La desgracia del príncipe Capítulo 12.
Nada me pertenece, salvo los personajes fuera del canon de Harry Potter, los personajes reconocidos y los lugares del mundo mágico son propiedad de JKRowlin y la Warner, los lugares del reino unido mencionados le pertenecen a ese pueblo.
No gano nada más que la satisfacción de alejar a Severus Snape de Lily Evans.
Amor y aventuras. (Amor a Primera Vista Pte. II)
Draco se movía sigiloso hacia su sala común, había pasado la noche entera fuera de ella con las mellizas Hufflepuff Alice y Vicky, ellas eran sus amigas, aparte de ser sus confidentes, ellas sabían que él apoyaba a los mortífagos, pero no de corazón sino por compromiso familiar.
Alice era una chica de cabello platinado, piel pálida y algunas pecas en su rostro, un cabello en apariencia liso, pero ondeado al final, en las puntas, dándole un aire aristocrático, Vicky por su parte, era de cabellos y ojos color entre miel y chocolate (castaña, para no darle tantas vueltas) de piel clara y no tan pálida como Alice, ambas disfrutaban leer, escribir, dibujo mágico y los duelos, amabas habían sorprendido al profesor Snape que las había encontrado en un duelo amistoso a orillas del lago, con los dos únicos testigos que ese lugar les ofreció: el calamar y el profesor de Pociones.
Severus las vio en más de una ocasión y nunca decía nada, solo se recostaba en un árbol viejo, árbol que había compartido en sus ratos de estudio con la señorita Lily Evans, a observar, los duelos le brindaban entonces él siempre había agradecido que salvo la señorita Granger en una ocasión, nadie más conocía el árbol donde él se recostaba en sus ratos libres, los pocos de los que gozaba.
Severus se había asombrado de la rápida conexión de las chicas con Draco, por supuesto que su máscara de frialdad no dejo que ninguno de ellos lo notara, al parecer, Draco ya sabía que eran mestizas y no las había rechazado por ello, esto había hecho que Severus diera un respiro al saber que Draco Malfoy no era tan imbécil como Lucius, pues él hasta había descubierto que Draco tenía sentimientos hacia la señorita Granger, que la trataba mal para mantener las apariencias, cosa que él también hacia, a veces le daba miedo pensar que Draco estaba aprendiendo de los dos más cercanos al señor tenebroso, Bellatrix y él, la verdadera amenaza a la vida del chico era eso, sus dos maestros particulares en la mansión Malfoy, sus mentores, una loca y un asesino silencioso.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Severus aún no entendía porque debía quedarse en la enfermería, él se sentía bien, pero Pomfrey estaba segura que sería problemático meterlo a alguna de las casas, en pocas palabras, lo estaba cuidando de Albus, también estaba el caso de esa chiquilla que lo había encontrado, era hermosa, sin ser bella, parecía una chica corriente, con enormes dientes frontales, un cabello enmarañado y un sabelotudismo exagerado, le recordaba a Lucius, de seguro habrían sido novios si se conocieran y él nuevamente se quedaría sin nada, Pomfrey le había hablado algo acerca de su extraña aparición en su mundo muchos años más adelante, le había dicho que era debido a la poción que su abuelo Manfred le había dado, así que Severus si volvía hablaría de ello con su abuelo en la reunión en la casa de Abraxas, donde se reunirían en un par de días.
Por su parte en la sala común de gryffindor Hermione estaba que echaba chispas, estaba encerrada en la torre sin poder salir por orden de Minerva McGonagall, la subdirectora la había castigado luego de su "sorprendente imitación de los exabruptos del profesor Snape" según la bruja, ella no había hecho semejante cosa, solo se había molestado con Ronald porque este le había dicho devoradora de libros, eso sí, el pelirrojo jamás agradeció que gracias a esos libros y su insistencia por devorarlos ella había salvado a sus amigos (o guiado al menos) en estos años anteriores y estaba segura que ambos la necesitarían aún más en los años venideros, solo esperaba que la jefa de su casa, fuera consciente que madame Pomfrey le había solicitado su presencia en la enfermería para ayudarle con algunas cosas ya que ella estaba involucrada (de manera circunstancial) en el accidente del aula de Pociones que había terminado con este en san Mungo, ahora bien ella no había escuchado que sacaran a alguien hacia dicho hospital mágico.
Está bien señorita Granger, los chicos me han contado todo (que estoy segura que no lo es todo, pero para que insistir, luego los castigare) lo que paso y la causa de su exabrupto, insisto, usted es muy parecida al profesor Snape cuando era de su edad – dijo una Minerva con un ligero dolor de cabeza ¿podría Hermione ser consciente de todo el lio en el que estaba envuelto?
Profesora, ¿puedo hablar con usted mañana después del desayuno? – dijo una tristísima Hermione a su profesora, mientras jugaba nerviosa con sus propios cabellos.
Bien Hermione, te espero a primera hora en mi despacho – contesto Minerva mientras se alejaba de la castaña que ya dejo de retener la respiración.
Veo que saliste bien librada, deberías enseñarme como se hace Hermione – dijo Ronald apareciendo sabrá merlín de donde, como quien olvida que fue por su culpa que Hermione exploto, eso sí, sin darse cuenta que una vieja bruja lo observaba (McGonagall no se había marchado aun, solo había abandonado el área de visibilidad de los chicos mas no la de Hermione) – creí que la profesora McGonagall te haría estofado de Hermione – dijo en su ocurrencia que, como es costumbre, estaba relacionada con comida.
Joven Weasley, ¿Por qué no me sorprende su inoportuna intervención? – dijo una molesta Minerva a Ronald mientras abría el retrato y abandonaba la sala de los leones.
Hermione abandono unos minutos después la sala común dejando a un desconsolado Ron Weasley llorando a mares al haber quedado petrificado como Dios manda, con un hechizo perfecto de Hermione. Minutos después ella se encontraba trocando a la puerta de la enfermería.
Pasa Hermione – dijo una sombría Poppy Pomfrey a una asustada Hermione que no supo de donde le apareció tanto temor a entrar a esa zona de Hogwarts donde sabia Neville pasaba seguido.
Gracias señorita Pomfrey, ¿él está bien? –pregunto inocente e inconscientemente una preocupada e impresionada Hermione a Pomfrey haciendo referencia a Severus, que siendo un niño, para ella era Tobías, así a secas.
Esta descansando, él ha preguntado mucho por ti – respondió Poppy, mientras tanteaba las aguas en las que se estaba sumergiendo.
¿Sabe algo del profesor Snape? He oído que está en san Mungo ¿se encuentra bien? –pregunto una afligida Hermione por su profesor favorito, aunque ella no lo demostrara.
Creí que preguntabas por Tobías –dijo Pomfrey a manera de recriminación, pero noto el sonrojo de Hermione y eso le dio a entender que la primera pregunta si tenía que ver con el niño que ella tenía ocupado en su oficina, ya que en la segunda ella preguntara por el profesor Snape ya era común pues ella había notado desde un principio la atención tan diferenciada que la castaña le prestaba al profesor.
Pues, si en un principio, pero no olvidemos que el profesor también fue víctima de este accidente que yo cause.
¿sabe tu maestro de Pociones que te preocupas por él? – Pregunto Tobías, mientras aparecía de atrás de Pomfrey fresco como que nada, pues él ignoraba por mucho todas las situaciones que les tocaba vivir a diario en el aula de Pociones.
¿Qué haces en una conversación de mujeres Tobías? – ataco Pomfrey ganándose un resoplido de este que más parecía atareado y agotado cuando lo echaban de una conversación que cuando estaba trabajando.
Nada, solo quería estar cerca de ella, ¿sabías tía que ella es un ángel disfrazado de humano? Ella es lo más cerca del cielo que nunca estaré, y si algún día debo volver a mi casa, tratare de escapar para no volver a vivir sin ella – dijo un envalentonado y a la vez enamorado Severus a Pomfrey, realmente ni siquiera el propio Severus sabia porque lo había dicho, así que Pomfrey decidió guardar silencio.
Tobías, pero si apenas y nos conocemos – dijo Hermione, mas roja que un tomate, dando a entender que para ella era interesante saber que alguien se fijaba en ella, estaba un chico rondándola, ese era Vicktor Krum, un apuesto joven del colegio Durmstrang que había venido a Hogwarts en busca del trofeo de campeón del torneo de los tres magos – y estoy segura que no tenemos nada en común.
Pues eso no lo sabremos, pero si te puedo decir que he leído unas tres docenas de veces el libro "la historia de Hogwarts" – ataco Severus, esperando que la chica le hiciese un tipo de burla por ser tan sabelotodo, cosa que hasta los propios Slytherin tenían a mal.
Pues yo llevo tres años enteros acá, este es mi cuarto año – dijo Hermione dejando asombrado a Severus – y6 lo he leído más veces que tú – dijo Hermione en tono de burla, ya más relajada y tranquila.
Bueno, aun me faltan dos años para pulverizar tú record, así que no cantes victoria aun niña – dijo Severus siguiendo el juego de Hermione, olvidándose por completo de la presencia de Poppy quien decidió alejarse y dejarlos a solas un momento ¿Qué maldad podrían hacer una niña de esa edad con un niño como Severus?
Realmente esa mañana era hermosa, el sol brillaba muy feliz sin ninguna nube que lo tapara y a pesar de que se había pronosticado lluvia según Arthur Weasley quien seguía de cerca los canales del clima muggles.
Severus estaba que se lo llevaba el rio, esa mañana al despertar ella ya no estaba en la enfermería, él a diferencia de ella, no podía bajar al gran comedor pues no era reconocido por el director como u alumno activo de Hogwarts, era como si fuera un bicho raro, una especie de basilisco que podría petrificarlos a todos sin un que, ni un para qué.
Hermione estaba feliz. Ya se había bañado, puesto su uniforme e incluso había pedido consejo no Ginny sobre cómo arreglarse el cabello y un poco de maquillaje, cosa que a la pelirroja parecía no molestarle, sino más bien era como estar en su propio paraíso mental, hablando de coqueterías, amor, citas y chicos, Hermione no supo donde fue que la conversación se desvió de una simple opinión para bajar y verse más linda a una sorpresiva sesión de consejos sobre conquistas y coqueterías, cosas para la que su privilegiada mente no estaba preparada.
Estaba por salir con rumbo al gran comedor cuando una mano se posó sobre su hombro y le hizo girarse, era Ronald con una situación apremiantemente ridícula como de costumbre pero dispuesto a hacerle perder su tiempo y temple ¿o no?
No lo has olvidado verdad? – pregunto Ronald a Hermione mientras miraba a Harry hacerle señal de aprobación pues ambos temían que ella lo hubiera olvidado.
Lo había olvidado, gracias Ronald – dijo esto último entre dientes asegurándose que Ronald supiera que más tarde ella ajustaría cuentas con él.
Ok, pero apresurate o no alcanzaras a desayunar – esta vez fue Harry quien la sorprendió llegando de la nada a darle apoyo moral a su pelirrojo amigo.
Muy bien chicos, me retiro, los veo en el gran comedor, debo apresurarme o la profesora McGonagall no me dejara salir bien librada de esto, gracias, realmente no sé qué haría sin ustedes – dijo esto mientras los abrazaba y se alejó de ellos, saliendo por el retrato y dejando a sus amigos asombrados por lo fácil de su cambio emocional, cosa poco común en ella.
¿le pasara algo a Hermione Harry?
No lo sé, Ron. Deberías preguntarle, quien quita y recibas la respuesta que necesitas.
No gracias amigo, las mujeres por momentos son difíciles de entender.
Dejen de juzgar a Hermione, ella está feliz porque al parecer tiene una cita ¿o acaso no notaron lo hermosa que se ve con ese cambio de look? – decía una feliz Ginny al ver tan de cerca a Harry pero notar que su hermano tiraba la baba y la comida por una castaña que se seguro iría a verse con alguien más, después de todo su hermano le había hecho el desplante.
¿tú sabes con quién? – pregunto Ronald quien aunque jamás lo aceptara, celaba a Hermione.
No, además vamos caminando o no encontraremos desayuno cuando lleguemos al gran comedor.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Draco parecía ser muy feliz, después de todo no había nada mejor que hacer, que escaparse con sus amigas favoritas, estaba en sábado y las visitas a Homesgade estaba permitidas, él iba acompañado de las mellizas, pero se molestó un poco más abajo al notar que la amiga de Potter iba acompañada de Pomfrey y ese niño Squib que se decía era sobrino de Pomfrey, aparte de verla más arreglada que de costumbre, más hermosa.
Deja de mirarla y acercate a ella Draco, o te quedaras a vivir con lo primero que encuentres, y creeme eso no es bueno –decía Vicky a Draco mientras trataba de hacer que este dejara de verla a ella y a su hermana para centrarse en la chica que le gustaba, así, entre susurros llegaron al último a Homesgade, pero al llegar Draco se3 asusto con lo que vio, a un lado estaba Pomfrey protegiendo con su cuerpo a ese niño y a la castaña amiga de Potter, más adelante su padre Lucius estaba con la varita en alto enfrentando a Bellatrix Lestrange, su tía.
Si, lo sé, muy corto y tarde un siglo, no daré excusas, solo espero les guste hasta la próxima.
