Yo sé, yo sé, me tarde mucho, mátenme por favor.

Los examenes de ingreso a la universidad me traían vuelta loca, pero ya se calmó todo un poco ._. Que trauma. Éste capítulo no me quedaba, por mucho que le borraba y lo volví a hacer una y otra y otra vez. Creo que Light parece un poco OOC (fuera de personaje, como sea) Aún me pregunto si alguien sigue leyendo esto...Eh, espero que sí.

Tengo una historia un poco más...cuál sería la palabra? Adecuada para Light y Hope, pero ya anunciaron una tercera parte del juego y yo no he podido empezar el XIII-2 Mi vida es un fraude xD

IMPORTANTE: Aca hay un fragmento del capítulo "The only easy day...Was yesterday"

Ésta va con la canción Sweetest Goodbye de Maroon 5.

Nada me pertenece, aunque desearía que sí.


Cuenta Atrás

El atraco estaba planeado a la perfección, cada mínimo detalle estaba cubierto. La forma en la que entrarían a robar, las cosas que debían tomar, lo que debían hacer si alguien despertaba, todos y cada uno de los escenarios posibles estaban contemplados en su plan. Excepto por uno. ¿Cómo iban a salir del arca juntos, a mitad de la noche, sin levantar sospechas?

La idea no era muy sencilla. Lightning salió primero, "a tomar un baño" en el lago Sulvya. Fang se ofreció a acompañarla, opinando que las bestias de Paals podían atacarla cuando estuviese desprevenida. O peor aún, alguna patrulla nocturna podía encontrarla. La teniente por supuesto se negó, contrarrestando con su famoso: puedo cuidarme sola. Acompañado de un inteligente argumento que implicaba a Fang como una pervertida. Con eso resuelto, Hope sólo tuvo que fingir haber olvidado su chamarra afuera. Lightning lo esperaba en el Lago Sulvya, y marcharon juntos rumbo a la casa Villers a cometer su atraco.

A pesar de que estaban allí para robar comida otras provisiones que pudiesen ser necesarias, el motivo principal por el cual el objetivo había sido la casa Villers y no cualquier centro comercial era simple: Lightning quería hacerle saber a su hermana que se encontraba bien, para informarles que pronto les tendrían las respuestas que tanto ansiaban.

El viaje fue largo, el atraco estaba programado para las dos de la madrugada, más no contemplaron correctamente el tiempo que les tomaría llegar a la ciudad, sin mencionar que se vieron obligados a detenerse a breves momentos debido a las patrullas nocturnas, seguramente para éstas horas los únicos preocupados no serían sólo ellos, sino también Fang y el resto del grupo.

Son casi las cinco de la mañana cuando llegan a su objetivo, aún con sus ventajas como l'cie, la distancia de la Torre Taejin al distrito es bastante amplia cuando se trasladan a pie. La teniente se queda estática frente a la casa de su hermana, Hope busca su mirada. –Todo va a salir bien –Le asevera. La joven lo mira por unos instantes y asiente. Busca a tientas la llave que Serah esconde en una de las macetas, al encontrarla, le sacude un poco la tierra. El click del cerrojo indica que ésta aún funciona apropiadamente.

La casa está completamente a obscuras. No se escucha otro sonido más que el del refrigerador zumbando. Snow no sabe reparar electrodomésticos. Entran a tientas por el pasillo hacia la sala, desde donde se trasladan con velocidad hasta la cocina. Hope abre despacio las puertas de la alacena, y mete cuidadosamente algunas bolsas y cajas en una maleta que carga en su espalda. Lightning mientras tanto saca una hoja de papel de su bolsillo, la coloca despacio en la mesa del comedor.

Hope conoce a la teniente, sabe el sentimiento que predomina en su corazón, tristeza, culpa, angustia, nostalgia. Lo sabe, porque él también lo siente desde que recuperó su marca, los sentimientos se incrementaron cuando Dajh se cristalizó. De momento la inquietante necesidad de abrazar a la joven lo atacó por sorpresa, y antes de que pudiese reaccionar ya se dirigía rumbo a ella, puso una mano sobre su hombro, Lightning volteó a verlo.

-¿Qué ocurre Hope? –Pregunta preocupada. Hope no puede explicar las ganas que tiene de salvarla de sus propios pensamientos y verla sonreír como no lo ha hecho en varios días. La soldado lo mira expectante, ninguno de los dos se mueve, pareciera como si el tiempo se estuviese deteniendo de nuevo.

La quietud que reinaba la casa es corrompida de manera súbita por una alarma que suena en el segundo piso. Lightning Farron regresa de vuelta a la realidad, cuando escucha voces. Hope la toma de la mano y le susurra un –Vámonos de aquí-

Salen por la puerta, Hope está prácticamente arrastrando a la teniente fuera de la casa. De momento ella se libra de su agarre, él la mira extrañado. –Vamos Light.

-Adelántate…quiero verla.

Hope no quiere dejarla, aunque sabe que ella es lo suficientemente terca como para no escucharlo cuando se trata de su hermana. Siendo hijo único, poco sabe del compañerismo que se vive entre hermanos, sin embargo, gracias a la teniente, le ha sido posible darse cuenta de cuán lejos puede llegar una persona por los lazos de sangre y emocionales que unen a dos hermanas. –Volveré al arca, ¿Vas a estar bien?

La teniente asiente. Salen juntos por la puerta. Hope le dirige una sonrisa antes de marcharse.

XXXXX

La preocupación de Vanille es casi cómica, es más que evidente que se han ido juntos. La localización de los tórtolos es dudosa, aunque es obvio en más de una forma que su "sutil" escapada, no fue sutil en lo absoluto, considerando que Fang no conoce a ninguna persona que busque por más de cuatro horas una chamarra en la madrugada, en una estepa salvaje, o alguien que tome un baño en tanto tiempo , ni siquiera Bartholomew sospechaba de algo grave, claro, referente a que fuesen atacados por un monstruo de Paals.

XXXXX

La alarma emite un sonido estruendoso en la habitación. Snow no se inmuta en lo absoluto, el sueño pesado del hombre le impide escuchar más que un pitido a lo lejos. Cuando abre los ojos, Serah está despierta, la expresión en el rostro de su mujer le indica que nuevamente ha permanecido despierta desde hace varias horas. Ella lo mira con dulzura y esboza una sonrisa. –Vas a llegar tarde.-Le indica señalando el reloj que brilla con colores rojos en un mueble a su lado. Snow salta de la cama y se dirige a la regadera, mira nuevamente a Serah, está sentada en la orilla de la cama, mirando a la nada.

-Mi hermana está aquí. –Asevera convencida. Sus ojos no se mueven, su tono es serio.

-¿A qué te refieres? –Su imaginación comienza a divagar en una especie de paranoia, ¿Se refiere a que está muerta? ¿Es una especie de esquizofrenia? Dirige su mirada a Serah extrañado.

-Está allá abajo.

El rubio comienza a moverse rumbo a la escalera. Serah se apresura y lo toma del brazo. -No te muevas. No hagas mucho ruido. Que se quede el tiempo que quiera.

-¿Y si es un ladrón?

El refrigerador detiene el zumbido en el momento justo que escuchan el click que hace la puerta al cerrarse.

-Se ha ido.

XXXXX

La mayoría de las veces que estas cosas pasan, se siente apartado de ella, su inquietante necesidad de salvar al mundo y evitar que todos sufran, la hacen arrastrar consigo un capricho casi infantil que busca desesperadamente que nadie se entere de lo que está sintiendo tras una máscara de indiferencia.

Él desea ser el hombro sobe el que ella pueda apoyarse, aún si sólo son amigos, desea estar ahí como una persona en quien pueda confiar, quizá la única persona que ella no tiene que proteger, alguien que la puede salvar de sí misma.

Pero simplemente ella no le permite traspasar cierta barrera. Aún para él, que posee su confianza, que la ha visto en lo que pudieron haber sido sus momentos más difíciles, es complicado entender qué pasa por su mente, puede verla ahogada en desesperación y angustia porque lo lee en sus ojos, pero las palabras no abandonan su boca, sabe cómo mantenerlas bajo llave en su corazón. Una y otra vez ha deseado que entre sus poderes l'cie se encuentre alguna especie de lector de mentes, les facilitaría a todos el trabajo, está seguro de ello. Sabe que eventualmente lo va a conseguir, traspasar esa barrera y entrar en un mundo donde puede entenderla, hay algo dentro de él que le repite constantemente que ella es distinta cuando está con él. Desea poder levantar el peso que ella lleva sobre sus hombros y ayudarla a cargarlo, aún si eso implica sacrificarse a sí mismo. Hope está seguro de que Lightning no tiene idea de todo esto, está consciente de lo complicado que le resulta hacerle llegar sus sentimientos a la teniente, es más, está seguro de que no tiene claro lo que significa en su vida, ni siquiera el tipo de relación casi platónica que mantienen. Le queda claro que esto va más allá de la amistad, pero no puede definirlo con una palabra.

Lo único que sabe es que quiere ayudarla, y no saber cómo solamente lo hunde más en su desesperación.

XXXX

Las preguntas asaltan su mente como bombarderos, la preocupación y emoción combinadas en un mismo instante hacen a su corazón latir rápidamente. Quiere correr tras ella y ver hacia dónde se dirige. Snow se mete a bañar. Ella baja las escaleras con cautela. No hay rastro alguno de su paso, al menos eso piensa hasta mirar la hoja de papel sobre la mesa del comedor. Está segura de que anoche recogió todos los objetos que había sobre la mesa, toma la hoja de papel arrugada entre sus manos y la desdobla. La letra de Lightning es alargada y bien definida, la hoja no se deforma con la presión que ejerce la pluma sobre el papel. Serah siempre creyó que su hermana, siendo de una personalidad tan ruda, de la misma manera que maniobraba la espada cuando comenzó a integrarse a la vida militar, con un método casi salvaje, sería también la forma que tomaría su escritura, un tipo de letra poco estética. Para su sorpresa, tras unos meses de arduo trabajo con la espada, mejoraron también el movimiento de su muñeca, permitiéndole controlar mejor la cantidad de fuerza que aplicaba sobre cada objeto.

La hoja se rompe por uno de los bordes mientras intenta desdoblarla, parece como si hubiera pasado en el bolsillo de alguien durante un largo tiempo. Seguramente la escribió antes de traerla hasta aquí.

Sus ojos examinan una y otra vez el contenido de la carta, las palabras son breves y concisas, como si se tratara de un mensaje encriptado. Su corazón se calma al saber que se encuentran bien. Aunque el pensamiento de que aún les ocultan muchas cosas sigue estando presente.

XXXX

El pasto congelado cruje con cada paso, mientras ella se mueve lentamente para apoyar su mano contra un árbol, sus dedos exploran la rugosa forma y la joven lo contempla como si fuese a darle la respuesta a sus preguntas.

A lo lejos una casa, la más alejada de la villa, no muy pequeña, no muy grande, simplemente una casa, un hogar… se pregunta si podrán verle desde donde está parada, y la respuesta viene inmediatamente a su mente. No vendrán.

"Lo lamento…". Las palabras son tragadas por el viento

Un hombre alto y fornido sale por la puerta principal, su esposa le mira con ternura mientras se despide de él.

La joven contempla la escena digna de una fotografía desde la sombra del árbol, el alba llega, está iniciando, y pronto la luz iluminará la sombra. De pronto, en un acto inesperado, la mujer que se encontraba parada en la puerta despidiendo a su esposo mira en dirección al árbol.

La joven se ve obligada a usar el tronco a modo de cubierta, la mano que se encontraba apoyada contra la cubierta del árbol la coloca en su cuello, de donde cuelga una hermosa gargantilla, y en una silenciosa plegaria, ruega por no ser encontrada. Aunque lo desee con toda su alma.

Al otro lado de la puerta, una mujer mira expectante un árbol no muy a lo lejos de su hogar, estaba segura de que había sido ella… ¿era posible que estuviera aquí?

-¿Eres tú?- pregunta, lo suficientemente fuerte para ser escuchada.

"No…ya no" susurra nuevamente, inhala profundamente y escapa, entre las sombras, como siempre.

XXXX

Tras una ventaja de aproximadamente treinta minutos sobre la teniente, Hope avista la cueva, sus pensamientos no lo abandonan aún mientras su respiración es agitada, sus músculos se contraen constantemente, agotados.

-¿A dónde fuiste? –Hope no responde, suelta el agarre de la mochila, y la lanza en dirección a Fang, que deja caer un par de cajas en el proceso de abrirla. La mujer repite la pregunta inicial, seguida de un cuestionamiento sobre el paradero de Lightning. –Fue a ver a Serah –Atiene a decir, Vanille lo mira fijo, tratando de comprender qué le sucede y la razón por la que está actuando de ésta forma tan fría, tan atípica de alguien como el joven.

El hombre pasa de largo al grupo confundido, se cambia la playera en su cuarto de trabajo, pero en lugar de continuar con la tarea de reparar los motores del arca, se sienta bajo la sombra de un árbol mirando al horizonte de la estepa, esperando el regreso de la teniente.

XXXX

Desde que se levantó ésta mañana, tenía un presentimiento distinto de lo que podía suceder en cuanto a su búsqueda que parecía más bien interminable a éstas alturas, pensar en encontrar a alguien que no quería ser encontrado era casi imposible, considerando que se trataba de Lightning Farron.

Se aproximó a la computadora más cercana en la oficina, con un folio de una queja entre sus dedos. En la pantalla parpadeaba repetidamente sobre un mapa de Paals un intercomunicador cuyo número de placa pertenecía a Lightning Farron. Anotó la dirección con rapidez, pidió permiso para ir al baño, y abandonó las instalaciones rumbo a su casa. Serah debía saber esto antes que los soldados fueran a por la teniente. Tenían que advertirle.

XXXX

Lo primero que la teniente avista a su llegada a la cueva, es al joven Estheim durmiendo bajo la sombra del árbol más próximo a la entrada, la nieve se derritió hace varias horas, nunca nieva mucho en esta zona de la estepa, pero el pasto está aún algo húmedo. Está recargado contra el tronco del árbol, cubierto por una chamarra gruesa, rodeado por un conjunto de cables conectados a su celular.

La teniente se aproxima al hombre y mueve un mechón de su cabello gris con su mano. –Ya llegué Hope. –Al entrar en la cueva, Vanille la asalta con un set entero de preguntas las cuales no quiere responder. Respira profundo y comienza a contestarlas una por una, después de todo, se siente más tranquila ahora que sabe que su hermana estará mejor con la carta.

El olor que emite la cocina es mucho más agradable que en los últimos días. Su estómago comienza a manifestarse contra su voluntad. La teniente se dirige de vuelta al exterior para despertar al hombre que aparentemente, continua su prolongada siesta bajo el árbol.

El camino es más sencillo cada vez, considerando la cantidad de veces que lo atraviesa diariamente. Para su sorpresa Hope no está bajo el árbol cuando llega.

-¿Hope?

-El atraco salió bastante bien, ¿Eh Light?

-Supongo que sí, aunque creo que Serah me descubrió.

-¿No era eso lo que querías?

-No exactamente, sólo quería saber si se encuentran todos bien.

-Te tengo buenas noticias. Creo que el motor está terminado, mi plan no era tardarme tanto tiempo, pero es muy grande, considerando que tiene que mover el arca entera. Esta noche le informaré al grupo. Pero quería que vieras esto, mira Light, con esto podemos interferir los teléfonos sin ser detectados. No sé porqué no se nos había ocurrido antes.

-¿Los radios de policía también?

XXXX

La camioneta rebota con brusquedad por el camino, pronto se verán obligados a avanzar a pie. A éste ritmo es probable que la Guardia llegue ahí antes que ellos, en realidad ellos no tendrían nada que hacer allí si el comunicador de Lightning no hubiera parpadeado en una especie de botón de pánico que los soldados usaban para dar su posición a la base central y así pedir refuerzos.

Sazh se iba a quedar en casa cuidando que los soldados no fuesen a inspeccionar la casa. Con esfuerzos casi sobrehumanos consiguieron hacer que llegara hasta aquí con ellos.

El camino a pie no es más sencillo. Cansados y con las bajas temperaturas, el tramo es hasta tortuoso. Más por sus amigos, eran capaces de mucho. Serah siente que le debe un gran favor a Lightning. Probablemente lo sienta de esa manera el resto de su vida, pero ésta es su oportunidad de ayudarla, de demostrarle que también puede contar con ella para todo.

El estruendoso rugido de un Behemont en los alrededores es opacado rápidamente por el crujido de metal constante. Pueden ver un par de destellos a lo lejos.

-¿Serán ellos? –La pregunta de Sazh es rápidamente resuelta cuando de la nada, una serie constante de truenos salen "de la nada" para impactar a unos metros de ellos.

Snow corre hacia donde la batalla se lleva a cabo. Hay varias zonas donde el pasto está quemado, otras donde hay cráteres de tamaño considerable y la respuesta es evidente, hay personas luchando.

XXXX

El estereotipo del policía comiendo donas no era del todo falso, el hecho de que la patrulla estuviese estacionada frente al local de donas, hacía evidente la calma que reinaba en Paals ésta noche, permitiéndoles así haraganear un buen rato. Su compañero de guardia estaba dentro, mientras él esperaba en la patrulla.

A veces no podía creer el contraste con el que elegían a los compañeros en la Guardia, cualquiera pensaría que son elegidos de acuerdo a sus características, y por ende, terminan junto a un compañero que es muy parecido en habilidades a ellos mismos. Para sorpresa de todos, eran elegidos de acuerdo a sus puntos débiles, por ejemplo, si uno de ellos era impulsivo, su compañero debía ser alguien mucho más calmado, que pensara las cosas fríamente antes de lanzarse a la batalla.

Tal parámetro le llevó a tener como compañero a un soldado más bien tranquilo, el tipo de persona con esa necesidad constante de proteger a todos a su alrededor. Era más bien flojo la mitad del día, pero cuando se trataba de entrar en acción, planeaba estrategias mejor que muchos de los soldados experimentados en los cuarteles. Él, por lo contrario, era el tipo de persona con el síndrome del caballero andante, constantemente inmerso en situaciones de riesgo con la finalidad de lucirse frente al resto. Sin pensar las cosas dos veces, hiperactivo. Frecuentemente tenía choques con su camarada por la misma situación.

Su compañero se aproximó a él con dos vasos de café en la mano y una caja. Que cliché. Mientras subía al auto farfullando algo sobre la calidad del azúcar, el radio emitió un sonido de alerta urgente. Bestias de Paals invadiendo diversas zonas de los diferentes distritos.

Probablemente ésta no sería una noche tranquila después de todo.

XXXX

Arribar a la zona de combate a tiempo parecía imposible, cuando finalmente lo consiguieron, Snow intentó lanzarse de inmediato a la batalla. Sazh lo detuvo con firmeza en tiempo récord.

-Escóndete grandulón, no les somos de ayuda en lo absoluto.

Serah contemplaba anonadada la escena. –Son ellos, ¿Verdad?

Tras sólo unos minutos de esquivar con agilidad los ataques del Behemot, la joven atrajo la atención de la bestia. En tanto el hombre, a espaldas del monstruo consiguió finalmente eliminar a la bestia con un efectivo ataque de magia al electrocutarlo.

El trío de espiones se ocultaba tras una roca a una distancia estúpidamente cercana a los combatientes. Tras la áspera e irregular forma de la roca, Serah Farron pudo ver con claridad, bajo la luz de la luna llena, el rostro de su hermana mayor mientras le daba una palmada en el hombro a Hope Estheim.

El hombre toma por el brazo a la teniente y la abraza con fuerza, ante las incrédulas miradas de Sazh, Snow y Serah, Lightning toma con fuerza la playera de Hope para después aferrarse a él con ambos brazos.

XXXX

La batalla de hace unos minutos había sido breve, pero había sido suficiente para que a los ojos de Hope, se quebrantara buena parte de la voluntad de la soldado. No era para menos, esas palabras habían calado en lo más profundo del alma del joven también.

La sombría atmósfera que los rodeaba tras las palabras del aprendiz de Barthandelus fue rápidamente opacada por la adrenalina de la batalla cuando éste invocó un Behemoth para realizar de manera exitosa su escape.

Había diversos sectores de Paals bajo ataque en este instante, en éste eterno instante donde Lightning se aferraba a lo único que le quedaba. La amenaza había sido clara, concisa.

Lightning Farron tiene que morir. Si se niega a ello, los Fal'cie destruirán los distritos y su hermana tomará su lugar como l'cie para ser el sacrificio de la puerta de las almas. Si Lightning se convierte en el sacrificio de la puerta de las almas, Vanille y Fang no se hundirán nuevamente en el letargo de cristal y el mundo seguirá su curso.

El hombre lo ha jurado ante la vislumbrada imagen de el maligno Lindzei. Una promesa proveniente de los mismos dioses. Según lo que acababa de escuchar, su destino estaba predilecto desde hacía ya mucho tiempo. Su destino era ser la llave para encontrar a la diosa.

Al terminar la batalla con el Behemont, la teniente tomó su hombro y susurró –Nunca olvides que estuve aquí.

La voluntad, el coraje y el espíritu que representaban a la teniente seguían allí. Hope lo detecta tras lo que parecen ser los segundos más largos de su vida.

–Estás mintiendo…nunca dejas que nadie te diga la forma en que debes vivir tu vida, mucho menos morir. Así que ambos sabemos que ésta sólo fue una excusa para que yo te abrazara. Y si hay que morir juntos, que así sea. Pero si quieres abrazarme, sólo pídelo ¿Vale?

-Eres astuto Estheim. –Comenta sin mirarlo a los ojos. Aún así, Hope puede sentir en su pecho que la teniente está sonriendo sobre la playera del joven.

-Tuve una buena mentora… -En cierta forma Hope agradece ese carácter tan extraño que posee la teniente. Ella también se ha vuelto más fuerte. No se derrumba con la facilidad que lo hacía al principio del camino.

-Idiota. –No quiere admitirlo. Odia pensarlo. Pero sabe que cuando Hope está cerca siente que puede hacer cualquier cosa.