Jo el último capítulo, se m ha pasado volando, ya no es muy largo por eso será. Bueno aquí os dejo con el último capítulo, pueden comentar si quieren y dedico este último capítulo a los lectores y fans de LuNa.


CAPITULO 13 EL FINAL DE MUCHOS.

La pelirroja se recostó en la mullida cama de la enfermería, con los ojos entrecerrados empezó a pensar en todo. En lo valientes que fueron sus nakamas al ir a rescatarla hacia un ser del nuevo mundo, en la preocupación y el cansancio que se forjaban en sus rostros. En Yuiky la malévola sonrisa de su rostro, el olor a tabaco y frialdad que transmitía, en su sangre fría que tenía hacia sus tripulantes. ``Eso no es de ser un buen capitán´´ era el pensamiento de la navegante que no cesó al recordar que Yuiky no era su capitán sino un chico amable, simpático y capaz de dar la vida por sus nakamas y por cumplir la promesa que le hizo a Shanks una vez. Solo recordar la sonrisa de Luffy le hacia recorrer un escalofrío de pies a cabeza y que se le forjara en su joven rostro una profunda y amplia sonrisa.

Pero mal que le pesara a ella, sus parpados empezaron a bajar en dirección al suelo, su vista se nublaba y ya no podía pensar en nada más, había dejado de controlar su mente para dejarla llevar, al mundo de los sueños. ``Donde podía ver a sus nakamas todos juntos, volviendo a sonreír surcando los mares y buscando el one piece que tanto ansiaban en encontrar y que gracias a él pudieron reunirse todos como en una familia unida. Tanto con sus broncas como sus desdichas y sonrisas. Eso es lo que eran nakamas hasta la muerte.

Mientras Robín ya se había reunido con sus nakamas dentro del acuario, parecían bastante tensos, las ojeras que le cubrían sus rostros se le hundían en los huecos de los ojos, bastantes moratones se mostraban pero no por eso estaban preocupados, solo en una cosa, en la información que les traía la arqueóloga.

-¿Qué Robín? ¿Ya se encuentra bien?-pregunto el peliverde.

-Parece que se encuentra bastante bien, solo necesita un poco de reposo para recuperar las energías.

-¡Que alegría Robín-chan me has dado!- decía el rubio con corazones en los ojos- ¡Que bien que mi Nami se recupere pronto y pueda volver a verla como todos los días!

-Mientras tanto tendremos que encargarnos de su puesto como navegante, por lo menos hoy- repuso la morena.

-Tendremos que hacerlo onii-chan- dijo el Cyborg- Pero ninguno somos navegantes ¿Cómo vamos a poner rumbo al barco si no sabemos hacerlo?

-Yo se alguna que otra cosa de navegación cuando estuve con cocodrilo. Podría encargarme durante un día no creo que por un día sea tan difícil.

-Eso está bastante bien pero creo que tendremos que cooperar todos Robín-swam digo… Robín, no haré que cargues con la responsabilidad de Nami tu sola- dijo el peliverde.

-Aunque me cueste decirlo el cabeza de marimo tiene razón, es demasiada responsabilidad.

-Gracias minna- su mirada de agradecimiento llegó hasta los ojos de sus compañeros- Gracias Zoro- la arqueóloga delante de sus compañeros, le dio un beso en la mejilla a su espadachín.

El rubio ardía de ira, Brook y Chopper no podían para de reír y Ussop intentaba controlar al cocinero que intentaba abalanzarse hacía su compañero.

-Marimo…

-Te he dicho que pares de hacer fuerza, con esas, no vas arreglar nada- El rubio aflojó su puño y con una mueca de rabia asintió a regaña dientes.

-Ese marimo… me ha quitado a mi arqueóloga-san no puede ser más rastrero.

Las mejillas del espadachín se volvieron del mismo color de las amapolas al florecer en plena primavera.

-Eh… Robín ¿Qué haces?- Le preguntó medio a tartamudeos.

-Darte un beso- le dijo secamente y con una sonrisa pícara en su rostro.

-¿Eh, porque aquí? ¿No te importa que nuestros compañeros estén aquí?

-Estuve esperando durante mucho tiempo, quería demostrarte el mismo aprecio que tienes tú por mi- le dio otro pequeño beso en la mejilla.

-¿Zoro porque tienes esa cara?- preguntó el renito nada más entrar en la sala-¿Tú también te encuentras mal? ¿Tienes alguna enfermedad que no me hayas contado?

-Creo que precisamente una enfermedad de las de gripe no tiene. Más bien es una enfermedad que te afecta directamente el corazón- dijo un profundo Franky.

-¿Cómo es que estás mal del corazón?- decía horrorizado-Un médico, necesitamos un médico inmediatamente, a no… pero si soy yo.

-Chopper no te alteres no es nada físicamente, más bien es psicológico. Es de un tema bastante delicado- le informó Ussop.

-¡Ah, bueno! Por un momento me habías preocupado, mientras no sea físico ni nada peligroso no habrá problema, aunque no entiendo muy bien que es ese tema tan delicado que me dices Ussop. Pero bueno eso da igual- algunos interrogantes le aparecieron en su pequeña cabeza peluda- He dejado a Luffy en su habitación, nada más ver que Nami se había despertado cayó redondo al suelo, además hoy tiene la guardia y quería dejarlo descansar.

-Ya sabemos como es nuestro capitán no querrá que ninguno de nosotros le reemplace la guardia.

-Esperemos que le vaya bien esta noche y no se coja ninguna pulmonía o algo parecido- dijo el doctor.

-Seguro que con esta siestecita que se va a echar podrá aguantar la guardia perfectamente, además es nuestro capitán ¿Qué le podría pasar una noche tranquila como esta? Seguro que la pasará como las demás. No hay nada de preocuparse- expresó el peliverde.

-Le prepararé una bolsa con comida para que consiga algo de fuerzas durante noche y así, no me robe nada de la despensa- dijo el cocinero avanzando hacía los fogones con las sartenes en sus agrietadas y fuertes manos.

-Bien, debería ver el log pose de Nami y trazar la línea de coordenadas- dijo la morena.

-Te acompañaré Robín, por si necesitas ayuda y todo eso…- dijo el peliverde entrecortando sus palabras- ¿Bueno, si tú quieres?

-Claro, no hace mal una buena compañía de mi futuro rey de los espadachín- Zoro hizo una pequeña mueca de felicidad y siguió a la arqueóloga hacia el exterior.

-Este marimo. ¿Cómo es tan respetuoso con Robín? Si no sabe que es el amor ¿Habrá aprendido tanto de mí como el príncipe que va a rescatar a sus damas cuando están en apuros? Pero si es un cabeza de marimo. Oh tal vez si…- el rubio intentaba encontrar la respuesta para aliviar a su mente de la duda.

Los alimentos jugaban entre el fuego de las sartenes que no hacían más que revolverse y mezclarse con los condimentos que iba echando a las llamas.

-Brook ¿Tú que pretendes hacer después de desayunar?

-Iré ayudar a Robín-san y a Zoro-san. Tendremos que echar nosotros también una ayuda, cuantas más manos mejor.

-Si yo también iré con ellos- dijo el francotirador.

-Bueno si vais todos yo también iré, todos somos nakamas. Venga vayamos con ellos. ¿Te vienes cocinero?

-No puedo Franky, tengo que preparar toda la comida para Luffy.

-Bueno como tú quieras nos veremos más tarde.

El tiempo pasaba y la gente hacía todo lo posible para poner en el rumbo correcto al barco. Todo lo que hacían servía de mucho y fue suficiente para navegarlo. El Thousand Sunny parecía algo diferente, algo diferente al que habían recuperado dos años después, era todo diferente.

Robín miraba atentamente al log pose pero a la vez a Zoro que la contemplaba muy de cerca, esperando a que su cara no cambiara a no ser por las pequeñas sonrisas que le mostraba la arqueóloga. Y el respondía con otras de la misma manera.

Brook y Ussop se fueron a vigilar las velas y Franky se puso en el timón.

Chopper se quedó con Nami por si se complicaban las cosas y le subía la fiebre. Luffy en su cama no hacía más que repetir el nombre de la navegante, esta vez le había tocado a los sueños de Luffy recordar a la pelirroja.

A si estuvieron hasta que la noche se abalanzó rápidamente sobre ellos.

-Ya va siendo tarde, el mar esta en calma, creo que podremos dormir tranquilos- repuso la morena.

-¡Uaaa! Tendremos que descansar para que mañana nos podamos despertar por lo menos.

-Alguien tiene que despertar a Luffy- dijo el espadachín.

-Ya lo despertaré yo- dijo el renito.

-¿Chopper tú no estabas con Nami?

-Me dijo que me fuera, que se encontraba mejor y quería estar un poco sola y bueno… le hice caso.

-Bueno Chopper pues si quieres despertarlo ve, pero luego ve a descansar- le dijo el rubio- y toma dale esto de mi parte. Le he preparado bastante carne para toda la noche por si la necesita y alguna bebida energética.

Todos se dirigieron al camarote correspondiente y Chopper avisó a su capitán y le dejo la blanca bolsa.

Luffy tiritaba de frío en la helada cubierta del Thousand Sunny, los dientes le castañeaban a la velocidad de la luz y sus labios empezaban a impregnarse de un tono morado pálido símbolo de la clara atmósfera que le envolvía.

Estaba solo, todos sus compañeros dormían plácidamente en sus cuartos menos cierto peliverde que fue a pasar la noche a dormir junto a su arqueóloga. Bueno, eso es lo que creía él.

-¿Tienes mucho Frío?- le dijo una voz proveniente de detrás de su espalda. El moreno volteó a ver una figura que se le hacia presente, nada más reconocerla reaccionó.

-Nami ¿que haces despierta a estas horas de la mañana? ¿No deberías estar descansando en la cama?

-No puedo dormir- le mintió- prefiero estar contigo. A demás quería preguntarte una pregunta- La navegante estaba sentada a su lado y había envuelto a Luffy con una manta grisácea que llevaba para taparse del frío.

-¿Qué pregunta quieres hacerme?

-Bueno cuando estábamos con Yuiky, estabas bastante cabreado, pero eso no es lo que me impacto ¿Cuál es esa promesa que tienes con una persona que están importante para ti? ¿Es la promesa que le hiciste a Shanks, es esa?

-Bueno la primera que dije si que me refería a la de Shanks. Pero la segunda…

-¿La segunda qué? ¿Es hacía alguien que te importa mucho?

-Se lo prometí a una persona, que nunca la dañaría, que nunca haría que perdieras tú sonrisa, que siempre serías feliz con nuestras aventuras y con tus compañeros. Que no te pasaría nada malo que siempre te protegería.

-¿Qué quieres decir con eso? ¿A quién le…?- la pelirroja no pudo terminar su pregunta porque los labios de Luffy estaban impidiendo a los de ella moverse. Estaba completamente anonadada su capitán se había movido ¿para besarla? No podía razonarlo casi ni su propia mente. Luffy se había movido tan rápido que había cogido por sorpresa a la navegante. El beso fue primero suave pero después, se intensificó cuando la navegante pudo responder a la acción del chico. Tardaron más de un minuto y medio hasta que no pudieron contenerse las ganas de respirar aire, que tuvieron que separarse después de eso.

-¿Eh… Luffy?- quería obtener alguna respuesta ante tal acción.

-Nami… llevaba mucho tiempo esperando el momento apropiado para hacer esto.

-¿Pero Luffy, tú comprendes que significa esto?

-No demasiado, pero un impulso en mi interior, estaba deseando sacarlo a la luz. Nami…- repetía su nombre como si la extrañara- te he añorado mucho durante estos dos últimos años, la añoranza de volver a ver tus ojos, tu carácter, a ti, Nami. He esperado demasiado tiempo, que no quería separarme de ti en ningún momento. Que creía que esto era un sueño pero cuando te veía en la cubierta del barco con tu cabello anaranjado- le toco unos mechones de cabello que le caían de los hombros-Me inundaba una felicidad que no se puede describir con palabras, que solo las entendía mi corazón y que yo no pude ignorar como un mero recuerdo. Porque te amo y te amaré hasta el día de mi muerte.

-Luffy- por unos segundos se quedaron en silencio, hasta que el corazón mando la respuesta a la mente como si una persona echara una carta al buzón de correos para transmitirla al exterior mediante el cartero- Luffy… Yo también deseé que este momento llegará, pero lo veía como algo imposible pero ahora…- esbozó una sonrisa- se que es real. Yo también te quiero Luffy- se abalanzó hacía el y le robó un beso de los labios de Luffy- Y me quedaré contigo esta noche.

-No debes descansar- dijo el moreno preocupado.

-Tú eres la cura de mi enfermedad. Teniéndote a mi lado me reconfortas y me proteges- El moreno al ver la mirada de la pelirroja al ver que no cesaba cedió, la cogió entre sus brazos y se quedaron dormidos acurrucados entre tela gris.

A la mañana siguiente todos se levantaron temprano incluidos Luffy y Nami que se sonrieron cuando se vieron las caras el uno al otro sabiendo que eso no era un sueño, eso ya era parte de la realidad. Y se dieron un pequeño beso antes de que sus compañeros les vieran.

-Buenos días- saludaron a sus compañeros que salieron de sus camarotes.

-Buenos días a vosotros también- sonreía pícara Robín- seguro que habréis pasado buena noche.

-¡Robín!- le dijo la pelirroja sonrojada- Ya me encuentro mejor Chopper- dijo al renito que le veía preocupado- Venga me encargare de los rumbos no hay que perder tiempo- se miro a la muñeca al ver que la tenía más ligera que otras veces- ¿Eh? ¿Y mi log pose?

-Toma, navegante. Te lo cogí para que no nos fuéramos del rumbo.

-Gracias Robín- lo cogió con las dos manos. Luffy se dirigió a la cabeza del león y con su poder de la akuma no mi cogió a Nami para atraerla a él.

-Luffy se más delicado, podía haberme caído al agua- Todos los demás se fueron a hacer sus cosas de por la mañana y los habían dejado a ellos dos solos. Aunque Sanji lo hizo a regañadientes.

-No podía resistirme a no tenerte cerca- solo le vasto una sonrisa para obtener el perdón de la navegante.

-Luffy al final no me contestaste a la pregunta de anoche ¿A quién le hiciste esa promesa?- le insistió la pelirroja.

-Me dijo que no lo contará. Pero le hice una promesa a Genzo donde nunca haría que perdieras la sonrisa y que siempre te protegería y solo se una manera para cumplir esas dos cosas ¿Nami…

-¿Si?- dijo algo atónita.

-¿Quieres ser mi reina de los piratas, en este mundo y en todos los próximos?

-Que tonto. ¡Pues claro que lo que quiero!- le dio oro pequeño beso aunque breve, fue muy tierno y dulce. Luffy le puso el sombrero encima de su cabeza y con un grito igual que el primero que dijo al salir de Shabondy informó a sus nakamas.

-¡RUMBO A LA SIGUIENTE ISLA!-Solo que esta vez no estaba subido el solo a la cabeza del león le acompañaba la futura reina de los piratas. Más precisamente su reina y irremplazable reina de los piratas.

El barco se puso en su dirección acordada, alejándose cada vez más hasta perderse en el horizonte como un punto negro. Pero no es un único punto negro, es el barco del que va a ser futuro rey de los piratas.

FIN…


Jo al final lo he terminado (Carita de tristeza mientras no aguanto las lágrimas)

Bueno pero espero q les haya gustado muxo. Y quiero saber si les gusto también este capítulo. Es cierto q m salió una historia típica d los mugiwaras, con su enemigo y todo pero m gustan muxo las historias de ellos. Gracias Oda x tener esa mente tan brillante.

Últimas respuestas a los últimos reviews.

A laugerid: Q tal nakama? Gracias por apoyarme en todo mi fanfic desde el primer capítulo. Siempre cuesta empezar al principio pero luego todo va sobre ruedas ¿no? Me dan muxa alegría tus reviews siempre me apoyan para escribir. Espero q t haya gustado el ZoRo q he puesto, a mi me ha parecido bonito pero yo soy más buena para dar opinión sobre el LuNa. Bueno MIL GRACIAS X LOS REVIEWS! Y MUXOS ABRAZOS NAKAMA!

A anazoy23: Si era un muy desesperante Yuiky, aunque vi más desesperante el beso entre Nami y Luffy, parecía q no iba a llegar nunca, bueno pues ahí lo tienes, no se si habrá sido de lo más romántico q has visto pero es un pequeño LuNa romántico hasta el final. Decidí hacerlo así pero siempre tengo mil ideas más para un LuNa o un ZoRo aunque sea corto. Espero q t haya gustado muxo TAMBIÉN MIL GRACIAS Y MUXOS ABRAZOS PARA TI!

COMO SIEMPRE Y COMO ACABO QUIERO DAR LAS GRACIAS A TODOS LOS QUE ME HAN APOYADO, ME HAN LEÍDO Y COMENTAN.

Muxa alegría por tener una historia completa pero muxa pena por acabarla pero como puse en el título es el final de muchos.