Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews guestgirl , Green, pronto se va a saber que le ocurre a John con Dean para que lo trate de esa manera. Saludos! :D

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Capítulo 13

Castiel suspiró resignado cuando vio como Dean se marchaba de la clase sin siquiera mirarlo. Desde lo que ocurrió el sábado en su departamento, el rubio había estado ignorándolo olímpicamente toda la semana y si era honesto, le preocupaba mucho porque mañana sería el aniversario de la muerte de su madre y quería estar junto al menor ese día. Recogió sus cosas y se dirigió a la sala de profesores pero al doblar la esquina, chocó con alguien, dejando caer el libro que traía.

-Lo siento- se disculpó antes de mirarlo.

-No hay problemas, Cas.

-Lucifer…

-¿Tienes un momento para que hablemos?

-Sí… claro…

Ambos fueron por sus cosas a la sala de profesores y luego se dirigieron a un bar cercano para hablar con más tranquilidad. Castiel jugueteó con la cerveza en sus manos hasta que el mayor habló.

-Supongo que tienes una idea de por qué estamos aquí.

-Sí… ya sabes lo que ocurrió con Dean ¿Verdad?- Lucifer asintió cruzándose de brazos.

-No voy a regañarte, ni mucho menos reclamarte algo porque no me parece correcto, es tu decisión con quien quieres estar y el pequeño debe respetar tu decisión pero creo que ese no es el caso.

-¿Eh?

-Tú si quieres a Dean, lo sé, se te nota en la cara y la has pasado mal estos días sin hablar con él.

-Yo…

-Entiendo que esto de profesor-alumno no te permite llegar más allá pero Cas, ¿Quieres privarte de la persona que quieres por no atreverte a estar con él?

-Lucifer…

-Conozco muy bien a Dean y sé que sus sentimientos por ti son honestos, él si te quiere y no es porque hayas sido bueno con él, si ese fuera el caso, ya se hubiera enamorado de mí también.

-Mmm…

-Yo puedo proteger a Dean, puedo cuidarlo, contenerlo y acompañarlo pero hay una cosa que solo tú puedes darle.

-¿Qué cosa?- preguntó curioso.

-Amor- respondió el profesor con una sonrisa- Te daré una oportunidad, Cas y quiero que pienses en lo que realmente quieres, no en lo correcto, sino en lo que tú deseas.

-Lucifer.

-Hoy Dean se quedará en mi casa, las cosas son complicadas con su padre por estas fechas, así que- dejó un papel sobre la mesa- Esa es la dirección de mi departamento, si sientes algo por el rubito, irás con él, de lo contrario, olvida toda esta charla y no te preocupes, yo seguiré cuidando de él, nos vemos Cas.

El moreno permaneció unas horas más pensativo y al anochecer se fue a su departamento. Sabía que lo correcto era no involucrarse con su alumno pero si era honesto consigo mismo, no podía ni quería dejar a Dean solo.

-Mierda…


Dean tocó el timbre dos veces antes de que Lucifer le abriera la puerta sonriendo. Abrazó al profesor con fuerza y éste le dio un besito en los labios para luego caminar con él hasta el sillón.

-Tranquilo, pequeño, yo estoy contigo.

-Gracias Lucifer… no sé qué haría sin ti…

-Vamos a dejar tus cosas al cuarto y cenaremos, ¿Tienes hambre?

-Sí.

Ambos prepararon la comida juntos y comieron manteniendo una amena conversación. El menor miró a su amante cuando vio que se colocaba una chaqueta y luego se arreglaba la camisa.

-¿Vas a salir, Lucifer?

-Es muy probable, pequeño.

-¿Eh?

-Ya lo entenderás- se volteó para tomarlo por las mejillas- No quiero que estés triste esta noche, ni mucho menos por ese idiota que no sabe valorar el magnífico hijo que tiene.

-Lucifer…

-Sé que me quieres y yo también pero no es a mí a quien necesitas ahora.

-No entiendo.

-Está bien, pequeño- le dio un besito en los labios cuando el timbre sonó- Ya llegó.

-¿Eh?

-Me quedaré en casa de un amigo, no me extrañes mucho cariño y estás en tu casa.

Dean lo miró sin entender y cuando el mayor fue a abrir la puerta, se llevó una gran sorpresa al ver a Castiel ahí. Lucifer le susurró algo al oído a su colega antes de marcharse con una extraña sonrisa.

-Profesor…- susurró despacio- ¿Qué hace aquí?- el moreno lo miró fijamente durante unos segundos antes de abrazarlo con fuerza.

-Lo siento, Dean, no quise decir esas cosas… sé que esto no es correcto… soy tu profesor

-Cas…

-Pero no puedo apartarme de ti, intento convencerme de que esto está mal… pero Lucifer tiene razón… si no me atrevo… estaré perdiendo a la persona que me quiere… y que yo también quiero.

-¿Qué…? ¿Qué dijiste?- el mayor lo tomó por las mejillas para mirarlo.

-Te quiero, te quiero Dean.

-Cas…- el menor lo abrazó con fuerza- Yo también te quiero, te quiero mucho.

Ambos se miraron fijamente antes de unir sus bocas en un dulce beso y se mantuvieron abrazados por un tiempo indefinido.


Castiel se despertó bostezando y se aferró más al cuerpo que estrechaba entre sus brazos. Parpadeó un par de veces antes de observar al rubio que dormía tranquilamente a su lado. Al final había decido tomar la oportunidad que le dio Lucifer y fue a su departamento, al parecer el mayor ya tenía claro que vendría y antes de marcharse le pidió que cuidara al menor.

-Dean- le acarició la mejilla con suavidad antes de inclinarse para darle un besito en los labios.

-Cas…

El rubio soltó un ruido similar a un ronroneo antes de moverse despacio mientras parpadeaba adormilado. Esa imagen tan adorable lo hizo sonreír como pocas veces lo hacía y le dio un besito en la frente.

-Buenos días, Dean.

-Cas…- esas esmeraldas lo observaron fijamente antes de que sonriera- Hola- se pegó a su cuerpo mimosamente.

-¿Dormiste bien?

-De maravilla, Cas- respondió abrazándolo.

-Vamos a desayunar y luego saldremos.

-¿Eh? ¿A dónde?- preguntó curioso.

-Sé perfectamente que día es hoy, Dean y lo importante que es para ti.

-Cas…

-Si me lo permites… quiero acompañarte a ver a tu madre.

-¿De verdad…?

-Claro, pequeño.

-Gracias Cas.

Ambos se levantaron para desayunar y luego fueron al cementerio. Castiel podía notar lo tenso que estaba el menor, así que luego de asegurarse que no había nadie cerca, tomó la mano del rubio y éste sonrió un poco observando la tumba.

-¿Vienes seguido a verla, Dean?

-Vengo una vez al mes- respondió suspirando- Sammy me acompaña también… a veces necesito pensar o a alguien que me escuche… y hablo con mi mamá… cada vez que estaba triste, ella me abrazaba con fuerza y me daba un besito en la frente mientras decía que no era malo estar triste ni llorar pero que nunca olvidara que siempre la tenía a ella…

-Dean.

-Al principio solo venía a llorar pero luego pensé… que mamá estaría muy triste si me veía así… y aún cuando estuviera muerta… ella seguiría conmigo… sé que tengo a Sammy y a mis amigos pero… no es lo mismo, a veces quisiera…- las lágrimas surcaron sus mejillas- A veces quisiera a alguien que… -El moreno lo miró con tristeza al notar que lloraba. Soltó su mano despacio para retroceder un poco- Mira que soy idiota… digo que ya no lloraré pero…- Castiel lo abrazó con fuerza por la espalda.

-Solo un niño tonto se guardaría todo ese dolor y se prohibiría llorar, por eso tú no eres idiota, Dean.

-Cas…

-Está bien si quieres llorar y tienes toda la razón al pensar que tu mamá sigue cuidándote desde el cielo y yo me encargaré de hacerlo aquí.

-¿Qué?

-Cuando tu mamá dijo esas palabras, se refería a que es mucho mejor, compartir la tristeza que guardártela para ti mismo, si puedes compartirla con alguien, la carga será menor.

-Cas…

-Yo estoy contigo, Dean, no lo olvides- le dio un besito en la nuca y el menor se giró a abrazarlo con fuerza mientras lloraba.