Habían pasado varias horas desde que Kai se había encerrado en la oficina con el jefe, si algo malo hubiera pasado lo hubieran sabido desde hace tiempo, ahora era la hora de salida de Rei, ya casi las 10 de la noche, aunque se quedaría a esperarlo de ser necesario.

Se asomó por la escalera y estuvo a punto de subir un escalón cuando escuchó la puerta de arriba abrirse. Unos sonidos de pasos y tanto Kai como su jefe aparecieron por esas escaleras estrechas.

Al verlo Kai sonrió, bajó hasta él, se dio la vuelta y le extendió la mano al jefe de Rei.

-Nos veremos pronto.- Dijo cuándo su mano fue estrechada.

-Así es.- Luego le dio una palmadita en el hombro a Rei.- Hasta mañana.

Y salió hacia el salón.

-¿Todo bien? –Le miró con escepticismo.

- Perfecto.- Respondió el ruso.- ¿Nos vamos?

Ambos caminaron en silencio, Rei lo guiaba por la cocina hasta la puerta trasera, despidiéndose de los chicos con los que trabajaban, quienes no le mantenían la mirada al notar quien iba tras de él.

-¡Rei!- Alan los esperaba en la salida.

Kai solo lo miró fulminante, esperando que el chico se consumiera en una llama inexistente. El castaño lo notó y solo sonrió tontamente, deseándole al chino unas "buenas noches". El pelinegro sin notar aquella guerra invisible le agradeció, y ambos siguieron su camino.

-Alan… - murmuró Kai.

-¿Sucede algo? – El fino oído del neko logró escucharlo.

-Solo me preguntaba de donde lo conozco.- dijo serio.

Rei sonrió.

-Pensé que no lo recordarías… él es un fan tuyo.- soltó una risa encantadora.- Pero no es por eso que deberías reconocerlo… ¿Recuerdas cuando fuimos a Estados Unidos con los chicos?

-Uno de los amigos de Max…- torció la boca.- Eso explica porque me causa mala espina.

-¿Mala espina? – Se preocupó, Alan era un gran amigo para él.

-¿No lo recuerdas? Traicionó a Max…

-¡Él se disculpó!

-Hmpf…

Rei se adelantó y se plantó frente a Kai.

-Él es un buen chico, no sería mi amigo si fuera una mala persona.- dijo seriamente.

-¿Por qué lo defiendes? – le devolvió la mirada retadora.

-Porque es la verdad, él me explicó todo y está arrepentido, él es un chico amable…

Pero el ruso no le apartaba los ojos de encima, era tan increíble que sintiera los celos tan claramente.

-Él me ayudó a encontrar este trabajo, cuando se mudó a Japón… además me confesó que era muy fan tuyo… -sonrió inocentemente.- Incluso me dio la impresión de que era más que "admiración"…

Logró hacer sonrojar al otro y solo le respondió con un gruñido. Habían llegado al auto y de repente ambos notaron que quien llevaba las llaves era el chico que pasó toda la tarde como guardia del restaurante.

-Demonios.- murmuró Kai entre dientes sacando su celular.

Minutos después Bryan llegaba maldiciendo al ruso.

-¿Cómo demonios me pudiste dejar ahí toda la tarde? ¡Que vergüenza! –Encendió el auto y no se molestó en mirar a Rei.- Solo faltaba que me dieran una macana…

-Boris, si me gustara escucharte quejarte seriamos amigos.- gruñó con los brazos cruzados.

-Es tu culpa que esto suceda.

-¡Puedes irte en cualquier momento! Regresa con mi abuelo.

-¡Demonios! ¡Cállate Kai!

El chino se masajeaba las sienes intentando no escucharlos, estaba tan cansado como para evitar una pelea.

-¿Qué les parece chicos – Los interrumpió.- Si les preparo algo para cenar? ¿Dejarían de pelear un rato?

No obtuvo respuesta, pero tampoco se volvió a escuchar una palabra entre ellos. Ambos habían entendido. Así que mientras Bryan conducía ignorando a su copiloto, y Kai miraba por la ventana con los brazos cruzados y una expresión de hielo, el joven de cabellos negros sonrió. A pesar de las circunstancias, sabía que Kai estaba pasando un buen momento, y eso era lo que más deseaba para él.

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Había dicho que actualizaría hace 2 semanas, no crean nunca en miii OTL

Han pasado tantas cosas que me impiden escribir felizmente :c pero volverá, pronto la motivación volverá.

Mientras tanto doble actualización!