Ehm o.oU... Pues tanta tardanza se de´vió a que se supone que me consegui una beta, pero sali betada yo XD jaja, el caso es que ya ni me los pudieron revisar ni nada, tendran que conformarse con mi pésima redacción, pero seguiré contando la historia.
Al grano. En compensación de la tardanza, subiré dos capitulos. Espero los disfruten.
¡Oh!. como consejo de mi buen beta, he eliminado los pensamientos entre comillas, ahora aparecen en cursiva, y si hay algun recuerdo, será en cursiva negrita.
13
Yuriy se sintió tan mareado que se vio obligado a sentarse en el suelo. Miró incrédulo la pieza de vidrio que tenía en las manos, muy distante al cristal con que se supone debería estar hecha la verdadera pieza, en vez de esa copia barata.
-Esto no me puede estar pasando… -Estaba entre cajas y periódico que envolvió las piezas regadas por el suelo del almacén. Tenía su peor pesadilla entre las manos. La ruina de su negocio. Había invertido todo en artículos horrorosos que parecían una parodia de las exquisitas piezas de buen gusto que pidió- Debe haber un maldito error.
Con entusiasmo, dada la calidad de las cosas que vendía, desde antes de su viaje había despertado la curiosidad de sus mejores clientes. Cristalería, porcelana, metales, todos traídos directamente de oriente, concretamente de Japón. Por toda la basura que había en el piso puso en riesgo su tienda y reputación. Ese no era su pedido.
Yuriy pensaba que podría vaciar su estantería de caros artículos gracias a la temporada. Ese tipo de problemas los hubiera compartido con Boris, pero decidió irse solo a Japón, así que no se prestaba para ello. Con Kai ni soñarlo, siempre era tan confiado y profesional en sus negocios que sería una vergüenza incalculable darle la razón. Brooklyn tenía suficientes problemas para acoplarse con su vecino y ahora estar en la mira de alguien tan pesado como Kai, que era su jefe y le había reducido el sueldo como venganza muda por el perro, como para darle más problemas.
Sabía que cualquiera de los tres después de alguna reprimenda lo ayudarían, pero no podía darse el lujo de ser nuevamente el que siempre parecía hacer las cosas mal. El perdedor. La víctima en vez del victimario.
La mezcla de rabia y angustia se intensificaron recordando las advertencias de Takao de no acercarse a aquel barrio. Se puso en pie estrellando la pieza contra la pared, los diminutos pedazos volaron por todos lados.
-¿Por qué demonios tengo que tratar con gente que al final me falla? -Gritó exasperado a la nada.
-No te dejes engañar por promesas de vendedores ambulantes. -La voz de Takao resonó en su mente.- Son títeres al servicio del crimen organizado.
-Fuera de mi cabeza bastardo falso. -Se talló la frente con las manos, pensando aún que por medio de Takao, Kai intentó engañarlo. Aunque no hizo la mala compra a la familia ficticia del oriental, había resultado de todas formas mal. Alzó la cortina que conectaba la bodega con el establecimiento público. Tomó los contratos revisándolos minuciosamente, hace tres horas que había llegado el pedido, había revisado las numerosas cajas para ver si había un error y al menos en una venía algo.
-Con suerte podré lograr que lo cambien antes de la temporada alta de ventas. -Media hora y varios intentos fallidos, el teléfono que marcaba no daba ni siquiera tonalidad. Dio varias vueltas en el lugar.
Recordaba la hermosa oficina del director de las fábricas, llena de estanterías con objetos que parecían ser ediciones limitadas, perfectas figurillas y copas, adornos de todo tipo con el más elegante gusto. El director era un tipo trajeado, muy correcto a pesar de su horrible inglés. Sus estantes estaban repletos de las antigüedades y novedades de cerámica y cristal más hermosas que hubiera visto en su vida. La secretaria antes de entrar tenía atestado de lo último en tecnología. Por eso no entendía como es que tal organización no tuviera las líneas de teléfono, conmutadores y computadoras atendidas.
No quería ni recordar las reacciones de ofuscación y tristeza que Takao tenía cuando le decía que deseaba estafarlo, bajo la invención de su familia que trabajaba en artesanías típicas del país.
Tomó una fina tela del respaldo de la silla en el que espera clientes.
-¿Qué te parece? -Preguntó secamente Kai, cuando llevó la muestra.
-Que es hermosa… Pero debe costar una fortuna. -Yuriy se mordió el labio, no solo le gustaría venderla sino incluso conservarla para si mismo.
-Es tela oriental, lo vale.
-Voy comenzando con esta tienda, es mucho para mí, no tengo referencias.
-No importa, tendrías buen proveedor en Japón. La familia de un conocido se dedica a todo tipo de artesanías. Me han dicho que te darán el pedido si lo pagas por adelantado
-¡Pero eso es muy arriesgado! ¿Y si son estafadores? Es una locura pagar de esa manera.
-Sencillo, pide a tu banco que investigue las operaciones financieras de la empresa. -Dijo Kai confiadamente como hombre de negocios- Se llama Seiryu & K. La tela es maravillosa, seguramente la información será favorable.
Cuando comenzó su tienda, a pesar de que se había negado a aliarse con Kai, a veces le llevaba alguna muestra de sus viajes. La tela la había traído de Japón hace alrededor de dos años, fueron las ganancias de ellas lo que le permitió a su negocio afianzarse de buenos clientes. Esta vez Yuriy había sido tan emocional que no había mandado a hacer la investigación pertinente y pagó por adelantado, se confió debía confesar, por el simple hecho de llevarle la contraria a todos.
-Un momento… ¿familia de un conocido?...
Removió desesperado en las cajas de archivo de años anteriores, buscando el dos años atrás. Encontró las facturas del pedido de las telas.
-Seiryu & K… -Se puso pálido al observar el nombre de los directores de la empresa- Rumiko Seiryu y Shinji Kinomiya…
La campanilla sonó
-Ahora mismo lo atiendo. -Dijo aún ofuscado, sus conexiones mentales aún estaban en proceso.
-Nada… quiero atención ahora mismo. -La voz de Brooklyn fue acompañada con su fresca risa, Yuriy cerró fuerte los ojos, Brooklyn estaba entrando cambiando su semblante a uno de sorpresa con la boca bien abierta para ver todo el desorden del piso- Pero… ¿Qué demonios es esto Yura?... ¡Esto no puede ser tu pedido! -espetó al ver las horribles piezas.
A Yuriy se le acabó de venir el mundo encima, cuando la cabeza de cabellos azulados de un curioso muchacho se asomó a ver el desastre tras Brooklyn. El de cabellos anaranjados se hincó para tomar una copa entre sus manos. La mirada de Yuriy y Takao se encontró.
-Hey -Saludó serio Takao. Yuriy pasó saliva.
-Cumpliste tu promesa bastardo -dijo el pelirrojo con los ojos vidriosos, necesitaba defenderse del sentimiento de calidez que le provocaba el verlo.
Brooklyn elevo la cabeza sin comprender mirándolos consecutivamente.
-No has cambiado Yuriy, sigues siendo desconfiado e hiriente. Cumpliré tus expectativas y te diré lo que quieres oír -respondió Takao sintiendo el aguijonazo de dolor por las palabras en el pecho- te dije que te buscaría para burlarme de ti por ser tan tonto.
-Tú… -Brooklyn abrió mucho sus ojos verdes, apretando cada vez más la copa entre sus manos, miró hacia Takao.- Tu amigo millonario es Kai… y este bastardo es… -arrojó la copa de vidrio a Yuriy que apenas si la esquivo- voy a matarte Yuriy.
El pelirrojo abrió desmesurado los ojos dando un par de pasos atrás, el rostro de Brooklyn era furia absoluta, nadie que lo viera podría creer que era el mismo muchacho dulce y sonriente de siempre.
-¡Detente Brooklyn!
La voz de Takao no llegó lo suficiente a tiempo, Brooklyn se había arrojado contra Yuriy, estrellándolo contra el piso se subió a horcajadas sobre él, le tomó la cabeza para estrellársela contra el suelo. Yuriy estaba aturdido, pero su instinto como siempre reaccionó a tiempo, levantó alto la pierna pateando la nuca de cabellos anaranjados. Apenas se liberó, tomó inconcientemente un grueso tarro que fingía ser porcelana, para aterrizarlo en el costado de la cabeza de Brooklyn que estaba a punto de darle un puñetazo.
-¡Basta los dos! -tomó por las axilas a Brooklyn alejándolo de Yuriy- ¿Qué pasa con ustedes?... ¡son amigos!
-Pero tú te has encargado de que eso acabe -le gruño Yuriy, tocándose la nuca.
-¡Él no ha hecho nada! Tiene dieciséis años maldición… ¡como pudiste!
Yuriy apretó la boca, no tenía nada que decir ante eso, aunque le molestara que Takao lo hubiera hablado con alguien no tenía que reprochar.
-Si lo hice Broo -Takao se sentó a su lado en el piso, apretando con la chamarra que se había quitado el costado de la cabeza de Brooklyn, parando la sangre- Kai me pidió que fuera guía de Yuriy y lo convenciera de comprar con mi familia para que su tienda no quedara en la ruina, pago el día a los traductores disponibles para que solo quedase yo como opción segura.
El pelirrojo abrió la boca con incredulidad y vergüenza
-¿Es eso cierto?
Takao frunció las cejas sin mirarlo, para tener la vista fija en Brooklyn.
-Como te dije él es de lo poco que Kai aprecia -espetó con furia no disimulada- pero fui estúpido. Confundí placer con negocios. -Sonrió tristemente cambiando su semblante, luciendo de pronto tan desprotegido que la furia de Brooklyn contra Yuriy regresaba, la sensación de desear proteger al muchacho se redobló- Supuse que tu amigo era la misma persona que Kai y yo conocíamos.
Su voz fue bajando de tono hasta hacerse casi un susurro.
-Lo lamento mucho. No quería hacer un lío con todo esto yo… es que Kai está muy solo…
Brooklyn asintió con la cabeza.
-Le regalaste el perro que te dio tu papá y aceptaste ser guía de Yuriy, para de alguna forma ver por alguien orgulloso como Kai. -Takao asintió con la cabeza dejándose abrazar. Yuriy se puso en pie para verlos. Takao no lloraba, pero temblaba entre los brazos de Brooklyn.
-Pero Kai siempre oculta a todos algo… solo hasta que Yuriy regresaba, me dijo que mi hermano trabajaba para él.
Brooklyn y Yuriy se miraron consternados.
-¿No sabías que Hitoshi estaba aquí?
-Deje de verlo cuando era niño. Pensé que lo odiaba… ¿sabes? Hace unos años cuando lo conocí le conté a Kai -levantó la cabeza- creo que reclutó a Hitoshi por mi culpa y mi hermano no lo sabe.
-Por dios… es que… todo está tan…
-¿Arreglado?- preguntó Takao, parecía más bien una afirmación- Kai movió todos sus hilos y ahora nos ahorcamos con ellos ¡Es mi culpa!
-¿Te estas culpando de algo que no hiciste?
-Yo confié a Kai la historia de mi vida y le di mi aprecio cuanto pude. Fingí trabajar con él para hacerle un favor. -Se puso en pie.- Terminé haciendo otra estupidez entregando otra vez a quien no debía algo importante para mi -Yuriy bajó la cabeza- ¿Sabes?... creo que el que Hitoshi esté trabajando para Kai, es a causa de cuidarme a su muy rara manera, como intentó cuidar inútilmente a través de mi a Yuriy. No es que Kai sea un villano o algo por el estilo, solo que tiene una muy rara forma de querer… temo por mi hermano.
Brooklyn bajó la vista para meditar las palabras extrañamente coherentes.
-Pero fuera de los cálculos de Kai, salió el que yo terminara viviendo en Inglaterra con mi hermano porque a mi estúpido abuelo también se le dio el abandonarme -pateó uno de las cajas desperdigando el contenido de vidrios rotos- o que el perro se le escapara con el vecino amante de los animales y que me hiciera amigo suyo, o que yo fuera estúpido y…-señaló a Yuriy con coraje, después bajó la mano- quiero irme a casa Broo…
-Takao… -Yuriy dio un paso.
-Él dijo que quiere irse a casa. Déjalo en paz Yuriy, es suficiente para él. Necesita tiempo para pensar si mereces estar en su vida tan solo como amigo… o el estúpido de Kai.
Yuriy apretó la boca, Brooklyn tenía razón. Se limitó a verlos alejarse, Brooklyn pasando por los hombros de Takao un brazo. Yuriy sintió palpitarle la cabeza, pero fue más por la angustia que le envolvía que por los golpes de Brooklyn, porque deseo profundamente que al destaparse el rostro, hubiera podido regresar al pasado para no llevar a la ruina su negocio con su orgullo y desconfianza, pero sobre todo para evitar lastimar a ese muchacho.
Antes de salir, Brooklyn vio como Takao entraba de nuevo para girar el letrero del ventanal, poniendo el cartel de cerrado para que nadie entrara a molestar a Yuriy. Sonrió ligeramente moviendo negativamente la cabeza, abriéndole la puerta del carro.
oOo
-Te acercaste a mi porque sabias que yo te llevaría hasta Yuriy, ¿verdad?
Takao lucía con aire ausente, recargado en la ventana del auto.
-No. Ni siquiera sabía que lo conocieras la primera vez que me acerqué a ti, mi interés era otro. Cuando vi a Kyo que también fue de Kai, el perro que tú llamas Boris, todo se conectó. ¿No es el mismo nombre de la antigua pareja de Yuriy, que trabaja de seguridad? Además también eres bailarín como él –suspiró- en realidad mencionaste su nombre muchas veces –sonrió de medio lado, por la burla sarcástica con que fingió encontrar las pistas.
Brooklyn apretó los labios, asintiendo con la cabeza. De alguna forma le reconfortaba saber que el muchacho que tanto le había agradado, no se le acercara para conseguir llegar a Yuriy y seguir con los enredos que Kai comenzó.
-No se lo digas por favor a mi hermano.
-Estoy muy tentado a sentarme con un tazón de palomitas para ver como haría pedacitos a Yuriy, pero por ser tú quien lo pide seré una tumba… o me convertiré en una si tu hermano se entera y sabe que se lo oculté
Takao sonrió ligeramente por el comentario.
-¿Me perdonas? No quería que te pelearas con Yuriy. Solo…
-Querías verlo. Sabías que me refería a él cuando te dije de la tienda -
Takao asintió, sorprendido de que Brooklyn siguiera completándole las palabras e ideas.
-Yo hubiera hecho lo mismo, tranquilo. Creo que hubiera sido menos amable y hubiera usado mas a la gente -dijo cínico Brooklyn.
-¿En serio? -ladeó la cabeza Takao.
-Ya que entramos en confianza…hace tiempo entre Kai y yo hubo algo.
Takao abrió mucho los ojos.
-Kai es… ¿homosexual?
-Y no te imaginas a qué grado -se carcajeo Brooklyn, regresando de golpe a tomar seriedad- Lo use. Mis padres deseaban que yo siguiera el negocio de la familia. Yo quería bailar. Conocí a Kai en las fiestas que organizaba mi padre. Me acosté con el para conseguir que me diera sus acciones del negocio y perteneciera solo a mi familia, como traiciono su promesa me acosté con Yuriy para herirlo, sabía que era su mejor amigo. Cuando se entero termino conmigo.
Takao se sostuvo el puente de la nariz, era más información de la que deseaba, ahora tenía deseos de golpear a Brooklyn.
-Solo hasta después de herirlo me percaté de que Kai realmente se había enamorado de mi, aunque ahora me odie…volvió a vengarse con fuerza redoblada e hizo que casi quebrara el negocio de mi padre. Así acabe trabajando para él, con el fin de que dejara en paz el negocio de mi familia -sonrió tristemente de medio lado- a mi contrato le falta para acabar varios años más para terminar.
-Yuriy no sabe sobre lo de tu relación con Kai y tu familia ¿verdad? –interrumpió.
-No. Yo había visto a Yuriy en el escenario, pensé que podría ayudarme a estar ahí también, por eso comencé a tener relaciones con él en un tiempo en que se peleo con Boris, para que me consiguiera el trabajo. Luego me entere que tenía influencia sobre Kai, fue cuando a propósito provoque que nos viera mientras teníamos relaciones. Yuriy sigue sin saber porque Kai me detesta.
-Quiero bajarme.
-Takao…
-Ahora -subió la voz apretando los ojos.
-Me arrepiento de lo que hice -Susurró Brooklyn hablando muy bajo, Takao le miró, lucía sinceramente dolido.- Yuriy resultó ser un gran amigo en todo aspecto, Kai ni siquiera me obliga a hacer algo que no quiero y… sé que soy un asco, estuve muy solo de pequeño. En vez de ser un buen chico como tú termine siendo alguien que se protegía engañando a las personas, hiriéndolas antes de que me lastimaran, incluso me gustaba. Pero he intentado cambiar, ser una buena persona,
Takao sabía que se refería a su comportamiento dulce y tranquilo, a los animales que hallaba en la calle y llevaba a su casa, el programa de voluntarios donde llevaba a sus mascotas a alegrarles el día a la gente de los hospitales u horfanatorios, el seguir fielmente a Yuriy y cumplir su trato con Kai, sumado a otro sinfín de cosas que hacía para cambiar su vida y le había contado en ese poco tiempo de conocerse.
-Ahora deseo más eso… -susurró audible Takao.
-¿El que? -apenas ladeó la vista para ver al muchacho, cuyos ojos se cubrían con un grueso mechón de cabellos azulados.
-Que estés cerca de mi hermano. -Elevó la vista acuosa, con una sonrisa pequeña en los labios- que le enseñes a vivir… que le muestres que después de todo… las personas si pueden cambiar para bien.
Brooklyn tragó saliva, cualquiera lo juzgaría duramente, a pesar de que le estaba hablando de que hirió a su amigo y el hombre que quería, el muchacho podía entender que sus palabras eran sinceras cuando decía que deseaba cambiar, no solo eso, le confiaba a su hermano.
Brooklyn volvió a poner en marcha el automóvil sin saber como reaccionar o contestar.
-¿Me llevas mañana a tu trabajo?
Brooklyn pareció meditarlo un momento.
-Lo siento pero no. Ese no es lugar para un chico bueno como tú.
-¿Y si te doy uno de esos regalos que te da tu admirador secreto?
Brooklyn fingió una sonrisa para no decirle que estaba cansado de esos obsequios que le ponían los nervios de punta, se limito a sonreírle negando con la cabeza para reiterar su posición.
-Pues… ya que estamos en eso de ponernos sinceros -comenzó Takao serio.
Brooklyn no quitó la vista del frente pero ladeó un poco la cara para demostrar interés.
-Yo suelo entrar a centros nocturnos de toda clase con identificaciones falsas, cuando me pongo serio se que me veo un poco mayor, si me lo propongo consigo chicas y bebidas embriagantes gratis.
Brooklyn se carcajeo.
-Takao, por un momento creí que me ibas a decir que eras un sicario a sueldo o algo así, comparado con mi confesión la tuya es un juego.
-Bah no te hagas el muy importante solo porque te echaste al plato a Kai y le pusiste el cuerno con Yuriy, si yo hubiera conocido a Kai ahora en vez de cuando me veía tan niño, hubiera podido lograr algo como eso.
Brooklyn abrió la boca con una sonrisa del desparpajo para decir las cosas.
-Hombre… que es broma. Yo no me atrevería a hacerles eso… soy del tipo de gente idiota al que se lo hacen.
La culpa otra vez puso serio a Brooklyn. Después de todo sabía que le tomaría tiempo a Takao asimilar que había dañado a su mejor amigo y a la persona de la que se había enamorado.
-Voy a recuperar tu confianza. -Takao le miró por las palabras tan seguras- conquistare a tu hermano y me enamoraré de él, cumpliré cabalmente el favor que me has pedido… seré tu familia y por fin tendré yo una para no volver a estar solos. Aún no se como pero buscare la forma.
Takao sonrió.
-Úsame -dijo con simpleza, Brooklyn frenó de golpe, ambos se quejaron por el cuello torcido.
-¿Qué?
-¡Oh vamos! esta vez será una buena causa. A través de mi llegarás a Hitoshi. ¿No se te había ocurrido? su obsesión por ser responsable le hará encargarse de mi y preocuparse. Juntos no podría derrotarnos ni con todos sus planes de vida juntos… ¡podríamos evitar que se fuera a otro lugar, vivir juntos como una verdadera familia!
Brooklyn parpadeó varias veces, haciendo como que no escuchaba los innumerables cláxones que lo apresuraban.
Estiró la mano con la misma cara graciosa de incredulidad.
-Que sea un trato.
Takao no tardó en estrecharla sinceramente emocionado
-Hecho.
OoOoOoOoOoOo
Vale, vale XD el que sigue.
