Soulful Drawing – El Origen de la Verdadera Ecuestria
Capítulo 11: El Inicio (de) una Amistad
I
(. . .)
- Entiendo tu posición ahora y desde este momento tras lo acontecido, -dijo pacientemente el líder de los alados- pero tanto tu como yo sabemos que eres una parte vital de esta comunidad…
- Con todo respeto, -continuó el leñador "Jack"- si tan bien entiende mi situación, ¿Por qué no hacer lo correcto y dejarme vivir mi vida a partir de hoy?
- No puedo dejar que te alejes de nosotros, tienes uno de los papeles más importantes con nosotros y ambos sabemos bien eso, va desde tu fuerza hasta tus servicios
- No me hable de un papel que he desempeñado toda mi vida, pues soy más que eso
- Por supuesto que eres más, tanto, que importa bastante que permanezcas con nosotros…
- ¿Y poner en riesgo más vidas? Señor, honestamente, después de las tormentas de nieve, ser atacados bajo un acto del cual muy afortunadamente nos enteramos cual fue, y gracias a quien nos enteramos y libramos de la mejor manera, quien sabe que más peligros existen detrás de esos árboles
- Peligros que temo también… no podamos evitar, que estas tierras alberguen secretos no es un tema que desde este día nadie desconocerá, y que al igual que por todo lo que pasamos, sé bien que aprenderemos a lidiar con ellos
- Pero cuál será el precio… el único que tenía conocimiento se ha acompañado de nuestros enemigos y nos ha dejado bajo las condiciones de mis actos, insisto, ya cometimos un error, y ha sido mío… no puedo permanecer con ustedes, no los pondré en riesgo
- Aun suponiendo que no los pasemos, sí nos pone en riesgo tu ausencia con nosotros, apenas somos sustentables como para dejar vacío un puesto tan importante
- Soy solo un talador de madera, no soy constructor ni tampoco agricultor…
-Pero tus acciones nos proveen de materia para refugios y para herramienta de estos 2 mencionados, sin mencionar que la leña nos da comida para el fuego, escúchame, eres más importante de lo que crees… no lo olvides… muchos son más capaces de lo que creen, pero olvidan creer
- Creer… pues si lo plantea así, creo en los riesgos que me han impuesto y creo también, que me convierten en alguien peligroso para todos ahora, sin mencionar que mis hijos y los hijos de mis hijos crecerán con esta maldición…
- No es del todo maldición si lo piensas bien… ¿recuerdas las condiciones? Al trabajar sus árboles sin dañarles, ellos te han de ofrecer protección y comida
- Condiciones qué, si recuerdas bien, son designadas únicamente para mí, así sea si vivo solo con mi pareja o con todos ustedes, ninguno estará más seguro que yo…
-Espera un momento… ya que hablamos de las condiciones, ¿acaso recuerdas si las condiciones planteadas te prohibían compartir de tu cosecha con alguien más?
- Solo recuerdo… que no estoy limitado al controlar la cantidad que árboles que requiera mi sustento…
- Lo que significa que…
- ¿Qué desde hoy soy agricultor?
- Piensa tonto, -dijo dándole un golpe con la mejor intención en el pecho- significa que tu sustento puede aplicar para todos nosotros
- Eso… es una buena idea, aun así, todos sabemos que una solución es el final de un problema, y el problema en esta situación es que requeriré de años y años de espera para lograr un sustento completo solamente para mí… y muchos más para más de un individuo
- Tan siquiera ya posees los frutos del depredador que iniciaría todo este caos, tienes algo para comenzar… lamentablemente, nadie presente aquí conoce del cultivo y cuidado de estas frutas… temo que la única manera de averiguar su cuidado será…
- …será estando lo más pendiente de los retoños que nazcan, lo que apoya mi decisión señor, mi nuevo deber es ahora aquí…
- Que problema… no pensé en el cuidado de ellos…
- ¿Alguna otra idea?
- Si tu sustento no fuera problema supongo que podría permitirte distanciarte de nosotros…
- Señor, tampoco le estoy diciendo que jamás me tendría que ver de nuevo, bastaría con solo una distancia suficiente para permitirme poseer una granja y terreno para plantar todo lo que necesite
- ¡Haberlo dicho antes! Tenía en mi cabeza que tu idea de no ponernos en riesgo significara desaparecer de nuestras vidas…
- Creo que ya tenemos un ac-
- Todo a su tiempo -interrumpiendo- aun no te he dicho que ya he accedido… aún tengo cosas que decir…
- ¿Cómo qué? Le escucho señor
- Tengo un plan para ti… escúchame bien, para empezar, necesitarás qué te cubra la cabeza por las noches, para lo cual necesitarás de mucha madera y ayuda para construir de tu hogar, así despejarás tu terreno… entonces, ya que tendrás mucha área libre y tierra que necesitará ser trabajada para los nuevos huéspedes, tu solo no podrás con una tarea tan grande, necesitarás de ayuda constante… para lo cual, asignaremos tu ayuda pronto. Suponiendo que desde el comienzo ya poseas el terreno y tus huéspedes crezcan rápido, rápidamente conseguirás multiplicar tu producción, pero de momento, solamente te ofrezco ayuda… hasta que tú puedas solo…
- Pero incluso pensando a futuro, ni yo solo podré con una carga tan grande, suponiendo que mi producción requiera más terreno, incluyendo la recolección y transporte, necesitaré de mas quien trabaje aquí, y aun sabiendo que no es protegido y no puede alimentarse ni dañar a los huéspedes… nadie accedería a esto
- No estoy del todo seguro si esa perspectiva sea del todo correcta, sabemos bien que esas bestias nacen de estos árboles maduros a la luz de la luna, esto podrá significar que de vez en cuando, varios de ellos simplemente se levantarían y desaparecerían, y si son muchos, tu producción y carga de trabajo disminuirá también, claro, pensando que no afecte tu sustento
- Es un buen punto de vista…
- ¿Algo más que debamos analizar…?
- No se me ocurre nada más…
- A mi si… otro problema probablemente más grande que el tuyo…
- ¿Cuál?
- ¿Nos quedaremos aquí permanentemente?
-. . .
-Lo sé, lo sé… sé que tu plan será algo definitivo, pero tardará en realizarse, y no puedo pasar por alto nada de lo que has mencionado… sabes perfectamente que toda acción requiere de una planificación…
- …y cual será esa planificación? -Dijo entrando en la conversación el segundo leñador-
-Podemos discutirla ahora mismo, será lo mejor para todos, y así sabremos todos la situación -Dijo, también entrando en la conversación, una de las granjeras-
Paciencia, hay que discutir primero los términos de su destino nuevo y pensar cómo sacar ventaja de todo…
¿? - ¡El sol! -gritó uno de los más jóvenes, rompiendo la tensión y haciendo mirar a todos el horizonte- Es el amanecer más bonito -exclamaba-
(. . .)
Todo se detuvo en segundos que parecieron horas…
(. . .)
-Hace tanto tiempo que no admiraba algo así… -Dijo el líder alado-
En esos momentos, la tensión había desaparecido… solo hasta que su atención fuese desviada por la silueta a contra luz de algo acercándose, figura que fácilmente identificaron como uno de los soldados alados volando de regreso, venía a buena velocidad, pero por raro que sonara, brillaba este individuo… al aterrizar ante todos, traía consigo una sonrisa y una pinta de inspiración tal, que su ropa y parcial armadura gastada y brillante era lo que menos destacaba de el…
-¡Agua mi querido líder! -no paraba de repetir mientras se acercaba y se acercaba- ¡He encontrado agua!
Todos sonreían con sorpresa, desde los más jóvenes hasta los 2 grandes leñadores, no lo entendía de momento…
-Señor, detrás de dos colinas… -le faltaba el aliento a pesar de lo feliz que se encontraba- …detrás de dos colinas, un-una planicie… un gran lago… ¡un gran lago puro como las nubes!
- ¡Mejor noticia no hemos de poder esperar! -dijo una de las cocineras-
-Es el destino, nos compensa tan difíciles tiempos… -pensó en voz alta el leñador "Jack"-
-Partimos de inmediato… -exclamo el líder de los alados- lo necesitamos…
-Síganme desde abajo, yo los guiaré…
(. . .)
II
De pronto todo era alegría y una nueva esperanza había nacido, parece que ese alado había encontrado un lago, un lago no muy lejano… un lago… me suena tanto esa palabra… ¿Por qué no puedo recordarlo? No lo sé… pero eso no es lo importante, pues tiempo después, sabría el por qué tal emoción. Cuando todos llegaron al lago, se establecieron sin problemas, todos, sin excepción comenzaron a acercarse y con sus propias vasijas e instrumentos de barro o incluso madera, comenzaron a traer para ellos mismos agua, desde usos como beberla hasta lavar sus vestimentas, alimentos, utensilios de cocina… lo entendí todo tan claramente, el agua es vida y cuidado de todo para ellos, me sentía feliz por ellos, pero poco duro mi expresión antes de notar al alado que descubrió este tesoro conversando con el leñador "Jack"…
(. . .)
-eres el bastardo con más suerte que existe! -exclamaba con humor el leñador "Jack"-
-Ohhh gracias, gracias mi querido leñador -decía en tono de burla el explorador alado-
-En serio, ¡¿Cómo rayos no estas enterado de lo que acabamos de pasar?!
-Ya me conoces, siempre he andado por ahí sin reglas ni horarios
-Siempre fuiste un desconsiderado con tus maestros y aun así sabes cómo vivir por ti solo… no sé cómo lo haces…
-No ha sido fácil compañero, no hasta conocer a nuestro líder alado como yo… ese sujeto sí que sabe lo que es la libertad de tener alas, lo sabe tan bien que me ha entendido…
-…y así es como fuiste nombrado "explorador de nada" hasta el nombre te queda, ja!
-Celoso…? Es el nombre perfecto para alguien como yo
- ¡Eso es porque siempre estas por ahí encontrando nada!
-…y todo al mismo tiempo. -dijo cayendo sobre su espalda para descansar- Vamos, cuéntame de qué me he perdido estos días…
-De verdad no lo sabes? ¿No estuviste con nosotros desde que apareció ese anciano barbado?
- ¡¿Apareció un anciano?! -se levanta de golpe al escucharlo- ¡Si hablas en serio cómo es que ni yo me he dado cuenta de eso!
- Muy buen punto, y hablando de eso, ¿habrás visto esta madrugada unos depredadores a 4 patas y de ojos brillantes pasear en conjunto?
-Creo saber de quienes hablas, pero creía que estaba soñando, ¿eran reales? ¡¿Esas cosas eran reales?!
-Déjame contarte lo que ha pasado… bastardo con suerte.
La anciana que aun hoy nos acompaña nos reveló un secreto horrible de su pasado relacionado con estas -digo mostrando los frutos que comenzaba a lavar- estas frutas están malditas para quien se atreva a asesinar a uno de los árboles que las hace crecer en sus ramas, los cuales en realidad no son árboles, sino los retoños de esas bestias que nacen a la luz de la luna. El anciano que encontramos, deshidratado, pero en excelente forma, llegaría a nosotros desde las mismas raíces que la anciana, de otro pueblo aún más viejo que nosotros, arrasado por los mencionados depredadores. Pero este anciano los conocía a la perfección, mencionando que su vida ha sido luchando por sobrevivir allá afuera, solo. Uno de sus adversarios, como puedes intuir, son esos depredadores. Supo de nuestro error en cuanto vio una acción que yo llevé a cabo, cortar un árbol maduro de donde una de esas bestias nacería días después. Fue necesario, en palabras de ese anciano, que hablara nuestra historia hasta llegar a donde hoy estamos, al retoño del nuevo árbol que planté yo mismo donde el otro yacía. Días después, anoche mismo, seríamos atacados por las bestias en venganza por mis acciones ciegas, las cuales pudieron perjudicarnos a todos de no ser por las instrucciones del anciano. Nuestra historia, que conté al retoño, no había podido ser terminada por mis tareas en este lugar, razón por la cual, al ser invadidos y acorralados, fuimos salvados por la luz de la luna, iluminando el retoño donde debía de nacer un adulto depredador, pero que provocó el nacer de este joven, y más pequeño que los otros, "depredador de madera" para así detener nuestro destino violento por unos momentos, pues había nacido con sed no de sangre, sino de saber, saber el final de nuestra historia inconclusa narrada en mis palabras. Al terminar mis palabras, el anciano barbado dijo algo para mí, un trato con los depredadores, el cual acepté sin opción a cambio que ellos no ensuciaran estas jóvenes tierras. Desde hoy estoy maldito, maldito como un "Jack"
-…y cuáles son las condiciones de ese trato? -dijo lo más seriamente y atento-
-Primero, ya no soy leñador, soy granjero, -dijo mostrando los frutos limpios- segundo, únicamente yo puedo decidir compartir mi nuevo alimento, tercero, tengo prohibido usar la madera de los árboles que nacerán de estos frutos, así mismo, siempre que se vayan, deberé reponer los espacios, tantos como mi sustento requiera, cuarto, desde hoy, yo y mi descendencia portará el nombre "Jack" y, por último, un agradecimiento que aun no comprendo… algo acerca que sólo un "Jack" podrá tener derecho a cosechar una fruta especial del mismo árbol…
-Eso suena como a la mejor temporada de cosecha, algo que pasa como 2 semanas al año, probablemente
-Puede que tengas razón, puede que sea en temporada especial, buena respuesta
-De todos modos, verás que saldrá bien… -dijo antes de relajarse y acostarse en el suelo verde, otra vez-
-Espero que así sea… eso espero… -dijo en voz más y más baja, viendo hacia el fruto que sostenía-
(. . .)
Todo apuntaba que la situación se hacía tan tranquila que olvidar los problemas era la mejor opción temporal, y he pensado también en observar mejor a este soldado alado llamado "Explorador de Nada" admito que ese nombre es bueno, y debe de poseer una muy buena razón para poseerlo, como dicen ellos, no puede ser solo porque encuentra nada, hay algo en el que no le permite estar en un mismo lugar, no lo sé, pero pienso que el sí entiende lo que es la libertad, el entiende las cosas de otra manera
-No sé por qué… pero pienso, que él, o alguien que poseerá su sangre, logrará algo grande, algo que tendrá que ver con sus alas libres, buscadoras de algo, algo que será el todo que siempre no encontró la nada en su buscar…
Por alguna razón no me importó hablar en este momento, solo, salió de mi boca, le obsequié lo que siempre buscaría, tal vez no a él, tal vez no a su hijo, pero será a alguien que poseerá su misma sed.
(. . .)
-Necesitas ayuda con eso? -dijo uno de los hermanos magos a una de las granjeras-
-Adelante, puedes ayudar, tenemos mucho que hacer ahora que estamos aquí
-Es correcto -después de decir eso el joven mago, la granjera que lavaba muchos utensilios de cocina, permitiría ayudarle a realizar la mencionada tarea-
- ¿Puedo hacerte una pregunta, mago?
- ¿Qué pregunta? -decía apenas mirándola, pero sin dirigir su atención total hacia ella-
-Sobre la historia que contó el leñador…
-No quiero hablar de eso -se notaba la tristeza tratando de ser oculta en sus cortas y algo rápidas palabras- hay… cosas que aún no puedo entender del todo
-Te entiendo, debe ser difícil para ti comprender ya por qué el líder alado es tan cuidadoso con ustedes…
- En parte hay verdad ahí, no sabemos controlarnos
- Lo que hacen es demasiado para comenzar, deber-
-…que?
Esa conversación había sido interrumpida sin intención debido a que una de las cocineras pedía desde lejos la ayuda de la joven granjera. El joven mago lo había entendido bien, pero se quedó viendo a lo que lavaba por unos largos momentos, yo podía ver muy bien como el líder alado, sin decir nada, solo veía al joven mago desde una buena posición, tanto el como yo lo observábamos, estaba pensando, estaba quieto… estaba concentrado, o más bien, concentrándose… tratando de mover el objeto con el que lavaba los utensilios, poco a poco perdía mi atención en el líder para darla totalmente al joven mago al costado del río, no pasaba nada, y habría de retomar su tarea antes de darse cuenta que un cuchillo sucio estaba elevándose sólo a lado de él, su sorpresa fue grande pero al apenas voltear, el cuchillo cayó, se había sorprendido casi sin reaccionar, y lo había vuelto a intentar, lo movía pero no lo elevaba, solo por unos momentos vi al líder alado y noté sorpresa en él, mientras que en el joven mago, veía más seguridad, confianza que nacía poco a poco… de alguna manera, dio un paso, un paso hacia el control, paso que dejó corto pues rápidamente se desinteresó y siguió lavando. Al terminar y entregar los utensilios limpios, el líder no estaba desde donde lo veía, se había acercado al lago a tomar agua con una gran vasija y llevársela para lavar sus propias vestimentas y parciales armaduras también.
De todo lo acontecido hoy… sin duda alguna, esto ha sido lo más interesante…
III
Todo transcurría con demasiada tranquilidad hasta que noté al líder alado mirando hacia donde dormía el explorador alado, notándolo dormir agitado, acercándose hacia él, respetando la distancia antes que el explorador despertara de golpe…
- ¿Estás seguro que no quieres hablar de eso? -Dijo el líder con calma-
-No es algo que entienda ni usted ni mucho menos yo mismo… -respondió el alado seriamente-
-Debe de haber alguna razón, algo que no te permite-
- ¡No sé lo que es! -le interrumpió sin tacto- …no puedo entenderlo, simplemente no puedo -decía mientras se levantaba- necesito encontrarlo por ti mismo – y al decir eso, tomo vuelo hacia la nada, alejándose del líder alado-
- …tienes que encontrarlo -Dijo el líder para sí mismo mientras veía al explorador alejarse en el cielo hacia… cualquier lugar…-
- ¿Qué fue eso…? -Dijo en voz baja el leñador Jack, quien curioso se acercaba con lentitud-
- Eso, es algo entre nosotros dos… -decía mientras se alejaba-
(. . .)
Esto tenía que verlo, había decidido seguir al explorador, sin esfuerzo alguno ya me encontraba a la distancia, detrás de él, mientras se direccionaba en pleno vuelo hacia el sol para no ser seguido con la mirada, y para cuando él se cansó de volar, había descendido y decidido descansar en las ramas de los árboles, tornándose pensativo de repente, cómodo pero no en calma se quedaría quieto por todo el pasar del sol, y puedo decir esto pues siempre que regresaba a buscarlo, siempre se encontraba en el mismo lugar, en la misma posición, y en el mismo estado pensativo y no tranquilo, siempre ahí cada vez que regresaba, y digo esto porque no estaba ahí sino con los demás en el lago, solo observando sin escuchar, notándolos conversar, planear, reír… era tranquilizante saber que se encontraban bien, así hasta el pasar del sol y comenzar la noche, mi curiosidad acerca del alado pensativo se tornaba nula, al menos por ahora ya que por sí solo había regresado para descansar con los demás… a todo esto, no pasó nada después de ser el cielo negro excepto una cosa, algo que jamás noté antes y por primera vez hasta donde sabía… uno de los hermanos magos, el mayor, el hermano con vista, se habría escabullido de su tienda para dirigirse hasta el otro extremo del lago, lo seguí en silencio aunque claro sabía que soy inexistente para su percepción y sensación como intuición o imaginación, pero aun así lo seguí hasta detenerse él, acercarme y tomar asiento en el suelo, observarlo traer para sí mismo piedras o ramas y una curiosidad más grande que el lago que reflejaba la punta de la luna apenas… y concentrarse.
El viento era perfecto para enmascarar desde sus pasos hasta sus intentos de levantar una rama al menos, lo intentaba e intentaba, pero apenas podía moverlos, no era capaz de hacer eso tan sencillo, pero era consciente, conocedor de su nivel y suficientemente inteligente para saber cuándo detenerse, cosa que supo cuando hacer y dispersar sus prácticas para evitar sospechas, dio media vuelta para ir a descansar pero un árbol agitó sus hojas… el explorador de nada salió de su descanso y lo vio tan claramente como el mago al explorador, poco después, el explorador llamó al mago a acercarse para decirle lo siguiente…
-Has pensado amigo… -susurraba el explorador- cuál es el motivo de tu curiosidad?
El mago no podía pensar en otra cosa que no fuera el temor y los nervios de ser descubierto o probablemente a futuro, delatado, se notaba en sus ojos…
-Te digo algo -continuó el explorador- no somos tan diferentes, nosotros pensamos fuera de nosotros mismos amigo, lo noto en tu gran curiosidad y búsqueda al tratar, pero parece que no sabes aun el porqué, te digo esto porque yo tampoco lo sé… yo poseo una sed de algo que desconozco y por más que tarto de conocer, no lo encuentro… por eso, busco… busco en mi…
- ¿Qué buscas? -pregunto también susurrando el mago-
-No lo sé ni yo mismo…
- ¿Por qué me cuentas esto?
-Porque quiero que tú también lo hagas, tal vez podamos ayudarnos mutuamente… si necesitas algo, cuentas conmigo… -dijo antes de retroceder y regresar a lo alto del árbol donde descansaba-
El mago, pensativo, mientras se dirigía de regreso a su tienda, se preguntaba a si mismo algo… o eso intuía, al menos hasta verlo entrar en su tienda…
(. . .)
Desde esa noche, el Mago y el Explorador alado eran amigos…
Fin del Capítulo 11
