-Ángeles y demonios, ¡esta cruel guerra ha acabado! -Anunció Lilithmon extendiendo sus brazos; todos observaban la escena maravillados y un poco asustados.
Beelzemon no podía disfrutar este triunfo, Angewomon estaba en peligro y el castillo estaba muy lejos. Seraphimon y Ophanimon se acercaron al demonio.
-Dame tu mano -Ophanimon le tendió su mano libre y Beelzemon la aceptó sin dudar.
En un par de segundos se encontraban en el castillo de los ángeles, era muy parecido a su sueño.
-¡¿DÓNDE ESTÁ?!
-Subiendo por las escaleras, se te guiará hasta ella -Dijo Seraphimon indicando la larga escalera de cristal.
Beelzemon voló hasta el segundo piso y ahí vió una Darcmon que resguardaba una puerta, la abrió rápidamente y se encontró con unas Lilymon que estaban junto a una cama en la que se encontraba su ángel. Escondió sus alas y corrió hacia ella, sus datos parecían con interferencia.
-Angewomon… por favor no me dejes -Tomó su mano y la besó repetidamente.
-Beelzemon… -Ladeó su cabeza para poder verlo mejor, estaba sin casco así que sus ojos miraron tiernamente a su demonio.
-No digas nada… -Dijo entre lágrimas -Angewomon, te amo… -Se acercó a besar su frente descubierta y luego la estrechó entre sus brazos, acercándola a su pecho y acariciando su cabello -Tranquila todo estará bien.
-Yo también te amo…
-Oye… Ganamos; Lucemon ha muerto.
-Eso suena maravilloso -Sonrió débilmente y cerró sus ojos, sus datos seguían en interferencia.
Ophanimon, Seraphimon, Daemon y Lilithmon entraron al cuarto donde se encontraban.
-Sus datos han sido corrompidos -Sentenció Daemon -Pero no del tipo común, ya sabes, cuando esto ocurre, te vuelves tu versión oscura, pero Angewomon tenía su anillo sagrado, el cual detuvo este proceso; pero mira -Señaló el tobillo de Angewomon, el anillo sagrado ya no estaba.
-¿Pero por qué no se ha transformado? -Preguntó Lilithmon.
-Porque el anillo transforma a voluntad -Explicó Ophanimon a su par demoníaca -Al ser destruido, los datos quedan a la deriva. Lo que significa que es Angewomon quien decide ahora.
-¿Decidir qué? -Preguntó Beelzemon, temía la respuesta.
-Si quiere vivir o morir. Beelzemon, debes entender que el ataque fue reciente, por lo que Angewomon debe estar en shock. Hay que dejarla sola descansando, mañana quizás esté mejor.
-¿¡QUIZÁS!? -Exclamó el demonio -Quizás no haya mañana para ella.
-Debes calmarte -Dijo Seraphimon extendiendo una mano -Está con los cuidados suficientes como para no desaparecer, ahora debemos irnos a descansar.
-Me quedaré aquí, con ella.
-Nosotros hemos de volver al lado oscuro, mantenganos informados, por favor -Lilithmon y Daemon salieron por la puerta.
Ophanimon se acercó al demonio y le puso una mano sobre el hombro.
-Por favor, Beelzemon, déjala descansar, y aprovecha de descansar tú también.
El demonio tomó de nuevo la mano de su ángel y susurró
-No me dejes, ángel. No sé qué haría sin ti… Te amo -Besó una última vez su mano.
Beelzemon y los grandes ángeles salieron por la puerta.
-Tu habitación…
-No quiero una, Seraphimon. Muchas gracias, pero me quedaré afuera.
-Quédate con nosotros -Repuso Ophanimon -Eres más que bienvenido, estamos en deuda contigo… Con ustedes.
-Está bien, muchas gracias, de nuevo.
-Tu habitación estará al lado de la de Angewomon -Le dijo Seraphimon.
Los tres salieron del castillo al encuentro de las tropas de ángeles y bestias que llegaban al castillo. Beelzemon observó a la gran cantidad de demonios que había regresado con los ángeles.
-Señor Beelzemon… -Se acercó a él un BlackWarGreymon, era mucho más alto que el demonio, quien se encontraba distraído. Temía por Angewomon -¿Señor Beelzemon?
-Lo siento, ¿qué ocurre?
-¿Existe algo que podamos hacer?
-La verdad es que sí, necesito que busques a un MagnaAngemon, di que yo necesito de su presencia y el indicado vendrá de inmediato.
A los pocos minutos, BlackWarGreymon llegó con MagnaAngemon. El ángel parecía minúsculo al lado del guerrero con rasgos de dinosaurio. Su cuerpo estaba hecho de un metal con tonalidades grises y negras.
-Gracias BlackWarGreymon
-¿Necesita algo más?
-No, puedes retirarte.
-Sí señor -Él se fue rápidamente junto a los otros.
-¿Me necesitabas? -Preguntó el ángel
-Sí, caminemos un rato… -Comenzaron a caminar lejos del grupo.
-¿Qué es lo que quieres?
-Angewomon… No está bien…
-Eso ya lo sabía, grandísimo genio. Pero ¿qué es lo que quieres?
-Quiero que me mates.
-¿Qué? ¿A qué te refieres? -MagnaAngemon se detuvo y miró con sorpresa al demonio.
-Lo que acabas de oír.
-No lo haré, Beelzemon. Angewomon querrá verte cuando despierte.
-¿Y si no despierta? ¿Y si sus datos están tan mal que ella no podrá despertar? MagnaAngemon, yo no quiero vivir sin ella -Beelzemon estaba al borde de las lágrimas.
-Si no lo hace, ahí veremos qué hay que hacer.
-Mi mayor temor es que no despierte, ya te dije, no voy a vivir sin ella.
-Beelzemon, no seas ridículo, yo no voy a matarte, y de hecho, tengo una gran idea -El ángel si bien parecía calmado, estaba realmente preocupado por su amiga, que más que amiga, era como una hermana.
* Flashback on*
-Angewomon, ¿te encuentras bien? -La pobre chica lloraba a mares.
-Sí -Dijo ella secándose las lágrimas rápidamente, él la abrazó fuerte y por primera vez en su vida, se sentía protegida.
-No es necesario que me mientas a mi… ¿Me recuerdas?
-Sí, tu le lanzaste la flecha a Beelzemon -Sonrió la ángel suavemente
De ahí en adelante, Angewomon y Angemon se habían vuelto muy cercanos, iban a todos lados juntos, entrenaban juntos e incluso dormían juntos, cuando ella tenía pesadillas o simplemente quería dormir con alguien. Jamás se vieron como algo más que sólo amigos, y se sentían muy cómodos con esta relación que tenían.
-Todo el tiempo que he pasado aquí ha sido maravilloso, y te lo debo a ti, Angemon.
-No digas eso, tú eres una gran chica… -Ella se paró en la punta de sus pies y besó lentamente lentamente sus labios, Angemon le devolvió el beso, algo incómodo, ya que ella realmente no le gustaba.
-Angewomon yo…
-No digas nada, me he equivocado.
-Tú y yo somos…
-Seremos sólo grandes amigos -Sonrió la ángel y luego lo abrazó, el ángel estuvo contento de recibir aquel abrazo.
* Flashback off *
MagnaAngemon sabía que su idea no sería suficiente, pero esperaba de todo corazón que funcionara. Volvieron juntos al castillo, Angewomon estaba en el mismo estado. El ángel extendió sus alas y de ellas comenzó a irradiar una luz de diferentes colores, los datos de Angewomon volvieron a tomar su lugar, pero aún no despertaba.
"Debo quedarme aquí, por Beelzemon" Pensó ella, "Esta energía está curándome, ellos me quieren aquí"
-No será suficiente, pero le ayudará mucho. Esto purificará parte de sus datos. Tranquilo, vamos a salvarla.
-¿Purificar?
-Sí, que se volverá puro.
-Idiota, conozco el significado, a lo que voy es que significa que será un ángel para siempre.
-Sí, o sea, no. Ahhh, Beelzemon, esto es muy complicado de explicar…
-Quiero que me lo expliques -Exigió el señor demonio
-Yo no sé bien de estas cosas, no podría explicarte.
-Disculpen... -Interrumpió una voz femenina.
-¿Qué haces aquí? -Preguntó Beelzemon.
-Estaba explorando el castillo… Es ligeramente diferente al nuestro… -Dijo una asustada LadyDevimon.
-¿Pasa algo? -MagnaAngemon la recorrió de pies a cabeza con la mirada, le pareció una mujer muy guapa.
-Es que… Alcancé a escuchar lo último de su conversación y yo puedo explicar qué va a pasar con la señorita Angewomon…
-No te quedes callada, dinos por favor -El ángel le sonrió, lo que produjo un leve enrojecimiento de la demonia.
-Si bien los datos de Angewomon van a purificarse, esto no significa que ella va a quedarse como ángel para siempre. Esto es poco común, pero puede que evolucione…
-¿Evolucionar? -Preguntaron al unísono.
-Sí, leí que hay una evolución, es un híbrido, se llama Mastemon. Como les dije, es una posibilidad, los libros no dicen si es que ha pasado. Lo otro que puede ayudar es que se repare o que se le de un anillo nuevo, lo que va a ayudarla a recuperar su forma de ángel, y ya saben… Cuando se quite el anillo volverá a ser una LadyDevimon, aunque, no sé, no estoy completamente segura, lo del anillo puede que no funcione. El poder que estos tienen es desconocido, los ángeles no escriben sobre sus anillos, ya que todos funcionan diferente. El anillo varía en criaturas, por ejemplo, en los nacidos ángeles, este anillo no tiene mayor función, quizás estética, pero como les dije, el real potencial de los anillos sagrados es desconocido porque los ángeles no quieren compartir los secretos.
-Pero en caso de Angewomon, que fue un demonio, ¿qué se supone que hace? -Preguntó MagnaAngemon ignorando la última frase de la demonia..
-Purifica los datos, al parecer. El cambio de forma es una parte de esto, pero… Esto sería mera especulación, lo siento -La demonia se acercó al ángel que estaba en su cama, sus datos seguían inquietos -Angewomon, yo sé que tú no me conoces, y yo tampoco te conocía hasta antes de esto. Mis palabras quizás no te ayudarán en nada, pero quiero que sepas que este mundo te necesita.
Se levantó poco después y se quedó entre MagnaAngemon y Beelzemon, los miró a ambos y les dijo.
-Hay que dejarla descansar…
-Gracias, LadyDevimon -Dijo el ángel que se veía mucho más alto que ella -Tu información nos ha sido de mucha ayuda -Tocó suavemente su brazo mientras la demonia se sonrojaba de nuevo -¿Vamos?
-Yo me quedaré aquí un momento -Dijo Beelzemon.
-No te hablaba a ti, pero que bueno saber que te quedes aquí -Dijo sarcásticamente el ángel.
MagnaAngemon y LadyDevimon salieron por la puerta y Beelzemon se volteo a ver a su ángel dormida. Se acostó junto a ella y la apegó a su cuerpo.
-Ángel, no me dejes, por favor… Haría lo que sea para que te quedaras conmigo… Por favor…
-Beelzemon -Dijo el ángel silenciosamente -¿Tú me quieres así o como demonia?
-Angewomon, yo te quiero de todas formas, pero no digas más, solo… descansemos…
-Está bien… Te amo, Beelzemon.
-También yo, preciosa.
Se abrazaron y se quedaron dormidos casi de inmediato, el día había sido muy intenso y aún más para Angewomon.
El amanecer anunció que el día había comenzado de nuevo, Seraphimon entró en la habitación, pero no se sorprendió de ver al demonio acostado junto al ángel.
-Buenos días, ¿cómo estuvo su noche?
-La verdad… es que dormí mucho, no me dí cuenta si es que despertó o algo -Admitió culpable.
-Mira, sus datos parecen más estables…
Era cierto, si bien aún parpadeaban, esto era menos que el día anterior.
-¿Cómo se encuentra Angewomon? -Preguntó Ophanimon mientras entraba a la habitación.
-¿Ustedes van a todos lados juntos? -Preguntó el demonio.
-Cuando uno tiene un ser amado, no quiere separarse de ellos, ¿cierto? -Sonrió la gran ángel tomando suavemente la mano de su compañero, quien sonrió también.
-Eso es cierto -El demonio les sonrió de vuelta y se levantó de la cama -Ahh… esto es descanso.
-¿Podemos conversar afuera? Tenemos dudas y en este momento sólo tú puedes contestar -Seraphimon volvió a su tono de seriedad.
Salieron del castillo y caminaron por un jardín cuidado por algunos Togemon y Lalamon. Ya estando alejados de las criaturas, se sentaron en una banca que estaba frente a una gran fuente de agua.
-Beelzemon, no voy a andar con rodeos, ¿qué hacías con Angewomon?
-Iba a matarla, pero algo me lo impidió.
-¿Qué cosa?
-No lo sé, la vi y me pareció hermosa. Hubo algo cautivante en ella de primer momento.
-¿Pero accedió a estar contigo de inmediato? -Preguntó Seraphimon intrigado.
-Claro que no, al principio se asustó mucho, pero le dije que estaba escapando de los demonios. No me creyó evidentemente, no soy bueno mintiendo. Pero se quedó conmigo de todos modos.
-¿Y ella por qué escapaba? -Preguntó Ophanimon.
-Estaba en conocimiento de alguna profecía antigua, donde ella al parecer sería quien iba a hacer algo muy importante…
-Sí, pero ¿cómo sabía ella tal información? Es decir, es de conocimiento público, pues se encuentra en libros. Pero ¿cómo pudo haber llegado a esa conclusión? Los demonios que se transforman en ángeles han sido millones, pero no significa nada. -Explicó ella.
-Nunca me dijo cómo -Mintió el demonio rápidamente, pues sabía que Kyubimon le había dicho a Angewomon antes de morir en batalla -Pero estaba muy segura de eso.
-Pues… Es muy inteligente, porque es así, nosotros lo supimos desde el día que la atrapamos… -Dijo Ophanimon
-¿La atraparon? -Beelzemon levantó un poco la voz.
-Volaba a toda velocidad cuando la encontramos, la atrapamos y le dimos el anillo. Nunca opuso resistencia.
-Beelzemon, ¿por qué ibas a matarla? -Preguntó Ophanimon.
-Los demonios tenemos la orden de matarlos apenas los vemos. Es por esto que la guerra de nuestra parte nunca ha terminado. Lucemon mataba a quien se opusiera, y finalmente, han pasado tantos años que ya se ha vuelto una costumbre, y las nuevas generaciones de demonios han nacido bajo esta ley. Todos temíamos de Lucemon.
-¿Incluso tú? -Intervino Seraphimon.
-Mató a todos los que yo conocí y a todos por quienes yo sentí aprecio, cariño, llámenlo como quieran. Más que miedo, era odio.
-Beelzemon -Ophanimon dudó de hacer esta pregunta -¿Por qué Lucemon no mató antes a Angewomon?
-Yo jamás se lo permití, los ángeles caídos son… Algo así como de mi propiedad, y aunque ustedes no lo crean, yo siempre vi algo en LadyDevimon, me parecía tan diferente.
-¿Diferente?
-Sí, es que… Yo solía acostarme con cada demonia que se me apareciera, y ellas también accedían a acostarse conmigo. Pero yo nunca quise poseerla de esa forma, y Angewomon se resistía a mí de cualquier forma… Excepto una vez, que fue cuando me encantó por completo. Esa fue la última vez que la vi como demonio, y lamento tanto no haberla reconocido cuando la encontré como ángel, pero había algo en ella que me parecía tan familiar.
-¿Qué fue lo que pasó? -El ángel escuchaba atentamente cada palabra de su relato.
-LadyDevimon estaba en la torre de Lucemon, él la había golpeado unos segundos antes de que yo entrara. La saqué de ahí y nos besamos, yo sé que ella sintió algo por mi, y quizás es por eso que como Angewomon no me dejó ir. Bueno, nos besamos y ella luego me atacó, fue realmente fuerte ya que desperté varias horas después, Lilithmon me llevó a mi cuarto y no podía recordar bien qué había pasado.
-¿Y qué es lo sorprendente de todo esto? -Seraphimon no comprendía aún el punto de todo.
-Que LadyDevimon jamás había atacado a nadie, cariño -Repuso Ophanimon suavemente.
-Exacto; ella es un ser demasiado pacífico, y eso molestaba a Lucemon, él quería guerra, siempre la había querido.
-Beelzemon, si bien yo sé todo el daño que como demonio has causado a este mundo, quiero decirte que, yo, Ophanimon, te perdono, y te ofrezco también la posibilidad de ser un ángel si así lo quisieras. Pero ten en cuenta de que siempre serás un demonio.
-Ophanimon yo…
-En todos nosotros existe bondad y maldad, y tú, eres el ejemplo más claro de eso. Tu forma exterior no refleja quien eres, quizás lo que fuiste. Pero la luz te ha cambiado, y no sé si lo sabías, pero el emblema de las Angewomon es la luz.
-El tiempo corre para todos, y nos está alcanzando y sé que nuestro mundo estará en buenas si es que ustedes ascendieran; el mundo digital es demasiado variado como para que sólo los ángeles, o sólo los demonios reinaran, las bestias no necesitan de nadie que los reine, pues sus leyes trascienden las nuestras, pero sí necesitamos unificación. Ustedes pueden lograrla. -Dijo Seraphimon.
