creo que discrepamos en lo que el oculta.
-A que te refieres.-Dije encendiéndome un cigarro.
-Pues verás, por lo que me has contado, estoy segura que tú crees que él actúa así para putearte, pero yo no opino igual.-Dijo antes de robarme un cigarro y encendérselo, ellas rara vez fumaba, pero no estaba la cosa para reprochárselo.
-¿Y me vas a decir qué opinas tú, o voy a tener que esperar a que te fumes el cigarro que me has robado con tanto descaro?.- Dije queriendo aliviar un poco la tensión del ambiente.
-No hace falta que esperes tanto, y si te robo es porque lo robado siempre sabe mejor.-Me soltó guiñándome un ojo, estaba claro que eso iba con segundas.
-Estoy segura que eso va con segundas, así que se clara y dime a que te refieres.
-Pues en mi opinión Li, nunca te ha odiado, y si te soy sincera creo que actúa así porque de verdad quiere algo contigo, no preguntes como lo sé, pero por lo que he podido observar estos años y por todo lo que me has contado tu y ahora Eriol...-Entonces Eriol si le había hablado de él.-...puedo decir que de alguna forma u otra todo el comportamiento que ha tenido contigo en estos años, no era más que un mal intento de tener algún tipo de contacto contigo. Es decir a una persona que odias no procuras tenerla cerca no, más bien la evitas, pero Li nunca te evitó es más conforme más le respondías tu a sus comentarios o acciones, el incrementaba el grado de las mismas. A demás a una persona que odias no la besas ¿no?...-Me miro para ver mi reacción, la cual no era otra que perplejidad ante sus palabras.-Te voy a preguntar algo, ¿Si tú fueras un chico besarías a Mia?, claro está conservando lo que piensas actualmente de ella.
-Claro que no, a esa no la quiero cerca ni siendo chica, y mucho menos si fuera un chico.
-Ves, ahí tienes tu respuesta, si Li te odiara jamás te hubiera besado la primera vez. Cuando odias a alguien sientes repulsión por esa persona y lo que menos deseas es ningún tipo de contacto con ella y menos si es físico, aun que tu mayor afán sea joderla, jamás pensarías en algo como un beso o algo más íntimo para hacerlo.-Las palabras de mi prima me dieron que pensar, tal vez tenga razón, pero...
-Y si es así, porque tiene que ser tan bestia, porque tiene que robarme esos besos y tiene que ser tan...ayyychhhh!.-No se me ocurría nada para describirlo.
-Vamos a ver Saku, parece mentira que no lo conozcas ya, Li es cabezota, impulsivo, orgulloso y sobre todo tiene picardía.- Ante esa última palabra yo me tense.-Es posible que el primer beso te lo diera por impulso, ante la situación que se había dado previamente, y los demás realmente quisiera dártelos pero es demasiado orgulloso como para desmontar la fachada que se ha creado contigo estos años y además...-se calló para hacerme un ademán de que la dejara continuar, al verme con la intención de decir algo.-...Li tiene mucha picardía y ya te lo he dicho lo robado sabe mejor.-
-Vale, supongamos que tienes razón...-La mire.-Primero: como comprobamos que tienes la tienes, y segundo: que hago con respecto a lo último que me dijo esta noche.-La verdad que la incertidumbre de saber que haría para que yo le besara o llegara a algo más con él por iniciativa propia me estaba matando.
-Pues verás las dos cosas que me has planteado se resuelven de la misma manera.-Me dijo sonriendo con aires de sabelotodo, cada vez estaba más convencida que esa faceta se le ha pegado de Eriol.
-¿Y me vas a decir cómo? o tengo que sobornarte con otro cigarro.-La mire entrecerrando los ojos.
-Acepto el soborno...-Me dijo mientras me robaba otro cigarro, se lo tendría en cuenta para futuras ocasiones.-...espera a ver cómo actúa él de ahora en adelante y dependiendo de cómo lo haga tendrás ambas respuestas. Saku tu eres muy inteligente y sobre todo en todos estos años también has adquirido mucha labia y picardía, ya no eres esa niña tímida que se sonrojaba con cualquier cosa, ya eres una mujer segura de ti misma, no dejes que nadie cambie eso, sigue comportándote como hasta ahora y todo irá bien, estoy segura que el tiempo pondrá todo en su lugar, y si tu lugar está al lado de Shaoran, nada podrá cambiarlo.
Antes de que pudiera refutarle nada, se levantó apago el cigarro a medio consumir y me dio un beso en la frente. Se dirigió hacia la puerta y antes de volverla a cerrar tras de sí me hablo.
-Procura descansar y no darle más vueltas al asunto. Ya has pensado todo lo que tenías que pensar durante este tiempo, ya solo te queda esperar y actuar, aun que algo me dice que el asunto de Li va a ser divertido.
Y de nuevo antes de que pudiera volver a abrir la boca se largo, dejando solo el eco silencioso del sonido de la puerta al cerrarla tras su paso. Me quede perdida en el paisaje que la ventana de mi habitación me brindaba, procurando relajarme ante la comodidad del sillón donde me encontraba, lo tenía claro, seguiría su consejo, de ahora en adelante actuaria ya me había cansado de pensar, sabía lo que quería y esta vez lo conseguiría. Algo en mí me decía que esta noche era cuando todo acababa de comenzar. Y con ese último pensamiento, me dirigí a mi cama a descansar como hacía noches no conseguía, al fin había regresado y esta vez no dejaría que se volviera a escapar.
