Resumen: Lila cumplió su amenaza contra Marinette: hacer que sus amigos la abandonen y humillarla tras ser rechazada por Adrien. Hawkmoth no pierde su oportunidad de crear un akuma muy poderoso, inspirado en una antigua leyenda china. Chat Noir necesitará ayuda para rescatar a Marinette sin la ayuda de Ladybug. Spoilers Tercera Temporada.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía.

2) Contiene spoilers de todo lo que se ha estrenado de la tercera temporada.

3) Viaje al Oeste es un cuento tradicional chino de autor desconocido y pertenece al dominio público. Puse un pequeño resumen al final del primer capítulo, por si les quedan dudas sobre el cuento.

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VIAJE AL OESTE

CAPÍTULO 13

Grand Palais

Poco después

Acababa de anochecer en París, y en otras ocasiones el Grand Palais era una escena digna de admirarse para cualquier persona, parisino o visitante. Pero en este caso el edificio emblemático era el foco de atención por otra razón muy diferente y nada positiva. El akuma estaba dentro del palacio, al parecer con un rehén, y el edificio estaba rodeado por varios autos de policía y bomberos. Ninguno se atrevía a acercarse, sobre todo porque habían visto lo poderoso que era, y el daño que podía llegar a causar.

-Espero que Redbeatle y Neko Noir lleguen pronto- dijo el agente Roger Raincomprix nerviosamente mientras dirigía el cerco policiaco para que ningún otro civil se acercara.

En el interior del palacio, en una jaula que colgaba de una viga metálica del techo de la estructura, balanceándose de un lado al otro haciendo rechinar el metal, se encontraba Lila Rossi, gritando y pataleando para que el akuma la liberara, lloriqueando mientras que los ojos de la chica akumatizada se encontraban en el techo.

-¡Déjame ir de inmediato, Marinette!- gritó Lila mientras pataleaba en el interior de la jaula- ¡yo no he hecho nada malo! Todo es culpa de Adrien, él me obligó a hacer todo eso. Y Chloé, ella también- sonrió levemente, intentando tranquilizarse- ella te odia e hizo todo esto, y luego hizo que pareciera que fui yo…-

Los ojos vacíos de Tripitaka pasaron hacia Lila, pero no dijo nada. La chica akumatizada seguía empuñando su bastón con una expresión furiosa, para después dirigir su mirada hacia la puerta. Sabía que Redbeatle y Neko Noir no tardarían en llegar a pelear contra ella. Eran los únicos que podían detenerla, así que tenía que sacarlos de combate para poder completar su venganza sin ningún tipo de obstáculo.

La chica miró el Miraculous de Papillon en su mano con una expresión fría y entrecerró los ojos. El kwami, Nooroo, flotó a su lado.

-Por favor, mademoiselle, no debe seguir lastimando a nadie- dijo Nooroo.

-No necesito escucharte- dijo Tripitaka fríamente- guarda silencio y regresa a tu Miraculous-

Nooroo asintió tristemente mientras que era absorbido por el broche, y la chica se lo guardó entre sus ropas.

-¡Marinette, bájame de aquí en este maldito instante!- volvió a gritar Lila intentando esconder el pánico que estaba sintiendo en ese momento. Al ver que Tripitaka seguía examinando la cabeza de dragón de su báculo, la chica castaña comenzó a lloriquear en voz alta- por favor. ¡Puedes quedarte con Adrien, si quieres! Es todo tuyo, ya no lo quiero, y…-

Tripitaka rodó los ojos y convirtió el báculo en un dragón, y voló hacia ella.

-No sabes cuándo callarte, ¿verdad?- siseó la chica akumatizada- no sé si no lo has entendido. Te empeñaste a destruir mi vida durante las últimas semanas. Alienaste a mis amigos y me incriminaste. ¿Y todo porqué? Porque no creí en tus mentiras. Porque no estaba interesada en ser tu amiga-

-No es cierto, nada de eso- comenzó a lloriquear Lila- yo… fue Adrien. Todo lo maquinó él, pero no tenia el valor de decírtelo él mismo. No lo conoces, es…-

-¡Silencio!- dijo Tripitaka alzando la voz- ¿crees que no puedo ver a través de tus mentiras, Lila? Eso no funciona conmigo-

El dragón de Tripitaka sopló fuego sobre la viga metálica que sostenía la jaula, calentándolo y haciendo que la cuerda comenzara a romperse. La chica lloriqueó, y Tripitaka volvió a rodar los ojos.

-Cosechas lo que siembras- siseó Tripitaka.

-¡Yo no hice nada malo!- lloriqueó Lila.

Tripitaka dejó escapar una risa escéptica que heló la sangre de su víctima.

-Por favor, Marinette, bájame de aquí-

El dragón dio varias vueltas alrededor de ella mientras que Tripitaka seguía riendo maliciosamente.

-No te preocupes, Lila, bajarás al suelo bastante pronto- dijo Tripitaka al ver que una parte de la cuerda estaba comenzando a chamuscarse.

-Por favor, por favor…- comenzó a llorar Lila, gruesas lágrimas surgiendo de sus ojos al ver que los de Marinette habían perdido por completo todo su cálido brillo desde que había sido akumatizada. No quedaba ningún rastro de compasión o de cariño en sus ojos, y cayó en cuenta de que, después de lo que había hecho, no había vuelta atrás ni perdón para ella. Y parecía que rogar no serviría de nada.

-Marinette…- lloriqueó nuevamente- per favore…-

Tripitaka se echó a reír mientras que tomaba el teléfono celular de Lila y comenzaba a grabarla.

-Dime, Lila, ¿hay algo que quieras confesar a todo París, a cambio de que quizá puedas salvarte de mi venganza?- dijo Tripitaka.

Lila tembló mientras que lloraba e hipaba. Si confesaba toda la verdad, todo París sabría que había mentido, y estaría arruinada para siempre. Pero si no…

-Se acaba el tiempo, Lila- canturreó Tripitaka, causándole un horrible escalofrío- ¿no hay nada que tengas que decir a todos los habitantes de París?¿A todos tus compañeros, quienes han tenido que sufrir mi ira por tu culpa? Bueno, en ese caso…-

-¡No!- gritó Lila pataleando desesperada- ¡está bien, está bien, lo confieso!-

Tripitaka sonrió maliciosamente.

-Está bien, tienes razón- continuó la chica castaña entre sollozos- yo les mentía todos, ¿de acuerdo? Marinette nunca hizo… nada de lo que dije. Nunca se burló de… de Nath o de Juleka, nunca me atacó ni me golpeó… nunca intentó usar a Adrien para acercarse a su padre-

La chica akumatizada amplió su sonrisa.

-¿Y qué más?- dijo Tripitaka.

-Busqué a Hawkmoth y me dejé akumatizar a propósito… para hacerme pasar por Adrien y romper el corazón de Marinette… delante de todo el colegio- dijo Lila- porque sabía que él… él jamás creería en mis mentiras y jamás lo podría poner en contra de ella-

Tripitaka frunció el entrecejo al escuchar aquello, cayendo en cuenta de que ella también se había equivocado al creer que Adrien se había burlado de ella, pero no comentó nada y le hizo una señal para hacerla continuar.

-Yo… hice todo eso porque quería… quería destruir a Marinette- continuó Lila entre sollozos, su hipo sin dejar que hablara con normalidad- quería alejarla de Adrien y… hacer que todos en el colegio la odien-

Tripitaka volvió a reír en voz alta, sus carcajadas resonando en el vacío del Grand Palais y, tras subir el video a internet, dejó caer el teléfono al suelo dejando que se rompiera en pedazos al impacto. El ruido hizo que diera un respingo de sorpresa.

-Muy bien, Lila Rosi, muchas gracias por tu cooperación- dijo la chica akumatizada mientras miraba con placer a Lila lloriqueando en la jaula. Le dio un pequeño empujón a la jaula metálica, haciéndola mecerse violentamente y provocando gritos de terror en la otra chica- espero que te sientas mejor ahora, sabiendo que vas a morir después de haber dicho la verdad por primera vez en tu vida-

-¿Qué?- gritó la castaña mientras se aferraba a los barrotes y abría los ojos desmesuradamente- pero… pero dijiste que… me podía salvar de tu venganza si… si confesaba lo que había hecho-

Tripitaka se llevó una mano sobre los labios y se echó a reír. Lila entendí bastante bien el mensaje. Esos despiadados ojos le decían que no iba a salir de ahí.

-Ups… mentí- dijo Tripitaka en tono burlón.

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Guarida de Hawkmoth

Al mismo tiempo

A Gabriel Agreste no le gustaba la idea de arriesgar a alguien tan cercano a él de esa manera, pero realmente no tenía otra opción. Tenía miedo de que Tripitaka se volviera contra Adrien tan pronto como terminara con Lila, y eso no lo podía permitir.

Nathalie se puso el Miraculous del Pavorreal en la solapa de su traje y respiró hondo.

-Nathalie, ¿estás segura?- dijo Gabriel- yo puedo hacerlo-

-Estaré bien- dijo la mujer en voz baja- ya lo he usado antes, y creo que me he vuelto un poco tolerante con esto-

Gabriel no parecía estar muy optimista al respecto, pero asintió levemente.

-Duusu, transfórmame- dijo Nathalie, transformándose en Mayura. La mujer respiró hondo y sonrió- ah, sí, siento la desesperación de Lila Rossi. Esto es perfecto-

Mayura tomó una de las plumas y la transformó para enviarla al Grand Palais.

Mientras eso sucedía, Gabriel tomó su tablet y miró la confesión de Lila que había aparecido en Internet. Quizá con eso Adrien estaría finalmente a salvo, pero quería asegurarse de que Tripitaka fuera vencida. Tenía que recuperar su Miraculous.

El hombre volvió su vista hacia la pantalla de la tablet.

-Aquí Nadja Chamack- dijo la reportera en la televisión- tenemos nuevas noticias. Redbeatle y Neko Noir acaban de llegar al Grand Palais para pelear contra el akuma. Esperemos que en esta ocasión logren vencerlo-

Gabriel frunció el entrecejo. Él también lo esperaba.

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Grand Palais

Más tarde

Tripitaka volvió sus ojos a la abertura del techo al notar una sombra sobre su cabeza. Redbeatle y Neko Noir habían llegado, de nuevo acompañados por el misterioso chico cubierto de negro que había estado apareciendo junto con ellos. Los tres entraron por la abertura del techo y cayeron al suelo, del lado contrario de donde se encontraba la chica akumatizada.

-Por fin llegan los héroes- dijo Tripitaka fríamente al verlos llegar- Redbeatle. Neko Noir. No necesitamos hacer las cosas más complicadas de lo que ya son. Entreguen sus Miraculous, es la única manera de que todos sobrevivan esta noche-

Luka y Kagami, transformados en Redbeatle y Neko Noir respectivamente, se prepararon para pelear contra ella, mientras que Adrien se refugió tras una de las columnas del palacio, abrazando su libro contra su pecho.

-Jamás- dijo Neko Noir.

-Mejor ríndete y danos tu akuma, Marinette- dijo Redbeatle- no queremos pelear contigo. Eres nuestra amiga, y estamos tratando de ayudarte-

Adrien entrecerró los ojos. Él mismo había fallado la última vez que peleó contra ella. Quizá había sido porque él había peleado completamente solo, y realmente esperaba que sus amigos lograran vencerla, peleando en conjunto.

Dejando un espacio entre sus enemigos y ella, Tripitaka se llevó el dedo índice y medio a sus labios y cerró los ojos mientras sonreía maliciosamente.

-Gate gate pāragate pārasaṃgate bodhi svāhā- recitó la chica akumatizada repetidamente, de la misma manera que Adrien, convertido en Roi Singe, había recitado la frase que los ayudó a vencer al rey mono. Ante sus palabras, una densa niebla los envolvió, oscureciendo el palacio, bloqueando la iluminación, y haciendo que su visibilidad fuera casi nula, y Adrien palideció levemente.

-¿Qué es eso?- dijo el chico, sacando su teléfono celular para usar su luz mirar el libro- me parece conocido, ella está…- se detuvo mientras hojeaba el libro y leyó en voz alta- capítulo diecinueve. El maestro zen le enseñó a Tripitaka el sutra del corazón para… defenderse…- Adrien levantó la mirada- ¡Redbeatle, Neko Noir, ¡tengan cuidado! Es un ataque-

Neko Noir se mordió el labio mientras que se lanzaba contra el brillo rojo que vio delante de ella, creyendo que se trataba de Tripitaka, pero realmente se trataba de Redbeatle, quien apenas logró evadir el ataque.

-Woa, cuidado- dijo Redbeatle, viendo demasiado cerca el golpe.

-Lo siento- dijo la chica, mirando a su alrededor, buscando con su vista al enemigo, pero sin lograr ver nada- ¿dónde está?-

-¿Marinette?- dijo Redbeatle en voz alta, mirando a su alrededor. No había rastro de Tripitaka, solamente el eco de su voz, recitando el sutra una y otra vez.

-Gate gate pāragate pārasaṃgate bodhi svāhā- resonó en todo el Grand Palais.

Neko Noir hizo girar repetidamente su bastón, como si se tratara de las aspas de un ventilador, para intentar hacer que la niebla se disipe, con poco éxito.

Después de unos minutos, Adrien entrecerró los ojos para intentar aclarar su mirada. La chica akumatizada ya había dejado de recitar el sutra, pero la niebla aún no se disipaba por completo. Algunos rayos de luz de las luminarias se filtraban a través del techo de cristal, pero empeoraban la visibilidad con la niebla. ¿Dónde estaba Marinette?

De pronto, Adrien vio una mancha roja detrás de Redbeatle. Palideció al ver que el chico no parecía percatarse de que el báculo de la chica akumatizada, con la boca del dragón cargada del fuego azul que lo había quemado a él mismo, se encontraba a escasos centímetros del chico.

-¡Cuidado, Redbeatle!- gritó Adrien, pero sabía que era demasiado tarde. El chico no iba a poder volverse a su atacante y defenderse. En vez de ello, Neko Noir lo empujó, quitándolo del camino del bastón y recibiendo de lleno el ataque de Tripitaka.

Tanto Redbeatle como Adrien palidecieron al escuchar el grito de dolor de la chica resonar en el Grand Palais, y ver a Neko Noir caer de rodillas sobre el suelo, deteniéndose el costado y temblando violentamente. No duró mucho tiempo de rodillas cuando la chica colapsó en el suelo, aún temblando de dolor y apretando los dientes de la misma manera que Chat Noir había sido quemado en la primera pelea contra Tripitaka.

Redbeatle se levantó y se apresuró al lado de Neko Noir mientras que Adrien se llevó las manos a la boca.

"Kagami…", pensó Adrien horrorizado "todo esto es mi culpa. Si no hubiera sido herido la primera vez… si no hubiera caído en la trampa de Lila… si no hubiera aconsejado a Marinette de ignorar las mentiras de Lila nada de esto habría pasado"

Mientras tanto, Redbeatle se volvió hacia Tripitaka, empuñando el bastón de Neko Noir y trató de golpearla con él, pero al chocar con el bastón de ella, el fuego en la boca del dragón quemó las manos de Redbeatle, obligándolo a soltar su arma y dar un paso atrás. Tripitaka lo golpeó de nuevo, haciéndolo caer al suelo pesadamente junto a la otra heroína.

La risa maléfica de Tripitaka resonaba en todo el palacio mientras que se preparaba a dar el golpe final y tomar sus Miraculous, cuando Adrien corrió hacia ella, quitándose la capucha y revelándose ante ella. Al ver que Tripitaka se detuvo, sorprendida, Adrien abrió los brazos y se interpuso entre ella y los dos héroes caídos con una expresión determinada en su rostro.

-¡Detente, Marinette!- gritó Adrien frente al bastón cargado de energía de la chica.

-Adrien…- dijo fríamente la chica akumatizada, frunciendo el entrecejo- la última vez Hawkmoth me detuvo, pero…-

Los ojos verdes se encontraron con los azules de ella, que por un momento no se veían tan vacíos como desde que fue akumatizada y sonrió levemente. Tenía esperanzas todavía.

-Marinette, debes saberlo ya- dijo Adrien el voz baja- yo no te traicioné. Solo quiero que regreses-

Tripitaka lo miró con una expresión de incredulidad. Sí, Lila había dicho que ella había tomado la apariencia del chico para lastimarla, pero no quería pensar en él. Quería completar su venganza, pero sus sentimientos diferentes al odio que Hawkmoth le había dejado estaban amenazando con regresar entre más tiempo pasaba mirando esos enormes ojos verdes frente a ella.

-Marinette…- insistió Adrien, sonriendo y suavizando su mirada mientras que extendía su brazo para ofrecerle su mano- soy yo, Marinette. Te necesito de regreso…-

La chica frunció el entrecejo.

-No me vas a engañar, Adrien- dijo Tripitaka dando un paso atrás para alejarse de él- no te creo. No confío en ti. Solo quieres quitarme el akuma. Quieres quitarme mi poder y robarme de mi venganza-

-Quiero liberarte, Marinette- dijo Adrien tristemente- te extraño. Todos te extrañamos. Todos están arrepentidos de como te trataron y cayeron en cuenta de las mentiras de Lila-

-Es demasiado tarde- dijo Tripitaka fríamente.

Adrien tembló levemente, pero se acercó a la chica uno, dos, tres pasos, hasta quedar a escasos centímetros de ella. Intentado no hacer movimientos bruscos, el chico levantó su mano y tocó la mejilla de ella, y el color comenzó a regresar a su rostro, como si su piel deshiciera el maquillaje de Tripitaka. Adrien amplió su sonrisa y acercó su rostro al de ella, deteniéndose a menos de diez centímetros de sus labios.

-Cometí un error al dejarte ir- susurró Adrien- por favor, Marinette. Regresa a mí…-

Sus labios rozaron los de ella, y el chico cerró los ojos. Pensó que la chica lo iba a besar, pero finalmente Tripitaka lo alejó de ella, empujándolo y sacudiendo la cabeza.

-¡No!- gritó ella- ¡quieres engañarme también!¡Eres igual que todos!-

Tripitaka lanzó su báculo al aire para convertirlo en un dragón azul, y los héroes aprovecharon para esconderse detrás de una de las columnas para tomar un respiro y examinar una de las heridas de Neko Noir.

Al no encontrar a los héroes, la chica akumatizada flotó hacia la jaula de donde Lila colgaba en el techo. Para entonces la chica castaña seguía llorando desconsoladamente.

-Por favor, Marinette, por favor detente- dijo Lila- no volveré a hacer nada malo. De…deberías enojarte con tus supuestos amigos. Sé que Alya te odia en secreto… y te tiene envidia porque todos te querían y…-

Tripitaka rodó los ojos.

-Nadie cree ya tus mentiras, Lila. Mucho menos yo- dijo Tripitaka- todos saben que eres una mentirosa, y saben que todo el sufrimiento de mi venganza fue tu culpa. Todos en París saben sobre tus mentiras. Tu vida ya está terminada… así que lo haremos oficial, ¿te parece?-

El dragón azul comenzó a crear el fuego en su boca frente a ella mientras que Lila gritaba de terror, pataleando e intentando liberarse de la jaula. Pero antes de que pudiera disparar, Tripitaka notó una pequeña pluma azul oscuro volando y entrando a una de las pulseras de Lila. La chica akumatizada bufó de fastidio al ver el enlace mental que aparecía frente a los ojos de su prisionera.

-Lila Rossi, soy Mayura- dijo una voz femenina en la mente de la chica- me doy cuenta de que en este momento estás atrapada en la más grande desesperación. En ese caso, déjame ayudarte. Que tu desesperación encarne en la forma de un protector-

Tripitaka sabía que significaba eso y se alejó de Lila momentos antes de que un enorme zorro apareciera en el suelo, gruñéndole a ella y su dragón. El zorro medía dos metros de altura, se veía raquítico y rabioso, con espuma saliendo de su hocico. No solo ella, sino los héroes temblaron al ver el protector que Madura había enviado.

-Así que Mayura decidió también entrar a la pelea- siseó la chica akumatizada. Lanzó su bastón al suelo, haciendo aparecer nuevamente al Rey Mono- Sun Wukong, ataca a los supuestos héroes mientras que mi dragón destruye esa cosa. No van a volver a impedir mis venganza-

-Oh, no, esto no es bueno- dijo Redbeatle en voz baja mientras palidecía al ver la expresión de horror en el rostro de Adrien al ver que su enemigo más poderoso estaban de regreso.

Sun Wukong atacó a Redbeatle mientras que Adrien atendía las heridas de Neko Noir tras recibir el ataque que estaba destinado a su compañero.

Mientras tanto Neko Noir, herida como estaba, se detransformó mientras que se mantenía ovillada detrás la columna.

-Kagami, ¿estás bien?- dijo Adrien mientras que Plagg se metía a su bolsillo para sacar un trozo de queso para recargar energías.

Kagami asintió levemente mientras que apretaba los dientes y Adrien miró a Tripitaka, quien parecía estar concentrada en Lila, lanzando a su dragón para quemar el objeto que estaba usando Mayura para crear la conexión mental y crear el zorro protector.

-¡Ja! ¿Creíste que me ibas a atacar, Marinette?- dijo Lila al ver que su protector mantenía a raya al dragón y a Tripitaka- ¡eres tan patética con tu akuma como antes!-

Tripitaka rodó los ojos y, tras llamar a Sun Wukong para que se encargara del zorro, lanzó a su dragón hacia ella, haciéndolo escupir el fuego azul hacia ella y quemando su pulsera junto con su mano. Lila dejó escapar un desgarrador grito de dolor mientras que sus pulseras se pulverizaban y el protector de Mayura desaparecía por completo. Toda conexión mental entre ella y Mayura terminó.

-Esto se acabó, Lila- dijo Tripitaka- prepárate a morir…-

Adrien entrecerró los ojos al ver que Tripitaka estaba concentrada en Lila y se dio cuenta de que era su oportunidad. Tomó el anillo de manos de Kagami, y lo puso en su propio dedo anular derecho. Sentía su mano completa de nuevo con su Miraculous de regreso en su mano.

-No lo hagas, Adrien- le dijo Plagg, flotando a su lado y sacudiendo la cabeza- tus heridas aún no están completamente curadas. Una cosa era usar a Xuppu, pero mi Miraculous es mucho más poderoso. Si te transformas con él, se perderá el efecto del tratamiento del maestro Fu-

-No me importa, Plagg- dijo Adrien, mirando fijamente a Tripitaka- voy a recuperar a ma lady. No voy a abandonarla, cualquiera que sea el precio-

-Chico, sé razonable- dijo el kwami negro- no servirás de nada estando herido…-

-En este momento estoy en mejores condiciones que Kagami- dijo Adrien con una expresión determinada- sabes bien que no hay nadie más que pueda hacer esto. Chat Noir tengo que ser yo. Además, no puedo abandonar a mi Lady-

Plagg lo miró aprensivo, pero asintió finalmente con una expresión resignada mientras que el chico levantaba su mano derecha. Adrien tenía razón. Era eso o huir de nuevo, dejando que Tripitaka hiera a Lila. Y si bien no tenía ningún aprecio a la chica castaña, no quería que Marinette se manchara las manos, akumatizada o no.

-Bien, pero ten mucho cuidado- dijo Plagg mientras que rodaba los ojos-y no hagas nada estúpido-

Adrien no asintió, ni respondió de ninguna manera. No iba a hacer esa promesa. Él iba a hacer lo necesario para rescatarla.

-Plagg, transfórmame- dijo el chico rubio.

Por primera vez desde que Marinette fue akumatizada, Adrien se transformó en Chat Noir. Tan pronto como el traje negro lo cubrió, el chico sintió un agudo dolor en su costado y en su pecho. Sabía lo que eso significaba. El efecto curativo de la medicina que el maestro Fu le aplicó se deshizo, pero no se iba a rendir. Tenía que recuperar a la chica que amaba.

-¿Qué crees que haces?- le dijo Redbeatle en un tono preocupado mientras que intentaba mantener a Sun Wukong lejos de Kagami- creí que no debías transformarte, que tus heridas se abrirían de nuevo si…-

-No te preocupes por ello, Redbeatle- lo interrumpió Chat Noir, sonriendo levemente- no dejes que Sun Wukong se acerquen a Kagami, yo destruiré el objeto akumatizado de Tripitaka. Tú deberás prepararte a purificarlo, y para aplicar la Cura Milagrosa-

Redbeatle lo miró sin entender muy bien que era lo que su compañero tenía planeado, pero asintió y lanzó el yoyo hacia el cielo.

-LUCKY CHARM-

En manos del héroe cayó un extintor rojo con motas negras. Redbeatle lo miró, preocupado, pero asintió mientras que Chat Noir, el verdadero Chat Noir, se acercó a Tripitaka caminando con seguridad.

"No te preocupes, ma lady, voy a traerte de regreso", pensó el chico conforme tomaba su bastón de su espalda y se preparaba para pelear. Frunció el entrecejo. Sabía bien que tenía que pelear con ella. Sabía muy bien que no debía detenerse. Si perdía, no solo perdería su Miraculous. La perdería a ella.

-¡Marinette!- dijo Chat Noir en voz alta, llamando su atención.

Tripitaka se volvió bruscamente hacia él, con su báculo en mano y una expresión amenazante, pero sus ojos se abrieron grandemente y su corazón pareció dar un vuelco al ver la familiar sonrisa traviesa de Chat Noir. Al notarlo, el chico se sintió mucho más optimista.

"Puedo hacerlo", pensó el chico, sonriendo levemente "puedo traerla de regreso"

-Chat Noir…- dijo ella en voz baja.

-Supongo que solo somos tú y yo a partir de ahora, princesse- dijo el héroe mientras que se ponía el bastón en sus hombros y sonriendo levemente.

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CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Como ven, todo París ya sabe lo mentirosa que es Lila, y el dragón ya le quemó una mano a nuestra mitómana favorita. Adrien volvió a ser Chat Noir para rescatar a Marinette. Veamos como le va.

Vaya, yo pensé que no iba a alcanzar a terminar el fic antes de irme de viaje, pero al parecer calculé mal. Me alegra no haberlos dejado en hiatus. Quedan otros dos capítulos más. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos a todos.

Abby L.