Saludos bonita gente. ¡Llego el Kyman! ¡Eeeh, por fin ome, casi que no!... se dirán muchos de ustedes, y sí, eso mismo me digo yo. Así que vamos a ello. Espero les guste c:


Faltando cinco minutos para las 8 am del sábado Kyle esperaba fuera de su casa, muy puntual Cartman dobla la esquina, Kyle se acomoda la mochila a la espalda, grita– ¡Adiós! –dentro de la casa y cerrando la puerta, corre hacia la bicicleta y alcanza a Cartman tomando carril justo detrás de él.

– Hey culogordo. –saludo sonriente.

– ¿Qué hay judío? –el trayecto fue silencioso, llegando a su destino pasadas 2 horas y 40 minutos para un total de 30 km que fácilmente Cartman hubiese recorrido en hora y media pero que por consideración a su compañero su paso fue lento. Ahora solo restaba un camino de tierra que no tomaba más de 5 minutos, este lo subió parándose en la cicla para aprovechar mejor la fuerza, por lo que Kyle le arremedo para no quedarse atrás. Llegaron al lugar y al bajarse de la cicla Kyle, respirando agitado, tomo su tarro de agua pero este se resbalo cayendo al suelo, se inclinó a recogerlo y de pronto sintiendo como toda su sangre parecía agolparse en su cerebro, lo que le hizo tambalear, para su suerte Cartman estaba pendiente y gracias a sus reflejos actuó rápido– ¡Woah Kyle! ¿Qué paso? –inquirió sujetándole antes de que se estampara de frente contra el piso.

– No sé, –respondió con voz moribunda– me sentí mareado. –Cartman le movió con facilidad, como si se tratase de un muñeco de trapo, lo cual asombro a Kyle, de inmediato le sentó en el suelo con las piernas extendidas ubicándose junto a él, rodilla al piso le brindó apoyo para su espalda contra su otra pierna flexionada.

– Toma, bebe un poco de agua. –obedeció– Ha sido mi culpa, no debimos subir esa loma de esa manera, hubiera sido mejor caminar.

– No te preocupes. –trataba de tranquilizarlo, al parecer por la expresión en su rostro estaba más asustado que él mismo.

– Demonios. –maldijo por lo bajo mirando a la nada.

– Cartman… –giro sus ojos cargados de preocupación y un poco de ira– me están zumbando los oídos. –expresó–"¡Mierda! ¡Maldita sea! ¿Esto va en serio? Estúpida salud."–pensó Kyle.

– Estas empalideciendo, ven, acuéstate. –Cartman paso su mano por detrás del cuello de Kyle, y éste sintió un escalofrío a través de su columna vertebral al contacto de los dedos en su nuca, los que le dieron soporte, retirando su pierna apoyo su otra mano al otro lado del cuerpo de Kyle para no caerle encima y estriparlo, éste instintivamente se aferró de ese brazo causando una reacción similar en Cartman, quien ante este turbio sentimiento se quedó allí pasmado, apoyado en su brazo extendido mirando el origen de su reacción y luego a Kyle quien permanecía con los ojos cerrados y apretados. Estuvieron así hasta que Kyle abrió sus ojos, al encontrarse y hacerse consiente de la posición en la que estaban se sintió incomodo, soltando su brazo se tapó el rostro con las manos frotando sus ojos. Cartman se incorporó quedando sentado a un costado de su amigo– ¿Mejor?

– Sí, ya. Ya estoy mejor.

– Jesús, creí que morirías otra vez judío bastardo. –comentó Cartman, rieron nerviosos, rompiendo un poco el hielo.

– No te daré ese placer gordo idiota. –replicó dando un débil golpecito al hombro de su amigo.

– ¿Desayunaste bien?

– Solo un poco.

– ¿Un poco? Pero que mierda. Te advertí que desayunaras bien, ves lo que pasa cuando no me haces caso. –Cartman tomo los bolsos y cascos, se dirigió a las bicicletas, y acomodo todo al pie de un árbol. Kyle permaneció mirando al cielo a través de los árboles, escuchando el sonido tranquilizante de la cascada que llenaba el lugar y le invitaba a reflexionar un poco sobre su vida y sus relaciones, en especial la asociada a la escena que acababa de pasar.

– "¿Por qué tanta amabilidad? ¿Y que mierda con el extraño comportamiento entre ambos?" –se cuestionaba.

– ¿Te quedaste dormido? –proclamó a lo lejos Cartman.

– Quizás sí, estoy dormido despierto… un ambulante diurno. –comentó sonriendo para sí, mientras se levantaba del suelo.

– Ten, come algo. –atajo en sus manos un pedazo de pizza, Kyle le miro con ojos incrédulos– ¿Qué? Es casi medio día. –sin rechistar más Kyle empezó a morder la pizza a pequeños bocados mientras que Cartman ya iba por la tercera porción, Kyle rió.

– Cálmate culo gordo, nadie te a quitar. –el susodicho lo miro serio masticando más despacio.

– Creí que el apurado serias tú por entrar al agua, judío.

– Ya llegara el momento, no hay afán, y ¿es que tú no piensas nadar? –le devolvió el tuteo.

– No.

– ¿Cómo no?

– Que no, pues no, y punto, ¿qué eres imbécil? No nadaré en aguas contaminadas con juiditis.

– Lo que sea. –comentó Kyle rodando sus ojos– Más imbécil otro, si piensas perderte esa delicia. –y comiéndose el ultimo trozo de pizza, se puso en pie para quitarse la camiseta, dejando al descubierto su sudoroso pecho, el cual Cartman se quedó observando, no sin pasar desapercibido, Kyle se aclaró la garganta haciendo que el otro le mirase a los ojos, cayendo en cuenta de que lo había pillado, se sintió ruborizar un poco ante esos ojos reprochadores, por lo que desvió la mirada.

– Para mí esta es "esa" delicia. –dijo levanto la pizza en honor.

– Dios, que calor el que hace. –comentó Kyle cambiando de tema, mientras se desparramaba sobre la fresca hierba.

– Pues entra de una puta vez al agua judío idiota.

– No es así de sencillo, primero hay que climatizarse y descansar un poco de la actividad en la bicicleta o podría darte un calambre. Además de que esta hierba se siente jodidamente bien, deberías intentarlo. –comentaba mientras se abrazaba al suelo sonriente.

– Eh… no lo creo, –le miraba extrañado– no seas un hippie salvaje Kahl.

El tiempo transcurrió tranquilo en el silencio del momento, Cartman permanecía recostado contra un árbol y Kyle abrazado a la tierra. Cada uno con los ojos cerrados, su respiración se hacía lenta mientras entraban en un estado de meditación, cada cual sin saber del otro, se acompañaban sin siquiera importarles. No se sabe cuánto tiempo permanecieron así hasta que Kyle hablo.

– ¿Salvaje? –Cartman no se inmuto en abrir los ojos y mirarle, lo cual le hubiese servido para defenderse– esto es salvaje –pues Kyle se abalanzó sobre él tacleándolo por un costado dejándole de bruces sobre la tierra, mientras éste rebuznaba en desconcierto el otro reía incontrolable.

– Mierda Kyle me robaste la paz, insolente hijo de puta. –volteándose boca arriba le busco para propinar su golpe de respuesta, pero Kyle fue más rápido y se escabullo– Eso, huye judío cobarde.

– Tú eres el gordo cobarde, que le teme al agua. –seguía burlándose entre risas.

– Cierra tu puta boca. –empezaba a sulfurarse en serio, corrió en dirección a Kyle, y éste rápidamente emprendió carrerilla también, pero avanzaba lento por la desconfianza a la estabilidad del suelo, más Cartman podía confiar en la seguridad que le brindaban sus zapatillas especiales para estos terrenos, por lo que consiguió alcanzarle con facilidad, arremetiéndole, amos cayeron al suelo, pero con Cartman encima de Kyle, haciéndole morder el suelo.

– Mierda, culón, no es para tanto. –se quejaba Kyle, tratando de quitárselo de encima, era Cartman ahora quien reía al caer de espaldas al suelo al lado de su amigo.

– Lo que sea con tal de callar esa pagana boca judía y sucia. –replicó riendo. Ambos se quedaron acostados contemplado el cielo, seria cerca del medio día, el sol brillaba en su máximo esplendor, causando que el aire se volviera denso y pesando, y tan solo con esa simple persecución, a Cartman le brotaba el sudor de la cabeza.

– Ya no lo aguanto más. –Kyle se puso en pie, se dirigió a donde estaban las cosas, desprendiéndose de sus zapatos, quedando en pantaloneta amenazó– Vamos gordo estúpido, no me hagas patearte el culo y lanzarte al agua. –al ponerse de pie sintió alguien detrás de él, respirando en su cuello, se sintió estremecer.

– Hazlo. –le susurró al oído– Oblígame. –sugirió– Ya quisiera ver eso. –murmuro sutil e incrédulo.

– "Esta es otra prueba más, puedo jurarlo." –pensó Kyle, quien tomo aire y lo contuvo. Puede que estos jueguitos no le gusten mucho, pero es que rara vez se han presentado, siempre por casualidad y dejándole en el limbo, mas últimamente se venían presentado seguido, y no podía evitar sentir curiosidad sobre lo que hay más allá.

– "¡Diablos!, ¿qué dije?" –pensó Cartman, quien por su parte en ocasiones como esta no se podía contener y sus acciones encadenaban estas situaciones que ponían al filo todos sus razonamientos, sentimientos y anhelos.

Kyle se giró sobre sí, encontrando sus ojos con los de él, pocos centímetros separaban sus rostros, le miraba profundamente, como tratando de hurgar en sus pensamientos, sus manos se movieron casi que por ellas solas, quizás una manera de responder ante ese sentimiento raro en el estómago que empezaba a crecer, tomaron la camiseta de su compañero y la fueron deslizando lentamente hasta llegar a la altura de su pecho, esperando a que Cartman accediera a continuar, y así fue. Subió sus brazos y camiseta fuera, aun así el calor era casi palpable.

Kyle le dio la espalda y busco adentrarse en el agua, Cartman desprendiéndose del resto de su ropa quedando también en pantaloneta le siguió, pero solo hasta donde podía sentir la tierra en sus pies sin que el agua sobrepasara su cuello, mientras que el otro yacía nadando como un pez por el lugar, y al ver a Cartman atascado se le acerco.

– Vamos, ¿qué esperas? –le invitó.

– No puedo.

– Claro que puedes, no seas idiota. –se acercó– ¿Qué no estabas en clases de natación? –puso sus manos sobre sus hombros apoyándose ligeramente.

– Fue hace mucho, me salí pronto porque no me gustaba que la mantuvieran meando y me hicieran nadar al estilo maricona. –se retiró.

– Es mariposa, no maricona. –rió– ¿Qué no confías en mí? –preguntó Kyle, Cartman se detuvo– Yo confié en ti, ¿recuerdas? –conectó sus miradas– y todavía lo hago. –confesó. Cartman empezó a regresar lentamente– ¿Por qué dices que no puedes?

– No se trata de eso, es solo que… –respondió sin darle cara, suspirando profuso y sonoro– no sé nadar. –confesó pesado. Kyle no pudo hacer más que reírse. Cartman se quedó petrificado hundiendo su cabeza entre sus hombros ante las carcajadas de su amigo, pero luego todo fue silencio, solo el suave murmullo del agua precipitándose y el ulular del viento.

– Vamos, bola de grasa, seguro flotas, –Cartman le miro con el ceño fruncido– acércate para que puedas lavar la arena de tu vagina.

– ¡Ya cállate judío bastardo! –exclamó alejándose nuevamente, Kyle salió tras de él deteniéndole por el brazo.

– Está bien, no me burlo más, pero ahora de verdad quiero enseñarte a nadar, sería algo bien singular, un acontecimiento que solo se ve una vez cada mil años. –explicaba Kyle sonriente. Cartman le miraba imperito a los ojos pero poco a poco fue adentrándose de nuevo al agua.

– Jódete judío de mierda.

– Es muy sencillo. –comentaba Kyle haciendo oídos sordos a esas palabras– Solo mueve los brazos y piernas hacia adelante un poco encorvadas, así. –dijo imitando el movimiento fuera del agua.

– Como un marica. –comentó y Kyle rodó los ojos.

– Vamos inténtalo. –se quedó esperando, empujándole con su mirada, con los ojos bien abiertos y asintiendo continuamente mientras Cartman lo miraba escéptico, hasta que se dio a la tarea o si no se quedarían allí estancados, pues Kyle resultaba una persona persistente.

– ¿Así?

– Eso es, ves que fácil, ahora, alcánzame si puedes… marica. –esta última parte la susurro en su oído, en una acción peligrosamente rápida y cercana; riendo se clavó en el agua, Cartman lo pensó un instante pero no dudo en salir tras de él para defender su honor y achacarlo a punta de insultos como siempre; dudo en el borde de su seguridad, busco los ojos de Kyle que lo observaban expectantes.

– Aquí voy pendeja rata pelirroja. –tomo una bocanada de aire y se aventuró nadando como mejor podía siguiendo las indicaciones antes recibidas, sin despegar los ojos de Kyle los cuales se iluminaron en alegría.

– ¡Muy bien Cartman! –alentaba al personaje que poco a poco se acercaba, hasta finalmente tenerle cara a cara.

– Te atrape… –dijo entre risas algo falto de aire, acerco sus labios al oído de Kyle– marica… –y abalanzando sus grandes brazos sobre los hombros del otro, le hundió.

– ¡Oh no! El monstruo de la cascada-ness. –replicó Kyle al salir.

– Eh… dame… como 3.50. –ambos cuerpos se contorsionaban en carcajadas. Kyle sentía algo extraño en su pecho al escuchar una risa tan sincera por parte de Cartman, quien se acercó de nuevo y pasándole un brazo por el torso le aprisiono.

– ¡Auxilio! ¡Ayuda! –exclamó, siguiendo el juego de drama que a Cartman suele gustarle tanto, mientras permitía que éste le empujase, no sin su misma ayuda por supuesto para poder continuar con el "juego", hasta la orilla. Una vez pies en tierra Cartman imprimió más fuerza a su acción, por lo que sus pies tropezaron, enredándose trataron de mantener el equilibrio en vano, pues terminaron zambulléndose en el agua poco profunda. Luego de un momento sin que Cartman se asomara fuera del agua, fue cuando Kyle, que permanecía tendido de espaldas entre la tierra y el agua en la orilla, se preocupó un poco– ¿Cartman? –le llamó, fue cuando noto unos ojos café claros encontrados con los suyos, empezaron a acercarse lentamente. Éste sonriendo comento– ¿Qué? ¿Ahora eres un Caimán?, ¿entiendes? Cai-mán. Haha. –se partía de la risa mientras su amigo saltando fuera del agua se lanzaba sobre él proclamando gruñidos y risas, le aprisionó con su cuerpo para hacerle cosquillas, presionándole entre las costillas con sus dedos con lo cual Kyle se retorcería bajo ese formidable cuerpo, ahora que lo reparaba de cerca; riendo excesivamente busco devolver el ataque arremedando la acción, a lo que Cartman respondió poniéndose tenso, haciendo un esfuerzo por soportarlo y no retirarse, tratando de concentrarse entre las risas que le provocaba.

– Ya… ya. –pidió Cartman deteniéndose y quedándo apoyado en sus codos sin retirarse de su posición mientras recuperaba el aire respirando arduamente sobre el cuello de Kyle, quien también exhalaba su aliento sobre los hombros de su compañero, con quien se cruzaban sus piernas.

Cartman, volviendo su rostro miro profundamente aquellos ojos ámbar que lo hacían perderse en un sueño despierto. Kyle le miro también y no podía soportar más esa presión en el pecho, esa agonía en el estómago, ese vértigo de la cercanía incomoda, por lo que instintivamente puso una mano sobre la mejilla de Cartman inclinando levemente la cabeza, con un destino como única salvedad.

Ante este gesto, Cartman se sintió levemente mareado pero lento y sin despejar sus miradas fue descendiendo su rostro hasta que sus labios se encontraban a escasos milímetros, Cartman que no parpadeaba fue testigo de cómo Kyle cerraba sus ojos y sus labios se partían sutiles, éste le arremedo al cortar la poca distancia que los separaba, uniéndose en el más tierno beso, concentrados el uno en el otro, alejados del resto, sin importar la cantidad de malos ratos que en el pasado hubieran acontecido y que a lo mejor eran estos lo que al final habían sido los causales casuales de sus venturas, y de los sentimientos que poco a poco al pasar de los años han florecido hasta estos momentos.

Un instante perfecto, y como dicen por ahí, del odio al amor hay un paso… y viceversa.


Sé que antes o después de realizar actividad física no es muy recomendable comer, pero yo soy una de las que, a veces, llego de la calle en la bici y me como lo que se me atraviese… literalmente ._. Entonces será… que en esta atravesada ese par se comen… figurativamente… Uy gas... que guache sonó eso, creo que le estoy restando ternura al cap, mejor me callo ya. :X Ah, verdad, los comentarios...

Coyote, me cambie el nombre, porque "Just-a-human-being" Lo encontré innecesariamente largo y me iban a hacer una dedicación, así que preferí cambiarlo por algo simple, como yo c: y la imagen pues, ese es mi personaje en el juego de South Park: The Stick of Truth, solo que vestido como esclavo :K Y sí, en el cap anterior me salio algo muy idealizado del amor, pero estaban haciendo algo así como teatro, so... y además de que todo puede pasar en SP.

Luis, Butters lo beso porque no sabia nada del diablito que tenia escondido Pip. Y claro, Damian no apareció aquí, pero fue nombrado, cuando aparezca, ahí si sera un alboroto. Y es posible que Pip muera, para entrar en coherencia con la serie, (T-T), pero no sera a golpes.

Phantom, Marjorine says: "Bitch I'm fabulous." xD Nos leemos pues :D