Bueno es verdad que a veces me paso un poco en los capítulos pero es parte de la historia, y para los que ya este con la congoja de que esta pasando con los hijos de las naciones hasta ahora fallecidas y/o secuestradas pronto lo sabrán pero no se desesperen por favor que escribir esto no es fácil para mi como piensan.
Bueno sin mas que decir, pues ¡EMPECEMOS!
NOTA IMPORTANTE: Los personajes usados aquí no me pertenecen, todo a sus creadores :D
Chapter 12: Muerte en Varsovia, secuestran a Polonia.
Las noticias al parecer volaban por el mundo, ahora a la guarida de las naciones que quedaban llego la noticia de que Prusia y Austria habían sido encontrados pero de los cuerpos nada sabían, y cierta húngara estaba deprimida por la perdida de sus amigos y del niño que consideraba su sobrino, pero no era tiempo de ponerse triste era tiempo de estar mas fuertes que nunca.
En ese momento, Toris y Feliks se alistaban para irse en la noche, eso hasta que Ucrania y Bielorrusia se les acercaron.
-¿Se irán?-Pregunto temerosa Ucrania.
-Si, sin mi hermano aquí, no creo que pueda estar mucho tiempo, mas aparte creo que nada puedo hacer desde aquí-Dijo Lituania serio.
-Entonces cuídense muy bien-Dijo Bielorrusia con una cara que nadie pudo descifrar.
-Tranquila, osea como que, ya vengaras la muerte de Eduard-Le dijo Polonia poniendo una mano en el hombro de la chica, la cual solo suspiro.
Después de esa despedida, Toris y Feliks se fueron en medio de la noche, mientras era observados por todos sus compañeros.
-¿Creen que estarán bien?-Pregunto Hong Kong, que estaba a lado de Islandia.
-Eso espero-Respondió con preocupación Cuba.
Unas semanas después.
Luego de toda una semana de viaje, llegaron a Varsovia, donde Feliks tenia una amiga suya, a como pudieron llegaron a la casa de la amiga de Feliks ya que el camino estaba muy vigilado por soldados, una vez ya en la puerta de la casa, Polonia toco.
-¿Quien es?-Pregunto la voz de una mujer.
-Osea como que soy yo Feliks-Contesto el polaco con algo de apuro en su voz, se acercaba un camioneta llena de soldados.
En ese momento la propietaria de la casa les abrió y ellos entraron rápidamente antes de que los vieran, una vez dentro la mujer abrazo a Feliks de forma afectuosa, era una mujer rubia de ojos verdes y piel clara, de unos 20 años, si era joven y muy hermosa.
-¿Saben que si los atrapan afuera los pueden encarcelar?, mas aparte hay toque de queda, solo nos permiten salir para el trabajo y de ahí a la casa, claro que nos dan unos minutos para ir por comida y cosas necesarias-Dijo la joven mujer con una sonrisa de ver a su amigo.
-Osea como que, eso es horrible, oh los presento, Ana el es Toris mi esposo y esta pequeña es nuestra hija-Dijo enseñándole la bebe a su amiga-Y Toris, ella es mi mejor amiga, Ana-Los presento como era apropiado.
-Mucho gusto señorita Ana-Saludo Toris de forma seria y formal.
-El gusto es mio-Dijo la joven-Pero pasen están en su casa, les traeré algo de comer.
La chica los hizo pasar a la sala de su casa, para después ella irse a la cocina, después de mucho esperar, Ana llego con una bandeja de comida para sus invitados.
-¿Y que a pasado por aquí Ana?-Pregunto Feliks sin su peculiar forma de hablar.
-Lo de siempre, toques de queda, vigilancia las 24 horas del día, registran los hogares de las personas para ver si no hay nada sospechoso y encierran a los "opositores del nuevo régimen", es como vivir en los años de la segunda guerra mundial, solo que esta vez todos apuntan sus armas en contra de ustedes y a quienes los apoyan-Dijo la chica con un semblante decaído.
-No es mucho peor-Dijo Toris con exprecion sombría en su rostro.
-Lamento lo de tu hermano-Dijo Ana algo triste por el castaño.
-¿Como lo sabes?-Le pregunto Toris sorprendido.
-Feliks me lo contó en una carta que de milagro me llego, las autoridades también revisan el correo-Suspiro-Bueno les iré a preparar una habitación donde puedan quedarse-Y se levanto llendose a la planta de arriba.
Una vez solos en la sala, Toris volteo a ver a Feliks.
-¿Por que se lo contaste?
-Liet, tienes que dejar de ser tan desconfiado, no todos los humanos son malos.
-Pero lo que menos quiero es que otros sepan que mi hermano menor es la divercion de un cerdo depravado.
Feliks solo le puso la mano en el hombro, el castaño solo lo volteo a ver y se acerco a el acariciándole el rostro.
-Le falle a Raivis, pero no te fallare a ti, te protegeré, a ti y a Edytha, no importa el costo-Se acerco dispuesto a besarlo.
-Con eso me basta-Dijo sonriendo y acortando la distancia entre los dos, besando a Toris.
Ya en la noche.
Estaban los cuatro (el bebe incluido) en el comedor sentados cenando, estaban tranquilos y hablaban de cosas triviales, cuando de repente escuchan el sonido de un auto cerca, todos se apuran a apagar las luces para que no los descubran, Feliks sentía esas ansias que tenia cuando vivía en aquella época tan tormentosa para el y su pueblo, y que aun estaba muy presente en su memoria.
Una vez que se dieron cuenta de que era una falsa alarma, prendieron unas cuantas luces y terminaron de cenar en paz, antes de irse a dormir, una vez ya en su habitación la pareja se dejo caer en la cama cansados, tanto física como emocionalmente estaban cansados y sin mas se quedaron dormidos.
Pero alguien no estaba descansando bien que digamos, ya que Polonia se estaba retorciendo en la cama, al parecer tenia una pesadilla.
-¡No, déjame ir, no me toques, suéltame!-Decía casi a gritos mientras se movía a lado de Lituania, el cual se despertó al ver que se movía.
Pesadilla de Polonia.
El rubio se encontraba en un calabozo atado a una pared con cadenas mientras que frente a el, estaba un hombre encapuchado que le miraba de forma lasciva, este hombre misterioso se le acerco, para después empezar a desnudarle con algo de salvajismo, dañando su piel con cada jalón de ropa, hasta dejarlo totalmente desnudo frente a el, para después empezar a sacarse los pantalones.
-¡No, no, no lo hagas!-Rogaba el polaco ya con lagrimas en sus ojos verdes.
Pero el hombre no le hizo el mínimo cazo ya que de una sola estocada ya estaba dentro de Feliks, y repitió el proceso sin el mínimo cuidado, mientras el rubio gritaba y rogaba que lo dejara en paz.
En el mundo real.
Polonia se estaba revolviendo mientras gritaba cosas en polaco que por como se oían parecían suplicas, mientras que entre Toris y Ana intentaban despertarlo para que no se lastimara a el o al bebe que estaba dormido con ellos, ya que lanzaba golpes al aire intentando soltarse del agarre de su amiga y esposo.
Finalmente lograron despertarlo, y Polonia solo abrió súbitamente los ojos de los cuales salían lagrimas de miedo y ante toda pregunta o respuesta, se lanzo a abrazar a Lituania mientras lloraba.
-No me dejes Liet, no me dejes-Dijo entre llantos.
Toris solo le acariciaba la espalda mientras intentaba calmarlo.
-No te voy a dejar, lo prometo-Le dijo en un susurro.
Mientras ellos estaban así, Ana los miraba desde la distancia atendiendo a la hija de ambos que empezó a llorar al sentir la angustia y miedo de su "madre", la tenia en brazos mientras intentaba calmarla, la acunaba y parecía que funcionaba, cuando la bebe se calmo la devolvió a sus padres, que regresaron a dormir, algo mas tranquilos y lo que resto de la noche ya no hubo mas contratiempos.
Unas semanas después.
Polonia y Lituania seguían quedándose en la casa de Ana, aunque ellos insistieron en irse para no meterla en problemas, pero ella se negaba a dejarlos ir por ahí por miedo de que los encerraran y los tenia escondidos en su casa, por fortuna para ellos no les había tocado que registraran la casa, si no estarían en serios problemas.
Pero dejando eso de lado, las naciones estaban en casa ya que no podían salir, cuando de repente llego Ana con un sobre blanco en las manos, los dos se le acercaron para saber de que se trataba.
-¿Que es?-Pregunto Toris.
-Es una carta para ustedes, me llego por uno de mis contactos en donde están los demás escondidos, fue un desafió recibirla, tomen-Les dio el sobre.
Lituania lo tomo y lo abrió leyéndola en voz alta para que Feliks también escuchara.
"Queridos Lituania y Polonia:
Queremos decirles que todo ah estado muy tranquilo por aquí, Suiza esta próximo a dar a luz, Egipto va bien en su embarazo, al igual que Corea y Rumanía, pero, ¿ah que no adivinan que?, Islandia también esta esperando, ¿no es lindo?, lo se, la noticia fue una sorpresa para todos, pero estamos felices por el y Hong Kong, si Hong Kong es el padre, si preguntan por Sealand y Ladonia, están muy grandes, nos los reconocerían si los vieran, y ahora también están en el equipo de búsqueda, no hemos logrado nada por el momento, pero Hungría a logrado que el prisionero este mas cooperativo, no hay nada que un poco de intimidación que no pueda hacer, y Elizaveta es un experta en el tema, pero a cambiado mucho desde la muerte de Prusia y la desaparición de Austria, los mantendremos informados de los avances que realicemos en la búsqueda de tu hermano Toris.
Adiós y cuídense.
Atte: Yekaterina, Ucrania y Natalia, Bielorrusia."
Después de leer la carta, Toris apretó los puños la sola mención de su hermano le recordaba que había fracasado en su deber de protegerlo, y no solo a Raivis, también a Eduard, pero toda su ira y frustración se apago al sentir una mano en la suya, al mirar a quien le pertenecía esa mano Toris se calmo, era Feliks quien le había tomado la mano para calmarlo un poco de su ira.
-Cálmate Toris, la bebe también puede sentir tu furia y eso no le gusta, ¿verdad Edytha?-Dijo Feliks cargando a la bebe, la cual solo alzo los brazos hacia su padre.
Toris la tomo en sus brazos para calmarla un poco ya que al parecer estaba a punto de llorar.
Mientras en la guarida del malo.
Letonia estaba sentido en una cama de hospital del mismo complejo donde estaba encerrado, a el, a Taiwan y a Canadá los tenias en cuartos separados con un grupo de médicos a cargo de cada uno, en este momento estaba con un libro en las manos para entretenerse, ya que "El amo" había ordenado que no les hicieran daño y cualquier cosa que ellos quisieran se las dieran, así que ahí estaba, encerrado en aquel cuarto que ni ventanas tenia, mas aparte, ya se le notaba el embarazo.
En ese momento, entro el hombre, padre del niño que estaba esperando, para ver como estaba, Raivis sintió un escalofrió cuando este hombre se sentó junto a el y le toco su vientre.
-Relájate querido, no te haré nada, solo quiero ver como esta mi hijo-Le dijo tranquilamente acariciando su vientre.
-¿Como están los demás?-Pregunto temiendo por los demás que lo acompañaban en su cautiverio.
-Ellos están bien, en poco tiempo los veras, te lo prometo-Le sonrió de una forma que le dio miedo a Raivis, el hombre solo se acerco y beso sus labios suavemente, para después desplazarlos a su cuello y morder fuertemente.
-¡AH, me duele, déjeme, suélteme!-Intento quitárselo de encima, pero aquel hombre lo tenia bien sujeto de las muñecas.
Ese sujeto solo apretó la mordida haciendo casi sangrar al niño, el cual ya estaba llorando de dolor y gritaba por ayuda, incluso el nombre del único hermano que le quedaba.
-¡Toris ayúdame!-Grito el niño, mientras de sus ojos salían lagrimas y de su cuello sangre.
Mientras en Varsovia.
Toris estaba tomando un vaso de agua, pero en ese momento deja caer el vaso al suelo al sentir algo en su pecho, un dolor agudo que lo hizo caer de rodillas al suelo, en ese momento llego Feliks al escuchar todo el estruendo en la cocina, solo para ver a Toris en el suelo.
-¡Toris!, ¿estas bien?, háblame-Dijo el joven polaco asustado.
-Raivis, esta sufriendo-Lo volteo a ver con una exprecion de dolor.
-Tranquilo Liet, osea como que, no pasara nada, ya veras que todo se va a arreglar y lo vamos a encontrar-Dijo para tratar de calmarlo, mientras lo abrazaba.
Lituania solo lo mira fijamente y le sonríe, Polonia tenia razón preocuparse no servia de nada si no podía ver a su hermano y de nada servia desquitarse con quien mas lo amaba, por que en ese momento Toris estaba mas que furioso y frustrado por no poder ayudar a su pequeño hermano, pero de nada servia enojarse.
Después de mucho, ya era de noche, así que se fueron a cenar para después irse a dormir, durante la cena todos estaban callados lo único que se escuchaba era el chocas de los cubiertos en la vajilla mientras comían hasta la pequeña Edytha estaba callada, cosa rara en la bebe considerando quien era la "madre", el cual era como una cotorra casi nunca cerraba la boca, pero esta vez no decía nada y eso se le hacia algo raro a Toris el cual no despegaba los ojos del polaco.
Después de comer, todos se fueron a dormir, mañana seria un nuevo día, esta vez Ana pidió a la pareja permiso para dormir con la niña para que ellos pudieran estar agusto por una noche, los dos aceptaron ya que hace mucho no estaban a solas, así que esa noche la bebe durmió con la chica que los hospedaba.
Una vez solos en la habitación que les correspondía, Feliks no se espero a que el lituano estuviera listo o preparado para lanzarse sobre el y besarlo con pasión, Toris al principio se sorprendió pero después se dejo llevar y le correspondió con la misma intensidad, después de eso se separan por la falta de aire mientras se ven el uno al otro.
-Liet, como que, osea...-Dejo lo que iba a decir en el aire cuando el castaño lo tiro a la cama.
-Hablas mucho-Le dijo con una extraña sonrisa, Polonia solo lo miro sonrojado.
-Entonces, solo hazlo-Con solo decir eso, era una clara invitación a que lo tomara.
Lituania se quito la chaqueta que traía puesta y a lanzo a algún lugar del cuarto, y empezó a quitar de a poco la ropa de Polonia y de la suya propia, y así pasaron toda la noche amándose el uno al otro, entregándose al amor y a la pasión que tenían en su interior, sin importarles nada, en ese momento solo estaban ellos y nadie mas, cuando terminaron los dos estaban abrazados el uno al otro, como si sus vidas dependieran eso.
Unas semanas después.
Todo era normal, nada había pasado en esos días, en ese momento estaba Polonia limpiando la sala, cuando en algún momento se sintió algo mareado, por lo que tuvo que sentarse en el sillón mas cercano que tenia, cuando en ese momento, llega Toris que estaba limpiando el segundo piso de la casa y lo vio sentado en el sillón para varias personas con una cara de que le dolía la cabeza.
-Feliks, ¿estas bien?-Le pregunto preocupado.
-Si, como que, solo necesito algo para el dolor de cabeza y ya estoy-Dijo yendo al baño donde tenían el botiquín de primeros auxilios.
Pero en cuanto entro al baño sintió unas ganas horribles de vomitar, Feliks sabia que eso eran síntomas de embarazo, así que sin poder contenerse mas, fue rápido al inodoro y vomito todo lo que comió ese día, en ese momento, llego con el Toris y al verlo vomitar supo lo que estaba pasando, así que se acerco al rubio para ayudarlo a levantarse.
-Feliks, ¿estas...?-Dejo la pregunta en el aire cuando el otro solo asintió.
-Liet, no se si estoy listo para otro hijo-Dijo con la cabeza abajo.
-Tranquilo, no pasara nada, yo estaré contigo para todo lo que necesites-Le garantizo con una sonrisa.
-Pero, como que, ¿no se te hace muy rápido para darle un hermano o hermana a Edytha?-Pregunto con una sonrisa ya mas calmado.
-Para mi no, y se que Edytha se llevara bien con su hermano-Le dijo poniendo una mano en su vientre.
Feliks solo sonrió feliz, ahora ya no estaba asustado para nada, sabia que Toris siempre estaría con el para todo lo que el necesitara, y en cuanto llego Ana y le dijeron la noticia esta se puso muy contenta, ya que, como consideraba al polaco un hermano mayor, seria "tía" por segunda vez.
Así que así paso, un tiempo, la pareja envió una carta al "Santuario" y al poco tiempo les enviaron una de vuelta felicitándolos por su segundo hijo, todo era paz y tranquilidad en donde ellos vivían, Ana tenia un amigo que era doctor, y que estaba en contra de lo que ahora era el mundo que iba a revisar y a atender a Feliks para saber como iba su segundo embarazo.
Mientras que Feliks, se limitaba a cuidar de su primera hija y de si mismo, sabia lo que era el embarazo por lo que sabia ya que tenia que hacer para que su segundo hijo naciera bien, Toris también se encargaba de cuidarlo a el y a su hija, con la ayuda de Ana, la cual no cabía de la felicidad y la emoción, pero pronto su vida tranquila se acabaría y la tragedia azotaría también a esta familia.
Sábado 14 de Febrero.
Era el día de San Valentin, y como todas las naciones lo festejaban por igual, Feliks estaba haciendo un lindo desayuno para su esposo Toris, el cual aun no despertaba, su embarazo ya se notaba un poco mas, por lo que muchas cosas se le hacían algo difíciles de hacer, pero se esforzaba para ayudar.
Una vez que ya estaba listo el desayuno, subió con cuidado al cuarto donde estaba durmiendo Toris, una vez en el cuarto, dejo el desayuno en la mesa de noche y empezó a sacudir al castaño para despertarlo.
-Liet, amor, ya despierta, te tengo un lindo regalo-Le dijo en un tono muy suave.
Toris solo empezó a moverse mientras se levantaba.
-Buenos días Feliks-Le saludo con una sonrisa.
-Buenos días Liet-Dijo para después darle un beso en los labios-Te traje el desayuno-Dijo para después darle la bandeja.
-Gracias, que amable-Le sonrió con dulzura.
Después de eso, Lituania empezó a comer, la verdad era que el polaco no cocinaba nada mal y todo lo que cocinaba era delicioso, cuando termino de comer los dos bajaron a la sala junto a su hija, la cual estaba despierta.
-Hola Dytha, ¿como amaneciste?-Saludo el polaco levantando a su hija.
En ese momento, ven que entra corriendo Ana la cual se notaba agitada, tenia algo en la manos, se acerco a los dos y les entrego un sobre.
-Es de sus amigas-Dijo recuperando el aire.
Tan solo dijo eso, Feliks le dio la bebe a Toris y tomo el sobre, y saco la carta para empezar a leerla en voz alta para que los otros dos lo escucharan.
"Para nuestro amigos:
Feliks y Toris, primero que nada, felicidades por su segundo hijo y esperamos que estén bien, una vez ya dicho eso, queremos decirles que la búsqueda para encontrar a nuestros amigos desaparecidos sigue su curso pero puede que demos con ellos si vamos a alguna base enemiga, pero bueno espero que pronto tengamos buenas noticias que darles, una vez aclarado eso, les diremos que pronto Suiza esta próximo a dar a luz, y que Rumanía, Egipto, Corea e Islandia están bien en su proceso de gestación, esperamos pronto volverlos a ver, o por lo menos escribirles.
Atte: Natalia, Bielorrusia y Yekaterina, Ucrania."
-Bueno al menos ya confirmamos que todos están bien-Dijo el polaco un poco mas tranquilo.
Toris solo asintió, se sentía tranquilo de que sus compañeros estuvieran bien, pero la sola mención de su hermano lo puso algo triste, pero de nada servia ponerse triste, sabia que en algún momento lo iban a encontrar y harían pagar al que se lo llevo.
Después de todo un día lleno de felicidad y demás atenciones de parte de los dos entre ellos, se hizo de noche, estaban tranquilamente cenando los tres estaban hablando con normalidad, cuando en ese momento escuchan que viene un vehículo a toda velocidad y se estaciono en frente de la casa donde los tres habitaban y supieron lo inevitable, los habían descubierto.
Rápidamente los tres se levantaron de la mesa, Ana tomo a la bebe en sus brazos y corrió al sótano junto a los otros dos que también fueron hacia allá, una vez los tres escondidos, escucharon como abrían bruscamente la puerta y entraban a la casa, Ana fue directo a una puerta que había allí y daba a la parte de atrás de la casa, donde tenia su auto, y salio con la bebe en brazos, pero cuando iban a salir las naciones, la puerta del sótano se escucho y de inmediato Toris corrió a hacer peso extra para que no se abriera.
-¡Feliks vete ya!-Le grito mientras trataba de que la puerta no se abriera.
-Pero...-No termino de hablar ya que Ana lo tomo del brazo y lo ayudo a salir.
Una vez fuera las tres personas mas importantes para el, dejo que la puerta se abriera pero sabia que los iban a perseguir y no podía permitir eso, así que agarrando la espada que tenia en la cintura se lanzo al ataque.
Mientras que fuera de la casa.
Feliks y Ana después de recorrer un buen tramo de camino, encontraron el auto de Ana, por lo que la chica subió rápidamente, mientras que acomodaba a la bebe en uno de los asientos, para después subir al asiento del conductor y mirar que Feliks no estaba en el otro asiento, en lugar de eso, el rubio estaba mirando la casa, la cual estaba a unos cuantos centímetros de donde estaban ellos.
-¡Feliks vayámonos ya!-Grito Ana desesperada.
-No lo voy a dejar solo-Dijo con decicion-Ya cometí ese error en el pasado, no lo volveré a hacer-Miro a Ana dentro del auto.
-Feliks, si vas puede que te maten-Comento preocupada.
-Lo profiero a tener que esconderme-La miro con algo de tristeza-Dale esto a Dytha cuando sea mayor, que sepa que su padre y su madre siempre la amaron y que se sacrificaron por ella, y que iba a tener un hermanito-Dijo con melancolía mientras le daba una carta escrita por el y Toris.
Ana solo tomo la carta, se subió al auto y se alejo todo lo que pudo de donde estaban.
Una vez que su amiga y su hija estaban fuera del alcance de sus enemigos, Feliks regreso a la casa para ayudar a Toris, tomando la espada que siempre cargaba con el desde que todo ese caos se desato.
Mientras en la casa.
Toris había sido atrapado y llevado al frente de la casa, donde había toda una muchedumbre reunida para ver que estaba pasando, una vez que todos los pobladores de aquella ciudad estaban mirando el general empezó a hablar un discurso, y cuando iba a disparar a un herido Lituania, una voz lo hizo voltear.
-¡Toris no!-Grito Polonia llegando corriendo a como podía, ya que su embarazo era mas notorio.
-¡Feliks, ¿que es lo que haces aquí?, vete te mataran!-Grito desesperado el castaño.
Polonia no le hizo caso y se acerco a el y lo abrazo fuertemente.
-No te dejare, ya no te dejare, no dejare que te aparten de mi, no de nuevo-Decía mientras lloraba y lo abrazaba.
Lituania entendía a lo que se refería, la separación entre ellos a causa de Rusia le había dejado secuelas al polaco.
-No pasara nada, solo vete de aquí y mantente a salvo-Le susurro para calmarlo.
En ese momento, un soldado que estaba cerca tomo del cabello a Polonia y lo alejo de Lituania el cual casi se le va encima por la manera de tratar al rubio, pero fue detenido por mas soldados, los cuales lo golpearon, ante la mirada horrorizada de Polonia.
-¡No déjenlo en paz, por favor, no le hagan daño!-Grito Polonia con miedo.
-¿Por que tanto interés con este idiota?-Dijo el general, con burla, para después mirar el vientre del rubio-¿Pero que tenemos aquí?, al parecer ya le ganaron al jefe.
Una vez que terminaron de golpear al castaño, lo dejaron tendido en el piso, Polonia lo miro con lagrimas en los ojos y exprecion de miedo, el general se acerco al castaño que seguía en el piso, y saco su arma.
-¡Damas y caballeros, esto es lo que estos monstruos se merecen, y cualquiera que los apoye recibirá el mismo trato, y la misma condena!-Exclamo para después tirar del gatillo y el disparo le dio al castaño en la cabeza.
-¡No!-Grito llorando Polonia.
El hombre lo volteo a ver y sonrió con burla.
-Bueno ya se pueden ir todos a sus hogares, hay toque de queda esta noche.
Todas las personas se fueron, unas con la cabeza gacha y otras haciendo comentarios al respecto, mientras que los soldados se llevaban de ahí a Polonia.
-El jefe querrá verte-Dijo para después dar ordenes a sus hombres de no hacerle daño, y se fueron de allí.
En algún lugar de Varsovia.
Ana había mirado todo desde un lugar escondida, entonces se fue rápidamente cuando la niña empezó a llorar.
-Tranquila yo te cuidare, no dejare que te hagan daño, hice una promesa a tus padres y se las voy a cumplir-Dijo mientras intentaba calmar a la niña.
Después de eso, se fue a un lugar seguro para poder pasar la noche.
Mientras en la base enemiga.
Polonia estaba en la oficina de alguien que no sabia quien era, eso hasta que el extraño entro y lo miro, cabello largo atado en una coleta baja y vestido de forma elegante de color negro, Polonia sentía que temblaba pero trato de calmarse.
-Vaya así que lo que me dijo mi general era cierto, y estas esperando un hijo de ese idiota de Lituania-Dijo con una sonrisa de burla.
-El no era ningún idiota-Dijo con voz algo temblorosa.
-Bueno nada podrás hacer, el hijo que esperas lo tomare como mio y tendrás que aceptar o a el lo matare-Dijo con una sonrisa macabra mientras señalaba a Letonia que estaba siendo agarrado por dos soldados y un tercero le apuntaba con una arma, pudo ver que el también estaba esperando un hijo.
-Lo haré-Dijo derrotado.
-Bien dicho-Le puso una mano en la cabeza y ordeno a ponerlo donde estaban los que estaban en gestación.
