Hola, siii sigo vivo. Aunque muchos de ustedes quieren matarme, lo siento. Se que he demorado demasiado. He decidido hacer un capitulo un poco largo y dividirlo en dos partes. Aquí está la primera, disfrutenla:
Capítulo 13: El anillo de una princesa (1ra parte)
Despierto en la camilla y abro los ojos lentamente para localizarme en aquella habitación en donde me había conectado a la red. Retiro el Atmosphere de mi cara e inmediatamente Asuna procede a darme un fuerte abrazo.
Siento como su pecho se apega al mío mientras sus brazos me rodean con un abrazo cálido; estaba preocupada por mí más de lo que me imaginé. Con sus dulces palabras me expresó lo contenta que estaba de que yo regresara.
La expresión de Nagashima-sense y Yuuki-san me dejaron claro lo que había hecho. Con un fuerte suspiro dijeron:
—Al fin, ¡ha terminado!
Durante el mes siguiente, las cosas se fueron tornando un poco más rutinarias. Asistíamos a la preparatoria y logré tomar dos cursos a la vez. Habían creado un plan de aprendizaje en el que los jugadores de SAO pudieran estudiar nuevamente a un nivel más sencillo y a la vez acelerado para compensar esos dos años.
Yo estaba muy concentrado en sacar buenas calificaciones, de verdad quería conseguir aunque sea una media beca para estudiar desarrollo de video juegos. Asuna estudiaba mucho para su examen de admisión a la universidad y en algunas tardes practicaba un poco de esgrima. Estábamos tan ocupados que apenas teníamos tiempo para nosotros.
De noche, solíamos conectarnos a ALO y la pasábamos bien. Asuna, Yui, Suguha, Lizbeth, Silica, Klein, Agil y por supuesto que estaba yo. Hacíamos misiones y ganábamos experiencia en los combates. Entre las veces que entramos llegamos a conocer a muchos otros jugadores que luego se hicieron nuestros aliados.
Pero a pesar de que todos disfrutaran su juego, yo disfrutaba el estar con mi amada. No me separaba de ella ni por un minuto mientras estábamos en ALO. Escapamos de la realidad y nos olvidamos del estrés causado por el mundo real.
Yui jugaba con nosotros y tuvimos muchos días de picnic. Solíamos pescar y cazar monstruos. Volábamos juntos por todo el mundo de las hadas mientras nos sentíamos libres al escapar de la realidad. Estar con Yui y Asuna era mi deseo más grande.
Las horas se tornaban días y los días se hacían semanas. El tiempo volaba y más personas creaban mundos virtuales utilizando la semilla. Poco a poco la gente se cambiando a otros juegos online, pero nosotros sentíamos que ALO era nuestro hogar; debido a que fue creado a base del mundo en el que duramos tanto tiempo, el mundo que nos unió.
—Yui, ¿te gustaría que esto fuera para siempre? –le pregunté a mi pequeña hija.
—Sí, Papá; me gustaría que tú y Mamá estuvieran aquí siempre conmigo –responde tiernamente.
Ante esto, Asuna la abraza y le da un beso en la mejilla mientras le dice:
—Yui-chan, te prometo que siempre estaremos contigo.
Lamentablemente yo no estaba del todo seguro de que eso fuera posible. Aunque los datos de Yui estén en mi nervegear, solamente pudiéramos verla al conectarnos en la red. Y si algún día ALO es desmantelado, no sabía si Yui pudiera ser transferida a otro juego. Mientras más lo pensaba peor me sentía.
Pero, más adelante, Yui fabricó una base de datos y aplicaciones en la que ella podría mantener comunicación con nosotros por medio de una llamada telefónica y mensajes de texto. Esto permitía que Asuna pudiera hablar con ella en cualquier momento. Pero todavía no era suficiente…
Si hubiera alguna manera de juntar el mundo real con el virtual, sería la gran esperanza para nuestra familia. Aunque es bueno estar viviendo en el presente y aprovecharlo al máximo, no puedo dejar de pensar en lo que pueda pasar en el futuro. Tenía que buscar la solución a esto, aunque suene como algo totalmente imposible.
¿Por qué Kayaba creía tanto en mí? No lo entiendo. Pero me dio los utensilios necesarios para comenzar. Comenzar a interferir en el mundo virtual y tratar de crear algún mecanismo que pudiera unir ambos mundos.
Hice varios cursos sobre programación, tanto de videojuegos como de computador. Estudié muchos libros, leí muchas entrevistas y busqué en internet. Intenté todo lo que estuviera en mi poder e investigué todo lo que pude.
Mi relación con Asuna iba mejorando cada día más. Sin embargo, un día, recibí una misión. Tuve que investigar las muertes de jugadores en un juego virtual muy popular. En este se usaban armas de fuego y era totalmente diferente a los juegos que ya me había acostumbrado antes. Conocí a una francotiradora con la cual entablé una amistad e investigamos sobre un supuesto jugador asesino.
Asuna se sentía muy preocupada por mí, tenía miedo de que no volviera a ALO. Pero yo le prometí que solo sería temporal. Le debía un favor a una persona, esta persona fue quien me informó en que hospital se encontraba Asuna cuando aún estaba prisionera en el juego. Debido a esto, tuve que ayudarlo a encontrar a aquel asesino cuyo nombre era Death Gun.
Después de todo lo ocurrido, siguieron pasando los meses. Finalmente, llegó la graduación de Asuna. Recuerdo lo bien que me sentí al ver a mi querida princesa vestida con su toga color blanco y sosteniendo su diploma de graduada. Lo había conseguido, se demoró dos años más de lo esperado pero lo logró. Recibió méritos como estudiante y una beca para una universidad muy prestigiosa.
Ese mismo día, Asuna me abordó y me dijo que teníamos que hablar algo a solas:
— ¿Qué quieres decirme, cariño? –le pregunté.
—Oye, sabes que tienes que seguir estudiando mucho para que podamos cumplir nuestro sueño. Yo siempre te estaré apoyando –me dijo.
—Gracias, daré lo mejor para graduarme al igual que tú –exclamé.
—Por cierto, quería preguntarte…
— ¿Qué pasa?
—Si estuviera un tiempo lejos, ¿me extrañarías? –me preguntó.
—Claro que sí, ¿Qué estás diciendo? –le pregunté angustiado por la pregunta.
—Me ofrecieron una beca para estudiar en el extranjero, aun no la he aceptado –me dijo.
Me quedé de piedra cuando me dijo la noticia. En cierto sentido estaba muy feliz por ella, no cualquier persona consigue una oportunidad así. Además, el esfuerzo y tiempo que invirtió Asuna a los estudios demuestran que se merece esa beca. Sin embargo, también estaba muy triste. El simple hecho de que se fuera, quien sabe por cuánto tiempo, me destrozaba por dentro.
—Eso es una gran noticia…
— ¿Eso crees? –me pregunta.
— ¡Claro que sí, pues quien sabe que puedes lograr! –le dije animándola, aunque por dentro estaba deseando que se quedara.
—Kirito-kun, es en américa, en california. ¿De verdad estás de acuerdo con eso? –me preguntó.
—Bueno, ¿qué diría tu madre si se entera de que rechazas esa oportunidad? –le pregunté.
—Se sentiría decepcionada, pero lo superaría ¿Es que no me quieres a tu lado? –me preguntó enojada.
Mis brazos la rodean y la cubren. Mi chaqueta y mi cuerpo la cubren del frio y hacen que ella se calme. La abrazo con aun más fuerzas, pero con delicadeza. Mientras la beso en su fría y rojiza mejilla, le expreso mi verdadero deseo susurrándole al oído:
—Desearía que nunca te fueras, que siempre estés conmigo. Es cierto que si te vas lejos podemos vernos en ALO, pero no es lo mismo. Te amo más que a nada. ¿Sientes este calor? Ningún juego online puede producir al 100% la misma sensación.
Al escuchar esto, ella se calma. Toma un respiro y luego toca mi rostro con sus delicadas y heladas manos mientras coloca su dedo índice en mi boca y exclama con una hermosa sonrisa:
—shh, cállate. Deja de robarme las palabras que pienso pronunciar. Yo también te amo y no quiero separarme de ti.
Dos meses después, Asuna decide aceptar una beca para otra universidad, esta vez en la ciudad. Aunque sea difícil de creer, ahí tenía más tiempo que cuando estaba estudiando para el examen de admisión. Aunque algunos no apoyaron la decisión de Asuna, dentro de los planes que teníamos para un futuro, separarnos no era uno de ellos. Su padre la apoyó en todo momento por su decisión; su madre, no tanto pero aun así lo entendió.
Algunos de nuestros amigos hasta se sentían incomodos de que, donde sea que estuviéramos, era tomados de la mano. Los fines de semana, eran días que no nos separábamos. Entrabamos a ALO todos los días y pasábamos tiempo con Yui.
—Mamá, Papá, desearía que siempre estuvieran conmigo –exclamó Yui.
En ese momento pensé en los proyectos que tenía, y en la investigación de conectar el mundo real con el virtual. Pero no podía hacerlo solo, las palabras Mamá y Papá de parte de Yui por primera vez me dejaron mucho en que pensar.
Aunque Yui era nuestra hija adoptiva, Asuna y yo estábamos casados en SAO cuando la encontramos. Por lo cual, si queríamos ser su padre y su madre, nosotros también deberíamos ser marido y mujer. Tendría que hacer algo muy importante, y estaba muy nervioso.
Ya había pasado mi graduación, y la de Suguha. Mi amada Asuna nos había preparado una fiesta sorpresa con todos nuestros amigos. La pasamos de lo mejor y festejamos hasta las 2:00 am.
Entonces, ya acababa de cumplir 19 años y Asuna tenía 20. No podía esperar más, pues sabía que las cosas de la vida podrían hacer su jugada como siempre. Por eso, decidí asegurar nuestro futuro de manera oficial.
La llevé a un restaurante francés cerca de la playa; se podían escuchar claramente las olas mientras se estrellaban contra las rocas de la orilla. El aroma al mar sentía fresco y los vientos hacían bailar los hermosos cabellos dorados de mi novia. Su vestido hacia contraste con sus zapatos y sus labios se escondían ligeramente dejándome dicho lo nerviosa que estaba.
Hoy no tenía el cabello azul como en ALO, estaba totalmente al natural peinando su cabello y dejando su oreja derecha al descubierto. Sus pestañas bajaban lentamente junto con sus parpados, era como si alentara el tiempo cada vez que pestañeaba. Jugaba con sus manos mientras hablaba conmigo y esperábamos la comida. Sus uñas estaban pintadas con un color transparente y su perfume olía a cerezas.
Se levanta para ir al baño. Mis ojos observan su hermoso vestido rojo y sus tacones altos. La elegancia con la que camina es digna de una reina de belleza y su magnífico cuerpo la postula como candidata a ganar el concurso. ¡Que bella estaba mi princesa!
Cuando regresa, al mismo tiempo llega nuestra comida. El mesero se acerca y sonríe; me hace una especie de seña la cual detecto en seguida. Quería decirme algo como: ''Eres un hombre muy afortunado''. Y le devolví la seña con un expresión diciendo: ''Lo se''.
—Mariscos para la dama, bistec para el caballero. Bon apetite…
Los violinistas comienzan a tocar y el ambiente se había tornado más romántico de lo que imaginaba. Creo que no necesitaba decir nada. Con el ambiente que había, creo que solo tenía que colocar el anillo en su dedo.
Yo también vestía elegante. Tenía un traje negro, una camisa azul y una hermosa corbata. Estaba peinado hacia atrás, los zapatos de charol bien lustrados y tenía un muy caro reloj que me lo había regalado el padre de Asuna.
El ambiente se ponía cada vez mejor, y Asuna tenía las mejillas más rojas de lo usual. Llegué a preguntarme si era alérgica a los mariscos, pero noté que estaba roja por la hermosa velada. Cuando ella termina de comer y gusta de un ligero trago del vino tinto más caro que he pagado, procedo a inclinarme. Antes de que mi billetera gritara por los 25,000 yenes que había gastado, saco de mi bolsillo una pequeña caja.
De repente, sus ojos se comienzan a iluminar y su sonrisa se transforma en asombro. Sus ojos se tornan aguados, mientras sus manos las coloca delante de su delicada boca pintada de un rojo escarlata. Estaba asombrada de lo que yo estaba haciendo.
Entonces, procedo a abrir la caja para mostrarle el anillo que tanto había esperado. Esta vez una sortija real, diferente a la virtual que teníamos en SAO. Aunque nunca le dije que su padre me ayudó a comprar el anillo, ella lo acepto con lágrimas. Era el anillo digno de una princesa.
—Asuna, sabías que este día llegaría. Y como tanto lo deseabas, espero hacerlo de la manera correcta. La primera vez solo dije: casémonos. Solo afirmé sin preguntarte que querías. Pero a pesar de eso, nuestros momentos juntos en ese mundo fueron reales. Por eso te pregunto… Asuna Yuuki, ¿te casarías de nuevo conmigo?
Solo escuchado dos veces el mismo tono, es como si el tiempo se detuviera al escuchar esa afirmación. De nuevo, el mismo SI más hermoso que he escuchado en mi vida, ha vuelto a salir de la boca de mi querida Asuna. Una voz hermosa, en lágrimas, alegre, llena de amor. Su respuesta daba vueltas en mi cabeza una y otra vez.
Sonreí de felicidad mientras ella se acerca a mí y me besa. La beso y la abrazo mientras le digo lo contento que me siento en este momento. Las demás personas que se encontraban en el restaurante comienzan a aplaudir el momento que están presenciando. Lentamente coloco el anillo en el dedo anular de su mano izquierda, la señal de compromiso.
Es un precioso anillo con un pequeño diamante incrustado. Con el tamaño exacto para el dedo de mi amada; era de plata con un baño de oro blanco. Un precioso anillo digno de mí querida mujer. El anillo de una princesa adornaba la delicada y suave mano de mi amada. Su rostro irradia una felicidad incomparable a ninguna que haya visto antes; dos pequeñas lágrimas salen de sus ojos y recorren sus mejillas rojizas hasta llegar a su barbilla. Estaba enrojecida de felicidad y a la vez nerviosa por la ocasión.
Regresamos a casa caminando, tomados de la mano y tomando el camino del malecón. De repente, empieza a caer una ligera lluvia, Asuna abre su paraguas y nos cubrimos los dos juntos. Le coloco mi chaqueta a Asuna para que no le diera frio, y seguimos caminando bajo la lluvia. Al cubrirnos con el mismo paraguas, tuvimos que aferrarnos aún más para no mojarnos. No encontraba ningún Taxi ni tampoco un lugar en donde guarecernos. Las gotas de agua salpicaban en el suelo y se estrellaban en los charcos ya formados. Las luces de las calles nos daban una mejor visión de la lluvia mientras que nuestros zapatos se empezaban a chamuscar.
Finalmente, logramos encontrar un lugar donde cubrirnos justo en el momento en el que la llovizna se tornó en un fuerte aguacero. Llegamos a una panadería, donde la señora nos dijo que estaba a punto de cerrar. El lugar estaba pintado de blanco y en el mostrador había todo tipo de pan y biscochos.
— ¿No vieron la noticias? Hoy se suponía que llovería toda la noche –nos dijo la señora.
—Oh, lo siento es que estábamos cenando y cuando salimos llovió de repente. Ahora mismo trataré de llamar un taxy –le respondí.
La señora era en realidad una persona muy amable, estaba sonriente y nos ofreció pan gratis pues ya nadie más lo compraría. Cuando trato de llamar, me doy cuenta que mi celular no tiene señal.
— ¡Que extraño! No tengo señal disponible –exclamé.
—Entiendo, no es raro. Normalmente nunca hay señal aquí y menos con la lluvia. La única manera es salir a captarla y creo que será imposible con esta lluvia –dijo ella.
— ¿Qué podemos hacer? Yo tampoco tengo señal para llamar a papá –dijo Asuna.
En ese momento, llegó una persona muy conocida. Un señor alto y fuerte, y a la vez un gran amigo. Estaba totalmente mojado y tenía un paraguas roto en la mano.
— ¡Dios mío! Que lluvia más inesperada, me engañaron al comprar este paraguas. Tan solo un poco de brisa y ya está roto –exclama.
— ¡Agil! –exclamamos al mismo tiempo Asuna y yo.
—Hey, Asuna y Kirito, ¿Qué hacen aquí? –nos pregunta sorprendidos.
—Pues es una larga historia…
—No hables Kirito, ¿Lo que veo es una anillo en su dedo? ¡Felicidades! –exclama con fuerza mientras nos abraza a ambos.
—Agil, ¿los conoces? Ellos son unos chicos que se refugiaron aquí cuando comenzó a llover –dijo la señora de la panadería.
—Mamá, te los presento. Ellos son unos amigos Kazuto y su esposa Asuna. Ya que va a llover así de fuerte toda la noche, ¿Crees que pudiéramos prepararles la habitación de huéspedes? –pregunta Agil.
—Pues claro, de todos modos ya estaba por ofrecérselos. Y ahora más si son amigos tuyos –exclamó ella –voy de inmediato, Agil ¿puedes ir cerrando la tienda?
Agil accede a cerrar en lo que su madre organiza la habitación. No puedo creer que todo este tiempo ella fuera su madre, jamás lo hubiera pensado. Nos quedamos hablando con Agil por unos diez minutos y yo procedo a comer del pan que me habían ofrecido pues ya tenía hambre. Después de todo, la comida cara no llena mucho.
Comienzo a pensar en lo que dijo Agil, de que Asuna es mi esposa. Es cierto que le éramos en el juego, pero no lo somos todavía en el mundo real. Pero, lo será, ya estamos comprometidos y este ha sido un día muy importante para mí. No lo puedo creer, voy a casarme con Asuna. Voy a tener una vida con ella sin temor a que nadie me la arrebate nunca más.
Mi felicidad este día, no tengo palabras para explicarla. Y es que tengo una princesa que me ama y que siempre estará a mi lado. Por fin podremos estar juntos, sin importar lo que pase.
Continuará...
Reviews por favor :D
Fecha del capitulo final martes 14 de octubre. Estoy trabajando en el capitulo y me falta muy poco.
Nos leemos!
