Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball Z no me pertenecen, son todos propiedad del Gran Akira Toriyama
Capitulo 13
Junto a mi II
-¿A dónde vamos?- le pregunto Bulma sin mucho entusiasmo. –A mi casa ¿A dónde más?- contesto para la sorpresa de la peliazul. -¿Qué?- pregunto sintiendo sus mejillas arder.
-¿Acaso estas sorda o qué? Iremos a mi casa, no gastare dinero en un hotel para una loca que no quiere volver a la suya- Vegeta estaba irritado por el cansancio que le provoco trabajar horas extra, sumándole un Goku que no cerraba la boca, hablando cualquier tontería que llegaba a su mente.
Bulma solo mantuvo silencio, podía sentir a Vegeta más tenso de lo normal, supuso que sería por su trabajo o por el hecho que era media noche, estaban empapados, sintiendo frio y soportando a una persona cobarde. Si. Vegeta tenia razón ella era una loca. No sabía enfrentar los problemas, lo único que sabía hacer era huir de ellos, no debería involucrar a otros. Pero estaba sintiendo lo que jamás había experimentado en su vida.
Calidez.
Aunque le costaba admitirlo, cuando estaba con él sentía calor y no hablaba de sus mejillas. Sentía esa adorable y extraña calidez en su interior, transmitiéndole tranquilidad a su alma. Extraño. De la persona más fría, orgullosa y arrogante que hubiese conocido… Sentía esa hermosa calidez.
Sus pensamientos se esfumaron cuando Vegeta abrió la puerta de su casa y ambos se adentraban en ella. La bajo hasta el suelo, moviendo sus hombros para aliviar el dolor. Bulma solo observo la sala. Paredes blancas, cortinas del mismo color, sillones negros junto con una pequeña mesa en el centro. "Una casa simple pero ordenada… Raro en un hombre" pensó Bulma viendo cada rincón del lugar.
-Ven- le dijo Vegeta y Bulma lo siguió al instante. En el pasillo pudo ver tres simples cuadros con fotografías. Una de un pequeño muy parecido a él, otro de un hombre exactamente igual a Vegeta pero con barba y un rostro más estricto; y la última de una mujer con rostro tranquilo, ojos negros y cabello del mismo color. Fue lo único que vio antes de que todo se tornara negro.
Vegeta escuchó un ruido justo detrás de él, volteó y vio a Bulma en el suelo. –Maldición- soltó acercándose a ella, la tomó nuevamente en sus brazos. Aun respiraba con dificultad, toco su frente y descubrió que estaba volando de fiebre. Suspiro pesadamente mientras la llevaba hacia su habitación.
La colocó en su cama suavemente, mientras recordaba que hacer en esos momentos. Se dirigió al baño y volvió con un paño y agua fría, lo mojo y lo colocó en la frente de Bulma. Agradecía a su madre por haberle enseñado tantos métodos para sanar las heridas y malestares de sus entrenamientos.
Se sentó a su lado y la miró por unos momentos, su respiración se había calmado y su rostro volvía a estar tranquilo. Pasó su mano por la mejilla de Bulma.- ¿Qué me estás haciendo?- le pregunto inútilmente, ella aun estaba dormida. Pero tampoco quería que le respondiera. Se levanto y se fue al baño, se merecía una buena ducha caliente para aliviar su cuerpo.
La peliazul comenzó a moverse abriendo sus ojos pesadamente, nunca recordó que el suelo fuera tan cómodo. "Un momento… El suelo ¿cómodo?" pensó al mismo tiempo que se sentaba y miraba hacia todos lados."¿Una cama?... ¡¿Su habitación!?" comenzaba a sentirse nerviosa y el rubor no tardo en aparecer en su rostro. Se asusto al escuchar la puerta del abrirse y ver a Vegeta simplemente con un pantalón y una toalla en sus hombros.
Ella volteó y tapo su rostro avergonzado ante tal vista, lo que causo la diversión del pelinegro. –Veo que ya despertaste- dijo con una sonrisa yendo a su armario. Sacó una camisa para ponérsela y luego otra junto con unos pantalones. –Toma, cámbiate- le dijo tirándole las prendas.
Bulma solo lo vio la ropa y luego a él, que pareció leerle la mente. –Cámbiate, no quiero ser de enfermera cuando te desmayes porque tienes la ropa mojada- le reclamo indicándole con la cabeza que entrara al baño. Ella no quiso comenzar una discusión con él, así que se encamino al baño sin reproches ni escusas.
Luego de pasar más de diez minutos adentro, finalmente salió cambiada con la ropa de Vegeta que era monstruosamente grande para ella.-Oye Veg…- se quedo observándolo por unos minutos.
Vegeta se había quedado dormido profundamente, Bulma se acerco a él y frunció en seño. "Maldito, ¿Ahora qué hago?" pensaba mientras miraba que su rostro estaba tranquilo y no mostraba esa barrera de orgullo que siempre muestra hacia los demás. Se sentó en el borde de la cama dándole la espalda, tratando de pensar alguna idea en donde dormir o al menos descansar unos momentos.
No pensó demasiado porque Vegeta la tomó del brazo y la recostó a su lado, pero sus ojos aún estaban cerrados. "¿Estará soñando?" Bulma sintió como su corazón comenzaba a acelerarse al estar de esa manera con él junto con el calor subiendo a sus mejillas ferozmente.
-¿Cómo estaría dormido con una pervertida en mi casa?- bromeo Vegeta aún con los ojos cerrados, pero juro que si la estuviera viendo, en ese momento estaría estallando en furia. -¡No soy pervertida! ¡Tu eres el pervertido que sale semi desnudo del baño en presencia de una dama y luego me obliga a acostarse junto a el!- le reprochaba Bulma dándole un golpe en el pecho.
- ¡Ya duérmete!- le contestó este con su tono de 'Cállate y duérmete de una vez'. Bulma vio como la respiración del muchacho comendaba a tranquilizarse. Para tomar venganza de él, lo beso en los labios, logrando que abriera los ojos de la sorpresa. –Idiota- le dijo Bulma sacándole la lengua en burla y lo que oyó como respuesta fue un gruñido. Finalmente logro acomodarse más cerca de él, tratando de tener el sueño tranquilo que tanto se merecía.
Despertó perezosamente por causa de los rayos del sol asomándose por la ventana, quería seguir durmiendo pero tenía el presentimiento de que los demás aparecerían desesperados por la 'desaparición' de Bulma. Ya podía imaginarse a las dos locas histéricas buscándola y otros dos locos preocupados.
Respiró profundamente al sentir un delicioso aroma a lavanda invadir su olfato. "¿Lavanda?" se pregunto mentalmente a bajo su vista hacia la persona que estaba a su lado, shockeado. Inconscientemente en algún momento de la noche la acercó a su cuerpo abrazándola por la cintura. "Hormonas" se quejó. Respiro por última vez su aroma en su cuello, enviándole escalofríos a la chica.
Sin más, se separo de ella y vio los mensajes en su celular. Estaba en lo correcto, 'Iremos a las 10 para buscar a Bulma' mensaje de Lazuli. Miro su reloj. 10:05 am. Maldijo mentalmente, seguramente ya estaban a mitad de camino.
-Despierta- sacudió a Bulma no muy gentil. Ella se quejó pero finalmente logró despertarla. –Levántate, vendrán las locas de tus amigas ¿Acaso quieres que te vean en MI casa durmiendo en MI cama con MI ropa?- Bulma se levanto perezosa y se arregló un poco para no lucir dormida, pero era demasiado tarde… Se oyeron los toques en la puerta.
-Maldición, ya llegaron, cámbiate- se desespero Vegeta al verla aún con sus prendas.- ¿Estas loco? Mi ropa aun esta mojada- le contestó Bulma con cara de pocos amigos. Vegeta solo rodo los ojos y salió de la habitación para recibir a la molestia. Bulma quedo sentada en la cama pensando cómo le explicaría a sus amigos lo que había ocurrido el día de ayer.
Se puso nerviosa al oír los pasos acelerados acercándose cada vez más a donde se encontraba. La puerta se abrió fuertemente viendo a dos mujeres alteradas entrar y quedarse estáticas viéndola de arriba hacia abajo junto con Goku, Krilin y Broly. Ya no importo nada de su 'desaparición' de ayer, el tema se desvió a un tono realmente vergonzoso para ella y Vegeta.
-Bulma… ¿Qué haces con la ropa de Vegeta?- preguntaba Milk. –Oh… No…- decía Lazuli llevando una mano a su boca por sorpresa. -¿¡Te acostaste con él!?- preguntaron al unísono provocando en ella y el muchacho un feroz sonrojo.
-¡¿Qué?! N…No… Cla…Claro que no- se defendió Bulma moviendo los brazos y negando con la cabeza, a lo que Milk y Lazuli pusieron cara de pícaras mientras la codeaban. –Vamos, que no te de pena- le guiño un ojo la rubia. – ¡Ay Bulma!- exclamó Milk con brillo en sus ojos.
- ¡Ya basta! No me acosté con él, dejen de malinterpretar las cosas- gritó Bulma quejándose como una niña chiquita. –Él solo me ayudo porque ayer hui de mi casa por algo que me paso. El sólo me encontró y me trajo hasta aquí, tengo su ropa porque la mía esta empapada porque salí corriendo en medio de la lluvia…- explicaba sin paciencia, dejando a todos callados.
-Bulma ¿Puede explicarnos que paso?- hablo Krilin sin ocultar su preocupación. Bulma solo se sentó nuevamente, viendo que los demás la imitan menos Vegeta que se queda de brazos cruzados en la puerta. Soltó un suspiro y comenzó su explicación.
- Ayer estaba realizando la limpieza de mi cuarto. Encontré una caja que antes de mudarme también había visto, decidí acabar con el misterio y abrirla… Hubiera deseado nunca hacerlo. Adentro había cartas, fotos, escrituras de…- secó las lágrimas que comenzaron a caer.- De mi… mamá... Entonces me deje llevar por mis emociones y salí corriendo de mi casa sin rumbo, fui tan estúpida que no me di cuenta que había tormenta allí afuera y caí en mi fobia, corrí hasta una pequeña plaza a refugiarme hasta que Vegeta me encontró y me trajo hasta aquí… Porque no quería volver a mi casa- le dedico una pequeña sonrisa.
-Explícanos mejor Bulma- pidió Goku confundido, y no era el único. –Yo nunca conocí o recuerdo a mi madre… Papá tampoco me hablo de ella… Tampoco pensaba porque no tenía una madre como las demás personas… Aunque sé que hay más cosas que solo mi padre podrá contestarlas- tapo su rostro con su manos. – ¡Me siento una inútil! Solo causo problemas a los demás, no recordaba a mi madre, no sé si está viva o muerta o con otra familia, tuve la idea de irme nuevamente para comenar de nuevo… ¡Soy una cobarde!- soltó lo que por tanto tiempo estaba guardando.
Milk se sentó a su lado y la abrazó fuertemente. –Tranquila todo estará bien- le decía mientras daba suaves masajes a su espalda y brindándole dulces palabras.
-Bulma…- comenzó a hablar Goku. –Nosotros siempre estaremos contigo cuando lo necesites- lo decía con una sonrisa en su rostro.
Bulma se separó de Milk y vio a todas las personas que había preocupado, pero también la escucharon y consolaron cuando nadie más lo hacía. Tenía unos amigos verdaderos que siempre estarán dándole ánimos cuando estaba mal, la soportaban con todos sus berrinches… Nunca la dejaron sola.
-Gracias…- les dijo secándose las últimas lágrimas y mostrando una sonrisa verdadera, llena de confianza y afecto hacia sus amigos.
N/A: Holiwis! *-* Eh aquí un nuevo capítulo! Ya quiero que termine la escuela T-T matemáticas las odio, historia vete al demonio xD. Disculpen por hacerlas esperar. Muchas gracias por sus reviews, me dan motivación para seguir con esta historia :3 y también por tomarse el tiempo de leer. Un beso y nos vemos en el próximo cap.!
