El entrenamiento de mi semana libre fue completo, corte y pulí una rama hasta que tomara la forma de una lanza con la que practique unas cuantas horas diario, me volví muy bueno con ella, aunque no era de mis armas favoritas era muy simple, practique más con contracorriente debía seguir aumentando mi nivel con ella, incluso talle los colmillos más pequeños del dragón para volverlos cuchillos todo iba bien hasta que fabrique el arco, digo era bueno con él, el mejor de todos, porque nunca vi que un hijo de apolo o una cazadora de artemisa disparase y la flecha diera una vuelta en u repicase en la pared y se clavara en tu pierna, aunque hubiera estado bien que eso no se repitiera 10 veces ese mismo día, pero luego del segundo día mejore, cada vez era más bueno , incluso construí un escudo y practique con él, al terminar la semana llego un pequeño niño, claro que en vez de manos tenia cuchillas y una boca repleta de diente pequeños y afilados y ojos de sapo ( lo llamare bastardo), el tártaro nunca dejaba de sorprenderme
Paria: vale, sabes que por muy amenazante que te veas no podrás vencerme, verdad
Bastardo: oh mi señor, jamás intentaría pelear contra "el señor de la masacre"
Otra vez ese nombre de donde lo habrá sacado Koios?, pero si él lo conocía significaba que era un guerrero de Koios
Paria: dime que necesita tu amo
Bastardo: mi amo lo llama, se acerca la hora de la batalla y yo seré su escolta esta vez
Genial un "bastardo" o como sea que se llame esto, es mi escolta personal pero debía ir, hace días casi muero en una pelea por esto, así que, cosechas lo que siembras, me arregle con mi camisa blanca desperté al pequeño Bob y a la sr O'Leary les puse sus armaduras de piel de dragón y nos dirigimos a la batalla, cuando Salí me di cuenta que mi escolta no era solo ese pequeño niño demoniaco, parece que bastardo es el nombre de su raza pues había cientos de ellos por todas partes.
Paria: nunca los había visto
Bastardo: porque dormíamos, en lo profundo del tártaro
Paria: porque aparecen ahora
Bastardo: solo despertamos, no sabemos porque
Cuando por fin llegamos al campamento de Koios, fui directo al centro de control debía saber que estaba planeando a que trampa mortal me lanzaría esta vez.
Paria: valla, lindo personal el que contrataste, no son para nada traumáticos
Koios: no me culpes el tártaro era horrible pero estas cosas que aparece son otra cosa espero que no ocurra la purga ahora estamos demasiado cerca de la victoria
Paria: la purga? Que es eso
Koios: así tú al igual que ellos has estado dormido, bueno, déjame contarte la peor historia de terror del tártaro más aterradora que el rio de parásitos que te comen vivo, o de las alimañas que utilizan el cuerpo de tifón como hogar, sabes porque esto es más aterrador porque solo un idiota se acercaría a ellos, pero, la purga, nadie escapa de ella, cada cuanto, no se sabe el tiempo en sí, el tártaro escupe seres horribles desde sus entrañas guerreros sedientos de sangre un ejército completo que se esparce ataca, tortura ,devora cada ser que se encuentre en su camino literalmente se crean ríos de sangre y carnes, estos tipos no se contentan con solo matar lo hacen lento y doloroso, lo que te hizo campe es un calentamiento para ellos.
Paria: pero ahora tenemos un ejército y a ustedes los titanes, podemos defendernos
Koios: ni siquiera nosotros nos escapamos de eso, aquí como en la tierra solo tenemos una pequeña parte de nuestro poder, claro somos más fuertes aquí pero cuando pasa la purga nos debilitamos tan débiles como un humano y quedamos a merced de esos bastardos
La mirada de Koios me dijo todo él había sufrido con esa "purga" tanto así que el solo escuchar su nombre lo aterraba, debía encontrar a Bob y a Damasen y salir de aquí rápido no quiero quedar atrapado aquí cuando eso pase.
Koios: bien escucha tengo tu primera misión, ya encontramos el escondite de perses y tengo buenas noticia para ti él es quien tiene tu chaqueta de león de menea
Paria: ese desgraciado, creía que la había perdió
Koios: no, la tomo como trofeo por haberte capturado, así que destruye sus tropas, déjame capturarlo y tendrás de vuelta tu chaqueta
Paria: capturarlo, que no lo vamos a matar
Koios: claro que no, lo necesito vivo él se convertirá en uno de mis generales cuando estemos en la tierra, pero tranquilo perdónalos y tendrás un buen lugar en mi reino, imagínalo las mujeres más hermosas serán tuyas, solo debes olvidar lo que te hizo Hyperion
Koios estaba loco si creía que iba a olvidar lo que hizo campe y Hyperion, pero, dejaría que los dioses se encargasen de ellos por ahora tendré que fingir
Paria: vale, pero que hay de campe, puedo matarla
Koios: no, ella también será de ayuda, pero si quieres matar hay todo un ejército enemigo para eso has una masacre después de todo eres el señor de la masacre
Paria: eso me recuerda, de donde sacaste ese nombre
Koios: jajaja te lo pusieron tus hombres y es obvio porque, la primera vez que apareciste causaste una completa masacre en el bando enemigo y la última vez que te vieron con vida llevaste a una masacre no solo al ejército enemigo sino también al tuyo , ahora vete hay mucho trabajo por hacer
