&&&&&&
Cap. 15. Adiós, adiós
El vestido blanco y vaporoso era demasiado pulcro y reservado incluso para ella ; candy estaba perdida y lo sabía , bajo aquella noche oscura camino y camino entre la niebla esperando encontrar algo o a alguien que la hiciera sentir segura , sus pies estaban cansados no recordaba cuanto tiempo había estado caminando entre esos desconocidos bosques , pero había algo que la impulsaba a seguir haciéndolo , la sombra de una hombre que parecía vislumbrarse en la lejanía , la chica caminaba tan rápido como podía , entre mas se acercaba la nitidez de aquella sombra se revelaba , y cuando al fin lo hizo pudo notar que aquel hombre era bastante alto ,podría jurar que era él , pero este jamás volteaba ,al alcanzarlo Candy trato de detenerlo tirando de la capa que portaba aquel desconocido , pero justo ahí se desvanecía la sombra , con aquella promesa de alguna vez mirar el rostro de aquel extraño.
Candy despertó de aquel sueño como lo hacía siempre ,aun en la penumbra decidió levantarse tomando las pantuflas para acomodarlas en sus pies ahora hinchados , tomo su cabello y lo sujeto con un lazo blanco que yacía sobre la almohada ,el internado de monjas era demasiado estricto , ni siquiera en el colegio de Londres las reglas eran tan firmes como en ese lugar que no hacia mas que deprimirla , nadie venia jamás a visitarla ni siquiera Anthony su querido hermano , era como si de pronto todos se hubieran olvidado de ella ,¿y él ? ¿Dónde estaría él? ¿Sabía que ella no estaba más en Lakewood? Habían pasado ya más de dos meses de su llegada a ese horrible sitio , donde podría jurar que jamás había existido ninguna risa, y así era; nadie sonreía en el Saint Marie .
Candy solo había cruzado una vez los salones de visita de aquel lugar , también había chicas como ella que habían dado "el mal paso" , chicas de sociedad que la mayor parte del tiempo también estaban aisladas al igual que ella, nadie se conocía en aquel lugar de frías y espesas paredes , con muebles finos y lecciones de piano , esto último había sido agregado con la idea de hacer que aquellas chicas sintieran un pedazo de aquel mundo en el que ellas vivían, la vergüenza y el pecado las llevaba a ser huéspedes del Saint Marie, decía la hermana Rouda con una mirada dura y a la vez fría, era como un mueble mas de aquel lugar.
Candy se acerco a la ventana para mirar la noche , toco su vientre levemente abultado ya ,y una lagrima rodo por su mejilla , su vida había dado un giro de ciento ochenta grados, la Candy de antaño que reía y sonreía con gentileza era solo un recuerdo de esa chica renegada que solía ser , el tiempo pasaba lentamente y la desesperación se incrementaba , había escrito demasiadas cartas a la tía Elroy , Anthony ,annie, claro estaba que a esta última no le había contado la verdad, aun así , nadie contestaba . Había pensado más de una vez en mandarle una a su padre , pero no podría hacerlo , sabía que si lo hacia el sin duda la ayudaría pero se decepcionaría de ella, le había prometido ser una dama en aquellos tiempos del colegio.
Como cada quinto domingo el sr Brown habia recogido a sus hijos del internado en Londres ,los rubios corrieron hacia el carruaje que los esperaba , candy subió primero y ahí estaba el hombre que siempre habia admirado , su querido padre le brindo una sonrisa llena de amor y ella correspondió con otra igual.
-papa!-candy se abalanzo sobre él con lagrimas de felicidad en los ojos-¡tenía tantas ganas de verte!
-y yo a ti pequeña-respondió el acariciando su cabello y mirándola de nuevo
Durante el día habían visitado tantos lugares como habían podido el Sr Brown era un hombre demasiado amoroso con sus hijos , mientras recorrían las calles de Londres candy no dejaba de mirar por la ventanilla con una mirada soñadora.
-y ahora a donde desean ir?- pregunto el sr Brown con amable voz
-a las carreras de caballos padre, pero me temo que candy no podrá ir- respondió Anthony con una mirada burlona
-y porque no?-contesto la chica enfada haciendo un mohín volteando a ver a su hermano
-por que eres una chica-respondió el rubio con simpleza
-oh pero si yo muero por ir , he estado esperando todo el mes para esto!- replico ella con una mirada de enfado hacia su hermano quien había robado su idea de visitar ese lugar
-bien entonces iremos
-pero padre candy es una señorita ¡ella no puede asistir!
-Anthony, no se le puede negar un deseo a una dama
Anthony solo soltó una risota ante la palabra que había usado su padre para con su hermana, "una dama", candy sonrió triunfal y miro a su hermano no sin antes sacarle la lengua como lo hace un niño pequeño.
La tarde callo entre risas y bromas de ambos rubios y el tiempo paso tan rápido que aquel día casi llegaba a su fin , era hora de volver al colegio , precisamente esa era la última vez que los hermanos Brown verían a su padre debido a sus diversas ocupaciones .
Una vez llegando Anthony fue el primero en bajar , candy miro a su hermano quien caminaba hacia la verja del instituto para entrar de nuevo a " la cárcel" como solían llamarle, en ese momento la chica volteo de nuevo para despedirse de su padre con un beso en la mejilla aun en el carruaje, un nudo en la garganta se le hizo a la joven, candy solía presentir las despedidas.
-te prometo que algún día seré una dama y tu estarás muy orgulloso de mi- prometió mirándolo sonriente
-ya lo estoy pequeña- respondió el hombre mirándola con infinita ternura
-vamos candy la cárcel nos espera!-grito Anthony muy cerca de la desolada verja del internado
La chica de coletas salió del carruaje rápidamente corriendo detrás de su hermano que para ese entonces estaba bastante lejos, no sin antes voltear de nuevo al carruaje y sonreírle a aquel maravilloso hombre que la llamaba hija.
Con una mano se quito los rastros de lagrimas en sus mejillas, miro el cielo que gozaba de una luna en todo su esplendor , era una noche fresca a Candy le dieron tantas ganas de escabullirse y salir de aquel asfixiante lugar , era tan irónico que ahora en sus condiciones ya no podía hacerlo , todo lo que le quedaba era soñar con que atravesaba aquella verja marchándose al fin de ese lugar . después de un rato desecho aquellas ideas que ahora le parecían tan lejos de ser verdad y se fue a la cama, tal vez podría despertar y todo sería como antes se dijo así misma ,aunque sabía que eso no pasaría.
&&&&&
En Lakewood todo seguía como siempre, nadie de la servidumbre se había atrevido a hablar sobre la repentina partida de la señorita candy , Elroy Andley había prohibido que se discutiera una sola palabra de ese tema , nadie sabía a donde había ido ni siquiera Anthony , la tía Elroy había dicho que la había mandado a Suiza a una escuela de señoritas para prepararla para su futuro como esposa , era extraño ni siquiera había habido un adiós y jamás llegaba ninguna carta desde su partida excusándose por no haber avisado de su repentina ida , tres meses después Elisa se caso con su prometido el joven Wilkes quien durante la fiesta de los novios o mejor dicho su propia fiesta no dudo en hacer sus comentarios de mal gusto secundado ahora por su cuñado Neil Leegan.
Anthony había ido por una copa de champagne , aquella boda tan pretensiosa era un martirio para él , medio chicago había asistido al tan esperado evento Wilkes &leegan , mientras el chico bebía de su copa por un segundo creyó ver a una muchacha demasiado parecida a su hermana, si candy estuviera ahí ambos ya se abrían escapado de esa aburrida fiesta ¿Qué estaría haciendo ella ahora? Y porque no le había escrito a un , llevaba semanas esperando una noticia pero nada …
Mientras bebía en un sitio alejado de los invitados no pudo evitar escuchar aquella conversación entre neil leegan y Devon Wilkes
-felicidades por la boda Devon-dijo neil leegan con una sonrisa cínica- es una lástima que ya no me podrás acompañar a aquellos lugares como antes
- y que lo digas, pero tú sabes que un caballero debe casarse tarde o temprano
-si claro-respondió neil leegan con sor na
Devon tomo su trago tan despacio como pudo -oye y dónde está tu prima esa chica rubia…
-¿te refieres a candy?- pregunto neil inmediatamente
-si ella la rubia de ojos verdes, sé que estoy casado, pero hay que admitir que esta muy guapa
-jajaja, lo sé hermano en algo coincidimos- contesto neil a la vez que ingería el liquido ámbar de su copa - mi primita esta en suiza , pero Elisa me comento que las últimas veces que la vio se la pasaba con mareos y esas cosas ya sabes tanto que le pareció que estaba preñada, supongo que fue a aquel lugar a esconder su vergüenza- neil miro su copa y sacudió el liquido vulgarmente.
-oh quién lo diría , se veía tan inocente, de haber sabido…, .-dijo el joven Wilkes mirando de frente a leegan quien parecía estar pensando lo mismo
Anthony apretó los puños fuertemente y decidió marcharse , por un momento había tenido ganas de golpear a esos idiotas , pero gente así no valía la pena, como se atrevían a ensuciar el honor de su hermana!, todos esos eran solo disparates.
Extrañaba tanto la bondad de gente como su hermana , en aquel lugar lleno de gente frívola , ya nada era igual en Lakewood ¿Qué había pasado aquel día que tía Elroy parecía estar tan molesta? , había tantas cosas que el ignoraba y que necesitaba saber , fue así como había decidido ir a visitar a candy a suiza , al siguiente día no dudo en preguntarle a la tía Elroy , mientras desayunaban por primera vez solos debido a la partida de Elisa.
-tía Elroy?
-si Anthony?
-quisiera saber en qué internado de suiza se encuentra mi hermana, tengo tantas ganas de visitarla
-me temo que eso no se va a poder-respondió la mujer mirándolo fríamente a los ojos – no se permiten visitas, es un instituto muy estricto
-por favor tía dígame el nombre del lugar en que se encuentra-respondió el chico con fastidio
-no!
-¿Por qué no?¿que tiene de malo que vaya a visitarla? –pregunto curioso ante las negativas de la mujer
-Anthony no arruines este bello día
-respóndame tía ¿Dónde está mi hermana? ¿Por qué no he sabido nada de ella en más de cuatro meses? ¿Por qué ni siquiera una carta?
-el internado no permite cartas querido , no seas tan desconfiado y quita esa cara- contesto la mujer restándole importancia
- ¿es que no está en "un internado en suiza"? , vamos tía contésteme , no he sabido nada de mi hermana desde hace mucho tiempo y usted no me dice una dirección ¿Dónde está candy?, es como si se la hubiese tragado la tierra -pregunto el chico exasperado una vez mas
-basta! Esa chica necesitaba un refuerzo de modales y es mi deber como matriarca de esta familia hacerme cargo de estos asuntos, no te diré nada ¿para qué? ¿Para que vayas y la mimes? ¡no!, Candice ha cometido una falta a esta familia y eso es imperdonable-respondió Elroy perdiendo la cordura con su sobrino nieto
-que puede ser tan malo para que yo no sepa nada de ella-alego el chico- ¿ es por el tío Albert no es así ?¿que ha sucedido?
-esta conversación a terminado –respondió la mujer parándose de la silla
Esa había sido una de las muchas discusiones que Anthony tendría con la tía abuela ,¿dónde estaba candy? , el rubio se quedo sentado mirando fijamente el ventanal que daba a los rosales de su madre , tenía que encontrarla…
&&&&
-estas tocando muy mal - le dijo el hombre a la chica de mirada verde
-¡estoy harta de esto!-contesto la chica ya frustrada, parándose del banco
-siéntate ,no hemos terminado aun-respondió la voz serenamente
-no quiero, todo esto es tan….
-tienes que tocar no querrás que Rouda llegue
-me importa un carajo la hermana Rouda
- es un comentario muy impropio para una chica como tú-respondió el hombre mirándola a los ojos
-ya no quiero seguir Michael
- pronto terminara la hora
Michael comenzó a tocar el piano con aquella gracia que lo caracterizaba , su don eran sus manos según decía la gente, aquel hombre de ojos claros miro a su discípula para después tomar en una caricia suave los dedos de la chica y colocarlos sobre el piano con el fin de que lo acompañara, Candy no pudo hacer más que cooperar , Michael era la única persona que la había tratado como un ser humano en aquel insípido lugar , había encontrado un amigo en aquel humilde muchacho de mirada pensativa ,tenía una sonrisa discreta y unos hermosos ojos grises que le daban una sensación de paz cada vez que se encontraba con ellos , ambos se habían contado su vida ,era como si se conocieran desde siempre .
Michael Barry era un chico apuesto y callado para quien no lo conociera, era el menor de una familia de tres hermanos , desde niño se había marchado de casa , la situación no era muy buena ahí , su madre era una mujer amargada y triste que lo miraba con un desprecio especial a comparación de sus otros hermanos y su padre un borracho que nunca se había interesado por él , así que si el se marchaba ellos no se preocuparían puesto que la familia necesitaba menos bocas que alimentar y Michael necesitaba sanar los moretones de su espalda .
vagando por las calles había sido encontrado por una elegante mujer , su nombre era Corinne Bernard una hermosa francesa de cabellos negros y piel tan pálida como el papel , quien lo había llevado con ella y dado un hogar al mismo tiempo ella le había enseñado lo único que sabía de la vida y esto era precisamente tocar , cada tarde ambos solían sentarse en el banquillo frente al piano y ella comenzaba una y otra vez con aquella pegajosa melodía de Debussy que él nunca podría olvidar, a sus trece años Michael se había sentido profundamente embelesado por aquella mujer de finos modales , esa extraña que no había hecho más que ayudarlo sin saber nada.
pasaron dos años que para el chico habían sido los más felices de su vida en ese tiempo se había esforzado tanto para que ella se sintiera orgullosa , el día antes de marcharse Michael la miro de nuevo con una expresión de gratitud en su rostro mientras ambos tomaban el desayuno fue entonces cuando el chico de ojos grises se atrevió a preguntar
-¿Por qué me ayudaste sin saber quién soy?-pregunto el mirándola fijamente
Corinne le sonrió con simpatía y miro la luz de los rayos del sol que se refractaba a través de la ventana- tenía que hacerlo-contesto acariciando las mejillas del chico
-tenias que hacerlo…-repitió el repasando aquella simple frase que ella le había dado como respuesta
-tienes manos de pianista – dijo tomando las manos del chico con las suyas - las reconocí el día que te conocí cuando me ayudabas con las bolsas rotas ¿recuerdas? -adhirió al mismo tiempo en que lo miraba con sus grandes ojos negros y una sonrisa de medio lado
El chico asintió y toco el rostro de ella con tanta ternura que se sorprendió que él pudiera hacer algo así , la mujer no dijo nada y lo miro curiosa, aquel recuerdo lo guardo con él como el más grato de toda su adolescencia , no la había besado tampoco le había hecho el amor, pero esa inocente caricia era todo lo que necesitaba para recordarla el resto de su vida.
Por años su sustento había sido trabajar de pianista en algún club o lo que fuera sin olvidar lo que Corinne le había enseñado., toda las personas que lo oían tocar quedaban embelesadas de tanta belleza en una sola pieza que el tocaba para ellos, cada vez que sus manos tocaban el piano, era como tocar a Corinne ,toda y cada una de las melodías que salían de aquel instrumento eran dedicadas a aquella hermosa mujer de cabellos negros.
no era mas que un solitario que buscaba el sentido a la vida ; así era como a candy le gustaba verlo , parecía bastante poético y todas las mujeres del saint Marie tenían su opinión hacia el , aunque la mayoría morían por una mirada de Michael Barry, inclusive en sus estados de gravidez eso no importaba.
-¿y como le pondrás a tu hijo?-pregunto de repente el hombre mientras tocaban el piano
-Joe si es chico y Amelia si es niña
-vaya que lo has pensado, cuando llegaste te rehusabas a hablar de eso- dijo él con una sonrisa
-supongo que no puedo seguir siendo solo yo , estos últimos días he pensados tantas cosas pero una vez que nazca me iré de aquí con él y jamás nadie volverá a saber de nosotros- respondió ella con amargura
-no hables así candy…
Unos toquidos se oían en su puerta , era casi de madrugada, candy se levanto y giro la perilla para abrir la puerta aun somnolienta , donde se encontró a Dorothy
-señorita, la señora Elroy pide que se vista
-pero si es de madrugada aun-contesto ella tallándose un ojo
-dice que es muy importante, el señor Albert llega hoy y quiere que la acompañe a recibirlo
-de verdad! – dijo la chica despertando en todos los sentidos ¡Albert llegaba hoy! No había pensado que su llegada fuera tan pronto ¿Qué le diría?–me cambiare en unos minutos , dile a la tía que en un segundo bajo.
-de acuerdo
Candy se asió y se puso un vestido azul marino sencillo pero bonito, con sus clásicos botines debido a lo largo del vestido y a su estatura , tomo sus cabellos con un broche, se pellizco la mejillas y se puso un poco de colorete en los labios, ¡dios tenía que estar hermosa para él!, sus ojos apagados de pronto brillaban como dos esmeraldas llenas de ilusión ,agarro su sombrero y salió de su habitación tan rápido como pudo sin saber que todo era una mentira.
Por más de una hora el coche no se había detenido, Candy miraba la ventana pensando en todos sus recuerdos compartidos con aquel apuesto rubio de ojos azules, eran tantas las cosas las que les impedían estar juntos pero sin embargo ahora hasta la misma tía Elroy la estaba llevando a su encuentro , estaba tan nerviosa y excitada en cuestión de minutos se encontrarían después de meses, de aquellos que había creído que se convertirían en años, un hijo sin padre ¡por dios tenía que avisarle que sería padre! Candy no pudo evitar notar que el coche no había tomado el camino al muelle , pasaron unos minutos más hasta llegar a la estación de tren donde por fin se había parado.
-al fin llegamos!-anuncio Elroy
-pero tía, creí que Albert llegaría en barco-Candy la miro confundida
- y llegara pero no ahora , tu equipaje esta aquí no te preocupes querida, iras a Boston a un internado de señoritas y descuida las monjas te atenderán muy bien el saint Marie tiene mucha clase y te enseñara a no cometer más tonterías
Candy no creía estar escuchando todo aquello, ¡todo era una mentira! , la tía Elroy la había engañado para mandarla lejos, en ese instante candy miro a la tía Elroy con enojo- ¡ no iré!, no quiero ir ,me rehusó a ir a ese lugar que no conozco ni siquiera me he despedido de Anthony
-Anthony está al tanto de todo esto, así que no hay peros
-Anthony…. ¡no, el sería incapaz! -respondió la chica entre sollozos-¡porque me hace esto tía Elroy!- dijo mirándola de nuevo con suplica, mientras algunas gentes que pasaban no podían evitar mirar aquella escena.
-¡ Por dios candy no seas tan dramática!, solo serán unos meses ,no querrás que toda la sociedad se entere de tan vergonzoso asunto,- respondió la mujer casi en un susurro de vergüenza -sécate esas lagrimas dios santo ,¡que no te das cuenta que la gente nos está mirando!
-¡pero yo no quiero irme!-volvió a decir la chica con la mirada llorosa
cuando Elroy la miro no pudo evitar recordar aquella niña renegada de coletas, siempre traviesa con tanta energía, una energía que ni ella misma comprendía , recordaba aquel llanto lastimero más de una vez ya fuera por las ausencias de Albert o por la muerte de Pauna, Elroy andley no quería aceptarlo pero quería a esa chiquilla insensata mas no podía permitir algo así en su familia.-eso no importa querida , Carl acompáñala - dijo la mujer ordenándole al chofer que las acompañaba- y asegúrate de que no salga de su vagón, nos vemos pronto mi querida Candy- se despidió la mujer con un rostro imperturbable
-venga conmigo señorita –pidió el chofer que la sostenía de un brazo mientras que un mayordomo los seguía con un par de valijas
Así fue como había sido refundida en aquel lugar , aun no podía dejar de creer que su propio hermano estuviera de acuerdo en hacerle eso, por un momento se había quedado pensativa , después de un rato candy miro a Michael para después hablar
-y tú que harás después de marcharte de aquí, ¿pronto te irás no es así?
- lo hare en cuanto reúna un poco de dinero- afirmo el
-¿a dónde?
- no lo sé , tal vez conozca a una chica linda y me establezca , tal vez seguiré tocando en algún club, tal vez me una a una banda, tal vez nada sea como queramos , tal vez una guerra estalle y tenga que cumplir con mi deber, jamás sabes a donde te llevara la vida
-siempre he pensado que las guerras son estúpidas-contesto candy
- yo también, pero si eso pasara no tengo salida, solos los chicos ricos se salvan
-en ese caso nosotros también seguiremos nuestro camino –dijo mirándolo nuevamente con una mirada ingenua
-todo funcionara perfecto, nos ayudaremos mutuamente yo iré al batallón y tú me curaras cuando este herido- respondió el con dramatismo terminando en una sonrisa juguetona
-oh que dices! No habrá ninguna guerra –respondió empujándolo cariñosamente, para después comenzar a reír juntos
Michael contemplo por un momento a la mujer de cabellos dorados que tenía a su lado , a pesar de su estado candy seguía siendo muy hermosa por un momento pensó en todas las circunstancias que los hacían permanecer en aquel lugar y comenzó a tocar mientras llegaba el turno de la siguiente chica, candy se marcho a su habitación y abrió su cofre , tía Elroy había quemado las cartas y la foto , ahora era un cofre vacío que pronto llenaría de nuevos tesoros , lo iría a buscar en cuanto saliera de ahí o más bien lo irían a buscar , rectifico la idea tocando su vientre, las siguientes semanas fueron amenas con la charla de Michael ,durante aquel transcurso un nuevo maestro de piano se presento con todas , el señor Rudolf Callahan un hombre de edad madura y bigote oscuro ,llevaba un tupe para disimular su calvicie cosa que era demasiado evidente, era un hombre agrio y la mayoría de las veces demasiado estricto.
Pero candy siempre lograba que sus clases fueran con Michael quien últimamente lucia muy ocupado, una señal de que pronto partiría pensaba ella con tristeza y no estaba del todo equivocada pues una mañana fría tal vez demasiado , una carta le fue entregada por una de las hermanas , sin esperar a ver de quien era candy comenzó a leer
Querida candy
Me despido feliz de haber conocido a una buena amiga como tu , espero encontraros algún día y conocer también a esa pequeña personita que por ahora vive dentro de ti.
p.d: una guerra no es lugar para una dama
Fielmente tuyo: Michael
La carta termino pronto , candy camino hacia a la monja que estaba a punto de cerrar de nuevo su puerta
-hermana donde esta Michael puedo verlo?- pregunto la chica desesperada
-candy, esas no son maneras!, además me temo que el señor Barry se ha marchado ya, lo vi recogiendo sus cosas hace ya más de diez minutos.
Candy salió de su habitación presurosa con sumo cuidado debido a su estado , tal vez aun podría alcanzar a Michael y despedirse de él, para su fortuna todos los pasillos estaban vacios y no había nadie quien la reprendiera , al fin abrió la puerta que le daría la libertad sin pensar en esa palabra "libertad" era extraño como esa palabra no era importante en ese momento , miro a Michael que estaba a punto de subirse al carruaje y el también la miro, dejo su equipaje en el carruaje y camino hacia ella
-¡candy que haces aquí deberías estar dormida!-dijo el regañándola preocupado –la mañana está muy fría para que salgas así , te enfermeras
-tuve que hacerlo , te ibas a marchar sin despedirte de mi-respondió ella rápidamente – y entonces tuve que buscarte ¿por qué no te ibas a despedir de mi?
-quería hacerlo pequeña pero las reglas no lo permiten-respondió el mirándola con ternura
Candy lo abrazo antes de que llegaran las monjas a reprenderla y probablemente a meterla adentro de aquella fría casona- has sido un buen amigo Michael
-pequeña tienes que meterte antes de que lleguen las monjas
-serás un gran pianista, el mejor y yo iré a tus conciertos y …-dijo ella tratando de imitar un voz alegre
-y tu serás una gran dama-respondió el con una sonrisa
-no lo soy y jamás podre serlo
-lo serás yo lo sé-Michael camino hacia el carruaje y se marcho -¡nos veremos algún día!-grito
-¡algún día!-respondió ella también con una lágrima en su mejilla
La hermana Rouda ya estaba detrás de la chica que para ese entonces miraba desde lo lejos como se marchaba aquel carruaje ,candy miro a la gruñona hermana y le sonrió con nostalgia antes de que esta protestara, la hermana no dijo nada esta vez antes de dar una orden la chica ya se estaba retirando hacia su habitación , los siguientes días fueron aun mas solitarios ya que ahora no había nadie, candy se quedo en su habitación mirando por la ventana , sin dejar de ver como un elegante coche se acercaba al saint Marie.
Agradecimientos y dudas
LauraDrazen: muchas gracias por tu review espero que te agrade el capitulo , un saludo
Crazy76 : muchas gracias por haberte suscrito a la historia, por ponerme en tus autores , por agregarla a a la alerta y tu review que linda :D , a eso de que candy le confiese a Albert, mm veras Albert siempre a sabido que no es su tio , se menciona en el primer capitulo, gracias x leer lily un saludote.
Claridad: gracias por leer y poner review en todos en un dia wow muchas gracias que linda, jaja y te escuche y le puse candy y Albert, :d , un saludop
Tamborsita: gracias por tu review, un enorme saludop
Cotapese:mugras gracias tan bien por tu review y si elroy es una viejilla canija justo como en la caricatura y otro saludop :p
Roni de Andrew:jeje gracias por leer roni y por tu review , un saludop
Tmb gracias a las que lo leen
Y aquí se acaban todos mis capítulos que ya tenia escritos y que no se podían cambiar
A todas las amigas chilenas , espero no les haya pasado nada y que sus familias sus casas tanto como ellas todas se encuentren bien , esperando que se encuentren bien les mando un saludo ,animo chicas .
