COMO TENER UN BEBE… Y NO MORIR EN EL INTENTO

By Ly Malfoy

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Capítulo 13

"Como tener un bebé, y no morir en el intento"

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No quería abrir los ojos, no tenía ganas de saber que iba a pasar ahora, que iba a hacer de su vida… era obvio que no sobreviviría, solo les habían concedido unos minutos para ellos, y luego se los habían arrebatado, ¿Qué clase de crueldad era esa?

Se dio la vuelta, su cuerpo choco contra algo, le dolía la cabeza, el cuello, los hombros e incluso las piernas, tenía el cuerpo contracturado, la boca seca y le ardían los ojos, se sentía mareado, lo que sea que le habían inyectado, había sido baste fuerte para tirarlo, se sentía como cuando pasas una noche entera bebiendo, y terminas dormido en el piso en una posición extraña. — Respiro profundo — sin decidirse a enfrentar la realidad.

Ni siquiera había visto a sus hijos… a James y Lehia, debía hacer tantas cosas… Ashley quería abrirles un fideicomiso para la universidad, y él se encargaría de hacerlo, Sirius no le reprocharía por eso, era lo menos que podría hacer… no podría quedárselos… No iba a soportar verlos todos los días, no sobreviviría con la culpa de lo que le había hecho a su madre…

Tenía mucho trabajo por hacer.

Abrió los ojos con lentitud, la luz del día le dio de lleno cegándolo momentáneamente, un pinchazo en el cráneo le hizo tener arcadas, así que cerró los ojos de nuevo.

¡El mundo le decía que se quedara dónde estaba!... Pero se lo debía a Ashley — se le formo un nudo en el pecho, e hizo todo lo posible por no llorar, ya había sido suficiente de eso… — terminaría su trabajo, y luego se dedicaría a llorar el resto de su vida. Y no importa que lo llamaran dramático.

— ¡Muévete Harry! ¡Sé que estas despierto! — deseo golpear al que pateaba su cabeza, ¿Qué no comprendía que no era un buen momento para bromas? —Vas a llegar tarde.

—No me importa.

—Es la última ocasión que podrás verla. — Harry se acurruco y se abrazó las piernas.

—No quiero verla Ron— le dio la espalda —Tengo otras cosas que hacer.

— ¿Qué hay más importante que verla? — se escuchaba incrédulo. Harry sofoco las ganas de gritarle que se largara y dejara de molestarlo.

—Tengo cosas que hacer— se le quebró la voz. Poco después sintió la mano de Ron en su espalda.

—No sabía que te había dolido tanto amigo— le murmuró —Creí que con lo de anoche, te sentirías mejor… no es necesario que llores— Ron se escuchaba raro, sin embargo, no mal, y no tenía por qué, ¡él no había perdido lo más importante de su vida!

—Vete Ron— murmuró limpiando sus lágrimas y levantándose de un salto. No aceptaría su lastima. Un mareo lo desequilibro por completo, haciéndolo aferrarse a cualquier cosa que encontrara en su camino, que resultó ser una mesa baja, y con su peso y sus movimientos torpes tiro todo su contenido, llenando el lugar con el olor de… ¿cerveza?

Sacudió la cabeza —mala decisión pues se mareo más— y volvió al sentarse.

—Me siento muy extraño— susurro.

— ¿Cómo esperabas sentirte compañero? Bebiste como si no hubiese mañana.

— ¿Bebí? — Abrió los ojos de nuevo, y esta vez se fijó en todo lo que lo rodeaba, poco a poco se levantó — ¿Dónde estamos? — el pelirrojo rió.

— ¿Dónde esperabas? ¡En el dormitorio, torpe! — Harry se paralizo, recordaba a la perfección todo lo que había a su alrededor, sin embargo tenía años que no…

— ¿En el dormitorio? — susurro confundido.

—Harry, ¿te sientes muy mal?…— Harry comenzó a asustarse, Ron se veía alegre, incluso divertido, y mucho más… ¿joven?

— ¿Qué sucede?

—Eso quisiera yo saber. Estas muy raro— se inclinó para levantar unas latas de cerveza vacías a sus pies —Pero ¿estás seguro que no quieres ir a clases? Podría ser la última vez que veas a Cho. Además creo que le debes una disculpa a Ashley por…— Ron se calló abruptamente al verse aplastado al muro — ¡Harry! ¿Estás loco?

—No te atrevas a hablar de Ashley…

—Bien, vale… — frunció el ceño y se quitó las manos de la playera, dándole un empujón —Aunque deberías saber que Cho le armó un escándalo increíble esta mañana, y le dijo una de cosas… — negó confundido —Las mujeres están locas… Escúchame bien Harry, si algún día llego a caer en esas redes, patéame la cabeza hasta que se me quite la idea…

— ¿Cho le armo un escándalo? Ashley está…— Harry cerro los ojos de nuevo y se sentó en el sillón.

¿Qué diablos estaba pasando? ayer, Ashley estaba muerta, y hoy, ¿Cho le había armado un escándalo? — una corriente fría lo recorrió — Estaba viva… ¡viva! — se levantó de un salto, y de nuevo un mareo lo detuvo— sentía que la cabeza le iba a estallar.

—Necesitas dejar de dar de brincos Harry, o no vas a llegar a ningún lado. — lo ayudo a levantarse del suelo. —Date una ducha para bajarte la borrachera.

—Ron, no lo entiendo… había tanta sangre…— Ron lo soltó asustado.

— ¿Dónde?

—Ashley.

— ¿Ashley tenía mucha sangre? — se confundió.

—La vi, ¡se estaba desangrando! — Ron abrió los ojos sorprendido.

— ¿Qué le paso? — se preocupó — ¿Cuándo? — Ron negó lentamente — ¿No lo abras soñado Harry?, esta mañana estaba bien, y entro a sus clases matutinas, tú has estado aquí dormido toda la mañana— Harry se alejó de él preocupado.

— ¿Por qué hablas como si estuviéramos en la escuela? — murmuro.

— ¿De qué forma esperas que hable Harry? ¡Estamos en la escuela! — Harry negó con fuerza. Segundos después observo a su alrededor, la habitación estaba decorada con poster de futbol, grupos de Rock y anotaciones en post-it, como cuando estaba en la universidad…

Aturdido, Ron lo llevo al baño, y le ayudó a lavarse la cara, se sentía confuso, perdido, ¿Qué diablos estaba pasando?

—¿Y los gemelos? — murmuró aturdido.

— ¿Mis hermanos? — Contesto el confundido pelirrojo —Supongo que en la tienda, ya sabes… Harry ¿quieres ir a la enfermería? comienzas a preocuparme.

—No tus hermanos, mis hijos…

— ¿Tienes hijos? ¿Desde cuándo? — Harry levantó la vista al espejo frente a él y retuvo el aire en shock, era él, pero… muchos años antes… como cuando estaba en… la universidad. ¿Qué estaba pasando?

— ¿Es una broma Ron? ¡Porque es muy cruel!

— ¡Harry! ¡Te juro que no sé de qué estás hablando! La ruptura de Cho te dejo muy atontado eh…— Harry se giró con sorpresa.

— ¿Estamos en la universidad… y Cho, acaba de romper conmigo? — sintió nauseas —Debo estar volviéndome loco. — Se giró a un asustado Ron — ¡Pellízcame, golpéame, noquéame o… haz algo!

Su puño en la cara fue su única respuesta y luego, oscuridad.

— ¡Estas demente Ron! ¿Cómo pudiste golpearlo así? — escucho a la lejanía.

— ¡Estaba muy raro! ¡Comenzaba a asustarme!

—No es justificación, ¡mira como le has dejado la cara! ¡Y hoy es el último día de Cho!

—Dijo que no quería verla — se defendió el pelirrojo —Y él me lo pidió Mione.

— ¿Hermione? — murmuro Harry dolorido.

— ¡Harry! ¿Cómo te sientes? ¿Te duele mucho? ¡Eres un bruto Ron!

—Te digo que él me lo pidió y se veía desesperado.

— ¿Y Ashley? — volvió a preguntar, mientras abría los ojos, o al menos uno, el otro se negaba a obedecer.

—No lo sé, en clases supongo— suspiro —Con el Show que le armo Cho esta mañana ya todos nos enteramos de lo que paso, ¿es cierto que lo dejaron? — el moreno recostó la cabeza en el sillón.

Seguía en la pesadilla, ¿Cuándo iba a despertar? Sin embargo, no se sentía como en un sueño, todo se veía y sentía muy real — su ojo se lo decía — sin embargo, ¿Cómo era posible? ¿Todo había sido un sueño? ¿Podría ser? Pero… ¿Cómo se podría soñar toda una vida? ¿Podías soñar 8 años de tu vida? ¿O había sido su imaginación?

¡Oh Dios, esperaba que sí!

Se levantó de un salto aferrándose a los muros y la puerta hasta que entró en el baño, abrió el grifo y se metió en el agua helada. — ¡Poco importaba que había pasado! En ese momento Ashley estaba bien, viva, y perfectamente saludable. Si se había vuelto loco ¡bienvenido fuera! Disfrutaría de cada segundo de esa locura!

Pocos minutos después salió corriendo del dormitorio, con sus fieles amigos siguiéndole las espaldas, como siempre.

Por alguna extraña razón recordaba cada milímetro de la universidad como si hubiese estado ahí ayer… claro que se supone que así había sido, no sentía nada raro en su cuerpo ahora que la resaca estaba desapareciendo, se sentía bien, normal… como si poco a poco el mal sueño estuviese desapareciendo, y se le hubiese dado una nueva oportunidad.

No tenía idea de que había sido real y que no, pero por dios, que si Ashley estaba bien ahí, nunca jamás dudaría de lo que fuera que le dio una segunda oportunidad para arreglarlo todo.

Entro al comedor y la mayoría de sus compañeros estaba ahí, comenzaron a saludarlo y otros a burlarse, otros a gastarle bromas, pero su mirada nunca se desvió de ella. Ashley estaba con Luna y Ginny, parecía triste y enfadada, con sus 18 años recién cumplidos y preciosa como siempre. Los cuchicheos comenzaron a llenar el comedor, lo que la hizo levantar la vista, hizo una mueca al verlo y suspiro desviando la vista a otra mesa. Harry no hizo caso, no volvería a desperdiciar un momento, y sería todo un placer hacer lo que llevaba deseando desde hacía mucho tiempo.

Luna y Ginny se levantaron cuando lo vieron acercarse, dispuestos a defender a su amiga, aún de Harry. Pero éste las ignoró, levantó a Ashley sin darle oportunidad de negarse y la miro fijamente, disfrutando del enfado en sus ojos, y de la vergüenza que le provocaba que la mirara de esa forma. ¿Cómo no se había dado cuenta antes? ¡Su madre había tenido razón! Y aunque no le gustará, él también.

—Lo siento— murmuro acercando sus manos a sus mejillas. Ella se sorprendió por la cercanía —De verdad lo lamento…— y la beso. Al principio ella se resistió y trato de empujarlo, solo apretó el agarre y no le permitió escapar, ignoró los ruidos, los gritos y las bromas a su alrededor, se olvidó de todo, y se dedicó a disfrutar cuando Ashley en vez de alejarlo, poco a poco lo atrajo a ella.

Poco después se separó, notó cuando ella se dio cuenta de lo que había hecho, por los ojos abiertos y sorprendidos, pero él sonrió satisfecho.

—Atrévete a decirme que no fue lo más perfecto que nos ha pasado — no la soltó, al contrario, la presiono a su cuerpo —Atrévete a decírmelo y te juro que no te soltaré hasta hacerte comprender que tan perfecto fue…— Ashley abrió los ojos asustada, pero de inmediato noto el brillo en esa mirada, un brillo que le encantó, el desafío.

—Bueno, no estuvo mal, sin embargo…— la detuvo con un nuevo beso, esta vez Ashley lo abrazo y pego a su cuerpo con fuerza, Harry rió y la levantó mientras la besaba.

Era el momento más perfecto de su vida… y se encargaría de ser solo el primero.

Como tener un bebé, y no morir en el intento

Escrita por

Harry y Lehia Potter

1. Nunca, jamás… le des la noticia de un embarazo a un hombre que aspira a vivir más de 90 años, cuando cambia una bombilla en su departamento, podría ser fatal para el futuro padre.

2. Si quieres disfrutar de un buen matrimonio, espera hasta los 28 o 29 para tener hijos.

3. Jamás te quejes de las intempestivas horas en que se le antoja un helado. Podrías pagarlo durmiendo en el sillón toda una semana.

4. No le grites al médico te tu esposa, o esta podría decidir torturarte y cambiar a uno más joven, podría resultar ser su antiguo primer amor, y terminaras lamentándolo.

5. Insiste a tu medico de cualquier cosa necesaria para que el bebé y la embarazada estén a salvo.

6. NUNCA le digas Gorda a una mujer embarazada… JAMÁS.

7. Muéstrale que tan hermosa es, todos los días, o no vivirás para contarlo.

8. Disfruta de la temporada donde las hormonas vuelan… después pasaras un infierno por un laaaargo rato.

9. Cuando a tu marido le digan mandilón por cuidar de ti tanto, convéncelo que son unos idiotas celosos.

10. Ten paciencia con tus suegros… TODOS son iguales.

11. Cuando tu hermano intente fastidiarte por tu marido y embarazo, recuérdale que algún día le pasara y disfruta del momento cuando su esposa le de la misma noticia.

12. No te desesperes, las peleas van y vienen, pero ambos tienen el poder de mejorar.

13. Ama, siente y vive como si no hubiera un mañana, es la única forma de mantener a los que quieres contigo.

Testigos:

James, Lehia y Alexia Potter.

Posdata:

Lo recomienda una familia que ha sobrevivido a 2 embarazos, miles de peleas y cientos de momentos malos y felices.

Disfruta de tu vida, y los resultados saldrán solos…