Cap. 13
P.O.V Esme
Posterior a aquel día totalmente trágico continuaron avanzando días en los que fueron aumentando la depresión. Mis hijos luego de un par de semanas comenzaron a alentarse pero se podía notar que seguían entristecidos.
En cambio, mi esposo se había apegado a nosotros y más a mí, pero no ponía quejas al respecto; supe que él estaba más a mi lado para que no me deprimiera tanto, hasta cuando él iba al trabajo, Carmen venía a nuestra nueva casa para entretenerme con varias cosas.
-Es, amor- Me llamo Carlisle desde el vestíbulo; acababa de entrar. Me levanté del sofá y fui a recibirlo, al verlo con aquella sonrisa tan suya, que tanto amaba; sonreí instintivamente. Al llegar a su lado lo besé y lo abracé, deseando nunca soltarlo- ¿Te gustaría tener un tiempo conmigo, Señora Cullen?- Propuso dándome un tierno beso en mis labios. Cuando iba a responderle, él se distancio unos centímetro de mí- Tal vez no, tu esposo ya debe estar por llegar- Comentó tratando de no reírse.
-Oh, sí, él ya debe estar por llegar- Dije continuando con el juego, pero no pude evitar reírme.
-¿Y…?- Se acercó a mí y me tomo por la cintura- ¿Sí nos escapamos?- Pregunto dándome un beso.
-¿Adónde podríamos huir?- Cuestioné. Él me sonrió, me tomo de la mano y nos dirigimos al jardín, nos paramos enfrente de una de las sillas y Carlisle le quito toda la nieve sin soltar mi mano. Se sentó en la silla y me atrajo a él para que me siente en su regazo, al hacerlo apoye mi cabeza en su pecho, aspire su aroma tan exquisita. Él me envolvió con sus brazos y deposito un beso en mi cabeza, luego se acomodó y apoyo su cabeza en la mía.
Mire por el rabillo al paisaje; las grandes montañas llenas de nieve a la distancia y el sol reapareciendo por encima de ellas, los árboles esparcidos por todo el terreno y la nieve que no dejaba ningún rastro de césped o de hojas en los árboles. Era hermoso aunque no tanto como mi amado esposo; levante mi mirada para mirarlo, él estaba observando al paisaje delante de nosotros.
-Amor-
-Sí, cariño- Me respondió, sujetándome con más fuerza.
-¿Tú crees que ella volverá?- Cuestioné y posteriormente respiré para poder tranquilizarme y no comenzar a sollozar.
Hubo un claro instante de silencio, no pude evitar incorporarme para verlo a los ojos; él tenía un rostro apesadumbrado, sus ojos demostraba la tristeza en la que estaba. Lo abracé para reconfortarlo.
-Ella es valiente e inteligente- Dijo respondiéndome al abrazo.
-Sí, lo es- Aseguré.
-Pero no puedo engañarnos- Hablo con la voz quebrada- Alice no ve su futuro con precisión, cambia constantemente- Informo. Me aleje para mirar su rostro, apoye a mis manos en su rostro.
-Por lo menos ve que ella sigue- Le dije positivamente.
-Pero puede que Alice no lo vea más- Dijo con su voz más quebrada.
-Tú mismo lo has dicho, Heaven es inteligente, seguro que encontrará la forma de salir de esto-
-¿Y si me equivoco?- Pregunto, cayéndome de desprevenida su cuestión. No supe que decir, solo lo mire y le acaricié su mejilla.
-Yo creo que estas siendo desconfiando de tu hija. Ella podrá, como las veces anteriores-
-Esto no es la misma ocasión, pero tienes razón, estoy desconfiando de ella- Manifestó bajando la cabeza.
-Amor- Dije colocando mi mano debajo de su barbilla y levante su precioso rostro- No te deprimas, amor, estoy segura que volverá- Le asegure con una sonrisa- Ella es muy capaz, y nosotros no nos damos cuenta de ello-
-Tiene razón- Afirmo con una sonrisa.
Nos quedamos en silencio por varios minutos, admirándonos mutuamente. No pude evitarlo y comencé a besarlo olvidándome el momento, el lugar y las circunstancias, todo estaba en el olvido; solo nos encontrábamos él y yo. De pronto sentí que él me levantaba y me llevaba al interior de nuestro hogar; por suerte los chicos estaban en la escuela; y me deposito en mi cama en donde nos hundimos por nuestro amor.
P.O.V Heaven
En el campamento me había encontrado con varios chicos que los había conocido cuando era una niña; Jason, Biagio, Coel, Ciara, Nahir; aunque estas dos últimas las había conocido en mi adolescencia, y también reconocí a otros pero no deseaban conversar conmigo. Me encontré con Kalen y Chloe, ellos junto con Elián estaban a cargo del campamento.
Ahora ya semanas con este grupo ya habíamos ido a cuatro batallas, me alegré bastante al saber que podría seguir con vida y volver con mi familia pero no me permitían irme hasta que termine este combate con el clan francés; nunca recordé el nombre de ese aquelarre.
Por decirlo de alguna manera, iba bien hasta que me encuentro con la persona que jamás en la vida eterna que llego quisiera habérmela cruzado… Leyla; la niña que me había golpeado desquiciadamente y que tuvo que intervenir uno de los "maestros".
-Vaya, sí que estaban necesitados y no encontraban personas- Dijo sarcásticamente. Era tal cual la recordaba, solo con algunos aspectos de mujer adulta.
-Ella se entregó- Explico Chloe, apretando sus dientes.
-Lo dudo- Dijo descaradamente- Ella ni puede defenderse- Informo con desdén.
Me levante de mi lugar y quise irme; no tenía ganas de pelear con ella, debía estar preparada para verdaderas luchas. Ella me detuvo.
-¿Qué te sucede, maricona?- Pregunto recordando el sobrenombre que me había puesto ya veintitrés años atrás- ¿Tienes miedo?-
-Antes que nada, mi nombre es Heaven, mis padres tuvieron pensando mi nombre por casi cinco años y no fue para que una desquiciada, altanera, y busca roña, me cambiará mi nombre así que ten un poco de respeto. Y para que te quede claro no te tengo miedo, nunca lo tuve, aquella vez solo tenía tres años y no sabía defenderme, ni menos con alguien que era más alta que yo y tenía más experiencia- Expuse con calma- Y para que sepas ya soy una mujer y puedo defenderme sino mírame ya con varias batallas sigo con vida- Finalicé.
Ella no supo que decirme por lo que pase por uno de sus costados y me fui de allí; corrí hasta el rio que corría por allí. Recordé que no tenía ni idea de qué lugar nos encontrábamos pero suponía que me encontraba en las fronteras de .
Me senté en una de las rocas que se encontraba allí, observando como corría las aguas entre las piedras. Me pregunté cómo estaban mis padres, mis hermanos, mi sobrina, Jacob, Milo, mi esposo y mi hijo; sentí que estaba por decaer en un poso depresivo y quise tratar de reponerme ya que teníamos que luchar y debía estar concentrada, aunque yo solo luchaba para volver con mi familia. Los extrañaba, tanto.
Hola gente, aquí nuevo capítulo. Bueno, como dije es un momento de Carlisle y Esme, algo romántico, no? ¿Qué les pareció?
mary mustang cullen: Hice bastante rápido y mi imaginación hizo la obra. Sí, prometo que van a ver secuencias como esta que son algo tristes pero no tanto sino más relajantes. Gracias, y vos también podes contar conmigo en lo que quieras ;)
Bueno, ¿algún punto de vista que les gustaría? ¿Alguna sugerencia?
Besos.
Kam x)
