Sí, el capítulo que había subido no estaba bien. Incluso me desagradó, pero entré en pánico, no sabía qué escribir jaja me bloquee y la razón bueno, ya saben… surgen problemas en nuestras vidas a los que no les podemos dar solución no porque no queramos, si no porque hay personas que nos cierran las puertas. Pero el día de hoy fue muy divertido, descubrí que los hombres no podemos estar en más de dos actividades al mismo tiempo y tengo una razón más por qué estar feliz.
Espero que este capítulo sea de su agrado. Tuve una junta el día de hoy y surgió esta idea.
Tarde…
Yu-Gi-Oh! GX no me pertenece
SpiritShipping
Advertencia: Existimos personas que por más que nos tropezamos con la misma piedra no comprendemos que debemos de levantar el pie.
Ahí iba, tarde como de costumbre. Se justificaba a sí mismo con decirse que la culpa fue de su celular pues no había sonado la alarma a la hora correcta, en la lista de justificaciones entraba el tráfico y claro, pasar por los cafés que su jefe le pedía día con día. Con diez minutos de retraso que sin duda le costarían un gran sermón entró sigilosamente a la oficina de su jefe. Trabajar para el editor de la revista The Rolling Stone tenía su precio, pero con su sueño de ser editor y publicar un libro, Jaden se partía en mil pedazos para cumplir todas las exigencias de su jefe; sorprendentemente no había señales de su explotador. Colocó los cafés en el escritorio, tomo el suyo y se sentó frente al computador. Todo parecía sospechosamente en orden, los demás trabajadores estaban a su ritmo habitual, alterados por que todo saliera bien; por otra parte la chica que siempre llevaba las reseñas de las notas se encontraba platicando con el ayudante del diseñador gráfico… ¿por qué todos estaban tan tranquilos? Cuando su jefe llega generalmente todos parecen locos, la tranquilidad del lugar sólo se debía a la ausencia del tirano editor y él nunca faltaba.
-Si no está muerto- Jaden comenzó a imaginar, por un segundo dibujó la silueta de su capataz en el frio asfalto y junto peritos y el auto que le provocó la muerte, pero sacudió bruscamente la cabeza. La muerte de su jefe lo sacaría en un dos por tres de su puesto y tendría que renunciar a su sueño de ser editor. Volvió a su mente, buscaba una razón más lógica para la ausencia de su siempre puntual jefe. –El viaje lo tiene agendado hasta la semana que viene y hoy tiene reunión hasta las tres.- Encendió el computador para mirar una vez más la apretada agenda de su jefe y ahí estaba, una nota en el escritorio de la computadora. "Adelantó la junta a las ocho de la mañana, espero que llegues temprano y la pantalla no se bloquee" –Mierda- Se dijo a sí mismo, sintió el frio sudor recorrer su espalda, llegar tarde al trabaja ya era algo "normal" y su jefe había prendido a tolerarlo, pero legar tarde a una junta era prácticamente suicidio laboral. Tomó los cafés y se apresuró a llegar a la sala de exposiciones, ya iban veinte minutos, con algo de suerte sólo lo regañaría. –Buenos días.- sutilmente entró con los cafés en la mano, no haría el mínimo movimiento hasta que su jefe no diera señal de aprobación.
-Miren quién ha decidido unirse, menos mal que llegas o la junta no podría avanzar.- Lo odiaba, pero comprendía que era su único boleto para obtener lo que tanto esfuerzo le había costado. –Comunícame con Universal Records, necesito escuchar el nuevo sencillo ADELE antes de que al idiota de mi jefe se le ocurra ponerlo en la portada mensual. Corre la voz que hoy por la tarde nos reuniremos para la entrega de acreditaciones, los Grammy se acerca… necesito que consigas el EP que promocionó Katy Perry durante su estadía en Australia.- Y el más de peticiones comenzaba a crecer y crecer. Ya no era novedad que el chico castaño abandonara su hora de desayuno por entregar a tiempo su trabajo y más vale que fuera a tiempo, por suerte no había perdido su trabajo. –Sal y busca a Jesse, ha quedado conmigo para una entrevista.
-¿Je- Jessie? ¿Jessie J?- Bien, no era el mejor en la música y solía confundir géneros, canciones y cantantes, pero si sobrevivía a ese mundo de locos un par de años, el trabajo como editor de The New York Times era casi un hecho.
-No seas absurdo, Jesse, cabello azul, ojos verdes. En de esta nueva moda del TeenPop.- Claro, características distinguibles, eso hacía menos pesado el trabajo. Salió de la sala, necesitaba terminar temprano sus debes si quiera llegar a ver su novela a las diez de la noche. –Ojos verdes.- Se reiteró antes ver a lo lejos un chico que reunía las características antes descritas. -¡Hey! ¡Jesse!- Corrió para darle alcance. No era de esas nuevas estrellas plásticas, parecía un cantante al estilo Justin Timberlake en sus unicios. –Soy Jaden, asistente de Seto. Me han pedido que te llevara a la sala de juntas.
-Bien, ¿oye, es cierto que Seto es muy mala onda?- ¿Mala onda? Si con eso se refería a que lo explotaba y lo tenía muerto de hambre entonces sí, sí era mala onda.
-Es duro, pero el mejor en su trabajo.- No podía echarle tierra, no por lo que Seto representaba en su carrera.
-¿Sabes? Tienes muy bonitos ojos.- Wow, ¿Cuándo empezaron hablar de ellos? –Son como un chocolate semi-amargo.
-Gra-gracias.- ¿qué demonios acaba de suceder? ¿Ese calor que Jaden sentía eran sus mejillas sonrojándose? Es un artista, vive para engañar a las personas.
-Si tienes un tiempo libre deberíamos salir a comer… supongo que Seto comprenderá.- Seto solo comprende que Jaden debe de dormir porque la ley se lo dice, si de él dependiera la jornada de trabajo… bueno, quizá el modo zombie sería un estado normal. -¿dirás que no?
-Pasa, mi jefe de espera.- No dio respuesta, sabía que solo le tomaría del pelo y no estaba para perder el tiempo, no cuando los Grammys estaban cerca. Necesitaba estar preparado, quería ir y quizá conocer a uno que otro cantante, no era su prioridad, pero trabajando en eso algo de provecho tendría que hacer.
Dejo al chico en junta y regresó a sus labores, extrañamente había terminado más rápido de lo pensado, el single, el contacto con Universal, el EP de Perry, todo lo etnia cubierto. Cerró los ojos un momento y como acción no prevista sonrió ampliamente, aquellos ojos verdes que había visto hace unos minutos atrás eran la razón de su sonrisa. Era un chico despreocupado, feliz, enérgico y sin duda muy atrevido, con una buena imagen quizá desbancaría a Justin Bieber. Volvió a sonreír y a sentir ese ardor en las mejillas al recordar su cumplido.
-Ahhh… artistas.- el sonido del teléfono lo sacó de sus pensamientos, miró el numero ¡maldición! Era interno, Seto lo llamaba. Tan pronto como pudo se levantó y en menos de un minuto se encontraba frente a su jefe. -¿Se te ofrece algo más?
-Jaden, necesito reunirme con los ejecutivos de Warner Music ahora, por alguna extraña razón Jesse se negó a acompañarme. Llévalo a comer y no lo descuides ni un segundo. Te doy el resto del día, pero por favor que nadie se entere.- Dicho eso salió.
-Creo que no hubo mucho problema después de todo ¿verdad, ojos bonitos?
-Se te hará invitarme a comer.- Ambos rieron un poco, se miraron a los ojos y con una gran sonrisa se echaron a caminar con dirección hacia la puerta de salida.
-¿También se me hará invitarte a cenar?- nuevamente las mejillas de Jaden comenzaron a arder, ¡esa estrellita sí que lo ponía a mil! –Una cena casera en la habitación que rento, pediremos algo
Jaden lo miró y sólo le sonrió. Seto le había pedido no descuidarlo ¿qué si le pasa algo a Jesse en el transcurso de la noche? Quería mucho su trabajo como para perderlo por no acatar las órdenes de su jefe, irían a comer y después a su habitación de hotel sólo para cerciorarse de que todo estuviera en orden; se burló de sus estúpidas justificaciones, sobraban y por nada lograría engañarse, si todo acababa bien Jaden se haría el fan número uno de Jesse… quizá ya lo era.
Espero que les guste, creo que el bloqueo mental desapareció, pero estures dirán.
Muchas gracias por seguir leyendo y nuevamente los invito a leer el oro fic que acabo de empezar, es de Digimon y si les gusta el rollo de novela policíaca, quizá sea de su agrado.
De verdad espero sus mas sinceros comentarios.
Buena noche.
