Primero que nada debo decir que se acerca el final, pues seguiré con otros proyectos, me parece que este es de los primeros capítulos en los que escribo con seriedad.
Candy se quedo callada, observando la puerta escuchando el silencio, muchas cosas pasaban por su mente, Terry y el amor que sentía por él, lo raro que actuaban Albert y Vicky últimamente, Sandra usando purgante, pero lo remarcado con letras rojas…Susana caminaba.
Bajo entonces sin importarle que se encontrara solo con un camisón, bajo corriendo las escaleras tan rápido como podía. Por primera vez pasaría algo serio en esa casa. Cuando al pasar por el cuarto de Susana escucho a Terry.
-¿Qué quieres?-
-Terry estoy harta de que todos estén en contra de mí-
-¿Y qué era lo que esperabas? Después de todo has destrozado no solo mi vida, si no la de ellos.- Exclamo con tono frio.
-Esta es mi casa y he decidido que Candy y Albert se larguen de aquí de una buena vez.-
-Pues yo me voy con ellos, este estúpido trato fue idea tuya-
-Lo sé, fue un error pero tú no te vas de aquí, antes muerta Terry-
-¡Por Dios Susana! ¡Tú no me necesitas!- Grito
-¡Por tu culpa estoy en una silla de ruedas! ¡Me lo debes!-
-Yo no te pedí que me quitaras del trayecto de las luces, hubiera preferido morir a estar sin Candy-
-¡Siempre Candy maldición! ¿Qué tiene ella que yo no?-
-Ella tiene ¡C-O-R-A-Z-O-N Susana!
-No me puedes dejar, hare que tu vida sea un infierno- Decía Susana mientras comenzaba a derramar lagrimas.
-El infierno lo tendré siempre que este a tu lado, ¿Acaso no lo entiendes?- Entonces Candy entro, entro y observo a Susana, entro y miro a Terry. Este pensaba que como la última vez Candy decidiría por los dos, que como la última vez pondría primero a los otros que a su verdadero amor. Pero se sorprendió cuando esta exclamo:
-Levántate Susana-
-¿Acaso eres tonta o retrasada?-
-¡No te permito que le hables así!- Grito Terry, y Susana cayo.
-Susana termina con esta farsa, por favor-
-No se dé que hablas candy, pero yo también quiero que terminemos con este trato que no es más que estúpido-
-Yo se que puedes caminar, lo que no se es porque te esfuerzas tanto en separar a Terry de mi-
-Porque no lo mereces-
-¿Quién eres tú para decidir eso?-
-Soy quien lo salvo-
-Te lo repito Susana, hubiese preferido morir-
Silencio nuevamente, incomodo silencio, cuando interrumpió Sandra…
-Saquen a esa farsante de aquí- Todos sorprendidos dirigieron su mirada a la señora de mandil. Ella continúo:
-Elemental mi querido Watson- Dijo imitando los gestos del ficticio Sherlock Holmes. – ¡Esa bestia infernal es una farsante!- Dijo alzando la voz- ¡Ella puede caminar!-
Para que escribir, ustedes saben que esa farsa ya había sido descubierta.
-Joven Terrence, señorita Candy ¿Acaso no me creen?-Dijo preocupada.
-Bueno Sandra, lo que pasa es que, pues ya lo sabemos-Exclamo avergonzándose al ver la cara de desilusión que ponía la rechoncha señora.
-Pues ni modo… ¿Y ahora qué? ¿La linchamos?- Dijo sonriendo.
-¡Sandra! Es una farsante, no una bruja-
-Pues yo lo pondría en duda- Respondió Terry mirando a ambas mujeres mientras aguantaba una risilla.
En la habitación donde se hospedaba Albert escuchaba varios gritos y algo del escándalo que sucedía haya abajo. Al salir de su habitación se topo con Vicky, inmediatamente vinieron a su mente las imágenes de esa tarde cuando choco con ella, su mano debajo de la suya…
-Hola- Dijo ella sonrojada.
-Hola Vicky-
-Parece que algo sucede haya abajo ¿no?-
-Eso me parece- Respondió atontadamente, perdiéndose en sus ojos color chocolate.
-¿Iba a bajar a ver cierto?- Vicky se sonrojaba cada vez más, podía percibir como Albert la miraba sin piedad. Se veía tan guapo, traía la pijama, seguramente planeaba dormir cuando escucho el escándalo.
-¿Bajamos juntos?-
-Ah…si-
-Digo es que, no se sabe que pueda pasar con esa bola de locos, tu sabes-
-Lo sé perfectamente señor Andrew- Al decirlo intento no mirarlo, se sentía desnuda ante su mirada, frágil. Pasaran pocos segundos para que este la tomara del hombro y deslizara su mano por su brazo para hacerla girar de frente a él.
-No me llames así Vicky, no soy tan viejo-
-Pero es que yo…-Este la interrumpió poniendo su dedo índice en sus labios color carmín…
-Vicky, yo…yo no sé que siento pero yo…- Albert intentaba decirle cuanto la quería, que se había enamorado, o al menos eso era lo que su corazón le gritaba. Cuando el timbre de la puerta sonó. Vicky dio un suspiro y dejándolo en las escaleras se dirigió a la puerta, este la siguió.
-Buenas Noches, disculpen que este aquí tan tarde pero necesito hablar con Terrence- Decía un Ángel con cara de desesperación.
Todos entonces se encontraban en la habitación de Susana, el estrés empezaba a comérsela viva. Candy la había visto al igual que Sandra. Ángel parecía que venía a delatarla, y Terry le decía que no la soportaba más. Todo su plan empezaba a caérsele encima como una lluvia de quejas y de reclamos.
-¿Qué querías decirme?- Dijo Terry rompiendo así el silencio que reinaba.
-Me gustaría hablarlo a solas- Contesto Ángel ante tal capricho.
-Ahora nadie ocultara nada, si lo sabré yo que lo sepan todos-
-Ángel ¿Qué quieres?- Dijo Susana preocupándose cada vez mas.
-Sus, por favor acaba con esto de una vez, hazlo tu, no lo quiero hacer yo…-
-¡¿Hacer qué?- Expresó Terry cada vez más desesperado.
-¡Esta bien, está bien!-Grito Susana. Terminemos juntos con esto Ángel, pero juntos ¿cierto?-
-Jamás te dejaría sola-
En un acto reflejo Terry tomo a Candy de la cintura sujetándola con fuerza, acto del cual todos se percataron. Candy no se resistió, jamás le incomodaba la cercanía de Terry.
Albert igualando el gesto tomo la mano de Vicky, esta pego un brinco y detuvo su respirar instantáneamente, aunque tampoco se lo impidió.
-Terry, Candy, tengo algo que decirles, dejando a un lado el estúpido trato que hicimos y también olvidando el hecho de que puedo caminar- Dijo poniéndose de pie- Este tiempo que ha pasado no fue solo un trato del cual pudieron jurarme loca, si, puedo caminar, y el instante en el que me levante de mi silla no pensé en lo feliz que sería con Terry ni tampoco pensé en que lo dejaría y me quedaría para siempre con Ángel- Dijo acercándose lentamente a él- Todo esto no fue en vano, he cambiado, y puedo decir que aun sigo siendo una excelente actriz- Sonrió para sí, para todos- Supuse que si te decía que podía caminar me dejarías inmediatamente Terry, pero también supuse que no tendrías el suficiente valor de irla a buscar inmediatamente por miedo, y tu Candice al saber de nuestra ruptura no lo buscarías tampoco, el no se animaría a ir por ti y tu pensarías que ya te olvido. Yo… no podía quedarme de brazos cruzados…
La voz de Susana fue desapareciendo para los odios de Terry quien observaba a Susana. ¿Qué era lo que acababa de escuchar? ¿Era un sueño o una realidad?
Entonces vio a su alrededor, los ojos verde esmeralda de candy se encontraban vidriosos y sentía un ardor en su mano por tenerla justo en la estrecha cintura de esta, Sandra había tomado asiento en uno de los sillones como si eso no fuese nuevo para ella miro a Ángel quien abrazaba a Susana mientras ella hablaba, a Albert que sostenía la mano de Vicky y ambos estaban sonrojados, tan o más rojos que un tomate
¿Cómo había pasado tanto en tan poco tiempo? Entonces la voz de Susana recobro su volumen.
Continuara…
