Look at Me

Una vez más muchas gracias por sus comentarios mis queridos lectores, espero que estén disfrutando de este maravilloso fic. No tengo más que decir más que gracias.

ADVERTENCIA: BLEACH ni sus PERSONAJES me pertenecen sino a KUBO TITE-SENSEI. Si fuera mío ya daría inicio la temporada del anime ¬3¬

Los que me comentaron:

yagami rin

Asashi-san

ruki91

jessy moon 15

Zoe Zinnecker

Kotsuki Kurosaki

Jus

Karla

Dark-Kuchiki17

Disfruten de la lectura ;D


Capítulo 12: Una Mañana Placentera

Ichigo's Pov:

Comencé a abrir perezosamente mis ojos, la luz del sol hacia que me levantara de mi sueño, y hablando de ello tuve el sueño más loco que en mi vida nunca había soñado. Que yo me había mantenido relaciones sexuales con aquella súcubo con el tal nombre de Rukia… por cierto… ese nombre es bastante hermoso como para que un ser que no debe ser nombrado lo lleve. Pero también debo admitir que… por ser una súcubo tiene unos hermosos ojos y un bello rostro… esperen un momento que rayos estoy diciendo. Deberás que ya no sé dónde tengo la cabeza, maldita sea espero que él viejo no venga a molestarme para que luego vea mi "problema".

Justamente cuando me iba a levantar sentí en ese momento un suave apretón en mi cuello y a la vez en mi cadera, fantástico ahora por el sueño mojado que tuve me enrede con las malditas sábanas. Justamente cuando iba a desenredarme de las molestas telas sentí en ese instante un inmenso calor en mi rostro. No… puede… ser… díganme de que lo estoy no es cierto, no puede ser que aquel sueño fue real, no puede ser que en verdad me haya acostado con ella; la súcubo Rukia.

Trague grueso mientras miraba en shock a aquella chica, no sabía qué hacer, no podía pensar en ese momento porque estaba en completo shock. Solté un gruñido cuando ella hizo un movimiento con sus caderas, jadeé mientras sentía que el calor aumentaba en mi cuerpo corporal. Cuando comencé a bajar mi vista para ver que era aquel extraño sentir, y en ese momento me quede como un completo idiota. Observe cada parte del cuerpo denudo de Rukia mientras respiraba con dificultad. Trague grueso mientras que con un pequeño roce de las yemas de mis dedos comenzaron a acariciar las denudas caderas ella.

En ese momento me detuve cuando la chica que estaba debajo de mi despertó, sentí en ese momento mi corazón latir rápidamente en mi pecho. Aquellos ojos amatistas comenzaron a mirarme con calidez y a la vez con tranquilidad. Rukia… como ella se llamaba… empezó a acariciarme el rostro con una de sus manos mientras que con la otra la acariciaba lentamente mi espalda. Poco a poco ella comenzó a acercar sus labios contra los míos haciendo que estos se rozaron. De un momento a otro por impulso la bese, ella soltó un gemido y yo un gruñido; ambos nos besábamos con pasión y deseo. En ese instante sentí como sus caderas comenzaron a moverse haciendo que yo soltara un gemido placentero, en ese momento me di cuenta de que estaba dentro de ella. Comencé a moverme dentro de ella sintiendo aquella ola de placer, escuche como Rukia gimió de placer cuando toque su clítoris con mis dedos y a la vez cuando masajee uno de sus senos. Bese su mejilla, mentón, cuello hasta lamerlo y morderlo, la clavícula hasta llegar a su otro seno libre.

Soltó un grito placentero cuando me lleve un pezón en mi boca, ella se impulsó al mismo tiempo sus caderas y pecho llevándonos al extremo de la lujuria. Después de tantas embestidas bruscas y placenteras ambos nos corrimos al mismo tiempo, caí rendido en el cuerpo de Rukia. Ella empezó a acariciar mi cabeza mientras que nuestras respiraciones estaban aceleradas debido al agotamiento. Estaba cansado, no físicamente sino psicológicamente. Sentí en ese momento una culpa y rencor contra mí mismo, ¿Cómo me pude dejar que esa súcubo me hiciera esto?

– ¿Por qué? – pensé en voz alta.

– ¿Ichigo? ¿Qué pasa? – pregunto esa súcubo de Rukia en un tono preocupado, me rio en su cara.

– ¿Por qué me haces esto? – alce mi voz mientras la miraba con rabia, pero ella ni siquiera se musito.

– Tarde o temprano tenía que pasar Ichigo. – respondió tranquilamente.

– ¿Qué tenía que pasar qué? – grite enojado. – ¿Qué demonios pasa contigo? ¿Qué demonios me hiciste maldita súcubo del infierno? – en ese momento ella me miro con frialdad y rabia, para después tumbarme con fuerza en la cama; mientras que ella se colocó encima de mí y después colocar una de sus manos sobre mi cuello hasta apretarlo.

– En primer lugar nunca vuelvas a llamarme de esas alimañas innombrables. Y segunda lo hice porque era parte del ritual… aunque solamente falta una cosa para que el ritual se complete. – su voz era fría, oscura y maligna mientras que ella seguía apretándome el cuello haciéndome que poco a poco dejara de respirar. En ese momento ella me soltó haciendo que respirara una gran bocanada de aire y a la vez tosiera con tan mal. – Idiota… mejor no hables si no sabes que soy yo. – aún seguía hablando con rudeza.

– ¿Quién… demonios… eres? – pregunte entre toses, una vez que controle la tos ella me agarro de mi mentón con cuidadosamente mientras me miraba tranquilamente.

– Soy una guardiana del caos… pero "ellos" nos llaman exterminadores. – la mire confundido no pude entender con exactitud lo que ella trataba de decir.

– ¿Guardiana del caos? ¿Exterminadores? – pregunte confundido mientras la miraba aun en shock.

– Muy pronto lo sabrás todo Ichigo… solamente falta una cosa más para terminar con este ritual. – me susurro en un tono tranquilo y cariñoso, me tomo mis mejillas con sus manos mientras que ella miraba con calidez pero a la vez con seriedad. – Solamente necesito un poco de tu sangre y a cambio yo te daré la mía para que así el ritual se complete… ya obtuve lo que quería primero; tu cuerpo, tu mente, tu corazón, tu espíritu/alma e incluso… tu virginidad. – todo aquello me lo susurro al oído mientras que lo último que ella me dijo sentí un balde de agua fría y a la vez vergüenza y asco de mí mismo.

– Ahora… déjame mostrarte mi mundo, I-chi-go. – en ese momento ella me beso, cada vez que ella hacia eso mi corazón se me aceleraba. De un momento a otro ella mordió mi labio inferior donde me lo había mordido la vez anterior, solté un quejido mientras pude sentir su lengua saborear la sangre.

– D-detente por favor… – suplique pero ella no me dijo nada simplemente me miro con tristeza y perdón, siguió lamiendo mis labios mientras que yo los abría. Rukia pasó su lengua dentro mi boca, en ese momento saboree un extraño sabor a cobrizo; era sangre. La sangre de ella. En ese mismo instante me la pase junto con mi saliva.

– Ahora el ritual esta completado. – susurro Rukia, estaba en shock y no podía mover mi cuerpo. En ese momento un dolor pulsante apareció detrás de mí espada y también en mi pecho. – Todo estará bien Ichigo… solamente es el cambio de tu vida. – sentí como ella me abrazo y acurruco su cabeza sobre su pecho. Yo en cambio la abrace con fuerza mientras que el dolor aumentaba más y más.

Respire con dificultad cuando el molesto dolor termino, sentí mi cuerpo corporal calentarse y a la vez temblaba debido al dolor. Comencé a sudar frio mientras aun me aferraba en el cuerpo de Rukia. Ella empezó a acariciar mi cabeza mientras que me relajaba en su toque. Poco a poco mis parpados comenzaron a cerrarse y después perdí el conocimiento en ese momento.


Rukia's Pov:

Me sentí culpable por aquel dolor que Ichigo tuvo… pero… no podía hacer nada por él porque era parte del ritual, lo único que hice fue en abrazarlo y en cambio él me abrazo. Mire como él se quedó dormido nuevamente en mis brazos mientras que yo simplemente le acariciaba la cabeza. Lo recosté nuevamente mientras lo tapaba con las sabanas en la parte de sus caderas, me salí de cama mientras levantaba del piso el camisón que me había puesto la otra noche. Antes de salir de la habitación de Ichigo lo mire por última vez dormido, deje escapar un suspiro mientras que una leve sonrisa apareció en mis labios. Una vez que salí de la habitación me dirigí a la mía, que se encontraba en dos puertas más de la habitación de él.

Cuando llegue allí lo primero que hice fue irme al baño para tomar una larga ducha, cuando entre al baño me dirigí a la regadera mientras abría la puerta de esta que por su eran de cristal, en la parte derecha del baño en vez de que hubiera una pared había un enorme espejo. Me mire la parte detrás de mi espalda mientras que de esta podía observar mi marca de nacimiento; que era la de una luna creciente. Abrí la llave caliente de la regadera mientras disfrutaba del agua caliente, un suspiro al sentir el líquido recorrer por todo mi cuerpo. En ese momento la imágenes de aquella noche de placer que tuve con Ichigo invadieron mi mente, no además fue hermoso sino que también le había entregado mi virginidad a él.

Después de que termine de bañarme me salí de la regadera mientras que el vapor del agua caliente cubría todo el baño, agarre una bata que se encontraba a un lado de la regadera mientras me ponía. Luego de eso salí del baño mientras que el vapor se salía de allí, me dirigí al armario y de allí saque una blusa de manga larga color crema estilo victoriano, un chaleco negro, una falda negra que tiene un estilo corsé y luego de allí mismo saque unos zapatos victorianos con un toque contemporáneo. (1)

Comencé a caminar a uno de mis muebles donde allí guardaba mi otra ropa y otras cosas más. Del tercer cajón saque una ropa interior de lencería color negro con listones beige, junto con unas calcetas delgadas color negro. Comencé a ponerme la ropa interior mientras que ponía unos ligueros en la lencería baja y en las calcetas. Luego me vestí con la ropa que escogí y después los zapatos. Una vez ya vestida salí de mi habitación para ir a desayunar, justamente cuando me iba a dirigir a las escalera y después al comedor me detuve en la puerta de la habitación de Ichigo. Comencé a recordar los momentos de aquella noche de pasión y lujuria mientras sentía mi intimidad mojarse y a la vez el calor de mi cuerpo aumentarse.

Ladee en ese momento mi cabeza mientras me retiraba rápidamente del lugar, aún tenía una gran duda acerca de la "muerte" de Ichigo, según tenía planeado que esa misma noche en el mundo de los humanos él me entregaría su virginidad al igual que yo también le daría la mía… pero… ese accidente que tuvieron los Kurosaki hizo que Ichigo perdiera la vida pero ¿Por qué? Y no además de eso… según tenia informado que una de las hermanas de Ichigo también debió haber muerto en ese accidente. Aquí hay algo que no me cuadra bien, y lo descubriré cueste lo que me cueste.


Ichigo's Pov:

Comencé a abrir mis ojos perezosamente mientras me revolvía entre las sabanas de mi cama. Me levante con dificultad mientras me llevaba una mano sobre mi frente, ya que un inmenso dolor de cabeza comenzó a molestarme. Una vez sentado en el colchón mire a mí alrededor. En ese momento me di cuenta de que no estaba en mi habitación, ah es cierto estoy muerto, justamente cuando me iba a quitar la sabana de mi cuerpo me quede en shock y avergonzado. En ese mismo instante comencé a recordar lo sucedido de la noche anterior y lo de esta mañana, maldición esa maldita súcubo me engatusó otra vez.

Apreté con fuerzas las sabanas mientras apretaba mi mandíbula debido a la furia y rabia que tenía en ese momento. De pronto me sentí con unas ganas de matar a alguien en ese instante, justamente cuando me iba a salir de la cama sentí como si algo me quemara por detrás que empecé a gritar y gruñir del inmenso dolor. Me acosté bocabajo mientras ocultaba mi rostro entre las almohadas y a la vez me aferraba a ellas, cuando el dolor desapareció poco a poco respire con dificultad. Me levante con dificultad de la cama y Salí de esta… pero… debido al inmenso dolor que era como de mil rayos caí junto la sábana que la tenía enredada alrededor de mi cintura. Solté un gruñido de dolor en ese momento.

Me agarre del colchón de la cama mientras me sujetaba la sabana alrededor de mi cintura, me senté sobre la cama mientras miraba distraídamente el suelo. En ese momento escuche que alguien había tocado la puerta, no dije nada es más ni siquiera le preste atención alguna, al momento en que habían tocado la puerta escuche esta abrirse. Mire de reojo a la persona, era una mujer de unos 20 años, quien en ese momento había sacado de un enorme armario –que se encontraba a una distancia lejana de la cama–, de allí saco una camiseta de manga larga color blanca, un chaleco gris y unos pantalones negros. Al momento en que aquella chica coloco la ropa en la cama vino otra chica pero más joven que la otra, la chica joven traía consigo una bandeja de plata mientras la dejaba en la mesa que se encontraba a un lado de la puerta del balcón.

La chica mayor me miro con algo de lujuria y deseo mientras que la que la más joven miro a su compañera con algo seriedad y además con algo preocupación y miedo, la menor tuvo que jalar a su compañera para irse de la habitación mientras que yo las miraba con tranquilidad y aburrimiento. Una vez que esas dos chicas se fueron di un suspiro cansado, tome del suelo mi ropa interior mientras me la ponía. Camine hasta la mesa donde estaba la charola, quite la tapa mientras que el olor de la comida inundo en ese momento mis fosas nasales. El desayuno contenía; sopa de miso, una ración de arroz blanco, pescado al grill, té verde y jugo de naranja.

Coloque nuevamente la tapa en la charola para después alejarme de la mesa, comencé a dirigirme hasta la cama mientras me ponía la ropa que aquellas extrañas muchachas me la habían escogido. Una vez que termine de vestirme me coloque unas botas negras de cuero que estaban a un lado de la cama, solté un suspiro cansado mientras decidí ir al balcón a tomar un poco de aire fresco. Cuando abrí la puerta del balcón una fresca brisa golpeo suavemente mi rostro, me salí hasta el balcón mientras miraba con incredulidad el lugar que me rodeaba. Era un enorme jardín decorado con hermosas flores exóticas y además con un estilo japonés de los tiempos de la Era Edo. Me asome por el barandal de piedra mientras observaba los arboles de cerezo, esos árboles que tanto le encantaban a mi madre me daban una gran paz y tranquilidad.

La brisa hacia que aquellos pétalos rosados bailaran en una elegante danza al compás del viento, una parte de mi comenzó a llenarse de paz… pero… mi otra parte comenzó a invadirme de un sentimiento de tristeza y de nostalgia al recordar lo que Rukia me había contado. Quién hubiera dicho que el mismo día de mi cumpleaños terminaría muerto. Comencé a sentir un malestar en la boca de mi estómago y a la vez un dolor punzante en mi corazón, en ese momento empecé a preguntarme como estarán mis padres y mis hermanas que ya no estoy con ellos… espiritualmente porque físicamente estoy en donde están ellos. En ese momento escuche la puerta de la habitación abrirse pero yo ni siquiera me musite o quise ver quien era la persona quien se encontraba en la entrada de la habitación. Fue en ese mismo instante que escuche la voz de un muchacho pero al parecer el tono de su voz se podía escuchar tembloroso.

– D-disculpe señor… s-solamente vengo a i-informarle que la señorita Rukia desea verlo en el jardín. – en ese momento al escuchar el nombre de esa persona mi sangre comenzó a hervirme mientras que apretaba con fuerza mis manos haciendo que mis uñas se encajaran en las palmas de mis manos.

– Dile a esa persona que no tengo ganas de verla. – respondí con rudeza y frialdad a aquel muchacho.

– P-pero señor… – en ese momento interrumpí al muchacho.

– ¡Dije claramente que no deseo verla! – grite con todas mis fuerzas, mientras escuchaba la puerta de la habitación abrirse y cerrarse en un sonoro sonido. – Que lata. – murmure con rabia mientras fruncía mi ceño.

Después de unos 10 o 15 minutos estando fuera del balcón regrese nuevamente dentro de la habitación (N/A: Oigan rimo XD), destape la tapa de la charola aun el olor del desayuno inundo mis fosas nasales, la verdad es que no me dio nada de hambre en ese instante así que volví a taparla con algo de asco. En ese momento escuche la puerta de la habitación abriéndose de golpe, ni siquiera me musite por el molesto estruendo de la madera chocando contra la pared. Me voltee para ver quién era el escandaloso quien irrumpía mi privacidad y para el colmo tenía que ser esa loca acosadora.

– Se puede saber ¿Por qué no viniste a verme cuando te mande a llamar? – pregunto esa loca en un tono molesto.

– Porque no se me dio la regalada gana. – respondí con frialdad y molestia, en ese momento note en la mirada de esa tal Rukia cambiar de un perfil serio a una asesina.

– Tenme más respeto Ichigo, por si no lo notaste estas en mi mundo y merezco respeto. – me dijo la muy maldita molesta mientras cruzaba sus brazos en su pecho.

– ¿A qué viniste? – pregunte con frialdad mientras miraba con malicia a la enana.

– Vengo para decirte que muy pronto comenzaremos con tus lecciones. – respondió sin ninguna emoción en su voz.

– Lecciones… ¿Lecciones de qué? – pregunte con molestia.

– Eso lo veras tú mismo. – respondió secamente Rukia, pude notar como sus mirada se distrajo para ver no sé qué cosa y para luego mirarme a mí. – Disfrutaste tu desayuno.

– No. – respondí a secas.

– Necesitas comer algo para tener energía en tus lecciones de entrenamiento. – mire con aburrición a la enana quien mantenía ese perfil seguro pero pude notar en su mirada preocupación.

– No tengo hambre. – respondí con frialdad.

– Ichigo… – pude notar como la voz de ella había cambiado de repente, en ese momento sentí en mi mejilla un toque suave y a la vez frio. – Ichigo. – mire con odio y a la vez con desprecio a Rukia mientras que ella me miro con tranquilidad, preocupación y nostalgia.

– ¿Por qué? ¿Por qué cada vez que la veo a los ojos me hace sentir tranquilo y lleno de paz? – pensé en mis adentros mientras observaba aquella mirada cambiar, en ese momento aquellos ojos tenía un brillo especial y también algo más.

– Tienes que comer algo Ichigo. – me dijo casi en un susurro mientras colocaba su otra mano en mi mejilla. – Tienes… hermosos ojos. – alcance a escuchar lo que dijo ella en un susurro bajo.

Poco a poco note como Rukia comenzó a ponerse de puntitas mientras que ella acercaba mi rostro junto al suyo, en cambio yo simplemente la miraba a los ojos y a la vez que me inclinaba hacia a ella. En ese momento nuestros labios comenzaron a rozarse uno del otro mientras que nuestras respiraciones chocaban en nuestros rostros. En un abrir y cerrar de ojos nos besamos. Sentí como los brazos de ella comenzaron a abrazarme por detrás de mí cuello mientras que yo la abrazaba alrededor de su pequeña cintura, no sé en qué momento termine de acorralarla en una de las paredes de la habitación o cuando comencé a desabotonar los botones de su blusa hasta dejarle descubierto su pecho semidesnudo.

– Ichigo… tómame otra vez… onegai… – ronroneo en mi oído Rukia, gruñí en ese momento cuando sentí su intimidad rozando contra la mía.

– Rukia… – gruñí de placer su nombre mientras la besaba con desesperación, ella comenzó a mover sus caderas haciendo que nuestras intimidades chocarán aún más. En ese momento ambos soltamos un sonoro gemido mientras que yo la llevaba a la cama para después recostarla. – Rukia… me vuelves loco… – lamí y mordí juguetonamente su cuello mientras la escuchaba gemir.

– Ah!... ¡Ichigo! – sentí como sus manos comenzaron a acariciar mi cuerpo atreves de la camisa. – Ichigo… n-no… no te detengas por favor. – ronroneo con lujuria mientras que yo besaba uno de sus senos. En ese momento la lujuria y el deseo se apoderaron de mí haciendo que yo mismo rompiera con tal brutalidad el sostén que llevaba Rukia. – ¡Ichigo!

Lamí uno de sus pezones erectos y rosados mientras que ella acariciaba y jalaba alguno que otro mechón de mi cabellos, lleve una de mis manos sobre el seno libre de Rukia mientras que el otro comenzaba a acariciar una de sus hermosas, cremosas y esbeltas piernas. Aquella mano libre la empecé a recorrer por debajo de su falda color negro mientras escuchaba cada ronroneo, gruñido y gemido de placer y lujuria de parte de ella. Rukia separo sus piernas dándome el permiso de continuar en mi camino, me separe de su seno mientras que la miraba con deseo y lujuria. D

Debo admitir que se veía hermosa, sexy y cadente. Sus mejillas estaban completamente rosadas, su respiración estaba totalmente acelerada, su pecho descubierto me dejaban ver aquellos pequeños y redondos desnudos con aquellos pezones erectos y rosados, y finalmente su mirada me había dejado hipnotizado, aquella mirada perdida llena de lujuria la hacían ver sensual. En ese momento Rukia me jalo hasta ella haciendo que nuestros labios se juntaron uno del otro, ella soltó un sonoro gemido de placer cuando comencé a jugar con su clítoris con mis dedos; aproveche que ella hizo eso para que yo metiera mi lengua dentro de su boca.

Nos besamos con deseo, pasión y lujuria mientras que ambos soltábamos suspiros y gemidos; sentí como ella me despojo de mi camiseta haciendo que esta terminara en el suelo haciendo un sonido seco. Yo en cambio comencé a despojarle la falda y de paso su blusa dejándola simplemente con su última prenda que estaba conectada con sus calcetines gracias a un liguero. Bese nuevamente sus senos y después comencé a jugar eróticamente con sus pezones rosados, me detuve en ese mismo instante mientras la observaba de pies a cabeza. En ese preciso momento comencé a deslizarle lentamente la última prenda junto con sus calcetas negras hasta dejarla completamente desnuda. Pude notar en su mirada algo de vergüenza combinado con lujuria y deseo.

Tome una de las piernas de Rukia mientras que yo comenzaba a besarlas y a la vez pasando lentamente mi lengua sobre su suave piel, escuche suspiros, gemidos y ronroneos de parte de ella mientras hacia mi labor. Cuando pase casi por la entrepierna de ella alcance escuchar un grito de placer de parte de ella, una sonrisa burlona pero a la vez triunfante apareció en mis labios, note de reojo como las manos de Rukia se aferraban a las sabanas de la cama mientras dejaba escapar gemidos y ronroneos placenteros. Un dolor punzante comenzó a molestarme en aquella "zona" de mi pantalón cuando tenía pensando en hacerle "eso" a Rukia.

De un momento a otro pase mi lengua de forma sensual en los labios vaginales de ella, mientras escuchaba como la enana había soltado un grito de placer. En ese momento no lo resistí más y comencé a pasar mi lengua más allá de aquellos labios vaginales, separe más las piernas de Rukia para adentrarme más en ella. comencé a saborear aquel delicioso néctar a no poder más, ese sabor tan dulce y cítrico era como un manjar para mi boca y además para mí solo. Empecé a succionar el clítoris como si de un caramelo se tratase, sentí en ese momento como Rukia jalaba fuertemente mis cabellos mientras escuchaba salir de su boca gemidos y gritos de placer y eróticos. Con mis manos empecé a recorrer el cuerpo desnudo de Rukia hasta llegar a sus hermosos y redondos senos, justamente allí comencé a pellizcarle suavemente sus erectos pezones. En ese momento sus piernas se cerraron alrededor de mi cabeza mientras que a la vez jaloneaba mis cabellos, lleve una de mis manos en la intimidad de Rukia mientras que con mis dedos empecé a separar los labios vaginales de ella para que así pudiera adentrar más mi lengua dentro de su cavidad.

Justamente cuando pasaba mi lengua por aquella cavidad mojada y a la vez saboreándola, Rukia se vino en mi boca mientras que yo disfrutaba de aquellos deliciosos jugos. Pase una vez más mi lengua para no dejar ni una sola gota de aquel néctar, cuando ya no había rastro alguno de aquello me retire de la cavidad de Rukia mientras que notaba como la respiración de ella estaba acelerada. Ella alzo sus brazos temblorosos y a la vez con dificultad hasta llegar a mi cuello, pude sentir como ella me jalo lentamente hasta su rostro mientras observaba su mirada llena de lujuria y pasión.

En ese momento Rukia me beso, pero aquel beso era débil pero a la vez era inocente y lleno de cariño. Sentí como sus manos comenzaron a recorrer por toda mi espalda mientras que sentía unas descargas eléctricas en cada célula de mi cuerpo. Gruñí en ese momento cuando su rodilla rozo mi hombría, me aleje de ella mientras sentía su mirada decepcionante sobre mí. En ese mismo instante comencé a quitarme los pantalones junto con mi ropa interior, me acomode entre las piernas de Rukia mientras que ella me veía con lujuria. Y en ese mismo instante la penetre, al sentir lo estrecha que estaba, me aferre a su cuerpo mientras que ella hacia lo mismo.

Comencé a embestirla mientras que ambos disfrutábamos de aquel exquisito éxtasis placentero, Rukia enredo sus piernas alrededor de mis caderas mientras que ella se movía junto conmigo al compás de las embestidas que yo le brindaba. Gemimos ante aquel placer que ambos nos brindamos uno del otro. Nos besamos, nos acariciamos, nos entregamos uno al otro. Después de tantas embestidas ambos llegamos al clímax, mientras que yo llene todo mi esencia dentro de ella; haciendo que Rukia gritara del placer. Caí rendido en ese mismo instante encima de Rukia mientras sentí como ella me abrazaba.

Otra vez me engatuso. – pensó en mis adentros molesto. – Pero… cada vez que siento su cuerpo junto al mío, me da una sensación de paz… y hace que no yo quiera dejarla sola por un momento. – abrace a Rukia mientras me aferraba más a su cuerpo desnudo.

– Ichigo… – me llamo con una voz cansada. – ¿Me prometes esta vez que… no te aparataras de mi lado? – su voz cada vez era cansada pero a la vez tranquila y gentil.

– Si… lo prometo, Rukia. – dije sin pensar en ese momento mientras que el sueño comenzaba a invadirme.

– Gracias… Ichigo. – con eso me sentí con algo tranquilidad pero a la vez algo raro.

En ese momento me deje llevar en los brazos de Morfeo mientras observaba por última vez el sereno rostro de Rukia, debo admitir que sus facciones parecen más las de un ángel que las de un súcubo.


Waaaaaaaah! ¡Por fin termine el capítulo! Estoy llorando de felicidad en este momento, lamento mucho la demora pues tuve problemas con la imaginación y además con mis tareas caseras que me andan poniendo mis padres, pero lo más importante es que termine al fin.

Acepto cualquier crítica, y también abucheos, pastelazos, tomatazos, zapatazos, kiduos, bankais, bakudos, etc.

No olviden comentar ;D

1.) No soy buena describiendo la ropa asi que pueden checar en mi perfil para que puedan verlo.

Atte.: Queen-Werempire.