Hola a todos, ¿como están? Espero que muy bien.

Bueno la razón de esto, es que se que muchos pensarán que he demorado en subir este capitulo tan esperado, pero me he encontrado ocupada ya que pronto retornare a la universidad así que he tenido el tiempo demasiado ocupado. Bueno, pues solo espero un poco de comprensión y les pido perdón por no comunicarles antes, pero prefiero hacerlo al momento en el que suba un capítulo. Bueno espero lean esto, y si no, pues, de igual manera no se puede hacer nada.

Que estén muy bien, besos y abrazos.

Los quiero.


Placer

Su respiración esta justo sobre mi cuello; caliente y embriagador.

-Hueles muy bien –Susurran sus labios contra mi piel. Mi vientre se prende en llamas y mi subconsciente deja de funcionar –Agradable –Respira suavemente besando mi cuello; suspiro y muerdo mis labios. Su nariz roza mi oreja ahora; desciende por mi cuello dándome besos tiernos que me hacen suspiras e incluso llego a gemir.

Su brazo se mueve lentamente, bajando su mano logro sentir como aleja la chamarra que cubre mi abdomen y la posa allí acariciándome. Se altera mi respiración, quiero que me bese.

-Sasuke –Susurro y detiene sus besos sobe mi cuello. Miro sus ojos que se encuentran observándome con determinación; están más oscuros que nunca y brillan.

-Hinata –Dice mi nombre en un jadeo y su mano llega a mi ombligo acariciándolo con el pulgar en círculos. No lo soporto más.

-Bésame –Sueno urgida. Él me mira divertido y me desespero –Sasuke –Vuelvo a decirle y deja esa cara de diversión; sus labios se unen con los míos con torpeza, haciendo que una parte de mí chille como una colegiala. Sus labios son delgados y fino y encajan perfectamente a los míos. Su lengua se desliza por mis labios y luego dejo que entre para jugar con la mía.

No me doy cuenta en el momento en el que su otra mano se posa tras mi cabeza y me acerca más a él. Me acomodo de lado y pongo mis manos sobre su pecho; su pecho desnudo y fuerte. La mano que se encontraba hace un momento sobre mi abdomen viaja de este a mi cintura y llega hasta mi trasero; lo aprieta y respingo impresionada. Gimo y se acerca más a su cuerpo aprovechando mí descuido.

-Dulce –Se separa un poco, relame sus labios y me abalanzo a besarlo de nuevo. No estaría satisfecha. Mi cuerpo palpita con cada caricia que le da a mi cuerpo; mi interior está en pleno incendio. Lo deseo.

Él se mueve quedando sobre mí aun besándome; se coloca sobre sus hombros y sus manos sostienen ahora mi rostro. Siento su pecho sobre el mío hundiéndome en el colchón, al igual siento su erección bajo sus pantalones aun húmedos presionando sobre mi vientre. El corazón se me dispara y la sangre bombea por todo mi cuerpo.

Lo deseaba; ahora.

-Deshagámonos de esto –Susurran sus labios contra los míos, su mano derecha llega al cierre de mí chamarra y lo baja con rapidez dejando mi piel expuesta junto a mí brasear. Mis mejillas arden, él está observándome detenidamente. Se queda allí unos segundos y no sé en qué está pensando. Mi cuero cabelludo pica por la emoción.

-Sasuke –Gimo y el me mira con esos ojos oscuros que me penetran el alma. Veo una sonrisa irónica y baja su cabeza para comenzar a darme besos húmedos por mi abdomen haciendo que me ría un poco.

-¿Divertida? –Pasa su lengua desde mí ombligo hasta la copa de mí brasear. Gimo al sentir la punta de su lengua cerca de mis pechos –Hina –Susurra y muerde mi piel haciendo que chille y me estremezca. Continúa atormentándome con lo mismo, haciendo que pegue pequeños gritos; me agarro de las sabanas.

Sus manos bajan a mis pantalones y bajan la cremallera de este; lo deseo. Su boca se une de nuevo a mis labios y su cabello húmedo se pega en mi frente; sus manos ahora bajan mis pantalones hasta dejarlos sobre mis muslos. Estoy a su merced.

-¿Puedo? –Me pregunta roncamente, asiento y veo como se levanta para sacar completamente mis pantalones; al mismo tiempo en el que me quito mi chamarra y estoy completamente en ropa interior frente a él –Sí que eres hermosa –Me dice con picardía y le sonrío sin importar si me ve o no. Me gustaba que me dijera esas cosas. Intenta volver a poner sobre mí pero pongo mis manos sobre su pecho y se detiene -¿Qué sucede?

-Pantalones –Logro decir y se queda callado; me imagino como alza su ceja y me mira con curiosidad. Para mí, se ve tierno –Quítatelos –Le digo y escucho como su cremallera baja y un ruido sordo que cae al suelo. Exhalo profundamente.

Coge mis piernas con sus manos y las abre sorprendiéndome. Pongo mis manos sobre mi intimidad; me avergüenza un poco. Pero luego el solo se va poniendo sobre mí y su erección roza mis manos, las alejo y cierro los ojos. Sus manos buscan mis caderas y las acarician.

-Te deseo –Me dice y me dan ganas de gritarle que yo también, qué muero por tenerlo y justo estaba a solo una tela de hacerlo mío.

-Por favor –Le ruego y siento su erección como se frota contra mi humedad. Me estaba torturando.

-¿Qué? –Me pregunta y sus manos están ahora sobre mis pechos apretándolos. Gimo.

-Házmelo –Digo sin vergüenza. Escucho una risilla y ahora sus manos se meten bajo mí brasear acariciando mis pezones.

-¿Qué quieres que te haga? –Claramente me estaba torturando y yo no podría aguantarlo –Mi Hina –Lo qué me dice me deja la mente en blanco y me dejo llevar por el placer. Sus dedos amasan mis pezones poniéndolos duros.

-Sasuke –Digo desesperada. Él sabe que lo que quiero.

-Tienes que decírmelo –Baja una de sus manos hasta mis bragas y acaricia mi humedad.

-Joder –Gruño.

-Hina –Su respiración esta en mi cuello y su mano juega con mi abertura –Mía –Besa mi frente y su mano se mete bajo mis bragas acariciando mi piel. Me estremezco. Me está acariciando para luego introducir un dedo en mí.

¿Cuántos años habían pasado?

Se siente tan bien que gimo fuertemente y el muerde mis costillas para luego comenzar a penetrarme con rapidez con su dedo; al igual yo me vengo. Siento mi cuerpo relajarse y él saca su dedo.

-Te viniste rápido –Susurra contra mi piel y veo lame su dedo. Mi cuerpo hormiguea.

-Sasuke –Le ruego y él me mira perversamente. Se aleja y baja mis bragas con rapidez hasta dejarlas quien sabe dónde al igual que con mi brasear quedando desnuda. No me importa la vergüenza. Lo deseo a él dentro de mí ¿Era mucho pedir? Escucho algo más que no logro entender; me agarra de nuevo las piernas levantándolas y siento su erección cerca de mí entrada. Tiemblo.

-Quiero follarte –Musita y luego se inclina para besar mis labios. Es un toque tierno.

-Sasuke –Gimo y siento como la punta de su erección se sitúa en mi entrada.

-¿Qué quieres mi Hina? –Masculla y tragó saliva.

-Follame –Digo. Me siento muy débil.

Con una fuerte embestida me penetra.

Grito y él gime fuertemente en mi oído.

Pongo mis manos sobre sus hombros mientras el comienza a entrar y salir de mí. Mi vagina se contrae contra su pene; me llena por completo e incluso más, llega a acariciar mi punto débil. Sus dientes muerden mi piel haciendo que clave mis uñas en su espalda. Eso lo excita, sus caderas se mueven más rápido penetrándome con fuerza y sus manos juegan con mis pechos posesivamente.

Gimo con cada toque de sus manos y me estremezco con cada embestida que me da.

-Estás –Gime –Muy cerrada –Muerdo mis labios pero eso no logra contener mis gemidos fuertes. Se me va la cordura y solo pienso en él; en lo que me está haciendo sentir.

-Sasuke –Gimo diciendo su nombre.

Sus labios llegan a mis pezones y empieza a jugar con los dos como si fueran chupetines: los lame, los muerde y su lengua juega con ellos. Sus manos llegan a mis caderas y con fuerza me hace sentar sobre él. Abro mis ojos estupefacta, estamos los dos frente a frente sentados. Veo su sonrisa pícara, coge mis caderas y comienza a moverlas al paso en el que me siento más llena, su pene está completamente dentro de mí.

-Mía –Susurra y pone su cabeza sobre mi hombro. Pongo mis manos alrededor de su cuello y jalo su cabello; estoy a punto de terminar, pero no deseo que acabe tan pronto –Mía –Vuelve a decir y sin más pone su cabello sobre mi cuello y lo succiona; me quejo al sentir eso, me quiere dejar un chupón.

Me vengo.

Él embiste por última vez hasta el fondo y se queda quieto para luego derramarse dentro de mí.

Sus manos están sobre mi cabello acariciándolo fuertemente y las mías solo descansan contra su pecho. Estoy agitada.

-Mía –Jadea y mi corazón brinca. Su cuerpo se acomoda de nuevo sobre mi cama aún sin salir de mí. Se acuesta y estoy sobre él; acaricia mi cabello y mi espalda y me planta un beso pequeño sobre mis labios. Suspiro y él sale de mí dejándome vacía.

Me acomoda a su lado y me abraza dejando que mi cuerpo descanse cerca de él. Su corazón palpita con rapidez como el mío. Sonrío.

Sus manos acarician mi espalda, estamos en silencio. Pero me siento cómoda. Suspiro con fuerza y mis ojos se sienten cansado. No, no quería que esto terminara.

-Descansa mí Hina –Susurra y besa mi cabello. Cierro mis ojos y duermo feliz.