Capítulo XIII
Una vez terminado el proceso de selección, las mesas se llenaron de comida apetecible. Ginevra miró a su alrededor y vio como todos comían, alegres y rebosantes.
— ¿No te vas a servir? — preguntó una muchacha que se encontraba junto a Ginevra.
— Sí, claro — respondió mirando a la chica que la hablaba.
— Tú no eres de primero ¿verdad?
— Al parecer todos se dan cuenta que no voy a primero — respondió sirviéndose un poco de comida.
— Eres muy alta para tener once años. Pero como sea ¿a qué curso entras?
— A cuarto, estaba en Beauxbatons pero me tuve que cambiar al volver a vivir a Londres.
— Yo también estoy en cuarto, seremos compañeras — respondió la chica con una alegre sonrisa. — Te ayudaré a que te adaptes.
— Gracias.
Una vez que todos terminaron la comida, el director Dumbledore se dirigió a los alumnos, dio la bienvenida a los nuevos alumnos y a la profesora Grubbly-Plank y a la nueva maestra de Defensa Contra las Artes Oscuras. La profesora Umbridge interrumpió al director Dumbledore y les dijo a los alumnos algo acerca de lo importante que son las clases para el ministerio entre otras cosas. Ginevra estaba más pendiente de lo que ocurría a su alrededor que de lo que decía la profesora Umbridge, muchos alumnos susurraban haciendo comentarios de lo que lo ella decía, otros se reían y pocas personas la miraban atentas a lo que ella estaba hablando.
Harry se notaba distraído, pero al parecer estaba tan entretenido como Ginevra mirando las actitudes de los demás. Por unos segundos sus miradas se cruzaron, pero él rápidamente se distrajo con la mesa de Ravenclaw. Ginevra trato de ver qué veía pero su mirada se topo enseguida con la de Michael Corner que la estaba mirado desde su mesa y le hizo una seña como lamentando el hecho que no quedara en Ravenclaw. Volvió su mirada nuevamente a Harry que ahora estaba distraído mirando la mesa de Hufflepuf.
— Sí, es Harry Potter el loco — dijo la misma chica sacándola de su distracción.
— ¿Por qué dice que está loco?
— ¿No has leído el Profeta?
— ¿Te refieres a lo del regreso de Tú-sabes-quien?
— Sí, él dice que lo vio pero nadie puede asegurar que sea verdad, en lo personal creo que lo que dice el profeta — comentó en un susurro.
Sin darse cuenta los discursos ya habían terminado y todos empezaron a dirigirse a la sala común, Ginevra se percató que la novia de Harry y el pelirrojo llamaban a los de primero, así que se levantó de la mesa para dirigirse a ellos, pero la mano de la chica que la acompañaba la detuvo.
— No eres de primero, así que no es necesario que vayas con ellos. Yo te puedo llevar a la sala común de Gryffindor.
— Gracias — respondió con una leve sonrisa.
— Por cierto me llamo Romilda Vane ¿y tú?
— Ginevra Lestrange.
Se dirigieron a la sala común detrás de los alumnos de primero, mientras caminaban Romilda le mostraba el castillo y le contaba una que otra anécdota que le había sucedido antes.
[Al llegar a] la sala común era un cuarto circular, lleno de sillones y mesas. Había un una chimenea donde algunos alumnos se calentaban las manos. Romilda le pidió que la siguiera por una escalera, llegando a los dormitorios.
— Estos son los dormitorios de nosotras—. Mostrando el espacioso cuarto con cinco camas cada una con cortinas de terciopelo rojo oscuro. Cada cama estaba acompañada de un baúl—. Al parecer las demás decidieron quedarse en la sala común.
Ginevra, sin esperar, se colocó su pijama y le deseó buenas noches a Romilda. Esta le preguntó si no esperaría a las demás para conocerlas pero Ginevra se disculpó alegando que estaba muy cansada.
A la mañana siguiente Ginevra fue la primera en levantarse, las camas estaban todas ocupadas, todas dormían.
La sala común estaba desocupada, al parecer no había nadie había despertado, Ginevra se sentó en uno de los sillones a esperar a Romilda para saber qué acostumbraban hacer el primer día de clases.
Un ruido se escuchó por la escalera de los chicos, Ginevra desvió la mirada hacía el lugar y de ahí vio bajando al pelirrojo amigo de Harry Potter.
— Hola — saludó Ginevra sin pensarlo.
— Hola — respondió él un poco sonrojado.
— Al parecer no se ha levantado nadie aún — comentó Ginevra tratando de romper el hielo.
— Creo que el hambre me hizo madrugar — explicó el pelirrojo con una sonrisa mientras tomaba asiento en uno de los sillones cerca de Ginevra — pensé que Hermione estaría en pie — continuó hablando — pero veo que me equivoque.
— No se oía nadie en las habitaciones de las chicas.
— Bueno creo que iré a desayunar solo.
— ¿Te puedo acompañar? — Interrumpió Ginevra al muchacho que se dirigía a la salida de la sala — Lo que sucede es que soy nueva y no sé qué acostumbran hacer.
— Sí, te recuerdo ayer para la selección de casas — comentó mientras salían de la sala común — Me llamo Ronald Weasley pero todos me dicen Ron.
— Yo me llamo Ginevra Lestrange.
— Tú apellido me es familiar — comentó tratando de recordar — pero no sé dónde lo he escuchado.
Una vez que llegaron al comedor se dispusieron a tomar desayuno, los dos comieron en silencio.
— Al parecer tenías hambre — dijo riendo Ron.
— Sí, anoche no comí bien y al parecer tú tampoco comiste bien
— Yo siempre como bien — explicó Ron dándose golpecitos en el estomago — lo que pasa es que siempre tengo hambre.
— Sabes — dijo mirándolo tratando de recordar algo — creo que conozco a tú madre. Se llama Molly ¿verdad?
— Sí, es ella. ¿Dónde la conociste?
— En Flourish y Blotts, mientras compraba los libros. Creo que dijo algo de comprar los libros para los amigos de su hijo.
— Sí, fue cuando le compró los libros a Harry y a Hermione. ¿Dónde estudiabas antes?
— En Beauxbatons.
— O sea que ¿conoces a Fleur Delacour? — preguntó algo sonrojado.
— Sí, la conocí antes que viniera al torneo aquí a Hogwarts.
— Es realmente…
— Ron, aquí estabas — interrumpió la amiga de él —pensé que estabas con Harry.
— Te estuve esperando pero tenía hambre, así que bajé antes.
— ¿Y dejaste a Harry solo sabiendo lo que sucedió con Seamus?
— Hermione, tenía hambre.
— Bueno creo que me retiro — intervino Ginevra — fue muy agradable desayunar contigo.
Rápidamente se levantó del lugar donde estaba y se marchó, mientras que Ron adquiría un rojo en sus orejas.
— ¿Quién es ella? — preguntó Hermione.
— Ginevra, es una chica muy agradable.
— ¿A sí? — dijo Hermione cruzando sus brazos con enfado — ¿Y desde cuándo se te da tan bien hablar con chicas?
— La verdad es que no lo sé. Solo se dio.
Los días pasaron y Ginevra se fue poco a poco adaptando a las clases y a sus compañeros. Con Draco apenas hablaba desde que ella había entrado a Gryffindor la relación entre ellos no era muy buena, en cambio la relación con Ron fue cada vez más cercana, siempre encontraban algún tema de conversación en la sala común después de clases.
Una tarde después de la clase de Herbología en los invernaderos la profesora Sprout le pidió a Ginevra que fuera a buscar a Neville Longbotton al salón de pociones, al parecer Neville era un chico de Gryffindor de quinto año que ayudaba en algunas clases a la profesora Sprout.
En el salón estaban los alumnos de Gryffindor junto a los de Slytherin, pudo ver la cabellera plateada de su primo y al otro extremo no pudo dejar de llamarle la atención donde se encontraba un Harry muy ofuscado, al parecer la poción no le estaba dando muchos resultados y junto a él estaban sus inseparables amigos Ron y Hermione. Aún no entendía cómo a Ron no le molestaba andar con un par de enamorados. Pasó junto a Ron y lo saludó en un susurro llegando hasta donde estaba el profesor Snape.
— Señorita Lestrange — saludó molestó - ¿Por qué interrumpe mi clase?
— La profesora Sprout me pidió venir a buscar a Neville Longbotton. Si es que usted no se oponía claro está.
— Longbotton — gritó — acompaña a la señorita Lestrange a los invernaderos.
Neville inmediatamente palideció con lo que había dicho el profesor. Ginevra se acercó a él esperando que se levantara de su puesto y la acompañara, pero él no se movió de su escritorio.
— Longbotton ¿Acaso no escuchaste? Acompaña a la señorita Lestrange.
— Profesor, me siento mal para ir a los invernaderos.
— Longbotton, no le estoy preguntando si quiere ir o si se siente mal, le estoy diciendo que la acompañe — recalcó acercándose a él.
— Pro… prof… — tartamudeaba más pálido que antes — profesor estoy seguro que… que la profesora Sprout no le molestaría si voy más tarde.
— ¡Ahora Longbotton! — Haciendo que Neville saltara de la silla — ¿O acaso tienes miedo que la señorita Lestrange le lance un cruciatus?
Neville inmediatamente salió del salón sin decir nada, Ginevra por su parte se encontraba estática sin saber qué hacer. Sabía por qué el profesor Snape se lo había dicho a ella pero no sabía por qué le había afectado tanto a Neville. Cuando pudo reaccionar salió corriendo del salón siguiendo a Neville.
Lo alcanzó antes de llegar al invernadero, deteniéndolo.
— ¡Espera! — Tomándolo de un brazo — No le hagas caso al profesor Snape. Sabes que él trata de enfundarles temor a los alumnos. Yo debería estar mal por lo que dijo, me imagino que todos hablan de quien soy hija—. Colocando cara de temor — No te hare daño, no soy como ella.
— ¡Cállate! — la cara de temor de Neville cambió de inmediato a una cara de odio — tu madre es lo peor y debería darte vergüenza hablar de ella, después de lo que le hizo a mis padres. — dejando a Ginevra extrañada — Me imagino que cada vez que la vas a ver se ríen por mis padres. No quiero que te acerques más a mí — gritó marchándose del lugar.
A Ginevra los ojos se le llenaron de lágrimas, no sabía realmente qué había hecho su madre, nunca en su vida la había ido a visitar, mucho menos había hablado con ella. Poco a poco los ojos comenzaron a aguarse, dejando caer pequeñas lágrimas sobre su rostro.
Los pasillos se fueron llenando de alumnos, las clases habían terminado y la mayoría se dirigían a las salas comunes o a la biblioteca para terminar los deberes del día.
Se refregó los ojos, tratando de limpiarse las lágrimas para que nadie la viera, pero un joven se dio cuenta de que algo le ocurría.
— ¿Te ocurre algo? — preguntó tocándole el hombro.
— No, no me pasa nada. — Contestó limpiándose el rostro — No te preocupes.
— Una niña tan linda, no creo que llore porque sí.
— Michael — mostrándole una tímida sonrisa.
— Dime ¿qué te sucedió? — volvió a preguntar.
— En serio, no me hagas caso — el joven acarició su mejilla — tenía pena — confesó algo sonrojada.
— ¿Te puedo ayudar? — se ofreció — si quieres te puedes desahogar conmigo.
— En serio Michael, no es nada.
Ya en la sala común se encontró con su amigo, Ron se acercó a ella para saludarla ante una mirada fría de Hermione que se encontraba en uno de los sillones cercanos al que estaba Ginevra.
— Hola, ¿qué tal tú día? — averiguó sentándose en el mismo sillón donde estaba ella.
— Se puede decir que bien — contestó desanimada.
— No fue lo que supe. Me contaron que discutiste con Neville después que fuiste a buscarlo al salón — murmuró cerca de su oído.
— Veo que las noticias vuelan.
— La verdad es que no lo creía — declaró — Neville es un chico muy pacifico y por lo poco que te conozco, tú no eres una chica que ande buscando problemas.
— Al parecer me culpa por algo que le sucedió a sus padres — confesó con tristeza.
— ¿No sabes por qué?
— No tengo idea.
— Si quieres podemos averiguar — mirando a Hermione comentó — ella es muy buena para eso.
— Al parecer no le agrado mucho.
— ¿Por qué lo dices?
— Me doy cuenta — declaró mirándola de reojo — sobre todo cuando estamos hablando.
— No le hagas caso. A veces puede ser muy fastidiosa — comentó pasando sus brazos por detrás de la cabeza estirándose en el sillón — cuando la conozcas te darás cuenta de cómo es y que al final resulta siendo una buena amiga.
— Trataré de tratarla más — dijo mirando a Harry que se encontraba al lado de Hermione.
— Y con lo de Neville no te preocupes, Ginny. Nosotros averiguaremos qué le sucede — expresó levantándose del sillón.
— ¿Cómo me dijiste? — preguntó turbada.
— ¿Ginny? Es que Ginevra es muy largo. ¿Te molesta que te diga así? — indagó el joven parado frente donde estaba sentada.
— No — negó con una sonrisa — al contrario, me gusta.
N/A: Sé que Romilda es un año menor que Ginny pero me di cuenta hace poco y la historia ya la tenía escrita y no quiero cambiarla, pero bueno por algo es un fiction. Eso sería, gracias por los reviews que dejaron =)
