A/N: Mil de disculpas por la demora, pero la página no me dejaba cargar nada :(


CAPÍTULO 13: Un mundo color de rosa

-¡Tubbs! –Gritó Brittany acercándose a la cama de su gato –Hora de despertar, hoy será un gran día –Predecía la rubia sobando la panza del animal adormilado.

–Meow… -Maulló perezosamente Lord Tubbington.

-¡Vamos Lord Tubbington! Hoy es sábado, el mejor día de la semana, dame más emoción –Le decía la rubia a su mascota, tal vez, esperando que este le respondiese.

-¡Meow! –Maulló con fuerza y emoción causando que Brittany sonriera abiertamente, acariciando una vez más su hinchada panza.

Tal vez Lord Tubbington también sentía y entendía aquella desmesurada emoción que su dueña propagaba por aquel específico día sábado.

Prácticamente, la rubia llevaba sin dormir – o durmiendo muy poco –desde la última vez que había hablado con Santana, que había sido hacía 2 días en el cual la morena había confirmado su asistencia y la de su secretario, Ralph. Aún no tenían pensado un lugar al cual ir, así que como último acuerdo la rubia propuso dejar el lugar en sus manos.
En todas esas horas de desvelo, la rubia había hecho una gran lista de lugares a los cuales quisiera llevar a Santana –y a su secretario – y después de más de cien opciones, entre ellas la Torre Eiffely la luna, Brittany había encontrado el lugar perfecto para darle una sorpresa a la latina.

El lugar perfecto para poder dejar de lado a Santana "la abogada" y poder conocer simplemente a Santana.


Santana estaba despierta pero aún envuelta en los cobertores de su cama, intentando volver a dormir, pero su propio organismo rechazaba cualquiera de sus intentos, ya era inútil seguir tratando de adormecer sus sentidos, pero más que no tener sueño, era que la latina no podía dormir.

No podía dormir porque seguía sintiendo esos nervios que la atacaban desde que acordó salir con Brittany, aunque los nervios no eran por el miedo a decepcionarla, sino porque algo pudiera salir mal en ese encuentro.

Aún recordaba la última vez que la latina había aceptado salir con una chica –hacía más de 3 años- todo había sido un desastre en el que terminó semidesnuda en una estación de policías. Desde ese momento dejó de aceptar citas formales con cualquier persona, aunque lo de Brittany no era algo formal, ni siquiera era una cita, era solo una pequeña salida en el que Ralph también estaba incluido.

A pesar de todos sus argumentos y contra argumentos, ya había confirmado su presencia y para lo morena cancelar era algo sumamente grosero, así que, no había marcha atrás.


El almuerzo había sido totalmente insípido para Brittany. Nada era posible de masticar o digerir cuando llevas tantas dosis de energía natural corriendo por todas tus venas. La rubia se sentía como un niño, demasiado emocionada por algo tan simple como una salida, no sabía que sucedería, no tenía intenciones de precipitarse pero habían momentos en los que su mente dejaba de dominar sus acciones y cometía alguna locura; tenía miedo de arruinar aquella amistad tan frágil que había construido con la morena, tenía miedo de dejarse llevar demasiado y terminar lastimándola y lastimándose a sí misma al ser rechazada.

"Esta noche, nada de alcohol"Se repitió mentalmente mientras evaluaba los posibles problemas que podrían ocurrir, además que ella se había ofrecido a recoger a Santana y su secretario en el departamento de la primera, ya que al fin y al cabo, el destino al cual irían era un misterio para los dos abogados, solo la rubia sabía lo que tenía en mente.

La tarde empezaba a caer y la rubia emprendió la tarea más difícil antes de encontrarse con Santana, elegir el atuendo adecuado.
No quería verse demasiado atrevida, pero tampoco demasiado relajada, mucho menos quería verse recatada; quería verse perfecta para la morena, deseaba que al verla la abogada soltara una gran "wow" y no quisiera dejarla ir jamás; tal vez deseaba más de lo que realmente sucedería pero soñar se sentía hermoso.

Después de pasar toda la tarde frente al espejo de su armario probando cada una de las combinaciones posibles, decidió vestir unos shorts que dejaban al descubierto sus largas y estilizadas piernas que gritaban al mundo entero "Estudio danza en Juilliard" más una blusa holgada a rayas azules que dejaba uno de sus hombros al aire sumado a los sutiles accesorios que adornaban su cuello, orejas y muñecas.
Parecía ser que había encontrado el estilo perfecto.

Santana había pasado la mayor parte del día creando en su cabeza mil maneras en las que aquella salida podría acabar mal; había imaginado que Claire aparecía repentinamente, también que Ralph y Brittany la ignoraban totalmente, otras en las que descubría que Brittany era una asesina serial o que Ralph las intentaba secuestrar a ambas, incluso pensó en que podría volver a terminar semidesnuda en alguna patrulla policial.

Realmente había pensado en cualquier tipo de finales bizarros para aquel encuentro.
La noche empezaba a asomarse y ella aún seguía en pijamas. Rápidamente tomó una ducha que la ayudó a aumentar más posibilidades a aquella lista de finales telenovelescos de su salida junto a Brittany y Ralph.

Si Santana conocía algo a la perfección, era su estilo de vestir, siempre sabía que usar para impresionar hasta al más rudo crítico; así que elegir las prendas que usaría esa noche no había sido nada complicado.


La hora pactada había llegado después de tantas horas que Brittany había sentido como un suplicio, eran las 10:00 de la noche y era el momento de partir hacia el departamento de la morena. Se miró rápidamente en el espejo asegurándose de que el maquillaje siguiera intacto y revisó que su cartera tuviera todo lo necesario en caso de una emergencia.

Sin más demoras, emprendió camino hacia la calle Grand Street de Manhattan, manejó con algo de prisa al ver que los minutos corrían de manera sobrenatural. Sin darse cuenta se encontraba frente al edificio Buffay, echó un rápido vistazo hacia los departamentos, notando las luces del hogar de la morena encendidas.
La rubia tomó un profundo de respiro y le mandó un mensaje a Santana, avisando su llegada.

"Estoy frente a tu edificio" Brittany.

Repentinamente la abogada sintió que el atuendo que usaba era incorrecto, que el maquillaje estaba demasiado cargado y que todo en ella estaba mal.

-Jefa, tranquila… se ve bien –Confesó Ralph desde el sofá de la morena al ver la desesperada manera en la que esta se miraba al espejo.

–Eso ya lo sé –Contestó una altiva Santana –Solo me estoy asegurando.

–A Brittany le va a gustar de todas formas –Rió el castaño haciendo que la morena lo mirara inquisitivamente.

–Mejor párate, ya llegaron por nosotros –Dijo Santana cogiendo las llaves de su departamento.


La rubia se encontraba recostada sobre la puerta izquierda de su automóvil, con sus manos inquietas y llenas de nerviosismo expresado en sudor. A lo lejos percibió la silueta de dos personas acercándose a la entrada del edificio, empezó a tragar saliva con desesperación, había olvidado todo lo que planeaba decir.

Pero fue en el momento en el que vio a la latina que sintió explotar y desfallecer internamente. Tal vez sonaba como un cliché pero Brittany nunca había visto a alguien tan bella como Santana. La latina vestía un vestido negro corto y entallado, nada vulgar en lo absoluto, se veía elegantemente sensual.

- Ho – Hola Santana –Saludó con nervios la rubia dejando un beso en la mejilla de la morena.

–Hola Brittany –Dijo una sonriente Santana mientras trataba de no ser tan obvia al examinar de pies a cabeza a la rubia.

"Wow"Pensó la latina después de pasar su mirada por las piernas, caderas, cintura, torso y rostro de la bailarina.

-Hola Brittany, yo también estoy acá –Saludó con indignación Ralph, que no dejaba de ver como ambas mujeres estaban en su propio mundo.

–Hola Ralph, no te vi –Se excusó inútilmente la rubia, el castaño rodó los ojos ya que él se encontraba junto a la morena ¿Cómo diablos no lo podían ver?

El viaje en el auto de Brittany fue tranquilo e incluso divertido, hablaron de cosas sin mucho sentido e importancia, Santana ya no se sentía tan nerviosa, la rubia ya había controlado su respiración y Ralph empezaba a entender que sería ignorado durante toda la noche.

La velocidad del automóvil empezó a disminuir al entrar a una calle sumamente iluminada por luces de neón, típicas de discotecas y bares.

-Listo, llegamos –Dijo Brittany al estacionarse frente a un gran establecimiento con luces fluorescentes por doquier.

–Espera ¿Esto es un karaoke? –Preguntó la morena confundida, la rubia asintió -¿No encontraste un lugar mejor? –Preguntó con fastidio.

–Te gustará –Expresó la rubia desabrochándose el cinturón de seguridad –Les gustará –Corrigió recordando que Ralph estaba con ellas.

–No me gusta y no sé cantar –Aseveró la latina, Brittany solo rió ante semejante mentira.

–Vamos jefa, será divertido –Agregó Ralph bajando del auto causando que la morena frunciera el ceño al ver a las otras dos personas fuera del auto.

"Al menos tendré una excusa para irme más rápido"pensó la abogada.

Desde que ingresó a la escuela de leyes de Columbia dejó de cantar, apenas cantaba Happy Birthday en los cumpleaños y los villancicos navideños eran cosa del pasado. En algún punto de su vida dejó de cantar porque solamente transformaba toda su pasión en puro dolor.

Apenas pisó el lugar, Santana sintió un fuerte escalofrío recorrer toda su espalda, sabía que no era buena idea, pero rechazando sus pensamientos se sentó en una mesa junto a Brittany y Ralph.
La rubia sabía que la morena estaba incómoda en ese lugar y sabía que también por eso, estaba tomando esa áspera actitud con ella y Ralph.

Las horas pasaban y a pesar de los intentos de la bailarina por entablar una conversación decente con la abogada, ambas seguían totalmente desconectadas.

Ralph no era tonto –por algo estaba estudiando leyes – así que no le era difícil saber lo que Brittany buscaba con su jefa, la manera en la que la miraba decía demasiado; en cambio Santana era más difícil de descifrar –por algo ella también había estudiado leyes– trataba de mostrarse indiferente pero la intranquilidad de sus manos decían que estaba nerviosa.

"Nerviosa de estar cerca de Brittany"Pensó Ralph. El castaño notó la tensión que se creaba en el ambiente así que pensó que lo mejor era dejarlas por un momento solas, además él quería un poco de diversión y sabía que con alguna de esas dos eso nunca pasaría.

-Voy a pedir algo a la barra ¿quieren algo? –Ofreció Ralph, ambas se negaron.

– ¿Por qué traes esa cara Santana? –Preguntó la rubia al ver que el castaño se alejaba.

–No quería venir a este lugar –Dijo la morena bebiendo lo último de su vodka.

– ¿No crees que es divertido ver como todos cantan y desafinan? –La rubia robó una sonrisa de la morena.

–La verdad es que no me gusta ver como las personas lucen más patéticas de lo normal –Confesó la abogada.

–En ese vestido no creo que puedas lucir patética de ninguna manera –A pesar de la oscuridad la rubia percibió las mejillas ruborizadas de la morena.

–Realmente quisiera irme –Pidió Santana haciendo que la rubia bajara su cabeza –Pero puedes quedarte con Ralph, él se ve más animado.

-¿Enserio quieres irte? –Preguntó la bailarina con tristeza.

–Mañana tengo cosas que hacer y no quisiera desvelarme más, lo lamento –Explicó la abogada.

Brittany la quería junto a ella, pero no quería forzarla, así que no podía obligarla a quedarse; aunque sabía que dejarla partir de ese Karaoke significa pocas posibilidades de volverla a ver.

"¿Dónde está Santana López?, una persona especial nos pidió invitarla al escenario a cantar su canción favorita".

Santana quedó paralizada al escuchar su nombre retumbar en los parlantes de todo el establecimiento y más aún al escuchar que le pedían que cantara.

Inmediatamente miró inmediatamente a Brittany, culpándola por lo que ocurría, la rubia negó al instante. Aunque era difícil de creer, ella no estaba detrás de eso.

"Vamos Santana, la gente quiere escucharte cantar"

La voz que ahora sonaba en los parlantes era conocida, la morena miró rápidamente al escenario y encontró al causante de todo, Ralph incitando al público a gritar el nombre de la morena mientras la luz de un reflector la buscaba.

-Me voy de acá –Sentenció la morena, Brittany la tomó de la mano para detenerla.

–No tengas miedo, anda, el público te aclama –Dijo la rubia con una sonrisa mientras el reflector caía en la cara de la morena que se ponía de pie.

–No Brittany, no quiero hacer el ridículo –Aseveró la morena tratando de ocultar su rostro de la luz.

–Entonces haremos el ridículo juntas –Sentenció Brittany poniéndose de pie junto a Santana.

Después de muchas quejas en el camino, Brittany había conseguido llegar junto a Santana hasta el escenario donde se encontraba un muy divertido Ralph alzando una copa en la mano.

-¿Qué canción nos cantarán? –Preguntó un hombre maduro de cabello gris, que parecía ser, era el animador del Karaoke.

–Can't take my eyes off of you de Lauren Hill –Dijo la rubia decidida aún con la morena de la mano.

La música empezó a sonar y Santana empezó a temblar.

-No quiero hacer esto –Susurró la latina al oído de Brittany quién solo le sonrió mientras soltaba su mano para tomar un micrófono.

La rubia empezó con la primera parte, desde que conoció a Santana siempre había pensado en esa canción, pero nunca pensó que algún día podría cantársela.

You're just too good to be true. /eres demasiado bueno para ser verdad
Can't take my eyes off you. /no puedo dejar de mirarte
You'd be like heaven to touch. I wanna /eres como un toque del cielo. quiero
Hold you so much. At long last love has arrived. /tenerte por mucho tiempo. tanto como el amor que te tengo.
And I thank God I'm alive. You're / y le agradezco a Dios estar viva. eres
just too good to be true. Can't take my /demasiado bueno para ser verdad. no puedo dejar de
eyes off you. /mirarte

Habían pasado tantos años en los cuales la morena no se encontraba frente a un micrófono y mucho menos ante un público. Sus manos sudaban como nunca y sentía que su garganta estaba totalmente seca.

Pardon the way that I stare. There's nothing /perdona la forma en que te miro. pero
else to compare. The sight of you leaves me /no hay nada que se le compare. mirarte
weak. There are no words left to speak/ me debilita. no hay palabras que me expliquen.

La morena entonó aquellas líneas de la canción con un nudo en la garganta, hacía tanto que no se sentía tan expuesta así que dejó de cantar y miró a Brittany pidiendo un escape, la rubia tomó nuevamente su mano y asintió lentamente animándola a seguir.

But if you feel like I feel. Please let me know / pero si sientes lo que yo. por favor dejame
that it's real. You're just too good to be true. / saber que esto es real. eres demasiado bueno para
Can't take my eyes off you./ para ser verdad. No puedo dejar de mirarte.

Al sentir la mano y la voz de Brittany junto a la suya, Santana sintió aquella confianza que creía haber perdido, sintió aquella pasión que en algún momento llenó su alma, nuevamente sintió que estaba en su hogar.

I need you baby, and if it's quite all right, / te necesito nene, y es absolutamente correcto
I need you baby to warm a lonely night. / te necesito nene para calentar una noche solitaria. I love you baby. Trust in me when I say: Oh pretty/ te amo , creeme cuando te lo digo: oh mi amor

Brittany dejó de cantar solamente para escuchar y admirar a aquella mujer entregada al escenario y la canción, la rubia no sabía si llorar o que hacer al ver a Santana tan feliz como nunca antes.

baby, don't bring me down I pray. Oh pretty / rezo para que no me dejes. oh mi amor
baby, now that I found you, stay. And let me / ahora que te encontre quedate. y dejame
love you, oh baby let me love you, oh baby.../ amarte, oh nene dejame amarte, oh mi amor...

La canción dio sus últimas notas al mismo tiempo que el público se ponía de pie gritando y aplaudiendo como si no existiera un mañana.
El corazón de Santana estaba agitado, y sus pulsaciones aumentaban a cada minuto, esa era su vida, ese era su sueño.

La morena giró y encontró a la persona que le había regresado esa seguridad que parecía ya extinta, Brittany, quien al cruzar su mirada con la de la morena se acercó con emoción.

-Eso fue increíble Santana –Dijo la rubia totalmente anonadada por el suceso.

Santana vio ese par de ojos azules y sinceros, y supo lo que tenía que hacer.

-Tú eres increíble –Dijo Santana antes de tomar inesperadamente el rostro de la rubia entre sus manos para robarle un beso que nadie esperaba.

La mente de Brittany no sabía cómo proceder al sentir los labios de la morena sobre los suyos. Estaban sobre el escenario, así que eso la ponía aún más nerviosa pero después de varios segundos tomó con fuerza la cintura de Santana mientras arremetía contra la boca de la latina.

Después de varios segundo en los cuales el cerebro de la rubia dejó de funcionar, Santana se separó mientras la bailarina seguía boquiabierta sin comprender nada.

-Uhmm … Creo que Ralph está llamándome, ya vengo –Dijo torpemente la rubia mientras la latina sonreía aún sobre el escenario.

Los minutos pasaron y la morena bajó del escenario encontrándose con mucha gente que la felicitaba, era una sensación única –como los labios de Brittany.

Definitivamente nada podía arruinar esa noche.

-Sabía que eras tú, reconocería esa voz en cualquier lugar-

Todos los sentidos de Santana se detuvieron al escuchar aquel timbre de voz, no era posible que eso estuviera sucediendo. No esa noche, no después de cantar.

La morena giró lentamente para encontrarse con la más grande muestra de que su vida seguía apestando.

-Hola Santana, no esperaba encontrarte en este lugar-Dijo una voz varonil que la morena conocía a la perfección.

–Yo tampoco esperaba verte Jesse .

Si Santana había aprendido algo aquella noche, era que nunca era bueno tratar de volver al pasado.

Flashback 3er año de preparatoria.

-¡¿Estás terminando conmigo? ¡Yo debería terminar contigo! –Gritaba un exaltado Finn Hudson en la habitación de Rachel Berry.

–Entonces termina conmigo Finn, hazlo –Ordenó la castaña –Porque ni siquiera te reconozco, no después de lo que hiciste.

-¿Qué querías que hiciera si me querías ver la cara de tonto? ¡Tú me engañabas con Santana! –Gritó exasperadamente el quarterback.

–Entonces ¿por qué no te vengaste de mí? Yo era tu novia, no Santana ¿Por qué le hiciste eso? –Reclamaba la diva decididamente.

–Porque te amo, porque no sé qué diablos te ha hecho Santana, pero yo sé que ella tiene la culpa, porque quería seguir creyendo que tú nunca me lastimarías –Decía desesperadamente el grandulón soportando las lágrimas.

–Lo siento Finn –Rachel bajó su tono de voz al ver a Finn llorar

-Deja de llamarme Berry, entiende que no quiero hablar contigo –Santana cortó por 5ta vez la llamada de Rachel.

Desde lo sucedido en las gradas del campo de Football, las cosas no habían sido fáciles para la morena. Su papá apenas hablaba con ella, no podía sacarse a Rachel de encima y mucho menos podía sacarse todas esas mezclas de sentimientos que le provocaba esa insoportable diva.

-Santana ¿puedo pasar? –El doctor López sonaba la puerta de la habitación de su hija.

–Claro… -Susurró tímidamente la morena -¿Qué pasa?

– ¿No puedo hablar con mi hija? –Santana sonrió.

–Hace días que no quieres hablar conmigo –Confesó la morena.

–Lo siento, pero entiendo como estoy –Dijo el médico –Estuve pensando –Santana lo miró confundido –Creo que sería buena idea que pases un tiempo con tu mamá y tu hermano.

La latina no podía creer que su papá quería deshacerse de ella de tal manera.

–¡No! –Dijo con fiereza –No voy a irme –Sentenció Santana.

–Solo será un tiempo –Explicaba Santiago tratando de tranquilizar a su hija –A todas las chicas de tu edad les gusta Londres.

–No quiero irme –Decía la morena decidida -¿Tanto te molesta lo que pasó?.

–No es que me moleste, es solo que con esto descubrí que no puedo criarte solo, te hace falta tu mamá, sus consejos y todo eso –Argumentaba el médico –Te quiero y quiero que estés bien.

–Si me quisieras no me alejarías de ti –Dijo Santana rompiendo en llanto.

Era una decisión ya hecha, Santana pasaría unos meses con su mamá y su hermano en Londres; en otra situación la morena hubiera dado lo que fuese por ir a Londres, pero en ese momento solamente se querían deshacer de ella.

-Hey Santana –La última persona con la que la morena quería hablar era con Rachel.

–Aléjate –Sentenció la latina siguiendo su camino.

–No puedes evitarme eternamente –Dijo la castaña siguiéndole el paso.

–Si eso me evita problemas, lo haré –Afirmó la latina sin verla a los ojos.

–Quería decirte que terminé con Finn y estoy libre para ti –Confesó la diva haciendo que el pecho de la morena doliera.

–No debiste hacerlo –Susurró la latina confundiendo a la cantante –No quiero nada contigo, entiéndelo.

–Si es por lo de tu papá, tengo un plan y sé que podría…

-Me voy a Londres, con mi mamá y mi hermano, no voy a volver, no pienso volver, no quiero volver, tampoco quiero verte ¿Entendiste? –Interrumpió duramente Santana alejándose con rapidez de Rachel.

Rachel quería llorar, sentía su corazón encogerse, pero sabía que no era el momento para derrotarse, tenía que pelear porque en el fondo sabía que Santana también sufría. La morena era terca, eso era bien sabido, pero Rachel podía serlo mucho más.

Fin flashback.


A/N : Bueno, ¿con quién creen que Santana se encontró? , está fácil, no? xD . Bueno como siempre, les agradezco, los comentarios y las alertas :D

Y ya saben, un review siempre le resta un día a la espera :D