Disclaimer: Todo lo que reconozcan definitivamente NO es mío, así que no me demanden.

Dedicatoria: A todos los que han tenido la increíble paciencia de esperar por este capítulo (si es que alguien me ha esperado T.T)

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"Aceptando"

El día comenzó bastante normal, Hermione se despertó, se metió al baño, a los cinco minutos se despertó Lily, treinta minutos después bajaban por las escaleras para luego tener que esperar quince minutos por los chicos (y después reclamaban que las mujeres demoraban mucho...)

-Hola Sirius – dijo Hermione mirándolo tiernamente.

-Hola amor – dijo Sirius poniendo una mano en la cintura para atraerla a sí y besarla. Hermione le correspondió y el beso. Se separaron lentamente, hasta quedar sus caras separadas pero muy cercanas, se miraban a los ojos y sonreían.

James y Remus miraban la escena con algo de disgusto en la cara.

-Remus, ¿recuerdas lo felices que estábamos que Padfoot se hubiera enamorado? – preguntó James.

-Sí – respondió Remus sin quitar los ojos de la pareja que seguían mirándose y simplemente estando muy cerca el uno del otro.

-Ya no estoy tan feliz... – dijo James.

Lily lo miró y le dio un golpe en el brazo.

-¡James! ¡Deberías estar feliz por él! Míralo, se ve tan enamorado – dijo Lily con voz soñadora mirando a la pareja.

James giró los ojos y comenzó a dejar la sala común, arrastrando a Sirius de la túnica. Sirius tomó la mano de Lena y ambos se fueron (arrastrados por James) al gran comedor.

Lily y Remus los seguían a unos metros de distancia riéndose de a situación. En el camino se les unió Anna, quien lo primero que dijo fue: ¿Qué les pasa a esos tres?.

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Sirius y Hermione estaban en un rincón de la sala común sentados conversando tranquilamente. James y Remus entraron a la sala común y James se dirigió directamente hacia donde ellos estaban.

-¡Helena Malfoy! – dijo James bastante fuerte.

Sirius y Hermione miraron a James esperando a que continuara.

-Tú... tú... ¡mujer! ¡Te robaste a Sirius! ¿Sabes hace cuanto que no hace bromas? 5 días completos... ¡por tu culpa! – decía James algo rojo.

Hermione miraba a James, y cuando éste terminó de hablar ella parpadeó un par de veces, todavía procesando la información. Luego miró a Sirius, quien todavía miraba a James y sostenía firmemente a Hermione por la cintura, como si James se la fuera a quitar.

-Oh – dijo Hermione. Sabía que no era un argumento brillante a la acusación anterior, pero... era verdad, así que no tenía nada más que decir.

-¿Oh? ¡Oh!... pero... tu... él.. Sirius – balbuceaba James sin lograr coordinar mucho sus ideas.

-¿Prongs? – dijo Sirius soltando a Hermione.

James lo miró a los ojos, una mirada tan penetrante que pocos la soportaban, entre esos pocos estaba Sirius, pues tenían la misma mirada.

James emitió un gruñido como respuesta.

-¿De verdad crees que te he dejado de lado? – preguntó Sirius dolido y algo preocupado por la amistad de su amigo.

Hermione vio que las cosas estaban tomando un giro algo personal y decidió que sería mejor irse pues eso lo debían resolver entre ellos, por lo que se levantó despacio para pasar desapercibida y subió a su habitación bastante preocupada por haberle causado problemas a Sirius... Si ella era un problema para él, lo mejor sería... ¡No! Ni siquiera quería pensarlo, sólo deseaba que todo acabara bien.

En la sala común Sirius miraba fijamente a James, quien miraba el suelo algo avergonzado, pero igual de enfadado.

-Sirius, yo... simplemente... diablos, Sirius, nunca antes habías estado enamorado, y ahora de pronto pasas pegado a tu novia y te has olvidado de nosotros y... te hecho de menos – dijo mirando para otro lado.

Sirius lo miraba fijamente, su cara sin expresión.

-Prongs, tú eres mi mejor amigo, siempre lo has sido - dijo Sirius - Si te molesta lo mío con Lena yo... – Sirius no terminó la frase pues las palabras se le perdieron en la garganta, pues sentía un nudo terrible, la amaba tanto, pero a James lo conocía desde siempre y se prometieron nunca pelear por chicas.

James vio a su amigo en una situación terrible y se arrepintió de ser tan ciego y egoísta. Se acercó a Sirius y lo abrazó con fuerza.

-Sirius, lo siento, no me molesta que estés con Lena, yo sé que realmente la quieres – le dijo a su mejor amigo.

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Hermione se sentía tan nerviosa por la discusión entre su novio y James, que la curiosidad le ganó, abrió la puerta de su pieza con mucho cuidado y se quedó cerca de la escalera escuchando lo que decía.

-...no me molesta que estés con Lena, yo sé que realmente la quieres – dijo James.

Hermione asomó su rostro y vio a James abrazando a Sirius. Ella sonrió y suspiró feliz de que no había pasado a algo más grave. Salió de su escondite y bajó algunos peldaños de la escalera.

-¡Sirius! – gritó Hermione poniendo una mano en su pecho y fingiendo un estado de shock - ¿Cómo pudiste engañarme con James?

Ambos chicos pestañearon un par de veces antes de darse cuenta que estaban abrazados en la sala común y antes de separarse más rápido que si hubieran sido convocados con un encantamiento repelente.

Hermione se comenzó a reír mientras bajaba lo que le quedaba de escaleras. Sirius se acercó a ella.

-Siento decepcionarte, cariño, pero te equivocaste, soy completamente heterosexual – dijo Sirius de manera provocativa acercándose cada ve más a Hermione.

-¿Sí? – preguntó Hermione fingiendo asombro, alzando las cejas.

-Si – dijo Sirius antes de darle un beso - ¿te quedó claro?

-Mmm – murmuró Hermione pensando – no, realmente no – dijo mientras una sonrisa traviesa se formaba en sus labios.

Sirius acercó su cara a la de ella y en el último segundo levantó un poco la cara y le besó la punta de la nariz.

-¡Hey! – exclamó Hermione. Sirius le sonrió.

La puerta de la sala común se abrió para darles paso a Lily y a Remus quienes venían discutiendo sobre si la flor de las pesadillas era mortal o no.

-¡James! – gritó Lily antes de tirarse a los brazos de su novio y besarlo.

-Hola Lils – dijo James con el humor mejorado. Se sentía un completo imbécil por dejarse llevar por los celos, por el egoísmo, pues no quería compartir a su mejor amigo, pero al estar ahí con su novia le hizo pensar en lo que Sirius debía de sentir por Lena.

Remus miró a las dos parejas y frunció el entrecejo. Se mordió el labio, miró a Sirius y a Lena, luego a James y a Lily. Finalmente se giró y comenzó a retirarse de la sala común a paso rápido.

-¿Remus? – preguntó James extrañado por el comportamiento de su amigo - ¿pasa algo?

El joven licántropo se giró para enfrentarse a sus amigos.

-Es que... quiero a Anna – dijo Remus haciendo pucheritos antes de salir rápidamente de la sala común en busca de su novia.

Una sonrisa se formó en las caras de los cuatro que quedaron en la sala común.

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Hermione dejó de comer para levantar el rostro y mirar hacia el profesor Dumbledore. Él también tenía la vista en la joven gryffindor. Suavemente asintió con el rostro, lo que Hermione interpretó como que el director de Hogwarts ya había tomado una decisión.

-Hermione tenía su mente en la decisión, no sabía cuál sería... esa decisión cambiaría su vida, necesitaba que fuera afirmativa, así podría ayudar a la Orden el Fénix y a la vez ayudar a sus amigos que aún no habían nacido.

-Y entonces yo voy a golpear la bludger y ¡pum! – al hacer esta exclamación Sirius golpeó la mesa con sus puños, haciendo un ruido tan fuerte que Hermione dio un salto al verse arrancada de sus pensamientos tan repentinamente.

-Chicos, hora de ir a transfiguración – dijo Lily levantándose.

James también se levantó rápido, seguido por Remus y Sirius.

Hermione se había metido nuevamente en sus pensamientos, preguntándose de que manera mantendría cubierta su identidad de espía a los mortífagos, ellos sabrían que ella es amiga de Potter y los demás. ¿Sería creíble?.

Sirius vio que Lena estaba mirando su taza y se encontraba muy quieta, Sirius suspiró y negó con la cabeza.

-Lo que tiene que hacer un chico por su chica – murmuró antes de levantar a Hermione el asiento y ponérsela sobre el hombro, como un saco.

-¿Qué...? ¡Sirius! ¿Qué crees que haces? – gritó Hermione sorprendida.

-Evito que llegues tarde a transfiguración – dijo Sirius.

-Pero.. tú... ¡bájame en este momento Sirius Black! - gritó Hermione tratando de bajarse.

-Nop – dijo Sirius con una sonrisa juguetona, la cual Hermione, por su posición, no pudo ver.

Sirius llevó a Hermione a lo largo de todo el recorrido hasta el aula de clases, Hermione por supuesto gritando y tratando de librarse de Sirius... no lo logró, por lo tanto el último trecho fue calmado, ya que hasta Hermione se cansó de gritar. Lily, James, Remus, Peter y Anna se rieron de ellos durante todo el camino.

En cuanto entraron al aula Sirius dejó cuidadosamente a Hermione en una silla y vio como Hermione lo miraba amenazadoramente y no pudo evitar reírse. Luego de unos segundos Hermione también fue contagiada por la risa de Sirius.

-Señorita Granger – dijo McGonagall al entrar al aula – su presencia es requerida en la oficina del director.

Hermione se levantó y luego de sonreírle a sus amigos salió del aula. En cuanto ella ya no era visible por ninguno de sus compañeros, su cara cambió de felicidad a seriedad. Probablemente el profesor Dumbledore le daría la respuesta a su petición. Los pasillos estaban increíblemente silenciosos, algo que no la calmaba ni un poco, menos la calmaban el eco de sus pasos o el sonido de su túnica al caminar. Mordió ligeramente su labio inferior, como siempre que se encontraba ansiosa. Apresuró el paso.

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-Bienvenida, señorita Malfoy – dijo el director de Hogwarts en cuanto Hermione entró al particular despacho. Sin poder evitarlo sonrió al ver a Fawkes.

-Gracias, profesor Dumbledore – dijo Hermione.

-Tome asiento – dijo el director acomodando sus lentes de medialuna.

-Gracias – murmuró Hermione escondiendo satisfactoriamente su nerviosismo.

-¿Un dulce? – dijo el profesor Dumbledore ofreciéndole una cesta con pequeños dulces en forma de gotitas.

-Gracias – dijo nuevamente Hermione, tomando uno de los pequeños dulces. Mentalmente se reprendió por no decir otra palabra que no sea "gracias"... Ya la había utilizado bastante.

-Señorita Malfoy – comenzó el director mirando a los ojos a la joven sentada en la oficina en ese momento – he pensado mucho sobre su propuesta, no solo yo, sino también otros integrantes de la orden del Fénix... Si me negara, usted se alejará de todo esto ¿verdad?

-Ya se lo dije, profesor Dumbledore – dijo Hermione con confianza – si no me aceptan como espía, aún así me uniré a los mortífagos, no tengo mucha opción, y trataré de reunir la mayor cantidad de información posible para derrotarlos. Si usted rehusa mi oferta, solo me lo hará más difícil.

Dumbledore cerró los ojos por unos segundos y luego suspiró sonoramente.

-Ya que me deja tantas opciones, señorita Malfoy, bienvenida a la orden del Fénix.

Por un lado Hermione se sentía emocionadísima por ser parte de la Orden, pero por otro no podía dejar de sentirse preocupada por lo mucho que su vida iba a cambiar ahora que no sólo iba a ser parte de la orden, sino por que también iba a ser. mortífaga.

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No voy a contestar los reviews ahora, xq me va a tomar más tiempo y creo que no me lo perdonaría.....

Bye bye

See u (I hope) Soon

Belle Malfoy Black

M.O.S.

C.M.