Nueva historia de la serie Miraculous Ladybug. Ya la estoy subiendo también en wattpad pero pensé en compartirla también por aqui ::DDD

Espero que os guste

Pareja: Chat noir x Marinette

Soy muy fan del MARICHAT


13. Deseo


*Atención Lemoon! +18*

Aun podéis correr jajaa


Cuando los labios de Chat noir tomaron los de su princesa, algo en ambos hizo click, un sentimiento lleno de mariposas empezó a correr por sus sistemas nerviosos. Lo que se define como el "beso perfecto".

Se notaba desesperación en los actos del felino, quien mordía y lamía el labio inferior de la chica mientras la atormentaba con la lengua. Nunca tendría suficiente de ella, era deliciosa.
Le hacia el amor con los labios y Marinette estuvo a punto de perder el equilibrio y la consciencia con solo aquel movimiento de labios. Menos mal que se encontraba estirada en su cama, si no como torpe que era seguro que se caía, estropeando el efecto.

Aunque se notaba desesperado, Chat seguía siendo tierno, pues no quería asustar a su princesa de ninguna manera.

-Marinette...-Gimió cuando se separaron para buscar el preciado aire. Ella sentía que tendría que tragar bocanadas enormes y el gato se quedó prendado de su sonrojo y sus ojos dilatados por la pasión-Toma aire, princess, lo necesitaras.

Chat noir siguió con su ataque, dejando un beso algo más corto pero no menos pasional en los labios de su princesa y bajó sus labios hasta el cuello de ella, perfilandolo con los dientes para luego recorrer el mismo camino ascendente con la lengua.

Marinette se sentía perdida entre las caricias del habilidoso felino y en un descuido del chico, invirtió los papeles y se colocó sobre sus caderas y con manos casi desesperadas, buscó la cremallera que mantenía su traje cerrado. Tiró de ella hasta que el pecho del héroe estuvo al descubierto.

-Te ves ansiosa, princesa-La voz del chico era traviesa y sensual. Intentaba hacer un puchero pero no lo consiguió, se veía igual de desesperado que ella.

-Callate, gato tonto-Dijo ella, sin mirarle pues temía que perdiera la confianza. Tiró del traje para que pudiera sacar sus brazos de la molesta tela ajustada.

El gato dejó que ella tuviera por un momento el poder, ya que también le gustaba sentir las suaves manos de la chica sobre su cuerpo.
Como ella paseaba sus dedos por sus pectorales, sus caderas y volvía a subir, sin atreverse a bajar más abajo. El felino sonrió por la timidez de la joven, y tomó sus manos para llevarlas a su miembro, quien lloraba por el toque de su amada.

-¿Q-U-e?-La voz de la chica temblaba y su cara no podía estar más roja.

-Tócame, princess-Dijo con voz sensual, y gimió con fuerza cuando ella lo apretó sin ser consciente-Ahh..Marinette...

La chica observó el rostro masculino del héroe, su rostro estaba cruzado por el placer que estaba sintiendo. Era el rostro del deseo, de la pasión...

Marinette quería ayudarlo a sentir bien así que con vergüenza agarró el miembro erecto del chico y empezó a acariciarlo. No sabía bien como se hacía, pues era la primera vez que hacía algo así. Pero el chico soltaba roncos gemidos, perdido en aquel masaje.

-¿Lo...hago bien? ¿T-Te...gusta?-Susurró ella tímida

-Es lo mejor, princess

Animada por los gemidos y los ruiditos que el chico hacía, empezó a darle caricias más descaradas, acabando por llevarse aquella punta suave y húmeda a los labios.

El miembro del chico era grueso y suave, de un lindo color que hacía que ella quisiera tomarlo más. Su lengua recorrió la punta, haciendo que Chat gimiera de manera mucho más alta, atrapando los cabellos de la chica para que chupara más intensa.
Marinette estimuló la parte inferior, recorriendo con los dedos unas pequeñas bolsas aterciopeladas mientras que su parte superior era absorbida por sus labios.

-Princess...

El felino apartó a la jovencita, pues no quería venirse de esa manera y ya no podía esperar más a estar dentro de Marinette.
Con un movimiento, dejó a la chica debajo de su cuerpo y las manos rápidas del héroe fueron apartando las ultimas prendas de la chica, dejando su blanco cuerpo a su escrutinio.

-Marinette..

La chica, completamente roja, le observó quitarse lo que quedaba de su traje de super héroe, quedando de igual manera que ella.
El gato dejó un sendero de besos por todo el cuerpo de la joven, prestando especial atención a los suaves y grandes pechos, que estimulo y dejó completamente duros.
Se sintió orgullo al verlos; estaban erectos y miraban directamente hacia él.

-Chat...

Los gemidos de la chica no paraban de salir, junto con el nombre del héroe, haciendo que este se endureciera más y que la poca cordura que aún quedaba en él se fuera a freír espárragos.

-No puedo más, princess-Musitó con un gruñido.

-Chat...

-Voy a hacerte mía

Los pelos de Marinette se erizaron al escuchar la frase tan cargada de deseo del chico. Sintió como las manos de él le levantaban las piernas y ella le rodeó las caderas, haciendo que sus caderas entrasen en contacto, haciendo que ambos soltasen un suspiro placentero.

Chat noir la observó un momento antes de dirigir su miembro a su entrada húmeda; sabía que estaba preparada pero él era grande y aquella iba a ser su primera vez.

Para ambos.

Marinette gimió fuerte cuando sintió el dolor del primer contacto. Chat noir se fue adentrando en ella, intentando hacerle el menor daño.

-¿Es-tas...bien?-Preguntó el chico cuando estuvo completamente dentro de ella.

-Si...

-Voy a moverme, Marinette...

Ella solo se aferró a sus hombros, enterrando las manos en la dorada cabellera del héroe, apretándolo contra ella. Quería sentirlo lo más cerca posible.

El chico la sujetó de las caderas mientras entraba y salía de ella a una velocidad bastante rápida, empujando sus caderas contra las delicadas de ella.
Solo el sonido indecente de sus intimidades y de sus cuerpos rozándose era lo que se podía escuchar en la estancia.

Chat comenzó a gemir mucho más alto, sintiendo como su cuerpo se erizaba y su parte baja se calentaba, al igual que Marinette, que también sentía el calor en su intimidad, siendo llena por el miembro del felino.

-Voy...voy a...-Decía ella, presa del placer, moviendo sus caderas contra las de él a la par.

-Yo tambien...

Marinette buscó sus labios para besarle mientras su espalda se arqueaba y su interior palpitaba siendo llenado por el cálido liquido caliente de Chat noir.

Estuvieron unos segundos en silencio, recuperándose de aquel asalto.

Chat noir acarició aquel rostro femenino de ensueño que le había robado el corazón y depositó un suave beso en sus labios rojos ya de tantos besos.

-¿Estas lista para otra ronda?

Marinette solo suspiró. La voz burlona de Chat noir había vuelto.

40 minutos después

Marinette se apoyaba en la pared, soltando un potente gemido mientras Chat noir empujaba sus caderas contra ella. Ambos estaban de pie, aunque él agarraba una de las piernas de Marinette para tener mejor acceso a su centro intimo.

-Chat!-Gemía ella, ya que el minino estaba apretando uno de sus pezones mientras seguía atormentando su intimidad.

-Eres deliciosa-Musitó con voz ronca Chat noir, besando su cuello y aumentando el movimiento de sus caderas. Estaba a punto de volver a correrse.

-No...digas eso...-Dijo ella, avergonzada

-¿Después...de tantas veces...aún te sientes así?

Su voz era graciosa, a pesar de que se escuchaba acelerada y ronca por el esfuerzo físico.

Si
No tenía muy claro cuantas veces lo habían hecho ya; solo sabía que a cada rato, al minino le gustaba cambiar de posición.
Lo habían hecho sobre su cama, con su cuerpo musculoso sobre ella; después él la había puesto en cuatro, lamiendo su espalda. De seguro le había dejado marcas.
Luego, se habían movido varias veces de sitio por su cuarto, buscando un lugar cómodo. Al final habían acabado de pie, contra la columna que se encontraba cerca de la escalera.

Parecía todo un sueño pero era real.
Muy real.

Chat noir dio un gemido con fuerza antes de soltar su semilla de nuevo, abrazando el cuerpo de su chica, que se apoyó simplemente en su pecho y cerró los ojos, cansada.

El chico sonrió al verla y con cuidado la fue a dejar en la cama, tapando aquel cuerpo dulce y desnudo con las sabanas. La abrazó contra su pecho, pues ella no parecía querer alejarse.

-Buenas noches, mi princesa-Besó con dulzura sus labios-Te amo Marinette...

Ambos cerraron sus ojos, cansados.

Esperando al día de mañana.