Capitulo 13: 6 Meses y un beso.

BPOV

Los dias iban pasando rápidamente, y mi bebe cada dia iba creciendo mas rápido. Llevaba exactamente 6 meses de embarazo, perfecto, perfecto como lo planeaba, los meses van pasando rápidamente, no puedo creer que tenga que esperar tan solo 3 meses para poder ver a mi bebe, pero el problema que… bueno, me preocupa es el hecho de que pronto mi bebe nacera y tendre que separarme de Edward a los pocos meses que nacera. Estos 6 meses de convivencia han sido excelentes, cada dia que me despierto me encuentro con unos ojos verdes esmeralda y cada vez que lo veo, siento mariposas en el estomago, siento un cosquilleo y no puedo evitar sonrojarme, o cada vez que me toca siento corrientes eléctricas, creo que cada dia que pasa me enamoro mas del hombre que no deberia, de mi marido. Es mi marido, pero falso, bueno estamos casados legalmente pero pretendemos ser una pareja feliz. Pero en verdad no somos una pareja, quizás somos amigos que se quieren, pero nunca llegaría a ser algo mas, Porque, ¿Qué razón tendría Edward Cullen en fijarse en alguien como yo? Una mujer normal, sin gracia, patosa, con unos ojos cafes y cabello café y ondulado, ¿Qué habría de especial en ello? Nada, asi que Isabella sera mejor que dejes de soñar cosas inalcanzables, aunque… ¿Qué tiene de malo soñar?... Si es solo un sueño y yo se muy bien que no se cumplirá… jaja, ya veo a Edward diciendo que me ama, jaja yo estaría muerta de la risa, porque debio haber perdido una apuesta o algo…

- Edward, sabes que odio las sorpresas – dije un poco fastidiada, estábamos caminando hacia nuestra habitación, aunque yo estaba con los ojos vendados y siendo guiada por la mano de Edward – además me caere, por que siendo tan torpe ya me caigo, imaginate si no tengo uno de mis 5 sentidos…

- Nunca dejare que te caídas… – su voz hizo que me estremeciera, y me sonrojara a la vez. ¿Qué me tendrá ahora este hombre? Por Dios. Tomo una de mis manos y me guio hacia lo que supuse yo, a su habitación. Escuche que abria la puerta y llegamos a la habitación. Senti sus manos en mi cabeza que me sacaba las vendas, aunque igual seguía oscuro, Edward prendió la luz y pude reconocer la habitación, no era exactamente nuestra habitación, pero era la habiacion de visitas que sobraba y que estaba al lado de la habitación de Edward. Era un poco mas pequeña pero aun asi lo que vi fue muy hermoso. Pegada a la pared había una pequeña cunita, de color azul cielo, en el que se encontraba colgado unos animalitos para que el bebe pudiera mirar. En el centro de la habitación había una reja en forma de circulo, la rejita no era muy alto, pero era lo suficientemente alto como para que los bebes no pasaran, adentro de eso habían cojines tirados y un par de juguetes para bebe, y en la otra pared hay un sillón, mire a Edward y le sonrei, y por supuesto, las lagrimas no tardaron en llegar…

- ¿Tu?… - intente hablar pero no pude, no encontraba suficientes palabras para agradecerle, me tomo la mano y me llevo hacia la cunita, apretó un botoncito y los animales que estaban colgados comenzaron a girar, y emitió un sonido de cuna. Lo mire con la mejilla llena de lagrimas, ¿Hizo eso para el bebe?, esto era hermoso, sin pensarlo dos veces me lance a sus brazos – gracias Edward, es muy hermoso, es perfecto, gracias, gracias, gracias… - dije riendo de felicidad, fue el gesto mas tierno que haya hecho conmigo.

- ¿Te gusto? – susurro en mi oído, yo me separe y le mire a los ojos, vi que en sus hermosos ojos verdes esmeralda había felicidad y amor, me acerque y le plante un beso en la mejilla, al separarme me di cuenta de mi gesto y me sonroje enseguida…

- Yo… lo siento, no debi… - dije avergonzada agachando mi mirada, escuche unas risitas y senti que me rodeaba con sus brazos.

- No importa… Pero… ¿te gusto? – pregunto todavía dudoso.

- Me encanto, ¿Cuándo… Cuando?

- Lo llevamos planeando hace mas de una semana, pero esperamos a que estuvieras lo suficientemente despistada para que no te dieras cuenta, aunque fuise demasiada despistada como para no darte cuenta – dijo soltando una risita

- ¿llevamos? ¿Planeamos? – pregunte confundida, el sonrio y asintió con la cabeza… Me lo pense en un momento, ¿llevamos, planeamos? Todo en plural, todo fue confuso hasta que lo comprendi…

- Alice… - Dijimos al mismo tiempo, nos miramos y luego soltamos unas carcajadas.

- Exacto… Alice – susurro, nos quedamos mirando por un momento en silencio, yo me quede observando sus lindos ojos verdes, que siempre me dejan hipnotizada, nos fuimos acercando cada vez mas, puse mis manos en su pecho y lentamente los fui subiendo a sus cuellos, mientras sentía sus manos en mi cintura. Me puse de puntilla y fui acercando mi rostro, mientras el bajaba el suyo, cerre mis ojos y espere hasta que senti sus labios sobre los mios, tan suaves, tan tiernos, tan lentos, como si temiera que me fuera a romper. Por tercera vez en mi vida pude sentir sus labios sobre los mios, y nunca me cansaba de eso, nunca me cansaba de su sabos, nunca me cansaba de sus ojos verdes, nunca me cansaba de su sonrisa, nunca me cansaba de su sonrisa torcida, nunca me cansaba de el.
Me aferre mas a su cuello, desordenando su cabello.

- Y les gusto nuestra sorpresa – dijo Alice desde la puerta, haciéndome volver a la tierra, me separe enseguida de Edward y me sonroje. Nos volvimos hacia Alice que nos miraba en señal de disculpa… - Lo siento… no sabia que estaban…

- No te preocupes… - Dijo Edward antes que yo, que vergüenza… aunque Alice no sabia de nosotros asi que… no creo que sea un problema.

- Gracias Alice – dije, avanzo con los brazos abiertos para recibir un calido y cariñoso abrazo de esa energética duende… - Muchas gracias Alice, eres lo mejor…

- Lo se – respondió la enana haciéndome reir

- ¿Yo no cuento? – pregunto Nana

- Claro que si- dijimos con Alice al unisono, abrimos el circulo y nos abrazamos las tres…

- Gracias, muchas gracias… - dije yo, sin poder contener las lagrimas…

- Si, gracias por incluirme – dijo Edward haciéndose el ofendido, nosotros seguimos como si no lo hubiéramos escuchado…

- ¿De verdad te gusto Bellita? – pregunto Nana siguiéndonos el juego…

- Claro, ¿Cómo no me va a gustar algo asi? Es lo mas hermoso que me hayan hecho jamás, gracias… - dije, mire de reojo a Edward, que estaba mirándonos con la boca abierta y los brazos cruzados, no pude evitar reirme, me compadeci de el y camine en su dirección para abrazarlo, pero el seguía con la cara de indiferencia, me rei ante su actitud y me puse de puntillas para susurrarle en el oído

- Gracias, tu también eres lo mejor… - lo mire de nuevo y vi que tenia la sonrisa en su cara de nuevo, abrios sus brazos y los puso alrededor de mi cintura, se agacho y deposito un tierno beso en mis mejillas haciéndome sonrojar. Escuchamos un leve carraspeo de Alice y un suspiro de ternura de Nana…

- Ehem… creo que estamos tocando el violin – dijo Alice haciéndome sonrojar, antes de que pudiera protestar, ellas se fueron dejándome con Edward en la habitación. Me gire para mirar a Edward, a esos ojos verdes, me fui acercando y tome una de sus manos…

- Gracias, de nuevo – agradeci

- No hay de que, todo sea por la madre de mi bebe… - dijo sonriendo, es tan tierno en la manera que dice mi bebe. Fije mi vista en sus labios, entreabierto dejando pasar su aliento, sus de color rojo, no muy gruesos y no muy delgados, unos labios perfecto para mi, no pude evitar acercarme mas y besar esos labios que tiene sabor a menta chocolate. Puse mis brazos alrededor de su cuello desordenando desesperadamente su cabello y sentí que me apretaba para estar mas cerca de el, pero no lo suficiente como para dañar al bebe. No estaba pensando muy bien, pero cuando lo hice me di cuenta de lo que estaba haciendo, me aleje de el con la cara roja de la vergüenza…

- Yo, no debi… lo siendo Edward… - senti unas risitas, luego senti un tiron en la mano y me acerco a el, demasiado cerca la verda, podía sentir su aliento pasar por mis labios entreabiertos, dejándome deslumbrada, vi como se acercaba lentamente a mi oreja…

- No lo sientes, si que debiste haberlo hecho… - susurro en mi oído, haciéndome estremecer por el aire que tiraba en mi cuello, en menos de un santiamén pude sentir unos labios de Edward sobre los mios, instintivamente me aferre a su cuello desordenando su cabello mientras el me apretaba a el con sus manos en mi cintura. Ubiera seguido besándolo pero algo me hizo parar de hacerlo. Comence a respirar con dificultad y Edward lo noto.

- ¿Bella estas bien? – pregunto preocupado llevándome al sillón, me sente y comencé a inspirar profundamente y a expirar… - ¿Bella? Me estas poniendo nervioso… ¿Qué te ocurre?

- El… be… - dije con dificultad… - el bebe… - estaba demasiada nerviosa, inspire de nuevo y expire…

- ¿Qué le ocurre? ¿te duele algo? – pregunto preocupado pero no le podía responder… - Bella, respondeme…

- Edward, el bebe… - tome su mano y lo apreté con fuerza, lo mire a los ojos, vi que estaba confundido y asustado. Puse su mano en mi vientre… - el bebe, nuestro bebe… me acaba de dar una patadita – dije con una sonrisa, lo mire y vi que tenia los ojos brillantes de excitación y de felicidad…

- ¿De verdad? – pregunto con una sonrisa que no se lo podía sacar nadie.

- Si… de verdad – le mire a los ojos y le sonrei, se veía realmente feliz, se acerco y me dio un beso en los labios, pero su mano todavía seguía en mi vientre… Y sentí otra patadita, se separo sorprendido y me miro con los ojos de plato, vi que en sus ojos había algo de duda y yo asentí con la cabeza… - Ese fue el bebe – dije soltando una risita, era agradable cuando Edward se ponía asi de contento por el bebe. Puso su oreja en mi vientre y lo comenzó a acariciar, esto era nuevo, porque nunca lo había hecho.

- Bebe… - susurro – Renesme… - ¿Renesme? Nunca le había dicho asi a nuestro bebe, esta era la primera vez que la llamaba asi, esto fue lo mas hermoso que eh escuchado. – Hola mi bebe, me contaron por ahí que seras una pequeña goleadora – dijo Edward haciendo que me emocione, puse una de mis manos para acariciarle el cabello – y me dijeron que te veria en 3 meses mas, ya te quiero ver… - dijo, esa fue la palabra que hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos y que hiciera que esos mil pedazos se rompieran en otros mil pedazos mas, como siempre en mi estado, me ponía llorona y bueno, como no es de esperar las lagrimas obviamente llegaron, Edward levanto la vista y me sonrio torcidamente, se levanto y se sento a mi lado. Puso su brazo alrededor de mi cintura y acerco su boca a mi oreja…

- Te amo – susurro dejándome paralizada con lo que escuche, esto es un sueño… Si, debe ser un sueño porque, ¿en que mundo real Edward me diría eso? Ahora lo entiendo, debe ser otro truco de mi subconciente, no pude evitar reirme ante tal estupidez, porque, estuve a punto muy muy cerca de caer, pero no lo hice. Mire a Edward que tenia una mirada confundida - ¿Qué tiene de gracioso?

- Nada es que estuve a punto de caer… - dije riéndome

- ¿Caerte de donde?

- De ninguna parte, es que estuve a punto de creer que de verdad me amas, pero, es mentira, porque esto es un sueño y nada mas que un sueño. Es solo otro de ese tipo de sueños, porque en la vida real no ocurriría eso. En la vida real Edward Cullen no le diría a una mujer patosa como yo que me ama… - dije riendo, enseguida escuche sus risas…

- ¿Tu crees que esto es un sueño? – pregunto riendo – Tu si que eres rara… Pero aun asi te amo – dijo dándome un corto beso en los labios…

- Yo más – susurre y corte la cercanía de nuestros labios para fundirnos en nuestro beso, me queje un poco cuando el se separo de mi, lo mire con el ceño fruncido y el solo atino a sonreir…

- Te amo, y no estas soñando Bella, estamos en el mundo real, ¿entiendes?

- Si, si… - dije irónicamente – Pruebalo… - senti un piñiscon en mis brazos - ¡au! ¿Por qué lo hiciste? – pregunte un poco molesta

- Tu querías que te probara que esto no era un sueño, bueno te pellisque y no te despertaste, asi que prueba que no estas soñando…

- Bastante convincente, pero no te creo, porque quizá mi subconciente hizo que creyera eso, porque los subconcientes son muy inteligentes…

- Tonta Bella cabezota – dijo algo frustrado y divertido

- Como quieras, tu eres mi Edward de los sueños y te amo… - dije acercándome para besarlo, solte una pequeña risa cuando la pequeña goleadora me patio de nuevo, el se separo, de nuevo y me tomo de los hombros para que no me moviera…

- Isabella, escuchame atentamente, este no es un sueño, yo soy real y te quiero, de verdad, ¿entiendes? – pregunto en un todo de reproche…

- ¿De verdad? – pregunte dudosa, el sonrio y asintió con la cabeza – asi que no estoy soñando…

- Exacto – dijo sonriendo, cai en cuenta de que en todo este rato estuve haciendo el ridículo, en todo este rato Edward había dicho que me amaba y yo creyendo que era un sueño, bueno es que yo tenia mis razones… Pero aun asi me senti avergonzada…

- Asi que no estoy soñando y tu eres real – conclui

- Exacto, eres muy inteligente – dijo sarcásticamente, me rei y puse mis manos alrededor de su cuello…

- Entonces… Te amo – dije sonriéndole

- Tardaste en reaccionar… - dijo burlándose de mi, me acerque y le di un beso.

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EPOV

- Alice, ¿Cómo lo haremos para que Bella no se entere? – pregunte dudoso por enésima vez en toda la semana - Bella duerme al lado, dudo que no se de cuenta.

- Eso es lo que tu crees, pero Bella es muy distraída, puede pasar un gran elefante a su lado y ella no se da cuenta – dijo Alice intentando tranquilizarme…

- ¿Estas segura? – pregunte dudoso

- ¿Estas dudando de mis capacidades? – pregunto con un tono de reproche

- No Alice, yo…

- Bien, entonces cierra tu pico y paga, que yo me encargare de todo…

- Esta bien, confio en ti… - dije, pague la cuenta y nos llevamos las cosas a la casa.

- Bien, yo me encargare con Nana, tu ve a distraerla ¿si?

- Esta bien – nos bajamos del auto y llame a Bella que estaba en mi habitación leyendo, supuse que era un libro de maternidad…

- Hola – saludo ella sonriendo, me acerque a ver que es lo que estaba leyendo.

- Hola, ¿Qué estas leyendo? – pregunte asomandome para ver que era lo que estaba leyendo

- Orgullo y prejuicio, lo he leído miles de veces pero igual me encanta.

- ¿No te cansas de leerlo?

- No, me encanta… - dijo sonriéndome, me quede mirándola de mas, pero un ruido me hizo volver a la tierra, ¿Con que iban a ser cuidadosos eh? – ¿Qué fue eso? Vino desde la habitación de visita – pregunto asustada

- No es nada, debe ser el perro, quizá tiro algo… - dije intentando tranquilizarla

- Sera mejor que vaya a ver, quizá se habrá lastimado… - dijo levantándose a la puerta

- ¡No! – grite, se dio vuelta y me miro con cara confusa… - es decir, no vayas, porque tengo algo que mostrarte…

- ¿Qué cosa? – pregunto dudosa

- Esta en la sala de musica, ¿me acompañas? – no se me había ocurrido otra cosa, quizá le muestre la canción que había escrito para ella. Bella asintió y nos fuimos a la habitación de piano, que estaba muy alejado del de visita, y que no se podrá escuchar ningun ruido.

- ¿Y bien? – pregunto, la invite a que se sentara en el taburete, me puse a su lado y comencé a tocar la canción. (Kiss the Rain – yiruma)
Cuando termine de tocar la canción, escuche unos aplausos de ella

- ¿Te gusto? – pregunte dudoso

- Es hermoso Edward, ¿tu la compusiste? – pregunto sonriendo, yo asentí con la cabeza

- Tu fuiste mi inspiración – la mire y vi que se sonrojo, quizá no debi haber dicho eso, porque quizá se sentiría incomoda

- ¿de verdad?

- Si, tu fuiste mi única inspiración, lo hice desde mi corazón…

- ¿Me escribiste una canción? ¿solo para mi? – pregunto sonriendo, yo asentí con la cabeza de nuevo, pero vi que su sonrisa se desvanecía un poco

- ¿Qué ocurre? – pregunte dudoso

- Nada – dijo intentando mostrarme una sonrisa, que difícilmente le ubiera creido, desvio su mirada hacia las teclas de piano, con una de mis manos levante su rostro para que me pudiera mirar

- ¿Qué ocurre? – pregunte preocupado

- Nada – dijo nuevamente

- Bella – dije en un tono de reproche…

- Es solo, que bueno, es una estupidez, quizás te rias de lo que te dire…

- ¿Por qué me reire? – pregunte serio

- Porque es estúpido…

- No me reire… - asegure yo, no creo que haya nada gracioso

- Prometelo

- Lo prometo, no me reire Isabella – dije sonriendo

- Bueno… es solo que también le hiciste una canción a Tanya, y también fue tu inspiración, pero, bueno, una estupidez como te dije… - dijo sonrojándose, estaba intentando en lo mas posible de contenerme… Le prometi que no me reiría, pero era adorable cuando se ponía celosa…- Vale, anda, riente… - no pude mas y me heche a reir, la mire un momento mas y vi que estaba roja como tomate, intente ser bueno y serenarme

- Lo siento no quise… - intente disculparme

- No te preocupes… - dijo molesta, me quede mirándola curiosa y vi que me miro con cara de fastidio - ¿Qué, tengo un bicho?

- No… pero, ¿Estas celosa? – pregunte, vi que mi comentario hizo que se sonrojara…

- No, claro que no… - dijo nerviosamente, me acerque a su oído y sonrei…

- Te contare un pequeño secreto – susurre en su oído, me separe y la mire a los ojos… - bueno, la canción que supuestamente le dedique a Tanya, se lo había escrito a Nana, ella creyo que se lo escribi para ella, y no quice que se sintiera mal… asi que le dije que si era de ella para que fuera feliz. una canción, porque descubrió que yo escribia. Yo acepte pero no tuve la suficiente inspiración, estuve semana tras semana intentándolo, pero me rendi y me acorde de la que le había escrito a Nana y dije que esa era para ella…

- ¿De verdad? – pregunto con una sonrisa en su rostro, yo asentí con la cabeza.

- Te vez hermosa cuando sonries… - dije, y se sonrojo enseguida – también cuando te sonrojas – lo único que logre, fue que se sonrojara mas – ah, y mucho mas cuando te pones celosa…

- Pero yo no estaba celosa… - comenzó a decir nerviosamente…

- Si, como quieras…- dije haciéndome el indiferente, senti que mi celular vibraba, la saque y vi que era un mensaje de Alice que decía que estaba listo… ¡Wow! Si que era rápida

- Edward… - iba a decir algo, pero antes de que dijera algo envolví sus ojos con una venda… -¡Hey! – exclamo de sorpresa…

- Tranquila, no te hare nada, es una sorpresa que te tengo preparada asi que no te preocupes…

- Edward, sabes que odio las sorpresas – dijo con fastidios, ni que me importara pense… comenzamos a caminar hacia la habitación de visita… – además me caere, por que siendo tan torpe ya me caigo, imaginate si no tengo uno de mis 5 sentidos…

- Nunca dejare que te caídas… – dije, tome su mano y lo guie hacia la habitación. Abri la puerta, y luego le saque la venda de los ojos y prendi la luz para ver su expresión, tenia la boca abierta y comenzó a mirar a todas partes, parece que le gusto… Por supuesto si es obra de Alice… Yo tampoco lo había visto, y me di cuenta de que había hecho un gran trabajo., pero era la habiacion de visitas que sobraba y que estaba al lado de la habitación de Edward. Senti la mirada de Bella, me gire para mirarla y vi que tenia la cara con lagrimas…

- ¿Tu?… - intento hablar, pero no le salía nada, tome una de su mano y la conduje hacia la cunita, apreté un botón y la música comenzó a sonar… Mire a Bella y vi que las lagrimas seguían cayendo, para mi sorpresa puso sus manos alrededor de mi cuello para abrazarme… – gracias Edward, es muy hermoso, es perfecto, gracias, gracias, gracias… - dijo riendo

- ¿Te gusto? – susurre en su oído, se separo y nos miramos a los ojos, y de repente senti sus labios en mi mejilla, fue una sensación tan agradable… se separo y se sonrojo…

- Yo… lo siento, no debi… - dijo avergonzada agachando la mirada, comencé a reir y la abrace…

- No importa… Pero… ¿te gusto? – pregunte todavía dudoso.

- Me encanto, ¿Cuándo… Cuando?

- Lo llevamos planeando hace mas de una semana, pero esperamos a que estuvieras lo suficientemente despistada para que no te dieras cuenta, aunque fuise demasiada despistada como para no darte cuenta

- ¿llevamos? ¿Planeamos? – pregunto confundida, le sonrei y asentí con la cabeza…

- Alice… - Dijimos al mismo tiempo, nos miramos y luego soltamos unas carcajadas.

- Exacto… Alice – susurre, nos quedamos mirando por un momento en silencio, me quede trabado en su mirada, en ese profundo color chocolate que hay en sus ojos. Nos fuimos acercando cada vez mas, senti sus manos subir a travez de mi pecho hasta mi cuello, instintivamente puse mis manos en su cintura. Se puso de puntilla y yo baje mi rostro para cortar el espacio que tenia nuestros labios, senti sus labios, tan tiernos, inocentes y frágiles, la bese lentamente, con amor aunque ella no se diera cuenta de ello.

- Y les gusto nuestra sorpresa – dijo Alice desde la puerta, haciéndome volver a la tierra, se separo enseguida de mi y vi que se sonrojo… Esa Alice, siempre aparece en el momento mas oportuno. - Lo siento… no sabia que estaban…

- No te preocupes… - Dije quitándole importancia, aunque me importo mas de lo que ella ubiera creido.

- Gracias Alice – dijo Bella, se acerco a Alice y le abrazo- Muchas gracias Alice, eres lo mejor…

- Lo se – respondió la enana

- ¿Yo no cuento? – pregunto Nana

- Claro que si- dijimos con Alice al unisono, abrimos el circulo y nos abrazamos las tres…

- Gracias, muchas gracias… - dijo Bella

- Si, gracias por incluirme – dije haciéndome el ofendido, pero ellasotros seguimos como si no lo hubiéramos escuchado…

- ¿De verdad te gusto Bellita? – pregunto Nana ignorándome completamente

- Claro, ¿Cómo no me va a gustar algo asi? Es lo mas hermoso que me hayan hecho jamás, gracias… - dijo Bella, senti que me miraba asi que hice hice mi mejor cara de ofendido, se rio, camino a mi dirección y me abrazo, sorprendiéndome bastante, pero la sensación era agradable, pero no por eso iba a dejar de actuar indiferente…

- Gracias, tu también eres lo mejor… - susurro en mi oído, la sonrisa de pavo se puso en mi rostro, y no me pude contener, abri mis brazos y la abrace para luego darle un beso en la mejilla, cosa que la hizo sonrojar. Escuchamos un leve carraspeo de Alice y un suspiro de ternura de Nana…

- Ehem… creo que estamos tocando el violin – dijo Alice, me quede mirando a Bella, que se acerco y tomo mi mano.

- Gracias, de nuevo

- No hay de que, todo sea por la madre de mi bebe… - dije sonriendo, nos quedamos mirando por varios minutos que me parecienron eternos. Puso sus brazos alrededor de mi cuello y me beso, me beso con esos tiernos labios, me deje llevar por todos los sentimientos que estaban pasando por mi cuerpo, la apreté mas contra mi, pero después senti que se tenso y se separo, alejándose de mi con la cara roja…

- Yo, no debi… lo siendo Edward… - comenzó a hablar nerviosamente, era gracioso cuando se ponía nerviosa, solte unas risitas. Tire de su mano para tenerla cerca de mi, me acerque lentamente a su oreja para susurrarle:

- No lo sientes, si que debiste haberlo hecho… - rápidamente, puse bese esos dulces labios, tan tiernos y tan frágiles, senti sus manos en mi cuello desordenándome el cabello y yo la apreté contra mi intentando no dañar al bebe, pero luego comenzó a respirar con dificultad, pense que la había apretado demasiado fuerte.

- ¿Bella estas bien? – pregunte preocupado, la lleve al sillón para que se sentara, comenzó a inspirar profundamente y a expirar… - ¿Bella? Me estas poniendo nervioso… ¿Qué te ocurre?

- El… be… - dijo jadeando - el bebe…

- ¿Qué le ocurre? ¿te duele algo? – espere a que me contestara pero nada, me estaba frustrando… - Bella, respondeme…

- Edward, el bebe… - tomo mi mano y lo apretó, me estaba asustando esta situación, la mire confundido, no estaba entediendo nada… Puse mi mano en su vientre… - el bebe, nuestro bebe… me acaba de dar una patadita – dijo con una sonrisa, ¿Escuche bien? ¿Una patadita? Mi pequeña bebe le dio una patadita…

- ¿De verdad? – pregunte sorprendido….

- Si… de verdad – me miro a los ojos y me sonrio. Se veía realmente hermosa, me acerque y le di un corto beso en los labios, luego senti un pequeño golpe en mi mano, mire a Bella sorprendido y ella asintió sonriéndome.- Ese fue el bebe – dijo, Puse mi oreja en su vientre y lo comencé a acariciar.

- Bebe… - susurre – Renesme, hola mi bebe, me contaron por ahí que seras una pequeña goleadora – dije, no se me ocurria que otra cosa decirle, esto era algo totalmente nuevo para mi y era algo realmente bueno.- y me dijeron que te veria en 3 meses mas, ya te quiero ver… - dije, levante mi vista para ver a Bella con lagrimas en sus mejillas, le sonrei y me sente, le rode la mejilla y me acerque a su oreja.

- Te amo – susurre, en verdad la amaba, nunca había sentido eso con ella, nunca le había dedicado una canción a nadie que no hubiera sido a Nana. Ni si quiera en esas dos simples palabras puedo decir lo que siento por ella, todo lo que le estoy diciendo lo digo de todo corazón. Espere cualquier cosa de respuesta, pero menos de una risa… - ¿Qué tiene de gracioso?- pregunte confundido, yo diciéndole lo que siento y ella riendose

- Nada es que estuve a punto de caer… -

- ¿Caerte de donde? - ¿se ha dado un golpe en la cabeza? Porque le esta afectando de verdad...

- De ninguna parte, es que estuve a punto de creer que de verdad me amas, pero, es mentira, porque esto es un sueño y nada mas que un sueño. Es solo otro de ese tipo de sueños, porque en la vida real no ocurriría eso. En la vida real Edward Cullen no le diría a una mujer patosa como yo que me ama… - esto si es gracioso, ella cree que es un sueño… comencé a reir con ella…

- ¿Tu crees que esto es un sueño?, Tu si que eres rara… Pero aun asi te amo – dije dándole un corto beso en sus hermosos labios…

- Yo más – susurro besándome, pero tenia que aclarar las cosas primero, me separe de ella recibiendo una queja de su parte, haciéndome sonreir.

- Te amo, y no estas soñando Bella, estamos en el mundo real, ¿entiendes?

- Si, si… - dijo irónicamente – Pruebalo… - alargue la mano y le pellisque en su brazo levementesenti un piñiscon en mis brazos - ¡au! ¿Por qué lo hiciste? – pregunto un poco molesta

- Tu querías que te probara que esto no era un sueño, bueno te pellisque y no te despertaste, asi que prueba que no estas soñando…

- Bastante convincente, pero no te creo, porque quizá mi subconciente hizo que creyera eso, porque los subconcientes son muy inteligentes…

- Tonta Bella cabezota – dije algo frustrado y divertido

- Como quieras, tu eres mi Edward de los sueños y te amo… - dijo acercándose para besarme, me ubiera dejado llevar de no ser por la risa que solto por no se que, me separe de nuevo y la tome por los hombros para mirarla en los ojos.

- Isabella, escuchame atentamente, este no es un sueño, yo soy real y te quiero, de verdad, ¿entiendes?

- ¿De verdad? – pregunto dudosa, sonrei y asentí con la cabeza – asi que no estoy soñando…

- Exacto – dije sonriendo

- Asi que no estoy soñando y tu eres real –

- Exacto, eres muy inteligente – dije sarcásticamente, se rio y puso sus brazos alrededor de mi cuello…

- Entonces… Te amo – dijo sonriéndole, era hermoso cuando ella lo decía.

- Tardaste en reaccionar… - dieo burlándome de ella, se acerco y me dio un beso.

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Proximo Capitulo

Edward… estaba, Edward estaba abrazando a Tanya. Le estaba pidiendo perdón y lo podía escuchar perfectamente.

- Perdoname, ¿si? – pregunto, y lo escuche clarito, Edward le estaba pidiendo perdón por haberla engañado conmigo, ella estaba llorando, y yo estaba mirando la escena, con el corazón partido en miles de pedacitos. Y yo que creía que Edward de verdad me amaba, pero todo fue un truco, yo solo fui su repuesto, mientras esperaba la llegada de su novia, de su real novia.

- Bella – escuche como el me llamaba.

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- Bella… - escuche la voz triste de Edward - ¿y lo de ayer? ¿no significo…?

- Nada, no significo nada para mi lo de ayer - dije en un tono duro, interrumpiéndolo, lo mire y vi que sus ojos habían tristeza, y desepcion.

- Entonces… - dijo lentamente… - quieres los papeles del divorcio… - yo asentí con la cabeza, porque no confiaba en mi voz…

- Exacto – dije lo mejor que pude, el asintió con la cabeza y se levanto separándose de mi, haciéndome sentir un vacio extraño.