Capitulo 10

''Tatuajes''

Tatsuki p.o.v.

Ya era viernes. Después de todo me había visto obligada a usar el tonto vestido que Chizuru me había regalado, y seguía sin tener idea del significado de los largos tatuajes negros. Lleve a Grimmjow casi a la fuerza, pero término por seguirme.

Cuando llegue mis mejillas se sonrojaron al sentir que más de 3 pares de ojos se posaban en mi vestido, pero no hice caso. No importaba, porque con Grimmjow a cuestas, nadie iba a acercarse a mí. Me sentí un poco mal cuando Keigo se me acercó para ofrecerme un poco de vino y dejar caer un cumplido acerca de lo que traía puesto, y que Grimmjow se le acercara sacando el pecho y con una mirada y sonrisa tanto amenazantes como diabólicas. Keigo corrió hacia otro lado pidiéndome un montón de disculpas, continuando con sus cumplidos acerca del vestido.

Grimmjow guardó silencio y se giró hacia mí.

- Vaya idiota… - me dijo acercándose peligrosamente a mi rostro, con una enorme e insinuante sonrisa en la cara.

Me turbé. A falta de mi capacidad de hablar volteé hacia otro lado, mostrando suma molestia por su gesto. Yo no era su propiedad, y no había razón para ahuyentar a nadie. Esperé a que mi voz regresara, y cuando lo hizo solté mi reproche.

- El idiota es otro… - dije sin mirarlo a los ojos, localizando a Orihime y comenzando a dirigirme hacia ella.

Escuche un '' Tch. '' cargado de fastidio, pero continuo siguiéndome como si de pronto hubiera olvidado lo que le acababa de decir. Me sorprendió el detalle, y lo único que hice fue girarme hacia el para dejarle algo claro.

- No hay necesidad de que me sigas hacia ningún lado, Grimmjow- le susurre lo suficientemente fuerte como para que me escuchara, alzándome un poco hacia el – estas en todo tu derecho de ir a donde gustes.

No me dijo nada, sino que en cambio alzo los hombros mostrándome indiferencia y desdén. Dio la media vuelta, dirigiendo sus pasos hacia Kurosaki.

- Aaaahh…. Esto…. Si Shinji – dijo la dulce y tierna voz de mi mejor amiga entre riendo incómodamente – Tienes mucha razón.

Me volteé hacia ellos y seguí caminado hacia donde estaban, distinguiendo la escena. Shinji estaba aclamadísimo hacia la cara de Inoue y esta estaba profundamente sonrojada, intentado sacarse de allí.

- Déjale en paz, Shinji. – dije, sonriendo ante las tiernas reacciones de mi amiga.

Shinji volteó su vista hacia mí y abrió los ojos como un par de platos. Después sonrió abiertamente y comenzó a saludarme, sacudiendo la mano.

- Domo u, Arisawa-chan!

No me fié por completo de su gesto, pero sonreí torcidamente en respuesta.

- Domo u, Shinji.

- Tatsuki-chan! – me llamo mi hermosa mejor amiga levantándose de su asiento y avanzando hacia mi – que linda estas!

Me reí un poco nerviosa y trate de esconder mis mejillas ahora ligeramente ruborizadas sin saber hacia donde voltear. Si alguien sabia avergonzarme era Orihime, y la mejor parte es que ni siquiera se daba cuenta.

- ¿Dónde esta Grimmjow? – me preguntó Shinji, luciendo un poco consternado.

La pregunta me tomo por sorpresa.

- Eh? Aaaahh… Esto…- ni siquiera sabia porqué estaba tan nerviosa por una pregunta tan simple, pero no sabia como contestar. Me giré hacia la dirección en donde lo había visto la última vez y apunte distinguiéndole junto con Ichigo – Allá.

Escuche a Orihime tomar aire exasperada y cuando voltee me di cuenta que tenia una mano cubriendo sus labios, como si acabara de presenciar una tragedia. Hirako, por su parte, pareció intentar hablar y no poder lograrlo.

- A-a-Arisawa… - dijo al fin –esos tatuajes…

- ¿Los de mi espalda? ¿Qué hay con ellos?- pregunté, un tanto confundida.

No contestó. Simplemente miró a Orihime. Pude sentir como el reiatsu de Orihime se hacia pequeño rápidamente, como si algo la hubiera asustado.

- Ahora vengo, Tatsuki-chan. – me dijo – quédate aquí y espérame!!

Comenzó a alejarse y Hirako fue tras ella. Me quede sola, y sin tener idea de lo que estaba pasando.