12º La aparición de Gale

Katniss despertó completamente desorientada, estaba tumbada en una gran cama, se incorporó un poco, y entonces reconoció el lugar, era la habitación que compartían ella y Peeta.

Al pensar en Peeta fue cuando le vino a la mente lo sucedido, el rescate de Johanna y Delly y el descubrimiento de que Gale seguía vivo.

Pensar con Gale hizo que se pusiera a llorar. Desde el momento en que había salido de la isla había pensado que había muerto, en ningún momento se le pasó por la cabeza que los de la isla Panem lo dejaran con vida.

Al pensar en ello, su corazón se oprimió, se sentía miserable, le debía todo lo que tenía a Gale, y eso la hacía verse como una completa miserable.

Necesitando sentir los brazos de su marido, se levantó rápidamente, tambaleándose, y se dirigió hacia el salón. Alli pudo ver a Johanna abrazada a Effie y a Annie, Delly estaba un poco más apartada de ellas, observándolas. Y al otro lado del salón estaban Haymitch y Finnick, mirando con preocupación como Peeta paseaba de un lado a otro, sin decir una palabra.

-¿Cuánto tiempo he dormido?- Preguntó, haciendo notar su presencia.

-Katniss- Peeta corrió hasta ella y la abrazo- ¿Estás bien?- Ella asintió- Has estado inconsciente casi tres horas- Besó su frente- ¿De verdad estás bien?

-Ahora sí- Le devolvió el abrazo- ¿Tú estás bien?

-Eso depende de lo que hagas tú.

Todo el salón se quedo en silencio, observando la situación, Peeta sintió la incomodidad de Katniss y decidió salir con ella fuera, a dar un paseo, queriendo aclarar cualquier duda que pudiera haber entre ellos.

Cuando estuvieron un poco apartados de la casa, pero lo suficiente cerca como para que Katniss escuchara llorar a Gale, Peeta dejó de caminar, se sentó en una gran roca y le hizo una señal a Katniss para que se sentara junto a él.

-¿Qué has querido decir con que depende de lo que yo haga?

-Ahora que sabes que Gale está vivo, quizá cambies de idea con respecto a nosotros- Dijo mirando sus pies, incapaz de mirarla a la cara y recibir una respuesta dolorosa.

-¿Qué quizá cambie de opinión? ¿Acaso tú has cambiado de opinión sobre nosotros cuando has visto a Delly?

-No, por supuesto que no- Le aseguró, levantando la mirada hacia ella, sorprendido por el dolor que reflejaba su voz- Pero no es lo mismo, Delly me abandonó porque ella quiso, Gale te dejó marchar para poneros a salvo.

-¿Y crees que eso cambia lo que siento por tí?- Katniss se puso en pie- Antes de casarnos ya tuve esta lucha interna, te quiero, mucho más de lo que he querido a nadie, incluso a Gale, y eso me hace sentirme despreciable, porque él arriesgó su propia vida por la mía y la de mi hijo- Le dio la espalda a Peeta- Pero saber que está vivo no cambia mis sentimientos por tí, jamás lo harán.

-¿Estás segura?- Peeta se puso en pie también, y la abrazó por la espalda- No quiero que estés a mi lado porque te sientas obligada.

-Peeta, ¿de verdad piensas que sería capaz de algo así?- Peeta se apartó de ella avergonzado- Siempre querré a Gale, si no hubiera sido por él no te habría conocido, pero aunque me duela, mi corazón te pertenece a ti.

-¿Te duele amarme?

-No de la forma que estás pensando- Katniss se giró hacia él y tomó su rostro entre las manos- Me duele saber que nunca querré a Gale como te quiero a tí, porque a él le debo todo lo que tengo- Peeta miró sus ojos llorosos- No me arrepiento de quererte, ni de casarme contigo, pero una parte de mi siempre se odiará por no corresponderle.

-Puedo entender eso- Peeta le sonrió y acarició su mejilla, limpiando una lágrima que se le había escapado- ¿Qué harás cuando vuelvas a ver a Gale?

-Explicarle como me siento, y esperar que sea capaz de perdonarme.

-Si de verdad te quiere, te perdonará- Le aseguró.

-¿Tú crees?

-Yo te quiero más que a nada en el mundo, y estaba dispuesto a dejarte marchar si eso era lo que de verdad querías- Le confesó- Cuando amas a alguien de verdad, lo único que te importa es que esa persona sea feliz, aunque esa felicidad no esté a tu lado.

-Gracias por eso- Katniss besó sus labios- ¿Ahora ya estás bien?

-Si, ahora estoy perfectamente.

A unos metros de distancia, Delly observaba y escuchaba la escena en silencio, llorando de frustración. Durante el tiempo que habían estado saliendo, él nunca le había dicho cosas así, nunca le había hablado con tanta ternura y tanto amor como le estaba hablando a Katniss. Y fue entonces cuando comprendió que él nunca la había amado de verdad, solo había creído hacerlo.

Por primera vez en mucho tiempo, sintió que su corazón se rompía de verdad, durante el tiempo que estuvo en la isla jamás se había sentido tan mal como en ese momento, y la única culpable era ella misma, por haberlo dejado, por haber sido tan egoista de abandonarlo cuando él más la necesitaba.

Al ver que se levantaban, se secó las lágrimas y volvió a la casa de inmediato, no queriendo que se notara que había estado escuchando. Se sentó en el sofá donde estaba y esperó a que volvieran.

Cuando entraron, los dos estaban sonrientes, cogidos de la mano, mirándose como tontos enamorados, a ninguno les pasó desapercibida la forma en que se trataban, comprendiendo que todo estaba bien.

Katniss desvió la mirada hacia Effie y Annie.

-¿Dónde está Gale?

-Estará en su habitación- Le dijo Annie- Tráelo, debe conocer a su tía Johanna.

-Claro que sí.

Katniss fue hasta la habitación del pequeño, estaba parloteando en su cunita, riendo él solo. En cuanto vio a su madre, se incorporó un poco y empezó a dar pequeños chillidos de emoción. Katniss lo cogió y lo besó varias veces, aumentando el entusiasmo del niño, y salió con él al gran salón donde todos los esperaban.

-Mira Gale- Dijo Katniss acercándose a Johanna- Esta es tu tía Johanna.

-¿Este es Gale?- Johanna sonrió al verlo- ¡Es guapísimo! ¿Puedo cogerlo?

-Claro que puedes.

Katniss le tendió al pequeño, y Johanna se quedó mirándolo durante unos minutos, sonriendo ante las monerías que el pequeño hacía para ella.

-Se parece mucho a su padre- Dijo sin pensar, y de inmediato levantó la mirada preocupada- Yo... Lo siento... No quería decir...

-No te preocupes, es la verdad- Le respondió Katniss con calma- Y me alegro de que se parezca a él.

Durante un rato, todos estuvieron jugando y haciendo reír al pequeño Gale, Johanna estaba tan emocionada con su pequeño sobrino que parecia haber olvidado todo lo ocurrido durante sus dos años de cautiverio.

-Aprovechando que estamos todos aquí y que estamos de celebración, tengo algo que anunciar- Habló Annie, sonriente, mirando a Katniss con complicidad- Dentro de unos meses tendremos un nuevo integrante en la familia.

-¡No!- Exclamó Finnick sonriente, incapaz de creerlo- ¿Estás embarazada? ¿En serio?

-Y tan en serio- Sonrió abrazándolo- Lo sé desde hace algunas semanas, pero quería esperar un poco antes de comunicarlo, todos estabais muy tensos.

Finnick la alzó en volandas y giró con ella, riendo de felicidad, llorando ante la dicha que sentía en ese momento.

Delly observaba la escena desde el sofá, incapaz de encontrar su sitio entre todos ellos, a pesar de los muchos años que había pasado con aquella hermosa familia, ahora a nadie parecía importarle que ella no encajara en todo eso, nadie se preocupaba en hablarle o en hacerla sentir mejor, y eso le hizo sentirse dolida.

Por la noche, cuando todos dormían, Katniss se levantó a tomar un poco de agua a la cocina, aunque sabía muy bien lo que sentía por Peeta, lo cierto es que saber que Gale estaba vivo la había alterado.

Al acercarse a la la cocina vio que en mitad del salón, totalmente a oscuras, Delly lloraba acurrucada, abrazándose las rodillas. Katniss sintió lástima por ella, y no pudo evitarlo, se acercó y se sentó a su lado.

-¿Estás bien?- Delly asintió y se sorbió la nariz- ¿Quieres un poco de agua?- Le tendió el vaso que había cogido para ella misma. Delly asintió y lo tomó, se lo bebió enseguida. Las dos se quedaron en silencio unos minutos, hasta que Katniss se decidió a hablar- Se que esto no tiene que ser fácil para tí, y no me refiero solo al hecho de volver a la civilización- Delly la miró sorprendida- Sé que antes de que se llevaran a Johanna, Peeta y tú estuvisteis apunto de casaros.

Delly cogió su libreta y su bolígrafo y le escribió la contestación.

"¿Peeta te habló de nosotros?"

-Si, me contó todo lo que sucedió- Delly bajó la mirada avergonzada- No te culpo por irte, el miedo saca lo peor de nosotros- Delly asintió- Pero debes saber que le hiciste mucho daño a Peeta.

"Cuándo lo dejé, pensé que vendría tras de mí, que me buscaría a mí antes que a su hermana, es obvio que me equivoqué, él no me quería tanto como para venir tras de mí"

-No lo querrías tanto cuando lo abandonaste queriendo que eligiera entre su familia y tú- Las palabras de Katniss la hirieron de verdad- Peeta jamás habría traicionado a su familia, jamás la hubiera abandonado, por nadie.

"Si fueras tú la que se marchara, iría a buscarte sin dudarlo"- Le aseguró ella- "Os he estado observando, eres el centro de su mundo"

-Eso no lo sabes, ni yo tampoco.

"¿Qué tienes tú que no tenga yo?"- Le preguntó con los ojos llorosos- "No me malinterpretes, me alegro de que haya rehecho su vida, pero, ¿por qué siente más amor hacia tí del que sentía hacia mí?"

-Eso solo te lo puede responder él, pero si puedo decirte, sin miedo a equivocarme, que yo lo quiero más de lo que tú lo has querido jamás.

"¿Y eso como puedes saberlo? ¡No me conoces!"

-Es muy simple- Katniss la miró a los ojos- Yo jamás le haría elegir entre su familia y yo.

Delly no supo que responder a eso, se la quedó mirando mientras Katniss se levantaba, cogía el vaso de agua y lo dejaba en la cocina, para después desaparecer por el pasillo hasta llegar a su habitación.

A partir de esa conversación, Delly no volvió a hablar con Katniss, sus palabras le habían dolido mucho, sobretodo por lo ciertas que eran. Y como el resto de la familia tampoco hacía muchos intentos por conversar con ella, la soledad se hizo presa de ella, hasta tal punto que una mañana, cuando Katniss y Annie salieron a caminar un rato por la playa con Gale, encontraron a Delly colgada de un árbol, acompañada de una nota de suicidio dedicada a Peeta y Katniss.

Peeta no lloró su muerte, aunque tampoco se alegró por ella, sin embargo, Katniss si se sentía mal, nunca le había deseado el mal a nadie.

Durante los siguientes meses, todo estuvo bastante tranquilo, y al contrario que a los demás, a Katniss eso la puso más nerviosa. Sabía como trabajaban los miembros de la compañía Panem, y le extrañaba mucho que no hubieran hecho nada tras el rescate de Johanna y Delly.

Por más que Peeta intentaba hacerle pensar lo contrario y tranquilizarla, Katniss estaba convencida de que la compañía Panem estaba esperando el momento idóneo para ensartar el golpe maestro, y algo le decia que iba a dolerle a ella especialmente.

Fuera de los temores de Katniss, el resto de la familia Mellark parecía disfrutar de un buen estado de ánimo, Johanna disfrutaba feliz de su sobrino Gale, que estaba a punto de cumplir un añito, ahora tranquila al descubrir que no se había quedado embarazada de Seneca Krane, Haymitch parecía un hombre totalmente distinto tras haber recuperado a su adorada hija, era mucho más cariñoso y atento, y estaba siempre sonriente. Effie se pasaba el día en la cocina, preparando todo tipo de alimentos, parecía disfrutar de ello como hacía mucho que no disfrutaba. Finnick y Annie estaban totalmente inmersos en la llegada de su hijo, Annie tenía seis meses de embarazo y ya se podía ver con claridad su gran vientre, del que se sentía totalmente orgullosa. Y Peeta disfrutaba de la felicidad de todos ellos, aunque le preocupaba la tensión de Katniss, no parecía compartir su inseguridad.

Una de las mañanas en las que Annie y Katniss salieron a pasear con Gale, Katniss se decidió a contarle sus sospechas a Annie, queriendo tener a alguien con quien poder hablar del tema.

-¿Desde cuándo los sospechas?

-Hace tres semanas- Le confesó- Y temo decíserlo a Peeta.

-¿A Peeta? ¿Por qué?

-Últimamente no toma en serio nada de lo que le digo- Le confesó dolida- Cree que desvarío con todo lo de esa maldita isla y la gente que la controla.

-Peeta toma en serio todo lo que dices Katniss, solo es que ahora mismo no tiene motivos para pensar que ocurre algo, todo está muy tranquilo.

-Ese es precisamente el problema- Katniss bajó la mirada- Yo he pasado mi vida entera con ellos, ¿por qué no me hacen caso cuando les digo que eso es malo?

-Ninguno quiere romper la burbuja de felicidad que nos envuelve.

-¿Y yo si?- Katniss empezó a llorar- ¿Acaso crees que me gusta vivir con miedo? ¿Crees que me gusta pensar que fuera hay gente que quiere quitarme a mi hijo?- El llanto de Katniss se volvió más intenso- ¡Solo quiero estar a salvo! ¡Quiero que nuestra familia viva sin miedo! ¡Pero eso no es posible mientras esa maldita gente esté ahí fuera! ¡Y a nadie parece importarle que haya una excesiva calma! ¿¡Cuántas veces ha habido tanto espacio entre desapariciones desde que están ellos en el poder!?

-Ahora que lo dices, no recuerdo ninguna época en la que cesaran las desapariciones.

-¿Y eso no te parece extraño?- Katniss respiró hondo, intentando calmarse.

-Ahora ya no me siento tan tranquila- Annie sintió un escalofrío- Te prometo que lo hablaré con Haymitch, con Finnick y con Peeta, ¿de acuerdo?- Katniss asintió, limpiándose las lágrimas un poco más calmada- Ahora hablemos de cosas más alegres, ¿cuándo piensas contarle a Peeta que estás embarazada?

-Ni siquiera es seguro.

-Katniss, tienes mas de tres semanas de retraso, estás embarazada- Le colocó la mano sobre su vientre plano- Ya has pasado por esto, sabes que tengo razón.

-Se que tienes razón- Suspiró- Esta noche hablaré con Peeta.

Sonriendo, las dos volvieron hacia la casa en silencio, Annie porque le estaba dando vueltas al planteamiento de Katniss sobre la compañía Panem y Katniss porque no dejaba de pensar en como comunicarle a Peeta su embarazo.

Pero los pensamientos de ambas fueron interrumpidos cuando entraron por la puerta del salón, todos miraban con cara de terror la pantalla de la televisión. Las dos se acercaron rápidamente a mirar, y se quedaron heladas, especialmente Katniss.

En la imagen aparecía el barco de Cinna totalmente en llamas junto a la orilla de un pueblo cercano. Las cámaras se acercaron a un hombre que había cerca del barco, sujetando a Cinna, que lloraba angustiado, abrazando el cuerpo inerte de su esposa.

-¡Oh, Dios mío!- Exclamó Katniss al verle- Es Gale.

-¿Gale?- Preguntó Johanna fijándose en la espalda del hombre, que era lo único que mostraban las cámaras- ¡Es cierto!

De pronto, el hombre se giró hacia la cámara, mostrando claramente el rostro de Gale, sin expresión alguna. Le hizo una señal al cámara para que se acercara, y él lo hizo de inmediato.

"Tengo un mensaje para Katniss Everdeen,"- Señaló el barco de Cinna- "Esto es lo que ocurre cuando desafías a alguien mucho más poderoso que tú"- Alzó con brusquedad a Cinna- "Sabemos que este hombre y su mujer te acogieron cuando escapaste"- La soltó, la apuntó con su arma y le disparó a sangre fría- "Esto es lo que les ocurrirá a todos los que te han ayudado, uno a uno, iré matando a todos los que te han ocultado"- Miró fíjamente a la cámara- Tienes 24 horas para entregarte antes de que haga liquidar a todo este maldito pueblo, y cada hora que pase y no estés tú aquí morirá una familia entera- Katniss se puso pálida- "Y tras transcurrir esas 24 horas, iremos a esa diminuta isla en la que estás escondida y los mataremos a todos"- Gale sacó unas fotografías y las mostró a la cámara- "Haymitch, Effie, Annie, Finnick, Peeta, y por último, tu hijo, todos ellos morirán".

-¡NO!- Gritó Katniss, sufriendo una crisis nerviosa y cayendo al suelo, desvanecida por completo.

Bueno, aquí tenéis el siguiente, con unos días de retraso, pero aquí está. Espero que os haya gustado.

¿Os esperábais lo de Delly? Yo creo que pensabais que iba a meterse en medio de Peeta y Katniss, pero personalmente, creo que Delly no tenía nada que hacer en esta historia, a Peeta ya no le importaba y ella ya no tenía nada en su vida que tuviera sentido.

¿Y qué os ha parecido la conversación de Katniss y Annie? Puede que fuera evidente, pero he intentado que lo fuera lo menos posible. ¿Katniss se lo dirá? ¿Se entregará? ¿Se esconderán todos? ¿Irán en plan kamikaze y harán volar toda la isla por los aires?

Y por último, ¿qué os ha parecido la aparición de Gale? A ver si alguno adivina que es lo que está sucediendo, y haré un nombramiento especial en el siguiente capítulo a quienes adivinen que va a suceder.

Si no pasa nada, nos leemos el viernes