CAPITULO 13

El Cuarto Horrocruxe

Ron Y Hermione se habían quedado mudos de la impresión que en un parpadeo Harry no estaba.

--¡¡Harryy!! - Ron gritaba a su amigo golpeando las puertas cerradas del armario - ¡Tenemos que encontrarlo!
--Si pero ¡Baja la voz! si alguien viene creerán que estamos locos y nos sacaran y no podremos saber que paso.

Hermione estaba aturdida, tenia lagrimas en los ojos, Ron intentaba abrir las puertas pero estas parecían haberse sellado.

--¡No podemos estar aquí sin hacer nada Hermione!
--¡Lo se!... esto debe ser un traslador - dijo Hermione aproximándose al armario.
--¿Que?... ¡Los trasladores no tienen seres atrapados adentro que te succionan!
--No es un traslador cualquiera Ron… he leído sobre estos... Voldemort debió aplicarle algún hechizo, claramente solo funciono con Harry, lo que no se es ¿Por que? y... ¿A donde lo habrá llevado?

Hermione fijo su mirada en el viejo y polviento armario mientras que Ron seguía intentando abrirlo con todas sus fuerzas y con cuanto hechizo se le ocurría.

--¿Que vamos a hacer? - pregunto el chico desesperado, Hermione lo miro sin tener la respuesta.

Harry cayo de golpe sobre un campo grande, el lugar estaba sombrío y desierto, lentamente se levanto incorporándose, acomodándose los anteojos y mirando a su alrededor, unos cuantos arbustos se extendían enfrente y detrás de ellos una gran casona visiblemente abandonada, Harry se acerco con paso calmado, en su bolsillo llevaba su varita la cual identifico palpando para estar seguro que la traía consigo, volteo hacia atrás con la esperanza de que Ron y Hermione llegarían de un momento a otro, pero luego comprendió que no habia sido posible que ellos pasaran a través del armario, sin embargo la misma pregunta que Hermione se formuló, la tenia el en la cabeza¿Por que el se habia trasladado ahí y Que era ese lugar?.

Harry se apresuro a la entrada de la casona y apenas lo hizo encontró un aire familiar en ese lugar, camino hasta el salón principal y no tuvo duda de que se encontraba en la vieja mansión de Hepzibah Smith, el armario era algo que Voldemort habia convertido en traslador desde el orfanato hasta la mansión de Hepzibah.

Harry recordó que la Señora Cole les habia dicho que Voldemort habia regresado un par de veces al orfanato a recoger unas cosas, cosa que ella creyó sin problema gracias a su constante estado de relajación consecuencia de la Ginebra y otros licores, pero lo que Tom Ryddle realmente habia hecho era una puerta que lo llevaría a la mansión de Hepzibah después de haberla asesinado y de haber robado el guardapelo y la copa, de esta manera como nadie en el mundo mágico sabia que habia pasado su infancia en ese lugar, no tenia riesgo de ser visto, Voldemort justo después de que Hepzibah murió dejo su trabajo en Borgin y Burkes sin dejar rastro ni huella de donde podía haber ido, pero ya lo tenia todo planeado, solo espero a que los familiares de Hepzibah se dieran cuenta del robo, recogieron las demás pertenencias que quedaban en la casa dejándola abandonada, a Hokey, la Elfina domestica la hallaron culpable de asesinar a su ama por una modificación de memoria en la cual confeso ser culpable y fue sentenciada por el ministerio, liberando de toda sospecha al joven empleado de Borgin y Burkes que para ese entonces ya se habia marchado.

Sin empleo y con intención de empezar a formar lo que ahora todo mundo temía, al joven Ryddle no le quedo mas que volver la vieja mansión de su padre, sintiéndose amo y señor de la misma, pues una vez que habia asesinado a su progenitor muggle y a sus abuelos, se creyó con el derecho de posesionarse de la propiedad, convirtiéndola en su guarida, aquella que Harry ya habia visitado en sueños. Con el paso del tiempo Voldemort creo los Horrocruxes tres y cuatro, se alió de sus seguidores llamándolos mortifagos, razón por la cual en el recuerdo de Dumbledore sus facciones se denotaban demacradas, pálidas y tenebrosas. Lo cual no dejaba duda de que para entonces los Horrocruxes uno y dos correspondientes al diario y el anillo de Sorvolo, ya habían sido creados.

Harry se encontraba sentado en un viejo sillón que habia quedado como parte del destartalado mobiliario de la casa, con las manos en la cabeza estaba atando todas esas conclusiones que como un gran destello de luz habían llegado a su mente, pero aun tenia un inmenso mar de dudas, si la mansión de Hepzibah estaba vacía¿Por que razón Voldemort la mantenía enlazada mediante el armario con el orfanato?, la única posibilidad que a Harry se le ocurrió, fue que la casa era el lugar donde Voldemort habia ocultado el cuarto Horrocruxe, Harry se concentro aun mas en los recuerdos vistos en el pensadero, la anciana Hepzibah tenia la casa llena de artículos por doquier, pero en cuanto a las piezas de valor, esas las tenia muy bien resguardadas en una caja y en lugares que solo ella y Hokey la Elfina conocían bajo sortilegios difíciles de adivinar, de alguna manera Voldemort los habia descubierto, lo mas seguro era que habia obligado a la Elfina a revelarlos y de esa manera se hizo de las piezas, marchándose dejando a la pobre y anciana Elfina con el cuerpo inerte y envenenado de su ama. Cuando los familiares regresaron a buscar y se dieron cuenta del robo, Voldemort confió en que ya no regresarían de nuevo quedando la casa como un lugar seguro y perfecto para ocultar otra parte de su alma.

Harry comenzó a recorrer la casa en busca de los escondites, miro detrás de algunos cuadros viejos que quedaron colgando en las paredes, subió a las habitaciones y las inspecciono, pero todo parecía normal a excepción del ambiente sombrío que rodeaba el lugar. El chico se encontraba de pie a la mitad del pasillo que conectaba las escaleras con el resto de las habitaciones, cansado de buscar decidió volver a la planta baja a recorrerla de nuevo pero al pisar uno de los escalones de madera este cedió y la pierna derecha del muchacho se fue al fondo provocándole un fuerte golpe en su parte mas sensible, mas fue el tiempo que tardo en reaccionar cuando el resto de la madera no soporto el peso y se abrió, Harry no pudo sostenerse y cayo al piso con algunas cortadas en las manos y una gran cantidad de polvo sobre si.

El lugar estaba húmedo, completamente en penumbras, era una especie de cámara, el chico saco su varita y comenzó a alumbrarse, miro hacia arriba viendo la magnitud del agujero que se habia hecho en la escalera de madera, luego comenzó a recorrer aquel espacio, parecía vacío, en las paredes habia unos extraños bordes, como si fueran piedras sin forma empalmadas una sobre otras de un color grisáceo oscuro. Aquel lugar no podía ser uno de los escondites donde Hepzibah guardaba sus piezas, Harry estaba debajo de la casa, era mas bien como un sótano al cual habia llegado por una gran golpe de suerte, el muchacho continuo recorriendo el lugar cuando unos sonidos parecidos al desprendimiento de un cerro se comenzaron a oír, el miedo se fue apoderando de Harry quien permaneció inmóvil tratando de identificar de donde provenía aquel ruido que en un segundo habia cesado, retomo su recorrido y algunos metros enfrente con el reflejo de la luz de su varita, un resplandor llamo su atención, se acerco de prisa y frente a el se hallaba una caja de cristal conteniendo dentro una copa dorada con dos asas finas y la imagen de un tejon grabada.

--¡La copa!

Harry se quedo mirándola por un segundo, no lo podía creer, casi sin esfuerzo habia logrado encontrar el cuarto Horrocruxe, lo tenia frente a el en lo que parecía una simple caja de cristal, tan frágil como el viento, Harry dio unos golpecillos a la caja con la varita para comprobar que no era una ilusión, la caja parecía que con cualquier contacto brusco se quebraría y dejaría libre la copa.

--No puede ser tan sencillo - se dijo Harry mirándola.

La caja tenia una tapa la cual cuidadosamente Harry levanto pero apenas lo hizo, el interior se lleno de un humo negro envolviendo la copa perdiéndose de vista, Harry metió la mano para tomarla pero no habia nada ahí, era como si la caja se encontrara vacía.

--¡Lumos!

Harry metió la varita en la caja, pero el resplandor era muy poco entre aquella nube oscura

--¡Lumos Máxima!

Un resplandor mas brillante apareció y el humo se disperso dejando la copa de nuevo a la vista, Harry intento agarrarla pero apenas metió la mano, de nueva cuenta apareció el humo y la copa se esfumo.
--¡Lumos Máxima!

Sucedió lo mismo, el humo se disperso y la copa continuaba ahí, era imposible de tomar, Harry estaba concentrado en encontrar la manera de sacarla y no percibió un segundo estruendo como el que habia escuchado anteriormente.

--¡Incendio!

Un haz mucho mas intenso de luz brillante como el fuego salio de la punta de la varita, el dorado de la copa resplandeció de tal manera que ilumino el lugar casi en su totalidad, entonces Harry noto algo de lo que no se habia percatado, de las paredes se desprendían piedrillas y el empalmado rocoso se comenzaba a mover como si fuera una masa gris revolviéndose, esto le hizo olvidarse por un momento de la copa y se concentro en observar lo que sucedía dándose cuenta que en todas las paredes que rodeaban el lugar sucedía lo mismo, de pronto lo que parecía una mano se separo de la masa rocosa seguida por un torso, cabeza y un par de piernas, a los pocos segundos no era solo uno, sino dos, luego tres seres con aspecto rocoso, algunos completos otros sin algún miembro, los que cobraban vida separándose de la pared.

--Esto no es bueno - murmuro Harry, apunto su varita a uno de los seres cuyo objetivo era deshacerse del intruso y proteger el Horrocruxe

--Ron, Hermione… ¿Donde están?
--¡Finite Incantato!

Harry lanzo el hechizo para hacer pedazos a uno de los seres y este le dio resultado, el chico se sonrió pero entre mas transcurría el tiempo mas seres de piedra se desprendían de la pared, Harry volvió su mirada a la copa que permanecía dentro de la caja cuando un gran numero de seres se aproximaban a paso lento hacia el rodeándolo, el chico lanzaba el hechizo explosivo una y otra vez pero a los seres destruidos les tomaban unos minutos volverse a regenerar.

Harry sabia que no podría aguantar mucho tiempo y sería imposible destruir a los seres de piedra, tenia que obtener la copa a como diera lugar, apunto a la caja, metió la mano creando el humo negro y luego grito.

--¡Bombarda!

La caja de cristal se cuarteo en mil pedazos, el humo negro se escapo llenando rápidamente el ambiente con una gran niebla espesa, Harry perdió de vista a los seres y perdió de vista la copa, pero sabia donde se ubicaba aunque al tocar no la podía sentir, apunto de nuevo la varita y pronuncio

--¡Lumos Máxima!

De esta manera solo se disperso el humo de ese lugar, Harry visualizo la copa y sin problema pudo tomarla, pero el ambiente contaminado por ese humo le estaba dificultando la respiración y la visión afectando rápidamente sus sentidos, con un máximo esfuerzo Harry se concentro aferrandose a la copa, cerro los ojos intentando desaparecer cuando una mano lo jalo arrastrándolo del pie haciéndolo caer.

--¡Déjame!

Grito el chico lanzando patadas al rostro rocoso de aquel ser, Harry tosía y tenía los ojos irritados

--¡Finite incantato!

La cabeza de piedra salia volando en pedacitos, Harry se puso de pie y tembloroso a punto de perder la conciencia cerró los ojos y desapareció.

Ron y Hermione estaban dando vueltas en la habitación del orfanato, habia pasado una hora y minutos desde que Harry se habia ido.

--¡No podemos estar aquí sin hacer nada!... a lo mejor en estos momentos Harry esta pasando por un gran peligro y nosotros estamos aquí de inútiles¿Cual fue el punto de acompañarlo entonces?

Ron estaba furioso caminando frente al armario mientras Hermione estaba sentada en el camastro de hierro mirándolo sin decir nada.

--Con enojarnos no conseguiremos nada - respondió Hermione en buen tono - Debemos esperar, estoy segura que Harry esta bien.
--Es un portal que Voldemort creó Hermione¿Como esperas que este bien? - Rezongo Ron.
--Solo estoy tratando de calmar la tensión Ronald… yo también estoy preocupada¡Pero no ganamos nada con estar discutiendo!... ¡Acuérdate en que quedamos!

Hermione le pidió en tono suplicante, ya estaba harta de pelear siempre con Ron, tal vez antes lo hacia sin tener claro el porque reaccionaba así con el, pero ahora le entristecía pensar que solo a través de discusiones se comunicaban sin llegar nunca a un acuerdo, se entristecía porque en vez de acercarse mas a el o a una posibilidad de algo entre los dos, parecía que con cada nueva pelea se distanciaban mas.

--Yo si me acuerdo, la que al parecer no lo recuerda eres tu, siempre peleas conmigo Hermione sin ninguna razón, supongo que es porque eres ¡Una mangoneadora y controladora profesional y está en tu naturaleza ser así!

Ron le miro directamente, Hermione agacho la cabeza sin responder nada, se le llenaron los ojos de lagrimas, apretó la quijada y evito levantar la mirada para que estas no resbalaran por sus mejillas, Ron se quedo serio reflexionando sus palabras dándose cuenta como siempre que ya era demasiado tarde y que habia abierto la boca sin medir consecuencia.

--Lamento que creas eso, desde ahora evitare pedirte algo para que no te ofendas y mi naturaleza controladora no te afecte porque al parecer nunca quedo bien contigo

Hermione sintió su esfuerzo en vano, permaneció en silencio, ya sabia lo que venia, Ron se haría el desentendido, seguirían serios por unos días y después todo volveria a ser como antes.

--No… yo lo siento

Hermione fijo su mirada al frente y luego volteo extrañada, Ron se sentó a un lado de ella en el camastro con rostro avergonzado mientras intentaba disculparse.

--No… no quise decir eso...esque estoy…

Hermione se le quedo viendo, Ron también mientras trataba de articular una palabra.

--¿Estas que? - le pregunto Hermione, Ron trago saliva, se quedaron mirando.
--Muy preocupado por Harry - finalizo el chico volteando su mirada al suelo, Hermione se sonrió un poco y asintió.
--Si, yo también - le contesto sin dejar de mirarlo mientras Ron seguía con la vista agachada, conocía a su amigo bastante bien y aunque no se lo dijo directamente, Hermione se quedo con la certeza de que Ron, a su manera, le habia pedido disculpas. En eso un golpe proveniente del armario los hizo girar.

Las puertas se abrieron con fuerza, Harry cayó al suelo boca abajo mientras que las manos formadas en madera intentaban sujetarlo.

--¡Harry!

Hermione de inmediato se aproximo a el, vislumbro la copa dorada debajo del brazo del chico, Ron cerro con fuerza las puertas del armario que al instante dejo de sacudirse

--¡Lo conseguiste!

La chica se agacho con su amigo y lo giro sonriente pero el rostro de Harry estaba casi irreconocible, tenia los ojos abiertos y enrojecidos, la boca semiabierta, seca y agrietada y la piel tan pálida que se podían ver sus venas a través de ella

--¡¡Harry!! -Hermione se asusto de ver aquello, Ron se quedo impresionado

--No… No puedo respirar - Pudo decir con la voz rasposa y casi imperceptible, se podía escuchar el esfuerzo de Harry jalando aire por la boca abierta, Hermione se puso de pie, le dio una mirada a Ron y ambos sacaron su varita.
--Encantamiento para respirar, a la cuenta de tres… 1 2 3 - señalo Hermione y tanto la chica como Ron al unísono gritaron - ¡Anapneo!

Harry de pronto sintió como una bocanada de aire fresco inundaba sus pulmones, se quedo en el suelo unos segundos saboreando esa sensación.

--¡Aguamenti!

Un chorro de agua le cayó en la cara, Harry abrió los ojos y se encontró con la varita de Ron apuntándole.

--Ohh… lo siento, esque, pensé que tendrías sed - repuso el muchacho pelirrojo extendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse - ¿Te sientes mejor? - Harry asintió.
--Gracias chicos - les dijo, Hermione lo abrazo con fuerza.
--Creímos que no te volveríamos a ver - le dijo visiblemente afectada - Pero también sabia que saldrías adelante… ¡Cuéntanos! - le pidió mientras se sentaban sobre el camastro.
--Lo haré, pero debemos irnos ya¿No han venido a ver si seguimos aquí? - les pregunto, ambos negaron - bien, entonces salgamos como si nada hubiera pasado¿esta bien?
--Bien, pero date una sacudidita por lo menos - le dijo Ron con un tono mucho mas relajado.

Los tres sonrieron y salieron de la habitación con prisa.

--Ohh ¿Siguen aquí?

Los detuvo la Sra. Cole a la mitad del pasillo, Harry se metió la copa debajo de la ropa por la espalda.
--¡Si! Pero ya nos íbamos¡Muchas gracias por todo! Fue… interesante esta visita, creo que ya tenemos los que buscábamos - contesto el chico de la cicatriz con una sonrisilla de satisfacción.
--Bueno, en ese caso, me alegra haberlos ayudado... denle mis saludos a Tom si lo ven

Les alcanzo a gritar la anciana cuando los chicos salían del cuadrado edificio.

--Se lo saludaremos… ¡Como no! - espeto burlón Ron.
--¡Esperen!

Harry se saco la copa de la ropa y la metió en su valija donde tenia el guardapelo, contemplo las dos reliquias al fondo, en su poder tenia dos partes del alma de Voldemort y este ni siquiera lo sabía, Harry cerro los ojos un momento.

--Lo lograremos profesor - dijo pensando en Albus Dumbledore.
--Lo haremos - le dijo Ron palmeándole el hombro.
--¡Muy bien¿Ahora a donde? - pregunto Hermione mientras avanzaban por las calles de Londres.
--Al caldero Chorreante, ahí esperaremos hasta que sea tiempo de volver a Hogwarts.

Harry miro a sus amigos sintiéndose satisfecho y mas confiado que nunca que poco a poco iba cumpliendo con su objetivo.