Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
Ai wa yasei da!
por
Freya & Sakura
Hola a todos ! Muchas gracias a todas las personas que nos siguen leyendo y también a todos aquellos que nos hacen saber sus opiniones a través de sus reviews
Capítulo 13¿Qué hacer con dos "niños" celosos?
Simbología:
"blablabla" Lo que piensa el personaje.
-
…. – Lo que dice el personaje.
Cambio de escena --------------------
(lalala)
letrero Panda.
Kagome abrió lentamente sus ojos, el ambiente era cálido, cerca de ellos la fogata ya se había extinguido, pero la cabaña conservaba aún el calor. Uno de los brazos del muchacho ceñía protectoramente su cintura. La joven sonrió observando la expresión tranquila de su rostro. "Es impresionante como cambió tu mirada Inuyasha... al principio tenía temor de ti al tratarte, eras muy indiferente y nunca sonreías... pero cuando comenzamos a conocernos me dí cuenta que serías incapaz de herir a alguien, ese orgullo que mostrabas era solamente para alejarte de las personas...porque te lastimaron en el pasado...". La joven dejó caer una lágrima, que cayó sobre la mejilla del hanyou.
- ¿Kagome?...- el joven despertó al sentir el contacto de la lagrima sobre su mejilla.- ¿Estas bien? – le preguntó abrazándola con fuerza. - ¿por qué lloras¿hice algo que te molestara?-
Kagome se limpió los ojos. – No... no es nada – suspiró mientras correspondía el abrazo. – Sólo que... quiero que sepas que te quiero mucho... nunca por nada del mundo voy a dejar de estar a tu lado... – susurró acariciando suavemente su espalda.
Inuyasha acarició delicadamente los cabellos de la chica – Te amo Kagome...y deberías saber que nada ni nadie en este mundo va a lograr apartarte de mi lado – le sonrió.- Eres mía sólo mía...- le susurró comenzando a besar lentamente su cuello.
- Y tú eres sólo mio... – suspiró Kagome acariciando el cabello del mitad demonio. – La joven se sentó y agregó: - Ahora debo vestirme porque los chicos me dijeron que estarían esperándonos en el templo para ayudarnos a limpiar y ordenar la cabaña.. ¿vienes también? –
El joven la tomó suavemente por la cintura atrayéndola de nuevo hacia su cuerpo - ¿Dónde crees que vas tan rápido? – le susurró sensualmente al oído – quédate un poco más – soltó roncamente mientras comenzaba a besar con suavidad su cuello.
- Mm... supongo que se demoraran un poco, es temprano todavía – respondió Kagome pegando su pecho al torso del muchacho. – Voy a comprar un futon para dormir más cómodos... – comentó Kagome sonriendo traviesamente, luego besó suavemente su fuerte pecho y añadió susurrando sensualmente: - Aunque si es por dormir junto a ti, reemplazo mi cama y todas las comodidades... –
- ¿Sólo dormir Kagome? – le preguntó el muchacho mirándola con una media sonrisa - ¿crees que hemos dormido mucho? – continuó mientras recorría suavemente con sus manos la espalda de la chica.
- Claro que no... ¿pero cómo quieres que apruebe los exámenes y termine lo más rápido posible teniéndote así a mi lado? – susurró la joven casi ronroneando. – Sabes como tentarme y hacerme olvidar esos tontos exámenes... después de estar contigo sólo pienso en una cosa – acarició la espalda desnuda del muchacho apretando ligeramente sus dedos contra ésta.
- Pero hoy no tienes que estudiar...- gimió Inuyasha rozando lentamente sus labios sobre los de la chica - ...yo también pienso en una sola cosa...cuando te tengo en mis brazos...-
- ¿Ah... si¿en cuál? – preguntó Kagome mientras se acomodaba a horcajadas sobre él. Lentamente acarició el pecho del joven. - ¿En qué piensas cuando estamos así de cerca? – reiteró la joven sensualmente mientras se lamía lentamente su labio superior.
Inuyasha tomó a la chica por las caderas acomodándola suavemente sobre su pelvis haciéndole notar su incipiente erección - ...en lo mismo que estas pensando ahora...- soltó roncamente subiendo con suavidad sus manos por la cintura de la chica hasta llegar a sus pechos. – Ranma y Akane tendrán que esperar un buen rato...-
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- Al menos conseguí dormir un par de horas más –
murmuró Akane mientras terminaba de vestirse. Había
elegido para ese día una falda tableada de color blanco que le
llegaba un poco más arriba de la rodilla y una blusa color
rosa con escote redondo que dejaba ver un poco sus hombros.
A los
pocos minutos bajó para reunirse en la mesa con casi toda su
familia, se sentó en su lugar como siempre. "Seguro
sigues profundamente dormido Ranma...qué difícil es
despertarte..." pensó mientras recordaba lo sucedido
algunas horas atrás.
- Akane... Ranma no ha bajado a desayunar, por favor ¿podrías despertarlo? – preguntó Kasumi sonriendo angelicalmente.
- Gomen ne onee-chan, pero no pienso ir a despertar a ese insensible después de todo lo que dijo cuando ustedes llegaron, además no soy su niñera... ".. si subo no podría aguantar los deseos que tengo de besarlo..."- afirmó la menor de los Tendo sintiendo la mirada de toda su familia sobre ella.
Ranma bajaba por las escaleras y casualmente escuchó lo que su prometida decía, fingiéndose ofendido espetó: - Que suerte, si tuviera una niñera preferiría una más atractiva y femenina... – el muchacho de la trenza se acercó a la mesa y se sentó indiferente a su lado. Llevaba una camiseta sin mangas negra y los pantalones chinos de siempre. "Kuso... esto es muy difícil... estoy extrañando tus besos... deseo ir ahora mismo a ese templo... porque no se fueron para siempre... kuso"
Akane miró de reojo a Ranma, fingiendo molestia continuó – dudo que exista en el mundo alguna "niñera" interesada en cuidar de un mocoso malcriado como tú...con suerte logré aguantarte una semana...- masculló mientras comenzaba a comer lentamente su arroz.
Todos los Tendo-Saotome miraban la discusión como algo totalmente normal, Kasumi sonriendo y Nodoka divertida viendo "lo bien" que se llevaban sus niños. Sólo Soun y Genma se veían algo afectados.
- ¡BUAAAAAAA! – comenzó a llorar Soun antes que Ranma pudiera contestarle a su prometida – ¡NUNCA VAMOS A LOGRAR QUE SE CASEN¡¡¡¡NUNCA VAN A DARNOS NIETOS SAOTOME! -
El Panda mientras se tragaba su quinto plato de arroz escribió un cartel que decía: (Estoy deprimido, estos muchachos nos quieren matar, no piensan en la salud de sus infortunados padres.)
- Calma papá, tío... son jóvenes para casarse y tener hijos todavía, seguro que en un par de años más se entenderán – sonrió Kasumi tratando de consolarlos y sirviéndole su sexto plato de arroz al Panda.
- ¿Qué es lo que pasa ahora? – preguntó Nabiki bostezando mientras se acercaba por detrás de Ranma y Akane - ¿Hasta cuándo van a hacer llorar a mi pobre papá? – les preguntó fingiendo seriedad mientras colocaba sus manos en los hombros de Ranma – Sería tan fácil q...- se interrumpió al observar unas pequeñas marcas en los hombros del chico de la trenza - ¿Qué te pasó en los hombros Ranma? – preguntó sonriendo mordazmente – Parece que te arañaron ¿viste esto hermanita? – continuó dirigiéndose a Akane.
Akane sintió como todo su cuerpo se tensaba, nerviosa y muy molesta miró a los ojos a su prometido - ¿De qué hablas Nabiki? "¡Kuso! baka, baka , baka te voy a matar". -
- De estos pequeños rasguños..." sino fueran Ranma y Akane diría que este par hizo algo interesante cuando no estuvimos" – le contestó Nabiki indicando los hombros de un traumatizado Ranma. - ¿estuviste con alguien por las noches cuñadito? – le preguntó burlesca al muchacho de la trenza.
Ranma quedó en shock al escuchar la pregunta de Nabiki, pero para evitar sospechas por parte de su familia rápidamente inventó una excusa: - An.. anoche.. cuando dormí en el tejado.. un ga.. un ga.. un gato.. – susurró Ranma temblando fingiendo parecer traumado. "Kuso que estúpido soy como no recordé las marcas.. soy un baka, Akane me va a matar... baka, baka, baka lo merezco"
Nabiki miró al resto de la familia que observaba con bastante curiosidad a Ranma, sólo Akane parecía estar muy molesta - ¿gato o gata? – preguntó tratando de poner aún más nervioso al pobre muchacho.
- ¡YA BASTA! – gritó Akane molesta – si me disculpan...- continuó poniéndose de pie – tengo que salir, no volveré hasta la noche...quede con una amiga de la universidad vamos a ir de pic-nic – informó dirigiéndose rápidamente hacia la salida.
- Hijo ¿no deberías acompañarla? No es muy varonil dejar que tu prometida salga sola en una ciudad como ésta – comentó Nodoka.
- ¿Por qué debería? Ella es lo suficiente fuerte para defenderse hasta de un mastodonte – afirmó Ranma riéndose sarcásticamente.
-¡RANMAAAAAA! - dijo fantasmagóricamente Soun mirando al muchacho de una forma realmente aterradora - ¿NO QUIERES CUIDAR A MI HIJITA? -
- Pensándolo me... mejor aho... ahora voy... – tartamudeó Ranma retrocediendo asustado. – ¡Adiós a todos! – gritó mientras corría rápidamente hacia la salida.
Alejada varias calles de su casa, una molesta Akane caminaba rápidamente
- Baka descuidado...idiota...sólo espera a que hablemos...te voy a matar cuando te vea Ranma – murmuraba la chica.
Ranma alcanzó a su prometida y aprovechando que estaban alejados varias calles de su casa la abrazó por la cintura. – Oye... ¿no estarás enojada conmigo o sí? – preguntó mirandola con cara de niño chiquito.
- Baka ¿tú qué crees? Y no me mires de esa forma que no vas a conseguir nada - contestó la chica molesta alejándose de él.– Apresúrate no quiero llegar tarde – le dijo seria.
- Oe... es que estaba pensando en ti... y cuando pasa eso me olvido de todo... no recordé que tenía esas marcas – dijo Ranma fingiendo berrinche. Se acercó a su prometida, deteniéndola para ponerla frente a él, luego continuó: - Y como no iba a ser tan olvidadizo si tengo a la mujer más preciosa a mi lado que me hace olvidar del mundo que me rodea y me hace desear sólo estar junto a ella cada día y por siempre... – concluyó sonriéndole tiernamente.
Akane sonrió sonrojándose levemente - tenemos que tener cuidado ahora Ranma...casi me morí del susto anoche y ésta mañana de vergüenza por lo que dijo Nabiki...- contestó mientras rodeaba con sus brazos su cuello – al menos ella no estudia en el mismo lugar que nosotros...estaremos tranquilos...pero realmente me ha costado mucho no besarte en todas estas horas – finalizó sonrojada.
Ranma se acercó a su prometida y mientras rozaba sus labios le susurró – Es un castigo no poder besarte... extrañaba mucho tus labios – finalizó estrechándola entre sus brazos y besándola tiernamente. Minutos después se separó de la joven y le preguntó - ¿Nos vamos? –
Akane asintió sonriéndole, tomados de la mano se dirigieron hacia la casa de Kagome.
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Ranma y Akane había llegado hace un buen rato a la casa de Kagome y ahora la esperaban dentro del templo; la madre de ésta les había dicho que su hija e Inuyasha habían decidido pasar la noche en el Sengoku, pero que los esperaran ya que pronto regresarían.
- ¡Je! seguramente esos dos se van a tardar... conociendo al pervertido de Inuyasha.. – dijo Ranma con una expresión divertida. – Podríamos aprovechar el tiempo en otras cosas ¿ne? – preguntó a su prometida poniendo su tono de voz más sensual.
- ¿Le dices pervertido a Inuyasha cuando me estas haciendo propuestas con ese tono de voz? – le preguntó la chica mirándolo traviesamente.
- No dije nada malo – sonrió pícaramente el muchacho. – Sólo pretendo estar un poco a solas con mi prometida... – susurró haciendo retroceder a la joven acorralándola contra una de las paredes del templo. - ¿Tú no deseas eso? – agregó mirándola lujuriosamente.
- ¿Te gusta acorralarme no? - le sonrió Akane mirándolo sensualmente – lo que más deseo es estar a solas contigo...- continuó mientras subía y bajaba lentamente sus manos por el torso del chico.
Ranma tomó a la muchacha por la cintura atrayéndola
hacia él y acortó desesperadamente la distancia entre
sus rostros besándola con frenesí. Sus manos recorrían
la espalda de Akane ansioso por sentirla más cerca, esas pocas
horas que habían estado separados durante la mañana
aumentaron el ímpetu del muchacho el cual deseaba con todas
sus fuerzas acariciarla, rozarla y besarla.
Akane correspondió
al beso con el mismo deseo, sólo deseaba estar de nuevo en los
brazos del chico, las pocas horas que llevaban fingiendo frente a su
familia habían resultado una verdadera tortura. Suavemente
separó sus labios de los del muchacho.
- Ranma...- gimió sensualmente mirándolo a los ojos antes de bajar un poco su rostro para besar con deseo su cuello.
- Inuyasha... me haces cosquillas – susurró Kagome mientras este le besaba el cuello en el fondo del pozo. – Ya llegamos... -. El joven la tomó en brazos y subieron rápidamente.
Kagome se vió interrumpida de su distracción al ver a una pareja demasiado cariñosa, mientras tanto el joven hanyou seguía rozando su cuello, la muchacha le murmuró quedadamente – Oye... deja eso y por favor mira hacía allá – dijo señalando una de las esquinas del pozo.
El muchacho distraídamente observó y abrió muy grandes los ojos. Kagome para evitar que fueran espectadores de algo aún más comprometedor atinó a decir en voz alta: - Cof cof ya estamos aquí... ¿Akane-chan... Ranma-kun?-
- ¡Kagome, Inuyasha! Hola¿Cómo están? – preguntó Ranma fingiendo que no había sucedido nada mientras se separaba rápidamente de su prometida.
- Kagome-chan, Inuyasha...Hola! – saludó una muy sonrojada Akane.
- Hola...ustedes estarían mejor si hubiésemos llegado dentro de un rato ¿no? – les sonrió de forma burlesca el hanyou.
La joven tomó de la mano a Inuyasha antes que continuara – Chicos... ¿me ayudan a buscar algunas cosas para limpiar?.-
Los muchachos asintieron y se dirigieron a la casa para buscar algunos artículos de limpieza y unos botes de pintura. De regreso Inuyasha llevó a Akane y Kagome a Ranma para transportarse a la otra época. Una vez ahí se dirigieron hasta la cabaña donde pensaban vivir Kagome e Inuyasha
- Kagome-chan...este lugar es hermoso...- comentó Akane mirando el paisaje.
- Hai... ¿te gusta?.. es uno de los lugares más bonitos que ví en mi vida... en la actualidad no he visto cosa alguna que se parezca a esto.. – sonrió feliz la joven de cabellos azabaches.
Sin perder tiempo se organizaron para limpiar y ordenar la cabaña, por un lado los muchachos limpiaban el piso y las chicas salieron a recoger flores para decorarla después.
- Pobres chicos.- río Akane – les dimos el trabajo más pesado ¿no crees?- le preguntó – Espero que hayas dejado dormir a Inuyasha anoche... – finalizó mirando traviesamente a su amiga.
- Hai.. hai eso creo, pero esta vez fui precavida. – sonrió nerviosamente Kagome bastante sonrojada. – Etto.. ¿y tú que me dices, anoche tuviste la última noche con Ranma a solas? No me digas que durmieron solamente.. – preguntó mirando con interés a su interlocutora.
- Hicimos más que dormir...pero realmente no estuvimos toda la noche a solas – contestó sonrojada Akane -... mi familia llegó cerca de las cinco de la mañana y me costó mucho despertar a Ranma para que saliera por la ventana- suspiró avergonzada.
Un remolino de viento hizo que las chicas interrumpieran su conversación. De repente ese remolino tomó forma y apareció un joven de tez morena, de cabellos negros recogidos en una coleta alta y con unos ojos azules muy llamativos.
- Yo – saludó el joven lobo sonriente mientras tomaba las manos de Kagome.
- ¡Kouga-kun¿Cómo estás? Hace mucho tiempo que no te aparecías... – saludó Kagome sonriendo.
Akane miró con detención al amigo de Kagome "que guapo es...la forma en que viste...se ve muy atractivo...kakoii..." pensó la chica mientras miraba levemente sonrojada al muchacho.
Un desagradable aroma alertó al joven hanyou – ...maldito lobo asqueroso...- gruñó entre dientes dirigiéndose a toda velocidad hacia las chicas. Al llegar junto a ellas sintió como los celos se apoderaban de él - ¿Qué demonios haces aquí lobo sarnoso! – le preguntó con evidente molestia mientras tomaba por la cintura a su mujer alejándola de él.
- ¿Qué sucedió¿Ese es otro de tus amigos pervertidos Kagome? – preguntó Ranma acercándose a Akane.
- ¡MALDITO INUKORO¿¡POR QUÉ DEMONIOS EL AROMA DE KAGOME SE COMBINÓ CON EL TUYO¿TE ATREVISTE A TOCARLA? ME LAS VAS A PAGAR AHORA MISMO – gritó Kouga poniéndose en guardia.
- Porque es MI MUJER, idiota – le contestó Inuyasha con una sonrisa de total satisfacción en su rostro. – ¡Keh! AHORA MISMO SI QUIERES...ASI ME DESHAGO DE UNA VEZ POR TODAS DE UNA MOLESTIA COMO TÚ – le gritó preparándose para atacar.
- ¿CÓMO QUE ES TU MUJER¿LA FORZASTE MALDITO DESGRACIADO PERVERTIDO? – gritó Kouga lanzándole una patada.
- YO NO LA HE FORZADO A NADA BAAAKA – le gritó el hanyou esquivando la patada, para luego lanzar como contraataque un fuerte puñetazo directo a su estomago.
- Inuyasha.. ¡OSUWARII! – gritó Kagome evitando que los muchachos terminaran lastimados. - ¿No te das cuenta que esos celos no sirven de nada¿qué fue lo que dijimos? – le preguntó bastante alterada.
- MALDICIÓN KAGOME...- gruñó el hanyou desde el suelo – ¿QUÉ CULPA TENGO? ...ESTE LOBO ASQUEROSO COMENZÓ A ATACARME...- finalizó colocándose de pie mirando con ira a Kouga.
Ranma miró fijamente a su prometida la cual estaba algo sonrosada contemplando a Kouga. Irritado desvió su mirada hacia otro lado.
- ¿Te pasa algo Ranma? – preguntó Akane mirándolo con curiosidad.
- Eso es lo que yo debería preguntarte... ¿por qué te pusiste roja mientras mirabas a ese tipo? – murmuró por lo bajo Ranma mirando a su prometida de reojo.
- ¿Eh¿de qué hablas¿estoy roja? "kuso...me puse roja..." – le preguntó Akane
Kagome sin darse cuenta interrumpió los murmullos de la joven pareja – Oigan... déjenme presentarles a Kouga-kun... él es un viejo amigo, fue de mucha ayuda para nosotros cuando peleamos contra Naraku – comentó sonriendo.
- Ese maldito estúpido que asesinó a gran parte de mis amigos... – murmuró Kouga por lo bajo. – Es un placer conocer a los amigos de Kagome – saludó sonriendo radiante.
- Igualmente – le contestó Akane sonriéndole de la misma forma - Mi nombre es Akane, y él es Ranma –
- Soy el prometido de Akane – dijo con énfasis Ranma tomando de la cintura a su novia.
- Oh.. que bien.. veo que usan ropa extraña de la que lleva Kagome.. ¿también vienen del futuro? – preguntó interesado el joven lobo.
- Hai, yo estudio con Kagome...- le contestó Akane – ¡jejeje! para nosotros también sus ropas son extrañas – continuó ignorando por completo los celos de su prometido.
Inuyasha murmurando maldiciones por lo bajo se acercó a Kagome, abrazándola por la cintura la atrajo hacia él - ¿y qué demonios haces por aquí ? – le preguntó a Kouga con evidente molestia.
Kagome le lanzó una mirada asesina a Inuyasha para que no siguiera hablando – Me da mucho gusto que hayas venido a vernos... ahora estábamos recogiendo flores con Akane.. ¿quieres acompañarnos? – preguntó amablemente. – Ustedes podrían seguir con la limpieza... ¿por favor podrían? – agregó mirando a Ranma y al hanyou.
- Está bien...pero que ni se te ocurra acercarte a mi mujer ...lobo sarnoso... "maldito Kouga...idiota...como se le ocurra ponerle un solo dedo encima a Kagome lo mato.."- dijo Inuyasha antes de dirigirse totalmente molesto hacia la cabaña.
Ranma se acercó a su prometida tomándola por el brazo. – Oye tú mejor ven conmigo a limpiar, que ellos dos se encarguen de buscar las flores – dijo mirando con rabia al lobo.
- ¿Qué demonios te pasa? No voy a dejar sola a Kagome...además ¿qué tiene de malo que me quede con ellos? - le preguntó Akane al muchacho.
- Ranma-kun, no seas posesivo con Akane... sólo vamos a buscar algunas flores... no le pasará nada ¿de acuerdo? – preguntó Kagome con una gotita en su frente.
A Ranma se le ocurrió una idea mejor y decidió aceptar. – Está bien, pero no se alejen mucho del lugar... – dijo mirando de reojo a su prometida.
- No te preocupes...no iremos lejos "creo que está muy celoso...pero si no hice nada malo" – le sonrió Akane.
Ranma rápidamente se dirigió a la cabaña, se acercó a Inuyasha el cual estaba concentrado "limpiando los vidrios" mientras observaba alejarse a Kagome junto con Akane y el maldito lobo apestoso.
- Oe... tengo una idea mejor que "limpiar los vidrios" je! mejor vayamos a espiarlos... – propuso Ranma mirando burlonamente al hanyou.
Inuyasha inmediatamente dejo de "limpiar los vidrios" y sigilosamente siguió a los muchachos junto con Ranma.
- Creo que Ranma estaba enojado conmigo. – suspiró Akane – pero en fin supongo que luego se le pasará... ¿Hace cuánto tiempo que conoces a Kagome-chan, Kouga-Kun? – le preguntó sonriendo.
Muy cerca de ahí, detrás de unos arbustos :
- Tienes que tener cuidado con ese tipo...es una verdadera molestia...- advirtió Inuyasha al chico de la trenza.
- Maldito... ¿por qué tienes amigos tan pervertidos? – preguntó Ranma con crecientes deseos de asesinar al muchacho de la coleta. "Kuso... Akane hoy vamos a hablar sobre esto... ¿por qué te sonrojaste al ver a ese idiota!"
- El lobo sarnoso no es mi amigo...el muy desgraciado desde que conoció a Kagome no ha hecho más que ser un estorbo – murmuró molesto el hanyou.
- Akane-chan... – murmuró Kagome codeando a su amiga para luego susurrarle – Acuérdate de Ranma-kun... mejor no te acerques tanto a Kouga... –
- No estoy haciendo nada malo Kagome-chan...tu amigo es apuesto... – le dijo mientras Kouga estaba un poco más allá distraído recogiendo flores para ellas – pero estoy locamente enamorada de Ranma aunque a veces actúe como un niño celoso..-sonrió Akane totalmente sonrojada.
Ranma se sonrojó al escuchar lo último que pronunció su prometida. "Pero de igual forma comentó que ese maldito era apuesto..."
- ¿Sabes? Creo que ya lo extraño...voy a ver que tan celoso está – sonrió Akane a su amiga comenzando a dirigirse rápidamente hacia la cabaña.
- Kuso...- murmuró el chico de la trenza corriendo a toda velocidad en la misma dirección que su prometida.
La menor de los Tendo estuvo a punto de chocar con Ranma cuando llegaba a la casa. Confundida miró a su prometido y luego hacia la dirección de la que este venía.
- ¿Qué demonios estabas haciendo Ranma? – le preguntó algo molesta. - ¿estabas espiándonos?- reiteró mirándolo a los ojos.
- Etto... estaba buscando leña... pero no encontré... – respondió Ranma fingiendo inocencia. - ¿Ya te aburriste de mirar a ese tipo? – preguntó mirando de reojo a su prometida.
- ¿No encontraste leña...en medio de un bosque?..- preguntó Akane sin creer mucho en la excusa del chico – No estaba mirando a nadie Ranma...sólo estábamos conversando... ¿qué tiene de malo? Kouga-kun es agradable –
- Tonterías... ¡cuando mirabas a ese sujeto te sonrojabas! – contestó Ranma mirando fijamente a su prometida.
- ¿Estas celoso? – preguntó Akane sonriéndole - No deberías estarlo...sabes que te amo Ranma...- finalizó mirándolo con ternura.
- ¿Por qué lo estaría? Yo soy mil veces mejor que ese tipo... no sé porque dijiste que era apuesto.. no sé que le vist.. – se interrumpió Ranma tapándose la boca al darse cuenta que estaba delatándose, luego agregó con indiferencia: – Etto... mejor voy a seguir limpiando, tú sigue divirtiéndote con ese miserable.-
- Espera...- lo detuvo Akane visiblemente molesta - ¿Cómo demonios sabes que dije que era apuesto¿Estabas espiando no? y apuesto que no estabas solo – le preguntó regalándole una mirada asesina.
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- Kagome, éstas son para ti "Je.. ese inukoro está por aquí, pero no creo que quiera que Kagome lo sepa.. voy a aprovechar esto.." - sonrió Kouga entregándole un ramo de flores silvestres amarillas a la muchacha.
- Arigatou.. huelen muy rico – le respondió la joven mientras aspiraba el suave aroma que desprendían.
"Maldito miserable por qué no te comes esas flores...asqueroso lobo...ni se te ocurra acercarte más" pensaba furioso Inuyasha mientras contemplaba desde su escondite la escena.
- Kagome... ese maldito inukoro te marcó ¿verdad? – preguntó Kouga mientras se acercaba y contemplaba su cuello que estaba descubierto ya que la muchacha vestía una blusa sin mangas con los hombros descubiertos.
- Ha... hai.. pero no lo hizo sin mi consentimiento.. – respondió la joven jugando con sus dedos levemente sonrojada.
Kouga se acercó y la tomó por los hombros – Je.. no te preocupes, no todo está perdido... para que ese maldito te tome como su mujer tienes que darle un cachorro... y no huelo que estés preñada.. – dijo acercándose y olfateando a la muchacha.
"Maldito Kouga...miserable entrometido...lobo apestoso te voy a hacer pedazos ahora mismo..." pensaba el hanyou a punto de ponerse de pie para lanzarse sobre el joven lobo. Pero sus deseos se vieron interrumpidos por una furiosa Akane que se aproximaba rápidamente hacia su mujer, seguida por un Ranma algo molesto.
- ¡Kagome-chan! – Akane llamó la atención de la otra chica mientras se acercaba – ¿puedes creer que nunca fueron a limpiar la cabaña? Han estado espiándonos todo este rato – afirmó mientras miraba de reojo a su prometido.- Inuyasha debe estar cerca...- .
- SÓLO ESTABA CUIDANDO A MI MUJER DE ESTE MALDITO LOBO APESTOSO – gritó Inuyasha saliendo de su escondite – ESCÚCHAME BIEN ANIMAL...QUE NO TENGAMOS AÚN CACHORROS NO SIGNIFICA QUE KAGOME NO SEA MI MUJER – finalizó acercándose con claras intenciones de matar a Kouga.
Kagome suspiró resignada – Inuyasha.. o-su-wa-ri... –
- Mejor me voy de aquí, tengo mejores cosas que hacer que ver a este inukoro... – dijo Kouga mirando de reojo al hanyou, luego se acercó a la muchacha de cabellos azabaches: -Discúlpame Kagome, nos veremos después... ahora tengo que cuidar de algunos lobos que se hirieron en una pelea con gatos youkais – comentó tomando sus manos y depositando un beso en estas. – ¡Cuídate! Y no dejes que ese inukoro se aproveche de ti – luego de esto sólo se vio un remolino verde que se alejaba.
Desde el piso Inuyasha murmuraba todo tipo de maldiciones, lentamente se puso de pie – siempre tienes que defender a ese estúpido ¿no Kagome? – masculló molesto antes de dirigirse hacia la cabaña sin esperar la respuesta de la chica.
- No puedo creer que seas tan infantil como para espiarme por algo así... ¿acaso me crees capaz de engañarte, baka? – preguntó Akane mirando totalmente furiosa a su prometido.
- Je... mejor voy a continuar limpiando – dijo Ranma evitando responder la pregunta de su prometida mientras se alejaba.
- ¿QUÉ DEMONIOS QUIERES DECIR CON ESO RANMA! – grito Akane dispuesta a seguirlo para recibir una respuesta.
Kagome detuvo a la muchacha por el brazo para evitar que siguieran peleando. – Akane-chan, está celoso... déjalo... ya se le va a pasar... los hombres son como niños – dijo con una gotita en su frente.
- Voy a matar a ese niño apenas lleguemos a casa..."vas a hablar conmigo quieras o no" - murmuró molesta Akane.
Casi anochecía cuando los jóvenes se dirigían nuevamente al pozo devorahuesos, habían terminado de limpiar la cabaña, pintarla y decorarla con muchas flores, sin embargo todavía seguían molestos entre sí.
- Esta noche vamos a dormir en tu casa Kagome..."es la única forma de que no intentes algo para que deje de estar molesto contigo"...- le informó a su mujer el hanyou, antes de tomar la mano de Akane para viajar al presente.
Kagome no miró al muchacho y sonriendo maliciosamente pensó: "No creas que te dejaré escapar... aunque estemos en mi casa encontraré algún modo... jeje"
En un abrir y cerrar de ojos regresaron a la actualidad y subieron por el pozo.
- ¿Nos vamos ya a casa, Ranma? – le preguntó Akane con una sonrisa – antes quiero que conversemos en el parque un momento ¿te gustaría?-
Ranma volteó, levantando una mano para despedirse – Sayounara... nos vemos otro día – dijo mientras se alejaba ignorando completamente a su prometida. "No cederé tan fácilmente, no hasta que te disculpes conmigo.. je!"
Akane presionó con fuerza sus puños tratando de calmar un poco su ira – Kagome-chan...nos vemos el lunes...matta ne Inuyasha "baka...baka...BAKA...me estas ignorando completamente...perfecto...tendrá que ser del modo difícil entonces" – se despidió rápidamente antes de seguir a su prometido.
Inuyasha sólo miró de reojo a Kagome antes de salir del templo con dirección a la casa sin decirle ni una sola palabra. "ya estoy harto de que siempre defiendas a ese maldito lobo"
- ¡Matte Inuyasha! – exclamó la joven mientras corría para alcanzarlo. "¿Celoso huh?... voy a hacer que te olvides de eso rápidamente..." pensó sonriendo pícaramente.
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Ranma la había ignorado durante todo el camino hacia la casa, no importaron sus sonrisas, ni sus miradas, ni sus intentos de acercamiento. Ni una de sus estrategias sirvió para que su prometido aceptara hablar con ella.
"Estas siendo totalmente infantil Ranma...en la cena no me miraste ni una sola vez...baka...luego de eso te fuiste a entrenar al dojo...kuso...llevas ahí más de dos horas" pensaba Akane furiosa paseándose de un lado a otro en su habitación.
Sigilosamente abrió la puerta para averiguar que estaba haciendo el resto de su familia; Kasumi como siempre se había acostado temprano, Nabiki estaba en su habitación seguramente ocupada en sus "negocios", su padre estaba profundamente dormido y al parecer sus tíos también.
"Al menos Ranma ya no comparte habitación con ellos...así que si mi plan no resulta...aún me queda la opción de hacerle una visita más tarde si se niega a escucharme".
Discretamente avanzó hasta el cuarto de baño, cerró
la puerta pero no encendió la luz...esperaría ahí
hasta que el muchacho subiera a darse un baño y si era
preciso lo obligaría a escucharla.
Pasaron unos minutos
hasta que escuchó el ruido de unos pasos subir corriendo las
escaleras. La chica sonrió, sabía perfectamente que ese
era su prometido, lentamente se alejo un poco de la puerta dándole
el espacio necesario para entrar. Sintió como el chico abría
la puerta totalmente distraído y luego la cerraba con
uno de sus pies, antes de que éste encendiera la luz, lo
empujó con fuerza contra la puerta dejando totalmente pegada
la espalda de Ranma a esta.
Sin darle tiempo para reaccionar
colocó uno de sus brazos con firmeza sobre su torso
impidiéndole moverse, rápidamente encendió la
luz y antes de que su prometido pronunciara palabra, le tapó
la boca.
"Kuso.. ¿Akane?... ¿qué diablos piensas hacer?... si sigues así no voy a poder evitar hacer algo... no me tientes de ésta forma... kuso... diablos que poco precavida eres... por como son en ésta casa seguramente en algún momento van a posarse del otro lado de la puerta para escuchar lo que está sucediendo..." pensaba un nervioso Ranma.
- Te lo pedí por las buenas muchas veces, pero no hiciste
más que comportarte como niño tonto toda la tarde... –
afirmó Akane mirando fieramente al muchacho – quiero que lo
que te voy a decir ahora te quede muy claro porque no pienso volver a
repetirlo...te amo baka y deberías saber que no me interesa
ni un otro idiota en este mundo...sólo el que tengo al
frente – le sonrió traviesamente – tal vez no debí
mirar a Kouga...ni mucho menos sonrojarme, de todos modos para mi tú
eres mucho más guapo que él y si vamos a contar todas
las veces en que te he encontrado en actitudes extrañas con
otras mujeres... créeme que sales perdiendo – comentó
mientras sacaba lentamente su mano de la boca de Ranma.
Rápidamente
se separó de él - de todos modos aún me
molesta que no respondieras cuando te pregunté si me creías
capaz de engañarte...ahora quítate de la puerta tengo
que irme antes que venga alguien...- ordenó tratando de no
encontrarse con la mirada del chico.
Ranma sonrió maliciosamente y rápidamente cerró el seguro de la puerta. – Ahora no te escapas de aquí... – dijo tomándola de la cintura posesivamente – Te dejaré ir... pero no antes que terminemos esto... – sonrió desafiante mientras se acercaba a su cuello para besarlo suavemente.
- Suéltame – le ordenó la chica tratando de liberarse de su abrazo – puede venir alguien ...y estoy molesta contigo...me ignoraste toda la tarde, kuso...estuve todo la maldita tarde tratando de hablar contigo... ¿realmente crees que sería capaz de engañarte baka? – preguntó Akane forcejeando para tratar de soltarse.
Ranma ignorando sus palabras y forcejeos continuó apasionado besando su cuello. Deslizó sus manos hacia su espalda acariciándola lentamente. – Dije que no escaparías de ésta.. – susurró sensualmente subiendo su mirada para verla directamente a los ojos. Luego se acercó a sus labios rozándolos levemente, saboreando con regodeo el contacto con su prometida. "No me importa que escuchen... al diablo con todos..."
- Ranma...- gimió suavemente Akane deslizando despacio sus
manos hasta el cuello del muchacho - ¿crees que quiero
escapar...? – murmuró suavemente antes de acercar sus
rostros, juntando sus labios en un apasionado beso. En ese minuto se
había olvidado absolutamente de todo, ya ni siquiera recordaba
el motivo de su enojo, sólo quería besarlo y estar
entre sus brazos. Sin romper el beso presionó suavemente sus
pechos contra el torso del muchacho.
Ranma se estremeció
al sentir como su cuerpo se pegaba al suyo frotandose de
forma totalmente excitante; como si cada fibra de su suave piel
desease llenarse totalmente de él Correspondió
con desesperación a los besos apasionados de Akane mientras
sus manos descendieron por sus espalda hasta ubicarse en el
nacimiento de sus nalgas para asirla y subirla hacia él
haciendo más estrecho su contacto. La joven cruzó
sus piernas en la cintura de este para no caer.
La intensidad del
beso se hizo cada vez mayor, caricia a caricia y roce a roce
aumentaba peligrosamente el ardor de sus cuerpos...
- ¿Ranma estas ahí? - preguntó Nabiki desde el otro lado de la puerta – Oye tengo que entrar...olvidé una de mis faldas y pienso usarla mañana, pero necesito lavarla. –
Akane rompió bruscamente el beso y totalmente paralizada le susurró a su prometido – Kuso...¿qué hacemos ahora?-
- ¡Nabiki! Espera que salga del baño.. estoy desnudo en la tina.. no te voy a dejar entrar – mintió Ranma. Suavemente dejó a su prometida en el suelo – La única salida es la ventana de allí – le susurró señalando una pequeña abertura.
- Si no me dejas entrar voy a pensar que estas acompañado, Ranma-kun, sólo espera a que le diga eso a mi pobre hermanita...– contestó irónicamente Nabiki – Si estas en la tina no te cuesta nada ponerte una toalla encima o vestirte...vamos no tengo tanto tiempo como tú...-
- ¡Estas loco¿ pretendes que atraviese el tejado para llegar a mi habitación? y ¿qué te hace pensar que alcanzo a pasar por esa ventana?...¿qué haríamos si me quedo atrapada ahí Ranma?...- le murmuró nerviosa Akane
- Kuso... espera que estoy mojado y no sé donde metí la toalla.. dame cinco minutos – gritó Ranma. Luego se dirigió a su prometida susurrando despacio: - Eso o Nabiki nos descubre... –
- Ni un minuto más Saotome o voy a pensar que sigues jugando con la misma gata que te atacó anoche...pobrecita Akane – contestó Nabiki con una voz de fingida tristeza.
- Kuso...está bien...maldición...no estaría pasando esto si me hubieses dejado ir antes...- refunfuñó Akane dirigiéndose hacia la ventanita, de un salto logró sujetarse en los bordes de ésta; impulsando luego su cuerpo quedó con la mitad de éste afuera, sólo necesitaba sujetarse firme y luego impulsarse un poco más para sacar sus caderas y piernas que aún seguían dentro de la casa.
El joven aprovechó la posición en que se encontraba su prometida para darle una palmadita en el trasero. Le susurró lo suficientemente alto para que escuchase – ¡Nos vemos mañana¡No te vayas a resbalar! – concluyó sonriendo traviesamente.
Ranma vio divertido como Akane desaparecía murmurando todo tipo de maldiciones; sin cerrar la ventana se dirigió a la puerta y la abrió – Ahora sí Nabiki¿ves? No hay nadie aquí... tardé un poco porque aproveché para vestirme... –
Nabiki entró en el baño recorriendo con su mirada el lugar, su vista se detuvo en la ventana abierta - ¿la abriste para que escapara tu amiguita? – le preguntó sonriendo de forma burlesca mientras indicaba la ventana – Debería contarle todo esto a mi hermanita " está muy rojo...él y Akane estuvieron muy raros en la cena...veamos si puedo hacerte caer cuñadito" ¿o fue a ella a quien ayudaste a salir por ahí? – finalizó sonriendo triunfalmente.
- No sé de que hablas Nabiki, abrí un poco la ventana porque había mucho vapor.. – explicó Ranma nerviosamente mientras salía por la puerta del baño.
"Si como no...ten por seguro que voy a averiguarlo todo cuñadito" pensaba Nabiki mientras observaba como el chico de la coleta se dirigía hacia su habitación.
Algunos minutos más tarde una totalmente sonrojada y furiosa Akane entraba por la ventana a su habitación.
- Baka, pervertido, aprovechado... sólo espera a que nos veamos mañana...además no encuentras nada mejor que reírte...baka... – murmuraba furiosa comenzando a cambiarse de ropa para dormir. - kuso...si me hubiese dejado salir cuando se lo pedí hace bastante rato que estaría dormida...diablos nunca pensé que costara tanto entrar por una ventana...ni lo difícil que podría ser vestida con falda...te voy a matar baka – murmuró acostándose finalmente – bueno al menos sé que ya no estas enojado conmigo – sonrió antes de cerrar los ojos.
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La joven de cabellos azabaches suspiró mientras salía de la tina, no había logrado convencer a Inuyasha para que hablaran a solas, el muchacho había jugado a los videojuegos con Souta, molestado a Buyo e incluso conversado con su madre y abuelo, pero a ella ni siquiera le había dedicado una mirada por más esfuerzos que hubiese hecho. "No tenía que ponerse así... Inuyasha sabe que sólo lo hago porque Kouga-kun es mi amigo, además él no tiene tanta fuerza y podría matarlo si utiliza la tessaiga... Inuyasha.. ¿por qué eres tan testarudo?...". Lentamente secó su piel con una toalla y a continuación oreó un poco su cabello con el secador.
Luego de secarse se colocó una camiseta blanca sin mangas con tiritas finas y una pantaleta del mismo color rebajada en la parte de atrás. "Seguramente está con Souta en su habitación... quizás hasta regresó al Sengoku sin despedirse..." pensó resignada. Se dirigió hacia la puerta de su habitación que estaba entreabierta, se detuvo y curioseó por la abertura: el hanyou estaba ya vestido para dormir con los boxers que ella le había regalado tiempo atrás. Se encontraba mirando hacia afuera a través de la ventana, muy pensativo.
"Me pregunto si estará pensando en mí..." pensó la muchacha sonriendo traviesamente. Luego lentamente se acercó a éste; apoyó su cabeza en los hombros del muchacho y lo abrazó por la cintura apretando suavemente sus senos contra su espalda. - ¿Estás pensando en mí? – susurró sensualmente la muchacha.
El hanyou dio un leve respingo al sentir el cuerpo de la chica pegado al suyo, podía sentir perfectamente a través de su escasa ropa la forma de sus pechos. Inhaló con fuerza tratando de pensar en otra cosa totalmente lejana a Kagome desnuda en sus brazos.
- Estaba pensando en lo mucho que te gusta defender a ese lobo sarnoso...eres mi mujer..."por eso ahora mismo deberíamos estar haciendo otras cosas...kuso contrólate idiota"...se supone que debes apoyarme – le contestó el joven muy serio.
- Kouga-kun no es tan fuerte como tú... – susurró Kagome en su tono más sensual, depositando algunos besos en el cuello del muchacho mientras frotaba suavemente su pecho contra su cuerpo. – Realmente eres muy fuerte... y tienes mucha energía – dijo casi gimiendo. Luego se separó para quitarse su camiseta dejando su torso completamente desnudo. En un movimiento se puso enfrente de él para murmurarle seductoramente - ¿O acaso estoy equivocada? – concluyó colocando sus manos en su cintura mirándolo provocativamente.
- D...de to...todos modos... sigo molesto contigo...- balbuceó Inuyasha totalmente rojo con su vista fija en los pechos de su mujer.- pe...pero...puedes hacerme cambiar de opinión- continuó tomándola por la cintura con uno de sus brazos pegándola con deseo contra su cuerpo.
La joven sonrió traviesamente. Se separó del cuerpo del hanyou, y lamiéndose un poco sus labios para humedecerlos comenzó a besar el torso musculoso del muchacho. - ¿Vas a mostrarme tu energía? – susurró casi gimiendo
- Kagome...- gimió el hanyou acercando aún más hacia el a la muchacha - ¿quieres que te muestre toda mi energía? –jadeó roncamente muy cerca del oído de la chica bajando al mismo tiempo sus manos para deslizarlas lentamente sobre su trasero, rozando despacio con una de sus garras los bordes inferiores de sus pantaletas.
- Toda... absolutamente toda... – murmuró Kagome casi ronroneando mientras rozaba sus pechos contra el torso del hanyou con deseo, una de sus manos descendió deseosa por la espalda del hanyou para apretar suavemente su trasero – Hazme tuya... –
- Kagome...Kagome...- murmuró el hanyou antes de besar con desesperación a su mujer, totalmente anhelante de sentir el delicioso sabor de sus labios, de su boca. Deseoso de mayor intimidad acarició sensualmente con la punta de su lengua los húmedos labios de su mujer. Esta acepto rápidamente dando inició a un juego de sensuales caricias con sus lenguas. Fogosamente subió sus manos por las caderas de la muchacha, cortando con sus garras los lados de sus pantaletas, logrando que estas cayeran graciosamente. Sin dejar de besar a la chica la cargó en sus brazos llevándola hasta la cama.
- Inu.. yasha – jadeó Kagome respirando agitadamente. – Cierra el seguro, no quiero que nos sorprendan, mucho menos Souta... – susurró algo preocupada.
El muchacho la recostó despacio, dirigiéndose luego hacia la puerta le puso seguro. Se acercó lentamente hasta la cama devorando con la mirada a la semi desnuda mujer que lo miraba de la misma forma; despacio se recostó sobre ella.
- No vas a salir de aquí...- soltó roncamente mirándola a los ojos con sensualidad -...hasta que te demuestre...toda...absolutamente toda mi energía -
Continuará...
Fin Capítulo 13
Notas de las autoras
Hola¿qué les pareció el capi? Primero que nada debemos admitir que los pensamientos de Akane hacia Kouga somos nosotras personificándonos en ella xDDD. ¿Qué les pareció la broma de Ranma? A mi me pareció muy ingeniosa.. pobre Ran-chan.. va a ser asesinado . Y que me dicen de los muchachos celosos? Ahora podemos ver que a pesar de tener diferencias en su carácter tienen ciertas similitudes jajaja… posesivos, celosos… aunque también tienen su parte tierna, cuando son protectores de la mujer que aman . Esperamos que se hayan divertido y haya sido de su agrado… nos vemos en el próximo cap!.
Términos en japonés usados en este capítulo.
Yo! : Hola!
Kakoii : grandioso, cool, genial, guapo ( Kouga-sama para las autoras xp)
Inukoro : Cara de perro
Matte: Espera
