Hola! ah

Regresé! xD

Espero no estén enojados conmigo, ya que me fui por unos... a ver... julio... agosto... septiembre... nah, no fue tanto (?

Espero les guste el cap y voy a esforzarme por subir uno nuevo, no me quemen viva :c

-Bien, haz una lista de palabras que escuchas a menudo, o qué expresan las mismas.

-¿Por qué debo hacerlo?

No empieces mal, Astrid.

Habla la voz buena

SÓLO QUIEREN TORTURARTE

-Porque te lo digo yo, es para saber qué tienes en la mente.

-Así que… Gracias a lo que escriba aquí…

Concéntrate. No dejes que te manipulen a su manera…

-Sabrán lo que tengo, ¿No?

-Sí.

-Entonces, no lo haré.

-¿Estás rehusándote?

-Por supuesto –El rostro sínico que últimamente se hacía presente todo el tiempo, ahora volvía a aparecer -. Todo lo que diga aquí, luego lo sabrán mis padres, y eso es justamente lo que no quiero jamás. Es como hablar a su cara, pero detrás de esa máscara, están los rostros de ellos oyendo.

-No quiero que malinterpretes el asunto, Astrid. No es tan directo como parece. Mediante lo que me dices, puedo sacar un diagnóstico de tu estado mental. ¿Comprendes?

-Predije cada palabra antes de que salga de su boca. ¿Qué tan tonta cree que soy?

El pequeño diálogo entre doctora y paciente comenzaba a volverse discusión sin que ambas lo noten. La psicóloga procuraba mantener la calma, pero la joven es experta en hacer desaparecer ese tipo de emoción en las personas.

-Lo suficiente como para no saber qué pasa por tu cabeza.

-¿Cómo se atreve a juzgarme así…? –Sus dientes presionaban su mandíbula, tanto que comenzó a dolerle hablar –

-Discúlpate, ahora –Exclamó su padre a Astrid –.

Su cuerpo no podría sentirse más tieso.

-Lo lamento señora Tefger –Dijo en voz baja la joven, con un tono bajo y humilladamente -.

-Bien, vámonos.

-Espere…

Astrid permanecía quieta, pero su padre volteó a ver de nuevo a la doctora.

-No vuelvan, nunca. Pero, este es el número de un psiquiatra, amigo mío.

-G-gracias –Contestó ella, volviendo en sí de a poco –.

Ya en el auto…

-Entonces… Cuéntame.

No hubo respuesta más que el ruido del motor de la camioneta, la ventanilla del mayor estaba abierta, la de Astrid, no.

La joven observaba y conversaba mudamente con sus alucinaciones, y éstas tuvieron que arreglárselas para aprender al tanto que Lose Control se reproducía automáticamente en sus oídos.

El reflejo de los pequeños gatos que podía delirar la hacía calmarse un poco, pero no lo suficiente, porque cuando su mundo interior desaparecía y se volvía invisible, la realidad pintaba el color negro con el que siempre la había visto.

-¿Crees que porque soy tu hija ya debo contarte todo lo que siento, lo que pienso, e incluso lo que quiero? Vaya que estás atrasado.

-¿De qué estás hablando? –Algo sacudió a ambos, y fue el freno impuesto por el padre; para seguir discutiendo -

-No por esa razón debo tenerte toda la confianza del mundo. Admito que soy tu hija, pero no creo nunca, que no hayas sentido vergüenza de ti mismo. Puedes dejarme aquí, volveré caminando.

La puerta se abrió y la joven bajó. Eran alrededor de veinte kilómetros hasta la casa. Y en ese momento su carretera, era una vieja ruta de trenes, tres kilómetros más afuera había asfalto, mismo camino que dirige a la ciudad de Berk.

La camioneta blanca avanzó a toda velocidad, Astrid prosiguió a caminar dejándose llevar por su gustosa Música, de la cual ya no dependía a través de auriculares; simplemente, la escuchaba.

Comenzó a guiar sus pasos por un descontinuo suelo, y se perdió con el tiempo. Su padre sin querer se olvidó de calcular cuánto tardaría en llegar su hija a casa, así que se preocupó por sus papeles ya que su esposa estaba en un viaje de visita a su hermana, y él tenía tiempo libre, al menos a solas, por ahora.

Hiccup se preocupó al ver que no había pasado a tomar su autobús para ir a clases a las dos de la tarde. No fue a casa de los Hofferson, sino, tomó las llaves de su moto, y fue en busca de ella.

Luego recordó que podría rastrear su teléfono celular. Hoy en día los teléfonos celulares tienen total acceso a Internet, por lo que no tuvo muchos problemas con ello.

Lo encontró. Tan pronto puso el aparato en su bolsillo, aceleró de forma prepotente para ir en busca de Astrid.

Dejen reviews! Me llenan de motivación ;)