Al fin un nuevo capitulo. Siento la demora.


Capitulo 13

Jane despertó a las 3:35 de la madrugada. Las manos le temblaban y estaba cubierto en sudor. Sentía frio, mucho frio. Pasó sus manos por su cara y su pecho desnudo y respiró profundo. Se sentó en la cama y vio a Lisbon a su lado profundamente dormida. No iba a despertarla. Sintió que la vejiga le iba a explotar. Se levantó con calma y caminó hacia el baño. Entró y cerró la puerta con seguro.

Luego de cerrar la tapa del inodoro y de lavarse las manos, colocó estas en las esquinas del lavamanos. Se sentía mal, no podía ignorarlo y eso en realidad le aterraba. Cerró los ojos y trató de calmarse, pero no lo consiguió. En vez de estabilizar los latidos de su corazón, (cosa que era bastante fácil para él, menos cuando se trataba de Red John) la taquicardia se apoderaba de él de forma incontrolable.

Jane: "Maldición." Se dijo mientras pasaba una de sus manos por su cabello.

Todo comenzó a dar vueltas y una nube negra cubrió todo su alrededor.

Jane: "No. No puede estar pasándome otra vez. No aquí."

Sabía que se iba a desmayar. Ya le había sucedido en par de ocasiones y reconocía los signos justo antes de que pasara.

Abrió la boca para hablar.

Jane: "Lisbon."

En su confusión no estaba seguro si lo había dicho o lo había pensado. Buscó la puerta. Segundos después de encontrarla, puso la mano en la manija.

Jane: "Teresa…"

No le dio tiempo de quitar el seguro de la puerta. Tampoco se percató ni sintió el fuerte golpe que recibió al caer al suelo.

XXX

Lisbon: "Patrick! Patrick!"

Las lágrimas luchaban por salir al ver como los doctores y enfermeras corrían a toda prisa y desaparecían tras las dos puertas anchas de la sala de emergencias.

Jane era fuerte. Ella lo sabía, pero esto era demasiado. No había dejado de convulsar en todo el trayecto, cosa que la tenía aterrada. Las imágenes de Patrick Jane enfermo de gravedad pasando los últimos días de su vida tratando de luchar, pero sin poder salir a flote comenzaron a invadir su mente.

Comenzó a dar vueltas con desespero por la sala de emergencias. Observaba a los demás familiares y pacientes esperar su turno tranquilamente y eso la desesperaba más.

Una hora después, el doctor Moreau salió a la sala de espera.

Dr. Moreau: "Algún familiar para Patrick Jane?" Dijo con un acento bastante peculiar.

Lisbon: "Oh.. Dios! Habla mi idioma!" Pensó. Se levantó rápidamente y se acercó al doctor. "Yo. Yo. Cómo está? Qué ha pasado?" Preguntó impaciente.

Dr. Moreau: "Es usted…"

Lisbon: "Su pareja, si."

Dr. Moreau: "No tengo buenas noticias. El acaba de entrar en coma y lamento decir que no creo que salga de él."

Lisbon sintió que su mundo se derrumbó en mil pedazos….

XXX

Lisbon: "Patrick!"

Cayó sentada en su cama. Estaba completamente empapada de sudor y su corazón latía fuertemente. Sentía que se le iba a salir del pecho. Estaba en la habitación del hotel, en la cama. Había tenido una horrible pesadilla. Miró a su lado en busca de Jane, pero no lo vio.

Lisbon: "Jane?" Dijo esta vez tragando saliva intentando recuperar el aliento.

Miró el reloj a su lado, eran las 5:00 de la mañana. Se giró y colocó sus pies sobre la alfombra suave de la habitación cosa que fue como un leve masaje para sus plantas. Respiró profundo.

Lisbon: "Jane?"

Se levantó y comenzó a caminar por la habitación buscándolo.

XXX

Jane sacó un respiro y abrió los ojos lentamente en el frio suelo del baño. Cuando su vista comenzó a aclararse, lo primero que vio fue la blanca y reluciente taza del inodoro justo en frente.

Intentó despegar la espalda del suelo, pero todavía se sentía mareado. Escuchó la voz de Lisbon.

Lisbon: "Jane?"

Ahora hizo todo el esfuerzo posible por incorporarse. La escuchaba cerca del baño. Si, se estaba acercando al baño y eso lo alarmó.

Lisbon: "Patrick" Dijo mientras agarraba la manija de la puerta e intentaba girarla. Estaba cerrada. "Patrick, estas ahí?"

Jane: "Si… si." Dijo levantándose con torpeza del suelo.

Lisbon: "Estás bien? Por qué no contestabas? Por qué cerraste?" Preguntó impaciente desde afuera.

El hombre quitó el seguro y abrió la puerta. Ambos se miraron a los ojos completamente preocupados el uno del otro.

Lisbon: "Estás bien?" Dijo mirándolo a los ojos y acercándose a él con rapidez. Lo agarró suavemente por el cuello introduciendo algunos dedos en sus rizos.

Jane: "Estoy bien."

Lisbon: "Por qué estabas encerrado?"

Jane: "Yo… lo siento. No debí hacerlo." Se disculpó casi sin mirarla a los ojos y negando con la cabeza.

Lisbon: "Estás pálido."

Jane no lo negó, pues debía ser 100% evidente que no se sentía bien. Solo se limitó a mirarla con expresión de cachorro nada fingida esta vez.

Lisbon: "Patrick, si te sientes mal, avísame. No te quedes callado. Por favor…"

Jane: "Lisbon…"

Lisbon: "Prométeme que lo harás."

Jane tomó un suspiro cansino.

Jane: "Lo prometo."

Lisbon: "Gracias." Dijo dando un beso suave en sus labios. "Tuve una pesadilla horrible." Añadió mientras pegaba su frente a la de él.

Jane: "Tranquila. Solo fue eso, una pesadilla." Dijo rozando sus brazos completamente desde los suaves hombros de Lisbon hasta sus dulces y pequeñas manos que se encontraban en su cuello.

Lisbon: "Nos quedamos hoy aquí tranquilos… si quieres nos vamos al spa, a la piscina un rato…"

Jane: "No, Teresa… no hace falta..."

Lisbon: "Si no te sientes bien, Patrick…"

Jane: "Está bien. Nos quedaremos, pero por la noche... vamos a salir."

Lisbon: "Patrick…" Dijo mientras lo atraía hacia ella para abrazarlo fuertemente. "Te amo." Terminó la oración sin poder aguantar las lágrimas.

Lisbon no quería que este momento terminara. Quería tenerlo así en sus brazos para siempre. La tristeza se apoderaba de ella por más que intentara que no sucediera.

Jane por su parte, se sentía peor que ella. No quería hacerla pasar por esto, pero ya era demasiado tarde.

Ninguno de los dos puede retroceder. Ahora solo queda seguir adelante, juntos hasta el final.

A un lado de la cama, las llamadas al teléfono celular de Patrick Jane de parte del hospital no cesaban.

Los dos ignoraban por completo lo que estaba sucediendo en realidad con Jane. Habrá alguna esperanza para él?

Lisbon: "Entonces… a dónde quieres ir por la noche?" Dijo caminando hacia la cama nuevamente y secándose las lágrimas a espaldas de Jane.

Jane: "Que tal una cena en Jules Verne?"

Lisbon se giró hacia el hombre que esta vez le estaba dedicando su sonrisa picarona y encantadora.

Lisbon: "En la torre Eiffel?" Dijo completamente incrédula y con los ojos totalmente brillosos.

Jane se acercó a su maleta, se agachó y abrió el zipper delantero de esta. Sacó dos boletos y los mostró a su chica con una sonrisa con la que mostraba hasta las muelas.

Jane: "Tengo entradas especiales!"

Lisbon: "Eres una caja de sorpresas." Dijo esta vez sonriendo genuinamente.

XXX

Pasaron un día tranquilo. Fueron a la piscina, al gymnasio y al spa. Por la tarde regresaron a la habitación para bañarse y vestirse guapos para la ocasión.

XXX

Lisbon iba vestida con un traje azul añil, corto por encima de las rodillas. Solo poseía un pequeño manguillo lo que hacia dejar a la vista uno de sus hombros completamente desnudos. El traje tenía algunos detalles en color plata que surgían de la cintura hacia abajo. Calzaba unos tacos color plateados bastante altos. Algo terrible para ella, pero para la ocasión valía la pena. Se dejó el cabell ondulado el cual acariciaba con suavidad sus hombros. Estaba completamente sencilla, pero hermosa.

Jane vestía un traje negro, sencillo, camisa blanca debajo, sin corbata, ni nada por el estilo. Los primeros botones de su camisa estaban desabrochados, (como casi siempre) y aunque para algunas personas eso sería señal de descuido, a Lisbon le encantaba. Era algo que lo hacia ver sexy... hasta que llegamos a los zapatos.

Lisbon: "Por qué te pusiste tus zapatos marrones con esa ropa?"

Jane: "Eh... se me quedaron en casa los negros."

Lisbon: "Por Dios, Jane. Hubiesemos ido a comprar otros."

Jane: "Meh... estos son cómodos."

Lisbon: "No puedo creerlo."

Jane: "No me quieres así?"

Lisbon: "Oh.. ya que rayos."

Jane no pudo aguantar la carcajada.

Jane: "325 metros de alta... no te da escalofrios?" Dijo con una mano en su bolsillo y la otra tomando la mano de Lisbon. Estaban ya en frente de la torre Eiffel.

Lisbon: "Que esperamos?" Dijo halándolo hacia la entrada. La fila era inmensa, pero como Jane ya tenia sus boletos vip, no tuvieron ningun problema para entrar.

Observaban con detenimiento todo. Las paredes tenian los nombres de mas de 60 cientificos de los siglos 18 y 19. Jane vio una escalera en forma de espiral.

Jane: "Se supone que nos llevaría a la cumbre, pero no está completa. La vendieron por secciones en subastas... se hubiese visto muy bonita una sección en mi casa... No mejor no."

Lisbon lo miró de reojo y sonrió.

XXX

En el segundo piso de la torre Eifel se puede disfrutar una de las mejores vistas panorámicas de la capital de Francia.

Jane: "Ahí está nuestra mesa."

Lisbon: "Demasiada elegancia para mi." Dijo sentandose en una de las sillas no sin antes haber tropezado varias veces gracias a sus zapatos altos.

Jane estaba nervioso. Más nervioso que cuando tuvo a Lisbon desnuda en sus brazos por primera vez. Lo que iba a estar a punto de hacer iba a marcar el resto de las vidas de ambos.

Un mecero de unos 42 años se acercó a ambos y entregó con simpatía el menú.

"Bonne nuit, señores. Mi nombre es Agathon y esta noche seré su mecero. Tenemos varios menús especiales y una amplísima selección de vinos. Sientanse en la confianza de preguntar."

Jane: "Gracias, Agathon."

Agathon: "Disculpen."

Los dos sonrieron hacia el mecero quien se alejó un momento ya que otra pareja de una mesa cercana le hizo señas para que se acercara.

Lisbon: "Entienes algo de lo que dice aquí?"

Jane: "Eh... le tengo ganas a la langosta francesa con ensalada de manzana salvaje..." Dijo mirando a Lisbon de forma picarona.

Lisbon se sonrojó.

Lisbon: "Jane..."

Jane: "Me encanta cuando te pones así."

Al cabo de unos minutos se decidieron por el menú y se lo dejaron saber al mecero quien con mucho gusto retiró las cartas y se fue. Unos minutos después regresó con el vino. Jane tocó la muñeca de Agathon y lo miró fijo a los ojos. Dijo algo en francés que Lisbon no comprendió. El hombre sonrió y se retiró. Jane sirvió en la copa de Lisbon y en la suya.

Lisbon: "Qué le dijiste?" Dijo frunciendo el ceño.

Jane: "Oh.. que el lugar es muy acojedor y que la mecera rubia está interesada en él romanticamente."

Lisbon: "Aja..." Dijo sin creerle ni una palabra. "Y por qué no se lo dijiste en español? El entiende muy bien el idioma"

Jane: "Me gusta aparentar."

Lisbon: "Eso no tienes que decirlo."

Lisbon vio como Jane dio un largo sorbo a su copa de vino.

Lisbon: "Con calma."

Jane: "Mmmm?" Dijo desentendido.

Lisbon: "No estás tomando agua. Que sucede, Jane?" Preguntó al notarlo impaciente. "Qué estás tramando?"

Luego de aproximadamente quince minutos (durante los cuales Lisbon intentaba descifrar que Jane estaba tramando y él se lo disfrutaba al 100%), el mecero llegó con dos platos cubiertos a la mesa.

Lisbon: "Perfecto! Tengo hambre." Dijo sonriendo a Jane.

El mecero colocó el plato de Lisbon justo en frente de ella y Jane volvió a tomar su copa de vino para dar un largo sorbo. Mientras lo hacia vio como el mecero retiró la tapa.

Lisbon miró el plato desconcertada.

En el plato no había comida, sino un papel en el centro con algo escrito: M'épouser

Lisbon volvió a mirar el plato, luego volvió la vista a Jane, al hacerlo... notó algo que brillaba insertado en una de las velas rojas encendidas que habian en el centro de la mesa. Era un anillo.

Jane colocó la copa de vino nuevamente en la mesa y miró a Lisbon fijamente a los ojos con seriedad.

Jane: "Cásate conmigo."