O.O ¿Creen que algo de Yugioh me pertenece? ¬o¬ Si así fuese no estaría batallando pa comprarme cds para hacer un backup a mi pc... Todo es de Kazuki Takahashi yo solo me saque la fumada historia de debajo de la manga

--- Ironía -
By.- Gochi Glay Lover

Capitulo 13.- Investigaciones y noticias

Bien, muchos dicen que el que espera desespera, pero y para el gran asombro de todos cuantos le veian, Katsuya se encontraba muy quieto mientras esperaba a ser entrevistado, iba con una ropa algo formal, pero no demasiado, despues de todo, el conocia al gerente del bar pero no conocia a los demas que estarian en la prueba, por lo que no queria causar una mala impresión.

"Solo se tu mismo" le habia dicho Takuro antes de salir esa mañana a su empleo, lo habian citado a las 11 de la mañana, pero por el nerviosismo que le embargaba habia llegado media hora antes y aun no abrian la oficina de reclutamiento, por lo que estaba de píe en la sala de espera, junto a la puerta, acomodandose de vez de vez su cabello.

Ya andaba pensando en lo tonto que habia sido en llegar tan temprano cuando una figura salio de aquella puerta y al verlo sonrio amablemente.

- Ah, joven Jonouchi, es todo un placer ver que ya se encuentra aqui, no es muy comun encontrar jovenes con tan buena puntualidad - Katsuya se giro y se paró mas derecho, observando la figura de una mujer de aspecto algo mayor pero sin perder esa aura casi magica que las personas de poder y posición poseen.

- Ah, si, esto, mucho gusto, es un placer, soy Katsuya Jonouchi y vengo por el puesto de barman - habló con algo de nerviosismo al principio mientras daba una pronunciada reverencia ante la mujer, no esperaba toparse con alguien tan de repente.

- Es todo un placer joven Jonouchi, yo soy Cecile Kira, socia y esposa del dueño de este establecimiento - respondio la mujer dando una levisíma reverencia para corresponder a la del joven, para luego incitarlo a levantarse - muy bien, en vista de que usted ya se encuentra aquí, creo que no es prudente de mi parte hacerle perder más el tiempo¿cierto? Por aquí si es muy amable.

La mujer comenzó a caminar con paso elegante y distinguido entre pasillos de belleza y gusto exquisitos mientras que un Katsuya euforico le seguia con presteza, admirando cada cuadro y escultura que adornaban los cortos pasillos que conducian desde las oficinas hasta el bar, donde un trio de personas más le esperaban.

De inmediato Katsu reconocio la mirada afable y conciliadora de Takuro, quien le recibio con una sonrisa, junto a él otro hombre de apariencia mas madura le observaba con ojo critico y expresión pensativa al tiempo que murmuraba sepa dios que cosas a Takuro y este solo asentia levemente y al otro lado de su amigo un chico no mayor de los 15 le observaba, su cabellera rojiza y sus rasgos finos le indicaron de inmediato que el chico no era japones, al igual que la señora que le guio hasta ahí

- Bien joven Jonouchi, tengo el placer de presentarle a Itzuki Kira, dueño de este lugar - empezó la mujer señalando sutilmente son su diestra al hombre maduro al lado de Takuro, quien dio una leve inclinación de cabeza reconociendo la presencia del chico, la cual Katsuya respondio con una más pronunciada - ...Y por supuesto que ya conoce a Takuro Kubo, nuestro gerente y quien muy amablemente le ha recomdendado para el cargo.

Takuro sonrio dando también una reverencia a la que de nueva cuenta el rubio respondio con una leve sonrisa, enderezandose de nuevo a los pocos instantes y mirando sin querer al chico pelirrojo que le veia sentado en una silla alta junto a la barra, sus manos recargadas en el asiento, sus piernas en los estribos de la silla, haciendole lucir un aire de travesura a pesar de vestir el uniforme de un lujoso colegio privado.

- Ah, perdone mi falta de tacto, este joven tan apuesto es nuestro hijo, Michael Kira, espero que no le moleste hacer el examen frente a el, lo que sucede es que hoy es un día libre en su colegio y le han dado oportunidad de visitar a la familia, comprendera que no podemos dejarlo en casa mientras trabajamos cuando rara vez lo vemos - habló la mujer al notar la mirada del rubio y haciendo que Michael se sonrojara un poco ante lo de "apuesto", aunque no por ello abandono ese aire tan libre e inocente que parecia acompañarle.

- En lo absoluto, estoy en verdad encantado de poder recibir algo de su tiempo para este examen - respondio Katsu haciendo sonreir a todos en la sala, en especial a Takuro, quien sabía que el chico era perfecto para el puesto

- Bien, con todo aclarado - comenzó el dueño poniendose de pie al fin y mostrando una inusitada altura para un japones - ¿Que le parece si comenzamos con la prueba joven Jonouchi?

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Con sumo cuidado leyo los papeles una vez mas, mientras media docena de fotos se encontraban esparcidas en al mesa de ese fino restaurante, sus ojos se paseaban con presteza de una hoja hacia otra al tiempo que sus dedos algo temblorosos las cambiaban con presteza.

La mujer frente a el se dedicaba solo a beber de su fina copa de cristal cortado sin apartar la vista del joven, ya antes habia hecho negocios con el, pero en esta ocasion la petición le tomo algo desprevenida. por lo general Debling le hacia investigar afamados empresarios con doble vida, comerciantes que pensaba corrumptos e incluso algun que otro criminal que ponia en peligro su compañia, pero esta era la primera vez que le pedia investigar alguien como Mokuba

El chico era el hijo de Gozaburo Kaiba, y hermano del desaparecido Seto Kaiba, ademas de ser solo un niño, por lo que se extraño al ver de quien se trataba al que debia encontrar. Cuando vio la foto penso que seia un trabajo interesante, algo que la diera dinero fácil y le sacaria de su rutina, pero no fue así

El buscar y lograr información sobre el chico le tomo toda la noche, lo cual era mucho, considerando que no se trataba de alguien involucrado en mafias u otras cosas y aun asi tenía a su alrededor una seguridad abrumadora

Por un momento recordo cuando meses atras, y sobretodo por su orgullo, intento encontrar al desaparecido Seto Kaiba, una busqueda que no logro completar, era como si el ex-CEO de Kaiba Corp. hubiese sido tragado por la tierra, no habia rastro alguno, ni un cuerpo, ni huellas que llevaran a encontrarlo

Akire dejo la copa en la mesa, no le gustaba recordar sus fracasos y el de Seto Kaiba era uno de sus mayores decepciones, asi que decido cambiar el tema de su mente y con una voz tan tersa como el terciopelo hablo a Debling

- ¿No me dijiste que no vendrías solo? - Debling despego los ojos de los papeles y miro a Akire, luego miro la puerta

- Asi es, he citado a alguien, no debe tardar - respondio el mirando el reloj, no hacia mucho que habia empezado la reunion, pero conocia a Akire y sabía que odiaba esperar en vano, asi que cuando a los pocos minutos aparecio una silueta familiar en la recepción, preguntando por el se sintio aliviado

Akire observo como Debling se disculpaba y se ponia de pie para recibir a un joven que lucia de la misma edad que el chico de los dados, solo que tenia un cabello muy peculiar... ella sabia de quien se trataba, ya que antes de tomar cualquier trabajo, investigaba a sus clientes, para saber si le convenia o no el trabajo, y a Debling hacia tiempo que le conocia, y asi tambien a sus amigos, si mal no recordaba se llamaba Yami y aunque no habia encontrado muchos datos sobre su pasado, sabia que en la actualidad vivia con otro de los amigos del chico de los dados, uno llamado Yugi, y que ambos eran pareja

Yami llego puntual a la hora que Debling le habia dicho y cuando este último se paro a recibirlo vio que no estaba solo, habia una mujer, algunos años mayor que ellos, de un porte elegante y que le veia como si supiera cada oscuro secreto de su pasado. Debling los presento y Yami beso su mano, ella solo le sonrio con misterio y luego los chicos tomaron asiento

Yami de súbito vio las fotos en la mesa y sonrio, habia hecho bien en pedirle ayuda a Debling, este noto la sonrisa y de inmediato le explico lo que sabia, donde estaba Mokuba, que estudiaba y demas datos relevantes. Yami sonrio y penso que ya estaba un paso mas cerca de ver a Mokuba en persona...

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Cerró el pequeño libro azul marino que le habia hecho compañia toda la tarde, leerlo había sido un pequeño remanzo en su doloroso presente... y es que a pesar de su ahora habitual mutismo y su obediencia casi ciega, aun, muy en el fondo, seguia deseando lo que una vez tuvo, lo que se veia reflejado en ese alegre diario, tan diferente al suyo. Un diario que dejaba ver el alma alegre y bella que tenia su dueño.

Con sumo cuidado lo guardo en su maletin, tan solo habia leido poco mas de una veintena de hojas y algo extraño se habia apoderado de su corazón, algo que cada vez que cerraba sus ojos le hacía pensar en la humilde y fresca sonrisa de aquel cuyo diario habia estado leyendo.

Casi por impulso volvio a pasar su mano por sus labios como lo habia hecho varias veces en ese día, recordando como estos habian sido besados por su mejor amigo, ese en quien ahora pensaba... en realidad, hacia tiempo que pensaba en el, pero su mente moribunda por el dolor y la pena de haber perdido a su hermano y tener que haber vuelto a la tortura que su padrastro le brindaba no habia reconocido ese sentimiento.

Si, no habia duda ya, no luego de analizarlo, no luego de ese beso, no luego de leer ese diario que le hacia reir, llorar, pensar en el, no habia duda, a el, a Mokuba Kaiba, heredero de Kaiba Corp. le gustaba Michael Kira, su mejor amigo desde hacia un par de meses.

La simple revelación habia hecho meya en el pelinegro, quien inseguro se sentó en su cama, el no podia sentir esa clase de sentimientos, no era correcto... no, no el hecho de que le gustara su mejor amigo, sino que el no podia permitirse sentir algo, no cuando cada neurona le gritaba que no, que no lo hiciera.

¿Como el iba andar pensando en el amor cuando su hermano estaba perdido sepa Dios donde ¿Que clase de hermano desconsiderado era el?

Pero aun asi no podia evitar que sus mejillas se enrojecieran y su corazon palpitara con más fuerza cuando recordaba a Michael, su amigo extranjero, su mejor amigo que hacia muy poco habia sido transferido de colegio desde los Estados Unidos a Japón cuando su familia se mudo para atender negocios del padre.

Sin hacer nada más se puso de pie, guardando sus cosas, ya pronto tendria que regresar al colegio, despues de todo, la visita solo duraba un día, y para la mañana ya debia estar en su habitación del internado, listo para tomar clases.. pero, en esa habitación le esperaba su mejor amigo... y ahora mas que nunca antes deseaba verlo, aun y cuando se sintiera un miserable al pensar en el amor cuando deberia estar buscando a su hermano.

La verdad, es que ya estaba perdiendo las pocas esperanzas que le quedaban, ya hacia mas de siete meses que su hermano habia desaparecido, ya debia entender que no regresaria, quizas... quizas lo mejor seria tratar de olvidar...

Cerro los ojos mientras tomaba su maletin, ya no habia demasiadas dudas en su corazón, iria al colegio y se encontraria con Michael... tal vez el cariño que su amigo le ofrecia ayudaria a sanar su adolorido corazon...

"Si tan solo asi de facil fuese olvidar las torturas de Gozaburo..." penso amargamente Mokuba mientras pasaba su mano por su hombro haciendo que el dolor de nuevo hiciera presa de este.

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Entró con paso ligero y silbando una canción que tiempo atras habia aprendido en la radio que sin saber porque le gustaba silbar, le recordaba a Seto y recordarlo le daba una extraña mezcla de sentimientos, de querer verlo y querer olvidarlo, de saber que quizas jamas lo veria y sin embargo, ver como la esperanza en su corazón no moria.

Atras suyo unos cuantos pasos se encontraba Aoi, quien como siempre permanecia tranquilo y protector de Jonouchi, quien se encontraba alegre, lo habia conseguido, habia logrado pasar la prueba de barman y ahora era el quien prepararia las bebidas en el area del bar del restauranmte donde trabajaba Takuro.

Estaba muy alegre y de inmediato se dirigio a la cocina pra preparase algo de comer, mientras, Aoi se acercaba a su plato y bebia agua, su cola moviendose al ritmo de la canción que Jou silbaba, casi se podia decir que Aoi estaba tan alegre como su dueño, es mas, podria decirse que estaba alegre por su dueño y eso no era extraño, al menos no para quienes lo conocian.

Era sabido por todos que Jou y su perro poseian un vinculo casi misterioso, que les permitia saber si el otro estaba alegre, triste, melancolico o necesitado de compañia. Era raro ver a uno sin el otro y todos lo atribuian a que habia sido gracias a Aoi que el rubio se habia recuperado de su estado casi mortal meses atras.

Caundo el rubio termino de comer se levanto, limpiando la mesa y lavando los platos que habia utilizado, luego se dirigio hacia su habitación seguido por Aoi.

Una vez dentro, Jou se estiro en la cama, le gustaba esa nueva habitación, era amplia y muy luminosa, tenia televisión, computadora y una consola de juegos, tambien un guardarropa considerablemente amplio y un monton de libros regados por el escritorio, el sillón puff y los estantes de su habitación. En su cama estaba solo un diario del dia anterior, y en su mesita de noche descansaba una lampara, un telefono y un despertador.

Jou sonrio y bostezo, se sentia en paz en ese lugar, al fin tenia la habitación de sus sueños, un lugar que no le daba pena mostrar, no como en su otra casa. Como siempre sintio el calido cuerpo de Aoi recostarse a su lado y recargara su cabeza en su pecho, Jou vio comoel perrole veia con esos ojos tan azules que a veces creia parecian humanos, por inercia bajo su mano y lo acaricio hasta que el sonido del telefono le desperto de su letargo.

- Si, Jonouchi al habla - contesto el rubio sin levantarse mas que lo necesario para tomar el auricular inalambrico.

- ¡Jou! - escucho la tan familiar voz de su mejor amigo responder al otro lado.

- Yugi ¿Que onda hermano? - pregunto aun acariciando a Aoi, quien se habia movido para que le rascara el estomago.

- Hey, tengo noticias de Mokuba - escucho Katsuya y eso si desperto una reacción del rubio, quien se levanto de subito.

- ¿En serio? Cuentame lo que sabes - pidio el rubio mirando el reloj digital de su despertador, aun tenia un par de minutos antes de tener que arreglarse para ir a su nuevo empleo y tenia que aprovecharlas, hacia mucho que queria saber sobre Mokie y esto era algo que le llenaba de alegria.

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Ni siquiera se habia despedido de su "padre", despues de todo nunca lo hacia luego de esos días feriados, a ninguno de los dos les importaba mucho el otro, asi que tras los reglamentarios saludos de bienvenida y la pequeña sesión de "entrenamiento" okuba era libre de irse a la hora que quisiera de vuelta al colegio, lo cual habia hecho no mucho despues de terminar con el diario de Michael.

Ahora iba rumbo al colego donde sabia que le encontraria, y esto le llenaba de nervios... siempre se habia mostrado frio, distante, apatico incluso, asi que pocas personas se acercaban a el en el colegio, por lo que la subita amistad que Michael le ofrecio en cuanto fue transferido a su colegio fue algo extraño, tanto para los demas como para el, pero el pequeño norteamericano no parecia preocuparse por el que diran y parecia que su actitud en vez de amedrentarle, le atraia mas.

Pronto estuvo de nuevo en la comodidad y seguridad de su habitación del colegio, estaba solo, Michael aun no regresaba y Mokuba sabía que no lo haria hasta ya entrada la noche, ya que el chico pasaba los dias asi con su familia lo mas que podia, ya que a veces, su padre o su madre salian de viaje y no podian estar con el siempre.

Mokuba se acosto en su cama mirando el techo y penso en Michael, sabia que en un par de días seria su cumpleaños y que caeria en fin de semana, por lo que el chico le habia invitado a celebrar en el restaurante de sus familia.

En un principio Mokuba se sintio incomodo, sabia que le gustaba a Michael, pero no queria esperanzarlo, ya que el se habia decidido a no dar paso a la felicidad como un luto a su hermano, pero ahora, que al fin el cariño que el chico le brindaba le habia llegado hasta el corazón ya lo habia decidido... aceptaria esa invitación...aceptaria a Michael...y trataria de dejar el dolor en el pasado.

Con esa nueva resolución se levanto a lavarse la cara y cambiarse de ropa, esperaria a Michael y le diria que tambien le gustaba y con algo de suerte, la vida le sonreiria de nuevo... quizas no con la brillantez del pasado, sino con una nueva luz, una que Michael y el intentarian construir.

Aun eran algo chicos, pero Mokuba sabia lo que sentia por Michael y sabia que el cariño de Michael tambien era sincero... ademas, no tenian nada que perder y algo muy bello que ganar.

Quizas esta vez recibira otro beso y el responderia a el... seria su primer beso "Real" y esto sonrojo al pelinegro, la sola idea de besar a alguien era abrumadora y muy impactante y a pesar del pequeño roce de labios que ya habian compartido esa tarde, se sentia muy nervioso.

Mokuba Kaiba se dejo caer en su cama con la cara completamente roja, se habia imaginado a el y a Michael tomados de la mano caminando por la plazoleta del colegio y una risita estupida y un sonrojo monumental se habian apoderado de el.

Despues de todo, a pesar del sufrimiento y de todo lo vivido, Mokuba Kaiba aun tenia escasos 13 años y la perspectiva de tener un "novio" y ademas de eso hombre con quien pudiera tomarse de las manos, abrazarse y besarse, le hacia sonrojar hasta la punta del cabello y sentirse un como un torpe enamorado.

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Jou se acomodo detras de la barra ya con su uniforme y se encontraba listo para trabajar, pero su mente habia vagado hacia lo hablado con Yugi y tambien hacia Aoi... su mascota le habia seguido hasta el restaurante, pero llovia a cantaros fuera y Jou, no queriendo dejarlo afuera, lo habia metido bajo la barra y este se encontraba durmiendo en ese lugar.

Por lo que Jou estaba muy nervioso y deseaba que su pequeño Aoi no se despertara o le traeria problemas... si... definitiavemte le traeria problemas...

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WOW La verdad es que no tengo cara... ni cuerpo ni nada que dar ante la vergüenza de estar aqui, frente a ustedes luego de muchisimo tiempo, ceo que mas de un año... o.O Si de hecho, mas de un año... asi que perdon

No tengo excusa mas que falta de tiempo y las cosas de la vida YY

Asi que no los distraigo mas, solo les prometo que no dejare que esto vuelva a pasar y que sepan que no me he olvidado de este fic, primero Dios y lo termino pronto... espero

Por ahora, disfruten y de nuevo, mil disculpas

PD.- Agradezco a todos cuantos dejaron reviews... son un encanto, gracias por leer mi trabajo y espero actualizar pronto, por ustedes.

Nota: No se si ya habia pusto la edad de Mokuba, pero creo que lo dejare asi, de 13 años, porque mas chico no me lo imagino con lo del novio y mas grande como que ya no se siente Mokuba... espero lo comprendan w

Nota breve: Antes de terminar, tal parece que por ahi se me ha colado llamar a Katsuya como Joey cuando he tratado de mantener sus nombres originales, asi que si lo ven, lamento mi error, tratare de no cometerlo más.