Tokio, Japón
Henry observaba la pantalla del computador con preocupación. Daisy lo había llamado porque en la noche empezó a detectar actividad extraña.
- ¿Cuál será la causa? – preguntó Henry.
- No lo se. No puedo analizar lo que ocurre del otro lado.
- ¿Puedes abrir un portal?
- Temo que no. Alguien no me deja manipular los comandos.
Henry se levantó de su silla y tomó su abrigo dirigiéndose a la puerta.
- ¿a dónde crees que vas? – pregunto Daisy confundida.
- A encontrar la respuesta... – respondió Henry cerrando la puerta.
Condujo sin cuidado hasta el hospital. En su interior sabía que Shibumi debía estar involucrado en esto.
Entró al cuarto de hospital donde estaba Shinumi. Aun continuaba conectado a monitores y cables.
- ¡Se que puedes escucharme¡¿Qué está ocurriendo? – grito Henry al cuerpo petrificado de Shibumi.
Luego, como la última vez, las alarmas de los monitores se dispararon. En el monitos Henry leyó nuevamente esas letras.
I, O, A, P, A, R, K
Henry se quedo de una pieza aterrizado. Tomó el celular y llamó a Daisy.
- Henry. – vociferó Daisy preocupada al contestar. -¿Qué esta pasando?
- ¿Has encontrado la fuente del problema?
- Estoy explorando todas las bases de datos para ver cual se corrompió y esta impidiendo mi control del sistema. ¿Te das cuenta que tomaría semanas hacer eso?
- Lo se. Pero encontré algo que puede ayudarnos. Trata de buscar una base de datos que tenga esta combinación de letras: IOAPARK.
- Esta bien. Trabajaré en ello... – contestó Daisy.
En ese momento Henry vio a los guardias de seguridad en la puerta de la unidad de cuidado intensivo. La enfermera los llamó cuando Henry entró corriendo como un loco al hospital.
Cuando los guardias entraron a la habitación los monitores emitieron una luz blanca muy brillante que se tragó a Henry dejando a los guardias de seguridad boquiabiertos de la impresión.
Henry abrió sus ojos encontrándose boca abajo en un lugar rodeado por mar. Junto a el vio varias personas boca abajo.
- ¿Qué demonios?... – exclamó al levantarse y reconocer a la gente que estaba alli.
Muchos de ellos empezaron a moverse, retorciéndose en la arena caliente y humeda.
- ¿Qué pasó? – exclamo Carlos sentándose en la arena.
- ¿Estas bien? - preguntó Henry.
- Sr Wong! - ¿Qué ocurrió? – respondió Carlos viendo a las otras personas en la playa recuperar el conocimiento.
- Guau¿Qué fue eso! – dijo TJ parándose del suelo ayudado por Agumon.
- Estamos en mi mundo...- respondió Agumon mirando los alrededores. El cielo era azul pero moteado y abajo el mar brillaba con múltiples colores.
Henry vio un enorme bosque detrás de el y de detrás de los arbustos dos personajes aparecieron.
El que tenia sombrero puntiagudo y báculo se aproximo a Henry. Yuki o acompañaba y se le veía molesta y confusa.
- Sr Gennai. Es un verdadero honor verlo. Mi nombre es Wizardmon.
- Hola Wizardmon. Me place regresar a este mundo. – dijo Henry saludando a la criatura y luego miro alrededor confundido. - ¿Sabes donde estamos?
- Desafortunadamente no. Parece que estamos por fuera de los limites del continente Server.
- ¿Continente Server? – pregunto Gennai.
- Si. Es el área de tierra firme mas grande de este mundo señor.
- ¿Alguna idea de lo que esta pasando?
- Nuestro mundo esta siendo atacado. Con Patamon tuvimos que escabullirnos por el portal para advertirles que ustedes serían atacados también.
- ¿Atacados¿Como o por quien?
- Por los dark masters... – respondió una voz desde atrás. Era Gatomon.
Henry dio la vuelta y vio a Gatomon junto con Clara.
- ¿Qué te pasó a ti? – preguntó Clara a Yuki.
- Renamon fue secuestrada por unos monstruos y...- dijo Yuki y de pronto se cubrió la boca con su dos manos en estado de conmoción. - ¡Qué? Estoy hablando tu idioma...¿Qué esta pasando!
Todos los que estaban allí se sorprendieron cuando cayeron en cuenta que todos hablaban y podían entenderse entre sí.
- Algo debió pasar cuando fuimos transportados aquí... – dijo Henry en voz alta sin poder creer que todos estuvieran hablando el mismo idioma.
Gatomon se aproximo a Yuki. No podia creer lo que había escuchado.
- ¿Renamon fue secuestrada? – preguntó Gatomon.
- Si...- murmuró Yuki saliendo de su asombro.
Henry inspeccionó el lugar y noto que a lo largo de la paya habían cabinas telefónicas organizadas en línea recta. Henry se acercó para ver mas de cerca y en ese momento uno de los teléfonos empezó a sonar.
- ¿Hola? – susurro el al contestar.
- No hay tiempo que perder! Quédense alli! Los transportarán al continente en unos minutos. – dijo la voz distante de una mujer al otro lado de la línea quien colgó de inmediato.
Henry colgó la bocina y en eso momento un enorme montículo emergió de las profundidades del océano. Era totalmente negro y en su base tenia un armazón de metal que parecía un andamio.
- ¡Que roca tan enorme! – gritó Leslie señalando el montículo.
- Esa no es una piedra tonta! – dijo Robert. – Es una ballena... o ...parece ser una ballena..
Todos en la playa se quedaron de una pieza al ver al gigantesco animal que había emergido, el cual pareció que giraba la cabeza para dirigirse a ellos.
- Vengan! La señorita Ophanimon requiere su presencia. – tronó la voz de la ballena.
- ¿Quién eres? – preguntó Gennai a la enorme criatura.
- Mi nombre es Whamon...Tienen que confiar en mi...de otro modo, este mundo perecerá.
Con estas palabras todos se aproximaron a Whamon quien se inclinó hacia delante para que todo el mundo pudiera subirse en su enorme cabeza.
- Oye. ¿Quién es la pequeña niña? – preguntó Carlos cuando Leslie abordó la ballena.
- Mi nombre es Leslie. Soy hermana de Robert.
- ¿Qué¿Cómo llegaste hasta aquí niña? – pregunto Héctor.
- Soy la nueva mejor amiga de biyomon...- respondió Leslie alegremente enseñándole su digivice a todo el mundo.
- Oye. Que lindo conocerte. Mi nombre es Aurora. – dijo Aurora estrachando la mano de Leslie.
- Somos casi de la misma edad! Podemos ser super amigas también! Vaya! Es ese tu digimon! Es muy lindo! – dijo Leslie abrazando a Hawkmon quien se ruborizo de venrguenza.
- Ayyyyyyyy Dios... – exclamaron Héctor y Robert casi al mismo tiempo.
Minutos mas tarde habían zarpado de la orilla flotando en el inmenso mar.
- Discúlpame Whamon¿No tienes mas detalles de lo que está pasando? – gritó henry desde la cabeza de la ballena.
- No. Solo Ophanimon conoce todas las respuestas...- respondió Whamon con una voz muy grave. – Temo que esta e peligro. Lo sentí cuando invocó mi presencia...
- ¿Sabes como se llama el lugar donde estábamos?
- Es un lugar nuevo, se le ha llamado: Isla File...
Mientras tanto, las otras personas se saludaban estando felices de poderse encontrar una vez mas y tener la posibilidad de entenderse todos.
- Asi que...¿Dónde estabas cuando ocurrió? – preguntó TJ a Pablo.
- Veía un partido de Fútbol con Gabumon.
- Hmmmmmmm Fútbol. ¿Qué equipo te gusta? Los Patriots o los Packers?
- ¿Qué? – respondió Pablo muy confundido.
- Estábamos viendo el partido Boca Juniors contra el River Plate. – dijo Gabumon con la esperanza de aclarar el malentendido.
- ¿Qué quién? – respondió TJ aun mas confundido.
Carlos notó el conflicto e intervino.
- Supongo que Pablo y Gabumon veían un juego de Soccer. – dijo Carlos entrometiéndose en la discusión.
- Es Fútbol! – dijo Pablo molesto porque no le gustaba que el mejor deporte del mundo para él lo llamaran Soccer.
- Ahhhhhhhh. – dijo TJ rascándose la cabeza. – Ese juego... Discúlpame pero me parece que juegan mejor los Patriots.
Carlos sonrió con estos eventos y giró la cabeza para ver el inmenso mar que se extendía frente a ellos. Notó que Clara estaba del otro lado mirando hacia abajo como si estuviera mareada. Gatomon estaba acurrucada cerca de ella tratando de darle ánimo.
Veemon notó que Gatomon se esforzaba en mirar a donde no estuviera él lo cual lo hizo sentir triste. A pesar de eso, Carlos se acercó y tomó a Clara del hombro.
- ¿Te sientes bien? – preguntó
- Estoy bien...- respondió Clara poniéndose de pie pero también tratando de mirar a otro lado.
- No parece...- dijo Carlos tratando de mirar a Clara directamente a los ojos.
- No has escrito ni llamado en las últimas semanas. – dijo Clara, alejándose lentamente de Carlos.
- Lo se... –respondió él. – He estado ocupado...pensando... tu sabes...
- ¿Sobre qué? – preguntó Clara alzando su voz con alegre entusiasmo.
Carlos sintió que se estaba empapando con su propio sudor cuando alguien lo llamó de otra parte.
- Nos acercamos a la orilla! – rugió la voz de Whamon.
- Ya voy... – dijo Carlos dando la vuelta dejando a Clara esperando una respuesta.
Whamon se aproximó a la orilla que estaba en tierra alta. Todos, cuidadosamente bajaron del lomo del animal excepto Laika quien estaba sentada con la cabeza entre sus piernas temblando de miedo.
Carlos noto esto y regreso para acercarse a ella.
- Oye. Ven...Todo esta bien...- dijo Carlos ofreciendo su mano a la niña asustada quien tenía a Palmon a su lado tratando de calmar su miedo a las alturas.
- ¿Qué? Puedo entender lo que dices...- dijo Laika alzando su cabeza.
- Sé que estás asustada, pero debes venir. – dijo Carlos agachándose para convencer a Laika.
- Esta bien...- respondió Laika toando la mano de Carlos lo cual no le gusto mucho a Clara.
- Gracias Whamon! – gritó Gennai mientras el gigantesco animal se hundía de nuevo en el inmenso océano.
- Buena Suerte...- fueron las últimas palabras que escucharon de la ballena antes que esta desapareciera.
