CAPITULO 14
TE NECESITO CERCA DE MI
Serena lo miro y eran cosas tan complicadas de entender...su vida ahora mismo era un completo caos...pero parecía que Darién le estaba por ayudar...
Eran tan guapo...-Quiero un beso de despedida...-dijo él con ese tono de varonil voz que le hacía erizar el bello de todo su cuerpo...era como un orgasmo a sus oídos escucharle.
Serena se acerco a él y su aroma tan potente, tan varonil...penetrante...limpio...único...nuevo...diferente...lo que pudo hacer fue cerrar los ojos y sentir contra sus austeros labios, la chispa que le hacía revivir...
Ser besada por un hombre de 1.90 mts, con un rostro bello, ojos magníficos y sonrisa espectacular no era algo que pudiera suceder todos los días...era único...
Disfruto desde cómo sus mano se posicionaron en su espalda y como su cuerpo se adhería al de ella de manera parsimoniosa.
La sensualidad de unos labios suaves, carnosos e hilarantes...con un suave movimiento casi le hacía desnudarse sin pena sin reparos sin pensar...el aire frio los hizo regresar a ese momento.
Creo que es momento de que me dejes entrar o me dejes ir...me estoy congelando y tal vez tu no lo estas pasando mejor...-Serena se sintió en cierto punto avergonzada...pero...
Si vamos...-dijo ella casi de manera automática mientras el pelinegro cerraba la puerta del coche y la seguía mientras la tomaba de la mano...
Era esa calidez lo que a ella le hacía sentirse viva...parte de alguien...la verdad es que sentirse importante para un hombre jamás pensó a llegar en vivirlo nuevamente.
Coloco la llave en el portón y subieron unas escaleras...ese era el departamento de Serena, el pelinegro se sintió deseoso de saber mucho mas de ella...muchas cosas...hacerla suya y estar en su vida tan presente que cada cinco minutos son sonrisa estuviera presente en su memoria...
Tal vez primero en su corazón y después en su alma...para siempre.
Serena abrió la puerta y sintió muchos nervios no sabía cómo tomar las cosas, si era bueno dejarle entrar en su vida...así lo sentía.
Ella paso y el pelinegro en cuanto dio un paso hacia dentro se sintió con los derechos que en su misma mente él entendía...el derecho de hacerla suya, de amarla, de cuidarla...de llenarla de besos, de imágenes, de aromas.
El lugar era exactamente como él esperaba...Serena era una mujer practica y el diseño hasta cierto punto le parecía algo familiar a suyo...practico tal vez un poco frio.
Algunos elementos claves...lo que más le había gustado era esa especie de cuadros varios en tonos negros con fotografías de su hija y ella juntas...era bastante lindo...había un par de espacios vacios.
Me gusta tu apartamento...-dijo el seriamente mientras ella se quitaba el abrigo y lo colocaba en el perchero...
Gustas darme tu abrigo...-dijo la rubia temerosa ante mostrar la intimidad de su vida.
Si...-contesto el secamente mientras le entregaba el abrigo y caminaba curioso, tal vez en su informe del cual la rubia nunca se enteraría porque lo había triturado, las fotos eran mínimas...pero ahí la miraba siendo ella.
Una donde estaba al bebe...lo cierto es que no se parecía mucho a Serena físicamente, pero consideraba que era una niña bonita y más bonita era la rubia sonriente ante la cámara con su bebe en brazos.
Quieres algo de tomar...tengo café, te, vino, cerveza...-dijo Serena mientras se acomodaba el cabello.
Creo que estaría bien un poco de vino...-contesto el pelinegro.
Ok...-dijo ella mientras trataba de no sudar por tener a ese hombre en su apartamento y mas dándose cuenta de que prestaba mas atención de lo normal en esas fotos.
Cuantos años tenias cuando nació tu hija Serena...-dijo el pelinegro.
Casi cuando cumplí 19 años...-contesto ella mientras servía el vino, que buena suerte de tener ese par de botellas que había comprado para las ocasiones especiales, aunque nunca imagino compartir con un caballero.
Vaya, creo que eras muy joven cuando te casaste...-dijo el pelinegro mirándola mientras ella le entregaba la copa.
Sí, eso mismo creo ahora...-dijo la rubia.
Te arrepientes de haberlo hecho...-contesto Darién mientras ambos miraban la juventud que el viento se había llevado...nostalgia...mucha nostalgia.
No...nunca podría arrepentirme de un momento que fue tan importante para mi...fui feliz en los mejores momentos y es todo...-contesto ella con un poco de pesar.
Bueno no quiero que te pongas triste, me invitas a sentarme...-dijo el pelinegro tratando de no arruinar su visita con recuerdos del ex esposo.
Si claro...-dijo ella mientras se sentaba en el mismo sillón.
Cuanto es que tienes viviendo aquí en nueva york...-dijo el pelinegro.
Ya pasa del mes...adaptándome a una ciudad cuyo ritmo de vida es demasiado acelerado para alguien que viene de un lugar tranquilo...-dijo ella sonriente.
Connecticut...me gusta lo que vi, pero creo que me gustas mas tu que la ciudad...-contesto el pelinegro sonriente...
Tu naciste aquí verdad...-dijo ella.
Si, toda mi vida la he pasado en el insufrible Nueva York, así que ciudades como Tokio o Distrito Federal en México, para mí son como estar en mi hogar...-dijo el pelinegro tranquilo.
Vaya, la verdad es que no he viajado mucho como quisiera creo que ahora recién estoy teniendo lo que desee, un trabajo en el museo metropolitano y tal vez pueda conocer algunos lugares...-dijo ella con ensoñación mientras tomaba un sorbo de su copa.
Me parece raro que no viajaras, tienes la pinta de una mujer con clase he de imaginar que tu familia o esposo tenían estabilidad económica...-dijo el pelinegro sonriente.
Si, solo que Andrew siempre estaba demasiado inmiscuido en el trabajo así que no podía hacer más que solo un par de vacaciones en verano a Miami donde teníamos un departamento en navidades a San Francisco y un par de ocasiones viajamos a Canadá con uno de sus hermanos...-contesto ella mientras el pelinegro bebía de su copa.
Me encanta Canadá, que fue lo que más te gusto...-pregunto el pelinegro.
Todos quedamos sorprendidos con las cataratas, la verdad es que sentí pena en un instante de solo pensar cuanto tiempo durara ese lugar...-dijo la rubia.
El tiempo que dure debes de visitarlo...-contesto él.
Eso es verdad, pero a mí me encanto la paz del Lago Louise...creo que me encantaría vivir ahí en sus mejores meses...-dijo Serena sonando romántica.
Fairmont Chateau Lake Louise...-dijo Darién sonriente...-es un lugar magnifico en Alberta creo que pienso lo mismo que tu Serena, solo que debes de llevar buen dinero en los bolsillos...
Lo se...es costoso pero creo que vale mucho la pena...-dijo Serena...
Te gustaría volver...?...-la rubia lo miro mientras lo pensaba un segundo.
Sin duda me gustaría volver a ir...-dijo ella sonriente...-es bonito crear agradables momentos que puedas recordar en los peores...-dijo ella con verdad.
A donde más fuiste de viaje...-dijo el pelinegro queriendo saber un poco más.
El tour Europeo un par de veces y cada año a Londres...-contesto ella como resignada.
Londres...?...-
Sí, tengo un hermano mayor que me lleva por dos años Brayden...decido aceptar un trabajo en un bufet del otro lado del mundo algo que hizo infelices a mis padres pero ahora creo que lo disfrutan cuando viajan con el...han conocido muchas ciudades que jamás imaginaron por eso lo hizo mi hermano...-respondió ella con alegría.
Creo que tampoco les gusto mucho verte aquí en Nueva York sola...-dijo él.
Ya lo se...mi madre siempre ha sido un tanto por llamarla así como tirana conmigo, pero comprendo que era su forma de expresar su amor por mi...me tomo tiempo comprenderlo...-contesto Serena sonriente.
Mi madre es similar entonces...ella es con persistencia romántica tiene algunas ideas en ocasiones que no cuadran con lo que nosotros sus hijos deseamos vivir...-contesto el pelinegro.
Cuando me mude la verdad es que la primera noche casi no dormí porque cualquier ruido me hacía sentirme aterrorizada...eso de ver películas de terror y series de crímenes policiacos creo que me afecto un tanto...tengo cuidado es verdad pero no me queda de otra...-dijo ella.
Una mujer como tú no debe de estar sola en un lugar como este...-dijo el pelinegro nuevamente con esa cara que le hacía pensar en pecado.
Yo...no sé qué decir...-contesto ella con seriedad.
Nada...-contesto el pelinegro mientras dejaba la copa en la mesa de centro y tomaba la de Serena, acercándose a ella como si de una presa se tratara.
Creo que deseo mostrarte quien puede cuidarte...-dijo Darién de manera cautelosa mientras Serena se recostaba en el mueble y el encima de ella .
Se miraron en silencio mientras el deseo estaba en el ambiente...dios era como si la misma piel pudiera arder en fuego sin estar siquiera en contacto con él.
Darién no comprendía como es que se sentía con esa necesidad tan imperiosa de poseer a esa mujer...una mujer a la que deseaba y necesitaba a su lado.
Sin más la beso...esos dulces y tersos labios color cereza y ese maravilloso aroma que lo hacía volar en las nubes de deseo.
Sintió como la espalda de ella se ponía suave y sus brazos se apretaban en su espalda...su pierna se encajaba entre las dos de ella mientras que sus brazos la aprisionaban.
El dulce sabor de su boca le hacía desear algo mas y su mano poco a poco comenzó a bajar acariciando la tersa piel que jamás se imagino sentir.
Unas piernas largas y suaves al tacto que le hicieron dejar de razonar para pedir mucho más de lo que tal vez mereciera...
Serena sentía que sus palpitaciones eran demasiadas y podrían escucharse...su respiración rápida y el corazón galopante le hicieron dejarse llevar por el momento...
Darién estaba por perder la razón cuando el teléfono comenzó a sonar con insistencia...la rubia se dio cuenta de la situación y un poco de razón entro a su cabeza cuando en la contestadora la voz de su hija aparecía.
Mamá...estas ahí...ya es tarde, te encuentras bien...?...-Darién cedió a Serena, una victoria ganada por su pequeña hija.
La rubia se levanto del sillón y camino hacia el teléfono mientras caminaba hacia el balcón...Darién respiro hondamente mientras sonreía.
En cierta manera seria demasiado fácil para el...obtener a la mujer que estaba obsesionándolo hasta cierto punto, pero ahora sabia que ella era como siempre imagino encontrar a una mujer...era apasionada...
Y haría todo cuanto pudiera para tenerla a su lado...eso haría luchar mucho más de lo que el pensaría.
Serena colgó el teléfono y pudo respirar, dios santo se sentía como una zorra casi a punto de terminar liada en la cama con un tipo del que conocía solo cosas mínimas...la verdad es que le encantaba Darién pero las cosas rápidas terminan rápido y el le encantaba.
Creo que es hora de que me marche Serena...yo no quiero que pienses algo que pueda limitarnos...-dijo el sonriente mientras ella le miraba a los ojos.
La verdad es que no quisiera ir tan deprisa con una relación...aun no te conozco del todo Darién...-contesto ella con verdad mientras el pelinegro sonreía y con su mano se acomodaba el cabello, de verdad no sabía qué hacer eso era demasiado sexy.
A mí me pasaría lo mismo, pero creo que te deseo con cada fibra de mi ser...ya verás que no te arrepentirás por darme esta oportunidad de conocernos...-dijo sonriente el pelinegro.
Es tarde y mañana trabajamos...-dijo ella mientras el pelinegro se acercaba y la miraba atentamente, le dio un suave beso en la mejilla y salió de ahí.
Serena se quedo helada ante todo lo que había sucedido ese día...-Dios santo!
Darién se monto en su auto y tomo el volante con ambas manos...-Diablos...!
Lo cierto es que esa sensación le estaba quemando el alma...necesitaba a esa mujer no era una obsesión simple solo era como necesidad de saber que estaba bien, de sentir su presencia cerca, su aliento, su aroma...todo en ella le parecía casi perfecto.
Trato de calmarse y al fin logro encender el carro...su casa estaba del otro lado así que tendría un buen de tiempo para pensar en lo que deseaba hacer y cómo hacerlo...
La rubia se desnudo en la ducha, pero no deseaba quitarse el aroma del perfume de Darién...olía su piel a él y era una sensación bastante placentera.
Como es que había llegado a esa situación...pensó Serena mientras el agua caliente le dio la bienvenida a un día más para terminar.
Buenos días Serena como es que te marchaste anoche...llegue hoy más temprano y por un momento pensé que te habías quedado aquí...-dijo con una sonrisa Maggie mientras se saludaban.
Ni me lo digas, salí tarde por estar revisando unas cosas que podrían esperar pero bueno, me monte en el auto y no encendió...-dijo la rubia.
Siempre te he dicho que te marches a tiempo porque estas es una zona demasiado oscura, como te marchaste...?...-dijo la castaña con preocupación.
La verdad es que vino el hombre que me mando las flores...-contesto Serena.
En serio, cuando vi pasar al de seguridad con semejante arreglo sentí que serias la comidilla del lugar todos estamos a la expectativa de que serian de Zafiro...pero no verdad...-contesto Maggie.
No...no son de Zafiro...de hecho estaba en la oficina cuando llegaron...-dijo la rubia.
En serio y dime que te dijo...-pregunto Maggie mientras Serena miraba las flores y sonreía perfectamente había captado las intenciones del pelinegro.
Pues me hice la tonta y sé que se acerco a mí para invitarme a salir pero creo que termino siendo interrumpido por estas flores...-dijo la rubia.
Y como se llama el susodicho del que estas enamorada...-dijo Maggie sonriente creando toda una fantasía.
Enamorada es una palabra demasiado pronta para mí...-contesto la rubia mientras sonreía...-Darién.
Maggie la miro con rareza mientras miraba la rubia como se quedaba petrificada por un instante...la miro salir caminando rápidamente mientras ella se quedaba esperando.
Entro con una revista en mano...-Ten dale una leidita a esto y al rato me dices ok...-sin mas salió Maggie de ahí dejando a la rubia con muchas dudas.
Serena coloco la revista en su escritorio y partió a sus labores en las catacumbas.
Donde se supone que has estado...-dijo con impaciencia el padre del pelinegro mientras el solo sonreía.
Sabes que tengo mis negocios padre, yendo por aquí...por allá...-contesto Darién.
Sé que eres un tipo de lo más arrogante porque eres mi hijo, pero no sé si te has enterado de que Saori está por comprometerse...-anuncio Steve mientras su hijo ni siquiera era capaz de mirarle...no le importaba.
Creo que es bueno para ella, además se merece ser feliz con Armand considero que es un buen tipo y la quiere...-contesto el pelinegro.
Tu madre parece que esta en un plan de drama total, ahora mismo piensa que eres gay...-ambos rieron.
Mi mama siempre siendo tan efusiva, dile que muy pronto le daré una buena noticia tal vez siente cabeza...-contesto el pelinegro.
Haber cuéntame que traes entre manos Darién porque para que tú me digas eso es porque sales con la mujer en cuestión...-dijo Steve interesado.
Conocí a una chica y la verdad es que me quede maravillado con su belleza... suena absurdo pero desde que la vi no he dejado de pensar en ella...-menciono el pelinegro captando la atención de su padre.
Parece que estas de verdad interesado en ella...-contesto Steve con intención de saber más acerca de esa mujer, pues su hijo era un tipo de lo más formal solo que nunca antes le había visto así de interesado en alguna mujer.
Si...creo que es la clase de mujer por la que vale la pena luchar...-dijo el pelinegro.
Luchar...?...acaso es que te ha gustado una mujer casada...-dijo con un dejo de preocupación Steve.
No...es divorciada, solo que hay algunas cositas que ella no sabe y considero que tal vez me ocasionen un par de problemas...-dijo Darién mientras contestaba algunos mails.
Problemas...haber dime qué clase de problemas Darién no me gustaría ver que te pasara algo...-dijo Steve con mas preocupación.
Serena entro a la oficina, tomo un vaso de agua y se sentó en su escritorio...miro la revista que Maggie le había llevado hacia algunas horas atrás.
Se dio cuenta de que era una de esas de farándula la hojeo y encontró algunas hojas dedicadas a la exposición, se dio cuenta de que había salido junto con el profesor había sido una fotografía muy rápida...pero lucia bien...sonrió por eso.
Le dio vuelta a la hoja y se quedo petrificada al mirar a Darién en ella...-La familia Shields otra generación más de exitosos empresarios...-decía al pie de la foto, donde posaban seguramente los hermanos de Darién y sus padres...
Se quedo sin aliento al saber que Darién Shields era hermano de Zafiro, eso era lo que le recordaba con insistencia sus facciones, rasgos, su cabellera oscura.
Giro la hoja y estaba solo una foto de Darién...-Darién Shields rompiendo el estereotipo familiar, este joven emprendedor con una visión amplia en los negocios...a pesar de sus 28 años...
Serena que quedo petrificada...-28...28 años...-dijo la rubia mientras sentía que el mundo se caía en mil pedazos.
Hola...!...la verdad es que esto de las edades en ocasiones es complicado y mucho más cuando el menor es el hombre, pero quien no se arriesgaría por un hombre como Darién Shields...yo sería la primera...jajaja.
Espero que les guste el capitulo y muchas gracias a todas ustedes por dejarme un comentario, leer la historia...les quiero y espero mañana actualizar, porque esto se está poniéndose buenísimo...saluditos...!
