Capítulo 13: Tu detalle.
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La molesta luz que sentía sobre sus ojos no dejaban mantenerlos cerrados, intento esquivarla moviéndose hacia el otro extremo de la cama, pero era inútil, ya había iluminado la habitación por completo.
Eso significaba una cosa.
Ya era tarde.
Con pesor se levantó, llegar temprano era su plan, se regañó mentalmente por falta de compromiso.
Gracias a la gran idea que se le ocurrió a su amiga Naruko de hacer un coffe maid él resulto ser uno de los molestos anfitriones jamás iba a imaginar que lo hubieran elegido a él, precisamente a él que hace un año no era más que el ñoño del salón.
Siempre hay una primera vez para todo.
Escuchó cerca sonar su nuevo celular después de unas semanas de haber destruido el anterior. Con la vista lo buscó, estaba en la mesa de noche. Agarró el teléfono para averiguar quién lo llamaba a esa hora.
Era su madre.
Contestó pesadamente.
—Hola...
—Hijo, quiero que mañana no vayas a la escuela. Tenemos que ir a una reunión, mi accionista más importante te quiere ver por...
—Y para eso me llamas por teléfono, ¿no puedes venir? —Interrumpió a sus demandas, eran tantas que lo llegaban a cansar.
—No estoy en casa, sigo en la oficina.
El silencio se mantuvo por un instante en el cuarto, procesaba las palabras recién escuchadas, seguía siendo un ingenuo ¿cómo podía seguir pensando que ella le iba a importar siquiera avisar que llegaría? No lo hacía si llegaba tarde ¿Cuál era la diferencia?
Ella no mencionó nada después de esto, se dio cuenta que aún mantenía la boca abierta para decir algo, recobró su garganta y respondió:
—Así que es eso. —Se limitó a responder.
Ella colgó sin despedirse. Y él simplemente sostenía el celular.
Necesitaba desesperadamente cambiar el ambiente.
Llamó entonces a Naruko, tenia de excusa disculparse porque llegaría tarde, aunque sabía que lo lamentaría, ella le iba a gritar pero ya que.
Recordó que el día de ayer le había hablado por lo cual se fue a las llamadas recientes, sin embargo se detuvo al ver que debajo de su nombre estaba el de Satsuki.
¿Qué era lo que me estaba sucediendo últimamente con ella? Hace menos de un año podía sentir una conexión agradable pues realmente era una buena amiga, pero últimamente no puedo evitar observarla.
Es que las reacciones que ella mostraba cuando hablaban le eran tan enternecidas.
Sacudió su mano para desvanecer la loca idea.
No la había invitado a su clase para el festival, aun así estaba seguro que ella ya sabría por Naruko.
Pero ¿quién era para invitarla?, ella es muy reservada, dudaba que le gustaría estar en un salón lleno de chicas locas por los pobres que harían de mayordomo.
Miró hacia su armario donde estaba un traje colgado.
Él era uno de esos pobres mayordomos.
Suspiró, ya tenía que irse.
Después de llamar a una furiosa Naruko y de casi quedarse sordo, se dispuse a salir.
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Sakumo estaba muy ocupado.
Hinata sabía que el lugar se llenaría, pero pensar que hasta estaban haciendo reservaciones porque ya no cabían era sorprendente. Pudo ver como las chicas se le amontonaban al chico y cómo él no era indiferente, colocaba una mano en la espalda de una de las chicas para pegarla más a ella.
Debía de admitir que si no le cayera mal -por alguna razón en particular- seguramente le pediría un consejo para conquistar.
Ojala Naruko no lo vea.
Entró sigilosamente para que no lo vieran y así vestirse a gusto no obstante Sakumo apareció detrás de él y sin previo aviso mencionó:
—Llegas tarde.
—No me digas —Su sarcasmo fue con desgano, sabía que él lo decía en modo de amenaza ya que le encantaba presenciar sus infortunios, parecía que se le estaba acabando la imaginación para molestarlo.
Él suspiró y río momentos después. Parece que entendió el mensaje que Hinata le trataba de dar.
—¿Viste a Satsuki?
—¿Satsuki? —Apenas lo dijo se preguntó el por qué su respuesta fue tan rápida. Sakumo también lo notó pues cambio su semblante a uno más serio, tenía que pensar en algo para que no lo malinterpretara— ¿No estará con Naruko? ¿Es su amiga, no?
—Tienes razón —Colocó su mano en su mentón— ¿Sabes? Ella va a venir porque yo se lo pedí, quería que me viera vestido de esta manera. Me veo guapo ¿no?
Pareció que me presumía sobre ella, como si pensara que a Hinata le gustaba, cada vez le extrañaba a él su actitud.
—Tan guapo que me enloqueces —Siguió con su sarcasmo, ese que siempre hacia cada vez que estaba cansado de hablar con alguien.
Él arqueo sus cejas. ¿Qué esperaba que respondiera? Cada día se volvía más irritante.
Si pensaba que seguía siendo el mismo idiota con el que él se burlaba se equivocaba.
—¿Eh? ¿Satsuki? —dijo cuando había volteado a ver hacia la entrada, se dispuso a ir no sin antes agregar—. Ah por cierto, vístete que ya casi es tu turno... Rayos, ¿por qué vino con el estúpido de Karim?
Exhaló fuerte una vez se fue. Vaya que es difícil hablar con esa persona tan temperamental.
Aunque esa conversación le hizo darse cuenta de una cosa.
Sakumo solo mencionaba a Satsuki. Ella tenía razón.
No quería que su amiga siga sufriendo por un amor no correspondido, no. Ya lo había sufrido él.
Al terminar de vestirse del traje del que solo podía describir como ridículo se dispusó a agarrar un lápiz y una libreta para empezar a trabajar.
Pero se fijó primero en esas dos chicas, las que más llamaban la atención de toda la escuela, Naruko y Satsuki.
Satsuki parecía estar muy ocupada y acompañada pues había traído a tres compañeros suyos.
Una demasiado alta y musculosa que parecía que hacia boxeo, una albina de ojos morados que veía mucho a otro chico pelirrojo que los acompañaba.
Hinata mostró una sonrisa.
Se acercó a ese tumulto para hablarle a Naruko, cuando ya estaba con ella agarró su brazo y le susurró al oído: "Tenemos que hablar."
Satsuki los miró apenas hizo esto siendo notada por Hinata, desvió entonces sus ojos hacia otra parte.
Naruko solo asintió y lo acompañó hacia donde él le guiaba.
—¿Pasó algo? ¿Por qué quieres que hablemos a solas? —Preguntó curiosa de su rara actitud, Hinata tragó en seco, debía de decirle, era ahora o nunca.
—Esta farsa, quiero la acabemos.
—N-no, no lo entiendo ¿Por qué me dices esto? —musitó, sus labios temblaron ante esto, cruzo sus brazos.
—¿No lo ves? Esto ya es absurdo —Arremetió, era duro lo sabía pero tenía que decirlo—. Ya ha pasado un tiempo y Sakumo no da sus luces, no quiero que sufras...
—Y no lo haré —gritó con una voz entrecortada— Sólo te pido un poco más de tiempo... Junto sus manos en suplica.— Por favor, solo un poco más
—¿Cuánto más? Debes de amarte un poco más —Agarró sus manos las cuales estaban heladas y las besó en consuelo— Lo hago por ti y lo sabes.
—Entonces no lo hagas —Se desprendió de su agarre y se alejó de él pero regresó para cuestionarle—: ¿acaso sabes cuánto tiempo he pasado con este amor?, ¿acaso sabes cuánto lo amo? cuando una chica realmente se enamora, ella no cambiará su mente tan fácilmente. ¡No puede!
—Pero si él no te acepta debes de renunciar, no puedes pasar toda una vida esperando a que él por fin quiera, así no —Pensó dos veces en decir lo siguiente, decidió callar pero al escuchar las suplicas desesperadas de ella para saber cómo lograrlo, le respondió—: Así lo logré contigo, sé que tú puedes...
Al terminar de decirlo se largó del lugar, su rostro revelaba asombro pero también tristeza ante su respuesta, no quería darle culpa pero la verdad era que, según Hinata, él era un claro ejemplo que se puede olvidar a alguien del que te has enamorado con locura.
Pero también estaba consiente que costaba.
Al regresar en la entrada del aula donde faltaba poco para que empezara su turno vio a una amiga de Satsuki, Suigenki meditando sola en el corredor.
—La entrada está abierta —La invitó tomando ya su trabajo Sería mejor que pienses en lo que sea que estés pensando adentro que está más calentito.
—No hace falta, ya entré pero no quiero ver a ese idiota de Karim —Masculló enojada.
—¿El pelirrojo? Es algo coqueto... —Le sonrió pues apenas la conocía pero quería entablar una conversación con ella.
—Es un idiota. No puedo creer que este coqueteando a cuantas tienen falda.
—Tú también tienes una.
Lo volteó a ver, estaba frustrada eso era lo que le comunicaba. Fue ahí cuando cayó en cuenta que quizás ella, tal vez estuviera enamorada...
—¿Te gusta?
—¿D-de que hablas? —Alzó la voz llamando la atención de todos al rededor— Idiota... No sé porque te cuento estas cosas.
Se acercó más a ella para poder decirle secretamente un consejo pues si era capaz de contar estas cosas a alguien que apenas acababa de conocer era seguro que era porque ya no aguantaba más poder guardarse sus sentimientos.
—Díselo —Suigenki manifestó su confusión— si no lo dices ahora será muy tarde —Le enseñó una cálida sonrisa.
—Pero y si…
—Es tu decision dejar que el cuento termine corto y con un final abierto o que continue hasta donde tu quieras, nunca lo sabrás si no lo haces... Te lo digo por experiencia —Apenas logró mantener su sonrisa pues lo suyo termino en una pena pero deseó omitir esto.
Ella se cubrió de seguridad ante las palabras de Hinata siendo él también cubierto de esa seguridad.
—Gracias, nunca creí que los amigos de Satsuki fueran tan buena onda —Sonrió de oreja a oreja.
Pero su agradecimiento le fue singular, ¿cómo sabía que era amigo de Satsuki?
—Cómo...
—¿Sabes? Ella te miraba mucho... tanto que podría jurar que a ella le gustas... ¿Y a ti? ¿Te gusta?
Abrió los ojos de par en par, se preguntaba ¿por qué sentía una presión en su pecho?
¿Cuál era el nombre de esto que sentía?
¿Él le gustaba? ¿De que hablaba?
Debe de ser una broma.
—Primero busca a Karim y dile que te gusta y luego busca un oficio que no sea emparejar ¿sí? —Puso su mano sobre su cabeza haciendo que ella volteara a otro lado y fuera a confesarse, ella comenzó a reír diciendo que lo entendía y se fue.
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En el salón realizando su turno pensaba en lo que pasó con Suigenki y como después de declararse con Karim, se besaron.
Él también sentía algo por ella.
Se alegró pues al menos algo bueno había pasado el día de hoy.
Ver a ellos dos enamorados le hiso preguntarse si algún día él podría volver a sentir eso.
Se percató cómo Satsuki regresaba y se sentaba en una de las mesas sola pues ya era tarde y estaban a punto de cerrar, alcanzó a apreciar que buscaba a alguien.
Hinata creyó que probablemente era a Naruko, planteándoselo bien no la había visto después de que hablaron.
Sus pies se movieron solos hacia ella, cuando la chica volteó a verlo sonrió levemente, parecía que estaba en una lucha interna.
—¿Buscas a alguien?
—No —musitó, jugando con los arreglos de la mesa.
—¿Ya terminaron con su evento tu clase?
—Sí, fue irritante ver a Karim y Suiginko tan acaramelados. —dijo entredientes odiando la idea de volver a recordarlo.
—Y por eso vienes aquí, ¿para olvidar esos momentos?
—Si —resoplo aliviada que la comprendiera.
Miró sus ojos claros como la luna y él le correspondió de la misma manera, se recostó sobre la mesa, la chica actuó del mismo modo, ambos sonrieron cómplices.
Ella era una de las pocas personas que regocijaban el día de Hinata, guardaba el poder de hacer que olvidara todo lo que le pasaba, y vaya que le hacía bien.
Ella era especial.
Pero que es lo realmente sentía por ella.
Eso era lo que se propuso saber.
Ambos seguían mirándose y él chico acercó su mano hacia la de ella acariciando sus dedos.
Verla así, el gesto que expresaba cada vez que lo veía, le encantaba. Deseo decirle lo bella que se veía con solo estas palabras: "Te ves tan linda"
Ella se alejó con los ojos abiertos.
Rayos.
Esto solo significaba que lo había dicho en voz alta.
Era un idiota.
No había cambiado después de todo.
—Gracias... —susurró volteando hacia el suelo, sacó algo envuelto del bolsillo de su falda— Toma. —Sujetó lo que le ofrecía y trató de abrirlo— No lo abras hasta que me vaya, Naruko me dijo que te gustaba. Si no lo quieres puedes tirarlos. Adiós Se fue sin esperar un adiós de parte suya.
Esperó hasta estar seguro que se había ido para finalmente abrirlo.
Eran rollos de canela.
Sus mejillas se calentaron ante el detalle pues los amaba.
Observó una vez más los rollos de canela. Suspiró. Sabía que estaba rojo de lo apenado que estaba. ¿Cómo se atrevía decir que los podía tirar?
Claro que no lo haría.
Pensó en ella nuevamente.
Entonces supo que sí tuviera que enamorarse de alguien a lo mejor sería de ella.
Sakumo observó esta escena.
Todo estaba claro ahora.
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Notas:
¿Que planeará Sakumo?
Por fin terminaron con la falsa y ahora Hinata quiere saber que es lo que siente con Satsuki ¡Falta poco para el final de la primera parte! (Me extendi un poco xd)
Por favor comenten y si aun no has agregado esta historia ¡siganla y denle favorito! Eso en ayudaría un montón
( • ̀ω•́ )✧
Nos leemos hasta la próxima! Publico antes porque estoy de vacaciones :3
