Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, sólo la satisfacción de que la gente lo lea.
Pillados
¡Dios mío, que torpe soy! No he sido capaz de prever que el cuarto de Gohan estaba justo encima de nosotros. En ese instante mi cabeza estaba completamente en blanco, el miedo recorría mi cuerpo por no saber que iría a pasar a continuación. Sólo sentí como las manos de Piccolo bajaban a mis caderas, alzándome para poder incorporarse, una vez de pie, yo me aparté un poco de su lado dándole algo de espacio, ya que se veía muy tenso mientras miraba fijamente el suelo. Se notaba que le estaba dando vueltas al como reaccionar en aquel momento, debido a que Gohan es la única persona de la que realmente se preocupa. Normal, su alumno lo había pillado en un momento muy comprometedor, y todo era mi culpa.
- Gohan. Es algo tarde para que estés despierto. Vete a dormir de una vez, que mañana hay que entrenar. - Le dijo en forma de regaño, sin siquiera mirarlo, dando unos pasos al frente.
Ante tal respuesta Gohan se puso nervioso al ver que había sido pillado, y sin rechistar cerró nuevamente su ventana sin decir nada. Se notaba el gran respeto que tenía hacia su maestro, tan era así que ahora el pillado había sido él. La verdad es que no me imaginaba esta reacción de parte de Piccolo. Bueno, tiene sentido, Piccolo podría haber huido sin dar explicaciones pero eso habría preocupado a su alumno, sin embargo ha hecho como si no pasase nada, aunque claramente estaba pasando, pero al ver que no le daba importancia, quizá el pequeño semi-sayayin pensaría que realmente no ocurría nada importante y por tanto lo olvidaría pronto...Una actitud muy sabia y madura...creo que ese es uno los motivos por los que me encanta este namek.
- Creo que estoy teniendo mucha paciencia contigo. Debí haberte matado la primera vez. - Me dijo en tono despectivo y fulminándome con la mirada.
- No oí que dijeras eso mientras me besabas. - Le contesté en su mismo tono acercándome a él. - Me huyes siempre, pero al final no puedes contener tus impulsos a mis provocaciones. No se que es lo que te impide caer del todo. Piensas demasiado. - Ups! Creo que estoy jugando con fuego. Piccolo gruñó, pero por alguna razón, esta vez no quería perder los papeles.
- Ya te he dicho mil veces que no quiero ese tipo de lastres en mi vida. - Me dijo con desprecio.
- ¡Hahahahaha! Me alegra oír esa respuesta. - El tono retador de mi respuesta hizo que Piccolo se mostrara confuso. - Siempre con lo mismo, que no quieres un lastre como el amor en tu vida blablabla, pero en ningún momento me has dicho que no te gusto. Si no cedieras ya te habría dejado en paz hace mucho tiempo.
¡Ups! Creo que ya lo he hecho enojar, me estoy metiendo con alguien muy poderoso al que no creo ser capaz de vencer. Pero desde que llegué me ha dado igual y pienso seguir igual. Será mío cueste lo que cueste. Por un momento creí que moriría, pero algo le impedía matarme. Creo que era el hecho de saber que yo actualmente estaba muy ligada a sus actuales compañeros y el hecho de que Gohan me apreciaba bastante lo que hizo que volviera a tomar el control y en vez de dispararme a mi, lo hiciese a una roca que se encontraba a mi lado, haciéndola romperse en mil pedazos.
- ¡Maldita niñata! - Con esta frase emprendió el vuelo. Desapareciendo en el horizonte. ¡Puf! Siempre conseguía hacerle enojar. Bueno, ya lo veré mañana, no creo que falte al entrenamiento por algo como esto, y más si realmente quiere dar a entender su punto con el pequeño Gohan.
Y así ocurrió. A la mañana siguiente cuando bajé a desayunar estaban todos sentados a la mesa, Piccolo con un vaso de agua mientras que Gohan y Goku comían como cerdos mientras que la pobre de Chichi no daba a vasto con la comida.
- Buenos días. - Saludé cortésmente, no se que me esperaría esa mañana.
- Hola Yatziri. El desayuno esta listo. Te recomiendo sentarte antes de que se acabe toda la comida. - Me dijo la agitada Chichi. Le hice caso, me senté y empecé a comer. Gohan me miró algo extraño pero siguió comiendo, mientras que Piccolo no se dignó ni a dirigirme una mirada. Era de esperarse. Después de lo que había ocurrido anoche.
Tras haber comido y habernos preparado como es debido, nos fuimos a las montañas a entrenar. El pequeño Gohan nos miraba de reojo por separado, creo que seguía intentando entender lo que había visto la noche anterior. Pensé en hablar con él cuando termináramos el entrenamiento. Pero una vez habíamos acabado de entrenar, y justo cuando yo me disponía a hablar con el pequeño, Piccolo se me adelantó.
- Gohan... Acompáñame un momento.
- Vaya. ¿A donde van a ir a estas horas? Que ya es muy tarde. Hay que ir a cenar. - Goku dijo sin entender nada.
- Solo es un momento Goku. No tardaré te lo prometo.
- Más te vale, que si no ya sabes como se pondrá Chichi como sepa que te has ido con Gohan. En fin, Yatziri, vamos adelantándonos.
- ¿Eh? Si. Esta bien.
De camino a Paozu, me estuve comiendo la cabeza. Tenía muchas ganas de ir a ver que estaban hablando esos dos. Pero si volvía iba a parecer muy sospechoso para Goku, además que Piccolo podría leer mi ki, ya que al volar es imposible ocultarlo. ¡Ahhh!... sólo espero que todo salga bien. Aunque si sale mal creo que me lo habré ganado. En fin... que más da, me quedan menos de 4 años aquí, debo aprovecharlos al máximo, y el entrenamiento lo llevo bien. Así que a seguir intentándolo, ya que aún quedan más de 2 años para la llegada de los androides, eso significa que debo aprovechar este tiempo cerca de él.
Continuará...
