Disclaimer: Boku No Hero Academia y sus personajes no me pertenece. Solo esta historia es de mi autoria.


Cuando cinco horas después regreso a casa lo primero que escucho es un ruido errático y sordo proveniente de una de las habitaciones al fondo del apartamento, que no es tan grande pero tampoco tan pequeño como una caja de zapatos.

Después de dejar a Deku en la casa de su madre y de ver como el solo iba a la cama en su vieja habitación, me había quedado para contarle a la señora Midoriya porque su hijo se encontraba así, ella se había visto tan preocupada y llenándome de preguntas, ya que al parecer ella tampoco sabía lo de mi brazo. Ella no se lo había tomado nada bien. Así que me quede a hacerle compañía mientras recuperaba la calma(después de todo sería imposible para mi olvidar todas esas veces en que me cuidaba cuando era pequeño porque mis padres tenían algún compromiso o en las ocasiones en que me escapaba de la bruja de mamá y me escondía en la casa de Izuku, ella jamás me delato, aunque ahora sé que era más porque probablemente mi madre ya sabía en dónde encontrarme). Al parecer ella y Uraraka se conocían y llevaban bastante bien, ella incluso ya la veía como a si fuera su propia hija.

Ella tampoco me había dejado marchar hasta que la lluvia amainara un poco. Así se habían ido más de tres horas en su casa, y otras dos de viaje que solo se dificultaba más con la lluvia. Uno hora de ida y otra de regreso. Que era la razón por la que Midoriya había buscado un apartamento más cercano al trabajo… no era como si yo de repente -aun y cuando ahora era mas tolerable- le fuera a invitar a vivir conmigo. Sin contar que eso hubiera interferido demasiado mis interacciones con Shoto.

Al menos a la señora Inko no fue a la única a la que le sirvió la compañía del otro. En ese corto lapso de tiempo también yo me había enfriado. Al menos lo suficiente para pensar un poco, el que yo ya sabía que Todoroki ha asesinado personas, solo que bueno…. No personas que yo conocía personalmente. La realidad no había golpeado tan cerca de casa antes. Las cosas no eran tan sencillas y simples como me había estado tratando de autoconvencer. Realmente necesitábamos un plan. Y tenia que resultar, aun si le tuviera que vender el alma al mismo satanás. El de arriba definitivamente no escucharía cualquier plegaria que pudiera hacer para salvar a Todoroki, a ninguno de ellos ciertamente. Yo ya había decidido que el apellido estaba maldito. Shoto definitivamente tomaría el mío en el futuro.

Porque definitivamente hare lo que sea para que haya un futuro.

Dejo el paraguas junto a la entrada y me dirijo a la fuente del ruido. Hace mucho, cuando recién me mude y por practicidad (o más bien que no quería verle la cara a imbéciles) había montado mi propia habitación de entrenamiento y acondicionamiento. Todavía tenía que ir al campo de entrenamiento con armas, claro. Pero al menos no tenia que pisar el gimnasio de la estación junto a Deku o el del vecindario con todas esas tipas que solo iban a ver que cazaban y sacarse fotos. Repugnante.

Ahí es donde se encuentras Shoto. El esta dando fuertes golpes a uno de los costales que hay colgados del techo. La cosa tiene rasgaduras y su contenido se desborda manchado de sangre, me acerco corriendo y tomo a Shoto de las manos.

Miro sus nudillos. Están abiertos y sangrantes. Idiota.

—¡¿Qué diablos crees que estás haciendo?! ¡Idiota!

Él se aleja como si mi solo contacto le quemara. Sus ojos están hinchados y febriles. Doy la vuelta para ir a buscar el botiquín de primeros auxilios que hay en el baño. Mi mirada capta casi de inmediato las botellas en el piso. Sake, ron y hasta vodka. Casi todas vacías.

Jamás he visto a Shoto ebrio. Respiro, cualquier resquicio de furia que quedara de mi en su contra se ha evaporado al menos momentáneamente. Recojo las botellas y salgo del cuarto. Lo escucho decir algo tras de mí, pero no logro captar lo que es.

Una vez estoy de vuelta él está aún dando golpes al saco.

—¡Para de una vez! IDIOTA. ¡Que te haces daño!

De nuevo lo jalo y lo tomo del brazo.

El solo me mira. Parece traicionado. ¿Por qué?

—¿Qué demonios crees que haces?

—No importa. Solo vete. Después puedes gritarme todo lo que quieres y llevarme y dejar que me pudra en una condenada celda… o mejor ¡que me ejecuten! ¿No seria eso sublime? Puedes incluso llevar a Midoriya. Apuesto a que él se pondrá tan satisfecho.

¿Qué mierda está hablando? ¿De dónde saco tales locuras?

El olor a alcohol, que al principio no registre llega a mí. Es demasiado. ¿Acaso esta es la manera en que Shoto se pone cuando bebe?

Jamás lo hubiera creído.

Intento ser racional. La cautela quizás no sea uno de mis fuertes, pero al menos tengo que intentarlo. Le miro como si fuera idiota. En realidad, no es tan difícil, porque él lo es

—¿Y porque diablos crees que haría algo así?

—¿Y porque no?

—Shoto, no creo que estés pensando adecuadamente quizás deberi…

—La mate después de todo. Era tu amiga también ¿no?

Retengo la respiración.

—No deberías…

—¿Qué? ¿Por qué no? Es la verdad. Ni siquiera sabia su nombre ¿sabes? No hasta que Toru la menciono, fue entonces que recordé que Midoriya la había mencionado cientos de veces desde hace años. Y yo no lo sabía. Solo la llene de balas y luego la queme. La única razón de que la recuerdo es que era mas fuerte que el resto y lucho todo lo que pudo. Pero no le basto. ¿habría sido mejor que ella fuera más fuerte? ¿no crees? ¿Qué en su lugar hubieras sido tu? Que yo estuviera muerto.

Él-no-sabia-de-Uraraka.

Él está riendo histéricamente ahora. Parece fuera de sí. Intento pensar en cualquier cosa para que vuelva a ser el mismo de siempre. Nada viene a mi cabeza.

Hay una sonrisa amarga y cruel en su rostro. Una especie de velo que lo aísla de mis palabras, que le impiden comprender que lo último que quiero es que lo ejecuten o mantengan encerrado… aun en el caso de que lo mereciera. Eso no me importaba. Solo quiero poder hacer que permaneciera conmigo. Pero él no lo veía y mis palabras no tenía ningún sentido en su cabeza.

Se negaba a creer que las cosas fueran así. De que yo fuera sincero respecto a cómo me sentía por él. Demasiado inseguro.

La culpa y todo por lo que había pasado le impedían ver las cosas como la mayoría de las personas lo hacían. Demasiada violencia…

Había escuchado algo parecido pasaba con los veteranos de guerra, lo había visto en varios de mis compañeros. El como a veces no les quedaba más opción que disparar. Que no siempre era posible solo incapacitar. El como la culpa les llenaba incluso aunque nadie realmente les culpara y a quienes asesinaron se lo hubieran buscado.

El cómo los volvía locos. Todas esas pequeñas cosas que incluso a veces nadie notaba. No hasta los ataques violentos o episodios de paranoia. No hasta que el alcohol o las drogas los consumían. No hasta que estaban hasta el cuello de deudas por apuestas, por prostitutas, cualquier modo de olvidar. No hasta que había una soga alrededor de su cuello o veneno en su torrente sanguíneo. Hasta que ellos mismos renunciaban a su última respiración.

¿Por qué no seria igual para Shoto? Cierto que el era terriblemente fuerte, pero también era humano. Y su vida probablemente estaba plagada de experiencias lo suficientemente malas para joderle la cabeza a cualquiera.

Intento imaginar a Todoroki en la misma situación. Excepto que el jamás tuvo la opción de solo incapacitar y no siempre a quienes asesinaba eran criminales. A menudo no lo eran. Si lo fueran, él no los habría querido muertos. Uraraka no lo era. Ella era mayormente inocente y en su mayoría mejor que el noventa seis por ciento de la población mundial.

El cómo Shoto a veces tenía esa mirada triste por las cosas más ridículas como que al pasar por algún parque viera a un padre gritar a su hijo. O que se encaprichaba de cada maldito bicho que encontraban en la calle, como los cuidaba y los sanaba y al final yo siempre tenía que terminar llevando a algún refugio porque él no podría llevarlos a su casa y yo no tenia tiempo de cuidarlos. Como cargaba bolsas a ancianitas o ayudaba a los niños que lloraban. Como siempre ayudaba a cualquiera que lo necesitara y sonreía tan serenamente cuando le agradecían como si no creyera que lo que hizo fuera la gran cosa.

O que no fuera suficiente.

Y Endeavor solo tomo todo eso y lo convirtió en un monstruo capaz de acabar con pandillas enteras. Solo a costa de maltrato y amenazas. Como lo corrompió al punto que cuando finalmente se rompía resultaba irreconocible.

Yo creí que lo conocía por completo. Jamás le vi beber o tener cualquier tipo de vicio. Ser violento o incluso gritar mas fuerte de lo que yo hacia en mis mejores momentos.

Se había ocultado lo suficientemente bien. Lo hizo hasta preparatoria en donde Midoriya apenas y atisbo la punta del iceberg. Yo solo choque con ello casi por casualidad y escarbe mas lejos que nadie más.

Bien, estaba jodido. Como a la centésima potencia y creciendo exponencialmente.

Y no sabia como lidiar con ello.


Hola. Iba esperar para publicar este capitulo pero no me pude resistir XD cada que habría mi carpeta de escritos me llamaba para que lo publicara.

No se si quedo algo... repentino.

Ya que casi no se ha dado entender que tanto le afecto todo lo que ha hecho a Shoto, pero bueno estaba pensando y me dije, no es posible que el no tenga ninguna clase de vía de escape, podría decirse. Y esta vez todo se le ha ido de las manos, el no podía estar tan tranquilo con eso.

Este capitulo era demasiado largo, así que lo dividí en dos partes. Publicare la siguiente mañana, que esta narrada desde el punto de vista de Todoroki.